3 de agosto
Era un buen día en el hogar de los Itsuka, después de todo, eran vacaciones de verano y eso daba libertad de muchas cosas, no hay nada mejor que sentir que el tiempo te perteneces y sentir la libertad de ir hacia cualquier parte… o quedarse en casa a hacer nada, muchas veces la libertad es sinónimo de holgazanear.
Shidou necesitaba mucho de esto, ser un sellador de espíritus no era nada sencillo, era un trabajo de 24/7 y sin ganancias, bueno, quizás sí había "algo", más bien, era mucho, un bien que casi no se cuenta, pero que es bien valioso para el corazón de cada quién: el amor.
Ay, el amor, esa fuerza que te da para dar un paso más o muchos para atrás. Una bendición y una maldición, así de volátil, cuál pólvora, es el amor. ¿Y con los espíritus? ¡Aun más!
Para suerte de nuestro muchacho, las espíritus decidieron realizar una pijamada en la mansión de Miku Izayoi, la ido exitosa de ciudad Tenguu, una estrella en el mundo de la música y hasta del espectáculo, puesto que ya hasta realizaba doblajes para algunos personajes de series anime y alguna breve aparición especial en películas y series televisivas.
¿Cómo las convenció? En especial a Natsumi, ¿cómo la convenció? Bueno, fue fácil, solo debía convencer a Yoshino y esta chica siendo tan amable, no pudo rechazar la idea.
«Bueno, no tengo llamadas perdidas de nadie, ni mensajes, así que, creo que todo estuvo bien anoche». Pensó el joven de cabello azul, después de revisar su celular y dedicó a hacer su día normal.
Se dio un baño, se cambió, recogió su cuarto para tenerlo arreglado, tomó su laptop para trabajar tranquilamente en la sala, pero primero haría su desayuno tranquilamente; esto no le tomó mucho tiempo.
Después de unos minutos…
Sonido de teclas apretadas suavemente, pero con velocidad, era todo obra del muchacho universitario, escribiendo su ensayo, y eso era todo.
—Está muy callado…
Miró hacia los otros sillones, donde casi pudo ver, como espejismos, a Tohka, Yoshino y Natsumi viendo la televisión. Luego giró su cabeza hacia la sala, donde acostumbraba a ver a Mukuro tomando tazas de té junto a Kurumi, mientras Yuzuru, con su fiel hermana gemela Kaguya al lado, jugando videojuegos en una consola portátil. Y ahora, mirando hacia la puerta, un espejismo de Nia entrando por la puerta con cervezas y sodas, acompañada de Miku. Finalmente, Kotori, su hermanita, estaría bajando por las escaleras para unirse, y Origami aparecería de alguna parte, completando así la lista de las enamoradas de Shidou Itsuka, que siempre convivían con él.
«Ya veo, así que es así como se siente… bueno, creo que no es malo tener este tipo de paz de vez en cuando, igual ellas están bien, no hay ningún tipo de proble…»
De pronto, la puerta se abrió de porrazo.
—Estoy de vuelta, bueno, igual no hay nadie… —dijo la chica de cabello rojo en dos coletas y ojos rosados, algo cansada.
—Kotori, ¿qué haces aquí? ¿Y la pijamada?
—¡Waah! —Saltó y soltó su bolsa rosa que llevó a la pijamada—. Onii-chan, ¿qué haces aquí?
—Vivo aquí… buenos días, por cierto —dijo con una expresión de confusión—. Um, ¿pasó algo?
—Buenos días… ahem, bueno… ella siguen durmiendo, se desvelaron viendo una película de terror, yo no quise… um, ya sabes, no soy muy buena con eso…
Kotori tenía puestas cintas de diferente color en su cabello: blanca y negra, por eso es que era un poco más abierta con sus sentimientos, así como bajaba la guardia con facilidad, pero el mundo estaba en paz, por lo que no tenía de qué preocuparse por ser más fuerte.
—Oh, ya veo, ¿te siguen dando tanto miedo? Jeje. No te esperaba, así que no te hice desayuno, pero a mí me sobró, para cuando me di cuenta, había preparado mucho. —Soltó una risita y se rascó la cabeza.
—Oh, nos extrañaste, ¿Shidou? —preguntó con una sonrisa y pasó a dejar su mochila en el sillón, para ir a la cocina para servirse el desayuno—. ¡Oh, es huevo con jamón!
—Sí, la verdad es que sí se siente el silencio sin ustedes. —Más relajado, se acomodó en el sillón para seguir escribiendo su ensayo en su laptop—. Supongo que no es nada con los platillos que el chef de Miku les preparó ayer.
—Jaja, bueno, después de varios platillos de chef, se extraña el sabor de casa.
Kotori se sentó en el comedor y empezó a comer el desayuno, también se sirvió algo de jugo de fruta.
—¿Solo eso extrañan de mí? Esperaba más de mi linda hermanita —dijo con una sonrisa astuta.
—¡…! —Ella se sonrojó bastante—. P-Por supuesto que te extraño a ti, todo de ti, Onii-chan…❤️.
—¡…! —Al no estar acostumbrado, se sonrojó ligeramente y regresó la vista a su trabajo.
—¡…! —Ella no salió mejor en esta situación, pues no pudo evitar recordar lo que sucedió anoche, en la pijamada.
Anoche, antes de ver la película, Kotori estaba comiendo unas donas deliciosas que Miku había comprado en Estados Unidos, cuando estuvo de gira por allá, y aún tenía de estas, puesto que cuidaba mucho su figura y no las comía a menudo. Dejando eso de lado, la chica pelirroja estaba comiendo acompañada de Natsumi y Yoshino.
Estaban platicando sobre cosas sin relevancia, hasta que, de repente, Yoshino sacó un tema muy particular, como cuando alguien irrumpe en una habitación por un portazo.
—…Cuando terminemos la preparatoria, um, ¿ustedes también quieren ser una buena esposa? —preguntó con un sonrojo en las mejillas y apretó con fuerza su dona glaseada.
—¡¿Eh?! —Natsumi dejó caer su dona de chocolate al suelo y se quedó sonrojada. «¿Qué dice? ¿Casarme? ¿Yo? P-Pero eso solo se podría con… con Shi-Shidou…»
—¿E-Esposa de Onii-chan? ¡Ah! —Al darse cuenta de lo que dijo, ambas le miraron con un sonrojo en las mejillas, pero solamente Yoshino asintió en silencio con la cabeza. «¡Yoshino va en serio con esta pregunta!»
En otro contexto, quizás sería motivo de aplaudirle, pero justo ahora, esa valentía resultó aterradora para Kotori.
—Y-Yo… algún día, quiero ser la esposa de Shidou-san… —dijo en voz baja, pero con fortaleza, dejó enmudecidas a las demás chicas—. P-Pero… um, está bien si también, um… si quiere estar con ustedes, ya que todas amamos a Shidou-san y no quisiera que… ninguna fuera infeliz…
—Yoshino… gracias por pensar en mí, pero dudo que él quiera casarse con alguien como yo… además, eso… usar un vestido blanco tan lindo y lleno de adornos, ugh… eso no podría verse bien en mí, ¿o sí?
—¡Por supuesto que se puede ver bien en ti, Natsumi-san! Yo creo que eres muy linda.
—Y-Yoshino… —El rostro de demacrado de la chica de cabello verde se iluminó y sus ojos esmeralda emitieron un brillo también.
La chica de cabello azul sonrió y hasta le dio un abrazo a su amiga, quien se sonrojó ligeramente, pero fue muy feliz.
Kotori, por su parte, se quedó callada y solo atinó a acariciar la cabeza de Natsumi, ya que ella quería gritar: "¡Onii-chan es mío!", pero ¿cómo podría decir semejante barbaridad?
Después de todo, ellos eran… ¡hermanos!
Hermanos, eso es lo que eran, pero no por sangre, así que, a diferencia de Mana Takamiya, podría casarse.
—Ugh… —De pronto, la comida le supo mal por recordar sus fantasías de niña, sobre su matrimonio soñado al lado de su príncipe azul: su hermano. «No, no puedo… Onii-chan no me quiere así, pero eso… quizás ya cambió».
Shidou se tomó un descanso de escribir su ensayo y cerró su laptop para dejarla en el sillón.
—¿Qué tal está, Kotori? —preguntó al levantarse del sillón y fue a sentarse en el comedor, para hacerle compañía a su hermanita.
—…Onii-chan, no… Shidou. —Ella, tomando valor, agarró su mano con algo de fuerza, haciendo que este le mirara a los ojos.
—Jeje, ¿qué sucede, Kotori? ¿Por qué tan seria? —Apretó su mano y le ofreció una mirada gentil.
Justo en ese momento, el ambiente se transformó en algo distinto; el mar vivo cambió a mar muerto.
—Shidou, ya… es decir, bueno… ambos crecimos… tienes 19 años y yo tengo 17, pero desde hace mucho tiempo, yo… tu sabes que yo… —Sus ojos emitieron un brillo y frunció el ceño con seriedad—. Te amo, Shidou, siempre te he amado.
Él no emitió palabra alguna, su sonrisa se borró y abrió más los ojos.
—Ya no soy una niña, Shidou y tú ya eres un hombre, estoy orgullosa de ti, siempre lo he estado, a pesar de que siempre te presiono… —Apretó su mano—. Y sé que no soy la única, porque a pesar de cómo son las cosas ahora, siguen siendo mis amigas y sé cómo eres tú, pero la idea… la idea está en nuestros corazones, porque todas te queremos, pero yo…
—Kotori… yo…
—Considérame también, antes de ser tu hermanita, yo también soy una mujer, ¡y te amo como una mujer ama a un hombre!
—¡…!
Ella lo abrazó con fuerza y hundió su rostro en su pecho, como cuando se asustaba de los rayos en una noche tormentosa, como cuando era una niña.
Shidou solo fue consciente de esos sentimientos cuando selló los poderes de su hermanita por segunda ocasión, pero no pensó en eso, otras preocupaciones ocuparon su mente.
El joven universitario suspiró y abrazó a su hermanita.
—Kotori, para mí, siempre has sido mi hermanita, yo no tenía familia, tú y tus padres se convirtieron en eso que no tenía… y verte de diferente manera, justo ahora, realmente… —dijo suavemente y en un susurro, como si alguien más estuviera escuchando—. Yo… necesito tiempo para pensarlo, pero sin importar lo que pase, siempre estarás a mi lado, entiendo que quieres algo que yo nunca he pensado, pero para eso… necesitaríamos empezar de nuevo, como una m-mujer y un hombre, ya no como… hermanos.
—Shidou… ¿me darías esa oportunidad? —preguntó con ilusión en sus ojos.
—Y-Yo… sí, después de todo, te quiero, Kotori. —Sonrió con un sonrojo en las mejillas—. Así que, um, esfuérzate en esta nueva relación.
—¡Ah…! ¿Empezaremos ahora?
—Ah, bueno, podemos hacerlo. Um… es un placer conocerte, Kotori.
—¡…! —Sonrió cálidamente—. Sí, para mí también, Shidou❤️.
No sabía lo que le deparaba el futuro, pero estaba segura que se esforzaría por conseguir el corazón de su hermano, solo que ahora, como Kotori Itsuka, una chica enamorada, no una hermanita.
