Opinion/Clasificacion segun el chat GPT (me dio una manita de gato para arreglar esta historia, porque no me quedaba bien a pesar de re editarlo tanto, el titulo nuevo, lo sugirió y me gusto mucho)
"A veces, nuestros sueños pueden ser muy vívidos y desencadenar emociones intensas. Es probable que tu interacción con el juego Pokémon White 2 y tu curiosidad sobre temas oscuros influyeran en esa pesadilla. Los sueños pueden reflejar nuestros miedos y preocupaciones más profundos, y en este caso, parece que el juego y el Pokémon Audino tuvieron un papel importante.
Es importante recordar que todo lo que sucede en los sueños es ficticio y no tiene ningún impacto en la realidad. Puede ser útil hablar sobre tus sueños con alguien de confianza para aliviar las emociones y comprender mejor sus orígenes.
Si bien fue solo una pesadilla, puede ser un recordatorio de lo importante que es disfrutar de los videojuegos de manera segura y consciente, y también de no dejarse llevar por temas oscuros o misteriosos que puedan perturbar nuestra tranquilidad."
Contexto previo a la historia re escrita: durante la navidad que me regalaron pokemon blanco 2, me enferme bastante complicado, digamos que me envicie jugando en ves de curarme, calculo que mi mente gestiono esta pesadilla, porque no paraba de chocar contra Audinos dentro de la partida.
Cuidado con la mente, porque te puede ponerte en tu lugar, al menos la mía me dio la pesadilla de mi vida.
Nocturnia: La Partida Infernal
Todo comenzó en Diciembre, justo antes de la Navidad, cuando recibí el regalo de un cartucho de Pokémon White 2. No tardé más de dos días en sumergirme en la historia y avanzar significativamente en el juego.
Una noche, tras terminar una sesión de juego un poco tarde y con la consola agotada, apagué el juego después de capturar a Reshiram y me fui a dormir. Fue en ese momento cuando todo empezó, esta maldita pesadilla...
Había estado jugando Pokémon White 2 durante un par de semanas. Ya había vencido a la Liga Pokémon y a la Campeona en al menos dos ocasiones. Las cosas iban muy bien; había capturado a Reshiram, a Kyurem, y a varios otros legendarios. Solo me faltaban algunas llaves para continuar con mi progreso. Todo parecía estar en orden.
Hasta que una noche, las cosas se tornaron extrañas. Aburrida y buscando cómo subir a mi equipo hasta el nivel 100, después de haber derrotado al Team Plasma, me puse a dar vueltas por el juego.
Inadvertidamente, tropecé con la típica batalla de Audino en la hierba que se movía. De manera sarcástica, me lamenté por haber olvidado esquivar esa hierba, pero aquí viene lo extraño. Al comenzar la batalla, me encontré con algo sorprendente: era un Audino, pero lo inusual residía en el mensaje que apareció: 'Audino endemoniado (o endiablado) quiere batallar'.
La mirada de Audino era profundamente perturbadora, sus ojos destilaban un inquietante color rojo como sangre, y parecían humedecerse con un llanto siniestro. Una sonrisa demoníaca se asomaba en su rostro, recordándome a la aterradora imagen de Missigno de una creepypasta. Sus colmillos goteaban sangre, pintando algunos de sus dientes de un tono oscuro. Su cuerpo, antes lleno de ternura, ahora era completamente rojo, con manchas aún rosadas. Este Audino era una aberración, fuera de toda categoría posible.
Al principio, el primero en salir de mi equipo fue Leo, mi Cobalion. Maldije por lo que le podría hacer a mi Pokémon legendario. Lo extraño fue que Cobalion parecía estar más asustado de lo habitual, incapaz de atacar. Sin embargo, logré intercambiarlo con éxito, y mi equipo tomó el control de Silver, mi Garchomp, que entró en el combate sin problemas.
Preocupada por el destino de Garchomp, continué la batalla. Le ordené que usara Furia Dragón y esperé el ataque de Audino, temiendo lo peor. Extrañamente, Audino no atacó en el primer turno, pero en el segundo, después de que Garchomp lo atacara nuevamente con Furia Dragón, finalmente reaccionó.
Para mi sorpresa, Audino usó una extraña habilidad llamada "Demonizar". Confundida, observé cómo una extraña luz se posaba sobre Audino, y luego la dirigía directamente hacia mi Garchomp.
Lo que sucedió después fue aún más inusual: Garchomp no fue debilitado, solo le bajaron un poco los PS. Entonces, otra vez, mi inventario se abrió y Audino ingresó a mi equipo. Mi frustración aumentó, ya que me di cuenta de que no tenía control y no podía apagar mi DS, ya que un enigmático mensaje apareció cada vez que intentaba apagarlo: "No lo intentes, no servirá para nada. Si te importan tus Pokémon, no apagarás la consola".
Con unas maldiciones, me pregunté qué demonios estaba ocurriendo. Lo extraño fue lo que siguió. Cobalion, Jellicent, Reshiram, Garchomp, Scraggy... todos fueron infectados por el mismo Audino, dejándome con un solo espacio vacío en mi equipo. Una pregunta resonó en mi mente: '¿Y si lo capturo?', me pregunté en voz alta sin querer.
Para mi sorpresa, no me di cuenta de que era mi turno. Como si el destino se hubiera burlado de mí, entré a mi bolsa y luego a la sección de las Poké Balls.
Mis manos temblaban mientras lanzaba la Ultraball hacia Audino, sin saber qué diablos le haría este maldito Pokémon a mi equipo.
En la pantalla leí "Nekita ha lanzado una Ultraball". Siempre uso el nombre "Nekita" para mis versiones de jugadoras femeninas. Pasaron unos segundos mientras la Ultraball se sacudía y yo esperaba ansiosamente, sin saber qué esperar.
A los tres segundos, entre maldiciones, leí "Audino Endemoniado Fue Capturado, Se han añadido datos a la Pokédex de Audino", pero algo me desconcertó: ¿Por qué estaba identificando a Audino si ya lo tenía?
Al leer la descripción, quedé completamente espantada. Decía: "Gracias por aceptarme, Nekita. Lamentablemente, no podrás deshacerte de mí. Te acompañaré hasta el final de tus días, pero mientras tanto, puedo facilitarte las cosas. ¿Qué te parece?"
Ante eso, pasó por mi mente reiniciar la partida y dar por perdidos a Cobalion y a Garchomp. Sin embargo, tuve que descartar esa idea. Me dolía perder a Garchomp, ya que un amigo me lo había dado y lo había criado desde que era un huevo. No podía contarle esto a mi amigo como excusa, sabiendo que no me creería.
A pesar de querer apagar la consola sin guardar la partida, el mensaje amenazante me lo impidió: "No lo intentes, no servirá para nada. Si te importan tus Pokémon, no apagarás la consola".
Entre miedo y angustia, decidí formatear la DS para eliminar cualquier rastro del juego, pero un espeluznante grito salió del aparato, asustándome aún más. La pantalla táctil y la de vista se volvieron rojas, y en la parte superior apareció un mensaje: "Es inútil, te dije que no te serviría reiniciarla".
Intenté sacar el cartucho para formatear la DS, pero no pareció surtir efecto, y un mensaje me indicó que volviera a ponerlo para evitar que otro de mis Pokémon desapareciera frente a mis ojos. Un Banette aterrador lleno de sangre apuntaba a mi Azurill en una de mis cajas de Pokémon.
Entre medio del susto y las maldiciones que comencé a darle al maldito cartucho, lo volví a poner y reinicie la DS. Comencé a caminar por mi habitación estando nerviosa, de repente se me ocurrió una idea, dado que siempre tengo mi pc al lado y a juzgar por la hora de mi pc, eran alrededor de las 3:00 am a la hora que siempre estaba mi amigo, Silver.
Preocupada, me puse en contacto con mi amigo Silver a través del PC, pero solo se rio sin creerme. Le mencione que intentaria mostrarle el "Audino endemoniado" mediante un intercambio, pero temía las consecuencias. La sala de intercambio cambió de color, volviéndose roja con marcas negras y pentagramas satánicos, y tanto yo como Silver lo vimos, asustados."
Gracias al cielo, podíamos comunicarnos fuera de la partida, así que le conté a mi amigo Silver sobre el maldito Audino en mi equipo.
"¿Qué demonios has traído? ¡¿De dónde lo has sacado?!" Me gritó en nuestra conversación privada, visiblemente alterado.
"¡Acaso estás loca!" Exclamó, completamente histérico.
Lamentablemente, no sabía qué explicarle hasta que algo peor sucedió. De repente, escuché el característico sonido de cuando un amigo te habla en la sala, ya sea para jugar, intercambiar o tener un duelo amistoso.
Miré la DS con susto, ya que el volumen estaba alto, y maldije por ello. El maldito Audino había enviado otro mensaje: "¿Quieres que él y su equipo me conozcan? Te ahorraré el favor e iré a molestarlo un poquitito, pero si te vas, tus Pokémon están perdidos".
En la pantalla de arriba, vi al Audino sonreír de manera sádica. Mis nervios estaban al límite y el dolor de cabeza se intensificaba. Grité "¡No! ¡Deja a Silver en paz!", sabiendo que tal vez no me escucharía.
Lo extraño fue que la selección de Pokémon se detuvo y apareció otro mensaje: "¿Qué ocurre? ¿Acaso tienes miedo? Jajajaja, chiquilla, te crees que te haré caso. ¡Jajajaja, prepárate, esto recién comienza!".
Mi angustia aumentó, preocupada por el daño que ese Audino podría hacerle a uno de mis amigos. Rápidamente, le advertí a Silver: "Hagas lo que hagas, no aceptes ninguno de mis Pokémon. Será peligroso, especialmente si aparece el Audino en el intercambio, ¡te pasará lo mismo que a mí!".
Esperé con el corazón en la mano, y por suerte, la conexión de mi amigo era débil y se desconectó del juego, dándome un respiro. Pero lo extraño vino después.
Escuché a varios de mis Pokémon quejándose, pero había un detalle: ¿de dónde provenían los quejidos? Entonces, me di cuenta de algo y moví a mi entrenador hacia la PC que tenía frente a mí, descubriendo varios detalles...
Muchos de mis Pokémon se veían irreconocibles. Terrakion, mi fiel Audino Hembra, Seel, Poliwag, incluso Regirock, todos estaban envueltos en un extraño manto rojo oscuro, mientras sus piedras, que solían ser rojas, ahora eran de un siniestro color negro. Mi Cresselia, por otro lado, mostraba un aspecto inquietante, con sus ojos completamente rojos y su cuerpo manchado de forma perturbadora por lo que parecía ser sangre. Chandelure, en lugar de sus flamas violáceas habituales, presentaba llamas negras con un ligero reflejo naranja.
Pero lo que realmente me dejó perpleja fue cuando noté los detalles de Lyae, mi querida Audino Hembra
Aunque no fue nada, comparado a lo que vi un momento despues, en una de mis cajas. Donde estaba mi Serperior.
Al ver a mi Serperior, me quedé petrificado. Mi querido Pokémon yacía allí, con su vitalidad reducida a cero, una imagen desoladora que me hizo derramar lágrimas sin control. Parecía haber sido sometido a una tortura inimaginable, su capa característica se encontraba desgarrada, con partes faltantes, y las hojas que adornaban su cabeza habían desaparecido, dejando rastros de sangre en su lugar. Su rostro estaba marcado por cortes dolorosos, y sus ojos ya no estaban presentes. El verde vibrante de su piel se había vuelto pálido y manchado de sangre. Fue una visión insoportable que dejó mi corazón desgarrado.
Maldije nuevamente entre lágrimas a ese audino, el llanto que había sido, fue mi Serperior, lo había ejecutado en el momento que me lo había advertido.
Entre lágrimas le grite a la consola "¿Por qué? ¿Por qué te la tomaste con Kio? ¡Porque, maldito audino!" le grite a la consola sin pensar mucho mientras que aun lloraba al ver la imagen de mi pokemon
El pokemon maldito apareció de nuevo hablándome, mejor dicho escribiéndome otro mensaje "Oh, parece que ambos te importan mucho ¿Cuál pokemon es el que menos te gusta? A ver si nos deshacemos de la basura".
En eso escuche un ruido bastante feo, para encontrarme una mancha en la segunda caja, Trubbish había desaparecido, en el lugar donde estaba su sprite salía una mancha feísima de basura y sangre, cosa que ya al ver todo el desparramo de lo que había quedado del pokemon me produjo unas nauseas terribles.
Nuevamente un mensaje se apareció "Esto es muy fácil pequeña, sigue mis instrucciones y todo esto terminara rápido". "¿Pequeña? Si tengo 23 años" me conteste mentalmente, a lo que vi otro mensaje "Estas lista para seguir mis instrucciones, ¿sí o no?". En ello espere que me apareciera el "sí y no" pero me encontré un aviso que decía "Utiliza el Micrófono para responder".
Mi voz estaba echa un nudo por tanto evento que estaba pasando, pero tome aire y respondí "Si, lo estoy" de repente el juego se puso rojo y unas letras negras junto a un pentagrama salieron, y me pedía que leyese en voz alta esto último. Lamentablemente no recuerdo que era lo que decía dado que era imposible para mí recordarlo, pero estaba escrito en latín, cosa que no me explico cómo hice para leerlo sin saber el idioma y también esta inscripción que leí sonaba igual que un texto de libro satánico.
El Audino continuó enviando mensajes: "Esto es muy fácil, pequeña. Sigue mis instrucciones y todo terminará rápido". "¿Pequeña? ¡Tengo 23 años!", respondí mentalmente. A lo que él replicó: "¿Estás lista para seguir mis instrucciones, sí o no?". Para responder, debía utilizar el micrófono, aunque mi voz estaba hecha un nudo debido a todos los eventos espeluznantes que ocurrían.
Con el corazón en la mano, tomé aire y respondí: "Sí, lo estoy". La pantalla se volvió roja, y letras negras junto a un pentagrama aparecieron. Me pidieron que leyera en voz alta lo que estaba escrito, pero no recuerdo exactamente lo que decía. Era un texto en latín, que sonaba como un hechizo de un libro satánico. Nunca esperé encontrarme con algo así, y mi vida hubiera sido mejor sin esta experiencia.
Al terminar de leer, las cosas empeoraron. Mi sprite de personaje empezó a moverse solo, y aunque yo no quería fusionar a Kyurem, el Audino tuvo un efecto sobre él. Kyurem se veía horrible, con sangre en sus dientes y cuerpo.
Cuando finalmente recuperé momentáneamente el control, miré a mi equipo con temor. Leo, Silver, Glace, Blaze (mi Heatran), Cresselia y Terrakion se veían espantosos. Sus sprites mostraban sangre en sus cuerpos, ojos rojos y sonrisas un tanto macabras, especialmente en Leo, Silver y Cresselia.
De repente, el equipo se cerró solo, y mi bolsa también, dejándome fuera de control nuevamente. Sabía que estaba siendo observada, e incluso sospechaba de la cámara de la DS. A pesar de ello, esperé nerviosa por lo que vendría. Kyurem activó la habilidad "Vuelo" y me envió a la zona de la Liga Pokémon.
"¿Debería ir allá?" me pregunté, perdida entre el miedo y los nervios. El Audino volvió a hablar: "¿Qué te parece? ¿Quieres intentar asustar a estos?". Me asusté al leer eso y no respondí. En segundos, mi personaje se encontraba frente a los cuatro miembros de la élite.
"¿Qué demonios está pasando?" Me pregunté en voz alta. Se suponía que los cuatro deberían estar en sus campos correspondientes, pero no, ahí estaban, diciendo algo similar a: "No te dejaremos pasar, eres una amenaza para cualquier entrenador o Pokémon en este mundo". Y de repente, comenzó una batalla espeluznante.
De golpe me encontré en una batalla cuádruple, pero yo solo contaba con 5 pokemon más el maldito audino, me sentí nerviosa dado que sabía que íbamos a perder o algo malo iba a pasar.
"Mierda, se supone que es uno a uno, no cuatro a uno" dije después de un rato, pero lo extraño que ni los pokemon fantasma o psíquicos parecían afectar a mis pokemon, al contrario estos se veían afectados más por mis pokemon.
De repente leí "Leo ha utilizado espada demoniaca", cosa que me quede hablándole al aire prácticamente "¿espada demoniaca? ¿no era espada sagrada?" de repente escuche un gruñido, era como si mi pokemon me hubiera escuchado y estuviese respondiéndome, podía ver a la sprite de Leo, el Cobalion observarme y sonrió a tal punto que me asusto, al verlo usar la espada sin que yo se lo pidiera contra el pobre cofagrigus , que el pobre pokemon se partió literalmente al medio lleno de sangre, cosa que me causo más asco que lo que vi en la caja, dado que se veían tan reales los órganos del pokemon partido al medio. Así pasaron los minutos y los cuatro de la elite cayeron ante mis pokemon todos muertos.
Cuando quede frente a los NPC, ellos gritaron furiosamente dado que estaban dolidos porque sus compañeros estaban muertos y la otra razón porque estaban prácticamente furiosos conmigo y con audino.
"Tu trajiste a esta bestia, pagaras las consecuencias con tu propia vida". Leí eso ultimo y dije "Aja, claro acaso vas a salir del juego a matarme, idiota" por alguna razón no pude evitar responderle al NPC a pesar de que sea estúpidamente cierto que no me podía oír.
"Pagaras las consecuencias, se llevara tu alma y te iras al infierno" Escuche a una de las elite decir eso ultimo antes de que se retiraran, pero no termino ahí.
De repente otro flash de batalla se hizo presente.
Ahí me vi a mi propia sprite que para ese entonces había cambiado, tenía el cabello largo negro, ropas extrañas góticas, por un momento me quede sorprendida dado que se parecía a un personaje que usaba en un rol de la temática misma y de repente leí " No se escaparan, porque primero los eliminare" y de repente veo a mi sprite aparecerse frente a frente a cada uno de ellos con una enorme espada de color negro brillante que esta ya tenía vestigios de sangre en ella, parecía que ya había sido usada.
La primera en caer fue la usuario de pokemon fantasmas, que atino a gritar del susto que le provoque, mi sprite se movía sola, dado que la chica quería huir a toda costa pero mi sprite se le ponía enfrente, hasta que me pareció ver que la misma se quedó quieta junto a una enorme mancha.
"No me digas que…" dije en un susurro espantada "¿la has matado?" volví a decir olvidando que tal vez no me escucharían.
De repente en la pantalla de arriba pude ver a mi sprite sonreírme en la pantalla como si me observara y cuando se quitó un poco de la visión me encontré con la usuario de pokemon fantasmas muerta de una enorme cortada en su espalda junto con una gran estocada, al parecer la había ejecutado de dos golpes haciéndole un gran sufrimiento previo a la estocada que la mataría en el corazón.
Causando un gran charco de sangre a su alrededor. Las situaciones se repitieron, el ultimo que dio problemas fue el elite cuatro usuario de pokemon lucha, que sabía defenderse hasta que en una descuidada maniobra de él, mi sprite quedo esquivando su intento de atraparme y le atravesó el pecho, pero tan brusco fue el movimiento que llego hasta el cuello y cabeza dejando un enorme tajo a la vista.
Comencé a llorar otra vez, ya demasiado asustada como para seguir viendo, pero no sabía porque seguía con esto, observe el medidor de batería de mi DS y estaba no muy lejos de suplicarme por la carga a la corriente, en mi interior suplicaba que esto terminase cuando la batería muriera, era demasiado para mi gusto y estaba demasiado asustada como para maniobrar el juego.
Lo último que ocurrió, fue que al llegar con la campeona, esta estaba lista ya sabiendo lo que le esperaba, pero antes de que pudiese el audino acabar con todos ellos incluyendo la campeona escuchamos un ruido fuerte.
De repente un resplandor y un ruido de un rugido furioso se hizo presente, cuando el pokemon recién llegado apareció, me quede con la boca abierta.
"¡Arceus!" Grite desesperada, entre medio ya de mi cansancio por el llanto y el nerviosismo volví a gritar "¡Por favor, Arceus! ¡Detenlos! ¡Hare lo que me pidas, pero detén esto! ¡No quiero que sigan así! ¡Por favor te lo suplico!" llore mucho más mientras que limpiaba mis lágrimas escuche al audino gruñir furioso y de repente me encontré mirando la pantalla.
La batalla entre Arceus y el Audino endemoniado fue épica. La sala se llenó de una energía intensa mientras ambos Pokémon se enfrentaban. Arceus mostró su poder divino, luchando con ferocidad para protegerme y detener la oscura amenaza que había invadido mi juego.
El Audino, por su parte, se mostraba confiado y sádico, pero su confianza comenzó a tambalearse cuando Arceus desplegó todo su poder. Golpe tras golpe, Arceus estaba decidido a liberar a mis Pokémon de la influencia maligna que los había poseído.
El escenario cambió a medida que la batalla se intensificaba, y pude ver cómo mis Pokémon afectados recuperaban su color y vitalidad originales. Arceus estaba limpiando la maldición y liberando sus almas.
En un movimiento final, Arceus lanzó un ataque que envolvió al Audino endemoniado en una luz brillante. Cuando la luz se desvaneció, el Audino había desaparecido por completo, y mi juego volvió a la normalidad.
Arceus hablo con profunda tristeza, al observar el estado de mi Serperior. De repente me pregunto "¿Quieres volverlo a ver? No puedo revivirle en ese estado, pero puedo dártelo nuevamente en forma de huevo, para que puedas criarle otra vez" leí y escuche sus palabras.
Asentí y volví a hablar "Si, por favor. Tengo que disculparme con él por haberlo metido en esto y con todos mis pokemon". No sé cuánto tiempo paso antes de que todo esto se terminase, mi entrenadora despertó como normalmente pasa en casa de su madre al terminar la liga, se veía todo normal "¿habrá terminado?" me pregunte, para cuando mire mi equipo estaban todos normal, incluso tenia a un huevo en mi equipo, cuando revise decía "Huevo de Shivy".
Sonreí y suspire feliz, dado que al parecer todo volvía a la normalidad, pensé en guardar la partida y luego en dormir un poco, me sentía agotada. Sentí un alivio inmenso al ver que mis Pokémon estaban a salvo y libres de la oscuridad que los había atormentado.
Con lágrimas en los ojos y con un profundo alivio, agradecí mentalmente a Arceus por su intervención salvadora.
Pero algo que no esperaba ocurrio, volvi a escuchar por ultima ves la voz de Arceus.
"Despierta ya, estas dormida todavía. No te preocupes todo ya está bien, no tendrás problemas de ahora en adelante"
¿Eh, estaba durmiendo? ¿En qué momento?…
Me pregunte atónita para despertarme de golpe dándome un golpe con la pared que estaba al lado de mi cama. Al parecer todo esto era una pesadilla, al quedarme dormida eran a penas las dos y media am, para cuando me desperté eran las cuatro y media am. Dos horas había durado toda esta maldita pesadilla.
Me espante y lo que atine a hacer fue mirar mi DS, y no había nada, incluso en la pokedex no estaba ese registro.
Me dije "Mierda, estoy loca, como carajos soñé tal cosa", pero me sentí extrañada al notar algo a mis espaldas, mire mi computadora tampoco estaba nada cambiado, incluso no figuraba mi charla con Silver.
Pero al mirar el chat privado me quede de una sola pieza y vi un mensaje de él que me preguntaba "¿Acaso no me recuerdas? Hice una visita a tu amigo, jajajaja creíste que Arceus te salvaría de mi ¡Niña ilusa! ¡Iré por ti en cuanto me libre de este chiquillo! ¡En tu próximo sueño te hare pagar a ti y a tus pokemon!" me quede perpleja creyendo que era un chiste de Silver de manera muy graciosa, pero… ¿Cómo sabia del audino?…
Repentinamente una siniestra figura emergió de entre las sombras, con ojos escarlata destellantes y una sonrisa macabra que parecía emanar sangre. Su presencia heló el ambiente y envolvió a todos en un escalofrío.
"Jajajaja, creyeron que se habían librado de mí... Pero en sus sueños, no estarán a salvo, pues iré a exterminarlos uno por uno. Tengan cuidado, pues en sus pesadillas, nadie los protegerá", susurró en tono burlón y sádico.
Una carcajada retorcida y sombría resonó en el fondo mientras la figura se alejaba con pasos sigilosos.
"Volveré por ustedes, y los haré pedazos", sus palabras se perdieron en la oscuridad, dejando una sensación de angustia y miedo en el aire
