Capítulo 22

Sehrazat sonrió cuando sintió los pasos de él detrás suyo. Evidentemente Onur estaba determinado a salirse con la suya…

-Hablo en serio…- le dijo él y la sintió relajada, ¿acaso jugaba con él?

-Lo se… pero estoy ocupada…- le siguió el juego ella y se mordió el labio para no tentarse cuando giró hacia él, seria.

-Pero se trata del fin de semana… te prometo que iremos en primera clase y volveremos con suficiente tiempo para que descanses el domingo y no empieces la semana cansada…

-¿Crees que no estoy acostumbrada a trasnochar?

-Detective… si me atreví a pedirte esto fue porque sería provechoso para mi libro, pero además, porque si lo recuerdas, tú me dijiste que la próxima vez querrías acompañarme…

-Lo recuerdo… pero la verdad es que tengo un caso por resolver… aunque sea viernes… cuando te dije que iría contigo fue más una expresión de deseo, es altamente improbable que los crímenes se tomen el fin de semana…

-Se que eres muy dedicada, pero quizás podrías delegar un poco de trabajo…

-¿Para hacerte un favor a ti?

-Para hacértelo a ti… iremos a Capadoccia… a un lindo lugar, yo presentaré mi libro, incluso podría llevarte a pasear en globo…- dijo y vio que ella sonreía.

-Nunca fui… es cierto… pero…

-¿Qué tal si te ayudo? Si resolvemos el caso ahora, podremos ir… ¿sí? ¿qué me dices?

-Onur…- comenzó a decir y luego sonrió, adoraba ese costado infantil de él y la realidad era que no lo aceptaba más por miedo de lo que podría querer él a partir de esa propuesta que por el caso que tenían…

-Sehrazat… te prometo que me portaré bien…- le aseguró y ella puso los ojos en blanco.

-No necesitas prometerme nada… veré si lo puedo arreglar… no te puedo asegurar que pueda ir…

-Está bien…- dijo él algo ilusionado, pero sin tener la seguridad que intentaba conseguir.


Esa tarde, al final del día, solo había quedado la indagatoria al principal sospechoso del crimen y Sehrazat se sintió más tranquila. Le pidió permiso a su teniente y dejó todo en manos de Gani y Murat…

Cuando caminaban hacia el ascensor para irse a casa, él la miró de costado y sonrió.

-¿Qué? - preguntó ella algo cansada.

-Tengo pasajes en primera clase… ¿vienes? - preguntó y ella lo miró y alzó la ceja.

-¿Intentas sobornarme?

-Para nada…- dijo él y ella asintió.

-¿A qué hora sale el avión?

-9 de la mañana…

-Bien… nos vemos en el aeropuerto…- dijo y se perdió en sus ojos, él no pudo ocultar su felicidad.

-Te puedo pasar a buscar si quieres…

-No es necesario… llegaré un rato antes… nos vemos…- le dijo cuando el ascensor llegó a la primera planta y él la saludó con la cabeza.

Onur sintió una revolución en su estómago… por un momento creyó que ella se negaría, sin embargo, lo había aceptado, quizás a último momento, quizá porque no tenía planes, pero eso no importaba, porque ella estaría con él ese fin de semana… y nada podía salir mal…

Al otro día, ella se tomó su tiempo y llegó casi sobre la hora, Onur estaba un poco nervioso, creyendo que tal vez se hubiera arrepentido, pero ella le envió un mensaje avisándole que estaba en camino…

Él la esperó en la zona de embarque y sus ojos la recorrieron cuando la vio llegar. Lucía relajada y descansada. Casi no tenía maquillaje y sus rasgos suaves exaltaban su belleza. Onur se quedó mirándola y ella sonrió.

-Buenos días…

-Disculpa por haberte hecho madrugar…

-No te preocupes… un fin de semana afuera, para respirar un poco de aire viene muy bien…- le dijo y su mirada se quedó en la de él. Sus ojos estaban más azules que nunca.


El vuelo fue corto, no duró más que una hora y cuarto y los estaban esperando los enviados de la editorial para llevarlos al hotel…

Los dejaron en el hotel Capadoccia Cave y Sehrazat caminó por la alfombra hasta la recepción mientras observaba la decoración y los lujos...

-Aquí tienen, habitación doble, por una noche…- dijo el empleado con una sonrisa cordial.

-¿Cómo que habitación doble? - dijo Onur algo molesto.

-Así es… eso fue lo que la editorial reservó para ustedes…

-Lo siento, pero no somos pareja… no vamos a compartir la habitación, la señorita es una amiga y nada más…- dijo y Sehrazat lo miró de costado sin decir nada.

-Bien, le pido disculpas… por suerte la habitación contigua está desocupada… aquí tiene…- dijo y le entregó una tarjeta.

-Bien… cárguelo todo a mi cuenta… no tengo inconvenientes en absorber los gastos… y por favor, resérveme un paseo en globo para mañana a las 4 AM…

-Considérelo hecho, señor Aksal…- dijo el empleado.

Onur caminó al lado de Sehrazat hasta el ascensor. Ninguno dijo nada hasta bajar en su piso.

-Lo siento…- dijo cuando llegaron a la puerta de la habitación de ella- yo… no sabía esto…-dijo entregándole la tarjeta.

-Onur… lo único que me preocupa es que todos hayan asumido que nosotros… bueno…

-Ya te dije que lo siento… está solucionado… relajémonos…- le dijo y ella asintió.

Ella abrió la puerta y lo miró.

-Descansa… te pasaré a buscar en un rato para dar una vuelta por la zona… ¿te parece?

-¿No tenemos ningún compromiso?

-No… solo un cóctel al atardecer…

-¿Cóctel?

-Así es… si no tienes ropa…

-Traje un vestido… es sencillo, pero creo que estará bien…

-Bien… sino me avisas y compramos uno…- dijo y ella lanzó una risita.

-No puedo creer que sea tan fácil…

-Bueno, es una de las ventajas de tener dinero…

-No estoy acostumbrada a eso…

-Créeme… yo tampoco… al menos no por completo…- dijo él y ella sonrió.

-Te veo luego…- dijo y él la miró hasta que cerró la puerta.


Sehrazat se quedó prendada del buen gusto en la decoración de su habitación. Se acercó a la ventana y observó el paisaje. La realidad era que estaba en un pequeño paraíso, y lo sabía perfectamente, aunque no quisiera reconocerlo…

Se cambió y se puso ropa más adecuada al clima. Se quedó mirando la nada, sentada en la cama y decidió ir a buscarlo…

Golpeó la puerta con suavidad y escuchó que él estaba al teléfono cuando se acercó a la puerta…

-… más te vale que entiendas que no se pueden cometer estos errores…- dijo y abrió la puerta, algo enojado.

Sehrazat se sorprendió al verlo con el torso desnudo y una toalla en el cuello… atinó a decir algo, pero él levantó el dedo mientras seguía escuchando a su interlocutor.

-… mínimamente espero eso…- dijo y cortó- detective… ¿qué pasó? ¿estás aburrida?

-No… bueno… lo siento…- dijo permitiendo que sus ojos se paseen por la piel de él.

-Dime…

-No me imaginé que estuvieras ocupado…

-No lo estoy, pasa…- dijo y ella sintió que se estremecía levemente cuando pasó a su lado y sintió el aroma de su perfume que recordaba perfectamente.

-De verdad, lo siento…

-¿Qué pasa? - dijo y ella se sonrojó un poco- entiendo… creí que teníamos algo de confianza…

-Así es… pero…

-No es el momento… claro… espérame…- dijo y ella lo vio dirigirse a su maleta para sacar de ahí una camisa limpia…

Él se acercó mientras abotonaba la camisa y ella sonrió con nerviosismo.

-¿Quieres salir ahora?

-Si no estás ocupado… sino podría hacerlo yo por mi cuenta… no quiero molestarte…

-Solo te daba tiempo para descansar un poco…- dijo y su cuerpo reaccionó cuando ella se acercó y acomodó el cuello de su camisa, que había quedado mal puesto.

Sehrazat miró sus labios, y humedeció los suyos. Pero en seguida se repuso y se apartó un poco…

Salieron y él le mostró un poco de la ciudad, había estado allí un par de veces y disfrutó mostrándole lugares que ella no conocía…


Una hora antes del cóctel, volvieron al hotel y ella se dio un baño y se vistió para acompañarlo. Como siempre, él se quedó mirándola cuando la vio con su vestido rojo, algo corto y ceñido al cuerpo, aunque no tan escotado...

Llegaron al lugar y de inmediato se acercaron un par de fotógrafos a pedirles que posaran…

Sehrazat tomó de la mano a Onur y la apretó con suavidad, algo incómoda. Él la miró y asintió, asegurándole que serían unas pocas fotos nada más…

Ella se quedó a su lado y cuando todo terminó, volvieron al hotel y Onur le propuso ir a la terraza a beber algo más…

-Creo que si sigo bebiendo no debería dormir porque debemos despertarnos muy temprano…

-Bien… quedémonos despiertos…- dijo él y pidió dos copas de vino espumante.

-¿Cómo sabías que era una de mis favoritas? - le preguntó ella sorprendida ante su elección.

-Bueno, soy un investigador nato… además, le presto atención a lo que me interesa…

-¿Así que estás en modo seductor? - le preguntó ella con una sonrisa.

-Siempre… pero no te preocupes, voy a honrar mi promesa…

-¿Cuál promesa? - preguntó ella sin comprender.

-La que te hice ayer… "me portaré bien"- dijo y ella hizo una mueca y rio

-Qué aburrido…- le dijo y él sacudió la cabeza.

-Eres demasiado arriesgada…- le dijo él y ella asintió.

-Tú lo dijiste, tenemos confianza…

-¿Te quitarías la ropa delante de mí? - preguntó él alzando las cejas.

-Seguramente, pero no aquí…- dijo ella y lanzó una risita.

-Sehrazat…- dijo él y ella lo miró y de pronto se sintió incómoda con el gesto algo nostálgico de él- escucha…- agregó, levantando su mano y tomándola de la cara- después de lo del otro día, pudimos reponernos… estamos bien… lo pasamos genial… pero me muero de ganas de besarte, de sentirte toda mía… y se que no es parte del trato que hicimos al venir…

-Onur…

-Te pido que no me hagas ilusionar… porque juegas conmigo… y yo siento que tengo muy claro lo que sientes… y no quiero que se estropee esto… quiero que estemos bien… ¿entiendes?

-Entiendo…- dijo ella y se mordió el labio, él tenía razón, ella estaba jugando con fuego y luego sería la primera en recriminarle si las cosas pasaban a algo mayor.

-Me alegra…- dijo él más distendido y la vio mirar hacia fuera, pensativa.

-Creo que me iré a dormir un rato, después de todo…- dijo y se puso de pie.

-Pediré que nos llamen a tiempo para salir a la excursión.

-Gracias…- dijo ella y cuando se iba, regresó y besó con suavidad la mejilla de él- que descanses…

-Tú también…

Onur se quedó mirándola irse y suspiró. Estaba seguro que de haberle seguido el juego, hubieran pasado esas horas juntos, pero él no quería eso si luego ella se arrepentía…

Sehrazat llegó a su habitación, pateó sus zapatos y se quitó el vestido rápidamente, se acomodó entre las sábanas y suspiró antes de quedarse dormida… seguramente soñaría con él…


Bueno, las cosas están raras, pero esto quizás sirva para que ambos piensen en qué posibilidades tienen de estar juntos. Sigo pronto!