Capítulo 43

Sehrazat se mordió el labio para no sonreír más de la cuenta cuando Bennu abrió la boca, asombrada, al enterarse de la noticia…

-Pero… ¿cuándo sucedió todo esto? - preguntó y Sehrazat casi ríe a carcajadas. La realidad era que ellos mismos habían pactado que la situación romántica que compartían era mejor tenerla en reserva y así había quedado. Algunos ya se habían dado cuenta esos días de lo que ocurría, pero Bennu no pasaba tanto tiempo con ellos como para tener esa certeza.

-Bueno, Bennu… hemos tenido idas y vueltas con Onur… y desde hace un tiempo nos decidimos a intentarlo…

-Y yo no sabía nada…- dijo cruzándose de brazos y Sehrazat lanzó una carcajada.

-No te molestes amiga… sabes lo complicada que estoy, si hubiera sido por Onur salía en los periódicos… pero yo preferí la reserva…

-¿También conmigo? No es que no me lo imaginara… pero ahora de repente se casarán y si me descuido, próximamente seré tía…

-Bennu…- dijo y la mujer se dio cuenta en ese mismo instante que había hecho un comentario un poco complicado.

-Relájate amiga… estoy feliz por ustedes… te lo repito, me imaginé que había algo, pero lo del casamiento me dejó azorada…

-Lo se… en un punto a mí también… no creí que él lo fuera a proponer… pensé que terminaríamos viviendo juntos y que, en definitiva, se iría porque no me soporta más…

-¿Tú crees? Yo pienso que ese hombre te quiere de verdad…

-¿Sabes lo que creo yo? Pienso que lo primero que vio en mí fue la negativa a dejarme seducir por sus encantos… eso lo absorbió por completo…

-Puede ser que haya influido… pero amiga… el tipo se enamoró de ti a primera vista…

-No… no fue así…

-¿Ah, no? Eres la protagonista de su novela… tú volviste a darle la inspiración que le había faltado por largo tiempo y no se separó de ti ni un solo instante… ¿qué más quieres?

-Desde el principio se sintió inspirado… eso sí… pero el amor…

-Amor, deseo… todo junto pasó… te guste o no… lo hayas planeado o te haya sorprendido… no te quejes más y se feliz…- dijo y se levantó de la silla en donde estaba sentada, almorzando frente a ella y la abrazó con ternura.


Un rato más tarde, volvió a su escritorio y se sorprendió de no verlo a Onur allí. Habían quedado en que almorzaban por separado porque él tenía trámites que hacer y ella aprovecharía a pasar algo de tiempo con su amiga…

Acomodó un poco su escritorio y entonces permitió que su mirada se quedara en una foto de ella, su marido y su hijo que tenía siempre junto a ella…

Sintió un poco de tristeza, un nudo en la garganta se le formó de solo pensar en tener otro hijo… porque ella no tenía miedo de perderlo… tenía miedo de traicionar el amor de Kaan…

Onur salió del ascensor y la vio con la mirada perdida, algo más seria de lo que esperaba y levantó la mano para saludarla.

Ella ensayó una sonrisa y su expresión cambió un poco a una más feliz…

-Hey…- dijo él cuando llegó y le entregó un vaso con su café favorito.

-Gracias… me viene muy bien…- le dijo ella y cerró los ojos al probarlo, dándole un buen trago.

-¿Estás bien?- le preguntó, viendo su estado algo melancólico.

-Lo estoy, sí… solo recordaba… a veces me pasa…- dijo y él la vio posar sus ojos en la foto de su familia…

-Entiendo…- dijo y sonrió.

-No tenemos un caso… por eso estoy aprovechando para organizar todos los informes…

-Me parece bien… Sehrazat…- dijo buscando las palabras, tenía un poco de temor por lo que debía decirle.

-¿Pasó algo?- preguntó ella perceptiva.

-Mi madre… ella… se enteró de lo nuestro y… nada… quería que lo supieras…

-Está bien… pero ¿pasó algo más?

-No… pero quizás no la conozcas demasiado… me acosó con preguntas que todavía no tienen respuesta… y seguramente se comunicará contigo para hacértelas…

-Ahora sí…- dijo y sonrió levemente- no te preocupes Onur… puedo hablar con ella…- le aseguró y él sonrió un poco más relajado.

Él se sentó frente a ella y le ayudó a ordenar un poco todos esos informes que usualmente quedaban amontonados durante un caso y que luego debían archivar, en caso de que alguien los necesitara…

No hablaron demasiado, hasta que Sehrazat alzó las cejas al ver una llamada entrante de su futura suegra…

-En mi opinión tardó una eternidad…- dijo Onur con una mueca- te deseo suerte…

-Gracias…- dijo y aclaró su voz antes de atender- doña Feride… ¿cómo está?

-Muy bien querida… contenta con las novedades… te seré sincera… creí que Onur no se atrevería nunca… o que tú no lo aceptarías…

-Bueno… al principio tuvimos una relación un poco complicada…- dijo y sonrió, se levantó de su silla y se alejó, no le gustaba hablar delante de él.

-Lo se… pero yo siempre supe que él se había enamorado… y me alegra que por fin se decidieran... en fin… quiero dedicarme a la organización del evento…

-¿Evento? - dijo y miró a Onur de lejos.

-Bueno, él es una celebridad… seguramente deberíamos pensar en algo relativamente importante…

-Yo creí que sería algo íntimo…

-Querida… seguramente la editorial se querrá hacer cargo de todos los gastos…

-No tenía que ver con la inversión… sino con mi forma de pensar… me siento algo aturdida con las grandes fiestas…

-Te entiendo, cariño… bueno, trataremos de no hacerlo tan grande… espero que puedas entender que hay algunos invitados de los que no podemos prescindir…

-Bien…

-Y lo más importante… ¿cuál será la fecha?

-Realmente no lo hemos hablado… supongo que en un par de meses…

-¿Meses? Lo dejaré en manos de Onur… él ya sabe lo que pienso…

-Bien… lo hablaré con él…- dijo y se mordió el labio cuando cortó la comunicación…

Sintió que su corazón se aceleraba de repente ¿cuándo era que había decidido complicarse la vida de esa forma? Ella estaba segura de sus sentimientos hacia Onur, pero todo el tema de la boda, sobre todo la fiesta, la hacía sentir demasiado estrés…

-Por tu cara asumo que mi madre te presionó con la fecha….

-¿Sólo con la fecha?- dijo ella y arrugó el entrecejo.

-Lo siento, cariño… de verdad ella está muy ilusionada… como si fuera la primera vez…

-Creo que luego de dos matrimonios tuyos, debería haberse acostumbrado…

-Es que ella sostiene que tú serás la definitiva…

-La tercera es la vencida…- dijo y dejó escapar una risita.

-¿Entonces? ¿el mes próximo?

Sehrazat se perdió en sus ojos. Esos ojos que más allá de enamorarla, se habían convertido en el faro de sus días… más allá de todo el estrés y los preparativos… lo amaba profundamente… había aprendido a hacerlo, aún en contra de sus propias convicciones…

-Cuando quieras…- le dijo y sonrió con suavidad.

-No te arrepentirás…- le dijo y la abrazó con ternura.

-Lo se…- contestó ella y aceptó un beso dulce en sus labios.


Esa noche, luego de dejar durmiendo a Mehmet, Onur la recibió en sus brazos y ella se recostó sonriente en ellos…

-Creo que echaré de menos a Mehmet cuando Esra finalmente pueda llevárselo…- dijo en voz baja, algo adormilada.

-Así es… me pasa lo mismo… pero… sería cuestión de buscar alguna solución…- dijo con una sonrisa él y cerró los ojos, casi no podía evitar fantasear con tener un hijo con ella.

Sehrazat no dijo nada, y se quedó dormida casi al instante. Sus pensamientos la llevaron a soñar con su hijo… esta vez, por suerte, fue un lindo sueño… a diferencia de otras veces en las que volvía a soñar que su hijo y su marido sufrían en aquel trágico accidente…

Ella estaba embarazada… era muy feliz… caminaba por la playa con la arena acariciando suavemente sus pies y de pronto, delante de ella aparecía Kaan, que corría hacia sus brazos y ella hundía la nariz en su cuello y cerraba los ojos…

-Mamá…- le decía el pequeño y ella lo miraba, tratando de recordar cada uno de sus rasgos que sabía de memoria y tenía miedo de olvidar.

-Kaan… mi pequeño…- decía ella con lágrimas en los ojos.

-Soy feliz… tú también tienes que ser feliz…

-Cariño…- ella lo abrazaba con ternura y sentía sus besos en la mejilla.

-Te quiero, mami…- le decía el niño al oído y ella le sonreía.

Sehrazat abrió los ojos. Era más de medianoche. Se sintió algo rara por el sueño. Una paz muy grande la invadió al recordar partes del sueño. La sensación de esperar a su niño y luego verlo feliz… poder abrazarlo… esos recuerdos o quizás construcciones ideales para que ella pudiera volver a ser feliz…

-¿Estás bien? - le escuchó decir a Onur en voz baja y Sehrazat lo miró a los ojos en la penumbra.

-Quiero ser feliz…- le dijo y él besó sus labios con suavidad.

-Por supuesto, mi vida… te amo…- le dijo después y ella se acurrucó entre sus brazos.


Bueno, se está acercando el final de esta historia, espero que la estén disfrutando! Gracias por leer!