Escrito sin multas de lucro.

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Una importante misión de último momento había surgido, justo cuando Clint estaba listo para volver activamente al campo. No tuvieron tiempo para una sección informativa, en un viaje comercial que por fortuna no era tan concurrido como lo eran otros: Coulson, Romanoff y Barton llegaron a Rio de Janeiro.

Se instalaron en una pequeña vivienda de una de las favelas más peligrosas del país, el lugar era conocido como Rocinha, la ciudad estaba bajo el mando de un nuevo cartel de drogas que había aparecido en el radal de varias agencias y una de ella era Shield. El criminal había molestado a algunos funcionarios de alto nivel, extorsionado y sobornado a otros. Muchos querían al tipo a fuera del radar.

—Este tipo, al que debo sacar… Parece peligroso —Clint jugaba con un par de fotos.

—Lo es. Es por ello que esta vez no podrás utilizar tu arco. No queremos que nos relacione con esto —Phil miraba su computadora y seguía escribiendo.

Clint hizo un asentimiento, entendía el punto, no tenía que gustarle, pero comprendía que no podía dejar que estos tipos lo persiguieran a casa. —De Sousa se hizo cargo hace algún tiempo del negocio. Podemos relacionar casos de asesinato y secuestro, algunas violaciones, amenazas y extorsiones. El último caso, fue la mujer de un político que está ascendiendo entre la población. De Sousa solo quería enviar un mensaje…

—¿Desfigurándole el rostro? —Clint interrumpió.

—No fue lo único que hizo —Natasha tenía un informe en sus manos —Se habla de mutilación…

—Entiendo el punto. El tipo es una mala noticia.

—Con De Sousa fuera del negocio, el resto de las agencias pueden encargarse de los otros tipos —Phil había apagado su computadora.

—Nos tocó el pez gordo. ¿Qué debo hacer? —Clint miró a su manejador, sabía que tenía que hacer el tiro, debía matar al tipo malo.

—Sabemos que De Sousa estará en una cena con algunos de sus contactos más cercanos —Phil saco un mapa y lo puso en la mesa, haciendo un gesto para que ambos especialistas se acercaran —Estaras en este edificio, Barton.

—Si, señor.

—Romanoff debes estar atenta a cualquier noticia que te llegue. Tus fuentes en el país nos serán útiles, ayudaras a Barton a desaparecer. Debes despejar el camino de cualquier posible dificultad —Phil dijo con seriedad.

—Si, señor.

—¿Jefe, esas son unas 600 yardas?

—Si. Lo único que encontramos con poco tiempo de preparación. Debemos discutir en qué lugar del edificio prefieres. Lo bueno es que es una obra en construcción y a esa hora no habrá ningún trabajador en el lugar. Mañana a media noche tendrás tu oportunidad, Barton. Después desapareceremos —Phil dijo en tono serio.

—El techo servirá —aseguró Barton con determinación.

Vio como Natasha asentía en dirección de Phil, luego se marchaba. Sabía que ella tenía algunas cosas que hacer antes de que tuvieran que salir para terminar el trabajo. Por suerte ya habían cenado. Al parecer, la casa de seguridad no estaba abastecida de muchas cosas. Había mucho café y más café, agua potable y eso era todo lo que habían encontrado.

—Puedes dormir, Barton. Necesitamos que estés bien para mañana…

—Entendido, jefe —Clint se fue hacia el cuarto, no importaba que tan tarde o temprano era. Clint sabía que Coulson siempre haría cosas como estas.

Clint se durmió completamente vestido, por las dudas, si algo surgía podían recoger su bolso y simplemente correr. No recordaba quedarse dormido, solo había pensado en cerrar un poco los ojos y simplemente descansar… cuando despertó ya estaba de día, se levantó solo para ver a Natasha durmiendo en la otra cama. Fue a ver a Phil, quien estaba haciendo café.

—Buen día —Saludó Phil mientras le servía una taza de Cafè.

—Jefe, ¿pudiste descansar? —Sabía que Phil no lo había hecho.

—No. Tuve que repasar todo el plan antes de que podamos ir al campo…

—Ve a dormir. Haré guardia —Phil suspiró, pero no discutió, esa era una victoria en el libro de Clint.

—Debes despertar a Natasha en un par de horas. Tiene que salir de nuevo —Coulson le dijo y solo pudo asentir.

Clint vio algunas bolsas en la mesa, supuso que Natasha hizo compras a primera hora de la mañana. Podía hacer un buen almuerzo con los que tenía disponible. Sabía que, al terminar el trabajo, todos se irían sin dejar rastro, como siempre lo hacían cuando les tocaba hacer uno de estos trabajos en colaboración otras agencias.

Tomó su taza de café, al terminar se sirvió más y esperó a que sea hora de despertar a Natasha. Sirvió una taza de café para ella y fue a despertarla, teniendo cuidado de no despertar a Coulson.

—¿Es hora?

—Si.

—Ya me levanto.

Clint asintió y salió del cuarto. Le ofreció la taza de café al verla aparecer. Al menos habían descansado un poco.

—Volveré en unas horas.

—Tendré listo el almuerzo —dijo.

—Sí, mamá —dijo en broma la mujer, él le sacó la lengua infantilmente.

Preparó las cosas para el almuerzo, pasta con salsa, nada glamoroso… Justo cuando Natasha regresó la comida estaba lista y por ser servida:

—Iré a despertar a Phil —Murmuro mientras lo veía servir los platos y asentir.

Clint sonrió al ver a Coulson aparecer con la camisa arrugada, no era común verlo así.

Unas horas más tarde, Clint estaba en el techo de un edificio apuntando con un rifle de francotirador, el modelo más reciente que Industrias Stark proporcionó a Shield. Él estaba fascinado con el arma. Era perfecta. Se lo hizo saber a Phil y Natasha, ella se burló sin piedad de él, Coulson solo mostró una pequeña sonrisa.

—¿No es extraño que esto sea tan fácil? Tengo al objetivo en la mira y solo estuve tres horas esperando —Aseguró.

—Si tienes la oportunidad, hazlo agente Barton —escuchó a Coulson decir desde el otro lado.

—Sí, señor… Hay demasiado movimiento, De Sousa se ve impaciente… —muy suavemente apretó el gatillo, observó como la bala impactaba en la frente de su objetivo y como el caos surgía entre los presentes —Objetivo abatido.

—Sal de ahí, Barton.

—Sí, señor —Dijo y se apresuró a desmontar su rifle, le llevó poco tiempo, guardó su arma y corrió.

Se sorprendió un poco al escuchar un enfrentamiento armado, eso definitivamente no estaba entre los planes que habían hecho. Era bueno para él tener una Glock 9mm y una Beretta 9mm. Mentalmente agradeció a Lillian por poner dichas armas en donde solo él sabría que buscar. Tenía suficientes balas también.

—Hay muchos hostiles en mi camino, señor —afirmó con calma.

—¿Cuánto tiempo hasta que llegues al coche, Barton?

—Dame 10 minutos —Disparó una vez y otra… siguió así.

—¿Necesitas ayuda?

—No, Señor. Todo en control —Hizo otros cinco disparos deshaciéndose de los cinco tipos que iban hacia él, sintiendo un dolor en el hombro, pero no tomándole importancia.

Vació dos veces los cargadores de las armas y volvió a cargarlas, se deshizo del ultimo tipo que se interponía en su camino, teniendo cuidado de no encontrarse con ningún otro enemigo, llegó al auto en donde ya lo esperaban Natasha y Phil, subió a la parte trasera del coche y esperó a que Coulson siguiera manejando.

Su hombro aun molestaba, no dijo nada hasta que llegaron al lugar de la extracción, solo deberían esperar a que llegaran por ellos en un par de horas.

—Mierda —dijo cuando sintió que le dolía más.

—¿Qué sucede, Barton?

—Creo que me dispararon, señor —Dijo más molesto, apenas había regresado al campo y ya estaba de nuevo con una herida de mierda.

Se instalaron en una casa cerca de una improvisada pista de aterrizaje, lejos del peligro y con la adrenalina fuera de su sistema, Clint empezaba a sentir el dolor de la herida de bala.

—Siéntate y quítate la camisa —Ordenó Coulson.

—Señor, no soy ese tipo de chico… —se burló Clint, solo para ver a sus compañeros poner los ojos en blanco.

Se quitó la camisa y esperó a que Natasha o Phil se acercaran a ver su hombro, pero nada de eso sucedió, cuando los miró se dio cuenta de que miraban la cadena en su cuello, se maldijo mentalmente, ellos estaban mirando el anillo.

—¿Es ese un anillo de bodas? —Natasha lo miró interrogante.

—Sí, historia graciosa. ¿Te dije alguna vez que Lillian no es mi novia sino mi esposa? —Dijo notablemente nervioso y tratando de parecer completamente inocente y despistado.

—Se te olvidó ese pequeño detalle —Natasha lo miraba sin impresionarse, mientras Phil se acercaba a revisar su hombro sin decir nada al respecto.

Solo había una verdad: Barton estaba casado, Lillian era su esposa.

¡Oh, sorpresa!


nota: Espero, hayan disfrutado la lluvia de capítulos de "Cita clandestina". Debía ponerme al día en este lugar, tenia estos capítulos publicados ya en mis otras cuentas. ojala sea del agrado de quien tome un poquito de su tiempo para leer esto.