Bicicleta

.

.

.

—Bueno, les dejé un regalo en el patio de su casa, espero que la reparen para que mi sobrina pueda andar en ella en unos años.

—Gracias por traerla, Daisy, esto significa mucho para nosotros.

—No tienes porqué— Ash logró escuchar que alguien la llamaba y la rubia volvió a hablar— muy bien cuñadito, te tengo que colgar, saludos a mi hermanita y a mi preciosa Ashley.

Ash asintió, aún siendo consciente de que no lo podían ver— Yo les digo, adiós Daisy.

—¡Adiós! Tracey, te dije que esto no —luego de aquello, se cortó la llamada y Ash soltó una carcajada por escuchar eso último.

Caminó hacia la entrada de su casa y salió al patio, como estaba oscureciendo, no podía ver con claridad todo a su alrededor, sin embargo sí logró distinguir algo, sonrió con nostalgia al ver ese viejo artefacto que por más ridículo que suene, lo unió con el amor de su vida. Se acercó lentamente a la bicicleta, pasó sus manos por el volante ya oxidado, el tono anaranjado ya no se podía apreciar muy bien y las ruedas estaban desinfladas.

—No puedo creer los años que han pasado, de seguro con unos cuantos retoques Ashley podrá empezar a usarla. — dijo en voz alta, consciente de que nadie lo escucharía, pues estaba solo.

—¡Pika! —bueno, al parecer no estaba completamente solo.

—Hola amigo, ¿Llegaste tan temprano?

—¡Papá! —Los ojos del entrenador Pokémon se iluminaron al instante y volteó a ver a su hija, tenía tan solo cinco años, ella tenía un cabello oscuro que no pasaba desapercibido por nadie, era liso y bastante largo y en ese momento estaba atado en una coleta alta, sus ojos eran de un color verde intenso, con pequeños puntos azules, traía unos shorts de mezclilla y una polera de color verde, de manga corta. Ash no podía estar más embobado por su niña.

—¡Cariño! —abrió sus brazos para recibir a su hija con un abrazo, la pequeña infante no tardó en saltar con su papá— Hola bebé, te extrañé mucho.

—Tan solo nos fuimos por una hora, Ash.

El mencionado alzó la vista para ver a su esposa, quien sonreía con ternura a ver el abrazo que aún compartían padre e hija— No me importa, no miento, las extrañé mucho— el moreno se acercó a la mejilla de Ashley y besó ruidosamente su cachete, la niña no tardó en soltar una carcajada— ven aquí, por favor Mist.

Hizo lo que Ash le pidió y se arrodilló en frente de ambos— aquí estoy ¿Qué pasó?

—Primero— alzó su mano a la mejilla de la pelirroja y le robó un pequeño beso en los labios— Hola Mist.

Misty solo sonrió y soltó una pequeña risa— Hola Ash.

—y en segundo lugar, mira lo que Daisy nos trajo mientras tú y Ashley no estaban. — apuntó a la bicicleta que se encontraba apoyada en un viejo árbol y los ojos de la pelirroja se llenaron de nostalgia al instante.

—¿Es...?

—Ajá.

—¿Una bicicleta? —la niña se separó del abrazo de Ash y se acercó a ver el artefacto.

—No es cualquier bicicleta, yo la use de niña— luego miró a su esposo y este evitó su mirada riendo— bueno, no por mucho tiempo, si te soy sincera, alguien aquí presente la carbonizó.

—No fue con intención.

—Pika.

—¿Qué significa carbonizó?

Dijeron los tres al mismo tiempo, los cuatro se rieron por aquello.

—Te explico, Ashley— Ash se arrodilló enfrente de su hija y empezó a hablar— carbonizar es quemar algo, hasta hacerlo carbón, pero tu mami está exagerando.

—¡¿Que estoy exagerando?! Eso es exactamente lo que pasó.

—No, no pasó eso, mi querida y bella esposa, y por favor no me interrumpas, no le des ese ejemplo a mi hija— Misty volteó los ojos riendo y se encogió de hombros mientras se daba la vuelta y así apreciaba su antigua bicicleta—Como te decía Ashley, tu mami está exagerando, Pikachu y yo, solo...— dejó de hablar unos segundos, tratando de pensar en una palabra que lo hiciera parecer más inocente— le hicimos un pequeño rasguño.

—Un rasguño dice— Pikachu, quien estaba al lado de la pelirroja, bajó las orejas, en señal de pena y Misty negó con la cabeza arrodillados en frente de él— No, tú no tuviste la culpa Pikachu, fue Ash quien destruyó mi bicicleta, no te sientas mal— la chica acariciaba su cabeza mientras decía eso— además ya han pasado muchos años y claro, sin esta bicicleta no hubiera conocido a Ash— esta última le guiñó un ojo— así que de cierta manera te lo agradezco.

Unos brazos la alzaron de un momento a otro y ésta soltó un chillido— ¡Lo sabía! ¡Agradeces que te carbonizara por completo esa bicicleta!

Ashley confundida, ladeó la cabeza hacia un lado— ¿Cómo, entonces si hiciste carbón la bicicleta de mi mami?

Misty, aún en brazos de su esposo, se rió— ¿Cómo vas a contestar a eso, Ash? —alzó las cejas, de manera divertida y este sólo refunfuño.

—Bueno...— miró a su alrededor y lo primero que vió, fue a su fiel amigo, seguro él lo ayudaría a parecer un padre cool— ¡Fue Pikachu!

—¡Pikachu! — el roedor soltó unas chispas en sus mejillas y rápidamente el entrenador Pokémon se retractó.

—Bien, sí, yo destruí la bicicleta, la hice carbón— miró a su amigo y frunció el ceño— eres un traidor.

La niña solo se rió por la extraña actitud de su papá y Misty, quien estaba aún en los brazos de Ash, carraspeó— eh... ¿Me puedes bajar?

Ash negó con la cabeza— Noup.

—Bueno, entonces mientras me cargas, te voy a empezar a regañar por mentirle a nuestra hija.

De forma automática, bajo a su esposa, sin antes besar su mejilla de manera fugaz— no hay por qué hacer eso.

—Claro que sí.

—Mamá, Papá— la niña, quien no estaba escuchando a sus padres, habló mientras se tallaba los ojos— quiero una bicicleta.

—Ahí la tienes cariño—señaló la bicicleta con su mano y ambas mujeres lo miraron alzando una ceja, la más pequeña solo estaba tratando de imitar a la mayor— ¿Qué? — preguntó y a continuación susurró— A veces me asusta que se parezcan tanto...

—¿Cómo se subirá a una bicicleta tan grande Ash? ella apenas tiene 5 años, no alcanzará los pedales— vió que su hija empezó a bostezar y a alzar sus manos para que la pelirroja la tomara en sus brazos— ¿Tienes sueño cariño? — la pequeña asintió— bien, vamos a dormir.

—¿Cuando sea mayor puedo usarla? —Misty asintió.

—Claro que sí— contestó, besando la mejilla de la niña— ¿Vienes?— miró a Ash y él asintió.

—Voy, solo dame un momento– se acercó a ambas— Buenas noches, Ashley— besó su mejilla y la niña murmuró algo que no se entendió— descansa —Ambas entraron y Ash, junto con Pikachu se quedaron viendo la bicicleta— sigo pensando que solo necesita unas reparaciones, más rueditas de entrenamiento y mi hija podrá andar sin problemas en ella.

—Pipikachu...— él negó con la cabeza, mientras con su pequeña manito se tomaba la frente.

—Bueno, no quiero discutir con Mist, así que como ella decida, después de todo al parecer todavía se hace todo lo que ella quiera, después de esa vez en el río, jamás dejé de hacer lo que ella pedía— soltó una risa junto con su pequeño amigo— aunque hiciera trampa.

Después de unos minutos, Misty apareció a su lado y se apoyó en su hombro— hace mucho que no la veía.

—Así que agradeces que te carbonizara esa bicicleta...—una sonrisa empezó a aparecer en sus labios y atrajo a su esposa aún más cerca de él.

—Espias conversaciones ajenas— levantó ambas cejas divertida— le admití eso a Pikachu, no a ti

—No es mi culpa escuchar algo que prácticamente gritaste.

Rodó los ojos y se separó del chico, dirigiéndose a la bicicleta— ¿Vamos a dentro? Hace mucho frío.

Ash asintió y ambos entraron a la casa, arrastrando el artefacto que les había permitido vivir todo lo que habían vivido hasta el momento.

.

.

.

Holaaaa, nuevo día uwu

No se me ocurrió nada con "Alma gemela" y luego de ocupar el "generador de palabras aleatoreas" en google, me salió Bicicleta y dije #DeAquíSoy JAJAJAJA

Que bueno que logré acabarlo xD porque no lo tenía listo xDD

¿Que les pareció? Por cierto, este es un poquito más largo uwu osiosi XD

Quería rompere el cliché de que la hija de Ash y Misty tuviera el cabello negro y ojos verdes, pero la verdad es que me encanta AJSJSJA asi que dije "Bueh, da igual" xD

Nos leemos!

.

CELMYAEPYEN_06