LA PROPUESTA.


Hunter x Hunter/ ハンターハンター © Yoshihiro Togashi
【+18】
【Spoliers. Si no vas al día con el manga, posiblemente no entiendas el contexto en el que se desarrolla el fic】

Ivorosy.


"Necesito verte ~ ︎"

Era el mensaje que le había mandado Hisoka al celular. Illumi le cayó de sorpresa dicho mensaje. Después de todo, lo último que supo de él fue de su derrota y deceso en el coliseo del cielo contra Chrollo Lucifer, una noticia muy mediática, por cierto.

"Así que sigue con vida"

Honestamente le llegó a maravillar que después de tan escandalosa explosión, Hisoka, sobreviviera, casi pudo asegurar que esta vez no la libraría.

Respondió de inmediato al mensaje para acordar hora y lugar.

Illumi, al igual que el mago, era alguien peculiar y, pese que su relación con Hisoka podría definirse como rara, seguía siendo una especie de relación íntima de complicidad y colaboración. Aún así, cuando Illumi, por las noticias se enteró de la pelea de Chrollo y Hisoka y, más tarde, de la masacre junto a la supuesta muerte de éste último, no sintió pena ni tristeza, simplemente y con el mismo gesto ecuánime soltó un "Ah, qué mal".

Por lo que, la alegría no lo invadió cuando le llegó ese mensaje del mago; más bien, lo que sentía era una enorme curiosidad de saber cómo diablos ese sujeto había tenido la capacidad de sobrevivir a tal evento.

Lo citó en uno de los tantos hoteles en los que solían reunirse para conversar y hablar sobre negocios o temas de interés, entre otras cosas.

Illumi, al verlo caminar hacia él a lo lejos, de inmediato notó algo diferente en Hisoka, no sólo la apariencia. Ya no llevaba el cabello ni las ropas extravagantes que tanto lo caracterizaban, casi parecía un sujeto común y corriente sin sus fachas habituales. Con camisa negra y pantalones de mezclilla y el cabello sin gel, cayéndole al natural. Sin maquillaje, ni tacones. No. Era lo de menos, lo que realmente lo tenía alerta era esa maldita aura endemoniadamente abrumadora que lo rodeaba. Definitivamente, no era el mismo de siempre.

—Creí que estabas muerto.

Hisoka sonrió maliciosamente cuando estuvo frente a Illumi y éste, aunque sentía su alarma interna decirle, "cuidado, peligro, eliminar" no demostró inmutarse, permaneció sin gesto ni alteración alguna.

—Necesito que hablemos en un lugar más privado, Illu ︎

Illumi sabía perfectamente qué significaba tal sugerencia.

◆ ︎ ︎ ︎◆ ︎ ◆

No era la primera vez que se besaba apasionadamente con Hisoka, sus lenguas enrollándose y salivando en exceso. No. Ya llevaban un tiempo con esa dinámica de tener de vez en cuando esos encuentros sexuales. Les encantaba (además del asesinato, la caza y manipulación), esa clase de cosas para desfogarse.
Ya estaban dentro del cuarto del hotel e Illumi, mientras se besaba con tanta necesidad con Hisoka, recapitulaba que no tenía memoria de cuántas veces habían hecho aquello, ni tampoco de exactamente cómo pasaron a esos encuentros sexuales. Sólo, un día pasó, Hisoka se le insinuó y él sólo aceptó y se dejó llevar. Era divertido y excitante tener sexo con el mago, no podía decir exactamente por qué. Quizá, suponía, porque de cierta manera eran parecidos. Y sus desviadas y retorcidas personalidades embonaban demasiado bien.

Sin embargo, Illumi seguía notando que Hisoka estaba más intenso y extraño a lo acostumbrado.
Lo sentía en la fuerza sobrecogedora que ejercía mientras lo besaba y lo mantenía contra la pared, tocándolo y acariciándolo con demasiada rudeza al punto de lastimarlo y dejarle más marcas a las acostumbradas, casi como si quisiera despedazarlo.

Le clavó una de sus agujas en la espalda, provocando que el mago se detuviera.

—Más vale que te calmes, o nos terminaremos asesinando—advirtió Illumi con seriedad.

—De hecho—, dijo Hisoka, tomando las muñecas de Illumi con fuerza y colocándolas por sobre la cabeza de éste, acercándose a su cuello, respirando tibio y notando la piel del moreno enchinarse—es justo lo que quiero ~ ︎
Susurró. Acto seguido comenzó a lamer con lascivia el cuello de Illumi, liberando sus muñecas para ahora sostener el trasero de su compañero y juntar sus pelvis, gozando la sensación de ambas erecciones chocar sobre la ropa y empezar a frotarse una contra la otra.
Illumi retiró su aguja para luego lamer la sangre.

Era un hecho, seguía pensando Illumi, mientras se quitaban la ropa con salvaje desesperación, que Hisoka estaba más rudo y lascivo a lo habitual. Normalmente se turnaban para penetrarse, pero ese día Hisoka tuvo el control absoluto del encuentro y no permitió que el moreno se posicionara ni una sola vez sobre él.

No era algo que le molestara, de hecho, aunque Hisoka se estaba portando bastante más tosco y dominante a lo que estaba acostumbrado, realmente seguía gozándolo. Incluso más. Tener esa lucha de poder en la cama lo tenía más que excitado. Esa noche Hisoka lo hizo correrse más de una vez.
En esos momentos, en esos efímeros momentos donde se encontraba así con el mago; sudorosos, jadeantes, con las mejillas ardiendo, sus cuerpos chocando, intercambiando saliva y fluidos, era cuando Illumi podría lamentar la ausencia o muerte de Hisoka. Si algún día pasara, pensaba Illumi, que el mago en verdad dejara de existir, serían precisamente esos momentos los que realmente podría llegar a extrañar.

No sabía exactamente la hora en que por fin decidieron acabar y reposar. Pero algo particular que Illumi destacaba de Hisoka era que, incluso ante esa personalidad tan desapegada y desvergonzada del mago, la rudeza y poca delicadeza a la hora de tener sexo, por alguna razón, siempre, al finalizar, el mago terminaba abrazado al torso de Illumi, reposando su cabeza sobre el pecho de Zoldyck, como un niño encaprichado con su juguete. Y, a veces y, realmente muy raras veces, Illumi acariciaba los cabellos de Hisoka, pareciendo a primera vista un gesto cariñoso, casi amoroso, pero que realmente escondía la malevolencia de su espíritu manipulador. Un gato jugando con su presa, antes de clavarle los dientes y masticarle el cráneo.

—Ya dime, por qué me has llamado realmente—demandó Illumi tras haber escuchado lo que Hisoka hizo para sobrevivir aquella explosión y haber matado a dos arañas—. Entiendo que ahora quieras asesinar a Chrollo y a su gente, pero, ¿Qué tengo que ver yo en todo esto?

Hisoka, que hasta ese momento se hallaba plácido abrazando a Illumi, dio media vuelta, quedando boca arriba, mostrando una de sus típicas y juguetonas sonrisas.

—Illu, sabes perfectamente que tú y yo algún día nos terminaremos matando, así que, ¿Por qué no hacerlo formalmente de una vez? ︎

—¿A qué te refieres?—Arqueó una ceja.

Hisoka esbozó un gesto, por demás, perverso.

—Que quiero contratarte para que me mates. Quiero hacer de esta caza y juego aún más divertido. Es que, de sólo imaginármelo, siento un éxtasis inimaginable, tener a varios de mis juguetes favoritos tras de mí...Oh—gimió—, qué delicia, pensar en hacerlos trizas a todos...Me pone duro.

Cualquier otra persona, normal, se habría perturbado e incluso incomodado con la actitud del mago. Pero no Illumi, las extravagancias y fetiches del mago lo traían sin cuidado. De nuevo, no se inmutó ni alteró, ni siquiera un ápice.

—Ya veo.

—Entonces, ¿Aceptas? ︎

Illumi se llevó un dedo a los labios, inclinó la cabeza hacia arriba en forma de duda. No le provocaba ninguna clase de emoción o sentimiento que Hisoka le estuviera proponiendo tal barbaridad. Porque, efectivamente, tal como el mago había dicho, él ya sabía que tarde o temprano se matarían el uno al otro, su colaboración era meramente pasajera. No, lo que realmente le preocupaba era el pago. Él, a diferencia de Hisoka, no mataba por placer. Lo único que lo movería para tomarse el trabajo de matar al mago era el dinero. Ni más, ni menos.

—¿Cómo tendré certeza de recibir mi pago una vez te mate?

Hisoka sonrió de lado, tan burlesco ante la seguridad de Illumi de poder asesinarlo.

—He ahí mi propuesta. Sé que contigo todo debe ser formalidades. Así que, te propongo que una vez fuera de aquí, vayamos al registro civil y hagamos de este compromiso, un verdadero y serio compromiso, de tal modo que si muero, todo, absolutamente todo mi dinero sea tuyo ~ ︎

Por primera vez, a Illumi se le dibujó una sonrisa, de aquéllas que perturbaría a más de a uno.

—Con que vamos en serio. Muy bien, en ese caso, acepto.

◆ ︎ ︎ ︎◆ ︎ ◆

Le colocó el anillo en el anular de su mano izquierda. Hisoka hizo lo mismo con Illumi.
Illumi miró su mano, ahora con el anillo de bodas puesto.

—Listo, esto significa que vamos muy en serio, ¿recuerdas el plan? ︎

Illumi asintió.

—Sí, no será difícil localizar a Chrollo y unirme a las arañas, Kalluto está con ellos después de todo.

—Perfecto, entonces nos veremos en el barco. Suerte y buena caza, los estaré esperando ~ ︎

Hisoka dio media vuelta y se marchó sin mirar atrás.

Illumi se quedó viendo fijamente el anillo en su dedo.

—Así que esta vez, va muy en serio...

No dijo más, sacó su celular para localizar y ponerse en contacto con su hermano menor, Kalluto.

En fin, se dijo, trabajo era trabajo.

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