Este capítulo es… raro… y sumamente confuso. Hay una gran cantidad de información que absorber de golpe, pero que es necesario absorber para que avance una de las sub-tramas de esta temporada. En un inicio pensé en no bombardearlos con información, e ir desplegado toda la información de este capítulo de poco en poco, pero al final me decanté por arriesgarme, ya que podría ser contra producente el regresar a capítulos anteriores, y releer los pedazos de información individuales para juntar el todo. Ya sé que estoy haciendo un pésimo trabajo explicándome, ténganme paciencia.

Verán, una parte muy importante de los juegos: Diamante, Perla y Platino, fue la introducción del concepto de Deidades del Tiempo, del Espacio, y de la Antimateria. La Antimateria, también llamado Mundo Distorsión, es un Universo Paralelo y contrario al nuestro, donde Gobierna Giratina. ¿Qué tiene que ver esto con todo lo que está pasando en Johto? De momento nada, pero es necesario explicarlo. Además de los conceptos de Tiempo, Espacio, y la Anti Materia, desde los Remakes de Hoenn se habla del concepto de las dimensiones alternativas, con Hoopa y todo eso, concepto que se abarcó también, de una forma más exagerada, en Alola, y que, desde entonces, (puedo equivocarme), no se ha vuelto a tocar. ¿A dónde quiero llegar con todo esto? Pues al hecho de que Pokémon ya tiene tiempo jugando con el concepto de realidades alternativas, universos alternativos, líneas de tiempo, y un enorme etcétera, pero como estos conceptos no son el corazón de la franquicia, suelen ser, o mal explicados, o bien explicados pero muy superficialmente. Entonces, si la franquicia no hace un esfuerzo por explicar todos estos conceptos… pues que me lo tengo que explicar yo, y eso es sumamente peligroso para un fan de DC Comics, cuyo superhéroe favorito es Flash, y el concepto de destruir líneas de tiempo.

En resumen, para que la sub-trama pueda avanzar, hay que concentrarnos un poco en dar explicaciones ridículamente complicadas, pero que solo se expliquen una vez, en lugar de repetir las mismas explicaciones una y otra y otra vez, a lo largo de toda la saga. Los molesto una vez con los conceptos, y ya no los toco muy profundamente a futuro, ¿hecho? Tomaré su silencio como afirmación, así que, sin más dilación, comencemos… ¿y este Snivy con una demanda por copyright?


Crónicas de un viaje Pokémon.

Temporada 3: Johto.

Capítulo 55: El Pokémon más cotizado de Johto.


Región Johto. Ciudad Violeta. Centro Pokémon de Ciudad Violeta.

-Good Morning, Yuuji. Glad you could make in on time! Morning time, but still time! –en el Centro Pokémon de Ciudad Violeta, Yuuji, vistiendo su traje patrocinado, su gorra, y sin Torchic ya que eran apenas las 6:00 de la mañana, se sentaba a oscuras frente a la pantalla de uno de los videoteléfonos del Centro Pokémon ya que, aunque los Centros Pokémon estaban abiertos 24/7, evidente por la aburrida Enfermera Joy que peinaba su peluca en el mostrador, mientras su Blissey le entregaba un café, se mantenía el consumo de energía eléctrica al mínimo, lo que mantenía al área de videoteléfonos casi a oscuras, siendo apenas la luz de la pantalla lo que iluminaba el área en la que Yuuji estaba, mientras miraba en la pantalla a Amaya, vistiendo un uniforme escolar, y modelándole a Yuuji- Do you like my new uniform? Don't I look cute? –preguntó ella divertida, haciendo poses con su uniforme escolar, siendo este un conjunto de leggings negros, falda corta de color azul, blusa blanca con suéter be botones azul sobre el mismo, y una corbata roja de tiras azules.

-Sé suficiente Tesalio para saber que me estás presumiendo tu uniforme escolar, y es lindo. ¿Podemos concentrarnos en el Kantones? Es el único idioma que hablamos los tres en común –le comentaba Yuuji, mientras en la pantalla de al lado de la de Amaya, Rinju llegaba lavándose los dientes, y en camisa para dormir de color naranja con un Charizard Negro adornándolo.

-Pouvons-nous choisir une autre heure la prochaine fois? –preguntó Rinji mientras se sacaba de la boca el cepillo de dientes para hablar. Amaya se molestó, y comenzó a buscar un traductor en su celular-. Lo siento, lo siento, esto de cambiar de Kaliense a Kantones es un poco molesto. Les preguntaba si no podíamos elegir un mejor horario la próxima vez, son las 11:00pm aquí en Kalos –se quejó Rinji.

-Solo en una hora más tarde que en Galar, no te quejes –recriminó Amaya, gritando desde lejos, porque quería seguir presumiendo su uniforme escolar-. Además, fue el horario que mejor se acomodó, porque es una hora antes de que Yuuji salga a hacer ejercicio, y una hora antes de tu llamada con Christie –le recriminó ella, fastidiando a Rinji-. Así que, aquí la única que tiene derecho a quejarse del horario soy yo, por mí que fuera a las 6:00am de Kalos, a esa hora no solo estoy en mi lindo uniforme de instituto, sino que también puedo maquillarme mejor. De esa forma estarías chirriando a tus adentros por lo que te perdiste. Lo que me recuerda, que, si me hubieras elegido a mí, charlaríamos a una hora más adecuada –se quejó ella.

-Amaya, ya me estoy cansando de que todo tu personaje gire alrededor de tus desdichas amorosas por Rinji –se quejó Yuuji, en su pantalla Rinji compartió la misma reacción, pero Amaya tan solo sonrió de forma orgullosa.

-Oh, mi personaje no gira alrededor de mis desdichas amorosas, más bien en mi orgullo de ser tan bella y cotizada aquí en Galar, que me regocijo en la envidia ajena –celebró ella, Yuuji y Rinji intercambiaron miradas en sus respectivas pantallas-. Eso no funciona en video teléfonos, par de bobos. Pero, volviendo al tema de las desdichas amorosas, ¿cómo está Zawako? ¿No podemos convencerla de unirse a estas video llamadas? Necesito menos testosterona en mi lista de amistades a larga distancia–se burló ella.

-Zawako tiene un trabajo que le exige mucho. Además de que tiene el sueño muy ligero, se despierta por cualquier cosa, y luego ya no duerme. Levantarla temprano para esto es equivalente a ponerla de mal humor el resto del día –le comentó Yuuji, en pantalla, tanto Amaya como Rinji lo miraron fijamente-. ¿Qué? –preguntó Yuuji.

-Es solo que, lo dijiste como si pudieras comprobarlo de primera mano –le comentó Rinji, mientras notaba el cómo un Blissey llegaba con un vaso de café para Yuuji, quien se lo aceptó alegremente-. ¿Un Blissey? Pensaba que en Hoenn los Centros Pokémon tenían a Delcatty como Pokémon de apoyo, por eso de la introducción de especies. ¿No se hizo un escándalo en Hoenn hace algunos años porque se deportaron a todos los Blissey y Chansey, porque los Pokémon de Hoenn les robaban sus huevos? –preguntó Rinji.

-Hace 10 años, y sí, los Pokémon de Hoenn solían atacar a las Chansey y Blissey para robarse sus huevos… se lo he platicado a Zawako, ella también estaba curiosa de que ya no hubiera Chansey o Blissey en Hoenn –le comentó él, y Rinji asintió, Amaya decidió que ya no le estaban prestando atención a su uniforme, y se acercó a la pantalla-. El detalle es que no estoy en Hoenn, sino en Johto, y Zawako viaja conmigo –les explicó.

-¿En Jotho? –se quejó Amaya- ¿No se supone que regresarías a Hoenn para aprender de la Mega-Evolución, y nos alcanzarías en Kalos cuando nuestros dos años de estudios pendientes terminaran? –se quejó Amaya.

-Los planes cambian. Pasaron algunas cosas, nada que deba preocuparles –les comentó Yuuji, mientras Rinji comenzaba a teclear en su computadora-. De todas formas el plan sigue en pie, mientras ustedes terminan sus estudios ya que decidieron tomarse su año sabático, yo me hago más fuerte en Johto, regreso a Hoenn, y los veo siendo campeón en Kalos –se burló él.

-Si no terminas en prisión otra vez. Te mandé un link, Amaya –comentó Rinji, Yuuji sudó frio. Ayane abrió el link en su celular, y se escandalizó, mostrando un encabezado de una noticia contra la pantalla.

-¿Arrestado por violar espacio aéreo restringido e introducción de especies exóticas? ¡Yuuji! ¡Ya solo me falta que me digas que secuestraste a Zawako! –se quejó Amaya, Yuuji sudó frio por el comentario, mientras Rinji seguía tecleando en su computadora, y en el celular de Amaya se desplegaba otro vinculo.

-No encontré nada de un secuestro, pero mira quien perdió su primera Batalla de Gimnasio en Johto –se burló Rinji, Amaya abrió el vínculo, y se sorprendió por aquello-. No te sirvió de mucho llegar a los Cuartos de Final de la Liga Índigo, ¿verdad? –se burló Rinji.

-Más lejos que tú si llegué, sin mencionar que yo mismo te mandé a casa –le regresó los insultos Yuuji, y el par pegó frentes contra pantalla, mientras Amaya continuaba leyendo la noticia-. Además, tuve que empezar de cero, resulta que no puedo llevar a ningún Pokémon que haya participado en alguna otra liga, hasta que califique a la Conferencia Plateada. Eso incluye a los suyos, niños sabáticos –les apuntó Yuuji.

-Tiene razón, terminando nuestros dos años de estudios, empezamos de cero –le comentó Amaya, pasándole un link a Rinji, quien sacó unos lentes, y comenzó a leer el documento-. ¿Usas lentes? Eso es menos atractivo –se quejó Amaya.

-Esto es injusto, no solo tenemos que esperar dos años más antes de poder continuar nuestro viaje, sino que vamos a empezar de cero. Nadie me advirtió esto cuando me ofrecieron el año sabático –se fastidió Rinji, notando entonces la risa malévola de Yuuji.

-Oh, y se pone mejor, cuando salgan de sus dos años de estudios, ya no contarán con el apoyo económico de sus padres para cuidar de sus Pokémon. ¿Creen que la Fundación Aether no me cobra por los cuidados de mis Pokémon? –les pasó un link Yuuji a ambos, quienes, tras abrirlos, se escandalizaron-. Este mundo se empeña en desincentivarte de ser un Entrenador Pokemón, pero los niños se burlaban porque estaban en su sabático, ¿verdad? A que ya no es tan divertido –se burló Yuuji.

-No lo es… disculpa por burlarme de las veces que terminabas desayunando pan con café… ¿ya ha cambiado la cosa? –preguntó Amaya, Yuuji bajó la cabeza, deprimido-. Ser un Entrenador Pokémon Profesional… realmente es difícil, ¿verdad? –se quejó ella.

-Si no lo fuera, todos serían un Entrenador Pokémon Profesional –le comentó Rinji, su celular entonces comenzó a sonar-. Oh, es Christie, u poco adelantada, pero debo contestar –comentó Rinji preocupado.

-Anda y ve a ponerte meloso con tu novia esa –se fastidió Amaya-. De todas formas, yo también debo alistarme para dormir. Saluda a Zawako de mi parte, y trata de despertarla para alguna de estas sesiones –se despidió ella.

-No prometo nada –respondió Yuuji, y el grupo se despidió, mientras Yuuji se recargaba en la silla-. Entrenador Pokémon Profesional… ¿verdad? –enunció Yuuji para sí mismo, tomó su cinturón de Pokébolas, y observó las mismas- Supongo que, el que no se esfuerza se estanca. ¡Vayan! –lanzó Yuuji, y sus Pokémon, perezosamente, se materializaron- Ya sé que es temprano, pero voy a ponerlos en forma. Vamos… -pidió Yuuji, Teddiursa y Totodile se quejaron, Zubat solo aleteó alegremente, y siguió a Yuuji fuera del Centro Pokémon, el otro par tuvo que obedecer también, aunque no de buena gana.

Centro Pokémon de Ciudad Violeta. Zona de Restaurante.

-¿Eeeeehhhhh? ¿Cómo que Yuuji no está? –se quejaba Ayane, quien se había levantado temprano para desayunar con Yuuji y, por defecto, con Zawako, descubriendo que solo Zawako se encontraba en el restaurante, con un conglomerado de Pokémon desayunando a sus pies, entre los que estaban Espeon, Cleffa, Igglybuff, Oddish, Chikorita y Cyndaquil, además del Torchic de Yuuji, quien era el que más llamaba la atención de Ayane.

-Desde que Yuuji calificó a la Liga Índigo, sale a hacer ejercicio por las mañanas, aunque no suele ser muy constante –admitió Zawako, posando su atención en Ayane, quien ya no llevaba la ropa del día anterior, sino que ahora llevaba un vestido negro-azulado, don una blusa blanca, calcetas negras, y zapatos azules, además de llevar un sombrero amarillo con una flor azul marino. Zawako se asomó entonces a la mochila de Ayane, que no era más que una bolsa negra en la que no cabrían tantos cambios de ropa, solo un pijama y un cambio más-. ¿Por qué me miras así? –se quejó ella.

-Solo me preguntaba sobre cuantos cambios de ropa llevabas. ¿No te parece que cambiaste de ropa muy rápido? Apenas y vamos a salir de viaje –le explicó ella, Ayane entonces le dirigió la miranda, notando que llevaba la misma ropa del día anterior, además de que la ropa ya se le veía bastante desgastada, incluso su bata ya estaba más amarilla que blanca- ¿Pasa algo? –preguntó Zawako curiosa.

-¿Qué son esas fachas? –le apuntó Ayane, apenando a Zawako- ¡No me creo que una chica tan desalineada como tú sea la novia de Yuuji! ¿Hace cuánto que no lavas esa ropa? –se quejó ella de forma sonora.

-Pero si la acabo de lavar –se miró a la ropa Zawako, lo que Ayane no le creía del todo-. Bueno, es normal que no lo entiendas. Apenas vas a iniciar tu viaje después de todo. Pero es difícil mantener cambios de ropa mientras viajas cargando una mochila con tu pijama, tu tienda de acampar, utensilios de cocina, utensilios de trabajo en mi caso, mis libros, y provisiones de emergencia para alimentar a tus Pokémon. Solo tengo dos cambios de ropa, un bañador, y mi pijama –le explicó.

-¿Solo eso? –se quejó Ayane, Zawako asintió- No, definitivamente no lo acepto –se fastidió ella-. Puedo aceptar que Yuuji tenga una novia, lo que no puedo aceptar es que dicha novia sea vea como una indigente. Si voy a ser la segunda, aunque solo sea temporalmente ya que planeo bajarte al novio, al menos que mi competencia sea competencia –declaró ella molesta.

-Deja eso de bajarme al novio, consíguete al tuyo –se molestó Zawako-. Además, Yuuji la tiene aún más difícil. Sus dos uniformes patrocinados los tiene que llevar a todas partes, por lo que solo tiene un cambio de ropa, su pijama, que es más ropa interior que nada, y un bañador, que a veces utiliza como ropa interior –aclaró ella, apenando a Ayane-. ¿Te lo imaginaste? –preguntó Zawako con molestia.

-¿Y tú qué crees? –se molestó Ayane- Suficiente, no voy a discutir esto contigo. Desayunaremos algo, y mientras Yuuji trabaja, iremos de compras. No voy a pasearme por toda Johto con una indigente, y mi amor platónico en semejantes fachas –se quejó ella, sentándose, y mirando el menú. Zawako tan solo se miró a la ropa, preguntándose si realmente se veía tan mal.

-¡Llegué! –escucharon ambas, y las dos sonrieron, aunque la sonrisa de Ayane se borró inmediatamente, cuando notó la ropa de Yuuji toda arrugada, lo que comenzaba a darle un tic nervioso a la chica- ¿Desayunaron? Deja algo para los demás, Torchic –comentó Yuuji, secándose el sudor, y mientras Teddiurs, Totodile y Zubat bajaban a robar de la comida de Torchic, quien graznó molesto, por lo que una de las meseras trajo más comida para los Pokémon de Yuuji.

-Apenas íbamos a desayunar –le explicó Zawako, mientras Ayane se paraba de la mesa, y comenzaba a rodear a Yuuji, mirando todas las arrugas en su uniforme de Entrenador Profesional Pokémon-. Creo que va a tomar algo de tiempo acostumbrarnos a Ayane… -susurró para sí misma Zawako, mientras Ayane se subía a su silla, para estar a la altura de Yuuji, y le abría el rompe vientos a la fuerza, revelando que no llevaba as que su camisa interior debajo-. ¡Oye eso es pasarse! –le cerró la chamarra Zawako.

-No puedo creerlo, ambos son mayores a mí, no puede ser que yo sea la única preocupada por esto –se quejó Ayane, apuntando a Yuuji directamente-. ¡Me niego rotundamente a que mi imagen mental sobre ti se vea manchada por estas ropas tan mal planchadas! ¡Sepárame algo de presupuesto, te compraré ropa cuando Zawako y yo vayamos a ver tiendas! –pidió ella.

-¿Tiendas? Te recuerdo que desayuno y me voy a hacerla de monje a la Torre Bellsprout, no tengo dinero para invertirlo en ropa. Además, ¿qué tiene de malo mi uniforme? –se quejó él, pero Ayane infló sus mejillas, mientras cerraba sus manos en puños- ¿A qué va eso? Oye… -se preocupó Yuuji.

-¡No está bien! ¡Debes ser la envidia de todos los demás! ¡Como presidenta de tu club de fans, exijo que tengas un cambio de look! –exigió ella, Yuuji sudó frio, y miró a Zawako confundido, ella no supo qué decirle- No solo eso, lo he decidido, seré tu manager de ahora en adelante. Y como tu manager te exijo fondos para darte un cambio de imagen –sacó su licencia Pokémon Ayane, fastidiando a Yuuji.

-Oye que nadie te pidió que… -intentó decir Yuuji, cuando Zawako le tapó la boca, llamándole la atención a Yuuji, quien se viró para verla con curiosidad por sus acciones, mientras Zawako le pedía mantener la calma.

-Es una niña, no te enojes con ella… -susurró Zawako, Yuuji solo alzó una ceja en señal de descontento-. Escucha, sé lo que piensas, pero Ayane solo quiere lo mejor para la persona a la que tanto admira. ¿De verdad vas a defraudar a quien se ha declarado tu fan? Siempre dices que todos te fastidian y te tratan mal, no trates mal a la persona que se preocupa por ti genuinamente –le pidió Zawako.

-Oigan, no se secreteen en frente de mí –se quejó Ayane, quien entonces se deprimió un poco-. Supongo que… no debería de importarme… después de todo, me auto invité a esto… -bajó la cabeza Ayane, deprimida, Yuuji suspiró incomodado, y tomó su licencia de entrenador, autorizando unos fondos para transferencia, y ofreciéndole los mismos a Ayane- ¿¡Enserio!? –preguntó ella emocionada.

-Solo rojos y negros, tal vez amarillo, y no quiero nada que me haga parecer como una estrella de K-pop o algo así de ridículo –ordenó Yuuji, Ayane saludó militarmente y aceptó los fondos-. Por precaución… supervísala… o terminaré viéndome como un modelo en revista para chicas… -pidió Yuuji.

-Eso… sería hermoso… -se apenó Zawako, Ayane también se apenó, y tanto ella como Zawako entraron en un entendimiento mutuo-. ¿Sabes lo que esto significa? –preguntó ella, tragando saliva en ese momento.

-Que podemos trabajar en nuestro propio lienzo humano personal –se emocionó Ayane, Yuuji comenzó a preocuparse-. Desayunemos rápido y vayamos de compras. No puedo esperar… -se alegró ella, Zawako y Ayane entonces comenzaron a leer el menú nuevamente-. ¿Qué va a pedir, maestro? –preguntó ella.

-Pan y café… -miró sus fondos Yuuji, preocupando a Zawako y a Ayane-. No espero que lo entiendas, mientras más Pokémon llevo, más cuotas debo pagar por ellos. Hazle un favor a tus padres, y solo captura lo indispensable –le comentó él.

-Es un buen consejo. La comida Pokémon no es gratis, y aunque tus padres paguen, seguro te tienen un límite mensual –le comentó Zawako, y Ayane asintió-. Por cierto, también debes alimentar a tus Pokémon, y es momento de que nosotros también los conozcamos. Uno es Cyndaquil, pero de entre Caterpie, Rattata, Ledyba y Bellsprout, aún no conocemos al resto. ¿Un Pidgey tal vez? –preguntó.

-Supongo que, si voy a viajar con ustedes, no puedo mantener a mis Pokémon en secreto… -continuó Ayane, tomando sus Pokébolas, y lanzando las mismas. Como Zawako había anticipado, uno de los Pokémon de Ayane adicionales a Cyndaquil, era un Ledyba, el cual Zawako admiró emocionada, mientras las sospechas de Yuuji sobre la lindura del Pokémon se confirmaban. El otro Pokémon sin embargo, tras materializarse, llamó la atención de todos en el restaurante, mientras Ayane se enorgullecía-. Les presento a Cyndaquil, Ledyba, y Dunsparse –comentó ella, mientras sus tres Pokémon saludaba, aunque el último de ellos no tardó en ser rodeado por los curiosos de los alrededores-. ¿Qué ocurre? –se quejó Ayane.

-No mucho, solo que atrapaste a uno de los Pokémon más raros de toda Johto. ¿Cómo es posible? –se quejó Zawako, mientras varios entrenadores preguntaban a Ayane sobre dónde había encontrado a aquel Pokémon, preocupando a la chica, quien inmediatamente fue a abrazarse de Yuuji, quien miró a todos los entrenadores con desprecio, intimidándolos, y forzándolos a retroceder- Yuuji… -comenzó Zawako, tirando de la ropa de Yuuji, y apuntando a un poster en el Centro Pokémon, Yuuji se viró a ver el mismo, y se escandalizó.

-No hablas enserio… -comentó Yuuji sorprendido. El joven entonces tomó a Ayane de la cabeza, y la obligó a virarse en la dirección del poster que Zawako había descubierto, la chica leyó la convocatoria en el poster, que curiosamente tenía la imagen de un Dunsparse.

-"El Departamento de Turismo de Ciudad Violeta invita a todos los nuevos entrenadores a la gran cacería del Dunsparse" –leyó Ayane, mientras Yuuji se tornaba más a la defensiva, incluso llamando a sus Pokémon, quienes notaron lo que ocurría, se atragantaron un poco la comida, y se pusieron en poses de defensa, mientras los entrenadores en el restaurante preparaban sus Pokébolas-. "Captura un Dunsparse dentro del periodo de tiempo establecido, ¿¡Y gana la grandiosa suma de 10 Maxipetitas!?" –exclamó ella, los entrenadores en el Centro Pokémon intentaron abalanzarse en su dirección, pero Totodile se adelantó mordiendo el brazo del entrenador más cercano, y se armó el caos.

Ciudad Caña Dorada. Biblioteca Central de Ciudad Caña Dorada.

-Tomar clases es muy aburrido –se quejaba Lila, en una mesa en medio de la Biblioteca Central de Ciudad Caña Dorada, con la barbilla pegada a su cuaderno de notas, y mientras miraba a la Tablet de su madre, en la cual una profesora recortaba pedazos de revistas y hacía figuras que se suponía que Lila debía imitar desde su lado de la llamada.

-Como sufre la niña. Pon atención a tus clases y después podrás jugar con Eusine –le comentó Anabel, besando la frente de Lila, antes de dirigirse a una mesa distinta, donde Eusine esperaba con varios libros de consulta-. De verdad muchas gracias, Eusine. Sé que no tienes razones reales para ayudarnos con esto, pero sinceramente te estoy sumamente agradecida –reverenció Anabel, Eusine sonrió y lo negó con la cabeza.

-No es molestia realmente. El trabajo de un Campeón Regional es por ayudar a los que viven y visitan nuestra región –le comentó él-. Además de que, todo lo que incluya a los Pokémon Legendarios de mi región, es importante para mí, ya sea para satisfacer mi propia curiosidad, o para salvaguardar la integridad de aquellos que forman parte de las leyendas de nuestra región –comentó él orgulloso.

-¿Pero por donde deberíamos empezar? –preguntó Anabel, mirando a la montaña de libros de la biblioteca, además de prestar atención de tiempo en tiempo a su Pokégear- Además de que no puedo concentrarme bien, ya van varios días que no sé nada de mi marido –le recordó ella.

-Ese no es problema, ambas preocupaciones te serán reveladas cuando mi asociado llegue por fin –le comentó Eusine, y entonces viró su vista en dirección a las escaleras de madera que daban al segundo piso, donde ellos se encontraban-. Y hablando del rey, este por fin hace acto de presencia –le comentó Eusine, y Anabel se viró para ver al recién llegado, un hombre rubio, de barba, y vistiendo como todo un viajero, con unos pantalones grises algo desgastados por los continuos viajes, una camisa larga y desfajada de color morado con bordados tradicionales en rojos y en negro, llevando una bufanda de un morado más suave alrededor del cuello, y una banda morada alrededor de su frente-. Anabel, te presento a mi colega, Morty, miembro del Alto Mando de Johto. Morty, ella es la chica de la que te hablé –presentó Eusine.

-Un placer, y perdón por llegar tarde. Estaba atendiendo a otro cliente –sonrió Morty, despidiéndose de un joven que llevaba un Mudkip con un permiso especial en su pata, lo que llamó la atención de Anabel, quien no pudo evitar pensar en Yuuji en ese momento, mientras el chico se dirigía a una parte de la biblioteca más alejado de ellos- ¿En qué puedo ayudarlos en esta ocasión? ¿Buscas de nuevo a Suicune? –preguntó Morty.

-Nada como eso, pero, antes que nada, déjame hacer las explicaciones debidas –continuó Eusine, invitando a Morty a sentarse, Anabel quedando entre ellos dos, confundida-. Primero, permíteme decirte Anabel, que Morty es una persona de mi entera confianza. En realidad, no podría con todas mis responsabilidades de Campeón Regional de no ser por él –aseguró Eusine.

-Tal vez no seguirías siendo el Campeón Regional de no ser por mí –le recordó Morty-. Soy quien elimina a todos tus retadores después de todo, y lo seguiré haciendo mientras me convenga tenerte como Campeón Regional –se burló Morty.

-Sé que no es mentira, pero vamos, dame algo de crédito, tan mal Campeón no soy –se defendió Eusine, Anabel bajó la guardia entonces al notar que ambos se llevaban bastante bien-. Iré al grano entonces. Anabel es una persona que tiene un problema de amnesia muy severo, y que regresa una vez cada 8 años –le explicó Eusine, y Morty se sorprendió por aquello-. Sin embargo, desde que llegó a Johto ha sufrido de algunos episodios de alucinaciones, que pensamos que tienen que ver con memorias perdidas que quieren regresar a la superficie. Pensamos que, una forma de evitar que la amnesia de Anabel regrese, y termine olvidando incluso a su propia hija, en estos momentos intentando recortar un libro de la biblioteca por quedarse sin papel… -comentó Eusine, el comentario alertó a Anabel, quien de inmediato corrió a impedir que Lila recortara uno de los libros de la biblioteca con sus tijeras de entrenamiento, y en su lugar dándole una revista de moda para que hiciera sus manualidades-. Es ayudando a Anabel a encontrar un determinado lugar en sus memorias. ¿Puedes ayudarnos con esto? –preguntó Eusine.

-Suena complicado, pero puedo intentarlo –le respondió Morty, mientras Anabel llegaba, y se sentaba nuevamente en su silla-. ¿Sabe lo que es la clarividencia, señorita Anabel? –preguntó Morty, Anabel tenía una idea, pero prefirió negarlo con la cabeza- La clarividencia es una habilidad psíquica que permite al usuario de la misma percibir realidades visuales, y con ellas ver el pasado, el presente y el futuro de estas realidades visuales, lo que significa que, entrando a su mente, y encontrando esta realidad visual, puedo leer las realidades visuales pasadas, presentes y futuras, y ayudarla a encontrar lo que está buscando –le explicó él, Anabel terminó más confundida que nada por la explicación.

-En otras palabras, si Morty puede verlo dentro de su mente, puede encontrarlo –simplificó Eusine, una simplificación que no fue exactamente del agrado de Morty-. Sé que tal vez no es la solución que había estado esperando, pero puedo asegurarle que Morty es capaz de ver con su mente todo lo que alguien busca, tan solo no puede encontrar lo que él quisiera para sí mismo –agregó a la explicación Eusine.

-Claro… perdóneme si le digo que no creo realmente en lo paranormal –agregó Anabel con incredulidad, Morty asintió, sabiéndolo de antemano, pero sonriendo para ella de todas formas-. Créanme que los estoy agradecida con la ayuda, pero no sé si algo paranormal sea la solución a mi dilema actual –comentó ella.

-Entiendo la preocupación, tal vez una prueba más sencilla pueda ayudarle con su dilema –le comentó Eusine, ni Morty ni Anabel comprendían su razonamiento-. Me dice que le preocupa no poder contactar con su marido, ¿no es así? Pero al mismo tiempo está convencida de que él está bien –le comentó él, y Anabel asintió-. Bueno, solo debe visualizar a su marido en su mente, y Morty puede encontrarlo –le explicó él.

-Oye no, ya me he metido en varios problemas por usar mi clarividencia para espiar a otras personas –se defendió Morty, Eusine sudó frio por aquello-. Te he dicho que no me involucres en problemas que tengan que ver con personas desaparecidas o infidelidades, son temas muy delicados para verme involucrados en los mismos –insistió él.

-Créame, señor Morty, Looker no me sería infiel –le comentó ella, sudando frio-. En una ocasión intentó inclusive convencerme de que yo no sentía nada por él cuando recién me dio otro episodio de amnesia, todo porque él estaba preocupado por nuestra diferencia de edades. Así que, definitivamente, Looker no haría algo así… -comentó ella, lo que impresionó tanto a Morty como a Eusine-. Sobre desaparecer, él es demasiado habilidoso para eso, seguro hay una razón, probablemente poco convencional, del por qué no puedo comunicarme con él. Así que, si logra encontrarlo, sería prueba suficiente de que sus poderes paranormales funcionan, que no estoy diciendo que funcionen –agregó ella apenada.

-Me siento insultado… -admitió Morty, pero sonrió de todas formas-. Pero si esta tan segura, hagamos la prueba, visualice a Looker en su mente, y cierre los ojos. Vea todo a través de sus ojos internos –pidió Morty, Anabel asintió, cerró los ojos, y pensó en Looker, mientras Morty se paraba de su asiento, se dirigía detrás de Anabel, y tomaba la cabeza de Anabel por cerca de sus oídos-. Esto es… -comenzó Morty, siendo bombardeado por imágenes a gran velocidad, leyendo una gran cantidad de información de Anabel en tan poco tiempo, y dando con Looker en los últimos conjuntos de imágenes, aburrido, usando a un Electrode de almohada, mientras miraba unas ventanas inmensas rodeadas de Pokémon acuáticos-. Su mente es todo un caos… imágenes por aquí y por allí, casi parecían vidas distintas, versiones suyas distintas… -agregó Morty sorprendido, y meditando de todo lo que vio.

-Supongo que eso significa que puede leer mi mente perfectamente bien… -le sonrió ella-. Seguro vio todas esas "versione distintas", porque en efecto, ha habido cuatro Anabels. Yo soy Anabel 4, de Anabel 1 no sé nada, y de Anabe he leído en mis diarios. Sus poderes son genuinos, señor Morty –sonrió Anabel.

-Jamás había sentido nada igual… -se impresionó Morty, incluso temblaba en esos momentos-. Sobre su esposo… no sé a qué Anabel pertenecía la memoria, pero lo vi dentro de un submarino, con un Croagunk y un Electrode, y sumamente aburrido, pero bien de salud –le comentó él.

-¿Un Electrode? –preguntó ella sorprendida- Looker no ha tenido un Electrode en ninguna de mis otras versiones, y estar dentro de un submarino, considerando el plan de rescate de Silver… suena enteramente lógico, no puede salir a superficie, y a tantos metros de profundidad no tendría señal, me ha quitado un gran peso de encima –soltó aire Anabel, agradecida.

-No encuentro la situación lo suficientemente común y corriente para llamarlo una resolución a su dilema –le comentó Morty, mirándola con monotonía-. Pero admito que siento mucha curiosidad por lo que vi en su mente. ¿Quiere que intentemos buscar aquel lugar de su memoria? –preguntó Morty, ella asintió-. Hagámoslo entonces… limpie su mente, proyecte solo la imagen que quiere que vea –pidió Morty, Anabel asintió, cerró los ojos, y pensó en lo que recordaba haber visto. Morty repitió el proceso, y las imágenes llegaron, una tras otras, a gran velocidad.

Morty primero vio a Raikou, a un ser oscuro, y a Anabel, flotando en una especie de espacio, y cayendo dentro de un agüero, la Anabel en su visión era mucho más joven que la actual, y tras pasar por dentro del agujero, vio niebla, un lago, y a Anabel caer dentro de este, junto con un Raikou que pataleaba por mantenerse a flote. Una vez fuera del agua, Anabel notó a un niño de cabellera oscura, con el rostro cubierto de sangre, y a otra niña desmayada a su lado, y escucho de la misma voz de la Anabel en su visión un: "Raikou, Trueno", impresionándose de ver al Pokémon Legendario obedecerla, y lanzar su ataque a la criatura negra, que Morty no podía ver bien. La batalla entre la criatura negra y Raikou continuó, mientras Anabel intentaba llegar ante el niño malherido, pero solo alcanzó a verle el ojo izquierdo destrozado, y a una luz esmeralda, saliendo de detrás de un santuario de madera, y atacar a Anabel, a Rikou, y a la figura negra, distorsionando el espacio y el tiempo, confundiendo sobremanera a la mente de Morty, mientras su visión se dividía en tres partes. Una de sus visiones, lo llevaba junto al Pokémon Negro, y a estrellarse en una ciudad futurista, llena de Pokémon que no le parecían familiares, pero uno de estos se parecía a un Donphan de la región Johto, solo que más pequeño, y metálico. La segunda visión lo llevó junto a la Anabel joven, a las Islas de Alola, y a estrellarse en una playa en un lugar que Morty no conocía, pero que en su mente escuchó el nombre de Prado Pony. Su última visión lo llevó con Raikou, a un Johto feudal, de hace 180 años, y estrellándose en una torre protegida por un sorprendido Lugia, quien sorprendido abandonó la torre, mientras el Pokémon rodeado en electricidad iniciaba un incendio, en el cual, frente a él, tres Pokémon perdían la vida. Lo que aconteció después fue algo bastante extraño, Raikou huyó, solo para que, tiempo después, un segundo Raikou, más joven, comenzara a luchar contra él, y así fue como ambos Raikou continuaron con batallas continuas, una tras otras, violentas, sin descanso, hasta que un día, el primer Raikou, el mayor de ambos, por fin encontró lo que había estado buscando, a Anabel, quien lo miró desde abajo, con Lila en brazos, momentos antes de que el Raikou joven lo envistiera, y ambos cayeran de una gran torre, y al bosque.

-¡Aaaaah! –exclamó Morty entonces, soltando la cabeza de Anabel, y sosteniéndose la propia, Anabel reaccionó de una forma similar, arqueándose por el dolor en su cabeza, e intentando controlar las visiones que recorrían su mente a gran velocidad. Eusine observó a Morty, luego a Anabel, y escuchó los pasitos asustados de Lila, quien dejó de poner atención a sus clases para saltar a los brazos de su madre, y abrazarla con fuerza, ayudándole a recuperarse- Todo… lo que acabo de ver… ¿por dónde debería empezar a explicar…? –se preocupó Morty, mientras Anabel lloraba, y se abrazaba de su hija con fuerza- Acaso tú… ¿lo viste? –preguntó, y Anabel asintió- Hay dos Raikou… -concluyó él.

-Uno de mi mundo… el otro… nacido de cuando él se estrelló en la Torre Latón… -lloró Anabel, comprendiéndolo-. Lo que sea que era ese Pokémon negro… me hizo saltar de un mundo a otro, y lo que sea que esa luz verde era… me hizo viajar en el tiempo… no solo vengo de otro mundo, sino de otro tiempo… todo empieza a tener sentido… -se quejó ella, tomándose de la cabeza.

-No para mí, definitivamente nada tiene sentido para mí. ¿Alguien me explica? –preguntó Eusine, pero ni Morty ni Anabel estaban de ánimos para responder a las inquietudes del Campeón de Johto en esos momentos.

Ciudad Violeta. Departamento de Turismo de Ciudad Violeta.

-Umm… -después del caos ocurrido en el Centro Pokémon, Zawako y Ayane se encontraban dentro de las oficinas del Departamento de Turismo de Ciudad Violeta, con sus ropas hechas girones por, aparentemente, haber tenido que luchar por salir de aquella precaria situación, con Espeon agotada por el esfuerzo, y sin rastro de Yuuji por ninguna parte, estando el par de chicas solas en medio de un edificio de gobierno con todos los burócratas mirándolas con intriga, y mientras fuera del mismo edificio, un grupo de furiosos entrenadores insistían en querer hablar con Ayane antes de que tomara una discusión bastante drástica, ofreciéndole cantidades de Pokémon raros de intercambio, aunque muchos no eran siquiera raros, solo lindos, mientras intentaban apelar a la inocencia de la niña cuyos ojos brillaron de emoción cuando escuchó la mención del nombre Azurill, pero para fortuna de la niña dueña del Dunsparse en esos momentos siendo pesado y medido en una báscula, Zawako la volteó para que ignorara a todos los abusivos pidiendo intercambios injustos-. Después de estudiar al espécimen cuidadosamente, he llegado a la conclusión de que… no es un Ditto… -declaró el hombre, molestando a Ayane.

-¡Obvio no! –se molestó ella, sin comprender el cómo alguien podía confundir a un Dunsparse con un Ditto- Los Ditto son gelatinosos y rosas, un Dunsparse es… -intentó decir, cuando Zawako se agachó un poco para susurrarle al oído-. Oh… ya entendí… -se apenó ella.

-Lo que significa, además, que si Dunsparse no es un Ditto –agregó Zawako alegremente, mientras el encargado del Departamento de Turismo, comenzaba a colocar pesados objetos redondos en el mostrador- ¡Ganaste! –celebró Zawako alegremente.

-¡Soy rica! ¡Soy rica! ¡Soy rica! –enunció Ayane con entusiasmo, mientras el hombre terminaba de colocar las 10 Maxipetitas en el mostrador. Ayane intentó cargar una, pero esta era demasiado pesada, por lo que cayó con ella al suelo.

-Si gustas podemos cambiar el valor del fondo de las 10 Maxipetitas por su equivalente en Pokécreditos, déjame ver, tomando en cuenta el tipo de cambio actual, la inflación, menos los impuestos. Cada Maxipetita te la podemos comprar en: 30,000 Pokécreditos, son 10, así que, 300,000 Pokécreditos –ofreció el hombre, y Ayane asintió alegremente por aquello-. Su licencia de entrenadora por favor –pidió el hombre, Ayane rápidamente le entregó la misma, pero al verla, el hombre hizo una mueca-. ¿Estás dentro de tu año sabático? –preguntó el hombre.

-¡Sí! ¡Inicié mi viaje hoy mismo! –explicó ella, el hombre miró a Zawako con preocupación, y por la mirada, Ayane dedujo que algo pasaba- ¿Qué ocurre? ¿Cuál es el problema? –preguntó Ayane mortificada.

-Bueno, el problema es que no podemos ingresar fondos a una Licencia Pokémon de Entrenador Junior. ¿Usted es su hermana? Podrí depositarle los fondos a su cuenta en lugar a la de la pequeña –comentó el señor.

-¿¡Qué!? –resonó el grito de Ayane- ¿Quiere decir que no me puede entregar el dinero de premio por un tecnicismo? –se fastidió Ayane, sorprendiendo al hombre, quien no daba crédito a ver a Ayane siendo un manojo de ira tan pequeño.

-Deme un segundo… -pidió Zawako apenada, volteó a Ayane a la fuerza, y comenzó a explicarle-. No te están quitando el dinero de premio que ganaste, te están diciendo que las identificaciones de Entrenadores Junior, no son compatibles con el depósito de dinero. Así que solo hay dos opciones, o me dejas administrar tus fondos, o cargas las Maxipepitas a todas partes –le explicó ella, Ayane entonces miró por detrás de su espalda, al grupo de avariciosos entrenadores aun gritándole y pidiéndole intercambio, incluso algunos, que ya veían las pepitas en el mostrador desde la entrada, ya que los guardias no les dejaban pasar, ofrecían utensilios de batalla, hubo uno que incluso le ofrecía su medalla del Gimnasio de Ciudad Violeta-. Aunque siéndote sincera, no confiaría en sacar 10 Maxipepitas con la turba de allí afuera, y sin Yuuji para protegernos. ¿Qué hacemos? –preguntó ella.

-¿Hacemos? Son mis Maxipetitas, tú viniste de colada –insultó Ayane, molestando un poco a Zawako, aunque no tardó en notar que Ayane se apenaba entonces-. Aunque… no hubiera salido del Centro Pokémon si tú y Yuuji no me protegen… seguro ya ni tendría un Dunsparse, me hubieran forzado a cambiarlo por un Sentret disque de alto rendimiento –se quejó ella, Zawako sudó frio recordando a Geoffrey también intentando un intercambio por el Dunsparse de Ayane-. Y realmente no me pareces mala persona… pero hay dos problemas, el primero es que eres mi rival en el amor… -declaró ella, fastidiando a Zawako nuevamente por lo insistente que Ayane era con ese tema-. El segundo, ni te conozco, ¿cómo darle mi dinero a alguien que no conozco? ¿Y si te lo entrego y no me lo regresas? –preguntó ella, aunque por las muecas que hacía, para Zawako era evidente que Ayane quería confiar.

-Ow, eres tan linda –agregó Zawako emocionada, apenando a Ayane-. Y estás curiosamente en un punto intermedio entre mi personalidad y la de Yuuji, queriendo confiar y siendo inocente, como yo, pero siendo realista y desconfiada como él, es un contraste extraño –meditó ella al respecto, cuando escuchó las quejas de Espeon-. No estoy alabando al enemigo, pero mirla y dime que no es adorable –respondió Zawako, confundiendo a Ayane-. No me hagas caso… hagamos esto entonces. Eevoli es mi mejor amiga, y mi primer Pokémon, así que, yo regreso a Eevoli a su Pokébola, por favor y gracias –pidió Zawako, regresando a Espeon a la fuerza, y forzándola a quejarse por aquello, pero viéndose atrapada en su Pokébola de todas formas. Zawako entonces tomó la mano de Ayane, y colocó la Pokébola de Espeon en su mano-. Y te la doy para que la cuides. Y no me regresar a Eevoli, hasta que yo te regrese todo tu dinero. ¿Qué opinas de eso? –preguntó Zawako.

-Opino que puedes ir a la policía y decirles que me robé a tu Pokémon, y terminas recuperando a Eevoli y te quedas con mi dinero –le respondió ella, Zawako sudó frio por la conclusión a la que Ayane había llegado, mientras Ayane miraba a la Pokébola de Espeon con curiosidad-. Pero también… creo que es un ofrecimiento tan ridículo e inocente, que no creo siquiera que hayas pensado en esa posibilidad. Con eso de que me estás dando a tu mejor amiga y todo eso –le respondió ella, Zawako estuvo por hablar, pero Ayane se le adelantó-. Señor, ¿puede depositar los fondos a la cuenta de mi amiga? –preguntó ella, y el señor asintió.

-¿Amiga? –se conmovió un poco Zawako, pero Ayane se aclaró la garganta, recordándole a Zawako las prioridades, y colocando a Espeon en su propio cinturón de Pokébolas- Claro, claro, con comillas –hizo comillas imaginarias Zawako, se puso de pie, y entregó su licencia, el señor entonces transfirió los fondos a la licencia de Zawako, Ayane recogió a Dunsparse del mostrador, y salió junto a Zawako de las oficinas del Departamento de Turismo, y a la turba decepcionada que ya no ofrecía nada a Ayane, sabiendo que una señorita mayor ya tenía los fondos en su licencia Pokémon- ¡No acepto batallas! –se apresuró Zawako a leer las intenciones de un entrenador, que se quedó con las ganas- Mejor nos vamos antes de que sigan insistiendo. Después de todo, aún necesito recuperar a Eevoli, lo que me tomará tiempo… tal vez debí pensar mejor las cosas –se quejó ella.

-De eso nada, te regreso a Eevoli cuanto antes, lo que significa que vamos a gastarnos los 300,000 Pokécreditos en una sola tienda –apuntó Ayane a un centro comercial cercano al Departamento de Turismo, Zawako comprendió el plan, pero entonces se escandalizó.

-¡Espera, espera! ¡No me digas que vas a comprar 300,000 Pokécreditos de ropa! ¡Te repito que no es para nada sencillo pasearse con tantas cosas por toda una región! ¡Insisto en que tienes que planear bien tus prioridades de viaje! –le pidió ella.

-Es mi dinero, y si quieres volver a ver a Eevoli, vas a usarlo para lo que yo te diga –amenazó Ayane, acariciando a Dunsparse alegremente- Y no me he olvidado de ti, mi hermoso Dunsparse mina de oro. ¡Buscaremos algo delicioso para que comas! ¡Tal vez cambie tu Pokébola por una Bola Lujosa! ¡Eso es precisamente lo que vamos a hacer! ¡Vamos Dunsy! –pidió ella alegremente.

-¿Dunsy? Minimo esfuérzate con los motes, yo me parto la cabeza siempre pensando en los motes –pidió ella, peor Ayane la ignoró, y tiró de ella al centro comercial, entrando entonces en la primera tienda de ropa que le llamó la atención, y corriendo a la sección de vestidos-. Ayane… sé que es tu dinero, pero enserio, piensa lo que vas a hacer con cuidado.

-¡Quiero estas tres! –pidió Ayane, señalando a un conjunto de tres maletas que había encontrado en las vitrinas de la tienda, una Maleta de Viaje Deportiva de color negro con el logotipo de un Ho-oh en dorado, y las letras de marca "Ionergy", en color rojo, maleta que demás era bastante alta y cilíndrica; una segunda maleta de viaje, siendo esta más una Bolsa de Lujo Blanco con bordes y correa negra; y por último, una Maleta de Volantes pequeña y de color azul marino, con el de un Lugia en plateado- Maleta de Viaje Ionergy de adulto: 5,830. Maleta de Volantes de niña: 2,900, y la Bolsa de Lujo blanco de bordes negros, 89,000, por un total de 97,730, me sobran 202,720 todavía, cóbrele a la señorita por favor –pidió Ayane tras hacer cálculos, las encargadas de mostrador obedecieron, tomaron las tres maletas, y las llevaron a la parte trasera de la tienda-. ¡Y se agradecida que tu maleta es más cara y mejor que la mía y la de Yuuji juntas! –se quejó Ayane.

-¿Eh? –preguntó Zawako, mientras Ayane se dirigía a la parte de los sombreros, sonriendo alegremente tras encontrar algunos sombreros con flores, y probándose un Sombrero de Fieltro Azul Marino, y colocándole un pin de una Flor Artificial color aqua, y posando frente al espejo, haciendo cálculos con su celular, antes de tomar una Minifalda Vaquera en color negro, unos Zapatos de Lazo azules marino, sin importarles que estos costaran 85,000, casi el precio de la maleta que le había comprado a Zawako, mientras continuaba haciendo cuentas tomando unas medias negras, y finalizando con una Blusa Top azul marino con una bufanda de ceda azul acua- Espera, Ayane… ¿me estás escuchando? –preguntó Zawako.

-Espera, pin de flor 500, sombrero 800, minifalda 6200, zapatos ¿¡85000!? Ow, pero son tan bonitos, para eso trabajo –continuó Ayane, preocupando a Zawako-. Medias 1900, y mi top con bufanda 8,400, por un total de: 102,800. Así que restamos esto a los 202,720 que me quedaban, y quedan 99,920, entre dos, y tomando algo de los fondos de Yuuji para redondear porque me molestan los números no redondeados. Y listo, me quedan 50,000 Pokécreditos para comprar ropa para Yuuji, y 50,000 Pokécreditos más para comprarte ropa a ti –sonrió ella alegremente.

-¿¡Qué!? –reaccionó Zawako aterrada- Primero, cambia de zapatos, 85,000 Pokécreditos no lo valen –apuntó Zawako a los exageradamente caros zapatos que Ayane había elegido-. Segundo, y todavía más importante. ¿Por qué estás destinando 50,000 Pokécreditos de tu dinero, a que Yuuji y yo cambiemos de guardarropa? Sin mencionar la maleta de 89,000 Pokécreditos que me compraste sin preguntarme –se preocupó ella.

-Es la mejor forma que se me ocurre para poder regresarte a Eevoli –le recordó Ayane, pero Zawako no se refería a eso, e intentó decírselo, mientras Ayane le colocaba un sombrerito también a Dunsparse-. Y está bien, cambiaré mis zapatos por unos más baratos para comprarle una Bola Lujosa a Dunsparse, y un traje de baño solo por si se necesita para impresionar a Yuuji –se sonrojó ella, Zawako se molestó por los insistentes intentos de Ayane, pero acomodó sus ideas y prioridades, e intentó volver al tema del dinero, cuando Ayane la detuvo-. Basta con eso, en primer lugar, es mi dinero y es mi decisión el qué hacer con él –le comentó ella, silenciando a Zawako momentáneamente-. En segundo lugar, no tendría ese dinero si no me hubieran ayudado a reclamar el dinero de premio por Dunsy –le recordó Ayane, Zawako intentó hablar, pero Ayane la detuvo-. Todavía no termino, y creo que esta es la razón más importante. Sé que soy una molestia, y sé que no llegué con las mejores de las intenciones, con eso de bajarte a Yuuji y todo eso, me gusta el chico, pero no soy tan mezquina para intentar romper una relación, solo bromeaba –aseguró ella, confundiendo a Zawako aún más-. En lo que no bromeo, es en querer a Yuuji de maestro. Por eso insistí tanto en que me llevaran con ustedes, porque quiero aprender de él. Pero no quiero ni meterlos en problemas ni retrasarlos, así que, lo mejor que se me ocurre para decir: "por favor déjenme viajar con ustedes, prometo no ser una molestia", es usar el dinero que me ayudaron a ganarme, en hacer del viaje algo más ameno. Puedes considerarlo chantaje emocional si quieres –sonrió ella divertida.

-Lo que entiendo… es que eres una persona demasiado impulsiva –se quejó Zawako, deprimiendo un poco a Ayane, quien bajó la mirada, y asintió-. Lo que también significa que me van a salir canas siendo tan joven, viajando con calamidad uno y calamidad dos… solo te pido que me des un respiro de vez en cuando, yo no puedo ir al ritmo de ustedes dos. No al ritmo de gastar 300,000 Pokécreditos en la primera tienda que visitamos al menos –sentenció Zawako preocupada, pero sonriendo para Ayane.

-¡Entonces vamos a otra tienda! ¡Yo ya terminé con mis compras aquí! ¡Y me tiras esa ropa mugrienta que traes puesta una vez que encuentres algo que te guste! –empujó Ayane a Zawako al mostrador, donde las empleadas esperaban con las bolsas con sus cosas, y con una Bola Lujosa, que Dunsparse miraba con alegría- Y como conoces mejor que yo los gustos de Yuuji, y como el me dio 10,000 créditos para comprarle ropa. Me vas a ayudar a vestirlo lo más guapo que sea posible, porque si bien no te lo voy a bajar, el taco de ojo me lo voy a dar –se ruborizó ella alegremente.

-Ya me estabas cayendo mejor, deja de coquetearle a mi novio –se quejó Zawako, mientras buscaba su licencia de entrenadora en su mochila vieja, y Ayane corría en dirección a los vestidores. Tras encontrar la licencia, Zawako entregó la misma a las encargadas de la tienda, mientras de fondo Ayane salía del área de vestidores, descalza y con solo una media, y cambiaba sus zapatos por una talla más grande, antes de regresar a los vestidores y continuar cambiándose, mientras en el mostrador pedían la clave de Zawako para el cobro-. No puedo con este ritmo… es demasiado frenético y espontaneo… aunque me gusta comprar ropa, pero no así… lo que yo haría con 300,000 Pokécreditos sería ser más responsable –se quejó ella, mientras le entregaban su recibo.

-¡Solo se vive una vez! –le comentó Ayane, cansada por el esfuerzo, y extendiendo la Pokébola de Espeon para Zawako, ya cambiada en su ropa nueva, lo que Zawako no comprendió el cómo ocurrió, no se tardó siquiera tanto en pagar, su conclusión fue que Ayane era demasiado hiperactiva como para dejarla hablando, ir a cambiarse, y regresar mientras ella no se daba cuenta- Tu Eevoli –le ofreció nuevamente ella, pero Zawako mostró el recibo, recordándole que aún faltaba dinero por gastar-. ¡Eso no importa! ¡He decidido confiar plenamente en ti! ¿Amigas? –preguntó ella alegremente.

-¡Ow, eres tan linda! –insistió Zawako, preocupando un poco a Ayane- Me considero una persona que no acepta amistades así de sencillo… pero, eres tan linda que haré una excepción. Amigas –le tomó la mano Zawako, y el par sonrió-. Pero deja de coquetearle a mi novio –sentenció.

-Ya dije que no te lo voy a bajar, lo demás no es mi problema –admitió ella, molestando a Zawako, pero antes de que ella pudiera quejarse, Ayane ya había corrido tras el mostrador, y sacado la maleta de Zawako, entregándosela-. Me tiras toda esa ropa mugrosa, pero ya, bata incluida –sentenció, Zawako comenzó a replantearse la supuesta amistad.

Ciudad Caña Dorada. Biblioteca Central de Ciudad Caña Dorada.

-Lila, ya te dije que estoy bien, debes regresar a tus clases –le comentaba Anabel a Lila, quien no dejaba de abrazar su madre, mientras ella intentaba concentrarse en lo que Morty escribía en una pizarra, dentro del cuarto especial de la Biblioteca de Ciudad Caña Dorada, que habían contratado para tener mayor privacidad. Eusine solo observaba a Lila, e intentaba convencerla de distraerse con videos de Pokérimas, pero esta vez no estaba funcionando, Lila estaba muy preocupada por su madre-. Lila, por favor, mami está ocupada –insistía ella, pero Lola solo movía su cabeza en negación, y se rehusaba-. ¿Qué voy a hacer contigo? –se preocupó Anabel.

-De momento dejarla ser –sugirió Eusine-. Es solo una clase, puede reponerse después, y una vez que se reúna con su esposo, pueden cambiarla al esquema de clases presenciales. Ya que presiento que vamos a tener que viajar bastante si queremos superar su dilema, y no considero prudente exponer a Lila a semejantes dilemas –comentó Eusine.

-Creo que terminé –interrumpió Eusine, se hizo a un lado, y mostró la pizarra, que no tenía fórmulas matemáticas ni nada por el estilo, sino dibujos, que Morty se dispuso a explicar-. Antes de comenzar a explicar, quiero que entienda una cosa, señorita Anabel. Nada de lo que vaya a decirle en este momento puede comprobarse científicamente, no con las herramientas de las que dispongo. Toda esta construcción, podría considerarse una teoría paranormal, que es a lo que me dedico. Si no le gusta, y no está dispuesta a aceptarlo, no busque la ayuda de un investigador paranormal la próxima vez, sino la de un científico –pidió Morty.

-En primer lugar, fue idea de Eusine, no mía, yo no sabía en qué me iba a meter –admitió Anabel, Morty se cruzó de brazos indispuesto a seguir-. En segundo lugar… ya intenté por el método tradicional policiaco y detectivesco, Looker ya intentó por la parte científica, y una de mis vidas pasadas inclusive, escribió en su diario que no le importaba encontrar la verdad. Bueno, a mí me importa encontrar la verdad, y si lo policiaco, detectivesco, científico y todo lo demás, no me ha funcionado, estoy dispuesta a intentar lo paranormal, adelante, no lo criticaré –pidió Anabel, Morty lo pensó, suspiró, y asintió.

-Entonces empezare fuerte… existen más de un universo, en realidad existe un número infinito de ellos –le comentó Morty, la ceja de Anabel tembló, lo que indicaba que no le creía, Morty se volvió a cruzar de brazos, y Eusine, notando la tensión, se aclaró la garganta, llamando la atención de Morty-. Estos… múltiples universos… ocupan un mismo lugar en el espacio, pero separados por vibraciones dimensionales diminutas –le mostró en la pizarra Morty, donde tenía dibujado un planeta, y sobre su circunferencia, pintó nuevamente con su gis-. Las realidades están tan cerca unas de otra, pero al mismo tiempo tan bien separadas, que no importa las veces que pase mi gis alrededor de la circunferencia, las diferencias son casi imperceptibles –continuó Morty, remarcando una y otra vez un mismo circulo, y haciéndolo más grueso al termino de varias marcas-. Las paredes de las realidades apelmazadas unas sobre otras siguen varios estímulos similares. En otras palabras, todos estos mundos apelmazados unos sobre otros, se parecen demasiado, podrá haber diferencias sutiles, pero funcionan bajo un mismo esquema de realidad. Le daré un ejemplo, vamos a dividir el mundo actual en dos. Existen las mismas regiones, las mismas personas, pero los Pokémon, podrían no ser los mismos. En el universo uno, llamémoslo universo A, falta un Pokémon, falta Ledyba. Básicamente Ledyba no existe, o si es que existe, es inmensamente raro, pero en el universo B, que está apelmazado en el mismo conjunto universal, Ledyba es un Pokémon de lo más común, pero Spinarak, que es bastante común en el universo A, es inmensamente raro o no existe en el universo B. ¿Me estoy explicando? Mismos mundos, sutiles diferencias –le comentó Morty.

-Creo que entiendo, pero, ¿qué tiene que ver eso conmigo? –preguntó Anabel confundida, y mirando a la pizarra, donde había otro circulo que representaba a otro "universo", según Anabel entendía la explicación de Morty-. Una Anabel anterior, en uno de sus diarios, creo que mencionó una de estas "diferencias", que me intentas explicar. Ella decía que de donde ella venía, el tipo Hada no existía –le explicó ella.

-Es posible que así sea. Hay diferencias más marcadas entre los universos en un mismo plano existencial –le apuntó Morty al círculo con varias circunferencias, en el que había estado trabajando-. Pero también hay otros universos que, en algún punto del tiempo y el espacio, se separaron, y formaron sus propias reglas, como este de aquí, llamémoslo multiverso B, el primero es el multiverso A –explicó Morty, colocando una A en el círculo con varias circunferencias, y una B en el círculo de al lado-. Cada círculo, o multiverso, tiene sus propios universos paralelos. Mientras más universos paralelos, por más minúsculo que sea el espacio que existe entre ellos, llegará el tiempo en que ambos, colisionen –continuó marcando circunferencias Morty, en ambos círculos, hasta que lo grueso de ambas circunferencias chocó-. Ambos multiversos se permean, en ocasiones se combinan, en ocasiones se ignoran, y en ocasiones, se conectan. Y es cuando alguien puede acceder a estas conexiones –continuó Morty, dibujando una elipse sobre cada uno de los multiversos, que Anabel dedujo que se trataban de portales, cuando Morty comenzó a dibujar varias elipses más, como un resorte, que conecta a una elipse de un multiverso con la elipse de otro-. Que uno viaja del multiverso A, al multiverso B… lo que entiendo es que la Anabel original, pertenecía al Universo B, y que este universo fue visitado por una criatura capaz de abrir agujeros en los universos que conforman un multiverso. Pero, la criatura que llegó debió ser tan inmensamente poderosa, que cuando llegó el multiverso que la recibió no soportó la carga, comenzó a apelmazar todos los universos del multiverso B, uno sobre otro, ocasionando un caos sin precedentes, hasta que, la Anabel del multiverso B, con apoyo de su Raiko, desestabilizó a este ser oscuro, y lo empujó fuera del multiverso B, y en dirección al multiverso A, al nuestro –le explicó Morty.

-¡Ah! ¡Esto es tan complicado! –se rascó la cabeza Anabel- No es como que no pensara que no pertenecía al lugar al que llegué, pero tu explicación es muchísimo más rebuscada a la que yo había pensado –se fastidió ella, y Morty asintió, comprendiendo aquello-. Pero, aún si considero que por alguna razón, un Raikou y yo pasamos de un multiverso al otro, no hace sentido con todo lo demás. ¿Quién era Raikou para mí? ¿Qué pasó con mi multiverso? –preguntó ella confundida.

-No lo sé, yo solo puedo conectar las piezas de tu mente que puedes recordar. No puedo ver nada del multiverso B desde el periodo del tiempo que la Anabel original salió de este, y llegó al actual –le explicó Morty, Eusine de fondo, no entendía nada de la conversación, Anabel al parecer sí, peor era inmensamente ridículo, por lo que estaba entre creerle y no a Morty-. Ya que aclaramos que, gracias a un invasor capaz de viajar entre los universos, la Anabel original, y el Raikou original, salieron del multiverso B, y llegaron al multiverso A, junto con este invasor, tocaremos un tema aún más preocupante, la línea del tiempo del multiverso A –apuntó a una línea Morty, que había dibujado bajo el circulo que representaba al multiverso A-. Esta línea, representa al tiempo, el espacio en el que está cada universo del multiverso A, comparte el mismo tiempo. El tiempo fluye, las eras y las fechas fluyen, el multiverso A nació al mismo tiempo, y se mueve en un tiempo igualmente constante –explicó, Anabel asintió, Eusine cada vez estaba más perdido-. El tiempo es más complicado que el espacio. El tiempo no transcurre de pasado a futuro como todos piensan, esa es la forma en que nosotros lo podemos comprender. El tiempo es una línea inamovible todo lo que ya pasó, pasó justo como debe de ser, todo lo que pasará, pasará justo como debe de ser, esto es porque el tiempo desde sus inicios hasta su fin, se estableció como un tiempo único e inamovible. Lo que significa que, viajar entre el tiempo de un punto a otro, no lo afecta, no lo cambia, solo es saltar entre espacios. En otras palabras, si viajas de un punto del tiempo al otro, no cambias los eventos pasados o futuros, solo cambias a otro plano existencial, porque el tiempo crea más espacios, y el espacio solo puede existir en un tiempo –explicó Morty.

-Ya no entendí –se molestó Anabel, Morty comprendió que esta parte de la explicación era más complicada, Eusine solo sudaba frio, sin comprender desde la primera parte de la explicación-. ¿Quieres decir que un salto en el tiempo crea otros espacios, pero no cambia una línea de tiempo? –preguntó Anabel.

-Precisamente –comentó Morty, y rayó una parte de la línea de tiempo del universo A-. Desde el momento en que la Anabel original cayó en el multiverso A, creó una línea de tiempo única, que es sobre la cual nos movemos, sobre el universo en que nos movemos. De allí, algo ocurrió, y la Anabel original se movió por dentro de la misma línea de tiempo, causando eventos inamovibles. Según lo que vi en tu mente, hubo un periodo en que Anabel existió en dos partes distintas de la línea de tiempo, y lo mismo ocurrió con Raikou, y seguramente con el Pokémon negro, al menos creo que es un Pokémon. Trataré de explicarlo lo mejor que pueda –agregó Morty, Anabel asintió, Eusine ya se frotaba la frente tratando de conectar sus ideas-. Voy a decir una fecha aleatoria, pero que podría ser aproximada según lo que he visto de tus vidas. Hace 23 años aproximadamente, la Anabel Original cayó en este punto de la línea del tiempo del multiverso A –le explicó Morty, y Anabel recordó haber caído de un agujero del cielo, y caer sobre un lago, junto a Raikou-. La Anabel original tendría unos 14 años aproximadamente cuando esto ocurrió. A partir de este momento, los sucesos pasados y futuros fueron inamovibles, dentro de la misma línea de tiempo en que nos movemos, lo que significa que, mientras Anabel existía hace 23 años en esta línea de tiempo, Anabel también existía hace 19 años aquí, en una Playa en Prado Pony –le explicó Morty, lo que Anabel no comprendía muy bien. Hace 23 años además, el Raikou original existía junto a la Anabel original en el mismo periodo, pero Raikou además existía hace 150 años, siendo el Raikou original, el rayo que cayó sobre la Torre Latón, y detonó indirectamente en la creación del Raikou, Entei y Suicune del multiverso A –continuó Morty, Anabel se sorprendió, Eusine ya golpeaba su frente contra la madera de la mesa de trabajo, sin entender absolutamente nada-. Pero, para que lo entiendas en términos del cómo los humanos vemos el tiempo. La Anabel original llegó a Johto hace 23 años, teniendo 14 años de edad, y en Johto, en el lugar que recuerdas con el lago y el santuario, otra entidad esmeralda, probablemente otro Pokémon, lanzó a la Anabel original, y a Raikou original a dos periodos distintos en la línea de tiempo, seguramente lo mismo ocurrió con el Pokémon negro. Raikou terminó viajando al pasado 150 años más, convirtiéndose en el rayo que crearía a su versión de este multiverso, y la Anabel original viajó 4 años en el futuro, apareciendo en la Región Alola, inconsciente en aquella playa de Prado Pony, con un episodio de amnesia, el primero de todos. El Pokémon negro, no sabemos en qué parte de la línea de tiempo está, podría estar en el pasado, podría estar en el futuro, no lo sabemos. Pero, en resumidas cuentas, el Pokémon negro te hizo viajar por el espacio, y el Pokémon esmeralda te hizo viajar por el tiempo, lo que me lleva a la siguiente conclusión, solo existe un Pokémon, en Johto, que es capaz de mover a alguien a través de la línea de tiempo, la línea de tiempo del mismo universo del multiverso A, Celebi, el emisario del tiempo, lo que significa que el santuario que viste en tu mente, es el Santuario del Encinar del Bosque del Encinar, el lugar sagrado donde se da ofrendas a Celebi –terminó Morty.

-No puedo creerlo… todo tiene sentido hora… -se impresionó Anabel, Eusine solo la volteó a ver molesto, nada tenía sentido para él-. No solo viajé de un multiverso al otro, sino que pasé de un punto en el tiempo a otro en un multiverso diferente al mío… por eso Sabrina no podía leer mi mente, mi mente no pertenece a este mundo. Pero espera, ¿qué detona mi amnesia? –preguntó Anabel, Morty pensó al respecto-. Cada 8 años me reseteo de la nada, lo he vivido 3 veces ya. Ahora que sé que vengo de otro multiverso, y de otra línea de tiempo, debo saber qué hacer para evitar volverme a resetear –insistió ella.

-Eso… no lo sé… -admitió Morty-. Si yo estuviera en tu lugar, dejaría las cosas, así como están. No intentaría recordar nada. Si recuerdas tus vidas pasadas, específicamente la vida de la Anabel original… no sé lo que podría pasar… -se cruzó de brazos Morty, confundido-. Imagina por un instante, que recuerdas a tu madre y a tu padre, que recuerdas a tus amigos, a tus seres queridos, a tu mundo… ¿puedes imaginar el dolor de recordar todo eso en un instante? –preguntó Morty, el solo pensar en aquello aterró a Anabel- Personas que no has visto en 15 años, una vida que no puedes recuperar, ya que, al salir de tu multiverso, y entrar a este, te convertiste en una anomalía temporal. En otras palabras, no hay forma posible de regresar a tu universo, una vez sales… no regresas… es imposible, porque el multiverso así lo dicta. Si recordaras tu vida anterior, y te empecinaras en querer regresar, a sabiendas de que simplemente eso es imposible… bueno… yo me volvería loco… -admitió él.

-¿Qué otra alternativa tengo? –se quejó Anabel, y Morty la miró fijamente- Si me quedo de brazos cruzados y no hago nada. Adivina, olvido a lo más preciado en mi nueva vida –le recordó, acariciando la cabellera de Lila, quien estaba tal vez más perdida que el mismo Eusine-. ¿Cuántos más retornos a mi programación de fábrica crees que pueda soportar mi mente? Imagina por un segundo, despertar, creyendo tener 14 años, y verte al espejo, y verte adulta, con una hija, un esposo, y una vida que no recuerdas… -le comentó, Morty pensó al respecto, pero Anabel no había terminado- He leído mis diarios, no necesito imaginarme el shock, lo he vivido, lo he registrado, incluso recuerdo perfectamente el shock que detonó en mi yo actual. Ahora, multiplica eso, a verte al espejo, pensando tener 14 años… y ver a una anciana decrepita, te diré lo que va a pasar, ese shock… será el último de la Anabel que tenga la desdicha de resetearse para vivirlo –le explicó ella, y Morty asintió-. Lo único que sé… es que vivo con un miedo inmenso a desaparecer. Tengo un límite de vida de 8 años, y tengo que acostumbrarme a vivir plenamente dentro de esos 8 años, solo para volver a comenzar. ¿Crees que no fue traumático para mí, saber que era madre de la nada? No es justo para mí, pero es menos justo para las personas a mi alrededor a quienes les importo. Tiene que terminar, de la forma que sea, pero tiene que terminar. Necesito una solución definitiva, una de mis yo se rindió, la segunda… no voy a rendirme como ella lo hizo… -aseguró Anabel, Morty suspiró, y miró a Eusine, buscando su consejo, el que no entendía nada, solo se incorporó, y meditó sobre lo poco que sí alcanzó a entender.

-Lo único que sé con certeza, es que vivir con el miedo de desaparecer una vez cada 8 años… es terrible… -les comentó Eusine, mirando a Lila, quien no comprendía nada de lo que ocurría-. Y no solo es ese miedo, sino el verte forzado a madurar a una velocidad alarmante, mientras se tiene un deseo ferviente por vivir, por hacer una vida, y en ocasiones tal vez, conseguirlo, entrar dentro de un espacio seguro, todo para recordar el contador en tu mente, que poco a poco, se acerca al tiempo prometido –resumió Eusine, deprimiendo a Anabel aún más-. Esto difiere mucho del miedo a la muerte… es más profundo, imagina tener la fecha exacta del momento en que dejas este mundo, solo que, no dejas este mundo… yo no podría vivir así, me aterra pensar en el entrenamiento que debió recibir para vivir así. Estoy de acuerdo en que esto tiene que acabar, sea cual sea la consecuencia de verlo acabar –aseguró él, alegrando a Anabel.

-Aun así, están pidiendo algo inmensamente complicado, y sabes que no podemos permitirlo –le comentó Morty, cruzado de brazos-. Aún si es por las mejores intenciones posibles, me estás pidiendo encontrar a Raikou, un Pokémon Legendario, sin mencionar que en estos momentos hay dos. Encontrar a Raikou ya es complicado, encontrar al Raikou correcto se complica aún más –le recordó Morty.

-Podemos comenzar donde sí sabemos dónde buscar, en el Bosque del Encinar –comentó Eusine, preocupando un poco a Morty-. Que, si no encontramos a Raikou, tal vez a Celebi sí. Yo sé dónde está el lugar, no necesitaríamos clarividencia –admitió él.

-Con la peculiar diferencia de que nadie ha visto a Celebi en 23 años –le comentó Morty incomodado, Eusine pensó al respecto-. Antes Celebi cuidaba del bosque, y convivía con sus visitantes. Celebi desapareció hace 23 años. Lo que encuentro peculiar, no es una coincidencia. La desaparición de Celebi concuerda con la llegada de Anabel a este mundo. Por lo que sabemos, Celebi también podría estar perdido en el tiempo, probablemente combatiendo a ese Pokémon negro –insistió Morty.

-O con Raikou, no olvides a Raikou –le recordó Eusine-. Encuentra a Celebi, encuentras a Raikou, o encuentras a Raikou, y encuentras a Celebi. En todo caso, mi deber como Campeón Regional es mantener la estabilidad de mi región, y proteger a las leyendas de Johto. Anabel, queramos o no, va a buscar a Raikou, y mientras eso ocurre, yo debo cerciorarme de que ella no intente capturar a Raikou, a Celebi, o a quien sea, así que estamos en el mismo barco, pero el único con clarividencia eres tú Morty. Visitar estos lugares que Anabel ve en su mente, puede ayudar a que encontremos a Raikou, a Celebi, o a los dos, y restaurar la mente de Anabel al mismo tiempo –aseguró.

-Dándole un shock mental que no podemos arriesgarnos a que le de –agregó Morty-. Tu insistes en pensar que no pasa nada, que podemos confiar en ella, yo te recuerdo que, aparentemente, Anabel era la dueña del Raikou de su mundo –apuntó él.

-¿Dueña? ¿De un Raikou? ¿Cómo capturé siquiera a un Raikou? ¿Era eso legal en mi mundo? -se quejó ella, ni Morty ni Eusine pudieron darle respuesta- Escuchen, no tengo interés en capturar ni a Raikou, ni a Celebi, ni al Raikou de mi mundo o lo que sea. Solo quiero ser capaz de mantener a una Anabel definitiva, y poder vivir mi vida. Ayúdenme con esto, y yo les juro, que sin importar qué, los ayudaré a ustedes con lo que quieran siempre que lo necesiten –pidió ella, Morty y Eucine intercambiaron miradas de preocupación-. La Anabel actual es una detective, una agente especial, una antigua miembro de la Policía Internacional Pokémon –comenzó ella, sorprendiéndolos a ambos-. Pero también soy una madre, una esposa, una maestra, y no quiero desaparecer. Si para no desaparecer tengo que ventilar todos mis secretos, humillarme a ser su sirviente, empleada, detective privada, guardaespaldas, lo que sea, lo haré, lo único que pido es, no volverme a resetear –insistió ella, sus ojos humedecidos. Eusine miró a Morty, y movió su mano intentando convencerle, Morty suspiró, y accedió.

-Está bien… -se quejó Morty, Anabel se alegró de aquello, y se secó las lágrimas traicioneras-. Te llevaremos al Bosque del Encinar, y al Santuario de Celebi… pero si intentas capturar ya sea a Raikou, o a Celebi, tendrás a un Miembro del Alto Mando, y al Campeón Regional, deteniéndote –insistió él.

-Solo tengo un Espeon y un Weavile, obvio por más buena que me crea ni de broma puedo con ustedes –admitió Anabel nerviosamente, y entonces se viró a ver a su hija, aún abrazada de su cintura-. Tranquilo amor… yo jamás me olvidaría de ti… -sonrió ella, y Lila le regresó la sonrisa.

Ciudad Violeta. Torre Bellsprout.

-¡Zubat, Supersónico! –ordenaba Yuuji, vistiendo como un monje de la Torre Bellsprout, llevando túnica ceremonial, un collar de cuencas, y sandalias de madera, con el inmenso madero que era el pilar de la Torre Bellsprout de fondo, mientras enfrentaba a un entrenador con un Butterfree, que quedó confundido por el ataque de Zubat- ¡Bien! ¡Ahora usa mordisco! –pidió Yuuji, Zubat obedeció, y mordió el ala de Butterfree, clavándolo al suelo al rodear sus colmillos con energías Siniestras, y derrotando al Pokémon de tipo Bicho.

-Ganador, el hermano Yuuji –enunció uno de los monjes que servía de árbitro, mientras el joven entrenador, molesto, regresó a su Butterfree a su Pokébola- No has alcanzado la iluminación, vuelve cuando seas mejor. Ahora, su donación por favor –pidió el monje, apuntó a Torchic, con un trajecito de monje puesto, y con una Licencia Pokémon de trabajo en su pico, levantando la misma para el entrenador, quien lo miró molesto.

-¿Donación? Sería donación si quisiera darla, pero me están obligando a pagar dinero de premio –se molestó el entrenador, apuntando a Yuuji, quien celebraba con Zubat-. Además, se suponía que todos los monjes de la Torre Bellsprout llevaran Bellsprout, ese no me parece un Bellsprout –apuntó específicamente a Zubat el chico.

-En el camino de la iluminación renunciamos al conocimiento terrenal. El Bellsprout no es real, existe en nuestros corazones. ¿Tienes pruebas de que Zubat no es un Bellsprout? Si de siente Bellsprout, es un Bellsprout –le respondió Yuuji de forma burlona, y pretendiendo tener la sabiduría de un monje, lo que enfureció al chico, más cuando vio a Zubat aterrizando, parándose de puntas, y pretendiendo ser un Bellsprout-. Hermano Zubat has alcanzado la iluminación. Que la clorofila sea contigo –prosiguió Yuuji.

-¡No te burles de nuestras enseñanzas! –recriminó un anciano, vistiendo de monje, y pateando a Yuuji al suelo, quien aplastó a Zubat por la tremenda patada- Joven entrenador. Para alcanzar la iluminación, y ser merecedor de la TM que protegemos en esta torre, la TM70, Destello, debes vencer a todos los monjes de la Torre Bellsprout, incluso a los peores –agregó el anciano, molestando a Yuuji, quien se incorporó-. Así que, hermano Torchic -pidió el anciano.

-Chic, chic –exclamó Torchic, acercándose con la tarjeta nuevamente, por lo que el entrenador, molesto por sentirse engañado, pasó su Licencia de Entrenador, pagando el dinero de premio correspondiente a su derrota.

-Muchas gracias por su gentil cooperación –reverenció el anciano, el monje que sirvió de árbitro hizo lo mismo, y este forzó a Yuuji a reverenciar, mientras el entrenador bajaba a los pisos inferiores-. ¡Es perfecto! –comenzó el anciano entonces- ¡Gracias a que tienes esas habilidades de batalla, y al conocimiento erróneo de los retadores de que todos los monjes tienen Bellsprouts en sus equipos, hemos ganado bastante el día de hoy! ¿Seguro que no quieres ser un monje de tiempo completo? –preguntó el anciano.

-Estafamos a entrenadores novatos con batallas Pokémon una tras otra, eso no es muy monjoso en mi opinión –se fastidió Yuuji, el monje anciano se frotó la barbilla en señal de descontento-. Ya se lo dije, Sabio Li, no está dentro de mis intereses el encontrar la iluminación, mucho menos si dicha iluminación es la TM70, Destello. ¿No se supone que la iluminación era algo más espiritual, y no una técnica Pokémon? –preguntó Yuuji.

-Sí, la iluminación es algo que requiere de muchos años de esfuerzo, ayuno, y meditación, como un Bellsprout –liberó el anciano a su Bellsprout, curiosamente uno casi tan viejo como él-. En esta torre respetamos las enseñanzas de Bellsprout, pero no nos alimentamos por fotosíntesis, así que a trabajar que necesitamos dinero para subsistir –le apuntó él.

-Mi percepción sobre los sabios de la Torre Bellsprout ha cambiado inmensamente –miró Yuuji a Torchic, quien meditaba en un cojincito, Yuuji lo picoteó con su bastón de monje, y descubrió que se había quedado dormido-. Tu nivel de iluminación me sorprende, hermano Torchic –reverenció Yuuji, Zubat volvió a pretender ser un Bellsprout, el Sabio Li se molestó, y volvió a darle de bastonazos a Yuuji, quien se molestó y lo tomó de la túnica, forzándolo a encararlo-. Mira viejo, que a mí ni me interesa alcanzar el Sproutvana o como se llame, que me vuelves a pegar, que no respondo –amenazó Yuuji.

-¡Hola abuelo Li! –exclamó Ayane, llegando al último piso de la Torre Bellsprout- ¡Oh! ¿Yuuji es el último desafío? ¿Puedo presumirte mi trajecito antes de combatirte? –preguntó Ayane, posando coquetamente, y guiñándole el ojo a Yuuji mientras le posaba con una sonrisa seductora, y con los ojos entrecerrados.

-Bienvenida, distinguida retadora –comenzó Yuuji en su papel de monje, molestando a Ayane-. Me presento ante ti como tu último paso antes de llegar a la iluminación… que es un TM, no uno de los mejores. Vénceme y tendrás acceso a la iluminación –hizo comillas imaginarias Yuuji.

-Oh vamos, yo que me puse toda linda y bella para ti –comentó Ayane, Yuuji la ignoró y preparó su Pokébola-. Ow… no eres divertido. A una chica le gusta cuando el chico que le gusta le dice que se ve bien. ¿Te mataría admirar mi conjunto al menos? –preguntó ella.

-Se ve costoso, ¿eso cuenta? –preguntó Yuuji, Ayane bajó la cabeza, y exclamó soltando aire y coraje- Bromas aparte, creo que te vez muy linda con ese conjunto. La falda y los leggings te hacen ver mayor, y el gorrito con la flor es un lindo toque de inocencia –aceptó Yuuji, Ayane se apenó sobremanera, y sonrió para sus adentros. Pero antes de que ella pudiera decir algo para agradecer a Yuuji, una Bolsa Sombra voló al rostro de Yuuji, y estalló, lanzándolo al suelo y cayendo sobre Torchic-. ¿¡Quien diantres…!? –se quejó Yuuji.

-¡Eevoli, no! ¡Eso fue grosero! –escuchó Yuuji a Zawako, pero solo encontró a Espeon, con una vena saltada en su frente, y ladrándole con fuerza a Ayane, quien se asustó y corrió a esconderse detrás de Yuuji, mientras Espeon regresaba sus atenciones a Yuuji, y le ladraba a él- Perdón por esto, Ayane, Eevoli piensa que le estás coqueteando a Yuuji –agregó ella, pero sin subir al siguiente piso.

-Pues sí, eso es lo que estaba haciendo –admitió Ayane, preocupando a Yuuji-. Pero ya hablamos de esto. Además, es hora de que salgas a presumirle a Yuuji tu conjunto, no estuve dos horas obligándote a probarte ropa para que no salgas a que te vea. ¿Qué esperas? –preguntó Ayane, dirigiéndose a las escaleras, evadiendo a Espeon, quien le ladró una vez más- ¡Zawako! –se quejó ella.

-Así estoy bien, esperaré a que mi bata de laboratorio salga de la lavandería, y le mostraré a Yuuji, bajo la protección de mí siempre confiable, y después de esto menos percudida, bata de laboratorio –insistió Zawako.

-¡Que no vuelves a usar esa bata mugrosa! ¡Sube o voy por ti! –agregó Ayane de forma agresiva, desde los pisos inferiores, solo se escuchó la mueca de negativa de Zawako- Dame un momento guapo. ¡Zawako! –se quejó Ayane, y de los pisos inferiores se escucharon los pasos contra la madera en una persecución, seguidos de algunos objetos cayéndose- ¡Sube o te subo! –se quejó Ayane.

-Me vas a romper la blusa, y no estuvo nada barata, Ayane, los monjes nos miran –se quejaba Zawako, corriendo aún más por el piso de abajo, Yuuji siguió el sonido con la mirada, y miró a Espeon, quien se fastidió, movió la cola, y de pronto se escuchó el grito de terror de Zawako-. ¡Aaaaah! ¡Está bien, ya subo, ya subo! ¡Bájame Eevoli! –se quejó Zawako, Yuuji sudó frio, pero cuando por fin Zawako se vio obligada a subir, se ruborizó bastante.

Al salir de su escondite, y quedar enteramente expuesta gracias a las exigencias de Ayane y de Espeon, Zawako se apenó de mostrarle a Yuuji su nuevo conjunto: Una blusa blanca ligera y satinada, aparentemente bastante suave al tacto, de escote recto y por debajo de los hombros y con costura abierta que permitía vista del cuello y de los hombros, aunque la manga larga terminaba en unas aperturas bastante amplias que quedaban colgando alrededor de sus muñecas, la blusa además iba adornada con holanes, lo que la hacía sentirse expuesta en la parte del pecho, aún si por lo correctamente ajustado, la preocupación de Zawako no era necesaria. Por sentirse tan expuesta con esta blusa, Zawako trataba de ocultar sus hombros con su cabello, requiriendo de dos pines, uno en cada extremo, para mantener dos mechones de cabello realizando aquella función, y disimulaba el espacio entre el cuello de su blusa con un collar de plata, al cual había atado la Escama Dragón que le había dado Ryuki en Kanto. Lo que no podía cubrirse Zawako, era su ombligo, ya que la blusa terminaba poco por encima de su ombligo, y se mantenía allí por un elástico pese a los holanes que le daban una apariencia más libre. Zawako acompañaba este conjunto de blusa con un pantalón azul aqua, ceñido al cuerpo al estilo pescador con dobladillo al final de las costuras del mismo, el pantalón dejaba al descubierto las pantorrillas de Zawako, su cadera, y su cintura, era algo ajustado, lo que acentuaba la curvatura de la cintura de Zawako, lo que la apenaba bastante. El conjunto terminaba en unos zapatos deportivos de lazos, en color blanco, los cuales combinaba con unas calcetas cortas del mismo color. Por ultimo pero no menos importante, Ayane se las había arreglado para obligar a Zawako a usar contactos, por lo que la visión de una Zawako sin lentes, elevó la temperatura corporal de Yuuji.

-Con ustedes, mi obra maestra, la llamo la metamorfosis del nerd. Y habla sobre el paso de salir del capullo, su bata de laboratorio, a una adolecente con sus alas en sus mangas –apuntó Ayane, rompiendo la tensión, ya que Zawako estaba inmensamente apenada y sonrojada por nunca en su vida tener tanta piel expuesta, salvo muy contadas ocasiones con su bañador, mientras Yuuji no daba crédito de si la persona frente a él era realmente Zawako-. ¡Di algo monje! –recriminó Ayane.

-Acabo de abandonar el juramento de celibato que jamás hice –fue lo primero que se le vino a la mente a Yuuji, lo que Ayane no entendió, pero hizo estallar las emociones de Zawako, que se apenó sobremanera por lo que acababa de escuchar-. Te vez preciosa… Zawako… -agregó Yuuji, de una forma tan cálida que Zawako no requirió que dijera más, por lo que ella asintió, tratando de ocultarse debajo de su cabello, en lugar de con una bata.

-¿Eso es todo? –se quejó Ayane, mirando a Zawako, luego a Yuuji- Sé que a mí me fue peor, pero ella es tu novia, deberías decirle algo más, no sé, romántico, cálido, condescendiente, algo… -insistió Ayane.

-Si me arriesgo a decir lo que realmente pienso, a Zawako le da un shock nervioso –le comentó Yuuji, Zawako escuchó aquello, y se intimidó aún más, casi sentía que deseaba salir corriendo, pero Espeon la detuvo con sus poderes psíquicos-. Así que, me limitaré a decir que Zawako es mucho más atractiva de lo que ella misma piensa, y que me agrada bastante verla sin lentes –admitió él, lo que no fue satisfactorio para Ayane, pero que forzó a Zawako a sonreír.

-Uno es monje, y la otra salió Wimpod –se quejó Ayane, Zawako solo bajó la cabeza, deprimida porque siempre la comparaban con un Wimpod-. Por cierto, tu nueva ropa, monje. Y mejor te la pones que no voy a tener mi primera batalla oficial con mi ídolo, con esas fachas –se quejó ella, Yuuji sudó frio, pero accedió.

-Nadie voltee por detrás de la viga de Bellsprout –apuntó Yuuji, retirándose detrás de la viga, Ayane esperó unos instantes, e intentó ir a mirar, pero Zawako la detuvo, preocupando a Ayane quien se esperaba una reprimenda por parte de Zawako.

-Gracias… por ayudarme con esto… -comenzó Zawako, peinándose el cabello con sus manos, y sonriendo con gentileza, lo que ruborizó a Ayane porque Zawako se veía bastante linda en esos momentos-. El verme bien… o arreglada… siempre pensé que era algo imposible para mí… yo… no me considero bonita… pero… gracias a ti pude mostrarle a Yuuji un poco de una Zawako… diferente… -sonrió ella, Ayane admiró su sonrisa, y se apenó nuevamente.

-No me des las gracias, es una pequeñez –se fastidió ella, mientras Yuuji salía de detrás de la viga, con su nueva ropa-. Mejor voltea y ayúdame porque el taco de ojo salió mejor de lo que pensamos –le sonrió Ayane, mientras Yuuji llegaba ajustándose sus nuevos guantes rojos con palma negra, vistiendo una playera blanca con líneas grises, y sobre esta una camisa desabotonada de montañes, de cuadros rojos intensos y rojos más suaves, con el interior de las mangas arremangadas de color negro. Llevaba un pantalón negro del mismo color, y de estilo de motorista, zapatos negros, y calcetas rojas, y una gorra negra-. A Yuuji realmente le queda lo simplista, pero la camisa es un buen toque. Tenías razón –sonrió Ayane.

-Por supuesto que tenía razón –lo admiró Zawako, mientras Yuuji se afianzaba bien el guante, y cerraba el mismo con fuerza-. Yuuji es como el fuego después de todo, hasta ahora no ha podido sacarle todo el provecho que pueda a su elemento de preferencia, pero… la dualidad de calidez y destrucción de la que Yuuji es capaz… se acentúa mientras él se sienta poderoso, y el rojo lo hace sentirse así –sonrió Zawako.

-Entonces, Ayane –preparó su gorra Yuuji-. ¿Estás lista para el juicio del monje más guapo en la Torre Bellsprout? –se burló Yuuji, Ayane sonrió, y se posó del otro lado de la torre, preparó su Pokébola, y lanzó a Ledyba- ¡Bien entonces! ¡Zubat! –llamó Yuuji, su Pokémon bajó del techo donde había estado durmiendo, y el combate comenzó- ¡Supersónico! –ordenó Yuuji divertido.

-¡Ledy, Reflejo! –se defendió Ayane, sorprendiendo a Yuuji, mientras su Pokémon aparentemente inofensivo, levantaba la barrera defensiva pese al Supersónico de Zubat- ¡Te admiro mucho Yuuji, pero voy a ganar! ¡Golpe Veloz! –ordenó Ayane, su Ledyba desapareció, reapareció frente a Zubat, e impactó con una técnica de prioridad pese a la confusión.

-Un buen intento, pero debiste prestar más atención. ¡Zubat, Golpe de Ala! –Zubat se lanzó en picada, detectando las barreras de luz con su ecolocación, rodeando las mismas, e impactando a Ledyba, noqueándolo de un solo golpe-. El Golpe Veloz fue una buena idea, pero la habilidad de Zubat, Infiltrado, le permite evadir barreras como Reflejo, Pantalla de Luz, Protección, entre muchas otras.

-Rayos, olvidé que ese Zubat no se había intimidado. Regresa Ledy –pidió Ayane, llamó a Ledyba, y preparó su Bola Lujosa-. ¡Es tu turno Dunsy! –llamó ella, su Dunsparse se materializó, emocionado- ¡Deslumbrar! –pidió Ayane, mientras Zubat bajaba en picada con otro Ataque de Ala, impactando a Dunsparse, quien aun así logró paralizar a Zubat cuando sus miradas conectaron, lo que Yuuji aún no entendía cómo funcionaba, ya que él insistía en que Zubat no tenía ojos-. ¡Rodada Dunsy! –pidió Ayane, Dunsparse comenzó a rodar, y arrolló a Zubat, quien salió disparado hasta estrellarse con la viga de madera de la Torre Bellsprout, pero no cayó derrotado aún- ¡Continúa con Rodada Dunsy! –pidió Ayane.

-¡Supersónico! –ordenó Yuuji, Zubat obedeció, pero no tardó en ser arroyado y derrotado por Dunsparse- Nada mal, para un Pokémon que no parece ser la gran cosa. Descansa Zubat –llamó de regreso Yuuji a Zubat a su Bola Velocidad, y tomó la Quintal Bola esta vez-. Teddiursa, Demolición –prosiguió Yuuji, Teddiursa se materializó, e inmediatamente impactó las barreras con su brazo envuelto en energías de tipo Lucha, sorprendiendo a Ayane, quien no se esperaba que in Pokémon tan lindo fuera tan fuerte.

-¡Destello Dunsy! –continuó con sus órdenes Ayane, la mirada de Dunsparse paralizó a Teddiursa, quien se estremeció, y se cruzó de brazos molesto por su movimiento haberse interrumpido a medio intento de golpear con su ataque de Demolición-. Ahora Duncy, Bofetón Lodo –ordenó ella, sorprendiendo a Yuuji, mientras Dunsparse golpeaba con su cola, lanzando lodo de la misma, manchando el rostro de Teddiursa con el mismo, y cegándolo un poco.

-¡Venganza Teddiursa! –ordenó Yuuji, los ojos de Teddiursa se iluminaron con ira pese al lodo, tomó a Dunsparse de la cola, lo rodeó de energías Siniestras, lo alzó, y lo azotó al suelo, debilitando a Dunsparse- Si está paralizado, Dunsparse será más rápido, y Venganza funciona mejor si Teddiursa ataca después y está enojado por eso –aclaró Yuuji con seguridad.

-¡Dunsy! –se preocupó Ayane, mientras Dunsparse gemía adolorido- Lo siento Dunsy, te bañaré y te daré muchos dulces, por ahora descansa –lo regresó Ayane a su Bola Lujosa-. ¡Esa no es forma de tratar a quien te patrocinó la ropa! ¡Ow pero no puedo enojarme contigo si te vez tan guapo! –continuó Ayane sonrojada, incomodando a Yuuji, y molestado a Zawako- ¡Pero guapo o no aquí termina todo! ¡Cynda, ve! –llamó ella a su Cyndaquil.

-Esta no se rompió la cabeza con los motes… -agregó Yuuji, y miró a Teddiursa divertido-. Anda Teddy, usa Excavar –se burló Yuuji, Teddiursa exclamó algo en el idioma Pokémon, lo que incomodó a Zawako quien lo comprendió, pero de todas formas Teddiursa obedeció, pero tras hacerlo, cayó del piso de arriba al de abajo, preocupando a todos los presentes-. Claro… pequeño detalle… ¿estás bien? –preguntó Yuuji, y tras aquello, escuchó los pasos molestos de Teddiursa, subiendo al segundo piso con cara de pocos amigos, caminando hasta Yuuji, y pidiéndole agacharse, lo que él hizo, por lo que Teddiursa le dio un golpe en la cabeza-. ¡Óyeme! –se molestó Yuuji, mientras Teddiursa tomaba la Pokébola de Totodile, y se la ofrecía- Oh pues discúlpame, me metí de lleno a la estrategia, se me olvidó que estábamos en un piso de madera –se quejó Yuuji, mientras Teddiursa se cruzaba de extremidades y le daba la espalda-. Aunque sí es mi culpa –admitió él.

-Y te descontaremos la reparación de la duela de tus ganancias del día –comentó el anciano Li, molestando a Yuuji, quien de todas maneras no podía quejarse, por lo que lanzó la Pokébola de Totodile, quien sonrió con malicia, asustando a Cyndaquil.

-Chorro de agua Totodile –ordenó Yuuji, Totodile tronó los dedos molesto, pero escupió su Chorro de Agua, bañando a Cyndaquil con el mismo, y preocupando a Ayane, quien pensó en qué hacer.

-¡Ocúltate tras una Cortina de Humo! –pidió, Cyndaquil comenzó a rodearse en la misma, mientras Totodile a dientes para afuera corría en dirección a Cyndaquil, emocionado.

-¡Muerde Totodile! –pidió Yuuji, Totodile mordió, la explosión oscura lanzó a Cyndaquil a los pies de Ayane, intimidado e incapaz de seguir las ordenes de su entrenadora, mientras Totodile repetía el proceso, y seguía empujando a Cyndaquil hacia atrás.

-¡Defiéndete Cynda! ¡Ataque Rápido! –pidió ella, aprovechando el ataque de prioridad para interrumpir la avanzada de Totodile, pero no siendo lo suficientemente fuerte para incomodarlo, por lo que Yuuji sacó ventaja.

-¡Y termínalo con Chorro de Agua! –pidió Yuuji, Totodile ya iba a media mordida, se molestó, tronó los dedos, y escupió, derrotando a Cyndaquil- Tienes un problema, Totodile, no puede morder por siempre –reprendió Yuuji.

-¡Oh no, Cynda! –corrió Ayane hasta donde su Pokémon, noqueado por el ataque de Chorro de Agua- ¿Estás bien? Lo siento, Cynda… haré un mejor esfuerzo la próxima vez –sonrió Ayane, sin saber si debía mostrarle cariño a su Pokémon, pero al final, decidiéndose a hacerlo, y alegrando a su Pokémon, quien se acarició de regreso contra su mano-. Papá estaría decepcionado de mí. Él diría que perdí porque no fui contundente. Tal vez lo de las estrategias de batalla no es lo mío y solo debería preocuparme por cubrir la mayor cantidad de tipos posibles con los ataques de mis Pokémon –se deprimió ella.

-Esa es una estrategia en sí misma, ¿no lo crees? –preguntó Yuuji, acomodándose su gorra nueva-. Desde el momento que elegimos las técnicas de nuestros Pokémon, ya estamos haciendo estrategia. El cubrir la mayor cantidad de tipos, o simplemente enseñarle a tus Pokémon la forma de defenderse de los tipos que más les complica, eso ya es una estrategia en sí misma. Lo que haga tu oponente es diferente. Si tu oponente controla el campo de batalla mejor que tú, una estrategia sencilla no será suficiente. Intentaste controlar el campo de batalla con barreras y cortinas de humo, además de fastidiar mis estrategias con cambios de estado. Yo creo que lo haces mejor que yo cuando empecé –sonrió él.

-¿De veras? –se alegró ella, notando entonces la risa divertida de Zawako, quien se regocijaba cada vez que Ayane bajaba la guardia, lo que la apenaba- quiero decir… por supuesto que yo sé eso. No fui la primera en la Escuela Pokémon de Ciudad Violeta por nada. Aunque, es enteramente diferente la práctica que la teoría. Hay que tomar en cuenta la velocidad de los Pokémon, sus habilidades, las posibles técnicas, los atributos, suena increíblemente complicado, no me sorprende que se le haya olvidado que Teddiursa caería al piso de abajo –agregó ella, Yuuji sudó frio por aquello, mientras Teddiursa refunfuñaba en el idioma Pokémon.

-No, la verdad no me enorgullezco por olvidarme de eso –declaró Yuuji, mientras Teddiursa continuaba dándole la espalda-. Basta con eso Teddy, ya es mi hora de salida, y me quedan fondos incluso tras que el Sabio Li me extrajera lo de la reparación del piso. ¿Las invito a cenar? Solo no me pidan algo muy costoso todavía –pidió él nerviosamente.

-Cuando una niña de 11 años tiene mayores capacidades económicas que un Entrenador Pokémon Profesional, hay que preocuparse –se burló Zawako de Yuuji, quien la miró con monotonía, apenándola- No me mires así, me da pena –pidió ella nerviosamente.

-Ya, par de melosos, me avergüenzan frente a los monjes –recriminó Ayane, apenándolos a ambos-. Además, yo invito, aún me quedan 20,000 Pokécreditos. ¿Quieren comida Kaliense? Sé que es cara, pero sabrosa –sonrió ella.

-Se más responsable con tu dinero, abusas de que capturaste a un Dunsparse, y de que las agencias de viajes siempre abren un periodo de cacería de Dunsparse porque son demasiado raros para atraer clientes –reprendió Zawako, pero Ayane la ignoró, y comenzó a correr con Cyndaquil en brazos a buscar un restaurante-. ¡Ayane! ¡Basta! ¡Dile algo Yuuji! ¡Dile que sea responsable! –recriminó él.

-No soy su papá, y no es mi dinero –fue la respuesta de Yuuji, ya con Torchic, aún vestido de monje, en su hombro, Zawako tan solo infló sus mejillas, molesta, lo que preocupó a Yuuji- ¡Ayane hazle caso a tu madre! –gritó Yuuji mientras bajaba.

-¡Si papá! –le regresó los gritos de forma burlesca Ayane, escandalizando a Zawako, quien se iluminó de rojo por la vergüenza, mientras Ayane y Yuuji se burlaban de ella, y bajaban de la Torre Bellsprout, con Zawako deseando que se la tragara la tierra por la vergüenza.

Está historia continuará…