TWO HEARTS IN A FISHBOWL
DISCLAIMER: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, pero la historia es de mi autoría.
...
Capítulo 10. Con y sin alteraciones.
La alarma de su habitación comenzó a sonar exactamente cinco minutos antes de las seis de la mañana. Justo como lo habían programado para hacer desde el segundo día de su estancia en "Atlantis".
Era algo curioso como en aquel entonces ninguno de los dos campistas se imaginó a que grado terminaría evolucionando su relación.
Sasuke se levantó a apagarlo inmediatamente, mientras sus ojos se acostumbraban a la luz del día, se sacudía el cabello, despeinándolo aún más y soltaba un prolongado bostezo.
Luego se acercó al bulto que seguía durmiendo en la cama superior a la suya. Tenía que levantarla antes de que el sonido menos amable de la alarma de "Raíz" hiciera aparición y la asustara.
Sin importar cuantos días llevarán ahí, siempre podía tener la seguridad de que cada que el sonar militar resonara, sin falta, Sakura sería tomada por sorpresa por ella.
Sasuke era lo suficientemente alto para que su rostro viera de frente la cama en la que dormitaba su compañera de cuarto y ahora novia, por lo que no tuvo dificultades para hacer rodar su cuerpo hasta posicionarla de lado y comenzar a besar sus labios para despertarla.
A Sakura no le gustaba que la besara por la mañana antes de lavarse los dientes, por lo que, aun entre sueños, la vio removerse en la cama para apartarse y hacer muecas de disgusto, tanto por los besos recibidos, como por ver su descanso interrumpido.
Como ya no quedaba tiempo para seguir intentando despertarla, el Uchiha no tuvo de otra más que tapar sus oídos, una decisión sabía pues inmediatamente después la alarma al otro lado de la laguna comenzó a sonar.
La pelirrosa entonces por fin abrió sus ojos, volteando a verlo con una pequeña sonrisa somnolienta destinada a agradecer su consideración.
El chico no apartó sus manos de sus orejas hasta que el sonar se calló y cuando quiso apartarse ella lo detuvo tomándole ambas manos entre las suyas y depositando pequeños besos en ellas.
—Buenos días Sasuke-kun... — ella murmuró aun un poco adormilada.
—Buenos días.
Sin necesidad de avisarle que era lo siguiente que iba a hacer, el joven subió un par de peldaños de la pequeña escalera de la litera para estar a la altura adecuada y tomarla en sus brazos para bajarla de la cama.
Sakura era bastante ligera, por lo que la cargó sin problemas, aunque aun así ella le abrazó por el cuello con sus delgados brazos para afianzarse todavía más a él, mientras el chico la llevaba a la ventana para observar la vista de la laguna iluminándose con los primeros rayos del sol.
Como habían tenido que hacer durante todas las noches desde que llegaron a ese lugar, el clima caluroso los obligó a dormir en poca ropa, por lo que fue inevitable que las pieles de ambos se encontrarán.
Sasuke no llevaba camisa por lo que su calidez se contagió a Sakura, quien únicamente llevada un top de tirantes.
—No quiero despertar... — ella murmuró como un berrinche, mientras ocultaba el rostro en el cuello de su novio, negándose a recibir la luz de la mañana en la cara.
—¿No vamos a ir a correr entonces? — a su cuestionamiento ella simplemente negó con la cabeza y le abrazó con más fuerza —. ¿No se suponía que ibas a retomar el ejercicio conmigo ininterrumpidamente?
Esta vez ella no respondió nada.
El Uchiha soltó un suspiro de derrota y comenzó a trazar patrones en su delicada espalda, los cuales la hicieron soltar pequeños gemidos por las cosquillas.
Llevaban una semana siendo pareja oficial, lo que a su vez eran siete días con su relación de antes completamente recuperada. Aunque claro, con nuevas dinámicas y ciertos cambios incorporados.
Uno de ellos siendo la libertad con la que el pelinegro le dejaba besos o tomaba en sus brazos a su bella novia cada que tenía oportunidad, justo como hacía en ese momento.
Poco a poco Sakura comenzó a removerse en su agarre para que él la bajara, cosa que Sasuke hizo, aunque de mala gana y una vez con los pies en el suelo y los ojos un poco más despiertos, la joven le abrazó por la cintura y situó sus labios en la clavícula del chico apenas por un par de segundos.
Aunque fueron los suficientes para hacerlo estremecer de pequeño placer.
—¿Estas nervioso por lo de hoy? — ella le preguntó al notar como el corazón masculino latía acelerado.
—Realmente no... — captó de inmediato que la joven se refería al partido de voleibol para el que había sido obligados a entrenar la última semana —. Si ganamos o perdemos me da igual.
—¿No te emociona el premio sorpresa que Kakashi-san mencionó? Tal vez se trate de una linda recompensa — la pelirrosa finalmente lo soltó, comenzando a caminar por la habitación para tomar sus cosas e ir a las duchas —. Temari me dijo que todos los años les dicen lo mismo, pero que si no saben en qué consiste su premio es precisamente porque nunca han ganado.
—Pues sea lo que sea, mi plan es jugar como siempre lo hago.
—Entonces es casi seguro que ganaran — ella le respondió con una adorable sonrisa —. Todo tu equipo confía en ti y como el premio lo podremos disfrutar todos, también el resto del campamento.
—Supongo... — Sasuke pensó con una mueca irónica que si le importara más el partido tomaría ese hecho como más presión.
—Ya vuelvo — ella anunció desde la puerta —. Y cuando vuelva nos iremos...
El Uchiha no tuvo tiempo para recordarle que ella había dicho que no irían a correr ese día, pues la chica desapareció en un santiamén de su vista. Así que, derrotado, él también se preparó para ir al baño y refrescarse para estar listo cuando ella regresara.
Debido al evento que tendrían todo ese día como anfitriones del encuentro entre campamentos, todo el personal de "Atlantis" ya estaba despierto y estaba organizando lo necesario para recibir a sus invitados y tener listo todo lo necesario.
Por lo que, sin siquiera haber iniciado su carrera de ese día, Sasuke y Sakura fueron abordados por Kurenai para que ayudaran con lo que les faltaba arreglar, solo por el simple hecho de ser los únicos campistas despiertos.
La pelirrosa todavía seguía muy agradecida por el cuidado con el que la mujer la había cuidado durante su episodio de enfermedad, por lo que gustosa aceptó ir con Chiyo y preparar los refrigerios, comida y bebidas que servirían a los invitados de "Raíz" y a sus propios campistas durante el día.
Mientras que Sasuke, quien no tuvo de otra más que aguantarse su desgano y ayudar, asistió a Iruka y Asuma en preparar el campo de juego y cargar las pesadas gradas en las que quienes no jugarían podrían disfrutar el partido.
La actividad deportiva sería alrededor de la 1 de la tarde y los invitados empezarían a llegar a medio día, por lo que todos tuvieron suficiente tiempo para ducharse, desayunar y arreglarse.
—Muy bien chicos — Kakashi y Asuma los reunieron previo a la llegada de los soldados para darles un discurso motivacional, aunque el director estaba dándoles su mejor sonrisa consoladora, yendo directo a tratar lo que significaría perder, como al parecer él ya se imaginaba que pasaría —. Como les he dicho cada año, no me importa demasiado si ganan o pierden, todo lo que espero es que se diviertan, para eso están aquí en "Atlantis"...
—Sin embargo, se han esforzado muchísimo en los entrenamientos y no esperamos menos de ustedes hoy — al menos Asuma tenía un poco más de esperanzas en ellos —. Además, esos chicos de la militar se toman muy enserio esto, así que confío en que cuando los vean jugar les contagiaran el espíritu competitivo.
—Yo no lo creo... — Sasuke le susurró al oído a Sakura quien también tenía un poco más de entusiasmo por el juego que él.
—Vamos Sasuke-kun, no seas amargado, seguro será divertido ¿Acaso eres así también cuando juegas para tu preparatoria?
—Sí — el chico se encogió de hombros como si nada, pues era la verdad.
Le gustaban los deportes que practicaba, pero siempre había carecido de impulso competitivo o motivación. De alguna manera, siempre tenía la confianza en sí mismo para saber que al final ganaría.
Porque él jamás había perdido un solo partido.
Luego de cinco minutos más de tedioso discurso por parte de los encargados del campamento, quienes seguían alternando entre la positividad de verse ganadores y la negatividad que supondría perder, por fin pudieron cada quien dispersarse mientras los visitantes llegaban.
Sorprendentemente el cielo comenzaba a nublarse, por lo que al menos tendrían una moderada cantidad de calor durante el día comparado con cómo sería si el sol estuviera en su apogeo, así que Sasuke quiso encaminar a su novia para que se sentara junto a él en el muelle, sin embargo, una molesta voz que últimamente lo perseguía hasta en sueños hizo aparición impidiéndoselo.
—¿Y tu traje de baño frentona? — Ino le preguntó con las manos en la cintura mirando de arriba a abajo el corto vestido color hueso que la pelirrosa usaba —. ¿Qué no te explique ayer que tenías que usarlo por el bien del plan?
—Lo traigo debajo, cerda — Sakura le hizo una mueca y se levantó el dobladillo de la falda para mostrarle —. Pero eso no quiere decir que ya he aceptado hacer esto.
—¿De qué hablan? — Sasuke estaba confundido.
—Ino tuvo la... curiosa idea de que podemos asegurarles la victoria si distraemos al equipo contrario — su novia respondió a su duda con un ligero tono de vergüenza y recelo en su voz.
—Y no hay nada más efectivo que mostrar piel a un montón de adolescentes rebosantes de testosterona y con el contacto con el sexo femenino más limitado que la señal de internet — Ino guiñó un ojo a ambos chicos muy segura de lo que decía.
—Tsk, como si tuviera algo con que distraer — la joven de ojos verdes murmuró con molestia.
—Oye frentona no me oirás decirlo otra vez, pero aquí todos tenemos ojos, incluyendo a este témpano de hielo que elegiste como novio — Sasuke entrecerró los ojos hostilmente al darse por aludido —. Y él será el primero en defender que tienes preciosas piernas y un trasero de cinco estrellas, así que...
—¡Ino! — Sakura la interrumpió con el rostro completamente ruborizado por sus palabras. La estaba poniendo demasiado en vergüenza al insinuar que el Uchiha tenía esa clase de pensamientos respecto a su cuerpo.
El pelinegro por su lado fulminó con la mirada a la Yamanaka conteniendo sus ganas de lanzarse a ella en improperios por hablar en su nombre de algo que, puede que sí hubiera pensado para sí mismo muchas veces y que ciertamente reconocía como cualidades de su novia, pero que no debía ser ventilado de esa manera.
—Así que te aseguro que en cuanto los chicos del otro equipo lleguen y nos vean no van a poder concentrarse en otra cosa.
—Si quieres hacer de carne en exhibición para una bola de idiotas es tu problema, pero no metas a Sakura en eso — Sasuke se puso firme dejando en claro que estaba en desacuerdo con sus ideas.
—¡Oh vamos! No me pueden dejar sola en esto, Hinata se negó rotundamente también.
—Lo siento Ino, pero vas a tener que confiarle la victoria a la habilidad del equipo — el par de novios no estaban dispuestos a seguir con la conversación por lo que comenzaron a alejarse.
—¡Habilidad del equipo mis tetas! — la rubia exclamó, consciente de que tener uno o dos buenos jugadores no sería suficiente para ganarle a un equipo tan disciplinado como el que "Raíz" tenia —. ¡Esto no ha terminado frentona!
Sasuke y Sakura no le hicieron más caso y, tal y como el chico quería, se sentaron en el muelle alejados de todos mientras esperaban a que los invitados llegaran.
En ese lapso de tiempo la pelirrosa fotografió alegremente todo lo que prepararon para el gran partido, pues inclusive habían trabajado en ambientar con una colorida decoración cada espacio del lugar.
Internamente, la chica pensó en que en cuanto los soldados llegaran y verían lo acogedor y vibrante que era "Atlantis", se relajarían agradecidos por estar lejos del asfixiante y rígido ambiente militar que formaba parte de su cotidianidad.
Mientras hacía varias tomas al horizonte nublado en la laguna, su novio se recostó en la vieja madera del muelle, con los brazos cruzados tras la cabeza y los ojos cerrados.
Al verlo, Sakura no pudo evitar contemplar el trabajado y duro torso del chico que era todavía más impresionante debido a los tatuajes que portaba. No era la primera vez que lo veía así, pero nunca podía evitar sonrojarse por los indecorosos pensamientos que el masculino chico la hacía tener.
—Sasuke-kun voy a tomarte una foto ¿Sí? — el chico asintió sin darle mucha importancia a su pedido, por lo que la joven se levantó de su lugar y lo fotografió desde arriba.
Sin embargo, aprovechando que el joven estaba relajado y tenía los párpados cerrados, también le hizo una toma más cercana a su rostro, deleitándose con lo guapo que lucía.
"No voy a poder dormir bien hasta que tenga esta foto revelada en mis manos" pensó contrayendo los labios y con un brillo de emoción en sus ojos.
Fue cuando terminó con su tarea de fotografiarlo, que Sasuke le dirigió una profunda mirada que la congeló en su lugar, impidiéndole volver a sentarse donde había estado antes.
—Ojalá pudiera besarte ahora mismo — él le comentó con una naturalidad que la hizo enrojecer y al mismo tiempo sonreír encantada.
—A mí también me encantaría que lo hicieras.
Pero lo cierto es que no iban a arriesgarse a mostrarse cariñosos fuera de su habitación para que algún coordinador los viera y los reportara.
Había una prohibición en el campamento que indicaba que entre campistas no debía haber más que una relación fraternal o de amistad. Pero esa regla tomaba un significado diferente para ellos al tratarse de compañeros de cuarto que estaban juntos bajo condiciones especiales y que por ellas eran monitoreados con aun más vehemencia que los demás.
Hasta ahora habían hecho un trabajo increíble anticipándose a las visitas que los encargados hacían a su cuarto cada cierto tiempo y deteniendo sus sesiones de besos o arrumacos cuando sabían que pronto harían aparición, pero, eso no evitaba que se sintieran mortificados por contener sus muestras de afecto cuando estaban afuera, como en ese momento.
—¡Ya llegaron! — Naruto anunció por todo lo alto llamando la atención del par de enamorados que seguían embelesados el uno con el otro. Siendo Sakura la más rápida en voltear.
—¡Es Neji! — exclamó alegremente al ver a su amigo entre el pequeño grupo de invitados y, nada más escuchar el nombre de aquel tipo, su novio se incorporó de un tirón para comprobar que, en efecto, estaba ahí —. ¡Rápido Sasuke-kun hay que ir a saludar!
Pero, aunque indicó su accionar en plural, lo que quería decir que lo incluía también a él, salió disparada al encuentro de su amigo, dejando atrás a su novio, el cual estaba comenzando a mentalizarse en que debía controlar el desagrado que la amistad entre esos dos lo hacía sentir.
Así pues, no teniendo de otra más que aguantarse y disimular sus sentimientos, el pelinegro se encaminó a seguir a su chica.
Además del chico de cabello castaño también llegaron otros siete soldados más, así como Maito Gai, acompañado de otro hombre que intuyó se trataba de su segundo al mando.
Todos los recién llegados estaban haciendo una atenta inspección con la mirada tanto al lugar, como a sus habitantes, sin despegarse de su líder, sin embargo, en cuanto Neji ubicó la cabellera rosada acercándose a él, se alejó de su grupo para ir a recibirla en un corto, aunque fuerte abrazo.
El cual obligó a Sasuke a apresurar el paso para reunirse con ese par.
—No sabía que ibas a venir — escuchó que la chica le decía al soldado una vez se soltó de su agarre y estableció distancia.
—Hasta ayer yo tampoco, pero me alegra que mi comandante me ordenara venir — él le respondió con una alegre sonrisa, luego dirigió su mirada al estoico pelinegro que se posicionaba a un lado de Sakura y pasaba un brazo por encima de sus hombros —. Hola Sasuke ¿Ya estas listo para jugar?
—Bastante — respondió escuetamente.
—Tú y tu equipo van a tenerla muy difícil contra él, es todo un profesional en esto — la pelirrosa le anunció a su amigo orgullosa.
—Mi equipo más bien, yo solo vine como jugador de reemplazo en caso de ser necesario — el Hyugga declaró un poco tímido —. Y de verdad espero no tener que jugar, soy más o menos decente para el voleibol, pero no muy bueno.
—¿Y por qué te incluyeron en el equipo entonces? — Sasuke preguntó, escudriñándolo con la mirada con la clara intención de ponerlo incómodo.
—Mis amigos convencieron a mi comando de elegirme porque sabían que tengo una prima y una amiga aquí — pero Neji no se dejó amedrentar tan fácil y le respondió tan sonriente como siempre. Luego comenzó a voltear a su alrededor, buscando algo —. Y hablando de mi prima...
—Esta allá — Sakura le indicó a su espalda, donde la susodicha e Ino cuchicheaban observando al equipo rival.
—Iré a saludarla entonces.
—Sí, te veo después — y dicho eso, el chico de cabello castaño se marchó dejando a la pareja a solas. Fue entonces que Sakura le dio una mirada acongojada a su novio —. Dale una oportunidad Sasuke-kun, es un gran chico, solo que no te has permitido conocerlo y comprobarlo.
—¿Y yo para que quiero tener un gran chico en mi vida? Conmigo tengo — el Uchiha respondió para luego rodear frontalmente con su brazo el cuello de su novia en una ligera llave para nada apretada —. ¿No lo crees?
—S-sí, pero dejaras de serlo si me matas — ella pudo lograr decirle con algo de dificultad, mientras le palmeaba el antebrazo para que la soltara, lo cual él hizo al instante.
Si algo había aprendido los últimos días de él, ahora que tenían una relación, era que Sasuke tenía una forma de dar cariño físico discreto que resultaba un poco brusca, más apropiada para tratar a un hermano menor que a una novia, pero la joven estaba aprendiendo a acostumbrarse a ello.
—En fin, él es tu amigo Sakura, no el mío y lo prefiero así — él retomó el tema de aceptar acercarse más a Neji, mientras ambos lo veían conversar con su prima, a quien Sasuke notó, con cierta molestia, que no saludó con la misma efusividad que a su novia.
—Entiendo, pero... No le diré eso — ella sentenció al tiempo que se daba la vuelta para marcharse y apartar un buen asiento en las gradas a sabiendas de que pronto comenzaría el juego —. No quiero que sepa que no le agradas.
Sasuke iba a preguntarle qué tenia de malo ser consciente de cuando uno no le agradaba a alguien, pero, por cómo había bajado la mirada resguardándose en sus pensamientos, intuía que el deseo de la chica provenía de su propio sentir respecto a ser rechazada por otros, así que se abstuvo de seguir con el tema y en cambio le arregló con dulzura el cabello tras las orejas, sacándola de sus cavilaciones mentales y haciéndola sonreír por su gesto.
—De verdad quisiera besarte ahora mismo Sasuke-kun — ella le sonrió deslumbrante mientas un ligero rubor le pasaba por el rostro.
—Guarda ese deseo para más tarde entonces.
—Si ganas tendré mucho más que solo un beso para ti al terminar el día — aun cuando sus palabras podrían interpretarse en doble sentido si se tratara de otra persona, siendo Sakura quien las decía, era obvio que no había nada implícito en ellas.
—Entonces estaré ansioso por averiguar de qué se trata — pero aun así el chico tomó la oportunidad de tomarle el pelo, lo cual funcionó, pues de inmediato la chica enrojeció hasta las orejas.
Pero antes de que la pelirrosa pudiera contestar y aclarar el malentendido, sus intenciones se vieron interrumpidas por Kakashi y Gai, quienes cada uno llamó a su equipo para posicionarse en frente de todos y su novio rápidamente se marchó, atendiendo la orden.
Luego, con sus equipos presentándose frente a todos, los dos directores de ambos campamentos hicieron un corto discurso introductorio para reafirmar la amistad y convivencia armoniosa que "Atlantis" y "Raíz" habían mantenido desde hacía años.
A Sakura le llamó la atención que, a pesar de ser un hombre con un rango militar alto, Maito Gai era un tipo bastante alegre, enérgico y agradable, cuya personalidad era muy contrastante con el siempre pacífico peliplata a su lado. Inclusive, en un momento dado, para ilustrar la buena relación entre los campamentos, el comandante hizo un medio corazón con su mano que, viéndose bastante dudoso y avergonzado, Kakashi completó por escasos segundos. Aunque fueron los suficientes para que la pelirrosa capturara el momento con su cámara.
Posterior a eso, los hombres finalmente ordenaron a sus equipos comenzar a calentar para iniciar el juego lo antes posible. Todos los jóvenes de entre 16 y 18 años obedecieron y fue algo bastante curioso cómo, aun mezclados en el campo, era bastante evidente quien pertenecía a que equipo, pues mientras los chicos de "Raíz" usaban trajes de baño iguales color gris, la gente de "Atlantis" usaba trajes de baño desiguales y estaba el agregado de que tenían dos chicas en su formación.
Tras unos diez minutos de estiramientos, ambos equipos estaban listos para comenzar, pero, antes de que se les ordenara tomar posiciones, Naruto se acercó a su amigo pelinegro con una expresión perturbada.
—Oye ¿Quién es ese chico que esta con Sakura-chan? — le preguntó observando discretamente a Neji, quien se sentaba junto a la pelirrosa debido a que no era parte de su equipo como tal y podía descansar mientras sus compañeros jugaban. El rubio era consciente de su relación con su compañera de cuarto, como casi todos los campistas de ahí, así como del innegable hecho de que el Uchiha era un tipo muy celoso —. ¿Lo matamos?
Sasuke se lo pensó un momento y estuvo a punto de decirle a Naruto que no había nada de qué preocuparse, pero, al ver como el soldado le retiraba el mismo la cámara a Sakura del cuello y luego la abrazaba por los hombros para tomar una selfie de ambos, cambió de opinión.
—Yo te digo cuando — respondió alejándose para plantarse en su usual posición, en el lado de la red que les correspondía.
Un minuto después, el juego para el que habían estado entrenando tanto dio inicio.
Desde el primer set el equipo de "Atlantis" tomó la delantera gracias a la habilidad y destreza de Sasuke, quien, a pesar de haber manifestado su poco interés en ganar el partido, de inmediato se puso a la tarea de mostrar de que estaba hecho.
Cada vez que la pelota llega a sus manos, soltaba un potente e imparable remate que el equipo contrario manejaba con cierta dificultad y su agilidad en el aire solo podía ser igualado por TenTen, la más ligera de la formación.
Desde su lugar, Sakura se dedicó a ovacionar con gritos y aplausos a sus compañeros, sobre todo a su novio, así como a celebrar con ahínco cada punto anotado.
—Es realmente bueno — Neji comentó impresionado mientras observaba como el Uchiha participaba activamente en una larga y constante pelea con los solados por ver a quien se le caía primero el balón.
—¡Te lo dije! — la pelirrosa comentó sin dirigirle una mirada, pues ambos estaban contemplando embelesados el partido, temerosos de perderse un solo segundo de la acción.
El juego se volvió poco a poco cada vez más intenso y los chicos de "Raíz" estaban comenzando a mostrar más entrega y organización para ponerse a la par de los chicos de "Atlantis", quienes llevaban la delantera en el marcador. Sin embargo, Sasuke tampoco se quedó atrás y continuó demostrando por qué era considerado el mejor jugador del equipo.
El pelinegro no solo anotó la mayoría de los puntos, sino que también brindó asistencias precisas a sus compañeros de equipo, para mantener un juego fluido y coordinado, cosa que sorprendió gratamente a su novia, quien lo observaba hechizada desde las gradas.
No solo su entrega y trabajo como líder (aún si no se había establecido que lo era) estaban haciendo latir su corazón más enamorado que nunca, sino que, de alguna forma, la postura asesina y concentrada del chico lo hacían lucir todavía más atractivo de lo que ya era.
A su lado Neji sonrió divertido por la inconsciente mueca de adoración que su amiga ponía mientras observaba al chico y lo fotografiaba repetidamente.
Mientras tanto, ya para el tercer set, los chicos de "Raíz" comenzaron a trabajar aún más duro para lanzar ataques más efectivos y responder con ferocidad los de sus oponentes y, conforme el juego avanzaba, comenzaron a estudiar y memorizar el patrón de juego de Sasuke, bloqueando sus remates y poniendo a prueba su resistencia, al mismo tiempo que su paciencia.
Anudado a eso, mientras jugaba, por el rabillo del ojo observó cómo su novia y el soldado, quienes antes habían tenido su completa atención puesta en el juego, ahora mantenían una peculiar platica, ajenos a lo que sucedía a su alrededor, pues estaban viéndose cara a cara y ambos parecían argumentar algo con cierto grado de seriedad.
Fue inevitable que su misteriosa interacción distrajera al Uchiha, aumentando aún más las dificultades que estaba teniendo para mantener el ritmo, hasta finalmente perderlo y provocar que la pelota cayera al suelo muy cerca de él, cuando vio como su chica susurraba algo al oído de Neji.
Escuchó con una mueca de desagrado como el soldado de "Raíz" que fungía como árbitro marcaba el punto para el equipo contrario, aunque el juego le importaba muchísimo menos que la charla que su novia mantenía con ese amigo del cual él no se fiaba.
Ni siquiera el hecho de que ahora los del campamento militar les llevaran la delantera logró igualar su otra molestia.
Ino estaba muy pendiente del partido que se desarrollaba frente a sus ojos y, viendo que el marcador se había vuelto en contra de "Atlantis" y que Sasuke, el jugador estrella, estaba perdiendo la concentración, decidió que ya era momento de ponerse manos a la obra, por lo que se levantó de su lugar en lo más alto de las gradas, se puso sus lentes oscuros sobre los ojos y se preparó mentalmente para el espectáculo que daría en nombre de su equipo.
La rubia sabía que tenía todo lo necesario para llamar la atención de cualquier chico a su alrededor y, aprovechando la música que estaba ambientando el "amistoso" encuentro, se pavoneo en dirección a la hielera que estratégicamente le había ordenado a Naruto colocar del lado del terreno de juego de los soldados.
—Ay no... — Sakura masculló observando como su atrevida amiga caminaba con un sugerente movimiento de caderas y se inclinaba sobre el contenedor en busca de una soda.
No quería verla vender su cuerpo a cambio de la atención de esos chicos y sobre todo la haría sentir muy mal por ella que llegara a verse ignorada por ellos, lo cual sabía que heriría su orgullo como un torpedo.
Sin embargo, contrario a lo que pensó, el plan de Ino estaba funcionando a la perfección, pues un par de chicos descuidaron el juego por observarla, lo que causó que "Atlantis" ganara un punto.
—Me avergüenzo de mis compañeros — Neji reconoció cuando vio que casi inmediatamente después volvían a fallar en regresar el balón.
—Esa cerda en serio es una genio... Una muy perversa y peculiar, pero al final lo es — Sakura no cabía en su asombro, si seguían así pronto el partido terminaría con su equipo como vencedor.
Pero, deteniendo los esfuerzos de Ino quien tenía la mirada fija seductoramente en un chico que no podía apartar la mirada de ella por sí solo, otro de los soldados miembros del equipo solicitó una pausa para hablar con sus compañeros y esa pequeña reunión bastó para que regresaran a jugar con la concentración más fija en ganar que nunca.
Fue entonces que, sin importar cuánto se acercara Ino al campo de juego o que movimiento hiciera para conseguir que los ojos de, aunque sea un jugador se posaran en ella, se vio ignorada irremediablemente y con ello los chicos de "Atlantis" volvieron a verse en problemas.
La rubia entonces reconoció otra vez que no podía sola con todo el trabajo y se encaminó a grandes zancadas hacia su compañera de cabello rosado.
—¡Quítate ese vestido ahora mismo Sakura Haruno! — le susurró amenazadoramente en cuanto la tuvo en frente.
—¿Disculpa? — Neji enarcó una ceja al escuchar su orden.
—¡Ino ya te dije que no voy a... !
—¡Van a perder si no los ayudamos! — la Yamanaka exclamó interrumpiéndola y luego señaló a su equipo con desesperación —. ¡Míralos, están exhaustos!
Tenía toda la razón y lo peor era que, además de cansados, también se veían bastante desmotivados.
—P-pero...
—¿No quieres saber qué premio nos darán si ganan? — Sakura hizo una mueca sopesando su pregunta, realmente podría vivir con la duda, pero, adivinando que recibiría una negativa, Ino decidió cambiar de enfoque —. ¿No quieres que Sasuke gane?
—Si, pero...
—Pues a cómo van las cosas va a perder — la rubia se cruzó de brazos convencida de que así sería —. Y ya sabes cómo es de orgulloso... Así que seguro le va a doler de por vida.
Afligida, la pelirrosa observó a la distancia como la expresión de su novio se volvía más y más enojada conforme el juego avanzaba y no conseguían volver a emparejar los puntos.
No le gustó verlo así, se suponía que no le interesaba tanto el resultado del juego, pero parecía estar sucediendo precisamente lo contrario.
—Sakura... — Neji intentó intervenir, pero no pudo decir ni una palabra más cuando la pelirrosa le entregó su cámara, se levantó de su asiento y tomó de la mano a la loca chica de ojos azules, aceptando ayudarle.
Ino, más que emocionada, entonces la condujo bajo un árbol que estaba del lado de los chicos de "Atlantis" justo donde sería imposible que los soldados no la vieran y, estratégicamente, posicionó a la pelirrosa para que les diera la espalda.
—D-dime que hago.
—Vas a inclinarte — la rubia comenzó a explicarle siendo escuchada con atención por Sakura —. Y luego vas a tomar el dobladillo de tu vestido e incorporarte lentamente mientras te lo quitas por encima de la cabeza ¿Entendido?
—S-sí...
—Bien, ahora inclinate y a mi señal harás lo que te dije... — Yamanaka indicó esperando el momento justo para comenzar el espectáculo — Espera... Espera... ¡Ya! ¡Ahora!
—No puedo creer que haré esto — murmuró la joven de ojos verdes para, inmediatamente después, atender las indicaciones de su compañera.
—Mierda... — uno de los soldados que jugaban en el frente de la red masculló al observar a la chica de cabello rosado.
A su lado otro joven quedó igualmente hechizado por la vista de la ninfa en bikini color esmeralda cuyas largas piernas conducían al tesoro que su basto y bien formado trasero significaba.
Apenas fueron escasos cinco segundos de distracción, pero fueron los suficientes para suponer una pérdida para su equipo, al ellos estar completamente perdidos en la vista que tenían en frente.
—Bien frentona ahora con tus índices estira y suelta la tela de las bragas.
—¡De ninguna manera cerda, conformate con esto!
—Bueno, entonces date la vuelta y pon las manos tras tu espalda.
Siendo esa una petición más adecuada, Sakura no tardó en hacerle caso y con ello consiguió que un tercer chico de los del equipo contrario la volteara a ver y quedara embelesado, tanto con la chica de cabello exótico, de fina cintura y amplias caderas, como con la atractiva rubia de pechos grandes, provocando así que volvieran a dejar caer el balón.
Fue entonces que, extrañado por el comportamiento de su equipo rival, Sasuke volteó a sus espaldas para ver que los tenía tan distraídos, encontrándose con la nefasta visión de su novia atendiendo a los perversos planes de Ino, que anteriormente se había negado a apoyar.
Esa bola de imbéciles estaban comiéndose con la mirada a Sakura, quien simplemente estaba parada a un lado de Ino con la mirada baja y un encantador sonrojo cubriéndole el rostro y el pecho de la vergüenza que tenía.
Misma que les faltaba a los soldados quienes no disimulaban el recorrido que sus ojos hacían sobre ella.
Fue entonces que la oscuridad e irritación en el rostro del Uchiha tomó un nuevo significado y, temiendo que de no canalizar su furia en el juego fuera a hacerlo en sus contrincantes, jugó más violento y decidido que nunca.
Cumpliendo así con el verdadero plan B que Ino Yamanaka tenía en caso de que distraer a los chicos con sus propios encantos fallara: usar los de Sakura para provocar la ira de Sasuke y motivarlo a jugar todavía más rudo de lo que ya hacía.
Así que, obligando al equipo contrario a concentrarse, Sasuke se puso aún más a la tarea de devolver el marcador a su favor. Sus movimientos rápidos, estrategias para superar los bloqueos y su nueva visión del juego consiguieron tanto apartar sus indecorosos ojos de su novia, como dificultarles aún más anotar y defenderse del ímpetu con el que el Uchiha estaba jugando y quien ya estaba comenzando a anotar puntos cruciales para su equipo.
Los chicos de "Raíz" estaban en serio en problemas y eso era evidente para el público, quien estaba en vilo, emocionado y al mismo tiempo tensionado.
Sin embargo, perturbando todo el trabajo que Sasuke estaba haciendo, en su campo de visión Neji apareció levantándose de su lugar, completamente rojo por la colaboración que su amiga había hecho con Ino por el bien del equipo, para acercarse al par de chicas y cubrir a la pelirrosa con su desechado vestido, pidiéndole que se lo volviera a poner.
Pero, aunque debió internamente sentirse agradecido por la intervención del Hyugga, en cambio se sintió aún más enfurecido por la breve, aunque no invisible, mirada que el soldado le hizo al cuerpo de su novia mientras ella se vestía. Siendo más que obvia para un hombre tan celoso como Sasuke, la manera en que sus ojos perlas inspeccionaron el torso y la extensión de sus piernas antes de perderlas de vista cuando la tela las cubriera.
Fueron esos escasos dos segundos en que volteó a ver la escena que se desarrollaba a sus espaldas los que dieron lugar al inesperado accidente que dio fin a todo el partido: el violento e imparable jugador estrella de "Atlantis" se precipitó al suelo por un fuerte golpe en la cabeza del balón que, por tener la atención en otro lado, no se dio cuenta de que voló en su dirección.
—¡Sasuke-kun! — la pelirrosa gritó alarmada en cuanto lo vio echado en el suelo completamente inmóvil y no tardó ni cinco segundos en llegar hasta él, apartando de un empujón a todo aquel que se había reunido a su alrededor, para que le dieran espacio para verificar el estado de su novio —. ¿Sasuke? ¿Sasuke-kun, me escuchas?
Sakura comenzó a palmearle el rostro suavemente, mientras el chico cuyos ojos no estaban completamente abiertos ni cerrados, trataba de recuperar la total consciencia del mundo a su alrededor.
Podía distinguir voces un poco lejanas murmurando y haciéndolo desear poder levantarse para callarlas.
"Bien hecho Akira"
"Yo como iba a saber que no la iba a recibir, fue un accidente"
"¿Y si se está muriendo?"
"¿Deberíamos llevarlo al hospital?"
"El más cercano queda a hora y media"
"Si no se recupera por completo en los próximos dos minutos voy a arrancarte la cara y dársela de comer a tus compañeros de equipo, lo juro"
Esa última estaba seguro de que era Sakura.
Su furiosa y desesperaba novia que no dudaba que pudiera cumplir con su amenaza si él no reaccionaba, por lo que no teniendo más remedio que apresurarse a calmarla, hizo el enorme esfuerzo de abrir los ojos y comenzar a enfocar su visión.
—¿Sasuke-kun? ¿Estas bien? — aun un poco desorientado, él asintió, haciendo suspirar de alivio a los presentes, pero sobre todo a su novia.
—Menudo golpe chico, de verdad lo siento — escuchó que alguien, probablemente su atacante, le decía, pero no le dirigió ni una mirada, todo lo que quería ver era a la joven de respiración agitada y ojos llorosos que lo ayudaba a incorporarse hasta estar sentado en el suelo.
—Estoy bien... — le dijo en un susurro a la chica, ignorando como todos a su alrededor comenzaban a dispersarse con el susto finalmente superado.
Sasuke entonces se permitió esbozar una mueca de leve dolor por el golpe que le dieron, el cual no pasó desapercibido para su joven novia, quien un poco más tranquila, aunque aun sorbiendo por la nariz debido a las lágrimas contenidas, seguía sentada frente a él, en espera de que pudiera levantarse.
Cuando finalmente pasó de la conmoción derivada del curso de su vergonzoso accidente de principio a fin, giró la mirada para encontrarse con el rostro ya más tranquilo e inclusive divertido de Sakura, quien ahora le sonreía enternecida.
—Ay Sasuke... ¿Por qué siempre tiene que ser en la frente?
—¿Hola?
—Hola hermanito ¿Cómo va todo? — en cuanto escuchó la voz de Itachi, Sasuke olvidó la molestia que sintió cuando se vio obligado a dejar a Sakura con Neji para atender la sorpresiva llamada recibida a mitad de la tarde.
—Esta todo bien ¿Qué tal las cosas en casa? — preguntó con simpleza.
—Sorprendentemente bien, se supone que papá retirará mi castigo en un mes... Ojalá pudiera decirte de qué se trata, así podrías consolarme.
—Aunque supiera qué es no lo haría.
—Que cruel eres... — Itachi sonó falsamente triste, lo cual hizo medio sonreír a su hermano menor —. En fin ¿Qué tal estuvo el partido de voleibol? Era hoy ¿No?
—¿Cómo sabes de eso?
—Hace unos días papá habló con Sakura-chan y ella se lo contó — El Uchiha menor se sintió brevemente sorprendido por eso, su novia no le había dicho nada.
—Sí fue hoy — Sasuke respondió mientras seguía reflexionando internamente.
—¿Entonces?
—Perdimos...
—¿Lo dices en serio? ¿Tú? ¿Perdiste? — el mayor de los hermanos se sintió genuinamente sorprendido, Sasuke jamás había perdido en nada, ni siquiera en simples juegos de mesa. Eso sí que era un acontecimiento para los libros de historia de su familia.
—Me lesione, pero nada grave no hace falta que te preocupes — se anticipó a las preguntas respecto a su estado, mientras se tocaba la frente que ya estaba por completo desinflamada.
—Bien, pero de todas formas sigo impresionado porque perdieras — el hermano menor estuvo a punto de responderle con un ingenioso comentario, pero sus intenciones fueron interrumpidas cuando el mayor exclamó recordando algo de repente —. ¡Oh cierto, Sasuke! ¿Sakura está ahí contigo?
—No, está ocupada afuera — le respondió observando por la ventana a su pelirrosa novia conversando con Neji, mientras en secreto le pasaba una tanda de galletas que había conseguido para él, siendo inmediatamente guardadas entre su ropa por el soldado, cuidando que nadie lo viera.
—Entiendo, entonces mandale saludos de nuestra parte, dile que nos encantaron las fotos y que las agradecemos mucho.
—¿Qué? ¿De qué fotos hablas? — en su voz no se disimuló su confusión.
—Cuando habló con papá le pidió nuestra dirección porque quería enviarnos algo. Eran fotografías tuyas y del campamento — Itachi rápidamente le explicó —. Papá estaba preocupado preguntándose cómo estabas y ella se las envió para que lo comprobará con sus propios ojos.
—Ya veo... — su corazón se llenó de calidez por el dulce gesto que su novia había tenido.
—Mamá estaba encantada, las fotos eran para papá, pero se las quedó todas ella — siguió contándole con un tinte alegre de voz —. Para la otra dile a Sakura-chan que envíe una de ella también, tengo curiosidad por saber cómo es.
—De acuerdo — respondió en una casi imperceptible risa al imaginar que ellos pensarían lo mismo que él cuando la vieran por primera vez: "Que chica más bella y colorida".
—¿Sabes Sasuke? Cuando te vi en esas fotos sentí que te veías diferente, pero ahora creo que también suenas distinto — su hermano interrumpió sus fantasías con un interesante comentario.
—¿Más controlado?
—Eso y también menos enojado con la vida — respondió y el más joven juró que estaba sonriendo al otro lado de la línea —. Me alegro mucho por ti.
—Gracias... y... Itachi... — Sasuke se mordió el labio teniendo dificultades para decir lo que quería, pero aun así animándose a intentarlo —. Mu-muchas gracias por enviarme aquí.
—No hay de qué, siempre supe que sería lo mejor para ti y lo volvería a hacer cien veces — Itachi Uchiha respondió con calidez y agradeció inmensamente que su hermanito no pudiera ver lo conmovido que estaba por el gran cambio que, aún a través de una llamada, era evidente que había tenido en él. Tantos años deseando que Sasuke estuviera mejor por fin mostraban resultados —. Ya me tengo que ir, pero te llamare mañana ¿Está bien?
—¿Mañana? — el menor enarcó una ceja.
—Por supuesto, así que, hasta luego hermanito, cuidate.
Y sin darle oportunidad al campista de preguntar nada más, Itachi colgó. Dejando así bastante extrañado a Sasuke, quien regresó el teléfono a su lugar con una mueca de confusión.
Fue en ese momento que sus ojos se cruzaron con el calendario que Kakashi siempre mantenía al día en su escritorio y que marcaba la fecha 22 de Julio.
—Mierda...
...
NOTAS FINALES:
Así es, en mi historia Sakura llora mucho, pero es que siempre le dan razones, pobrecita jaja.
Por poco y no actualizo hoy, ya me estaba ganando la desmotivación, pero todo bien aquí andamos cumpliendo al cien.
¿Qué les pareció este capítulo amixes? Espero les gustara tanto como los demás, si fue así ya saben que me encanta que me lo hagan saber así que plis póngame un comentario con sus observaciones.
Como siempre les agradezco desde el fondo de mi corazón a cada persona que me deja su apoyo y que me motiva a seguir con esta historia, los apreció mucho y me hacen muy muy feliz.
Realmente no tengo mucho más que decir aquí, así que, sin más, nos leemos en la próxima actualización. BYE!
