Capítulo 6

Mudando la verdad

-Esta es la verdad…

-¿¡Cuánto más tiene que suceder para que termine ésta guerra?!

-Te guiaré hasta la victoria…

-¡Sólo estás actuando para ti mismo!

-Busca la verdad…

-¡Reshiram!

El dragón abrió los ojos de golpe, alertado por una súbita explosión que sucedió no muy lejos de donde se encontraba; el suelo tembló y el rugido de las bombas cayendo a poca distancia de donde estaban le alertó de seguido, al tiempo que Ruben también se reincorporaba de golpe.

-¡Ah! ¿¡Qué, qué pasa?!-masculló el chico, algo desubicado.

-¡Nos atacan!

Nada más decirlo, una bomba cayó justo a escasos metros del granero, volando la casa de al lado de la de Anja y extendiendo intensas llamas hacia todas las direcciones. Los escombros cercanos cayeron encima del tejado del granero, cediendo parte del mismo en la extensión lateral y prendiendo la parte más superior del mismo, comenzando a incendiarse. Los ojos de reshiram corrieron veloces por toda la estancia, cubriendo con sus alas la caja de las obras de Anja y apartándola con psíquico.

-¡Ruben, sal de aquí, abre la puerta para que pueda sacarla!

-¡Voy!

El chico se dirigió allí para abrirla, encontrándose entonces de frente con Anja, la cual exclamó.

-¡Reshiram!

-¡Estoy bien, tranquila, tengo la caja, sacadla, rápido!

Entre ella y Ruben la cogieron para moverla, pero al echar un rápido vistazo, la chica enseguida se percató de algo.

-¡No está todo!

Alzó la vista y vio entonces desde donde estaba la extensión del granero que había sido bloqueada por los escombros.

-¡Allí, la extensión, allí está el resto de la colección!

-¡Vale, déjamelo a mí, salid ya de aquí, esto va a arder enseguida!

Nada más decirlo algunas brasas cayeron sobre ellos, prendiendo el suelo de madera y aumentando el peligro; los ojos de reshiram brillaron con fuerza, al tiempo que un aura intensa envolvía tanto a Anja como a Ruben y la caja y los movía fuera de allí. Acto seguido, reshiram preparó sus garras y con ellas comenzó a desescombrar rápidamente el acceso a la extensión, logrando llegar a donde estaba el resto de la colección. Vio otra caja de madera justo al lado y, con psíquico, cogió todas las cosas y las metió en ella para sacarlas más fácilmente. Trató de darse la vuelta, pero enseguida vio que el fuego comenzaba a extenderse, cortándole el paso. No vio entonces otra opción más que salir por arriba, por lo que asió la caja con psíquico y alzó el vuelo de golpe y porrazo, atravesando el techo y aterrizando en el patio junto a Anja y Ruben. La chica se lanzó sobre él, abrazándole con fuerza y exclamando de seguido.

-¡Oh, reshiram, gracias, gracias, siento mucho lo de ayer, no debí haberte dicho todo eso!

-No te preocupes, está bien…

Antes de que alguien pudiera decir nada más, oyeron más explosiones en la cercanía al tiempo que se veían varios aviones peinando las colindancias y dejando caer más bombas. Ruben comentó en ese momento.

-Bombardeos intensos a primera hora de la mañana… me gustaría pensar que sólo sea una coincidencia, pero…

Ante eso el rostro de reshiram se arrugó, apretando los dientes con fuerza y haciendo un amago de ir a por ellos, pero enseguida se contuvo. Tenían que salir de allí antes de que alguna bomba perdida les alcanzara.

-¡No hay tiempo, tenemos que irnos ya de aquí, no es seguro! ¡El museo, es nuestra única opción!

Sin ninguna otra opción más, se pusieron en camino hacia allá a no más tardar tratando de no ser vistos, especialmente reshiram, el cual tuvo que volar bajo para que los bombarderos que peinaban la ciudad no lo vieran, aunque al ser blanco se camuflaba bastante bien con las capas de nieve de su alrededor. Por suerte, y debido a los bombardeos, no había nadie por la calle, por lo que al menos nadie le vería por allí cerca.

Por su lado, Anja había metido todas sus obras de arte en un carro, cubriéndolo además con una lona para protegerlas, aunque su peso la hacía ir más despacio de lo que la hubiera gustado. Ruben, por su parte, llevaba el resto de los materiales que habían logrado reunir hasta el momento en su mochila, entre ellos la poca leña que les quedaba, algo de comida y agua, la radio, algunas partes mecánicas y herramientas varias.

El camino hacia el museo fue lento y algo tortuoso, sobre todo por el bombardeo presente, aunque por suerte o por desgracia parecía concentrarse en los suburbios y no en el centro, por donde pasaron un poco más rápido al alero de los altos y algo más modernos edificios que aún seguían en pie. Finalmente, y tras divisar la autopista elevada, vieron la prominente figura del museo alzándose sobre ella, aunque con la parte este del techo visiblemente dañada por alguna bomba perdida. La calle que llevaba hasta él estaba hasta arriba de nieve.

-¡Allí está! ¡Sólo un poco más!-exclamó Anja, agotada.

-¡Despejaré el camino!-anunció entonces reshiram.

En un visto y no visto, y mediante un rápido lanzallamas, derritió toda la nieve que hacía difícil el transitar por allí y se acercaron al muelle de carga y descarga del almacén principal. Anja dejó el carro junto a la única dársena disponible y se acercó a la persiana, llamando insistentemente a golpes.

-¡Milena, somos nosotros, abre, ya estamos aquí!

Tardó un poco en abrirles, pero finalmente la persiana se abrió hacia arriba, revelando a una Milena radiante que parecía estar encantada de verla allí.

-¡Anja, aquí estás, menos mal que...!

Sin embargo no pudo continuar, puesto que vio a reshiram y se quedó helada por un instante; abrió entonces la boca, seguramente para gritar, pero antes de que eso pasara Anja la tranquilizó.

-¡Tranquila, no pasa nada, está con nosotros por increíble que parezca, nos ha ayudado a llegar hasta aquí!

La mujer miró a la chica, después a reshiram y luego a Ruben, el cual alzó las cejas y se encogió de hombros, sin saber muy bien qué más decir.

-Pero... es... es un...

-Sí, soy un dragón, pero tranquila que no muerdo-comentó el aludido en ese momento, dejando aún más anonadada si cabía a la mujer.

Para demostrar que iba de buenas, reshiram cogió el carro con psíquico y lo movió al interior de un espacioso y muy alto almacén lleno de estanterías de metal donde estaban guardadas muchas cajas y otros objetos artísticos de distintos tamaños y colores. Entraron en él y Milena cerró la persiana, dirigiéndose al carro y echando un rápido vistazo a su contenido.

-Las obras de tu abuelo... gracias por confiar en mi, Anja-murmuró la mujer.

-No fue fácil para mí marcharme así sin más... sólo espero que la casa siga en pie cuando todo esto termine-murmuró la aludida, visiblemente triste.

-Esperemos que sí. Bueno, pues... bienvenidos al museo de Pogoren, me alegro de que Ruben esté mejor, y... ¿en serio hay un dragón en el almacén aquí y ahora?

Tanto Anja como Ruben dejaron escapar una risita, al tiempo que el aludido comentaba divertido.

-Increíble pero cierto.

Una vez acomodados, Milena les estuvo haciendo un rápido tour por el museo mientras les iba explicando un poco su labor; y es que, desde que empezó la guerra, había estado yendo de aquí para allá sorteando peligros de todo tipo para ir reuniendo todo el patrimonio artístico y cultural vysenio para así protegerlo y conservarlo en el museo. Tanto Anja como Ruben se mostraron visiblemente impresionados por la labor de la mujer, así como reshiram, el cual parecía estar absorto en sus propios pensamientos.

-Como habéis podido ver hay mucho arte en este lugar que debe ser protegido, hasta el momento las tropas graznis no han llegado hasta aquí, lo cual es un alivio, pero temo que en algún momento les de por aparecer y arramblen con todo.

-De hecho me parece raro que no lo hayan hecho... hará cosa de una semana una tropa de soldados graznis me pillaron cuando salí de día, estaban buscando arte vysenio para quemarlo, si no hubiera sido por reshiram me hubieran matado-recordó Anja en ese momento.

-Sí, de hecho te estaban buscando a ti, si mal no recuerdo...-añadió el aludido en ese momento.

-Sí, era por mi abuelo, era particularmente conocido dentro del mundillo...

-Desde luego, Viktor Babaru es considerado uno de los grandes exponentes contemporáneos del arte vysenio, era por eso que estaba buscando su obra, para protegerla, y entonces te encontré a ti, Anja...

La aludida tan solo asintió con la cabeza, sin querer comentar mucho más al respecto, cosa que reshiram enseguida notó, aunque prefirió permanecer callado. En ese momento, Milena murmuró.

-La verdad es que nos viene muy bien que hayáis venido, en el último bombardeo el techo del cuarto piso del ala este salió muy dañado y me temo que se va a caer más pronto que tarde, tenemos que desalojar todos los fondos de la colección permanente allí expuesta antes de que eso pase o los perderemos para siempre.

-Está bien, pongámonos con ello.

Con la ayuda de Zoran, el conserje del museo al cual la mujer les presentó al poco de llegar, estuvieron moviendo todas las obras que se encontraban en el ala este, entre ellas cuadros varios, antiguas armaduras, documentos antiguos, estelas, abalorios, entre otras muchas cosas. Reshiram ayudó saliendo un momento para sostener el techo con psíquico y que no se les cayera encima en el proceso. En cuanto estuvo todo a salvo, aprovechó entonces para retirar el poco techo que quedaba, evitando así que cayera y desestabilizara el resto de pisos inferiores. Tras eso regresó al almacén, donde se encontraban guardando todo lo salvaguardado en cajas que dejaron clasificadas en las muchas estanterías que allí había, ayudándoles a mover las más pesadas. En un momento dado, Milena comentó.

-Soy consciente de que esto es sólo un trámite, por ahora el museo es seguro, pero eso puede cambiar sin previo aviso de un momento a otro. Me gustaría encontrar un lugar mejor donde mantener la colección a salvo, pero no sé cómo...

-No te preocupes, Milena, encontraremos un modo, no hay nada que tú no puedas conseguir después de todo-murmuró Zoran en ese momento.

-Si no fuera por esta maldita guerra... las cosas serían muy distintas...

Ese comentario dio que pensar a reshiram, el cual miraba las estanterías llenas de obras de arte, documentos y demás objetos de gran valor. Comprendía tanto como ellos la importancia de la cultura, después de todo la Teselia que él conocía no sería tal si no fuera por su patrimonio, tanto material como inmaterial. Lugares como el castillo Ancestral o la torre Duodraco, donde él y zekrom descansaban cuando no estaban en guerra, eran mudos testigos de la historia más antigua de Teselia, marcada mayoritariamente por la guerra y el conflicto. Y ahora, con él aquí y con el poder suficiente como para ponerla fin, sentía que no tenía sentido quedarse ahí parado sin hacer nada. Sin embargo aún tenía dudas acerca de Anja. Le dejó claro el otro día cuál era su postura, pero no estaba del todo seguro de cómo se tomaría su casi tomada decisión al respecto. Por lo que esa noche, y antes de que la chica se marchara para rebuscar, habló con ella.

-¿Sales a buscar cosas?

-Sí, no tenemos mucha comida, y el frío aprieta igualmente, a ver si encuentro más madera...

Hubo un breve silencio en el cual ninguno de los dos parecía querer dar el paso, sin embargo reshiram le echó valor y habló al respecto.

-Sé que ya me dejaste claro tu postura acerca de la guerra, y de nuevo, entiendo que quieras sobrevivir y proteger el arte de tu abuelo. Sin embargo siento que no me puedo quedar parado más tiempo. Al menos déjame ayudarte.

La chica se quedó callada, mirándole atentamente, mientras parecía pensárselo un poco mejor. No parecía estar muy convencida, sobre todo al principio, pero finalmente, y tras dejar escapar un breve suspiro, Anja habló.

-Está bien, después de todo sería una tontería tenerte encerrado todo el día. Aun así mi objetivo sigue siendo el mismo: proteger el arte de mi abuelo hasta que termine la guerra. Si decides intervenir, será cosa tuya.

Ante eso reshiram tan solo asintió con la cabeza, sin decir nada más. Una vez que estuvo todo hablado, abrió la persiana, dejando salir primero al dragón, y luego salió ella, cerrando tras de sí y poniéndose en marcha.

El primer lugar al que fueron fue el supermercado, situado no muy lejos de donde ahora estaban; lo bueno que tenía el haberse mudado al museo era que todo estaba mucho más a mano, desde las barriadas del sur hasta el centro había un buen paseo, pero ahora en menos de cinco minutos se plantaban allí enseguida. Y, si bien la silueta de reshiram era muy notable, de noche parecía pasar mejor desapercibido, sobre todo cuando la nieve caía, como en esos momentos, por lo que moverse sin ser visto entre los altos edificios era más sencillo.

En cuanto llegaron al supermercado, una amplia superficie que ocupaba toda una manzana, vieron que había movimiento cerca de la entrada, por lo que Anja se acercó con cuidado aprovechando algunos coches como cobertura, mientras que reshiram se alzaba sobre el tejado, agudizando el oído en el proceso. El vestíbulo lucía vacío, pero un poco más adelante, dentro del lugar y en la planta superior, vio a dos soldados graznis fuertemente armados hablando entre sí.

-Agh, éstas misiones de reconocimiento me matan, si no fuera porque el coronel Markov requiere de suministros ni me movería del puesto principal.

-Ya ves, al menos estamos lejos de él, últimamente tiene un humor de perros, la última vez le pegó un tiro a Nikolai, uno de los mejores tiradores. Parece que está paranoico perdido...

-Je, mientras no la tome con nosotros...

Ante esa información el ceño de reshiram se frunció, comprendiendo un poco mejor la situación. Parecía no tomarse en serio su aviso, cosa que le enervó bastante de por si. Aunque sus más inmediatos pensamientos fueron interrumpidos por un abrupto ruido no muy lejos de ellos, poniéndoles en guardia rápidamente.

-¿¡Qué es eso?!

-¡¿Quién va?!

-¡No, por favor, no disparen, sólo busco comida, nada más!-exclamó entonces la voz de una mujer.

-¿Qué llevas ahí? ¿es comida? ¡Dénosla inmediatamente, civil, es una orden!

-¡No, por favor, es para mi familia, se mueren de hambre!

-¡Nosotros también necesitamos suministros, entrégenosla ahora mismo!

-¡No, no, por favor!

Cada vez más y más molesto por lo que oía, el dragón se asomó por un boquete en el techo que había más adelante, pudiendo ver como uno de ellos encañonaba a la mujer con un fusil de asalto mientras se acercaba a ella, la cual llevaba consigo unas pocas latas de alubias. Sin poder soportarlo más, y con una mueca de furia, los ojos de reshiram brillaron con fuerza, al tiempo que el arma del soldado se alejaba de él unos pocos centímetros, envuelta en la misma aura brillante. Por un instante el soldado se quedó inmóvil, sin poder creer lo que veía y, aprovechando la situación a su favor, reshiram le asestó un fuerte culatazo con ella en la cara que le tiró al suelo presa de un fuerte dolor.

-¡Aaaagh, mi nariz, mi nariz!

-¡Vasili! ¿¡Qué brujería es esta?!-musitó el otro soldado, pegando varios tiros hacia el arma flotante.

Aún a pesar de su fútil intento por defenderse el arma salió disparada hacia sus piernas, asestándole un fuerte golpe en las pantorrillas que le hizo caer de morros al suelo y soltando su arma en el proceso. La mujer, que lo vio todo con la cara desencajada, se levantó atropelladamente y se marchó de allí con la comida.

Por su parte ambos soldados trataron de levantarse y rearmarse, pero antes de que eso sucediera reshiram alejó sus armas de ellos, cogiéndolos entonces con psíquico y sacándolos del lugar por el boquete del techo. Al verle ambos hombres se quedaron de piedra, al tiempo que el dragón aprovechaba para hablar.

-Decidle a Markov de mi parte que no me gusta que no me tomen en serio. Id a donde quiera que esté y hacérselo saber bien claro.

-¡No nos creerá, nos matará! ¡Ya lo ha hecho con dos antes que nosotros!-masculló el soldado de la nariz rota.

-¿Requiere de pruebas? Muy bien.

Se quitó entonces una de sus plumas y se las entregó al soldado, el cual le miró por un momento un tanto incrédulo, murmurando de seguido.

-Dudo mucho que con esto me vaya a creer, podría ser de cualquier animal...

-Un descreído ¿eh? Veamos...

Vio cerca de allí un buen montón de escombros, entre ellos un pedazo de hormigón no muy grande que se podría llevar a cuestas sin mucho esfuerzo. Sus garras brillaron de golpe, rasgando el hormigón con ellas y entregándoselo al soldado, inquiriendo de seguido.

-¿Suficiente? Siempre me podéis decir dónde está e iré yo personalmente a decírselo.

El soldado se quedó callado por un momento, evaluando sus posibilidades; si bien era algo mejor que una simple pluma, tenía sus dudas de si sería suficiente. Aun así tampoco quería decirle así sin más dónde estaba su base principal, por lo que finalmente murmuró.

-Está bien, se lo diremos... aunque no podemos prometer nada.

-Ya que estáis decidle también que deje de bombardear la ciudad por un tiempo, bastante tiene la gente con lo que estáis haciendo.

Finalmente los soldados se marcharon bajo la atenta mirada de reshiram y, una vez que pasó el peligro, Anja apareció.

-¿Los has dejado marchar?

-Sí, quiero darle otro mensaje a ese tal coronel Markov, al menos ahora puedo ponerle nombre a mi enemigo...

-Dudo mucho que vaya a creérselo así sin más.

-En ese caso le seguiré mandando mensajes hasta que lo capte. Y si tengo que romperle algo para que lo entienda, lo haré encantado.

-Está bien, pero procura que no nos afecte, si supiera dónde estás sería malo tanto para ti como para nosotros y la colección.

-Descuida, sé jugar bien mis cartas, después de todo ya he vivido muchas guerras. Ésta no será muy distinta.

Tras eso estuvieron buscando entre los dos suministros varios, encontrando algo de comida en lata, un poco de madera, componentes, algunas piezas y un par de juguetes rotos que a llamaron la atención de Anja.

-Vaya, mira esto, tenía algo parecido de pequeña...

-¿Qué son?

-Un par de cochecitos de juguete, aunque les falta la carcasa...

Antes de que pudiera decir nada más un ruido no muy lejos de allí les alertó, levantando la cabeza y viendo entonces a un niño observándoles atentamente con cara de sorprendido. Así a ojo no debería tener más de diez años, vestía con una gabardina sucia que le venía enorme y tenía el pelo muy desaliñado. No le quitaba la vista de encima a reshiram, aunque lo que sostenía Anja también parecía llamar su atención. La chica se lo tendió y el niño, algo temeroso al principio, salió de su escondite tras un armario y lo aceptó de buen grado, esbozando una tímida sonrisa. Anja le devolvió el gesto, inquiriendo de seguido.

-¿Cuál es tu nombre?

-Iliam...

-¿A qué has venido, Iliam?

-Busco madera para calentarnos, vivo en un orfanato con más niños y niñas. Estaba buscando cuando oí a los soldados entrar y me escondí.

-Un orfanato... ¿dónde está?-inquirió ella entonces.

-No muy lejos de aquí, cerca de la estación de tren... si nos pudierais ayudar os lo agradeceríamos mucho, apenas tenemos comida y agua y hace mucho frío...

Los ojos de Anja se entrecerraron, muy pensativa, cosa que reshiram enseguida notó, aprovechando entonces para opinar al respecto.

-Haremos todo cuanto podamos para ayudar, yo me ocuparé de que ésta guerra termine cuando antes.

-Eres un dragón... qué guay, pensaba que no existían...

-Pues ya ves, ahora estoy aquí y no pienso dejar que esto siga así, eso te lo aseguro.

Tras hablar un poco más con él, el niño se marchó, siendo observado atentamente por Anja, la cual esbozaba un gesto preocupado en su rostro. Una vez solos, el dragón comentó.

-Veo que no sólo el arte te preocupa.

-No puedo evitarlo, después de todo yo también he pasado por lo que ellos. Me gustaría visitarlos la próxima vez que salgamos...

-Bien, después de todo tendré que seguir presionando a Markov.

Una vez que tuvieron todo listo y asegurado se marcharon de allí, dejando el lugar vacío y silencioso salvo por los tiros y las explosiones en la distancia. En una casa cercana, una silueta se movió tras unas cortinas, al tiempo que pensaba en voz alta.

-Interesante giro de los acontecimientos...


¡Por fin retomo las locas aventuras de reshiram! Antes de nada he de disculparme, he tardado mucho en actualizar, pero entre unas cosas y otras, además de que no sabía muy bien cómo hacer para contar los acontecimientos a partir de éste punto, por fin tengo algo. Hablemos de ello.

Hasta ahora todos los capítulos tenían una estructura bien definida, pero ahora que la trama entra en un punto de inflexión importante, sabía que no iba a poder mantener la misma estructura. Por un lado quería acabar con Malik, tratando de dar con Adam, y al mismo tiempo también quería volver con Markov, pero claro, eso supone mucho contenido muy de seguido, y no quería confundir, por lo que al final tuve que prescindir de ciertos elementos. A partir de aquí los capítulos se harán más largos, ya que tampoco quiero alargarme demasiado con esta historia, así que iré desgranando poco a poco los acontecimientos, y lo voy a hacer mediante los escenarios que el propio juego tiene, junto con sus correspondientes eventos. Poco a poco, pero bueno, al menos ya tengo por fin encarrilada la historia después de tanto tiempo parada.

Y eso es todo de momento, voy a intentar aprovechar para darle carpetazo en ésta tanda, así voy quitándome de encima lo que me queda. Esperad el próximo más pronto que tarde, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!