Furia de los emperadores

Capítulo 24: Todo por ti

Al momento actual, cuatro eran los Jinchūrikis actuales que se encontraban con vida, Ichibi, Sanbi, Yonbi y Kyūbi, y solamente dos poseían chakra Bijū, para fortuna de los viajeros, el Santuario de lava era el hogar de todo el chakra que alguna vez formó parte de Son Gokū, solo quedaba reunirlo para tener al máximo el potencial de Rōshi... en poco tiempo la fortuna les sonreía...

...

No dudo de ustedes, pero ¿Cómo sigo vivo si se supone solo se pueden sellar Bijūs en niños? -preguntó intrigado el nuevo Yonbi Jinchūriki-

No sabemos el porqué, al parecer el deceso de los antiguos Jinchūrikis provocó que el chakra Bijū desapareciera, por lo que solo quedaron las almas de cada Bijū. Contestando a tu pregunta, al sellar nada más el alma, sin algún rastro de chakra, permite al cuerpo que se adapte a las corrosivas cualidades del chakra Bijū -explicó la emperatriz recordando lo enseñado por el Rikudō-

Increíble -exclamó impresionada la azabache-

Y para fortuna, el chakra de Son Gokū se encuentra regado en el Santuario de lava -agregó satisfecho el emperador-

¿Rōshi-san hará lo mismo que hizo Gaara? -cuestionó con intriga Kankurō-

Así es, pero por el momento hay que esperar, aunque el alma Bijū adapta el cuerpo rápidamente, hay que darle tiempo para que el proceso concluya bien -añadió con seriedad la ojiperla-

¿Cuánto tiempo sería? -pidió saber el Mizukage-

Una media hora, más o menos, hay tiempo de sobra -comentó pensativamente la casi azabache-

¡BIEN! ME MUERO DE HAMBRE, ¡ES HORA DE COMER MAPACHITO! -gritó eufórica Matsuri-

¿Siempre es así? -preguntó extrañado Rōshi, dirigiéndose a Gaara-

A veces, pero la quiero de todos modos -finalizó el pelirrojo con una leve sonrisa-

...

Cada uno de los presentes recuperaba energías, ya fuese meditando, comiendo o haciendo un poco de ambas, a pesar de estar juntos cada uno se sumergía en sus pensamientos, Matsuri, Kankurō y Kurotsuchi repasaban técnicas aprendidas para encontrar errores o mejorarlas, el pequeño grupo de infantes solo comía mientras platicaban entre ellos. Por su parte Hinata analizaba los planes que su amado le había compartido, su próximo destino era Kusagakure, lo más llamativo del lugar era la extensa fauna del lugar, principalmente hongos gigantes y bambú, además de encontrar varios tipos de plantas venenosas. A pesar de contar con poca información del lugar no habría tanto problema en acceder, muy a diferencia del futuro destino del grupo de viajeros... un lugar vital para el ascenso de los emperadores...

En tanto a los Jinchūrikis, cada uno estaba sumergido en su espacio mental, Gaara y Yagura querían profundizar más en su entrenamiento, por su parte Rōshi se encontraba conociendo a su Bijū, escuchando tranquilamente cada palabra que el orgulloso mono decía, a la par Kurama divagaba en sus recuerdos. Había vivido el tiempo suficiente para ver miles de técnicas creadas y desarrolladas, gracias a Mito pudo ver el desarrollo del sello Hiraishin, por Kushina pudo acceder a los recuerdos del Yondaime Hokage, por lo que no le bastó mucho para encontrar el Rasengan y la mejora del Hiraishin, entre los recuerdos del rubio Hokage encontró una variación creada por su escolta personal, sin embargo los recuerdos no llegaron más lejos como para obtener conocimiento de su realización, sin embargo no se encontraba decepcionado, había encontrado lo que su Jinchūriki aprendería, y hablando de este, Naruto se mantenía meditando, el desgaste de chakra que efectuó en el Chakra Pulse había pasado mucha factura, y apenas podía mantenerse en combate... no podía permitirse ese lujo...

...

El tiempo pasaba rápido, en instantes se encontraban listos para seguir con su travesía, solo era cuestión de que el nuevo Yonbi Jinchūriki recuperase el chakra perdido de su Bijū para partir a Kusagakure, no estarían mucho tiempo en el sitio más que para recolectar hierbas, todo eso se vería después, ahora era el momento de recuperar el chakra perdido... hora de tener en el mundo Shinobi otro Jinchūriki completo...

...

Según Son Gokū, debo de sentarme en posición de loto en el centro del Santuario, pero mientras absorbo el chakra, el templo saldrá a flote -explicó el Yonbi Jinchūriki-

Eso quiere decir que no tendremos que correr por medio de la lava para salir de aquí, ¿No es así? -pregunto Kurotsuchi con leve esperanza de no pasar de nuevo el infernal camino-

Al parecer no, eso es bueno -agradeció Yagura-

Algo es bueno, tendremos a más miembros cuidando de Rōshi-san mientras recolecta su chakra -comentó con satisfacción el marionetista-

En fin, ya no perdamos tiempo y empecemos esto -pidió Gaara-

¡Vamos allá! -gritó alegremente el pequeño Yukio-

...

Colocándose en posición de loto, el castaño mayor empezó a meditar, poco a poco se sentía la concentración masiva de chakra, y poco a poco se sentía el movimiento en el Santuario... ¿Qué es lo peor que podía pasar?...

...

...

...

El Santuario había salido al flote, al estar sin lava alrededor de todo el exterior de la cúpula se podía apreciar más entradas, en total 12 grandes entradas, simulando las horas marcadas en un reloj, debido a las cascadas de lava ese detalle pasó desapercibido, ahora, a la luz del ocaso era lo que daba a conocer las imponentes entradas del Santuario de lava... y con ello en ejército colocado en cada puerta...

Más de doscientos ninjas provenientes de Iwa y Suna, 27 de ellos pertenecientes a los Nómadas de aire, la élite del desierto, maestros en el Fūton, trabajando bajo las órdenes del Kasekage, junto a 30 miembros del Escuadrón explosivo, y todos tenían una orden lista para cumplir dada por sus respectivos líderes... asesina al bastardo Kyūbi Jinchūriki...

...

Bastardo Namikaze, por órdenes del Tsuchikage serás ejecutado por nuestras manos para pagar por tus crímenes y por todas las vidas perdidas a manos del hijo de perra que tienes como padre -habló uno de los AMBUS de Iwa-

El trío de bastardos, Kasekage-sama estará orgulloso de que los asesinemos -comentó con notoria satisfacción un AMBU de Suna-

Espera, no los mates, quiero que se encuentren en una pieza para poder torturarlos frente a toda la aldea, haré que violen a la puta bastarda castaña -habló una voz bastante familiar para los renegados de Suna-

...

Dando un paso al frente, y postrada frente al grupo de viajeros, se encontraba una rubia con cuatro coletas atadas, junto a una vestimenta ligera característica de los Nómadas de aire, una túnica amarilla junto a un pantalón marrón, un gran abanico unido a su espalda y un cinturón naranja atado a la cintura de esta, para terminar en sandalias amarillas junto a un chal rojo cubriendo todo el pecho de la Kunoichi, su máscara de comadreja solo dejaba visible sus ojos verdes azulados, una máscara que poco a poco iba siendo retirada de su rostro para revelar a la chica en cuestión... Sabaku no Temari, la hermana mayor de Kankurō y Gaara...

...

¿Qué demonios haces aquí Temari? -preguntó levemente enojada la castaña-

¿No puedo pasar a saludar a mis amados hermanitos? Solo vengo a jugar con ellos, así que no te metas sucia ramera -contestó sarcásticamente la rubia de Suna-

¡DEJA A MATSURI EN PAZ! -gritó encolerizado el pelirrojo-

Awww, el demonio va a proteger a su puta amada, dime, ¿Ya abrió las piernas para engendrar a tus asquerosos hijos? -preguntó burlonamente la ojiverde-

No tanto como tú, para ser un nómada de aire debes tener dieciséis años, así que dime, ¿Le hiciste una mamada al Kasekage para que te aceptara en su escuadrón de élite? ¿Tuviste que abrirle las piernas a algún miembro para que te recomendara? -respondió burlonamente el marionetista, levemente enojando a Temari quien rápidamente se recuperó-

Quisieras eso, pero no. MI PADRE -enfatizando arrogantemente- me entrenó este poco tiempo para darles caza, y mis resultados me permitieron ser la primera recluta menos a 16 que aceptan en el grupo de élite... y quiero celebrar este ascenso... bañando mi abanico con su inmunda sangre -finalizó mirando desquiciadamente al trío de renegados-

¡BASTA DE HABLADURÍAS! ¡AMBUS! ¡ESCUADRÓN EXPLOSIVO! ASESINEN AL BASTARDO NAMIKAZE Y LLEVEN SUS RESTOS AL TSUCHIKAGE -gritó un Iwa AMBU alertando al grupo de viajeros-

¡AMBUS! ¡NÓMADAS DE AIRE! ATRAPEN A LOS DESERTORES CON VIDA, EN SUNA LOS HAREMOS PAGAR POR SU INSOLENCIA -gritó Temari esbozando una sádica sonrisa-

...

Poco a poco el pequeño ejército empezaba a movilizarse, corriendo directamente hacia Rōshi, o ganado altitud por medio de las múltiples plataformas móviles del lugar, rodeando poco a poco al grupo de viajeros... algo era seguro, tratarían de cumplir las órdenes de asesinarlos...

...

Mierda, ¿Qué haremos emperadores? -preguntó MAtsuri a la espera de la señal-

Debemos de cubrir a Rōshi-san por todos los ángulos posibles -respondió el Uzumaki rápidamente, con signos de cansancio-

¡ESCUCHEN CLARAMENTE! SU LABOR EN ESTE MOMENTO ES PROTEGER A RŌSHI MIENTRAS SE RECUPERA, NO DUDEN EN ASESINAR A CUALQUIER AMBU QUE SE LES ATRAVIESE, ELLOS NO MOSTRARÁN PIEDAD AL ATACAR, ASÍ QUE DÉJENLES EN CLARO EL ERROR QUE COMETIERON AL DESAFIARLOS... HACIÉNDOLES CONOCER UN VERDADERO DOLOR... -exclamó la emperatriz... desenfundando sus dagas-

...

Sin esperar otra orden, el grupo de viajeros se movilizó para acabar con sus enemigos, Kurotsuchi, junto a Kankurō, Matsuri y Yagura decidieron escalar las plataformas del lugar para combatir en las alturas, sus habilidades a larga distancia permitían brindar apoyo tanto en aire como en tierra, por su parte el grupo de infantes rodeo a Rōshi, preparados para lanzar una lluvia de shurikens a cualquiera que quisiese lastimar al castaño mayor, a pesar de su edad habían visto demasiada mierda como para perder ese rastro de inocencia, finalmente el resto de viajeros habían optado por proteger desde tierra, y junto a un ejército de clones del rubio emperador... se habían lanzado al ataque...

...

Desde aire...

Tomando direcciones diferentes, cada uno se lanzó hacia el enemigo, a priori solo Yagura tenía el nivel de enfrentar a los AMBUS, pero no por nada el resto se había entrenado junto al rubio y la ojiperla, habían ganado experiencia en el poco tiempo que habían viajado junto al dúo de emperadores, y era el momento de demostrar que todos sus avances dieron buenos frutos...

Sin perder tiempo, Matsuri había sacado su Jōhyō junto a su daga de confianza, visualizando uno de tantos objetivos que planeaban atacar desde arriba a su mapachito, lanzó el dardo de su arma, incrustándose en el hombro del Suna AMBU, e infundiendo chakra en todo el cordón, había envuelto con maestría al AMBU mientras era jalado y caía en el aire, al quedar indefenso, y haber sido atacado totalmente desprevenido, no pudo efectuar algún método de escape, por lo que solo pudo ver como Matsuri le cercenaba la cabeza con un limpio corte en el cuello , para después librar al cadáver de su atadura y continuar con su caída, no pudo recuperarse de esta al esquivar una patada que venía desde arriba, sin ver atrás había saltado, dándole una oportunidad a un nómada aire de incrustarle un potente puñetazo, mandándola a volar a las plataformas superiores, con un poco de sangre en su boca, la castaña se recuperó del ataque y se lanzó al ataque de nuevo.

Kurotsuchi se encargaba de atacar a cualquier Suna AMBU, junto a los nómadas aire que visualizaba, su Yōton no era muy avanzado, apenas conociendo dos ataques del gran repertorio que tenía a la mano este elemento, sin embargo, su Katon era digno de admirar para una aprendiz, y al combatir contra Fūton podría darle la ventaja en la batalla, por lo que, disparando balas de fuego a diferentes direcciones, había dispersado al grupo de AMBUS que se dirigían a su posición, al quedar separados no había motivos que sus ataques de viento se complementaran para detener cualquier ataque de fuego que lanzara, tenía la libertad de atacar a quien se le interpusiese en su camino...

"Katon: Flor de llamas de fénix"

De la boca de la azabache salían expulsadas pequeñas bolas de fuego que cubrían una sorpresa bastante filosa, ninguno de sus enemigos tenía idea de las armas escondidas en los proyectiles, por lo que se confiaron y levemente esquivaron los ataques, fue demasiado tarde cuando vieron cómo las pequeñas esferas candentes traían dentro shurikens con hilo ninja, en un efusivo movimiento Kurotsuchi redirigió las filosas armas, provocando cortes profundos, dejándolos malheridos, ya no tenía caso que siguiera ahí, por lo que, rápidamente cambió de lugar con la castaña para rematar a los enemigos, mientras la azabache seguía provocando profundas heridas para que alguien más los rematase.

Kankurō, junto a Yagura hacían un buen trabajo, a diferencia de la dupla Kunoichi, ellos iban directamente contra el enemigo manteniéndolo a raya, a pesar de no poseer ningún rastro de chakra Bijū, el ex Mizukage podía lanzar grandes ataques de Suiton sin sufrir desgaste de chakra rápidamente, aprovechando eso decidió reducir el radio de movimiento del enemigo, dejándole a Kankurō el resto del trabajo gracias a su marioneta, fue muy poco tiempo el que duraron juntos, pues un golpe provocado por un gran abanico había disparado al titiritero en dirección a su hermano.

"Vamos Kankurō... es hora de jugar entre familia... ¿No lo crees?..."

...

Desde tierra...

Mientras se libraban batallas en la parte superior, el resto del grupo de viajeros se encargaba de los enemigos desde tierra firme, por su parte el pequeño grupo de infantes optó por rodear a Rōshi para protegerlo y así evitar que alguien se acercara, teniendo una gran cantidad de shurikens y habiendo entrenado su puntería, se disponían a ayudar a los emperadores sin temor a nada.

A punta de Jūken, la ojiperla se habría abierto paso a través del campo de batalla, en pasos precisos masacraba a sus enemigos sin piedad. Dos AMBUS se habían lanzado hacia la pequeña emperatriz con el fin de inmovilizarla, visualizando el enemigo, y girando sobre su eje, la casi azabache asestó una potente patada al costado de uno de los AMBUS, sin embargo, descuidó momentáneamente al otro, recibiendo de este una embestida la cual la mandó a volar, en medio del aire se vio forzada a esquivar balas de aires disparadas por el escuadrón élite de Suna, el momento era caótico, y en un instante la ojiperla volteó a ver a su amado... quien recibía lo peor del asunto...

Las heridas provocadas en Iwa no habían sanado en su totalidad, el desgaste de chakra empezaba a hacer estragos en medio de la batalla, y los efectos provocados por el Chakra Pulse dificultaban la movilidad del rubio, apenas y se movía con pesada agilidad, no lanzaba ningún Ninjutsu debido al desgaste de chakra. Kurama tenía problemas para suministrarle chakra debido a que este también se encontraba severamente agotado, y rematando casi todos los Iwa Shinobi estaban detrás de su cabeza, solo podía esquivar y mantener alejado a cualquier ninja que fuera tras el castaño mayor... lo que poco a poco le costaba más...

Mientras la mayoría de Iwa Shinobi buscaban la cabeza del rubio, muchos ninjas de Suna iban a la caza del pelirrojo, al encontrarse en perfectas condiciones no le era un problema el eliminar a sus enemigos, por lo que manipulando su arena y usando su creatividad iba reduciendo poco a poco el número de enemigos a enfrentar, balas y shurikens herían e inmovilizaban a los enemigos, para rematarlos balanceando su lanza para efectuar cortes letales o aplastándolos con su arena. De un momento a otro cualquier enemigo que fuese directo al pelirrojo tomo direcciones diferentes, extrañado, pero sin dejar de lado su labor se preparó para lanzar un asalto de balas de arena, sin embargo, no pudo ni siquiera acabar el primer sello al sentir como algo impactaba en su espalda, empujándolo varios metros, al tratar de recuperarse notó que fue su hermano quien había impactado en él, antes de realizar otro movimiento una voz familiar, con un toque de sadismo impregnada en esta resonó, alertándolo...

"Hermanito... es hora de que juguemos un rato... vamos a divertirnos mucho... Gaara..."

...

Junto a Rōshi...

Los pequeños podían mantener a raya a cualquier enemigo que se acercase lo suficiente, el temor a la sangre, junto a los desmembramientos gráficos se fue durante el tiempo en el que fueron secuestrados y obligados a cometer canibalismo para sobrevivir. Además, no iban a defraudar a sus salvadores, por lo que sin miedo a quitar una vida los pequeños lanzaban shurikens a los enemigos, a pesar de su determinación y esfuerzo ningún ataque lanzado era letal, pero cumplían con su cometido al herir a sus enemigos y advertir a los demás que estaban siendo atacados, por lo que seguían lanzando proyectiles con tal de apoyar a quienes los salvaron.

"Vamos, hay que seguir adelante... no podemos fallar en nuestra misión..."

...

Con Temari...

Sin perder tiempo, la rubia se abalanzó hacia sus hermanos para sestarles un corte con su abanico, antes de impactar tuvo que retroceder ante la arena del pelirrojo, su escudo servía en menor intensidad debido a los efectos del pulso generado por Son Gokū, sin embargo seguía en funcionamiento, aprovechando la momentánea distracción se reincorporó, junto al marionetista, la sorpresa del golpe lo había alejado de su marioneta, en circunstancias normales sería algo fatal para un usuario de marionetas, no obstante, al igual que el resto tenía varias sorpresas guardadas, y una de ellas la descubrió su hermana a la mala.

...

Awww, ¿Acaso perdiste tu muñeca Kankurō? ¿Qué harás ahora? ¿Huirás dejando al demonio atrás? -preguntó burlonamente Temari-

Ese no es mi estilo, y ciertamente no dejaré a Gaara -respondió con seriedad Kankurō-

Que lindo, pero no sirves de nada sin tus muñecas, deberías renunciar y entregarte, a lo mejor padre te muestra piedad y te regala algunas muñecas que te den placer antes de tu juicio -atacó con burla la rubia-

Veo que lo dices por experiencia, dime hermanita, ¿Cada cuánto te das placer con tu abanico? -preguntó el marionetista con sonrisa burlona marcada en su rostro-

Maldito, ¡PAGARÁS POR TU INSOLENCIA! -sentenció furiosa-

!Sabaku Kyū! -exclamó el Ichibi Jinchūriki-

...

Rápidamente la arena soltada por los ataques anteriores se arremolinó a los pies de la rubia quien, dándose cuenta a tiempo logró saltar, retrocediendo ágilmente ante los ataques del pelirrojo, al momento de pisar el suelo, la Kunoichi balanceó su abanico enviando una gran ráfaga de viento, y usando esta como escudo se lanzó directamente al ataque, el plan era simple, dividir a los hermanos para atacar primero al marionetista, en sus vagos recuerdos Kankurō solo tenía conocimientos sobre marionetas, por lo que atacarlo a corta distancia sería demasiado efectivo, ¿No es así?

Sin pensarlo un corto duelo de Taijutsu empezó, una patada al pecho había sido lanzada por parte de la rubia, el titiritero bloqueó el ataque cruzando sus brazos, inmediatamente tuvo que bloquear otras dos patadas, junto a un par de puñetazos, frustrada por ver como su rival solo esquivaba optó por realizar un barrido, al obligarlo a saltar podría asestarle un certero golpe con el abanico, sin embargo, no esperó que un chorro de arena bloqueara el ataque por completo, y al quedar expuesta recibió de lleno una patada en su cara, cortesía del titiritero, disparándola algunos metros antes de recuperarse. El combate se iba extendiendo poco a poco y ambos bandos buscaban acabar el combate con el menor tiempo posible, cada ataque que lanzaban iba con gran potencia, buscando aniquilar a su enemigo.

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¡MIERDA! SOLO RINDANSE DE UNA PUTA VEZ -gritó encolerizada la rubia, harta de no poder acabar con el combate-

¿Tan fácil te enojas hermanita? -preguntó inocentemente el pelirrojo-

ESTO SE ACABA AHORA -habló mientras se cortaba su dedo y dejaba fluir su sangre en su abanico- INVOCAR: TÉCNICA DE LA DECAPITACIÓN RÁPIDA.

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Balanceando su abanico, una gran ráfaga de aire se hizo presente y de una explosión surgió una comadreja blanca, con un parche en uno de sus ojos, ropaje negro y una gran kama sujeta entre sus patas delanteras.

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¡KATAMARI! -gritó la ojiverde-

A sus órdenes Temari-san -respondió la comadreja-

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Rápidamente una serie de cuchillas de viento fueron disparadas en dirección al dúo de hermanos, quienes solo pudieron montar una pared de arena para cubrirse de los ataques, poco a poco esta iba cediendo, no había otra manera de resistir... al menos no de ellos...

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Un gran pico de chakra logró lo que ninguno de los dos bandos podía, y deteniendo todo combate presente, aquella presencia empezó a trazar sellos lentamente, su poder era presente a cada acción que hacía, y al terminar los sellos manuales, golpeó el suelo en el que se encontraba.

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"¡KATON: ONDA ÍGNEA!"

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El ataque iba cargado con todo su odio acumulado, y eso quedó demostrado en las potentes llamas que calcinaban con furia a sus objetivos, el ataque de Temari se vio superado por el fuego y tuvo que saltar para no salir herida, eso fue aprovechado por el grupo de viajeros para subir... todos a excepción del rubio...

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"¡DOTON: LOBOS DE TIERRA!"

"¡BAKUTON: ESTACAS EXPLOSIVAS!"

"¡FŪTON: GRAN VENDAVAL!"

"¡KATON: GRAN BOLA DE FUEGO!"

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Finalmente, el cansancio físico le pasó una severa factura, cayendo de rodillas, había bajado la guardia, sin pensarlo cada AMBU había dirigido todos sus ataques hacia el emperador, ninguno de los viajeros podía hacer algo para ayudarlo, solo había una opción por lo que juntó todo el chakra posible para un último ataque, y a último minuto solo se escuchó un grito por parte del rubio...

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"¡CHAKRA PULSE!"

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La onda de chakra freno al instante cualquier ataque lanzado, cada enemigo que fue impactado quedó severamente cansado, las oportunidades de sobrevivir habían cambiado y ahora el grupo de viajeros podía ganar, sin embargo, esa oportunidad conllevó un costo severo al momento... el emperador había quedado totalmente paralizado...

Sin perder tiempo la ojiperla junto a cada uno de sus aliados se lanzaron a finalizar con el enemigo, balas de arena, shurikens, kunais, explosiones y jutsus volaban por todo el Santuario, finalmente cada uno de los AMBUS se retiraban tras la severa humillación, habían sido preparados con el objetivo de darle caza a los emperadores, pero su error fue subestimarlos, y ahora muchos de ellos lo pagaban con sus vidas, Temari, en un arranque de ira, corrió con kunai en mano para cercenar a un distraído Gaara, sin embargo su plan se vio frustrado por un repentino ataque del marionetista...

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"Fūton: Esfera de vacío"

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Al impactar, el ataque mandó a volar a la rubia quien, al impactar en el suelo terminó con severas heridas, dos costillas rotas junto a una fractura en su pierna izquierda, humillada, con el orgullo roto por creer que su hermano solo usaba títeres, tuvo que retirarse para curar sus heridas... eso no se quedaría así...

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Todos se concentraban en sus batallas, solo la emperatriz notó que su amado había desaparecido del lugar, envuelta en la desesperación empezó a buscarlo con su Byakugan, el pánico que se formaba dentro de ella no le permitió ver una estaca de piedra que se clavó en sus ropajes y en una de sus manos, inmovilizándola por completo en una de las plataformas flotantes del lugar, el aullido de dolor había resonado por todo el sitio, y apenas podía alzar su mirada, sus lágrimas solo corrían por sus blancas mejillas al ver aquella escena... algo había cambiado dentro de ella...

...

Frente a ella, de pie y en otra plataforma habían tres Kunoichis, dos de ella tenían inmovilizados los brazos de su amado, la chica restante se encargaba de clavarle un kunai envuelto en chakra Katon al rubio, la visión poco a poco la aterraba más al ver como las tres Kunoichis se encargaban de quitarle la ropa al emperador, en toques lascivos que denotaban la lujuria presente, el emperador no podía moverse, sus acciones finalmente pasaban factura, por lo que solo pudo soltar lágrimas de dolor y resignación, ya sabía lo que ellas querían, y al parecer no podría evitarlo, en su mente se lamentaba por no poder guardarse para la ojiperla, no quería ver esa blanquecina cara llena de decepción y tristeza, pero no podía hacer algo... sin embargo alguien más sí...

Había visto esas lágrimas, ese dolor, y había visto como no podía moverse, el temor de la ojiperla había desaparecido, y un único pensamiento se apoderó de ella, una nueva sensación, perecida a una severa obsesión nació dentro de ella. Anteriormente el rubio le había confesado cómo se sentía él al verla llorar por sus pesadillas, ahora lo entendía perfectamente, entendía porque asesinó sin piedad a cada AMBU que quiso violarla, finalmente comprendía ese sentimiento de odio, de furia, ellas querían violar a SU AMADO, a SU EMPERADOR, a SU ESPOSO, al amor de SU VIDA, y eso era algo que NUNCA permitiría, por lo que no le importó romper su ropa al pararse, o agrandar la herida de su mano, simplemente dejó que su instinto actuara, y agarrando sus dagas se abalanzó hacia las perras rastreras que querían la inocencia de su amado...

...

¡MALDITAS PERRAS DE MIERDA! ¡DEJEN DE TOCAR A MI NARUTO-KUN! ¡ÉL ES SOLO MÍO, ¿OYERON?! ¡NINGUNA PUTA VENDRÁ A QUITARMELO! ¡YO SOY SU ESPOSA Y LA FUTURA MADRE DE SUS HIJOS! USTEDES SE ATREVIERON A TOCAR A MI NARUTO, AHORA... ¡PAGARÁN CON SU MISERABLE VIDA!

(18, Gore)

Sin pensar en algo más, las Kunoichis tuvieron que soltar al rubio por el fuerte grito, confiadas, se abalanzaron contra la ojiperla, una de ellas creyó que sería fácil asestarle un golpe en las costillas para hacerla retroceder, sin embargo nunca esperó que ella desviara el golpe y, sin dar tiempo a pensar la ojiperla había mordido el cuello de su presa, arrancándole parte de su carne, en un alarido la pobre Kunoichi se llevó su mano contraria a la herida, en un intento de frenar el sangrado, esa fue su última acción hecha con cordura... sus últimos momentos de vida fueron de completo dolor...

La ojiperla sin perder tiempo había incrustado sus dagas en sus piernas, obligándola a arrodillarse, dejando al descubierto esos ojos que se atrevieron a mirar a SU AMOR, no merecía verlo con esa lujuria, por lo que, sin piedad, había arrancado cada uno de sus ojos, sin la necesidad de herramientas, solo le bastó su mano imbuida en chakra Katon, la pobre víctima solo gritaba del dolor, pero su rápida tortura no había acabado, rápidamente la emperatriz había roto sus costillas a base de severos puñetazos, sin usar su preciado Jūken, a fuerza bruta rompió sus órganos, a fuerza bruta se abrió paso por su cuerpo, a fuerza bruta había sacado sus intestinos, a fuerza bruta la había ahorcado con sus propios órganos, un espectáculo que la llenaba de euforia y alegría, una sádica sonrisa se plasmó en su blanco rostro. Combinado con su tamaño y su edad, el resultado era... magníficamente aterrador...

Las Kunoichis restantes no podían moverse, el miedo las inundó, aprovechando eso la ojiperla corrió en su dirección, su nueva víctima salió de su parálisis cuando una patada le había roto su rodilla derecha, fragmentándola, su grito de dolor y las lágrimas que instantáneamente soltó eran todo un deleite para la casi azabache, sin esperar algo más la ojiperla empezó a torturar a su nueva presa, pateándola en el pecho para tirarla y acostarla, el golpe había provocado severos daños, sin embargo la tortura no había acabado, quedaba una rodilla por romper, y a pisotones lo consiguió, la pobre víctima solo gritaba del dolor, pero para su desgracia nadie iba a rescatarla, harta de ver sus ojos, la pequeña emperatriz había hecho lo mismo que hizo con su víctima ya muerta, sin necesidad de herramientas le había quitado los ojos sin una pizca de piedad... poco a poco su vida se cegaba...

Teniéndola a su merced, decidió acabar su trabajo, por lo que agarró uno de los tantos kunais que la pobre presa tenía en su bolsillo, e infundiendo el arma con chakra Raiton empezó a realizar profundos cortes en sus brazos, antes de acabar decidió silenciarla, por lo que usando su Jūken le cerró las cuerdas vocales, lo único que se escuchaba eran pequeños quejidos, era lo único que podía salir de la boca de la desafortunada chica. Sabiendo que faltaba todavía una presa, la ojiperla optó por realizar dos cortes a los costados de la chica, con su mano adentrándose por las heridas hechas, y de un potente jalón había arrancado dos costillas que se mantenían completas y sin rastro de fracturas, analizando el cuerpo de su presa, la emperatriz decidió acabar de una vez con su trabajo, encajando ambas costillas en la garganta y la zona del vientre, si no se desangraba por los cortes y el empalamiento, se ahogaría en su propia sangre, de todos modos ya no merecía darle atención... de una u otra manera la segunda víctima moriría...

Solo quedaba una presa, la Kunoichi que había encajado un kunai a su amado, la que lo despojó de su ropa con toques lascivos llenos de lujuria desenfrenada, ella tenía que pagar por querer robar la inocencia de SU AMADO, sin embargo, la boca de la chica había soltado unas cuantas palabras en un efímero momento de valentía... palabras que se volverían su perdición...

"¡JA! ¿En serio crees que salvarás a tu amado? Follaré con él tan duro que solo me querrá a mí, y se volverá nuestro esclavo sexual como lo han sido varios niños como él... pero no te preocupes, haré lo mismo que hice con las otras chicas que cayeron en mis manos, encontraré algunos hombres y mujeres que se quieran divertir contigo, como la puta Hyūga que eres..."

...

La ofensa hacia ella pasó desapercibida a oídos de la ojiperla al escuchar lo que querían hacerle a su amado, el leve rastro de cordura que volvió había vuelto a desaparecer, la ira y el deseo de torturarla se apoderaba de ella, aprovechando que se encontraba inmóvil, la kunoichi se abalanzó con katana en mano para atravesar su pierna e inmovilizarlo, sin embargo, el plan resultó en un desastroso error al ver como su espada se partía... causado por las manos de la emperatriz...

Fragmentos de metal salían disparados, uno de ellos aprovechado parar enterrarlo en la mano de la nueva víctima, con una tétrica sonrisa la ojiperla se abalanzó a su nuevo juguete, ahora se tomaría su tiempo para jugar, empezando por inmovilizarla enterrando dos kunais en sus manos, al asegurarse que su presa no se escaparía empezó a jugar con su nueva adquisición. Lo primero que había hecho, despojarla de toda prenda de vestir visible, a diferencia de sus anteriores juguetes con ella se tomaría su tiempo, al viento se oían los gritos de los sobrevivientes que trataban de irse, por confiarse habían dado el tiempo suficiente a que el nuevo Jinchūriki recuperase el chakra Bijū para acribillar a los AMBUS, pero eso no importaba para la ojiperla... tenía primero que divertirse...

Imbuido en chakra Katon, la espada de la Kunoichi era sostenida por la emperatriz, empezando a hacer cortes en la planta de los pies, los gritos de dolor no tardaron en hacerse presente, pero la tortura no acababa, usando un kunai tirado en el lugar, empezó a arrancar sin piedad cada uña presente en el cuerpo de la pobre víctima, los gritos se volvieron alaridos, suplicando perdón y rogando por que la casi azabache parase con la tortura, pero esta no había acabado con ella, aún faltaba mucho por jugar... para pagar el pecado de haber tocado a su amado...

Sin algo mejor que hacer en la parte inferior, la emperatriz empezaba a trabajar el resto del cuerpo de su presa, dos golpes de Jūken bastaron para moler las rodillas de la chica, quien, en este punto luchaba por zafarse, pero era inútil, mientras el kunai subía por el cuerpo de su juguete, la ojiperla recordó lo que había dicho acerca de violar a otros niños, eso era imperdonable ante sus ojos, por lo que la haría pagar dolorosamente por ese acto, soltando el kunai, y agarrando nuevamente los restos de la espada, la emperatriz había separado las piernas de su juguete, dejando al descubierto su intimidad, y sin advertir encajó la espada, penetrando todo el interior de la víctima...

...

"¡AAAAHHHHHHHH! ¡SÁCALO! ¡SÁCALO POR FAVOR!"

"Creí que te gustaría tenerlo dentro, creo que me equivoqué, pero no hay problema, sacaré la espada de tu interior"

...

Imbuyendo la espada en chakra Katon, la ojiperla empezó a sacar la espada, lentamente, girando esta, lastimando severamente el interior de la pobre chica, a la par que la iba quemando, en todo momento los gritos de dolor no abandonaron el lugar, así como la sonrisa de la ojiperla... quien empezó a hablar...

...

"Sabes... a mí me quisieron violar cuando tenía 5 años... por lo que puedo describirte la desesperación que uno tiene... luchando por librarse de esa tortura... y viendo cómo el sujeto que te aprisiona se excita viendo como tratas de luchar por evitar el acto... -dice mientras el kunai empieza a cortar toda la espalda de la víctima- nunca le desearía eso a nadie... sin embargo tú... te diviertes por ver como niños indefensos luchan frenéticamente en un vano intento de salvarse... eres un ser repugnante, una escoria que solo quiere saciar sus más obscuros deseos sexuales complaciéndose con violar a otros... no mereces ninguna pizca de perdón... de piedad... de compasión... así que me tomaré la molestia de hacerte vivir lo que ha sufrido, cada inocente que tus repulsivos instintos destrozaron, cada inocencia de muchas niñas arrebatadas por tu estúpido placer, cada vida que tomaste cuando te aburriste de ellos... créeme que entenderás lo que vivió cada víctima que ha sufrido por ti... haciéndote sentir el verdadero dolor..."

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Y sin piedad empezó a terminar su trabajo, las uñas de cada dedo habían sido desprendidas con kunais envueltos en chakra Katon, los pechos de la víctima habían sido atravesados por múltiples sembons, causando un interminable dolor, el vientre había sido destrozado por golpes certeros, siendo evidente toda la sangre que corría por su intimidad, sus pulmones estaban llenos de sangre, sintiendo como se ahogaba por su propia sangre, sus entrañas se encontraban regadas por el sitio, por toda su espalda corría un profundo corte, y como evidencia de esto su columna era visible, junto a parte de su tórax fragmentado por los golpes, el charco de sangre la cubría por completo, y poco a poco la muerte la reclamaba, finalmente el trabajo estaba hecho, y sin dirigirle una sola palabra la emperatriz vio como su vida acababa, en sus últimos momentos la Kunoichi solo recordaba las caras de dolor de sus víctimas... y un último pensamiento recorrió su quebrada mente...

"Karma... es una perra... y es como la gravedad... es tan fundamental... que a veces... nos olvidamos de que existe... sería prudente... haber recordado eso..."

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(Fin 18)

La sonrisa sádica que decoraba su rostro fue borrada en un instante al escuchar un sonido, volteándose rápido para ver, cómo su amado trataba de levantarse sin éxito, en instantes la ojiperla había llegado al lado del rubio, y solo lo abrazó, pidiéndole en silencio que se quedara quieto, en medio de ese abrazo el rubio empezó a sollozar, hablando en leves murmuros...

"Perdóname Hina-chan... no pude continuar... no pude seguir en pie... debes de odiarme por casi romper mi promesa... yo... yo no te culpo... entiendo... entiendo si quieres dejar..."

"¡BASTA!"

El grito resonó por todo el lugar, alertando al grupo de viajeros quienes, debido al cansancio tuvieron que tomarse su tiempo para subir... tiempo que la emperatriz necesitaba...

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"No tuviste la culpa... yo -en este momento lágrimas empezaban a caer de sus perlados ojos- yo debí de estar contigo... tuve miedo... vi cómo te tocaban... cómo te torturaban... no lo soporté Naruto-kun... no quería ver cómo te violaban... no tú... perdóname... ahora entiendo cómo te sientes cuando amenazan con abusar de mí... entiendo porque asesinas sin piedad a todos quienes quieren meterse dentro de mí... realmente lo entiendo... yo... yo... perdóname... por favor no me dejes por no haber estado contigo... por favor no me dejes... por favor... no Naruto-kun..."

Sin dar paso a otra palabra, el rubio había besado a su amada para calmarla, un amargo beso que dejaba al descubierto sus emociones, eran todavía niños, niños que tuvieron que madurar para luchar, pero esta vez el miedo los había superado, y eso era evidente en el temblor que sus cuerpos tenían, no querían volver a vivir esa experiencia, sin embargo todo pensamiento fue bloqueado cuando se separaron del beso, un rastro leve de saliva colgaba de sus bocas, ambos se miraron a los ojos, y antes de desmayarse el rubio le regaló una cálida sonrisa, junto a las palabras que la emperatriz necesitaba escuchar en ese momento...

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"Te amo... solo a ti... mi amada emperatriz..."

"Yo también te amo... siempre seré tuya... Naruto-kun..."

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Refugiados en la misma cueva que ocuparon al salir de Iwa, el grupo de viajeros descansaba pacíficamente, la noche había caído y la única luz que alumbraba el lugar era una fogata, un muro de tierra cubría la entrada para bloquear el acceso, casi todos los presentes se encontraban dormidos, la ojiperla se había quedado haciendo guardia, sin embargo, esta vez no era para proteger el lugar... era para proteger a su amado, recordaba cada momento vivido en el Santuario de lava, que misteriosamente al salir del lugar volvía a sumergirse, encerrando a todos los cuerpos que perecieron, sin embargo para ella eso no era importante, se alegraba que el lugar volviera a estar protegido, pero su mente no dejaba de revivir esos momentos, sin embargo, el rubio la había buscado entre sueños para abrazar a su novia, quien correspondió y vio como en la cara de su pareja se plasmaba una sonrisa genuina... algo que le encendió su corazón...

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Siempre me has protegido Naruto-kun... nunca has dejado de hacerlo... pero esta vez... esta vez no pudiste... porque era el momento... de que yo te protegiera... como lo has hecho desde que nos conocimos... por lo que lo haré... asesinaré a cualquier persona que trate de dañarte...

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Porque no importa si tengo que torturarlos, lo haré sin dudar amado mío... por qué has hecho lo mismo... y esta vez lo demostraré al mundo... que yo también...

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Daré todo por ti...