Capítulo XXI:


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RECUERDOS DE CRISTAL

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Cuando Sakura regreso al internado para retomar el segundo y último semestre de clases Naruko la estaba esperando con una sorpresa.

―¿Pero miren a quien tenemos aquí?―

Sakura ignoro la empalagosa voz de Naruko cuando ingreso al edifico de las chicas esa tarde. La rubia sonrió divertida cuando la vio subir al segundo piso.

La pelirrosa ingreso a su dormitorio, Hinata aún no había llegado de sus clases de piano. Dejo su bolso sobre la cama y encendió la lámpara de la mesita de noche sin éxito. Sakura chaqueó la lengua aproximándose al interruptor de la luz principal, estás hicieron un extraño sonido y se apagaron a los dos segundos, tragó grueso, de seguro solo era un corte de luz pero toda su lógica la abandono cuando la puerta del placard se abrió de golpe mostrando el espejo de cuerpo entero donde ella misma había escrito su nombre con lápiz labial rojo, las ventanas se abrieron al mismo tiempo y comenzó a escuchar ruidos y voces .

―No― Murmuro asustada arrinconándose a la puerta ―Basta― Apretó sus manos sobre sus oídos evitando oír las risas burlonas ―Tú no eres real― Grito saliendo del dormitorio.

En cuanto la vieron huir llorando asustada, Karin y Tayuya salieron de su escondite.

―¿No crees que fue mucho? Sakura se veía muy asustada― Pregunto Karin tras su broma.

―Eso le enseñará a no meterse con Naruko Uzumaki― Dijo la rubia con una sonrisa desde la puerta del dormitorio.

Sasuke era suyo y nadie se lo quitaría, ni siquiera la copia mejorada de Kaya Haruno.

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Sakura salió corriendo y llorando de la casa de las Konoichis. Serian cerca de las siete de la tarde pero ya estaba muy noche a causa del invierno. Apretó sus brazos entorno a su cuerpo, cubriéndose del frío ya que solo llevaba esa sudadera holgada y las leggins. ¿Qué quería Kaya ahora? Estaba tratando de ensamblar las piezas y ella solo la estaba volviendo loca.

―Maldición― Chillo asustada, no tenía a donde ir.

―¿Sakura?―

Clavó sus ojos verdes en él, a Sasuke también lo había perdido o lo haría cuando se enterara de toda la verdad.

―Sasuke― Susurro.

―¿Volviste? ― Ella asintió ―¿Qué haces aquí? ―

Sakura sorbió su nariz evitando llorar.

―¿Podemos ir a tu dormitorio? ―

Él asintió, Sakura tomó su mano con fuerza y el pelinegro la llevó a escondidas hasta su dormitorio. Sakura respiro más tranquila allí dentro, estaba todo ordenado y limpio y olía a Sasuke. Camino despacio hasta la cama y se quitó los zapatos. Él la miro aún desde la puerta y la cerró con seguro. No se veían desde que la pelirrosa le había dado una golpiza a Naruko Uzumaki, Sasuke aún desconocía los motivos que había tenido la Haruno para hacer eso.

―Ven conmigo― Le pidió en voz baja.

Se quitó la ropa y la tiro a un costado quedando solo en ropa interior, lo volvió a llamar con la mano y lo vio desnudarse a su lado y meterse bajo las frazadas con ella.

―Sakura― La llamo ―¿Paso algo?―

Ella negó con la cabeza y acaricio su mejilla despacito, se acercó tanto que sus narices se rozaron.

―¿Me haces el amor?―

Sasuke sonrió de lado y la pelirrosa le abrió las piernas para que pudiera acomodarse entre ellas. Apoyo una de sus manos en el colchón soportando su peso y con la otra quitó los cabellos rosados que se pegaban a su frente.

―¿Me extrañaste?― Le pregunto acariciando su nariz con la suya y la embistió despacito aún con la ropa interior puesta.

Ella gimió entre sus brazos mientras asentía, sonrió observando su rostro. Sasuke era tan bonito.

―Te amo, Sasuke―

Que duele. Porque jamás iba a perdonarla, jamás iba a entender que todo lo que hizo desde que llego era por su hermana, para saber que le habían echo y porque había tomado esa decisión.

―¿Ah si?― Preguntó sonriendo, ella asintió antes de besarlo.

Ese aroma a cerezas se impregnó en su cama y fue cuando vio esos ojos verdes que se dio cuenta que se había enamorado de Sakura Haruno.

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A la mañana siguiente despertó desnuda entre sus brazos y quiso quedarse así para siempre. Sasuke se veía tan tranquilo dormido a su lado. Se levanto despacio y se vistió sin hacer ruido, hacia tanto frío esa mañana asique tomo la chaqueta de fútbol del Uchiha y se encaminó a su edificio.

―Buen día― La saludo burlona Naruko sentada en uno de los grandes sillones de la sala pero se le borro la sonrisa cuando leyó el nombre en la chaqueta que traía puesta la pelirrosa.

Uchiha.*

Sakura sonrió subiendo las escaleras a su dormitorio.

―Hinata― La saludo sentándose en su cama y quitándose la chaqueta de fútbol del Uchiha.

Hinata le sonrió aún entre las frazadas. Sakura supo que le pasaba algo cuando vio sus ojos hinchados y rojos. Se quitó la ropa húmeda colocándose el pijama y se acercó a la cama de la Hyuga.

―Muévete― Le ordeno.

Hinata frunció el ceño confundida, aún así se movió dándole lugar a la pelirrosa que se recostó a su lado.

―¿Qué paso?―

Hinata suspiró y recostó su cabeza en el hombro izquierdo de la pelirrosa, Sakura apoyo su cabeza en la de la pelinegra y apretó su mano entre las suyas.

―Naruto― Suspiro

No tuvo que decir nada más. Sakura entendió todo.

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― ¡Ya despierten!―

Sakura y Hinata se sentaron de prisa en la cama. La pelirrosa demoro en enfocar la vista, se había quedado dormida con la pelinegra en la cama. ¿Habían dormido todo el día? Esta bien que era invierno y el sol se ocultaba más temprano pero ¿Cómo podía estar tan oscuro ahí afuera?

―Han estado todo el día durmiendo― Chillo Tenten y se aproximo a la cama con una caja de pizza y tres latas de sodas ―Les traje la cena―

Las otras dos lo agradecieron. Serian cerca de las ocho de la noche cuando Tenten las obligo a levantarse, darse una ducha y cambiarse de ropa. Era sábado. Esa noche irían a la fiesta en la cabaña abandonada. Había que festejar el regreso de la Haruno después de todo.

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―No sé qué hago aquí― Dijo Sakura con el ceño fruncido mientras bajaban del coche de Temari.

Las cuatro chicas se encaminaron al interior de la cabaña. La música se oía a un kilómetro de distancia y había tanto humo allí dentro que apenas si veía su nariz.

―Deja de ser tan aburrida, Sakura― Chillo la rubia abrazándola por los hombros.

Sakura río por lo bajo y tomó la mano de la Hyuga evitando que huyera. Esa noche debía declararse al Uzumaki si o si.

―Me lo prometiste― Le dijo con una sonrisa una vez ingresaron al lugar.

La Hyuga la miro con duda. Le había confesado a Sakura que estaba enamorada del Uzumaki y ahora la pelirrosa la estaba prácticamente obligando a declararse al chico. Pero si lo pensaba bien Sakura tenía razón, no tenía nada que perder.

―Tienes razón ― Susurro y Sakura le tendió una botella de cerveza para darle ánimos ―Debo hacerlo― Dijo llevándose la botella a los labios y dándose valor.

Sakura sonrió con ternura.

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―Me alegra que vinieras―

Ino rodó los ojos fingiendo fastidio pero verlo despeinado, descalzo y apoyado en el marco de la puerta solo aumentaron las ganas que tenía de besarlo .

―¿Para que querías que viniera?― Pregunto cruzándose de brazos.

Él sonrió galante y la invitó a pasar con un simple asentimiento de cabeza, la rubia mordió su labio inferior cuando observó cómo iba vestido, una simple remera negra y un jean oscuro.

―Sai― Lo reto enojada.

―Ven― La llamó tomando su mano.

La guío por el interior de su departamento hasta un pequeño cuarto y se detuvieron justo en la puerta cerrada.

―¿Recuerdas que te dije que estudiaba abogacía?― Le susurro al oído, la rubia tembló al sentir su aliento.

―Si― Susurró aún enojada.

Él lanzó una risa baja y la tomo de la mano ingresando en el pequeño cuarto, Ino miro todo sorprendida, había muchos cuadros a medio terminar y algunas esculturas. Latas de pintura, un caballete y algunos lienzos.

―¿Tú hiciste todo esto?― Pregunto asombrada.

Sai asintió mientras se sentaba en un banco frente aquel caballete con un lienzo en blanco.

―Yo siempre quise ser artista― Le confeso acomodando los pinceles ―Pero mis padres murieron y tuve que hacerme cargo de Matsuri. La amo, ella no es una carga para mi― Dijo de prisa, su pequeña hermana era lo más importante que tenía.

Ino sonrió sentándose en el diván frente a él.

―Pero no puedo vivir de esto― Dijo con melancolía.

La rubia se sintió como una niñita mimada, ella jamás había pasado necesidades. Sus padres siempre le habían dado todo.

―Pero soy muy bueno― Le dijo con una sonrisa ―¿Me dejas dibujarte?―

Ella sonrió mientras asentía. Sai se acercó a ella y acomodó su cabello, Ino se sonrojó cuando las manos del pelinegro le bajaron lentamente los breteles de su vestido azul hasta hacerlo caer al suelo.

―Creo que eres más hermosa sin ropa― Le susurro.

Ino sonrió sonrojada y se recostó en el diván solo con la ropa interior puesta.

―Ahora debes quedarte muy quieta― Le ordeno posicionándose detrás del lienzo.

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―Naruto― Lo llamo.

El rubio sonrió al verla. Hinata se veía tan hermosa en ese corto vestido color lila.

―¿Estas bien?― Le pregunto al verla sonrojada, se aproximó más a ella y apoyo su mano en la frente de la pelinegra ―Tienes fiebre― Bromeo.

Hinata tembló al sentir su mano sobre ella, sonrió y lo beso. Los ojos azules de Naruto se abrieron muy grandes de la sorpresa y la Hyuga se alejo de prisa cuando él no le correspondió.

―Lo siento― Chillo avergonzada.

―No, yo lo siento― Dijo tomándola de la mano para evitar que se fuera ―Me tomaste por sorpresa―

―Yo te quiero― Le confesó ―Y entiendo si no sientes lo mismo― Murmuro zafándose del agarre del rubio.

Ella no le dejó responder salió corriendo lo más rápido que podía antes de comenzar a llorar de la vergüenza. Naruto no le respondió el beso y si no lo hizo era porque ella no le gustaba. O al menos eso era lo que pensaba Hinata.

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― ¿Por qué te fuiste esta mañana?―

―Porque era tarde― Contesto evitando mirarlo y emprendió la marcha a la salida de la cabaña.

―Mírame― Exigió el Uchiha tomándola del brazo y volteándola hacía a él.

El cuerpo de la chica chocó contra su pecho. Sakura clavó sus ojos en él y se dio cuenta que ambos estaban tan rotos por dentro.

―¿Qué quieres de mi? Sasuke― Susurro.

Él apenas pudo oírla por la música.

―Dijiste que me amabas― Le reclamo y no dejo de apretar su brazo evitando que se alejará ―Vamos a hablar a otro lado― Le exigió.

Ella asintió.

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―Tenten―

Sus ojos pardos se clavaron en los perlas de Neji, este la miro con el ceño fruncido, ya había tenido bastante de esa caprichosa era hora que lo escuchara.

―¿Qué quieres?― Pregunto enojada.

Neji bufo por lo bajo.

―Tu vienes conmigo― Dijo tomándola con fuerza del brazo y arrastrándola hasta la salida de la cabaña.

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―¿Sabes quién es Hikari Inomura?― Pregunto observando el suelo de tierra.

Estaban sentados en las escaleras que daban al jardín trasero de la cabaña. Sasuke negó con la cabeza a su lado.

―Es mi madre― Susurro llorosa, sabía que iba a perderlo después de confesarle la verdad ―Y es la prostituta que se acostaba con tu padre― Le confesó.

Sasuke frunció el ceño clavando sus ojos en ella. Sakura se levanto de prisa del suelo acomodando el corto vestido y lo miró. Sentía un nudo en la garganta, se le cerró el pecho y apenas si podía respirar. Las manos le temblaban y estaba segura que en cualquier momento volvería a tener una crisis. Necesitaba ir al coche de Temari por su bolso y tomar un par de pastillas para calmar sus nervios.

Sasuke mantenía el ceño fruncido con la vista fija en ella, no se había podido mover de su lugar, no podía hablar, no podía siquiera respirar . La madre de Sakura había destruido a su familia. A su madre en realidad.

―Será mejor no volver a estar juntos― Murmuro pasando por su lado e ingresando a la cabaña.

Sasuke no la detuvo. La música, el aroma a alcohol y la oscuridad la marearon, sus ojos verdes vagaron por el lugar repleto de gente y entre ellos, la vio.

―Kaya― Susurro asustada.

Su pequeña hermana le sonrió. Sakura calmo sus temblores aproximándose a Temari y Shikamaru y le pidió la llave del coche para buscar su bolso. La rubia se las entrego y la vio perderse entre la multitud de alumnos que habían allí.

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―Yo no hice nada― Tenten lanzó una risa burlona ―Si entre en esa apuesta― Le confesó Neji ―Pero la abandone―

―¿Por qué?― Preguntó cruzándose de brazos.

Estaban a un lado de la escalera y la música apenas si dejaba oírla.

―Por que te quiero― Le susurro aproximándose a ella.

Tenten se alejó al borde del llanto.

― ¡Mentiroso!― Chillo alejándose de él ―Eres igual que mi hermano― Le recrimino ―Tu solo me abandonaste― Lloro ―No una. Dos veces―

Neji la miro apenado. Ella tenia tanta razón, él no la merecía.

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Sasuke se levanto de golpe y entro de prisa a la cabaña, la ubico enseguida media perdida entre la multitud y se acerco a ella.

―Sakura― La llamo, ella clavo sus ojos en él ―Ven conmigo― Le ordeno.

Se veía tan perdida, tan rota. Tenia los ojos llorosos y temblaba tanto. Él se acercó más para poder calmarla y estiro su mano en su dirección, Sakura la tomo con fuerza. Estaban en el medio de la pista de baile, había tantas personas que los empujaban cada dos segundos pero Sakura solo podía ver a su pequeña hermana sonriéndole a unos metros de ambos.

―Kaya murió― Le confesó, Sasuke tiro de la mano de la pelirrosa y la apretó de la cintura evitando que se le alejara ―Se suicidó― Susurro y sus ojos vagaron por toda la sala sin siquiera detenerse en él ―Te mentí. Siempre fui yo― Dijo llorando mientras apoyaba sus manos en el pecho del pelinegro.

Y entonces la vio la pequeña se venía acercando a ella.

―No― Chillo asustada soltándose del agarre del Uchiha y comenzó a gritar histérica llamando la atención de sus compañeros.

―Sakura ¿Qué pasa?― Le preguntó observando dónde veía ella asustada pero él no podía ver nada.

Sakura entro en pánico al verla detrás del Uchiha sonriendo. Abrió la boca asustada y salió corriendo a la salida de la cabaña. El pelinegro la siguió de prisa.

―Sakura― La llamó Tenten cuando la vio pasar llorando ―¿Qué sucede? ― Preguntó asustada al verla tan alterada y se aproximó a ella para calmarla ―Vámonos― Dijo tomándola de la mano y se encaminaron al coche de Temari.

―Sakura―

―Tenten―

Ambas se miraron frustradas al oír a los chicos detrás de ellas, Sakura destrabó el coche y se subió de piloto, le quitó el seguro a la puerta del copiloto para que Tenten subiera pero Sasuke se subió de prisa e ingresó junto con ella.

―Vamos a hablar― Le exigió enojado.

Sakura negó con la cabeza evitando verlo, Tenten ingreso al asiento trasero seguida de Neji.

―Bájense― Exigió Tenten.

―Debemos hablar― Murmuro enojado el Hyuga.

Sakura aceleró encaminando el vehículo a la ruta. Su pie apretó con más fuerza el acelerador a medida que avanzaban por la carretera.

―Sakura, baja la velocidad― Hablo Tenten, su amiga hizo oídos sordos a sus palabras y subió la velocidad a ciento cuarenta kilómetros por hora.

―Tenten, lo siento― Murmuro Neji acercándose más a la castaña en el asiento trasero del coche.

―¿Qué sientes? Neji― Le grito frustrada dejando de prestarle atención a su amiga y al marcador de velocidad ―¿Arruinar nuestra amistad o romper mi corazón otra vez?―

Sakura se sumió en el sonido que hacía el coche al ir cada vez más rápido por la desolada ruta, de fondo oía los gritos de Neji y Tenten en el asiento trasero, sus ojos estaban vidriosos y rotos, vacíos. Le temblaban las manos y sentía que se ahogaba en ese coche. Abrió la ventanilla para que entrará aire y poder respirar.

―Sakura―

―Tú la abandonaste― Lo interrumpió, Sasuke la miro confundido ―Todos la mataron― Susurro fuera de sí.

―¿De qué hablas?―

Las lágrimas bañaron su carita, aumento la velocidad a ciento ochenta kilómetros por hora, veía nublado a causa del alcohol y las lágrimas pero podía verla perfectamente a través del espejo retrovisor. Kaya estaba sentada en el asiento trasero entre Tenten y Neji, sonriéndole.

―Mi mamá destruyo tu familia― Murmuro llorosa sin despegar la vista del espejo retrovisor y de su hermana ―Y tú destruiste la mía―

―Sakura, basta― La reto enojado ―Detente. Vamos a hablar― Exigió, aún no había podido procesar todo lo que la pelirrosa le había dicho.

Ella sonrió, rota y perdida y volteó a verlo.

―Te amo tanto, Sasuke― Le confesó.

Y cuando volvió la vista al camino, la vio. De pie en medio de la ruta, pequeña, descalza, indefensa, sola. Rota. Muerta.

―Kaya―

Sakura dio un volantazo evitando pasarla por arriba y perdió el control de aquel viejo Chevy saliendo del camino, derrapo en la tierra y chocó de lleno contra un árbol. El primero en despertar fue Sasuke. Sakura tenía un profundo golpe en su frente y se encontraba desmayada sobre el volante, en el asiento trasero Neji y Tenten estaban inconscientes. Se movió con cuidado y observó el humo que salía de la parte delantera del coche.

―Neji― Grito intentando abrir la puerta.

El Hyuga despertó confundido.

―Saca a Tenten― Le ordeno.

El Hyuga asintió, despertando la castaña y la ayudo a salir del coche. Sasuke apretó a Sakura con fuerza tironeándola del brazo pasar a su asiento y así poder bajarla. El fuego comenzó a esparcirse por el coche alcanzó los asientos delanteros.

―¿Qué le ocurre? ¿Por qué no despierta?― Pregunto preocupada la castaña observando a su amiga en los brazos del Uchiha.

―Tranquila, estará bien― La calmo Neji abrazándola con fuerza y sacó el móvil del bolsillo para llamar a emergencias.

Sasuke se arrodillo en el suelo aún con la chica entre sus brazos, acarició su mejilla y observó la sangre salir del profundo golpe en su cabeza.

―Sakura―

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