Los tres capitanes irrumpieron en la habitación en la que te encontrabas pero fueron reprendidos inmediatamente por Nami quien los echo fuera mientras les decía que tenían que esperar un poco más.

Robin se encontraba a tu lado observando la escena mientras que Chopper revisaba la salud del bebé, te encontrabas completamente agotada pero en el momento en que sostuviste a tu descendencia en brazos todo malestar desapareció y una sonrisa inundó tu rostro.

—No puedo creer que ya estés aqui— dijiste a la pequeña cabecita que empezaba a buscar su primer alimento.

Una vez que estuviste limpia y las sábanas de la cama fueron cambiadas se les permitió entrar a los tres capitanes que habían estado discutiendo ansiosos. Se colocaron a tu alrededor curiosos por el pequeño bulto que tenías en brazos.

—¿Y bien? ¿Que es?— pregunto Kid.

—Es un varon— respondió Robin quien seguía a tu lado.

—¿Algún indicio sobre quién pudiera ser el padre?— hablo Law.

—Me temo que no— respondiste —al parecer tiene el mismo color de cabello y ojos que yo, por lo que tendremos que hacer las pruebas que sugirió Chopper—

—Si no les molesta podemos hacerlas ya mismo— sugirió el médico y todos estuvieron de acuerdo.

Chopper procedió a buscar algunos químicos y utensilios que necesitaría. Mientras lo esperaban la curiosidad de los capitanes les impedía alejarse de tu lado, después de todo el pequeño sería el primogénito de alguno de ellos.

Finalmente todo estuvo listo y para comenzar el procedimiento se le pido a cada uno de los capitanes que dejarán caer un poco de sus sangre en un recipiente que se les asignó a cada uno, después vino la parte más dolorosa para ti pues tenían que extraer unas gotas de sangre de tu bebé recién nacido, Chopper se aseguro de ser cuidadoso pero eso no evito que se te partiera el alma al ver llorar a tu pequeño.

Los químicos comenzaron a mezclarse y pronto cada porción de sangre fue bañada con aquella mezcla.

—Les recuerdo que no es seguro que esté método funcione pues tiene un 50% de efectividad— advirtió el médico —pero en caso de que todo salga bien, la sangre del padre cambiara a un tono azulado al mezclarse con la del bebé, en caso de no ser el padre el líquido se separaría en dos densidades diferentes— todos asintieron y uno por uno cada recipiente recibió una gota de sangre del recién nacido, ahora solo quedaba esperar.

Los minutos necesarios pasaron con una lentitud que los hizo parecer horas, cuando el tiempo hubo transcurrido Chopper se acerco a cada muestra de sangre y para su sorpresa ninguna había sufrido algún cambio.

—¿Que rayos significa eso?— soltó Kid.

—Significa que nuestra sangre es parte del 50% de la población en la que no funciona está prueba— respondió Law.

—Esperaba que funcionara— Chopper se escuchaba desanimado.

—Tranquilo— lo consolaste —no importa, después de todo para mí basta con que esté sano—

—¿Entonces no sabremos quién es el padre?— pregunto Luffy.

—Probablemente al crecer logremos distinguir los rasgos de alguno de ustedes— respondiste —les recuerdo que mi intención inicial era criar a este bebé sola, así que si quieren dejar esto y continuar con su vida pueden hacerlo libremente—

—¡¿Crees que soy un cobarde que se retracta de su palabra?!— Kid se molestó —¡No me importa si no sabemos quién es el padre! ¡Voy a estar en la vida de ese niño y lo haré un poderoso guerrero!—

—¡Él viajará por el mar conmigo!— replicó Luffy.

—¡Callense!— Law intervino —¡Obviamente lo prepararé para ser un médico!—

En ese momento soltaste una carcajada que detuvo la discusión que estaba comenzando.

—Estan pensando demasiado, solo tiene unas horas de nacido y ya están discutiendo su futuro— te burlaste —¿Que tal que decide ser un Marin?—

—¡ESO NUNCA!— replicaron los tres capitanes al mismo tiempo provocando otra carcajada en tus labios.

—Creo que lo mejor será dejarte descansar— intervino Robin —si necesitas algo llamanos— dijo mientras que empujaba a los tres varones fuera de la habitación.

Una vez en soledad te recostaste al lado de tu pequeño dedicándote a observar lo perfecto que era, decidiste que era el momento de nombrarlo pues al inicio habías decidido que dejarías que el padre lo nombrará pero ahora que lo único confirmado era que tú eras la madre, sonreiste, habías pensado el nombre desde hace mucho, se llamaría igual que tu padre.

En algún punto del día caíste ante el agotamiento y te quedaste dormida al lado del bebé. Robin había entrado a ver si necesitabas algo pero solo vio aquel pequeño bulto removiendose entre las mantas por lo que lo tomo en brazos con mucho cuidado y lo llevo hacia donde estaba su posible padre.

En cuanto los capitanes la vieron la rodearon curiosos por ver a aquel pequeño ser pues su discusión de antes les había impedido conocerlo como era debido. Robin se lo entrego a Law en brazos y se marchó.

—¡Es muy pequeño!— soltó Luffy emocionado.

—¡Es obvio solo tiene unas horas de nacido!— menciono Kid.

—No levanten la voz, lo van a molestar— regaño Law y como si concordara con él, el bebé comenzó a removerse incomodo con la intención de llorar —¡Ven lo que provocan!— Law comenzó a mecerlo hasta que logro calmarlo, entonces lo observaron nuevamente.

—¡Me está mirando!— dijo emocionado Luffy.

—¡Claro que no!— intervino Kid —¡Me mira a mi!—

—¡No está mirando a nadie, aún no desarrolla su vista bien así que hagan el favor de callarse!— nuevamente los regaño Law y debido a la discusión el bebé comenzó a llorar.

—¡Torao ya lo hiciste llorar!—

—¡Si! ¿Que no puedes guardar silencio?— segundo Kid. Una vena se boto en la frente del médico mientras observaba con odio a los otros dos, pero se trago sus palabras para volver a calmar al bebé. Después de varios minutos el pequeño cedió al sueño.

—¿A partir de que edad podemos empezar a notar un parentesco?— pregunto Kid.

—No lo sé— respondió Law —es casi una copia de ella así que pueden pasar años antes de que muestre algún parecido con alguno de nosotros y eso sí lo hace por qué la genética suele ser caprichosa—

—Entonces existe la posibilidad de que nunca sepamos quién ese el padre— reflexiono el pelirrojo —bueno, ustedes pueden marcharse yo lo criare—

—¿Dejarlo en tus manos?— soltó el médico —No gracias, yo me encargaré de él—

—¿No podemos ser sus padres los tres?— pregunto Luffy.

—Eso podría funcionar— cedió Kid reconociendo que era la mejor opción.

—Cualquier cosa es mejor que dejarlo bajo su cuidado— acepto Law.

—Entonces ahora los tres somos padres— sonrió el menor.

Los tres capitanes de tomaron muy enserio su nueva responsabilidad, las tres tripulaciones se encargaron de todas tus tareas mientras te recuperarás del parto. Los ahora proclamados padres se turnaban para ayudarte con los cuidados del recién nacido, nunca en tu vida te habías sentido tan consentida y comenzabas a disfrutarlo.

Pero cuando el bebé había cumplido tres meses los Marines arribaron a la isla pues se había extendido el rumor de que una nueva alianza pirata de estaba creando, y pues si bien si era una alianza no tenía nada que ver con lo que el gobierno pensaba. Aún así, por tu seguridad y la del bebé, las tres tripulaciones abandonaron la isla para alejar al enemigo.

Pero solo fue una despedida temporal, pues poco después los tres capitanes regresaron y acordaron que visitarian al pequeño cada vez que les fuera posible, sin mencionar que aportarían económicamente en la crianza de este.

Cada uno fue de gran ayuda, pues con el paso del tiempo demostraron que realmente querían estar en la vida de su hijo aunque dos de ellos no compartieran lazos de sangre con él.

Luffy le enseño a comer por si mismo y de algún modo le heredó su amor por la carne. Law le enseño a caminar, con el uso de su fruta fue fácil asegurarse de que no se hiciera daño si llegaba a caer. Kid fue quien le enseño a hablar y no muy buenas palabras que más tarde se convertirían en un dolor de cabeza.

Normalmente cada uno los visitaba en una estación del año diferente, pero había ocasiones en las que se volvían a reunir y todo eran discusiones pues ninguno estaba de acuerdo en como criarlo, pero de algún modo lograbas soportarlos. Una de las cosas que más te sorprendió es que incluso un Marin fue a conocer al bebé asegurando que podría ser su bisabuelo, después de que Luffy te lo confirmara permitiste que también el mayor pasará tiempo con tu hijo, y al tener a un Marin como Grap cuidandolos, la Marina no volvió a mandar a nadie más a esa isla.

De algún modo estabas viviendo la vida tranquila que querías, tenías una casa y un trabajo estable, un hijo al que amabas con todo tu ser y habías ganado tres buenos amigos que prometían estar a tu lado sin importar lo que pasará.

En una ocasión, cuando tu hijo ya iba a la escuela regreso llorando pues algunos otros niños se habían burlado de que no tenía padre, por suerte o por desgracia los tres capitanes lo escucharon. Mientras trataba de calmarlo y asegurarle que nada de lo que le dijeran era real, los tres padres se dirigieron miradas y asentimientos.

—¡Habrá que enseñarle una lección a esos mocoso!— soltó Kid.

—Primera vez que dices algo razonable— lo segundo Law.

—¡Vamos!— sonrió Luffy.

Pero te interpusiste en su camino antes de que siguieran avanzando.

—¿Que creen que hacen?— los detuviste —¡Ni se les ocurra pensar que los voy a dejar causar problemas en el pueblo!—

—¡¿Que no quieres que defendamos a nuestro hijo?!— soltó Kid.

—No mataremos a nadie— menciono Law.

—Sera divertido— dijo Luffy.

—¡¿A caso creen que su hijo no puede defenderse por si solo?!— replicaste —¡Si lo han educado bien no debería preocuparles que no pueda con esto!— los tres guardaron silencio.

—Mamá— el pequeño te llamo —tienes razón, esos niños no saben lo que dicen— entonces sonrió —yo no tengo un papá, tengo tres y eso es mejor que cualquier cosa—

—Asi es mi niño— acariciaste su mejilla —no les hagas caso que tu tienes más de lo que cualquiera de ellos podría tener— después de escucharte y sonreírle a sus padres el pequeño se marchó feliz dando saltos, dispuesto a presumir que tenía tantos padres.

—¿No te preocupa lo que los pobladores dirán cuando escuchen su explicación?— Kid pregunto.

—No será nada de lo que ya no hayan hablado al ver qué me visitan los tres— le restaste importancia —y si me afectarán las palabras de los demás sería alguien muy debil—

—De algún modo has madurado— soltó Law —ya no eres la mocosa que conocí hace algunos años—

—Todos hemos crecido, ¿tan solo alguna vez imaginaron que Luffy le cedería su carne a alguien más?— reíste.

—Pero a él le gusta tanto como a mí— río el menor.

—Tener un hijo nos ha hecho crecer a los cuatro y para bien— miraste por la ventana y el pequeño había vuelto a jugar con los demás niños —aun así no deberían entrometerse en sus problemas, él es fuerte igual que ustedes, estará bien—

Los años pasaron y los tres capitanes estaban demasiado encariñados con aquel a quien llamaban su hijo, cada uno se encargo de enseñarle cosas nuevas y guiarlo mientras crecía. Al pasar la adolescencia se hizo muy evidente de quién era hijo de sangre pues su apariencia de volvió muy similar a la de su padre, pero en ese momento eso ya no importaba, él tenía una madre y tres padres, una gran familia y eso era todo lo que importaba.