Después de la victoria en Wano todo era fiesta, comida y bebida. Bailabas y festejabas en compañía de tu tripulación.

Entonces una nueva ronda de alcohol llegó a sus mesas pero no fue suficiente por lo que cediste tu vaso y buscaste la tan alegre bebida en otro lugar. Llegando a la cocina donde preparaban todo te encontraste con los nuevos héroes de Wano, sin ellos nada de eso se habría logrado.

Luffy y Kid habían ido en busca de más comida pues se encontraban en medio de una competencia, Law por su parte tenía el mismo objetivo que tú y buscaba un buen alcohol. Justo en ese momento una de las mujeres que servía la comida se acerco y al ver lo que buscaban cubrió sus necesidades, ordenó que se les sirviera de la mejor carne y el mejor licor sin imaginar lo que sucedería.

Te sentaste al lado de aquellos capitanes a continuar con la fiesta. Ignorando las conversaciones que surgieron a unos pasos de ahí.

—¿Tomaste la botella de color rosa que estaba en la bodega?— pregunto una mujer que cargaba varias botellas de licor.

—Si, la coloque con las demás— respondió una adolescente.

—¡Tonta! ¡Ese era un licor muy especial que no debía servirse con el resto!— regaño la mayor.

—¡¿Eh?! ¿Estoy en problemas? ¡No tenía una mala intención es solo que el alcohol se estaba acabando!— se excuso rápidamente la menor y su compañera suspiro.

—Supongo que no tiene caso molestarse en un día de festejo, pero la próxima vez no tomes nada que se vea diferente a lo que estamos sirviendo—

—¡Seré más cuidadosa! ¡Lo prometo!—

—Eso espero—

—¿Era algún licor muy costoso o difícil de conseguir?—

—Lo es, pero no es por su sabor si no por lo que provoca—

—¡¿No me digas que puse la salud de alguien en peligro?!—

—Tranquila, lo peor que puede pasar es que para el próximo año la población haya aumentado— sonrió burlona la mayor ante la ignorancia de la menor quien no comprendió sus palabras.

Se habían quedado solos en la habitación pues la mayoría de los pobladores se encontraban fuera disfrutando el banquete. No pasó mucho tiempo para cuándo comenzaste a sentir tu cuerpo diferente, tu temperatura comenzó a aumentar.

—¡Al diablooo todo!— el alcohol claramente te había afectado —¡Quiiiierooo bailaaar!— te pusiste de pie y comenzaste a hacer movimientos guiada por el sonido de fuera.

Kid fue el primero en acercarse a ti atraído por el movimiento de tu cuerpo, poco después Luffy se les unió.

—¡Torao ven a bailar!— grito el menor y tú lo imitaste.

—¡Siii! ¡Ven!— lo llamaste pero este se resistió por lo que terminaste caminando hacia él y tomándolo de la mano para que te siguiera, ahora bailabas en compañía de los tres capitanes mientras la temperatura aumentaba.

La gente de Wano disfruto de su primera noche de libertad.

Poco a poco el solo comenzó a molestar en tu rostro forzandote a abrir los párpados, un dolor de cabeza te invadió al recibir la luz directamente. Tardaste unos segundos en adaptarte a la luz y entonces te diste cuenta de que ya no estabas en aquella casa, de hecho no sabías dónde te encontrabas.

Un par de sonidos te llamaron la atención pero aún no podías ver bien y el dolor de cabeza no ayudaba, rápidamente reconociste las voces de tus acompañantes.

—¿Cómo rayos terminamos en el bosque?— se quejo Law.

—Asi que estamos en el bosque— murmuraste mientras frotabas tus sienes. En ese momento Law miro en otra dirección pero antes de que pudiera decir algo Kid se adelantó.

—¡¿Por que demonios estás desnuda?!— te grito el pelirrojo. En ese momento observaste tu cuerpo y en efecto no portabas ninguna prenda por lo que te cubriste con tus manos en medio de un grito.

—Pero si todos estamos desnudos— Luffy había despertado obligando a todos los presentes a darse cuenta de su condición.

Por suerte la ropa de todos estaba cerca esparcida a su alrededor, así que prontamente volvieron a estar vestidos.

—Lo mejor será no hablar de esto— sugeriste —tal vez no pasó nada así que lo mejor será olvidarlo— todos estuvieron de acuerdo contigo sin saber que ese día tendría repercusiones en el futuro.

Tiempo después.

La tripulación de los sombreros de paja llegó a una pequeña isla con la intención de reabastecerse pues su largo viaje aún continuaba, se dirigieron a una taberna que era famosa en el puerto por su carne así que su capitán no podia resistirse a visitarla.

En cuanto entraron los recibió una expresión de desagrado, pues la tripulación de Kid y de Law también se encontraban ahí.

—¡Debe ser una maldita broma— se quejo el pelirrojo —¡¿No se supone que el mar es lo suficientemente grande?!—

—No deberías usar las mismas palabras que te dije— se quejo Law.

—¡Vaya! ¡Pero que pequeño es el mundo!— dijiste desde la cocina y en ese momento los presentes repararon en ti. Los saludarte desde una pequeña ventana que conectaba la cocina con el resto del lugar —¡No pensé que nos reuniríamos todos de nuevo!— dijiste alegre de verlos sanos y salvos.

Nami y Robin te saludaron rápidamente, sorprendidas te preguntaron que es lo que había pasado contigo pues la última vez que te vieron tenías tu propia tripulación.

—Digamos que mi vida cambio para bien— sonreiste —permitanme alimentarlos ¡Hoy la casa invita!—

Todos tomaron su lugar mientras que la comida era servida rápidamente, en algún punto Sanji se ofreció a ayudarte diciendo que quería estar al lado de tan hermosa cocinera pero en cuanto cruzo hacia la cocina y aquella pared que te separaba del resto no fue un impedimento el rubio se quedó sin palabras alertando a los demás.

—¡¿Cómo?¡ ¡¿Cuando?!— Sanji abrió la ojos sorprendido ante tu vientre abultado, solo en ese momento los demás repararon en el.

—¿Estás esperando?— Nami pregunto lo obvio y asentiste en medio de una sonrisa.

—¿Cuánto tiempo tienes?— Robin se acerco a acariciar tu vientre.

—Cinco meses— respondiste y en ese momento alguien que observaba la escena en silencio se atragantó con su bebida.

La mente de Law no tardó en hacer las cuentas, Kid quien estaba a su lado interpretó la expresión de su acompañante y abrió los ojos de la impresión.

—Debemos hablar— Law se puso de pie y se acerco a ti, sabías que esto pasaría desde el momento en que los viste reunirse por lo que solo asentiste en silencio mientras les indicabas que te siguieran.

—Tu también vienes— Kid tomo a Luffy de la camisa y lo arrastró hasta donde te encontrabas mientras este se quejaba.

Todos los demás observaban confundidos la escena, no pudieron resistirse y los siguieron con la esperanza de escuchar algo.

Los guiaste hasta una habitación con dos sofas y te sentaste frente a ellos.

—Si, es lo que piensas— dijiste antes de que Law pudiera abrir la boca.

—¿De que hablan?— Luffy estaba confundido y solo queria volver al comedor.

—¡No seas idiota!— Kid lo golpeó en la cabeza —¡Que no vez que ese mocoso podría ser nuestro!—

—¡¿Eh?!— el grito de Luffy fue escuchado por las tres tripulaciónes, quien sin poderse contener terminaron entrando a la habitación.

—¡Larguense!— exigió Kid —¡Lo que vamos a hablar no es su asunto!—

—Si incluye a nuestro capitán claro que lo es— dijo Usopp.

—Estoy deduciendo— hablo Robin —pero el hecho de que los cuatro tengan que hablar ¿tiene que ver con el padre del bebé?—

—Si— suspiraste —bueno, de todos modos se iban a enterar así que por qué no hablamos las cosas claras con todos ¿de acuerdo?— todos terminaron por aceptar.

Después de una breve explicación de lo sucedido aquella noche en Wano todos quedaron al tanto del tema que estaban por tratar.

—No les estoy pidiendo nada, de hecho no planeaba decírselos— mencionaste.

—Pero ahora estás sola ¿no? ¿Que paso con tu tripulación?— pregunto Law.

—Mis prioridades cambiaron, disfrute mucho navegando con ellos pero ya no podía continuar con ese viaje— acariciaste tu vientre —asi que dividimos el botín y con mi parte funde está taberna y ellos siguieron sus sueños—

—Pense que tú sueño era conocer todo el mundo— hablo Luffy

—Lo era— sonreiste con melancolía —ustedes no lo saben pero yo siempre soñé con tener hijos desgraciadamente hace algunos años sufrí una herida grave y el doctor me dijo que sería un milagro si lograba quedar embarazada, así que este bebé es mi milagro y estoy dispuesta a hacer lo necesario por que crezca feliz—

—¿Entonces por qué no planeabas decirnos del embarazo?— soltó Kid.

—Por que ustedes tienen sueños por delante que cumplir, no quería detenerlos. Y pues el principal motivo es que no hay modo de saber quién es el padre—

—En eso tienes razón— respondió Law —tener una familia no es algo que tenga a la vista—

—Menos lidiar con un niño— secundo Kid.

—¡¿Eso significa que uno de nosotros será papá?!— soltó Luffy comprendiendo finalmente la situación en la que se encontraban, pero sus palabras cambiaron la expresión de sus acompañantes, hasta ese momento ni Law ni Kid habían comprendido bien ese hecho.

—Si, tienes razón— dijo pensativo el pelirrojo.

—Entiendo que no tenías intenciones de decirnos pero ahora que ya sabemos creo que lo mejor sería que te apoyemos— sugirió Law.

—No necesito su ayuda, puedo cuidarme sola— respondiste.

—Pero si tuve que salvarte de Kaido— dijo Luffy.

—Y nosotros de Big Mom— agrego Kid —¡Dos veces!—

—¡Dijeron que no me lo echarían en cara!— te quejaste —pero da igual, no tengo que enfrentarme a ningún Yonko, ¡voy a criar a un bebé no a derrocar el gobierno mundial!—

—Creo que no estaría mal aceptar la ayuda— Robin te tomo del hombro —se que podrás con esto pero un bebé es una gran responsabilidad y un poco de ayuda extra no está de mas—

—Lo se, se que nos es fácil, vi a mi padre luchar por criarnos a mí y mis hermanos— hablaste —asi que no crean que estoy tomando esto a la ligera, desde que la taberna empezó a funcionar he estado ahorrando para prepararme para cualquier emergencia—

—Entonces déjanos ayudar— Kid hablo —que ese ahorro aumente les da más posibilidades de tener una vida mejor—

—Entiendo lo que dicen— suspiraste —pero no me parece justo arrastrarlos a mí decisión—

—Por mi parte no tengo problema en ayudar— respondió Law —y estoy más que dispuesto a hacerme responsable en caso de que sea mio—

—Yo pienso igual— secundo Kid.

—¡Y yo!— Luffy sonrió —No se bien lo que debo hacer como un padre pero seguro será divertido—

—Si acepto su ayuda tengo una condición— los observaste a cada uno —mantendre en secreto que el padre de este bebé es un pirata, no me malentiendan pero creo que será más seguro asi—

—Supongo que si saben de quién es hijo podrías ser atacada por muchos enemigos— Law observo a sus dos acompañantes —despues de todo su padre seguramente tendrá una gran recompensa sin importar quién de los tres sea— los otros dos también aceptaron tu condición.

—¿Y como sabremos quién es el padre?— pregunto Luffy.

—Supongo que será bastante sencillo en caso de que nazca pelirrojo— respondiste —el problema será si nace con el cabello negro o si se parece a mi—

—Aun que ya existe un método para comprobar una relación de sangre— intervino Chopper —tiene un porcentaje de error pero podríamos probarlo cuando nazca el bebé— asentiste pero segundos después hiciste una extraña mueca mientras tocabas tu vientre lo que preocupo a los demás pero tu mirada se iluminó.

—¡Esta pateando!— dijiste con ilusión e inmediatamente tres manos diferentes se colocaron sobre tu vientre.

—¡De verdad se mueve!— los ojos de Luffy brillaron.

—¡Oh! ¡Pero que buena patada!— Kid también se mostraba emocionado —¡Seguramente será muy fuerte!— Mientras que Law sonrió al sentir el contacto con su mano.

Los tres capitanes sintieron una extraña emoción ante la expectativa de que esa criatura fuera sangre de su sangre.

—Supongo que eso lo decide todo— hablo Nami —nos reuniremos en cuatro meses para el nacimiento ¿Están todos de acuerdo?— un grito de aceptación inundó el lugar.

Ese día acordaron que las tres tripulaciónes seguirían con sus planes y se reunirían de nuevo cuando la fecha del nacimiento se acercará, esa noche la pasarían ahí y mañana partirían.

Cómo siempre las escusas para festejar no faltaron y la bebida y comida se acabó con facilidad. Sonreiste al ver tanto movimiento en la taberna y contrario a lo que dijistes todos pagaron por lo que consumieron asegurando que era un regalo para el bebé.

A la mañana siguiente todos se prepararon para zarpar y cada uno de las capitanes se acerco a despedirse de su posible hijo.

—¡Volveré pronto!— Luffy miraba fijamente tu vientre —¡Pero después irás al mar conmigo pues tu papá se convertirá en el rey de los piratas!—

—No digas esas tonterías— Kid lo interrumpió y coloco su rostro en tu vientre recibiendo un empujón del pequeño en tu interior —¡Si, serás un gran guerrero! ¡Y tu papá te enseñará a luchar de una manera sorprendente!—

—Haganse a un lado— Law empujó a los otros dos y después puso su mano en tu vientre ocultando la sonrisa en su rostro.

Sonreiste al verlos discutir por tonterías igual que hace unos meses en Wano.

—Si llegas a necesitar un médico no dudes en llamarme— te hablo Law —tambien si necesitas dinero y otra cosa—

—Seguramente yo pueda enviarte más dinero así que pídemelo a mi— soltó Kid.

—¡Si de eso hablamos Nami tiene más dinero!— dijo Luffy.

—¡No metas mi dinero en esto!— se escuchó la voz de Nami.

—Se los agradezco— sonreiste —pero estoy segura de que estaremos bien—

Te quedaste de pie en el muelle observando como las tres embarcaciónes se marchaban.

Cuatro meses después.

La espera estaba por terminar, tu vientre era tan grande que a penas podías moverte en ese momento agradeciste enormemente la ayuda económica que te brindaron los tres capitanes pues te sirvió para contratar aalguien que te ayudará en la taberna.

Por el momento lo único que hacías era comer, dormir y supervisar que todo fuera bien. Según el doctor podrías entra en trabajo de parto los próximos días por lo que aquellas tres tripulaciónes te notificaron que pronto arribarian a la isla.

Los primeros en llegar fueron los piratas corazón, eso te fue de mucha utilidad pues siempre era buena la opinión de un segundo médico. Law se aseguro de que todo iba bien y según sus cálculos el bebé nacería en un par de días, por lo que se aseguro que reposaras lo suficiente.

Poco después llegó Kid, quien inmediatamente comenzó una discusión por el tiempo que tú y el pelinegro habían pasado juntos pero después de eso no se separó de tu lado y aprovechaba cualquier momento para tocar y hablar con tu vientre.

Los mugiwaras llegaron justo en el momento en que un malestar te invadió, a penas Luffy cruzo la puerta y coloco su mano en tu vientre, se te rompió la fuente, era como si el bebé estuviera esperando a que estuvieran todos reunidos.

Como Law ya tenía todo preparado fue solo cuestión de segundos para que te llevarán a tu habitación y todo comenzará. Después de una discusión se acordó que los capitanes no entrarían a la habitación para tu tranquilidad. Chopper sería el encargado de cuidarte mientras que Robin y Nami te harían compañía.

Las horas pasaban y los capitanes se impacientaban cada vez más al no saber nada, incluso comenzaron una que otra discusión debido a la preocupación.

Cuando el amanecer se vislumbraba en el horizonte un desgarrador grito de tu parte los puso en alerta, pero la tranquilidad llegó al escuchar segundos después el llanto de un bebé. Finalmente la espera había terminado, ahora solo había una cuestión que resolver.

¿Quién era el padre?

A continuación te dejo cuatro opciones para finalizar está historia.