Capítulo 28

Sehrazat abrió los ojos y sonrió al sentir un suspiro placentero de Onur al apretarla entre sus brazos. ¿Estaba tan mal sentir que ya se acostumbraba a eso?

Sintió un pequeño nudo en la garganta al recordar la última vez que realmente se había sentido así, abrigada, protegida, en los brazos de alguien…

Se obligó a no pensar, porque eso todavía le hacía daño… pero supo que su determinación de quedarse sola estaba tambaleando gracias a ese hombre que ahora acariciaba la zona del ombligo insistentemente y aunque ella lo creía dormido, no podía estar absolutamente segura de que así fuera…

Giró suavemente y se encontró con un par de ojos azules adormilados que la hicieron olvidar del mundo por unos instantes…

-Estás aquí…- le dijo él en voz baja y ella asintió.

-Segunda vez que no me escapo… y esta vez ni siquiera me lo pediste…- dijo ella con una sonrisa.

-Me hace feliz…- dijo él y besó sus labios con ternura.

Sehrazat lo tomó de la cara y el beso se prolongó un momento más. Él terminó sobre ella y la escuchó jadear al sentir que el cuerpo de él reaccionaba a sus caricias…

Onur se separó un poco y la miró a los ojos. Ella se mordió el labio y lo hizo perder la cabeza…

El encuentro no duró demasiado, pero fue intenso y ella rio a carcajadas cuando él se recostó, agitado a su lado…

-Iré a preparar el desayuno…- dijo y se levantó con agilidad.

Onur la recorrió con la mirada, todavía tratando de recuperar el aire y sonrió al ver como ella tomaba la parte de arriba del pijama de él para cubrirse…

Ella se dirigió a la cocina y alzó las cejas al verlo llegar, un rato después, aún desnudo, hasta donde ella comenzaba a preparar el desayuno…

-Perdona por tomar tu ropa…- le dijo ella mientras lo observaba sin avergonzarse.

-Te queda mejor que a mí… por eso vine… porque no puedo dejar de mirarte…- dijo él y se acercó más.

-¿Me ayudarás con el desayuno?- le preguntó ella, algo sorprendida por el comentario.

-Mmmm… no creo…- dijo él y la abrazó por detrás.

Sehrazat sintió su piel reaccionar a él y se estremeció levemente. Eran increíbles todas las sensaciones que él le hacía sentir…

-Llegaremos tarde…- dijo ella con la voz grave, afectada.

-¿A quién le importa? - dijo él en su oído, sus manos llegando a su cadera, sintiendo la piel bajo sus dedos…

-A mí debería importarme…- dijo ella y giró para mirarlo de cerca- pero no me importa… nada…- le dijo y lo besó.

Onur sonrió en el beso y la levantó para depositarla sobre la mesada. Esta vez, el encuentro fue más largo e intenso. Ambos estaban algo cansados, pero la pasión ganó la batalla y ella terminó apoyando su cara en el hombro de él, agotada, mientras se recuperaban…


Desayunaron rápidamente y en camino a la comisaría, recibieron una llamada de Bennu para que pasaran a verla por la morgue…

La médica forense levantó la cabeza cuando los escuchó llegar y comenzó a hablarles del cuerpo que había recibido para hacer la autopsia, ellos la escucharon atentamente y cuando terminó de hablar, los observó algo pensativa…

-Dirán que estoy loca… Sehrazat… nunca te había visto tan relajada… tu piel brilla… dime… ¿has hecho algún tratamiento últimamente? - dijo y Onur miró hacia otro lado, casi tentado de responderle.

-Estos… estos días descansé mejor…- dijo solamente y aprovechó para codearlo cuando Bennu giró a buscar la carpeta con el informe.

Bennu arrugó el entrecejo cuando volvió a mirarlos y vio la sonrisa de Onur. Ella sospechaba que algo más sucedía entre ellos, pero intentaba no entrometerse…

Y cuando Sehrazat se despedía para ir a la comisaría, recibió una llamada de Murat…

-¿Lo encontraron? - preguntó y miró a Onur con una sonrisa- entiendo… bien, vamos para allá…- terminó y cortó la comunicación.

-¿Qué pasó? - quiso saber Onur.

-Encontraron al tipo que me estaba amenazando… lo están llevando a la comisaría…

-Vamos…- dijo Onur y salieron rápidamente hacia allá…

Onur siguió a Sehrazat hasta su escritorio cuando llegaron. Ella dejó sus cosas y casi se choca con él cuando giró para dirigirse a la sala de interrogatorios…

-Espera un poco…- dijo el teniente Zafer- Sehrazat… Murat y Gani se están ocupando de interrogar a ese tipo…

-Pero… señor… él me está amenazando a mí…

-Es un psicópata… te amenaza porque lo encarcelaste… tuvo que buscar a alguien a quién odiar… no hace falta que pases por esto… los chicos pueden hacerlo…

-Pero…- dijo Sehrazat con rabia.

-Es una orden, detective… puedes ir a presenciar el interrogatorio pero no quiero que participes… lo verás detrás del espejo…

Sehrazat no contestó nada y Onur la siguió a la sala contigua…

Gani estaba sentado frente al sospechoso, que era más joven de lo que aparentaba, tenía un gorro de lana en la cabeza, oscuro, que tapaba casi toda su frente y las cejas… él miraba hacia abajo, estaba callado y era Murat quien caminaba por la sala, tratando de hacerlo hablar…

Ella se quedó mirándolo, recordando el caso… se había tratado de un robo con asesinato… el homicida se había resistido al arresto y ella había tenido que perseguirlo y habían tenido una intensa pelea hasta que pudo esposarlo…

-… yo no amenacé a nadie…- insistió y ella inspiró hondo- no se de quien me hablan…

-No te estamos preguntando si lo hiciste… te damos la oportunidad de que expliques por qué, así podrías mostrar arrepentimiento y no irías otra vez preso…- le dijo Murat.

-No hice nada…- insistió y volvió a bajar la mirada. Murat miró a Gani, que sacudió la cabeza con impotencia.

Sehrazat se dirigió a la puerta y Onur le gritó.

-¿Qué haces?

-Lo que tengo que hacer…- dijo y entró a la sala.

El hombre levantó la cabeza y la miró. Ella no dijo nada, solo se quedó mirándola...

-Finalmente vino… detective…- dijo el hombre y sonrió con un dejo de triunfo.

-Vine porque quiero entender… si tenías algo en mi contra, ¿por qué las amenazas? ¿acaso no eres lo suficientemente hombre como para hacer en lugar de decir? - dijo y Onur abrió los ojos y se acercó él también.

-Sehrazat…- intervino Murat.

-Usted continuó su vida… y yo estuve mucho tiempo preso… no era justo…

-Oh, sí que lo era…-dijo ella- lo recuerdo muy bien… y también recuerdo que tuve que golpearte bastante para que te rindieras… y tú también me golpeaste a mí…- dijo ella acercándose con gesto adusto, serio, frío.

-Usted sabe que no…- dijo negando con la cabeza.

-Todos afuera…- dijo Sehrazat y cuando Gani se puso de pie, se sentó frente al hombre. Murat le hizo un gesto a Gani y aunque no estuvieran demasiado seguro, respetaron el pedido de Sehrazat…

-¿Qué hacen? - preguntó Onur cuando salieron- el teniente Zafer dijo que…

-Ella puede manejarlo…- dijo solamente Murat y fueron a la sala contigua.

-¿Sabes una cosa? - le dijo acercándose a él para hablarle casi en secreto- me da un poco de lástima que en lugar de intentar reinsertarte, luego de tu condena estés perdiendo el tiempo aquí, primero amenazándome porque lo único que he hecho es cumplir con mi trabajo… ¿sabes qué? No presentaré cargos en tu contra si llegamos a un arreglo… tú y yo…- le dijo y el hombre la miró.

-¿Cuál? - le preguntó.

-No quiero volver a verte por aquí… y te someterás a una evaluación psicológica…

-Pero…

-Harás eso o volverás a la celda de donde nunca deberías haberte ido…- le dijo y se cruzó de brazos.

-Usted…- dijo y la miró con rabia.

-Hace años elegiste mal… tomaste una mala decisión y yo te hice pagar por eso… tienes la posibilidad de empezar de nuevo…

-¿Cree que alguien me daría trabajo con mis antecedentes?

-Tengo un conocido que es abogado… él se encarga de esas cosas…- le dijo ella sintiéndose más confiada- ¿entonces?

-Está bien…- dijo luego de pensarlo un poco y ella sonrió apenas y lo dejó allí.


Sehrazat pasó al lado de Onur, que la siguió hasta la sala contigua…

-¿No presentarás cargos? Saldrá libre…- dijo Murat y miró a Onur.

-Es cierto…- dijo Onur y se quedaron mirándola.

-Es un riesgo, lo se… pero también se que no insistirá… me odiaba, pero más odió haberse quedado encerrado todo este tiempo… y si me hace algo… o me mata, volverá a la cárcel… encárguense de él… denle los datos del abogado Umut Beyaz… que lo llame de mi parte - dijo y se dirigió a su escritorio.

Onur la siguió en silencio. Todavía le costaba comprender lo que había sucedido…

-Pero…- dijo cuando se sentó- entonces… ¿se irá libre?

-Ya cumplió su condena… cometió un error… supongo que Murat lo debe haber golpeado un poco para cobrarse el mal momento que me hizo pasar… pero cuando lo vi supe que no insistiría…

-El teniente Zafer dijo que era un psicópata…

-Tengo que admitir que las amenazas me inquietaron un poco… pero no tengo miedo… luego de lo que viví cuando…-dijo y bajó la vista, no era necesario aclarar- creo que ya soy capaz de soportar cualquier cosa…

-Eres una mujer increíble...

-Solo cumplo con mi trabajo...

-Entonces no vendrás esta noche a mi casa…- dijo él con algo de melancolía y para cambiarle el tema.

-No será necesario que vaya… es cierto…- dijo con una sonrisa- y de verdad quiero agradecerte por haberme cuidado… - agregó y cuando él la miró- lo pasé muy bien…

-¿Tanto como para venir otra vez esta noche a cenar? ¿Como para festejar que todo esto se solucionó?

-Onur…- dijo casi sin poder evitar sonreír con ternura ante su determinación.

-Ya conoces mis intenciones… no hay nada oculto aquí…

-Lo se… lo se perfectamente…- dijo y sacudió la cabeza.

-¿Entonces? - dijo él y alzó las cejas.

-¿Cocinarás para mí? Me refiero a algo que se pueda comer…- dijo y apretó los labios al verlo herido en su orgullo.

L-o intentaré… sino podemos pedir sushi…

-Bien…- dijo ella y comenzó a buscar la carpeta que había traído de la morgue para comenzar a trabajar.

Onur se acomodó en su silla, dispuesto a darle una mano y tratando de ignorar las mariposas que parecían enloquecidas en su estómago… ¿acaso ella estaba comenzando a dejarse querer?


Bueno, seguimos acercándonos de a poco... espero que les siga gustando. Los veo en el próximo capítulo! Gracias por estar allí!