Draco Malfoy y el misterio de la lagrima de la sirena.

Capítulo 11: Beauxbatons.

Anthony y Padma habían estado en una nube de felicidad desde ese día, si bien Draco había querido exclusivas como mejor amigo, ambos solo habían admitido que solo irían al baile como pareja y no que fueran realmente una pareja; Draco comenzaba a suponer que tendría que encerrarlos en un armario a solas, pero disfrutaría el buen ambiente entre sus amigos. Al menos el ambiente fue bastante amigable, hasta que llego un día donde Padma entro furiosa a la cámara de los secretos; Draco había estado jugando con Michael y Steven, pero los tres quedaron paralizados al ver el nivel de enojo en los ojos de Padma.

Anthony detrás de ella parecía nervioso.

Iba hacer un chiste al respecto, cuando Padma se puso frente a él, dándole a entender que era el motivo de su enojo.

Draco tuvo miedo.

—Mi hermana me acaba de decir que Harry Potter le pidió ir al baile de navidad con ella, Harry Potter—Terry que estaba algo alejado con Luna leyendo, levantaron el rostro sorprendidos para ver a Draco.

Quien de repente estaba en medio del caos luciendo incomodo.

Sus miradas eran muy recriminatorias.

Así que Harry iría con Parvati al baile, algo que se mantuvo de las películas, se preguntó distraídamente a quien habría elegido Ron; pero el rostro enojado de Padma no lo dejo ir más allá.

—Parvati es bastante linda—susurro preocupado de que iría a morir si dice algo mal.

Padma claramente se ve casi furiosa y lívida.

—Claro que lo es, pero aquí no importa, ¿Por qué Harry Potter le pidió ir a mi hermana al baile?, estaba tan sorprendida—sí, estaba enojada y ahora parece incrédula.

—Tal vez no quiso llegar solo al baile—

—¿Con quién iras al baile? —

—Padma—

—No digas la misma tontería, dime con quien iras al baile y razones, ahora—

Si.

Padma y Pansy deberían ser mejores amigas sin duda. Explica torpemente que ira con una estudiante de Beauxbatons, lo que provoca que Terry salte incrédulo para preguntar si es por lo de "la lagrima de la sirena"; cuando Draco asiente tímidamente, todos sus amigos gimotean de forma coordinada. Michael llora por su estúpido club llamado "Drarry" del cual Draco no puede saber nada y Draco solamente mantiene silencio mientras Padma va al otro lado de la cámara donde hay un cadáver de basilisco para explotar cosas.

Si.

Draco escucha las explosiones esperando no volver a molestarla nunca más.

Es tenebrosa.

.

.

Los siguientes días Padma lo ve resentida y Draco no tiene la valentía Gryffindor para preguntarle que le ha pasado, en su lugar disfruta de sus amigos que, aunque claramente resentidos por algo que nadie quiere explicarle, igualmente siguen en sus locuras; pasa tiempo con los campeones, felicita a Harry por conseguir pareja a lo cual este se ve miserable, Ron también obtuvo ayuda de Parvati y Padma por lo cual iría con Lisa Turnip que parece casi decepcionada de dicha situación. Blaise y Pansy irían juntos, fue un arreglo bastante fácil porque para ellos siempre fue así, escucho que Theo iría con Daphne (lo cual le recuerda que sigue enojado con este y no han hablado en meses haciéndolo sentir mal); incluso Vincent y Greg tienen parejas, Greg se había acercado a Draco luciendo emocionado por que derrotara al dragón.

Habían tenido años sin tocar su amistad, pero Draco se siente un poco entusiasmado porque su viejo conocido le hablara de forma tan relajada y con una pizca de admiración.

Astoria Greengrass también había parecido emocionada al respecto.

Algunos Slytherin parecían interesados en él, Draco quiere pensar que es porque era fuerte y no porque pudiera ser el próximo señor oscuro.

Neville y Ginny irían juntos.

Fleur iría sorprendentemente con su anterior capitán de equipo de Ravenclaw, Roger Davies. Cedric tiene una cita con Cho y Viktor iría con Hermione.

Era interesante las locuras que hacen las personas, Draco no es que piense mucho en eso, ya que el día del baile de navidad recibe una carta de su madre para pedirle encontrarla en su próxima salida a Hosgmeade que atrae su atención durante varios minutos; el regalo de su madre es un viejo anillo de la familia Black que coloca en uno de sus dedos viéndolo confundido.

Le había enviado a su madre una pocion relajante que hizo en sus clases con Severus, que sigue viéndolo con resentimiento, pero cada día parece aplacarse un poco más; espera que lo haga, ocupa una hierva para respirar bajo el agua como Harry y esta vez piensa copiar descaradamente al chico para estar bajo el lago.

Ocupa toda la ayuda para sobrevivir a los habitantes del agua.

—Has visto demasiado tiempo ese anillo—exclama Anthony que está comiendo algunos dulces que le enviaron sus familiares.

Asiente distraído, antes de levantarse para abrir sus regalos de navidad.

Dora le había enviado algunas camisas muggles de bandas de música, Sirius había enviado una caja de regalo mágica expandida con todos los libros que probablemente pudo sacar de su biblioteca de la familia Black, Remus incluso le envió un libro aparte que era muggle, pero tenía una extraña genealogía de familias muggles relacionadas con la magia que aprecio verdaderamente; el hombre parecía querer ganar de alguna forma su simpatía, pero lo dejaría pasar por ahora. Otros regalos como Padma que eran novelas románticas, Anthony le había dado en su lugar una caja de legos de Star Wars que probablemente no debieron comenzar armar en media habitación para irritación de Padma cuando los fue a buscar por no ir al desayuno.

Terry le regalo un libro de encantamientos y casi besa en la boca a Michael cuando le dio un paquete lleno de Coca-Cola, Luna le dio unos extraños calcetines que tenían pequeños animales que se movían, Blaise le envió una funda de varita que le ayudaría a no dejarla caer (como paso en la primera prueba) y Pansy le envió un perfume que parecía bastante costoso, pero olía delicioso.

Theo envió un regalo un libro de alquimia, lo toco lentamente recordando el sueño de ambos de su infancia y pensó que después de ese día hablaría con él.

Por último, el regalo de Harry hay una pequeña caja musical, Draco la saca para escuchar una melodía que parece ser muggle; entonces tuvo que haberla comprado tal vez antes de ingresar a Hogwarts. Desde que tiene memoria dentro de su mente ha tenido una nana metida, una que parece haber conocido Megumi en su país de origen y una que se ha vuelto la norma en la vida de Draco; esta nana es diferente, es muggle y es un poco confusa de escuchar.

Relajante.

Toca la caja un momento perdido en sus pensamientos, arrugando el ceño cuando siente la calidez subirle por la garganta.

No le gusta ese sentimiento.

No le gusta sentirse así.

Harry es su amigo, incluso aunque fuera un amigo cercano, los sentimientos a su alrededor cada vez parecen alejarse de la línea de amigos para ser algo de lo cual no está acostumbrado y no quiere pensar; una parte de él le indica que se aleje de Harry antes que estos sentimientos comiencen a rodearlo, pensó que con el torneo eso sería fácil.

Ahora con la caja de música en su mano, la vieja pulsera que este le dio hace años en su muñeca, Draco se pregunta si es lo que quiere.

No es que sea prohibido tener sentimientos por alguien.

Niega con la cabeza, no va abrir esa puerta, no tiene sentimientos por Harry más allá de la amistad y no importa que se sienta cómodo a su alrededor, nada va cambiar; no importa que este no parezca emocionado por Cho Chang, seguirá el rumbo de las cosas y se casara con Ginny, para tener la familia que siempre quiso.

"Algunas cosas han cambiado", aleja ese pensamiento traidor para ponerse de pie.

—Muchas gracias por el regalo—admira Terry mostrando su libro sobre animagos con bastante agradecimiento, parece ser que la animosidad del año pasado ha comenzado a disminuir radicalmente y Draco ha trabajado mucho más en Terry que sus otros amigos.

No importa.

Michael salta con su Walkman para arriba y abajo, al tiempo que Anthony comienza a abrazar su peluche de chewbacca diciendo que va ser su nuevo favorito; cuando Luna entra luciendo una sudadera multicolor abrazando a Draco sonríe emocionado.

Dejando de lado los entupidos pensamientos sobre Harry.

No iba a pensar en eso hoy.

Espera que Sirius disfrute de su libro sobre cocina (este se había quejado sobre la comida y que Remus cocinaba todo), Dora recibió un gran paquetes que ordeno de los gemelos sobre bromas, sus tíos tendrían unas pociones que había estado trabajando bajo la poca atención de Severus para la piel y su tío Ed probablemente vio con diversión la fotografía que envió de sus amigos que esperaba también disfrutara Andrómeda.

Envió regalos a los campeones, aunque estos no parecían darle nada, Draco se encoge de hombros.

Su idea era gastar la mayor cantidad de dinero de su padre.

Cualquiera podría señalar lo mezquino que era.

Cedric tendría un nuevo kit para limpiar su escoba, Fleur obtendría una joyería bastante costosa y Viktor uno de los libros favoritos de Hermione que esperaba les diera algo de que hablar esta noche; aunque conociendo a la juventud de hoy en día, probablemente no hablaran mucho.

Si incluyo o no un artículo del diario el profeta que parecía estar enloquecido por saber más de este y el baile de navidad, nadie podría culparlo.

Esa mañana paso tanto como pudo en la cámara de los secretos buscando algo en el libro de Orion que pudiera respirar bajo el agua, pero aparte de algunas lecturas poco interesantes sobre la creación detallada de una varita que tenía lenguaje que no entendía, bueno Draco pensó que su primera vida era un ridículo y paso mejor leyendo sobre Salazar Slytherin que tenía al menos lenguaje moderno.

Salazar parecía un extremista, pero al igual que Godric parecía interesado en proteger el castillo lo mejor posible para cualquier invasión y prepararse para defenderse. La sala de Slytherin era la que mejor protecciones tenia, incluyendo una forma para poder salir del castillo si este fuera atacado por el lago y Draco se encontró interesado al respecto.

Solo que cuando comentaba sobre la forma de salir por el lago estaba eliminado del libro.

Maldijo a los muertos antes de irse alistar para el baile.

A diferencia de las chicas no necesitaba mucho trabajo, era claramente hermoso y por eso siguió armando más de la estrella de la muerte con Anthony antes de pensar en tomar su túnica; su cabello estaba suelto como siempre, su piel era reluciente y luego de algunos hechizos para ocultar sus ojeras era sin duda un chico de apariencia apuesta.

Se vio al espejo pensativo, como Orion su apariencia era claramente casi igual, pero ahora con ropa de diseñador y una túnica hecha a mano; Draco se sintió un poco, ya saben, mal por su anterior vida.

Todo lo que había querido lo tenía ahora.

Bueno.

Todo menos un padre decente, también tenía un problema con un torneo que intentaba matarlo.

Detalles.

—Por favor no vayas a vomitar en mis zapatos esta noche—gruñe cuando ve a Anthony tener un ataque de pánico y su cabello algo desordenado, dando vueltas sobre sí mismo en la habitación.

Terry que no parecía importarle alistarse de último minuto leía de forma interesado su nuevo libro, al tiempo que Michael cantaba una canción pegajosa en el baño alistándose para la cita del día de hoy.

—Solo le pedí que fuera mi pareja para el baile, pensaba declararme hoy, pero tal vez es muy apresurado…debería pedirle una cita, podríamos ir a Hosgmeade pronto—Anthony parecía con pánico y Draco estaba muy lejos de poder calmarlo.

Así que siguió alistándolo.

Arreglando su cabello mientras este se movía, alistando sus ropas, colocándole la túnica como si fuera un puto bebé. Terry se alisto cinco minutos antes de irse y Michael sonreía de forma radiante cuando bajaron a la sala de estar donde otros chicos parecían listos, otros esperando sus parejas.

Padma con una hermosa túnica azulada esperaba con una sonrisa, Terry sujeto a Anthony cuando este casi se cae y Luna que estaba con…era una túnica hermosa, pero sus aretes de zanahoria eran algo confusos, solamente sonreía a Terry diciéndole que sería una gran pareja, aunque no le gustara bailar.

Eso hizo sonreír a Terry.

Draco y Michael se escusaron para ir por sus parejas, prometió verlos después de la cena y el baile, luego se separó de Michael cuando se fue donde esperaría a su propia pareja. Camino por los pasillos hasta llegar a la entrada del castillo, donde Colette no tardo más de unos pocos minutos para aparecer con una túnica que hizo juego con la suya; su cabello estaba recogido en un prolijo peinado y tenía maquillaje ligero que la hizo ver bastante atractiva.

Acepto su brazo para caminar hacia el comedor.

—Eugene parecía celoso que saliera con su héroe—comento la chica con un guiño, que hizo que Draco se apartara su cabello de forma estúpida.

—Soy bi o gay panic para todos, hay Draco suficiente para admirar—

La chica se ríe mientras caminan hacía la entrada del comedor, donde otros ya se encuentran.

Se abrieron las puertas principales de roble, y todo el mundo se volvió para ver entrar a los alumnos de Durmstrang con el profesor Karkarov. Krum iba al frente del grupo, acompañado por una muchacha preciosa vestida con túnica azul que Draco pudo notar era Hermione. Por encima de las cabezas pudo ver que una parte de la explanada que había delante del castillo la habían transformado en una especie de gruta llena de luces de colores. En realidad, eran cientos de pequeñas hadas: algunas posadas en los rosales que habían sido conjurados allí, y otras revoloteando sobre unas estatuas que parecían representar a Papá Noel con sus renos.

En ese momento los llamó la voz de la profesora McGonagall:

—¡Los campeones por aquí, por favor! —

Draco asintió antes que caminara al lado de Colette.

Saludo rápidamente a Viktor que asintió con una leve sonrisa, Hermione saludo algo tensa viendo a Colette, quien parecía imperdurable al tiempo que saludaban a Fleur; Cedric aparece con una sonrisa radiante y el baile pronto empezaría.

Si.

Esto podría ser una locura.

Ve de reojo a Colette que sonríe de forma salvaje como hace y Draco aprieta un poco el agarre, ambos asienten.

Sin dejar de hablar, la multitud se apartó para dejarlos pasar. La profesora McGonagall, que llevaba una túnica de tela escocesa roja y se había puesto una corona de cardos bastante fea alrededor del ala del sombrero, les pidió que esperaran a un lado de la puerta mientras pasaban todos los demás: ellos entrarían en procesión en el Gran Comedor cuando el resto de los alumnos estuviera sentado. Fleur Delacour y Roger Davies se pusieron al lado de las puertas: Davies parecía tan aturdido por la buena suerte de ser la pareja de Fleur que apenas podía quitarle los ojos de encima. Cedric y Cho estaban también juntos, aunque fue un poco divertido pensar en su anterior capitán ser encantado por una Veela.

Hermione se había hecho algo en el pelo: ya no lo tenía enmarañado, sino liso y brillante, y lo llevaba recogido por detrás en un elegante moño. La túnica era de una tela añil vaporosa, y su porte no era el de siempre, o tal vez fuera simplemente la ausencia de la veintena de libros que solía cargar a la espalda. Ella también sonreía de forma nerviosa.

—¡Hola, Draco! —saludó ella y Draco le sonrió de reojo esperando poder tranquilizarla.

Solo era un baile.

Aunque noto al entrar que varias chicas no parecían felices con Hermione, cuando se abrieron las puertas del Gran Comedor, el club de fans de la biblioteca pasó por su lado con aire ofendido, dirigiendo a Hermione miradas del más intenso odio.

Los adolescentes pueden ser aterradores.

Pansy a la distancia lo saludo, viendo mal a su compañera de baile, haciendo que Blaise a su lado sonriera divertido.

Cuando todos se hubieron acomodado en el Gran Comedor, la profesora McGonagall les dijo que entraran detrás de ella, una pareja tras otra. Lo hicieron así, y todos cuantos estaban en el Gran Comedor los aplaudieron mientras cruzaban la entrada y se dirigían a una amplia mesa redonda situada en un extremo del salón, donde se hallaban sentados los miembros del tribunal.

Habían recubierto los muros del Gran Comedor de escarcha con destellos de plata, y cientos de guirnaldas de muérdago y hiedra cruzaban el techo negro lleno de estrellas. En lugar de las habituales mesas de las casas había un centenar de mesas más pequeñas, alumbradas con farolillos, cada una con capacidad para unas doce personas.

Draco camino con el mentón en alto, viendo de reojo a su grupo de amigos rápidamente antes de regresar su mirada al frente; Luna especialmente parecía totalmente emocionada y eso lo hizo pensar que no podría ser una mala noche.

Colette sabe manejarse en estos ambientes, una pareja perfecta.

Dumbledore sonrió de contento cuando los campeones se acercaron a la mesa principal. La expresión de Karkarov, en cambio, recordaba más bien a la de Ron al ver acercarse a Krum y Hermione. Ludo Bagman, que aquella noche llevaba una túnica de color púrpura brillante con grandes estrellas amarillas, aplaudía con tanto entusiasmo como cualquiera de los alumnos. Y Madame Maxime, que había cambiado su habitual uniforme de satén negro por un vestido de seda suelto de color azul lavanda, aplaudía cortésmente. Pero faltaba el señor Crouch. El quinto asiento de la mesa estaba ocupado por Percy Weasley, que llevaba una reluciente túnica de gala de color azul marino, y lucía una expresión de gran suficiencia.

—Me han ascendido —dijo Percy antes de que a Draco le diera tiempo a preguntarle y con el mismo tono que hubiera empleado para anunciar su elección como gobernador supremo del Universo—. Ahora soy el ayudante personal del señor Crouch, y he venido en representación suya—

—¿Felicidades? —cuestiono Draco confundido.

Colette a su lado pareció al borde de sonreír, Madame Maxine estaba a su lado.

—El señor Crouch no se encuentra bien, nada bien. No se ha encontrado bien desde los Mundiales. No me sorprende: es el exceso de trabajo. No es tan joven como antes. Aunque sigue siendo brillante, desde luego: su mente sí que es la misma de siempre. Pero la Copa del Mundo resultó un fiasco para el Ministerio, y además el señor Crouch sufrió un revés personal muy duro a causa del comportamiento indebido de su elfina doméstica, Blinky o como se llame. Como era natural, él la despidió inmediatamente después del incidente; pero, bueno, aunque se las apaña, como yo digo, la verdad es que necesita que lo cuiden, y me temo que desde que ella no está en la casa su vida es mucho menos cómoda. Y a continuación tuvimos que preparar el Torneo, y luego vinieron las secuelas de los Mundiales, con esa repelente Skeeter dando guerra. Pobre hombre, está pasando unas Navidades tranquilas, bien merecidas. Estoy satisfecho de que supiera que contaba con alguien de confianza para ocupar su lugar—

Percy parecía feliz de hablar, aunque no fueran amigos, Draco en cambio frunció el ceño pensativo.

Un elfo llamado Blinky.

No recordaba un elfo así en la película.

Aún no había comida en los brillantes platos de oro; sólo unas pequeñas minutas delante de cada uno de ellos. Draco cogió la suya sin dudando, y miró a su alrededor.

No había camareros. Observó que Dumbledore leía su menú con detenimiento y luego le decía muy claramente a su plato:

—¡Chuletas de cerdo! —

Y las chuletas de cerdo aparecieron sobre él. Captando la idea, los restantes comensales también pidieron a sus respectivos platos lo que deseaban. Draco le echó una mirada a Colette que parecía encantada al respecto, Hermione por otro lado tenía una arruga en su frente que no pregunto porque podría ser.

Algo sobre el P.E.D.D.O. supuso, aunque al instante estaba absorta en su charla con Viktor Krum, y ni siquiera parecía ver lo que comía.

—Bueno, nosotrros tenemos también un castillo, no tan grrande como éste, ni tan conforrtable, me parrece—le decía a Hermione—. Sólo tiene cuatrro pisos, y las chimeneas se prrenden únicamente por motivos mágicos. Pero los terrenos del colegio son aún más amplios que los de aquí, aunque en invierrno apenas tenemos luz, así que no los disfrrutamos mucho. Perro en verrano volamos a diarrio, sobrre los lagos y las montañas—usualmente Viktor no fuerza tanto la "r", parece que alguien está nervioso.

—¡Para, para, Viktor! —dijo Karkarov, con una risa en la que no participaban sus fríos ojos—. No sigas dando más pistas, ¡o tu encantadora amiga sabrá exactamente dónde se encuentra el castillo! —

Dumbledore sonrió, no sólo con la boca sino también con la mirada.

—Con todo ese secretismo, Igor, se podría pensar que no queréis visitas—

—Bueno, Dumbledore —dijo Karkarov, mostrando plenamente sus dientes amarillos—, todos protegemos nuestros dominios privados, ¿verdad? ¿No guardamos todos con celo los centros de saber en qué se aprende lo que nos ha sido confiado? ¿No tenemos motivos para estar orgullosos de ser los únicos conocedores de los secretos de nuestro colegio? ¿No tenemos motivos para protegerlos? —

—¡Ah, yo nunca pensaría que conozco todos los secretos de Hogwarts, Igor! —contestó Dumbledore en tono amistoso—. Esta misma mañana, por ejemplo, me equivoqué al ir a los lavabos y me encontré en una sala de bellas proporciones que no había visto nunca y que contenía una magnífica colección de orinales. Cuando volví para contemplarla más detenidamente, la sala había desaparecido. Pero tengo que estar atento a ver si la vuelvo a ver: tal vez sólo sea accesible a las cinco y media de la mañana, o aparezca cuando la luna está en cuarto creciente o menguante, o cuando el que pasa por allí tiene la vejiga excepcionalmente llena—

Le gustaba mucho esta conversación, hablando de colegios, de reojo noto la sonrisa apenas disimulada de Colette al verlo.

Mientras tanto, Fleur Delacour criticaba la decoración de Hogwarts hablando con Roger Davies.

—Esto no es nada —decía, echando una despectiva mirada a los centelleantes muros del Gran Comedor—. En Navidad, en el palacio de Beauxbatons tenemos escultugas de hielo en todo el salón comedog. Pog supuesto, no se deguiten: son como enogmes estatuas de diamante, bgillando pog todos lados. Y la comida es sencillamente sobegbia. Y tenemos cogos de ninfas de madega que nos cantan seguenatas mientgas comemos. En los salones no hay ni una de estas feas agmadugas, y si entgaga en Beauxbatons un poltergeist lo expulsaguíamos de inmediato —añadió, dando un golpe en la mesa con la mano.

Roger Davies la miraba con expresión pasmada, y no acertaba a apuntar con el tenedor cuando pretendía metérselo en la boca. Draco tenía la impresión de que Davies estaba demasiado ocupado mirando a Fleur para enterarse de lo que ella decía.

Ella era hermosa claro, pero comer era importante también.

—Tienes toda la razón —dijo apresuradamente, pegando otro golpe en la mesa con la mano—: de inmediato, sí señor—

Bien si no es ahora no sería nunca, el toque de Colette a su pierna con su propio pie le dio la fuerza que necesitaba.

—De hecho, Madame Maxime—la directora parecía sorprendida de que fuera charlado en su dirección, los demás comensales vieron curiosos—hablando con mi encantadora compañía para el baile—y esto es chicos, cuando saben que los aduladores solo buscan cosas; pero bueno, algunos no ven eso—me conto sobre el hermoso lugar que es Beauxbatons, de haberlo sabido tendría que considerarlo mejor para haber elegido dicho colegio—sí, estaba insultando Hogwarts mientras alagaba Beauxbatons.

Dumbledore no pareció sorprendido y en cambio Madame parecía extasiada.

—Bueno Beauxbatons es otgo nivel, siempre tenemos programas de integcambio—dice con dulzura y un poco de ojos codiciosos.

Draco pestañea, sin poder creer que alguien lo quiera realmente en otro colegio.

No sabe que decir.

Nunca pensó en eso.

Aunque hace algunos años, esta hubiera sido la forma perfecta de dejar Inglaterra y alejarse lo más posible de Voldemort, ahora se siente un poco ahogado por la idea de irse lejos de sus amigos; incluso si fuera lo más sensato.

—Directora Maxime, Draco se encuentra claramente interesado sobre nuestra leyenda más famosa, sobre la "lagrima de la sirena" —Colette salta en su ayuda, los ojos de Maxime evalúan a Draco un poco y los ojos de Dumbledore viajan hasta a él con una expresión difícil de descifrar.

—Integesante—es lo único que dice Maxime, Fleur también voltea a verlo curioso y aunque Draco pensó en preguntarle a ella.

No quería poner a prueba su delicada amistad apenas iniciada.

—Soy un fanático de la historia, creo que en un libro leí al respecto y cuando Colette menciono sobre ello, bueno, me gustaría saber que tanto puedo conocer de esta—sonrisa radiante y encantadora, Draco debe jugar con cuidado sus cartas y Madame asiente pensativa.

—La histogia es bastante integesante, habla sobre como una sigena hace muchos siglos se enamogo de un humano, un amog prohibido que sepagaba sus mundos. Una Diosa escucho su lamento y la convigtio en humana para vivig con su amado—Draco la ve atentamente, su cabeza duele un poco y el recuerdo de la sirena de su sueño le hace sentir un leve frio en su cuerpo—El deseo fue concebido, pero al transfogmagse en humano cada gespigación la envenenaba lentamente. Cada día enfegmo más. Al final al morig su última lagrima creo la joya conocida como "Lagrima de Sirena" que potenciaba la mágica—comenta casi pensativa o perdida en recuerdos.

Una joya.

La jora que Lyra Black impidió que su familia siguiera buscando, pero estaba ahora aquí, la directora sabía algo.

—Es una historia antigua, hace mucho no la escuchaba—hablo Dumbledore también en sus pensamientos, algo que parecía atormentarlo.

Madame Maxime asintió.

—Se dice que esta mujeg fue la progenitora de una de nuestros antepasados que fundo el colegio, dentgo de la escuela tenemos una repgesentacion de la joya; en honog a nuestra quegida señora Emeralda—afirma esta con una sonrisa.

El frio pasa ahora a todo su cuerpo, Colette parece querer llamar su atención, pero Draco muere dentro de sus pensamientos.

Esmeralda.

No ha dicho su apellido.

Pero tal vez, es la misma Esmeralda Black, la fundadora de la casa Black, que era una sirena y de alguna forma está relacionada con Orion Blake. Si esta fue una sirena y si la leyenda de esta mujer es verdad, significa que fue como Sirena a convertirse en humano para estar con Orion Blake de alguna forma que aparentemente fue su vida pasada. Lo que no calzaba es que Orion declara que fue culpa de él que muriera, pero aquí Madame relata que por cada respiración que daba se envenenaba hasta la muerte.

¿Cuál es la verdad?

—¿Qué paso la joya? —pregunto luego de un silencio demasiado largo de la mesa, ya que parecía que todos estaban curiosos al respecto.

Madame ladea un poco el rostro pensativa.

—Se dice que se pegdio en el velo de la muerte—

Draco pestañea una, dos, tres veces.

El velo de la muerte.

El velo de la muerte por donde la historia canónica (que Draco no piensa permitir que se repita) Sirus pasa y muere.

Una parte dentro de él quiere gritar de enojo, la otra solamente asiente y regresa a su comida conmocionado.

Tanto por un baile tranquilo.

Cuando se acabó la cena, Dumbledore se levantó y pidió a los alumnos que hicieran lo mismo. Entonces, a un movimiento suyo de varita, las mesas se retiraron y alinearon junto a los muros, dejando el suelo despejado, y luego hizo aparecer por encantamiento a lo largo del muro derecho un tablado. Sobre él aparecieron una batería, varias guitarras, un laúd, un violonchelo y algunas gaitas.

Las Brujas de Macbeth subieron al escenario entre aplausos entusiastas. Eran todas melenudas, e iban vestidas muy modernas, con túnicas negras llenas de desgarrones y aberturas (Dora se debe morir de los celos). Cogieron sus instrumentos, y Draco, que las miraba con tanto interés adivino que pasaría ahora, comprendió de repente que los farolillos de todas las otras mesas se habían apagado y que los campeones y sus parejas estaban de pie.

—¡Vamos! —le susurró Colette que lo miraba todavía pensativa—¡es hora del show! —

Draco asintió, anotando toda la información en su mente y decidido a que mañana comenzaría a investigar.

De nuevo.

Maldita sea, no tiene ni un día tranquilo.

Al levantarse, Draco toma la mano de Colette. Las Brujas de Macbeth empezaron a tocar una melodía lenta, triste que es perfecta para un baile lento. Draco fue hasta la parte más iluminada del salón, viendo rápidamente a sus amigos, donde Luna rápidamente lo saludo con una sonrisa y, al momento siguiente, Colette le sonrió provocando que Draco la tomara entre sus manos para un baile.

Lo había hecho cientos de veces antes.

Un pie adelante que alguien experto como Colette seguiría, otro a la derecha, un leve giro y estarían dando el mismo baile que cientos de veces Draco había hecho, aunque Colette daba una ligera dificultad ya que incluso con su altura la chica tenía exactamente la misma; era tres años mayor, pero usualmente Draco estaba acostumbrado a parejas de baile de menor tamaño.

En un giro puede ver a Padma aplaudiendo silenciosamente como si lo felicitara.

Si.

Era un gran bailarín.

Intento apartar lo que había descubierto hace unos minutos, buscaría sobre criaturas acuáticas más rigurosamente y Esmeralda en el libro de Orion mañana, por ahora, a disfrutar del baile.

—Supongo que no era lo que esperabas descubrir—comento Colette acercando un poco su rostro a su oreja, Draco mantuvo su sonrisa comercial antes de girar un poco.

—Nunca sé que esperar, pero se algo nuevo y me toca investigar, Ravenclaw en las venas—le sonríe cuando ella se aleja, todavía girando a su alrededor con maestría.

—Supongo que valió la pena pedirme ser tu pareja—

—Una compañía asombrosa si es lo que buscas escuchar—

El primer baile era solo para los campeones, pero luego de un buen rato dejándolos alardear, otras parejas se comenzaron a unir al baile y eso hizo que Draco sonriera acercándose más a la chica; esta mantuvo la compostura, sonriendo cuando al pasar se topaban algún conocido.

—Me pregunto si esperabas venir con alguien más—el comentario inocente de Colette atrajo un poco la atención de Draco, aunque en su mente quiso apartarlo de la mente, recordó el día que Harry y él pasaron volando en escobas.

El chico sonreía, aunque parecía algo incomodo por el baile.

Rechazo el pensamiento rápidamente.

Harry le gustan las chicas, siempre le han gustado las chicas y aunque sean amigos, eso no significa nada, por eso es que Draco no quiere a Harry; definitivamente no.

—No particularmente, espero no haber arruinado tu noche—comenta Draco con una sonrisa algo tensa, pero Colette sonríe misteriosamente.

—No particularmente—repite sus palabras y eso lo deja confundido, antes de reír mientras siguen dando vueltas.

Más que una cita romántica, Colette lo acompaño para hablar con Maxime y por eso cuando el baile termina, ella lo libera de cualquier deber con ella; Draco le asegura que podrían pasar la noche juntos, pero ella solamente se mueve elegantemente a sus amigos de su propio colegio, por lo cual Draco la ve un momento antes de casi correr donde sus amigos. Terry está en la mesa charlando con Luna, mientras ve como Michael baila con su cita Megan; su rostro se ilumina como farol de navidad cuando ve a lo largo a Anthony bailar con Padma.

—Draco—saluda Luna con abrazo y Draco la hace girar un poco sobre la música un poco más movida.

Algunos bailaban como Neville y Ginny, otros eran un poco más entusiastas como Fred y Angelina, pero Draco tomo un puñado de bocadillos observando a Anthony lucir algo abochornado mientras Padma lucia encantadora.

Se limpio una lagrima imaginaria, Luna y Terry se rieron.

—Aquí estabas—demando Pansy cuando llego al finalizar la canción y Draco solamente sonrió encantadoramente antes de ofrecerle la mano a su amiga para llevarla al centro del salón.

Blaise tomo asiento al lado de Terry y Luna tranquilamente, Draco como siempre que fue a un baile se acoplo de forma natural a Pansy; cada giro y movimiento fue practicado por años, Pansy parece relucir mientras bailan juntos sonriendo de forma tan adorable, que Draco no puede más que sonreírle de regreso.

Recordando a la niña de 6 años que giraba en la pista de baile con él en una tradición navideña, ahora toda una jovencita de 14 años que sigue manteniendo la misma sonrisa.

Al terminar el baile se sorprende cuando Padma llega a él para pedirle un baile, Pansy y Anthony se ven de reojo confundidos, pero aceptando el intercambio de parejas; aunque ambos parecen muy incomodos, Pansy logra mantener a Anthony balanceándose sin ver tanto los pies.

—¿La estas pasando bien? —pregunta Draco al oído de Padma, quien solo suelta una risa antes de girar.

—Es como estar en una nube—acepta para continuar bailando, un poco menos acostumbrados que con Pansy, pero Padma se abraza a él y Draco sonríe emocionado.

Tal vez, algún día, cuando Padma se case y todo esto pase, la guerra, las luchas, Draco pueda sacarla a bailar de esta forma el día de su boda.

Dura poco el pensamiento, apenas pasa la canción Pansy exige cambiar de parejas, Padma le sonríe antes de regresar a Anthony que parece encantado con Padma; por otro lado, cuando vuelven a la mesa, esta vez Draco toma a un confundido Blaise con él que gruñe que no va hacer la parte de la mujer. No hay ninguna otra pareja de chicos bailando hasta ahora, pero apenas si reciben una mirada de reojo, todos pareciendo acostumbrados a las locuras de Draco a estas alturas.

Luego de una sola canción (maldito delicado de Blaise) lleva a Luna a la pista de baile, quien no baila exactamente, pero gira alrededor de Draco y él la ve encantado.

Esta riendo en la mesa, cuando ve a Colette bailar con algunos chicos de Durmstrang, ambos intercambian un pulgar en alto, antes de volver a sus amigos; Luna parece tener sed y Draco se ofrece por bebidas mientras Pansy obliga a Blaise a seguir bailando.

Se detiene cuando pasa por la mesa del trio de oro, arruga el ceño cuando ve a lo lejos a Parvati bailar con un chico de Beauxbatons; Harry parece tenso y se sorprende de no haberlo notado antes, pero al ver a Ron y Hermione algo dentro de él supone que está saliendo mal.

—¿Viktor? —dijo Ron con furia contenida—¿Todavía no te ha pedido que lo llames Vicky ? —

Hermione lo miró sorprendida.

—¿Qué te pasa? —le preguntó.

—Si no lo sabes, no te lo voy a explicar —replicó Ron mordazmente. Una parte de Draco pensó que tal vez en esta vida Ron y Hermione no estuvieran enamorados, pero al menos ahora sabe que Ron sin duda esta celoso.

—Ron, ¿qué...? —

—¡Es de Durmstrang! —soltó Ron—. ¡Compite contra Hogwarts! Tú, tú estás... —Ron estaba obviamente buscando palabras lo bastante fuertes para describir el crimen de Hermione— ¡confraternizando con el enemigo, eso es lo que estás haciendo! —

Hermione se quedó boquiabierta. Draco se golpea la frente con su palma.

—¡No seas idiota! —contestó al cabo—. ¡El enemigo! No comprendo... ¿Quién era el que estaba tan emocionado cuando lo vio llegar? ¿Quién era el que quería pedirle un autógrafo? ¿Quién tiene una miniatura suya en el dormitorio? —

Ron prefirió no hacer caso de aquello.

—Supongo que te pidió ser su pareja cuando los dos estabais en la biblioteca—

—Sí, así fue —respondió Hermione, y sus mejillas, que estaban ligeramente subidas de color, se pusieron de un rojo brillante—. ¿Y qué? —

—¿Qué pasó? ¿Intentaste afiliarlo a la P.E.D.D.O.? —

—¡No, nada de eso! ¡Si de verdad quieres saberlo, me dijo que había ido a la biblioteca todos los días para intentar hablar conmigo, pero que no había conseguido armarse del valor suficiente! —

Hermione dijo esto muy aprisa, y se ruborizó tanto que fue preocupante.

—Sí, bien, eso es lo que él dice —repuso Ron.

—¿Qué quieres decir con eso? —

—¡Pues está bien claro! Él es alumno de Karkarov, ¿no? Sabe con quién vas... —

Intenta aproximarse a Harry, obtener información de él, o acercarse lo bastante para gafarlo.

Hermione reaccionó como si Ron le acabara de pegar una bofetada. Cuando al fin habló, le temblaba la voz.

—Para tu información, no me ha preguntado nada sobre los participantes, absolutamente nada—

Inmediatamente Ron cambió de argumento.

—¡Entonces es que espera que lo ayudes a desentrañar el enigma del huevo! Supongo que durante esas encantadoras sesiones de biblioteca os habéis dedicado a pensar juntos... —

—¡Yo nunca lo ayudaría a averiguar lo del huevo! —replicó Hermione, ofendida—. Nunca. ¡Cómo puedes decir algo así...! Yo quiero que el Torneo lo gane Hogwarts como todos los demás, lo sabe, ¿o no? —

—Tienes una curiosa manera de demostrarlo —dijo Ron de forma despectiva.

—¡Se supone que la finalidad del Torneo es conocer magos extranjeros y hacer amistad con ellos! —repuso Hermione con voz chillona.

—¡No, no lo es! —gritó Ron—. ¡La finalidad es ganar! —

La gente empezaba a mirarlos.

Incluido Draco que se ha congelado al verlos, puede que hubiera distraído un poco la discusión del año pasado sobre el gato y la rata, pero esto iba ser un poco más complicado.

—¡Caballeros! —salta rápidamente entre ellos sin un plan en realidad—¡Señorita! —añade a Hermione que se ve claramente furiosa.

Ron parece sorprendido, Harry lo ve fijamente un momento pidiendo ayuda en su mirada y asiente apenas débilmente. Lisa Turnip ve todo en la mesa como si fuera un partido de quidditch, sin importarle o no que su pareja no le presta atención; Lisa siempre fue rara.

—Draco—musita Hermione confundida, especialmente cuando toma su mano.

—La noche es joven, mi pareja ha decidido bailar con sus amigos y yo he decidido bailar también con mis conocidos—expresa con una sonrisa tensa, antes de arrastrarla a la pista de baile, dejando a Ron molesto y a Harry a su lado incrédulo.

Pasan a un Viktor sorprendido, pero Draco le guiña un ojo diciendo que pronto regresara a su pareja antes de hacerla girar en medio de la pista de baile.

—Es un idiota—gruñe Hermione y lo pisa sin querer, lo ve en su mirada de arrepentimiento, pero todavía viendo furiosa el lugar donde estuvo Ron.

—Esta celoso—bien ahora se siente algo culpable de haber apoyado a Viktor, pero en realidad, Ron había sido un poco idiota.

—Pudo haberme pedido que lo acompañara, hubiera dicho que si—

—Es un niño Hermione, los niños somos idiotas la mayor parte del tiempo—

—Pues que se quede celoso, no me importa, tengo una cita y me invito porque sabe que soy una niña—

—La mejor de nuestra generación—

La mirada de Hermione se suaviza, Draco sonríe mientras el baile continúa haciéndola reír un poco con vueltas exageradas; Viktor toca su hombro a mitad del baile, Draco hace una ridícula reverencia antes de marcharse con ambos de mejor humor y recordando que no había llevado la bebida a Luna.

Al regresar puede ver que Ron y Harry se han unido a la mesa de Terry y Luna, así que coloca la bebida en la mano de Luna haciendo que esta agradezca; luego sigue su trabajo de limpiar el aura de Ron.

—Percy vino a nuestra mesa, Ron esta de mal humor y huimos—musito Harry en voz baja, Ron sigue de brazos cruzados.

—Supongo que la próxima vez le invitara primero—regresa el susurro a Harry quien solo suspira con las manos cubriendo su rostro.

—No puedo culparle, ellos siempre se quejan de mí, me he ganado esto—

Draco quiso preguntar al respecto, pero al voltear pudo notar que la mesa principal se hallaba vacía: el profesor Dumbledore bailaba con la profesora Sprout; Ludo Bagman, con la profesora McGonagall; Madame Maxime y Hagrid ocupaban un buen espacio mientras balaceaban por entre los estudiantes, y al profesor Karkarov no se lo veía por ningún lado. Cuando terminó la siguiente pieza todo el mundo volvió a aplaudir, y Harry vio que Ludo Bagman besaba la mano de la profesora McGonagall y regresaba entre la multitud, hasta que lo abordaron Fred y George.

Ludo Bagman se desprendió de Fred y George enseguida y, viendo a Harry, le hizo un gesto con la mano y se acercó a la mesa.

Percy fue hablar con este, no parecía que fuera a salir nada bueno de ahí.

No se acercarían ahí.

—¿Qué hay de tu pareja? —pregunto Harry, haciendo una mueca cuando vio a Colette reír en medio de un baile con el mismo chico de Durmstrang.

Sonrió de forma divertida.

—Bueno ya cumplimos el trato, parece ser que se encontró alguien más adecuado para disfrutar la noche y yo quería pasarlo con mis amigos; lo que me recuerda que no han tenido ningún baile—habla en voz alta tomando la muñeca de Ron, este lo ve confundido antes de volverse pálido cuando lo arrastra al centro de la pista.

Este gimotea cuando lo hace dar vueltas por ahí, no se acerca mucho y lo ve como un perro rabioso, algunos chicos que los conocen se ríen; especialmente Ginny cuando pasan cerca.

—Maldito hurón ¿por qué soy yo la chica? —gruñe Ron incrédulo, pero Draco se asegura de alejarlo del lugar donde estaba Hermione con Viktor.

Cuando llegan donde esta Michael intercambia parejas haciendo reír a Michael, la pareja de este parece confundida de verse con Ron que está muy rojo; pero Michael disfruta dando algunas vueltas con Draco antes que vuelva a recuperar a Ron.

Repite lo mismo con Anthony y Padma, porque Anthony tiene que bailar con él y Padma no lastimara tanto a Ron.

Cuando vuelven a la mesa, Ron en lugar de enojado parece humillado.

La adrenalina, el calor, la diversión, hacen que ignore los gritos de que algo va salir mal para él cuando toma la muñeca de Harry. El chico parece un momento incrédulo, antes que Draco ignore los sonidos de alarma en su cerebro y al igual que hizo anteriormente con Blaise o Ron y los otros chicos, tome a Harry para dar círculos en medio de la pista de baile.

Pésimo bailarín, peor que Anthony, Draco se ríe divertido cuando Harry choca con una persona a su derecha que solamente los ve mal antes de ignorarlos.

Todos en su propio mundo, su propia burbuja

—Izquierda, derecha, un dos tres, giro—dice cada paso antes de hacerlo, lo cual hace que Harry pueda reaccionar un poco antes.

Igualmente lo pisotea, Draco lo ve mal, Harry se disculpa sonrojado de la vergüenza.

Draco mantiene la mano de ambos unida en alto, su mano sigue en la cintura de Harry y este tiene una mano sobre su hombro; es el mismo baile que hizo con todos sus anteriores compañeros (menos con Luna) y por algún motivo se siente diferente. Una parte de Draco se arrepiente de estar haciendo esto, pero otra parte solamente sonríe al ver a Harry luchar por intentar hacer el baile.

No parece resignado como Blaise.

No parece incomodo como Ron.

No parece divertido como Michael o Anthony.

Es solo.

Harry.

Concentrado en hacerlo bien, luciendo adorable y sonriendo cuando ha girado bien, la sonrisa de Draco se tensa un poco. El baile termina mucho más rápido que con los demás, Harry se separa avergonzado, pero al seguirlo a la mesa tiene una sonrisa brillante y Draco siente como su vientre se encoge con fuerza; apenas llega toma a Luna de la mano y la obliga a salir a la pista de baile.

—¿Draco? —pregunta Luna confusa, pero Draco solamente sigue bailando, esperando que si alguien lo ve sonrojado piense que es por el esfuerzo.

No por su corazón latiendo.

Oh no.

No.

No.

Esto no está pasando.

No.

Ve de reojo la mesa donde Harry ahora habla mucho más animado con Ron, casi resplandeciente y cuando sus miradas chocan un momento, el chico sonríe incluso más brillante y el pecho de Draco se aprieta dolorosamente.

Mierda.

Puede que se sienta atraído por Harry Potter.

.

.

El resto de la noche obliga a Luna a bailar con él, a lo cual esta se encoge de hombros. Draco comienza a entrar en negación, porque hay muchas cosas que han pasado y si se alegra o no cuando Ron logra arrastrar a Harry fuera del baile, bueno, solamente se despide de ellos intentando aparentar normalidad; Harry habla sobre que se verían luego y Draco finge normalidad, porque es un heredero y sabe usar su mascara cuando fuera necesario, Harry se ve feliz y Draco no va arruinar esto. El resto de la noche pasa en un extraño borrón, no ha terminado de procesar sobre la lagrima de la sirena y ahora también tiene que procesar sobre que aparentemente pueda haber comenzado a desarrollar sentimientos por Harry.

¿Cuándo paso esto?

No importa.

No debe tenerlos.

Hay muchos cambios que hizo de la historia original, pero uno que no quería cambiar era el de Harry y Ginny, porque ambos eran pareja, Harry terminaría en la familia Weasley y tendrían 3 hijos; tendrían la familia que Harry quería. Además, Draco no quería tener familia, no quería hijos, ni siquiera quería novio; estos sentimientos llegaron sin pedirlos y no los quería.

Harry era un amigo cercano, uno con quien se identificaba y congeniaba bien.

No iba arruinar eso.

Draco estaba luchando por ser amigo de Harry, bueno, Harry había luchado desde primer año y no iba arruinarlo por unos estúpidos sentimientos aleatorios; definitivamente la combinación de hormonas y sentirse cercano a un amigo. Harry ni siquiera era su tipo, como podría haber notado Draco, tiene algo más por los pelirrojos; pero, aun así, bailar con Harry había sido casi como una maldita nube al lado de charlar con el apuesto Charlie Weasley.

Estaba tan jodido.

El primer pensamiento sensato era, alejarse, huir de Harry poner una distancia saludable hasta que cualquier sentimiento muriera de forma lenta y dolorosa.

Pero no pudo hacer eso.

Le gustaba ser amigo de Harry, pero estar cerca de Harry era sinónimos de problemas si estos sentimientos evolucionaban.

Draco estaba cansado esa noche, iba a poner un pin mental sobre el tema, mañana el Draco del futuro arreglaría que hacer sin alejarse de Harry y por ahora solamente tendría una muy larga noche de sueño. Luna caminaba tranquilamente al lado de Terry, solamente ellos tres regresarían, no quiere saber que esta haciendo Michael y solamente puede ser una buena señal el no ver a Padma o Anthony.

Espera.

Se den un beso.

¿Qué se sentiría besar a Harry?

—¿Todo bien? —pregunta Terry confundido cuando ve a Draco detenerse para golpear su frente contra la pared más cercana libre de cuadros.

—Si, solo replanteando mi existencia en este mundo—bromea con amargura, Terry y Luna se ven confundidos, pero la pregunta mental de Terry la contesta Luna con una negación.

Draco no quiere pensar en que hace unas noches había dormido en la misma cama con Harry, bueno, al menos lo hizo antes de saber que podría tener sentimientos casi románticos por el chico; si no todo habría sido mucho más incómodo para ambos.

No.

Si hubiera sabido lo que sabe ahora, ni siquiera lo hubiera hecho.

Odiaba sentir esto, en su vida como Orion apenas si había sentido interés en otra persona, pero ahora sentía algo por Harry lo cual era malo para su amistad.

No debería ser complicado, Draco solamente debe ahogar sus sentimientos, concentrarse en Orion, seguir siendo amigo de Harry, intentar sobrevivir a la siguiente prueba; tiene muchas cosas en que pensar, no va pensar en sentimientos ahora, como aparecieron o cuando, solo intentar sobrevivir como siempre.

Por un segundo morir en la segunda prueba no sonaba tan mal.

Tal vez su próxima rencarnación tuviera una mejor vida por todo lo que ha aguantado en esta.

—Draco—una voz nueva hizo que pestañeara confundido, volteo a ver por el pasillo a Theo Nott luciendo una túnica verde oscuro que combinaba bien con su piel—¿Puedo hablar contigo? —pregunto casualmente, como si no llevaran casi 4 meses sin hablar desde ese desastroso día en el tren.

Voltea a ver a Terry y Luna que parecen confundidos.

—Claro, chicos sigan sin mí, los alcanzo en la torre—tranquiliza a ambos, quienes asienten antes de irse.

Aunque esta inseguro.

Camina siguiendo a Theo unos cuantos pasos más, pensando sobre lo sucedido y como claramente ambos no tienen pensamientos acordes; quiere disculparse por no hablar con él, pero no quiere que ambos piensen que todo está bien, porque claramente tienen que hablar sobre el asunto de sus padres.

Draco no siente que hoy sea una buena noche para hablar, tiene mucho en mente.

Pero Theo ha dado el primer paso, así que es bueno que Draco lo acepte, le dio un regalo de navidad.

Esta amistad significa algo para Theo.

—Theo yo quiero decir que lo siento, yo…—cualquier idea queda en el aire, porque antes de saberlo, unos labios están sobre los suyos.

Los ojos de Draco se ensanchan al sentir los labios de Theo sobre los suyos, labios suaves, labios de un gran amigo y sus ojos demasiado cerca de los suyos brillando con determinación; Draco queda totalmente congelado sobre su lugar, el beso no es más que un simple aleteo que lo hace sentir terriblemente incomodo cuando este se aleja.

Esta horrorizado.

No sabe que ve Theo, pero este solo sonríe con ironía.

—Tenía que hacerlo al menos una vez, estos sentimientos tienen que morir, hasta luego Draco—expresa este antes de dar media vuelta y marcharse rápidamente.

Dejándolo solo.

Congelado.

Incrédulo.

Algo que definitivamente no necesitaba esta noche.

¿Qué mierda acaba de pasar?

Draco pasa mucho tiempo ahí congelado, volviendo como en automático a la torre Ravenclaw donde se arroja sobre su cama con los ojos muy abiertos; su cerebro no puede pensar que acaba de pasar, pero tampoco lo deja dormir en toda la noche.

.

.

Draco se enferma el siguiente día, aunque está acostumbrado a tener su mente siempre trabajando, algo le indica que su cuerpo simplemente dijo "basta, yo esto no lo hago" y comenzó arder en fiebre el 26 de diciembre; sus amigos se alarman por lo que pasa, pero cuando llega donde Pomfrey solamente lo manda con una pocion para la cama y descanso para los siguientes días de vacaciones. Los campeones lo visitan esa misma tarde reuniéndose en la habitación, Cedric comenta que ha descifrado al fin el huevo y Viktor asiente cuando comenta la teoría del huevo bajo el agua; Fleur parece alarmada ante la idea cuando Draco sugiere con voz rasposa que puede que no sea un objeto y elijan personas importantes para ellos.

A estas alturas Draco no quiere saber cuál de sus amigos podrían elegir.

La fiebre lo hace dormir la mayor parte del día, cuando despierta el día siguiente comiendo un poco de caldo que le ha traído un elfo, Padma parece preocupada y sigue cuidándolo como el resto de los demás; Steven es el único emocionado con la temperatura alta de su cuerpo.

No quiere pensar en nada.

No quiere pensar en Orion.

No quiere pensar en Esmeralda.

No quiere pensar en la joya llamada la lagrima de la sirena.

No quiere pensar en el velo de la muerte.

No quiere pensar en Theo Nott.

No quiere pensar en Harry Potter.

Pero el tercer día de estar enfermo y que la fiebre al fin bajara de su cuerpo, comenta a Anthony sobre lo que descubrió el día del baile, no sobre Theo o Harry, si no solamente sobre la lagrima de la sirena; al menos ahora ya puede señalar la teoría de que Esmeralda podría ser una sirena sin entrar en detalles de sus sueños o una posible segunda rencarnación.

—Bueno si la joya existiera y se perdió en el velo de la muerte, realmente no tenemos oportunidad de encontrarla; el velo de la muerte significa como se llama, quien quiera que pase por él muere—determina Terry con expresión seria.

Draco sigue en la cama con una sudadera que le ha robado a Anthony y la estúpida bufanda de Gryffindor de Harry, porque es caliente y aunque Draco quisiera quemarla como sus sentimientos, lo hace sentir cómodo; sus amigos no mencionan nada al respecto y es suficiente para Draco.

Sorbe un poco su nariz, aunque tuvo fiebre también tuvo secreción nasal, no parece contagioso pero el cuerpo de Draco simplemente colapso.

Maravilloso.

—Tenemos que investigar más sobre Esmeralda en el libro—señala Padma sentada demasiado cerca de Anthony, Draco se muere por preguntar, pero no podrá ser hasta que mejore.

—También tenemos que descubrir cómo ayudar a Draco si tiene que ir al lago, como todos saben, las criaturas marinas lo odian—musita Michael viendo a Draco preocupado.

Todos se estremecen al recordar como en cada clase de defensa que una criatura marina está involucrada, Draco queda al borde del ataque; tampoco puede acercarse mucho al lago sin que el calamar gigante intente atacarlo, lo cual hará que esta prueba sea más difícil que luchar contra un dragón.

Irónicamente.

Sorbe su nariz con un pañuelo.

—Hay un libro de plantas, creo que una me puede ayudar a respirar bajo el agua, Neville probablemente sepa sobre eso—habla Draco con voz aun ronca y algo aguada por los mocos.

Estornuda, todos hacen expresión de asco.

—Para alguien que bailo toda la noche, es irónico que enfermaras—

—Cállate Anthony o te arrojare esta caja de pañuelos sucios—

—Estamos en vacaciones, creo que Draco puede descansar unos días más—

—Padma te amo—

Todos parecen dispuestos a dejarlo dormir un poco más, aunque Anthony habla sobre seguir construyendo la esfera de la muerte en lego cuando Luna entra con una sonrisa iluminada; el rostro de Draco se mantiene perfectamente en blando cuando el trio dorado entre detrás de ella, pero solamente quiere gritar contra una almohada.

Había ocultado sus recientes sentimientos descubiertos de sus amigos, en una esperanza de que estos murieran y nadie los descubriera.

Pésima idea.

Debió decir algo, pero por algún motivo simplemente no quiso, decirlos en voz alta solamente lo haría más real y hasta donde Draco sabe la próxima semana puede que no esté interesado en Harry; no quiere pensar tampoco en Theo, en sus sentimientos, en lo que dijo y decide concentrarse en lo último que hablo de dejarlos morir. Porque Draco no necesitaba perder otro amigo por sentimientos estúpidos, no quiere pensar en las interacciones de Theo o como este al igual que Draco cayo por un amigo.

Sería más fácil amar a Theo irónicamente, pero no, solamente lo ve como un amigo al igual que Harry puede verlo a él.

Si.

Mejor no hacer nada.

—Te vez horrible—dice Ron, ganando un empujón de parte de Hermione, Harry mira atentamente el cuello de Draco con la estúpida bufanda Gryffindor.

Otra mala idea.

Sorbe la nariz.

—Jodete Potter, esta bufanda es mía ahora y está llena de gérmenes que también me pertenecen—tose un poco al final, a lo cual Anthony a su lado hace una expresión de asco.

—Si me enfermo me quejare—susurra este y Draco lo empuja débilmente con el pie, porque todo su cuerpo duele.

Eso pasa cuando tu cuerpo te da la espalda.

Maldito malagradecido.

—No me importa que te quedes con la bufanda—expresa Harry con una mano incomoda en su cuello, todos voltean a verlo y se vuelve rojo de incomodidad—es solo una bufanda, no importa, vinimos a ver como estabas; Luna estaba hablando con Ginny en el desayuno sobre que estabas enfermo—ahora se ve preocupado.

Draco sonríe de manera tensa, Harry dice el nombre de Ginny y Draco debe recordar que ambos están destinados a terminar juntos; Draco no puede arruinarle esto a Harry, así que solamente ocupa tomar sus sentimientos en una pequeña diminuta caja en su interior, aplastarlos sin piedad y concentrarse en otras cosas.

El amor y el romance no fue prioridad en su anterior vida, así que debe mantener esa costumbre.

Amigos.

Son amigos.

Solo serán amigos.

El día que Harry se case con Ginny, estaría en la maldita boda con una sonrisa de felicidad y seria el mejor tío del mundo para sus hijos; con eso decidido, decide no pensar más al respecto y matar esos sentimientos lentamente de ser necesario.

Listo.

Fácil.

Ya eligió y se centrara en ese plan.

—Solo una fiebre, nada importante—comenta antes de tomar un pañuelo para estornudar, Anthony bromea sobre que suena como un gatito, Draco lanza sin piedad el pañuelo sucio en la cabeza del chico.

Anthony chilla asqueado.

Hermione y Ron se ríen divertidos, Harry lo ve claramente preocupado y Draco solo sonríe, si, sería fácil eliminar los sentimientos.

¿Verdad?

Cuando Harry toma asiento a su lado para charlar, cuando el pecho de Draco se aprieta por algo que no es mucosidad y tiene que recordarse varias veces no ver fijamente a Harry; duda que sea fácil.

Pero no imposible.

Espera.

Malditos sentimientos.

Continuara…

Originalmente Draco iba a descubrir su interés por Harry en el libro 5, pero mientras escribía este libro en realidad pensé, creo que Draco no puede ser tan denso; claro que aún no nota las bromas de sus amigos o el claro interés de Harry en él, pero que no note sus propios sentimientos, no puede seguir tanto tiempo en negación.

Lo admito pensé que el capítulo anterior era encantador, pero este ha terminado ganándole solo por la escena donde ambos chicos bailan juntos y chille de emoción al escribirlo, así que por ahora estos dos últimos capítulos son lo mejor de la serie hasta ahora.

Falta mucho romance de ellos, claro que ni ha comenzado, pero el ver lo que puedo hacer ahora me encanta. Cuando comencé el libro uno no quería mucho romance, solamente eran niños y ocupaba cimentar cualquier posible relación a futuro.

Pero ahora que estamos aquí, llegamos a la parte más divertida de todas para mí

, la negación de Draco por sus sentimientos e intentar escapar de ellos.

No creo que funcione.

Sobre Theo, sabremos más de él más adelante, fue un poco una locura todo lo que paso en un solo capitulo.