Furia de los emperadores

Capítulo 17: Pequeño sacrificio

Tres días, exactamente tres días fueron lo que tardaron para planear el futuro asalto a la torre del Tsuchikage, todo se había decidido secretamente por el grupo de viajeros sin el conocimiento de Kurotsuchi, lo último que querían, al menos por el momento era que se rompiera en caso de que su abuelo orquestase la traición a Deidara. Además, una divergencia no sería buena por el momento, por fortuna para los planes a futuro habían convencido a la azabache de viajar con ellos a las montañas... algo bueno por el momento...

Las labores se dividieron para la efectiva realización de los planes, y gracias a la experiencia ganada en el país del Hierro, así como la suma de dos personas más, se agilizó toda la planeación, el trío de arena se encargaba de rastrear cualquier criminal sin principios para su eliminación, así como la búsqueda de rollos con técnicas para copiarlos y venderlos, junto a la herramienta ninja del lugar. Por su parte Kurotsuchi, junto a un disfrazado Yagura reclutaron gente marginada y que buscase una nueva oportunidad donde empezar para llevarla a Nami, siendo ahí el único lugar con relativa neutralidad... al menos ahí podían mantenerse con vida el tiempo suficiente antes de finalizar el año de viaje de los emperadores...

Estos últimos se encargaron de la planeación de cada aspecto posible, asegurando un buen viaje para cualquier persona que quisiera salir de la aldea, la ruta para llegar a Nami y sobre todo el asegurar un lugar para su temporal estadía, gracias a los clanes de Kiri y a Kisame, Yagura aseguraría la protección, logrando también mandar un mensaje para reunir tanto a Zabuza como a Ameyuri... con ellos dos al lado las posibilidades de sobrevivir aumentaban...

El plan original era mandar a los pequeños niños junto a los futuros desertores de Iwa, pero por consejo de Matsuri se quedaron, después de todo, pese a ser peligroso, llevarlos brindaba más posibilidades de reunirse con sus familiares perdidos, con ese punto fuera el plan para enviar a los pequeños, junto a Yukio, Kurotsuchi y el trío de arena a la zona de volcanes no se hizo esperar, poco a poco el plan tomaba un buen rumbo... no había margen de error...

El almacén se volvió una buena base de operaciones, descartar personas con ayuda de Kurama aseguraba que no hubiese ninguna traición interna, siendo el resultado de la selección un total de 67 personas, 19 Shinobis y 48 aldeanos, gente que quería un nuevo cambio de vida, sin aprovecharse de los demás, cada uno aportó su grano de arena al conseguir suministros para el viaje. El plus de seguridad se presentó en rollos con clones de los tres Jinchūrikis actuales, ellos se asegurarían de la protección de cada aldeano y la eliminación de cualquier espía al servicio de las aldeas... ante todo la seguridad...

Con todo hecho, lo único que quedaba era planear el asalto a la torre del Tsuchikage, ventaja de traer ropajes y armas de Kiri es que podías usarlos en los cadáveres para hacerlos pasar como Shinobi al servicio de la Mizukage, y gracias a los consejos de Yagura se pudo planear el tiempo que tardaría Iwa en tomar represalias ante el ataque. Aunque quedaban detalles, siendo el principal el tiempo de reacción que tendría cada aldea al tomar cartas en el asunto, siendo la necesidad de optimizar los tiempos en cada viaje... después de todo se esperaban algo así...

...

El día de actuar había llegado, y claramente había desventajas en la hora a la cual realizar los planes, la luz del día delataba cualquier posición a los ojos, pero eso brindaba confianza en los guardias, haciéndolos más ineficaces a la hora de resguardar Iwagakure. La noche brindaba mayor posibilidad de mezclarse con el entorno, pero daba lugar a más patrullas deambulando la zona... finalmente habían tomado decisiones claras en los asuntos, y eso se vio a la hora de las salidas, a primera hora, el grupo de aldeanos había partido de Iwa con dirección a las costas del país de la tierra, podría ser la ruta más larga, tardando un poco más de tres meses en llagar a Nami, pero reducía notoriamente el número de patrullas con las que lidiar, pues casi nadie tenía patrullas marítimas como método de protección... nadie quiere pelear en suelo inestable...

Por el atardecer, el trío de arena, junto a Kurotsuchi, Yukio y el resto de pequeños tomaron rumbo a la zona de volcanes para encontrarse con Rōshi, el cambio de guardia por esas horas solía tener algún margen de error, cosa que sería bien aprovechada por el grupo, siendo un lapso de tres días para llegar a su destino, el último día de la semana sería para reorganizarse, prepararse para el viaje y elegir un rumbo diferente, con el tiempo corriendo los meses tendrían que volverse semanas, sin dejar de lado los entrenamientos... ¡Vaya mierda!...

...

Vestidos con trajes AMBU de Kiri, y las herramientas correspondientes a esa aldea, el dúo de emperadores, junto al Sanbi Jinchūriki tomaban rumbo hacia la torre del Tsuchikage apenas caía la noche, venían preparados físicamente, mentalmente era otra cosa, de antemano sabían que deberían enfrentar al AMBU de Iwa, no era un problema si se tomaba en cuenta la multitud de AMBUS asesinados a lo largo del viaje, y en el caso de Yagura su nivel de Kage no era algo que se tomase a la ligera, el problema radicaba en que, de haber problemas serios terminarían enfrentándose al escuadrón explosivo o al mismo Ōnoki, ninguno de los tres quería saber el radio de explosión del aclamado Bakuton (liberación de explosión), mucho menos querían ver si el Jinton (liberación de polvo) tenía la capacidad de desintegrar su objetivo, así que antes de llegar, poco a poco aclaraban sus pensamientos... si iban a pelear lucharían con todo...

"¡BYAKUGAN!"

...

Hay demasiados AMBUS presentes en la biblioteca y el despacho del Tsuchikage -informó la ojiperla-

El máximo de AMBUS que hay en un despacho es de 6 a 8, con tal de que puedan maniobrar bien, incluso cuando no hay nadie se respeta ese límite -comentó el Mizukage recordando el dato-

Entonces 15 AMBUS es mucho, ¿No? -preguntó la ojiperla-

Demonios, es demasiado, deben de estar resguardando algo -susurró asombrado el Sanbi Jinchūriki-

Hay que dividirnos para explorar todo el lugar -comentó efusivo el rubio-

¿Tiene algún mapa de las instalaciones? -cuestionó con intriga el Mizukage-

Puedo hacer uno rápido -afirmó segura la Hyūga-

Describa el lugar para saber cómo movernos por ahí -pidió Yagura-

...

26 pisos, contando la planta baja y los 5 pisos inferiores, los pisos superiores protegen y albergan el despacho del Tsuchikage, y los pisos inferiores son la reserva de suministros, junto a la bóveda de dinero, el cuarto de seguridad y la sala de archivos -informó la ojiperla-

Los pisos de en medio deben ser los más protegidos, ¿No? -cuestionó el castaño-

¿Cómo lo supo? -preguntó asombrada la casi azabache-

Ya había venido antes, pero solo tenía 7 pisos, aun así, los pisos de en medio albergan la mayor seguridad, pues la torre es también el hogar del Tsuchikage -comentó el Sanbi jinchūriki-

El problema será entonces eliminar la seguridad de los pisos superiores -sentenció la Hyūga-

A menos que hagamos una distracción -afirmó el emperador-

¿Cómo lo haríamos? -cuestionó el Mizukage-

Hinata, ¿Hay vigilancia en el exterior? -preguntó Naruto con un poco de intriga-

No, solamente en las ventanas -afirmó-

Unos clones podrían hacer el trabajo -propuso el Uzumaki-

¿Cómo piensa hacer la distracción? -cuestionó intrigado Yagura-

¿Cuál era la seguridad que tenía el despacho la vez que vino aquí? -preguntó el rubio-

Constaba de AMBUS, sellos de parálisis y una barrera para proteger el despacho de ataques exteriores, eso es todo -explicó brevemente-

¿Puedes confirmar el dato Hinata? -pidió el ojiazul-

Espérame -dice mientras activa su Byakugan- sí, es la misma seguridad que mencionó Yagura-san, pero añadieron sellos protectores al escritorio.

Puedo romper los sellos, pero lleva tiempo... a menos que... -divagó intrigado-

¿Qué tienes en mente? -cuestionó la ojiperla-

Los sellos protectores evitan el daño de ataques, inclusive el daño por derrumbes -respondió-

¿Está pensando en...? -no pudo acabar al ser interrumpido-

Volar el piso inferior y sellar el escritorio en un pergamino, eso alertaría a todo el complejo, obligándolos a subir, y desde abajo podremos bloquear la entrada para que accedan, aunque solo sería momentáneo, debido a su maestría con Doton -comentó pensativamente el emperador-

¿Estás seguro de eso? -cuestionó con preocupación la emperatriz-

Sí, pero primero hay que mandar clones a los puntos importantes, la reserva de suministros, la sala de archivos y la bóveda -ordenó el Uzumaki-

Evadiendo la vigilancia, tardaría como mínimo unos 7 minutos, junto al saqueo de las cosas sería unos 13 minutos -analizó el Mizukage-

¿Qué tanto robaremos? -cuestionó intrigada la Hyūga-

La información de Deidara es primordial, es lo primero que haremos, pero si se puede robaremos todo lo que tenga relación con negocios turbios, además, sería buena idea ver que tantos negocios tiene el Tsuchikage para arruinárselos, así ayudamos también a la economía de Nami, al menos por el tiempo que dure el viaje -informó el Uzumaki con un poco de autoridad-

Tendremos que depender de los cadáveres para pasar desapercibido -comentó resignado Yagura-

Cierto, habrá que usar un henge, y varios sellos explosivos para pasar desapercibido toda la información del despacho del Tsuchikage -propuso el Kyūbi Jinchūriki-

Bueno, hay que trabajar -sentenció la emperatriz-

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"¡VAMOS ALLÁ!..."

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La gran torre albergaba complejos laberintos que llevaba a trampas colocadas estratégicamente, ya fuese por cuartos llenos de AMBUS, caídas hacia picos filosos o mecanismos que lanzasen kunais, al parecer la seguridad era algo que se tomaban demasiado en serio, al menos en los pisos inferiores, aun así, no quitaba el hecho que parecía más seguridad apta para prisión... la paranoia afecta a muchos...

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¡POR UN DEMONIO!

Uno de los clones de Hinata corría despavorida por flechas dirigidas hacia ella, mientras que parte del suelo se venía abajo, en sus manos había encontrado bandas ninjas de Iwa, junto a uniformes AMBU en buen estado, era parte de lo que ocuparían para los planes a futuro, mientras corría tenía algo muy claro en esos momentos... no es tiempo de pensar, es tiempo de correr...

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¡PUTA MADRE!

Era el sexto AMBU que dejaba inconsciente, a este punto Yagura estaba harto de equivocarse de puerta, había encontrado algunos documentos de negocios ilegales, así como tratos turbios, entre ellos algunas ventas ilegales que involucraban antiguos negocios de la gente que desertó de Iwa, junto al resto de la paga de los Shinobi, no entendía el motivo de recortarles su mesada, después de todo nunca lo malgastaron, de hecho casi toda la paga se enfocaba en mejorar su armamento, eran detalles que analizaría después, pero por el momento iría a la bóveda con el dinero, habían negocios turbios... y debían de arreglarse...

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¡POR UNA CHINGADA!

3 cuartos llenos de trampas mortales, 3 cuartos donde el menor descuido significaría la muerte, y eran esos 3 cuartos en los que Naruto tuvo que entrar para colocar los sellos explosivos, en su mente empezaba a creer que hacer todo esto era una completa estupidez, pero no tenía que quejarse, era un trabajo que debía de hacer si quería resolver el problema con Deidara, además, saber todos los futuros planes que tenía en Mente el Tsuchikage no venía de más, después de todo... tenían que saber contrarrestar cualquier plan en su contra...

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El sonido de pasos se podía escuchar por el laberinto, poco a poco se acercaban, viniendo de todas direcciones, los AMBUS se movían con agilidad. Ahora entendían el verdadero uso del laberinto, el problema no era entrar, era el salir, todo el enredado sistema de caminos cambiaba constantemente, siendo del total control de los AMBUS, por si solo podrían guiar a alguien hacia un callejón sin salida para emboscarlo... había que admitir que esa seguridad era efectiva...

Por desgracia, era ineficaz para una usuaria de Raiton y Suiton junto a su Byakugan, así como a un usuario Suiton con un mapa en mano, pero uno de ellos no tenía tanta suerte, su uso con el Doton no era efectivo ante los AMBU, y había perdido el mapa a la hora de hacer explotar los sellos, prácticamente iba a ciegas si se separaban, cosa que esperaba no ocurriese... lástima para él...

...

Un pasillo se había hecho presente, y era la única alternativa para seguir con el paso, era algo que los AMBU habían planeado, la trampa consistía en algo simple que no previeron, al entrar parte del suelo se hundió, mientras que otra se elevaba, al detenerse momentáneamente el trío entendió que estaba pasando, pero era tarde para actuar...

Planeaban en separarlos...

Por su parte Yagura terminó en el segmento superior del laberinto, mientras que Hinata había caído al piso inferior, no sabían que hacer, pues nunca plantearon la posibilidad de separarse, hasta que una voz los saco de cualquier pensamiento...

"¡SIGAN ADELANTE! ¡NO IMPORTA EL QUÉ! ¡SOLO HÁGANLO!..."

Sabían de quién era esa voz, sabían lo que pasaba y lo que planeaba, pero se negaban a aceptarlo, el Uzumaki se había ofrecido como carnada para que ellos huyeran, no querían hacerla, Yagura se encariñó con él, sus historias eran tan diferentes, pero de algún modo se entendían, por su parte Hinata no podía dejarlo, había crecido con él, entrenando juntos, conviviendo, viviendo la vida que deseaban, luchando por el futuro que anhelaban... no podía irse sin más...

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Oye Kurama, préstame un poco de chakra... -pidió el Uzumaki a su Bijū-

¿Qué piensas hacer cachorro?... -preguntó el gran zorro-

Tengo que atraer a los AMBU para darles tiempo de escapar a Hinata y Yagura, fue buena idea darles los documentos a último momento... -comentó con una leve sonrisa-

Sabes que te estás sacrificando, ¿No cachorro?... -cuestionó intrigado Kurama-

No puedo dejarlos solos, sabes que si capturan a Hinata lo más piadoso que le puede tocar es ser torturada y morir de desnutrición... -informó con preocupación el Jinchūriki-

Lo sé, y por eso tienes mi apoyo, solo busca un lugar en donde puedas descansar momentáneamente, es hora de darte un poco de ayuda... -informó Kurama, apoyando a su carcelero-

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Gracias Kurama...

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Es hora de hacer un pequeño sacrificio...