Capítulo 26
Onur bajó del ascensor y vio a Sehrazat mirando la pizarra en donde anotaban todas las pistas y conexiones del caso en el que trabajaban.
Sus ojos la recorrieron y sintió que su boca se secaba. Era imposible todo lo que le ocurría en el cuerpo y en el corazón cada mañana, cuando la veía…
La observó con detenimiento y advirtió un gesto algo preocupado en su semblante, no solo atento, algo le ocurría y Onur adoraba conocerla cada vez más…
Ella permaneció ajena a su análisis y se inclinó hacia atrás para acomodar una hebra de cabello detrás de su oreja.
Onur sintió la calidez del vaso de café que llevaba y cuando casi llegaba hasta ella, sintió una mano sobre su hombro.
-Gani…- dijo y se interrumpió cuando el joven detective le hizo el gesto de que mantuviera el silencio.
Onur lo siguió hasta la salita de descanso y recién allí lo escuchó…
-Necesito decirte algo… pero si Sehrazat se entera me matará…
-¿Qué pasó? - preguntó Onur con una mezcla de curiosidad y preocupación, no lo veía divertido ni nada parecido al chico.
-Recibió amenazas…
-¿Amenazas?
-Así es… Sehrazat metió presos a un montón de homicidas… la mayoría la odia, y siempre hay alguno más loco, a todos nos pasa, pero… especialmente a ella…
-Entiendo…
-Pero Sehrazat no le quiere dar importancia, por eso quiero pedirte que la cuides… porque ella es muy orgullosa y no nos permite hacerlo… sabes que, si no fuera por ti, trabajaría sola…
-Es cierto… no te preocupes…
-Por favor no le digas nada a ella, deja que te lo cuente…
-¿Y si no lo hace?
-Tendrás que protegerla sin que lo sepa…
-Pero… Gani…
-Manéjalo tú…
-Si tengo que hacerme el que no sabe nada y encima protegerla… es un trabajo imposible…
-¿Acaso te importa ella? - dijo y Onur se quedó mirándolo.
-¿Acaso no se nota? - dijo él con una mueca.
-Bastante, por eso te conté todo esto…
-Bien… relájate… déjalo en mis manos…
-Gracias…- dijo el chico y cuando Onur se iba, volvió a hablar- por favor cuídala…
-Considéralo hecho…- dijo él y se alejó, para ir hasta donde ella estaba.
Sehrazat sonrió a medias cuando lo vio acercarse…
-Buenos días…- dijo y aceptó el vaso de café.
-Lo siento, probablemente esté demasiado tibio…- dijo cuando ella lo probó.
-Está perfecto. Gracias…- le dijo y forzó un poco más la sonrisa.
-¿Pasó algo?
-No…- dijo y lo miró, ponderando si era necesario contarle lo que había sucedido esa mañana- solo revisaba los datos del caso en curso… creo que no falta mucho para que podamos resolverlo y encerrar al culpable…
-Me alegra…- dijo él y se quedó mirándola.
-¿Qué?
-Nada… solo… te noto algo extraña… quiero decir… este último tiempo siento que te he podido conocer un poco más…- dijo y ella se mordió el labio, pensando en lo mucho que se habían conocido, en realidad.
-Así es… pero no pasa nada… bueno… nada importante…
-Cuéntame…- dijo Onur con una sonrisa triunfante, contento de tener la oportunidad para que no hubiera ocultamientos entre ellos.
-Recibí una amenaza esta mañana…
-¿Una amenaza?
-Estoy algo acostumbrada a hacerlo…- dijo ella restándole importancia.
-Entiendo… dices que no es algo peligroso entonces…
-Es lo de siempre…- dijo y miró hacia la pizarra, para eludir su mirada.
-Pero…- dijo él y ella lo miró.
-Pero es la primera vez que recibo una amenaza en mi propia casa…
-Bueno… ¿pero crees que este tipo va en serio?
-No lo se… fue lo único que me inquietó… en general recibo mensajes en mi móvil o aquí… pero que este tipo sepa donde vivo es un paso más…
-Entiendo…
-No te preocupes…
-No lo hago, se que si fuera importante me lo dirías…
-Así es…- dijo y siguieron trabajando.
Al caer la noche, cuando preparaban las cosas para irse, el joven oficial de menor jerarquía, que se ocupaba de los mandados, le acercó un pequeño paquete envuelto en papel metalizado y con un moño rojo a Sehrazat…
Ella achicó los ojos porque pensó que Onur le estaba regalando algo y cuando lo abrió se encontró con unas flores secas y una tarjeta que decía: "Este es tu destino, morir seca y olvidada, querida detective"
Sehrazat se tensó un poco y cuando Onur se acercó le mostró lo que había recibido y él la miró con preocupación…
-Ahora te envió algo aquí… quiere crear nerviosismo, eso es claro…
-Así es… no te preocupes… mañana será otro día…- dijo dejando la caja de lado y poniéndose la chaqueta para salir.
-Sehrazat… no me parece buena idea que vuelvas sola a tu casa…
-¿Ah no? - le dijo ella y alzó las cejas.
-Bueno… no es seguro…
-¿Crees que no puedo cuidarme? - le dijo ella con una sonrisa.
-No es que no puedas, pero estarías en desventaja, probablemente…
-Mmmm…- dijo ella algo divertida, sabía que Onur no tenía ni la mitad del entrenamiento que ella había recibido, fundamentalmente porque no había estudiado en la academia de policía.
-Te acompañaré a casa y cuando me cerciore de que todo está bien, te dejaré…
-Onur…
-No aceptaré un no…
-Bien… si es para quedarte tranquilo… porque yo lo estoy… te lo juro…- dijo y él la siguió por el pasillo.
Hablaron del caso que investigaban mientras volvían en el auto, cuando llegaron, bajaron y él la siguió por el pasillo del edificio hasta que entraron al departamento…
Sehrazat le mostró que tenía el arma en la mano mientras encendían todas las luces y luego sonrió…
-¿Y eso? - preguntó Onur cuando vio otra caja igual a la que había recibido un rato antes en la comisaría. Ella lo abrió y encontró otro puñado de flores secas y la nota "Nos vemos pronto"
Sehrazat se mordió el labio y puso los ojos en blanco.
-Este tipo puede entrar con toda tranquilidad a tu casa…
-Cuando no estoy… sabe que si estoy aquí las cosas no serían tan sencillas, además, quiere asustarme… eso es todo…
-No puedes estar tan segura…
-Es así, Onur…- dijo con fastidio, estaba cansada y solo quería relajarse un poco.
-¿Por qué no vienes a mi casa? Solo hasta que estemos seguros de que este tipo no te molestará más…
-Deberé mudarme si tengo que huir de cada uno que me amenaza…- dijo con cansancio.
-No tengo ningún problema…-dijo él y se perdió en sus ojos.
-No voy a ir a tu casa, Onur…- dijo sacudiendo la cabeza.
-Entones me quedaré aquí…- dijo él y ella bufó.
-¿Para qué?
-Para protegerte…
-Onur… soy policía… estoy armada… me enseñaron defensa personal… ¿qué más podrías hacer tú por mí?
-¿Sostenerlo mientras lo golpeas? - dijo y ella lanzó una carcajada- en serio…
-Onur…- dijo algo enternecida por su insistencia.
-¿Quieres que te prometa que me portaré bien? - le dijo perdido en sus ojos.
-No quiero más confusiones…
-Yo ya te dije que no tengo ninguna…
-Quizás yo si…- dijo y él se quedó mirándola... - puedes quedarte… está bien…- dijo y sacudió la cabeza al ver la sonrisa de él.
Prepararon algo sencillo para cenar y luego se quedaron hablando y mirando las noticias sentados en el sillón…
-Creo que me iré a dormir…- dijo ella luego de un bostezo.
-Bien… descansa… yo me quedaré aquí…- dijo y ella estuvo a punto de invitarlo a dormir con ella, pero decidió que sería muy evidente el deseo que sentía… y no quería exponerse…
Onur se acurrucó en el sillón y se abrazó a un almohadón que tenía el perfume de ella para estar más cómodo…
Se quedó medio dormido pero cada tanto se despertaba y daba una vuelta por la casa para asegurarse de que todo iba bien…
Sehrazat tardó un poco en dormirse y luchó para no levantarse e ir a buscarlo, él estaba ahí para cuidarla y ella estaba agradecida, aunque pensara que no era tan necesario como creía él…
Finalmente se durmió y cuando se despertó, estaba amaneciendo y se dirigió al living para preparar el desayuno…
Lo encontró dormido, bastante incómodo y trató de no hacer ruido, quería sorprenderlo con algo rico, en agradecimiento…
Por suerte, él no se despertó en ningún momento, porque seguramente estaba cansado y cuando ella dejó la bandeja sobre la mesa, se quedó observándolo…
-Onur…- dijo con suavidad y él se movió un poco.
-Mmmm…- dijo solamente y ella sonrió.
-Buenos días…- intentó y tocó su cara.
-Buenos días…- dijo él y sonrió al verla- solo me dormí un momento y…
-Está bien… te agradezco que te hayas quedado… tomemos el desayuno…- dijo y él se sentó un poco mejor.
Ella se duchó luego del desayuno y cuando salió, lo vio acomodando el sillón y arreglándose la ropa…
-Onur…
-Dime…- dijo él y ella se acercó.
-Me da pena que no hayas descansado bien… te pido que no insistas con eso de quedarte…
-Entonces acepta pasar unos días en casa…
-Pero…
-Sehrazat… somos grandes… no creo que tenga que inventar excusas para pasar la noche contigo…
-¿De qué hablas?
-De tu desconfianza… crees que quiero aprovecharme de la situación para estar contigo… y está claro que no es necesario…
-Está clarísimo…- dijo ella y se acercó más a él.
-Bien… llévate un par de cosas en un bolso… cuando estés en la comisaría, volveré a casa para ducharme y cambiarme de ropa…
-Onur…- dijo ella y él miró sus labios.
Ninguno de los dos siguió hablando. Ella se inclinó suavemente y besó sus labios con ternura… él sonrió en el beso y luego se quedó mirándola de cerca…
-Ya deja de dar órdenes. Aquí la detective soy yo…- le dijo con una sonrisa y él alzó las cejas.
Bueno, sigo pronto. Espero que la sigan disfrutando. Gracias por leer!
