Flufftober 19: Shared Hobbies/Compartir hobbies.
—¿Qué hacemos entonces?
—¿Hak todavía no llega?
—No debería tardar, me dijo que estaba estacionando su auto hace un momento.
Y como si hubieran hecho algún conjuro, el recién nombrado apareció por la puerta alzando la mano para saludar—. Llegan temprano —dijo mientras se acercaba.
El resto sonrió a forma de bienvenida para el chico, también notando la presencia a su lado—. Hola chicos —saludó la joven que caminaba junto al azabache.
—¡Ah, Yona! —se emocionó Yoon al ver a su gran amiga. Había pasado un tiempo desde que se reunía con ellos, por lo que la sorpresa los animó bastante—. Eres una molestia, tanto tiempo sin que nos envíes un mensaje siquiera y de pronto te apareces así.
Yoon no pudo evitar quejarse, no iba a admitir abiertamente que la extrañaba como lo estaba haciendo Kija mientras la saludaba—. Ha pasado mucho tiempo, Yona. Es grandioso que vengas otra vez.
—Hola Yona, bienvenida —expresó ShinAh observando a la pelirroja.
Ella alzó la mano para saludar también al chico—. Lo siento por no venir tan seguido como antes. He estado un poco ocupada con la pasantía en el hospital. Pero tengo un fin de semana libre y decidí venir con Hak para animarlos.
—En serio, querida Yona, nos has hecho falta en los últimos encuentros. Hak no deja de tener una cara larga cuando las novias de los equipos contrarios vienen a animar. Te echa mucho de me... —JaeHa no pudo terminar su discurso cuando el aludido le estampó el dorso de la mano en la cara.
—¿Y bien? ¿Ya llegaron todos? —Cuestionó el novio de Yona con semblante inocuo, como si el moratón en la nariz de JaeHa no tuviera nada que ver con él.
—Ah, sobre eso. Parece que Zeno tuvo que acompañar a Kaya a otra ciudad y nos avisó que no venía. Nos falta alguien para completar el equipo —Informó Kija.
—¿Cuándo lo dijo?
—Hace más o menos veinte minutos.
Hak revisó su celular para comprobar si tenía un mensaje. Efectivamente encontró las mismas palabras en el chat del rubio, aunque debido a su trayectoria en auto no tuvo la oportunidad de revisarlo—. Supongo que no se puede evitar.
JaeHa sonrió de forma irónica sobre cómo el de ojos azules podía ser tan considerado con el resto, menos con él. Por supuesto ignorando sus propias bromas pesadas de por medio—. Estábamos decidiendo a quien invitar para unirse. La partida inicia dentro de poco y no hemos encontrado reemplazo. Esperábamos que aparecieras para preguntarte si TaeWoo o HaenDae podían venir.
—Hum. Ellos están de excursión escolar. Les sería imposible llegar en quince minutos —analizó mientras enviaba un caramelo a su boca. Luego entregó otro a Yona quien se mantenía en silencio ante su situación.
—¿Qué tal SooWon? Debería ser capaz de venir —recomendó Yoon. Él no jugaba al gotcha con el resto, pero siempre era arrastrado a todas y cada una de las locuras del grupo.
—Tiene un montón de trabajo últimamente. Su padre no lo deja salir de la oficina sin una buena razón.
—¿Y Val?
—De cita con Mei.
—Si tan solo Algira o Vold no estuvieran inscritos en la competencia, podrían suplir a Zeno.
—Si no hubieran ayudado a Tao para salir del internado hace dos semanas, Kouren podría darnos una mano perfectamente.
La discusión sobre quién era el candidato idóneo no llegaba a ninguna parte, bajo esas circunstancias, incluso Hak decidió no comentar nada. Era su equipo el que estaba entrando en crisis pero no parecía importarle mucho. Se quitó la chaqueta para abandonarla en una banca cercana, observando como su novia se divertía con la discusión.
—¿Quieres jugar?
La pregunta detuvo a todos en seco para observarlo mientras la única mujer del lote giraba hacia su novio. Efectivamente, el chico de pelo negro estaba preguntándole a Yona si quería entrar como suplente de Zeno— ¿Yo?
—Si. Debería tener tu traje en mi casillero.
Los demás repentinamente se sintieron iluminados por alguna clase de Dios ¿Cómo se pudieron olvidar de ella?
—Pero, es una competencia. No podría soportar que perdieran por mi culpa.
—¿Es eso? ¿O es que ya no puedes apuntar con la marcadora, princesa? —provocó Hak, agachandose a su altura.
—¿Dijiste que tienes mi traje? ¿Dónde está? —Fué difícil decir si Yona era simplemente de mecha corta o Hak sabía fastidiarla como nadie. La chica no necesitó ningún otro incentivo para sujetar a su novio de la mano y obligarlo a entregar su equipo táctico.
Diez minutos después, el equipo de cinco quedó completo con Yona. Tras anunciar el cambio de jugador a último momento, el centro de gotcha aprobó su participación. Ella se había cambiado de atuendo con rapidez para rellenar los cinturones que cargaban munición en sus piernas y brazos.
Al llegar con su equipo, no podía evitar verse pequeña entre tanta gente que sobrepasaba los ciento setenta centímetros de altura. Sobre todo JaeHa y Hak eran jodidamente altos. Todos ellos tenían trajes de camuflaje similares al de ella, además de sus chalecos anti-impacto.
—¿Recuerdas como recargar verdad? No podemos detenernos para ayudarte —Hak no perdió oportunidad de hacer un recordatorio «amable» cuando le entregó la marcadora a Yona.
La chica simplemente arrebató el artefacto con dignidad. Planeaba enseñarle quién era el que iba a necesitar ayuda. Y cuando ese momento llegara lo abandonaría a su suerte.
JaeHa ajustó la correa de su máscara mientras se divertía con ambos—. Poniéndola de tan mal humor ¿Quieres que destruya al equipo contrario?
—Vamos contra KuelBo esta vez. Le vendrá bien algo de motivación. —Sin otra palabra, Hak se puso el casco y caminó tras la pelirroja.
El centro de gotcha de la ciudad tenía un pequeño torneo para determinar al mejor de los equipos inscritos. El ganador obtendría balas y entrada gratis a las instalaciones durante cinco fines de semana; con cuatro batallas invictas «El dragón oscuro y el feliz grupo de hambrientos» llevaba la ventaja en la tabla de puntuación.
El campo de batalla simulaba un bosque profuso y silvestre, alrededor tenía gradas como un estadio dejando la panorámica para el público, aunque estaban cubiertas por vidrios polarizados para evitar ayuda de terceros. Ahí se sentó Yoon contemplando a sus amigos mientras se reunían en el centro con el árbitro y sus contrincantes.
El encuentro comenzó cuando se dio la señal y todos tomaron su respectiva posición. Yona se deslizó con sigilo hacia la zona detrás de ShinAh, siendo seguida por Hak. Él la iba molestando todo el camino intentando que perdiera un poco más la paciencia—. Princesa, deberías de dejar de comer anman tan seguido, tus pasos se escuchan por todos lados.
A cambio, él recibió un golpe con la marcadora—. Callate.
Hak sonrió tras la careta, ambos habían terminado como medios dejando a su amigo de pelo azul para guiarlos siendo el que mejor sabía trazar rutas. Al mismo tiempo, JaeHa era acompañado por Kija mientras mantenían una posición estrategiaca en el camino a su búnker. Comunicándose a través de los walkies para empezar su propia ofensiva.
Todos se movieron rápidamente una vez ShinAh dio la señal, aunque también pudieron notar las siluetas de sus contrincantes, empezando un intercambio de paintballs que no encontraron su marca hacia ninguno—. Vamos princesa, te estas volviendo lenta.
Suficiente. Ese era el comentario de gracia.
ShinAh nuevamente dio órdenes para moverse y todos corrieron en la formación que él desarrolló hace pocos segundos. Yona se sentía un poco eufórica cuando otro intercambio se desató. Gracias a la provocación de su novio, ella reveló su verdadera habilidad para cazar a los adversarios. Con relativa facilidad se escabulló entre los árboles logrando eliminar a uno de los centrales contrarios, salvando a ShinAh de ser marcado.
Hak sonrió orgulloso de su princesa. También eliminando a un defensor de KuelBo. El equipo continuó siguiendo las órdenes de su amigo delantero quien ya tenía dos banderas enemigas en su posesión. Aunque el delantero enemigo no planeaba dejarlo estar, ordenó a sus colegas restantes abrir fuego a quema ropa contra Yona y los otros.
Ante el ataque implacable tuvieron que retroceder un poco hasta ocultarse. Sin poder encontrar un camino libre, ShinAh consultó con el equipo para decidir qué hacer—. Princesa; ojos caídos, encarguese de los dos restantes. Kija, sigue a ShinAh para capturar las dos banderas. Yo me encargo de KuelBo —indicó Hak tras oír la situación.
El resto hizo caso cuando Yona y JaeHa subieron por las ramas de algunos troncos escondiéndose en el follaje para disparar desde un punto ciego. Kija se reunió en el frente con ShinAh listos para escabullirse al tiempo que el de ojos azules recargaba su marcadora con las municiones que el albino dejó atrás.
El delantero del equipo contrario comenzó una batalla contra Hak, moviéndose como liebres, ocultando su cuerpo de forma hábil apesar de sus tamaños. La situación se volvió intensa entre ellos, pues ambos se quedaban cortos por un margen sumamente pequeño. Por el lado de KuelBo un central salió para unirse en la contienda contra Hak, dejándolo como la parte defensiva.
Aunque a él parecía no preocuparle mucho, se preparó para seguir con sus propios ataques hasta que KuelBo salió detrás suyo disparándole directamente. Sin embargo una ráfaga negra cayó en medio de ambos levantando una cortina de hojarasca para protegerse disparando detrás de Hak, todo en cuestión de segundos.
El zumbido de varias marcadoras sonó dejando a los espectadores en vilo. Lentamente todos recobraron el aliento contemplando el resultado final.
—El dragón oscuro y el feliz grupo de hambrientos gana —anunciaron a través de los parlantes.
En el campo de batalla, Kija y ShinAh consiguieron todas las banderas, KuelBo había sido eliminado por JaeHa a su espalda al tiempo que Yona eliminaba al último central que intentó dispararle a su novio, quien para protegerla tiró de ella hasta tenerla completamente debajo de su cuerpo, librandola de cualquier mancha de pintura.
El juego se había terminado.
Los participantes fueron reunidos en el centro del área otorgándole la victoria oficial al equipo de «los hambrientos» donde revelaron a la chica delante de todos. Muchos asistentes se sorprendieron por el hecho e iniciaron los murmullos alrededor. Cuando salieron, las miradas de la mayoría iban en dirección de Yona.
—Estuviste genial —Yoon corrió a encontrarlos completamente satisfecho con su victoria, elogiando a la pelirroja de inmediato.
Ella levantó la barbilla dispuesta a presumir, más, se olvidó completamente del asunto cuando Hak se inclinó besandola inadvertidamente—. En serio, eres simplemente genial, princesa.
Todos los hombres que la miraban con admiración podrían ir olvidándose de acercarse a ella.
Fin.
