❝[Sé que estás allí]❝
Me encuentro sola en lo que es mi nuevo departamento. Después de tanto tiempo por fin pude alejarme de mi casa, de mis amigas, de la vida que hice en ese lugar pero sobre todo pude alejarme de aquel incidente que nos dejó marcadas… Mejor dicho, de ese suceso que me dejó marcada; todavía tengo pesadillas con ese día, Kotori-chan fue la más afectada por eso. Hasta el día de hoy en el que estoy dejando lo que podría llamarse mi testamento sigo viendo por encima de mi hombro por si "ella" llega donde me encuentro para terminar con mi vida tal como lo hizo con las otras chicas… —Suspirando de forma pesada me aleje de mi escritorio. Me estiré un poco ya que estaba algo cansada de todo el trabajo de esta mañana y por esto—. — ¿Cómo pudiste hacer algo tan horrible? —Pregunté al vacío de mi cuarto escuchando el tic tac del reloj que se encuentra en la cocina—. —No ganaré nada con seguir pensando en el pasado. Yo soy la única que falta… La única que sabe el secreto de quien se decía era mi amiga y creo que ser la razón de su locura
[Dos años atrás… Cuando su locura comenzó]
— ¿Qué le sucedió a Umi? —Preguntó su madre quien al parecer estuvo llorando por mucho tiempo. Me vio con sus ojos llenos de tristeza combinado con ira. Tomó mis hombros los cuales apretó con fuerza ya que pude sentir sus uñas clavarse en mi piel.
—Señora Sonoda… Nosotras estábamos conduciendo por la carretera. Pensamos que sería un viaje tranquilo pero de repente, Umi-chan comenzó a actuar de forma extraña. A decir muchas cosas sin sentido creímos que era solo porque ella había bebido de más en la fiesta de Nozomi-chan pero… —Hice una pausa para luego continuar—. —No, eso no fue así nuestra querida amiga comenzó a gritar diciendo "ella viene por mí" "veo su sonrisa macabra" "todas las noches puedo verla a ella esperando por mí en las sombras de mi habitación" "ella quiere mi sangre y comer mi carne". Ese tipo de cosas decía hasta que de repente el estrepitoso grito de mi amiga hizo que todas nos quedáramos en silencio. Podíamos ver el terror impreso en sus ojos…
—No entiendo que me quieres decir ¿a quién estaba viendo mi hija? Dime eres su amiga después de todo. Tienes que saber algo… ¡Dime porqué mierda mi hija se encuentra en ese ataúd! —Gritó la señora Sonoda llamando la atención de los presentes que nos voltearon a ver—. —Quiero saber, ¿qué carajos estaban haciendo? —Masculla entre dientes la mujer de cabellos azules
—Ritsuko será mejor que volvamos a nuestros lugares. El sacerdote está por iniciar el sepelio de nuestra hija —dijo el hombre de la familia que al igual a su esposa me miraba entre molesto y decepcionado. Tomando de los hombros a esta mujer. Casi sin ánimos o fuerzas la madre de mi amiga se dio la vuelta con este hombre de esa manera y luego de que me dieran una mirada de muerte se fueron.
— ¡Umi-chan! ¡Umi-chan…! ¡¿Por qué?! —Junto al cofre que tenía el cuerpo de nuestra quien fuera su novia yace tendida llorando a mares gritando su nombre.
—Kotori. Hija será mejor volver a nuestros lugares… La señora Sonoda fue muy amable al dejarnos venir al funeral de Umi-chan —se escuchó decir a la directora de la escuela a la que asistimos teniendo entre sus brazos el tembloroso cuerpo de su primogénita.
—Sí… —Fue la simple respuesta de mi amiga. A quien veía hecha pedazos por el dolor y el llanto.
—Será mejor que también me vaya. No quiero incomodar a nadie con mi presencia de por sí es… Molesto para decir de menos que no puedo estar en el funeral de mi amiga aunque es extraño. Saber que ella no volverá y estar con la mujer amé… Amo y amaré para consolarla no me da la satisfacción que pensaba —susurré al alejarme del campo santo. Voltee para comenzar mi andar hasta el viejo auto que mi padre me dio. Ya que el mío está hecho mil pedazos. Arranque dejando atrás a estas personas para que lloren a su difunta
[Pero unos dos meses después]
— ¿¡Qué mierda es eso!? —Exclamé asustada. No más bien aterrorizada al ver en las noticias el trágico accidente donde dos de mis amigas habían fallecido.
[Segmento de noticias…]
—Hoy la imprudencia al volante se ha cobrado nuevas víctimas. En la mañana de este día… Lamentablemente la colisión entre un auto y un camión terminó con la vida de los involucrados entre las personas que perdieron su vida se encuentran una niña de apenas 8 años que al parecer murió al instante. Ella al parecer estaba siendo acompañada por dos mujeres mayores, resultando ser sus madres, ninguna de ellas pudo vio venir el vehículo que les arrebato todo —dijo la conductora del noticiero donde casualmente cayó mi atención.
—Cómo bien dices, un trágico accidente donde inocentes han perdido sus vidas, según lo que pude escuchar de la policía el camión iba conducido por un hombre al que no se pudo identificar pero al parecer iba en estado de ebriedad —contestó el periodista que se encontraba en la escena del siniestro. Dio unos cuantos pasos con su camarógrafo yendo donde había quedado el auto hecho pedazos siendo este manchado por la sangre de sus ocupantes.
—Fue sin dudas uno de los accidentes más brutales que hemos tenido la mala suerte de reportar. Siendo que una menor quedó involucrada por la estupidez o negligencia del otro conductor —susurra el hombre que estaba mirando a un lado. Luego este hombre se hizo a un lado dejando que su fiel camarógrafo hiciera un primer plano del destruido auto.
— ¡Hay un superviviente! ¡Todavía hay alguien con vida! —Se escucharon los gritos de un bombero que pedía ayuda a sus compañeros.
—Señorita trata de no moverse… Ha perdido mucha sangre. Ya llamaron a los paramédicos que vendrán en su auxilio —dijo uno de los bomberos que había sacado el cuerpo de una persona. Siendo esta una mujer que reconocí por su cabello naranja—. — ¿¡Dónde mierda se han metido los paramédicos!? Necesitamos que alguien venga pronto de lo contrario ella podría morir
—Santa mierda —el cameraman que estaba junto a su amigo. Tras lograr filtrarse por la barrera de policías llegaron al lugar del accidente y como si fuera un mal chiste aquella puta cámara enfoco el cuerpo de quien reconocí como Rin-chan. Pero ella ya no era la misma—. —Creo que voy a vomitar…
—Carajo Dan… —Se quejó el reportero viendo a su compañero vomitando. Hasta mi cuarto llegaba el sonido de este hombre quien dejaba sus tripas al ver lo que estaba pasando.
[Mientras tanto…]
—Puta madre… ¿Qué carajos ocurrió? ¿Cómo Rin-chan pudo terminar de esa forma? —Dije finalmente tras haber ido al baño de mi casa donde comencé a vomitar tras el simple recuerdo de ver a mi querida amiga con sangre manchando su cuerpo. Sin su ojo derecho. Con cortes en su cara y faltando gran parte de su cuero cabelludo dejando expuesto su cráneo pelado si no fuera poco el impacto parece haberle dislocado de forma grotesca la mandíbula quedando está balaceándose siniestra con su lengua colgando como si fuera una hoja—. —No, no entiendo… Cómo ella pudo sobrevivir a ese accidente..
—Parece que era mentira que los gatos tenían nueve vidas —habló alguien detrás mí persona.
— ¿Qué…?
[Continuará…]
Espero que les haya gustado este primer capítulo. Mejor dicho, ojala te haya gustado, Abejita ya que la idea aunque no te imagines la tome de uno de tus especiales de Halloween. De modo que los créditos van para ti. Sin más que decir, nos vemos.
