Delia jugando a ser casamentera.

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—Bienvenidos a casa.

—Gracias Mamá— el muchacho moreno besó la mejilla de su madre y rápidamente subió a su cuarto— ¡Misty, ponte cómoda, regreso en un segundo!

—Hola cariño, pasa, debes estar cansada.

—Gracias Sra Ketchum— pasó a la residencia, dejó su mochila que estaba colgada en su hombro en el sillón y miró a su alrededor— ¿Y Azumarill?

—Junto con Mr Mime y Pikachu en el jardín— Delia apuntó al patio trasero y la pelirroja asintió.

—Iré a verlo un momento, después de todo ya tengo que regresar al gimnasio.

—¿Cómo? ¿No te quedarás?

Misty negó con la cabeza— Ya sabe como son mis hermanas... hoy les supliqué que me sustituyeran en el gimnasio para que pudiera venir al río con Ash.

Delia asintió— Entiendo...— dijo en voz alta, sin embargo no se iba a quedar de brazos cruzados, no cuando ella quería que su hijo pasara mucho más tiempo con la pelirroja, para que estos dos, luego de doce años siendo mejores amigos, dieran un paso más, solo quería darles un empujoncito. Por dios, siempre supo que ellos dos serían el uno para el otro, desde la primera vez que conoció a la pelirroja, lo tenía claro. Así que no se iba a dar por vencida muy rápido. Luego de unos minutos, vió bajar a su hijo de su cuarto— Ash, cariño, necesito hablar contigo.

—Yo también— un leve sonrojo apareció en sus mejillas— de algo importante.

—Lo mío también lo es... Necesito que Misty se quede hoy en la casa a dormir— Ash alzó una ceja confuso.

—Pero hoy tenía que irse al gimnasio, sus hermanas no podían hacerse cargo, tenían que hacer un viaje o algo...

—Lo sé pero... necesito que me ayude en algo importante mañana en la mañana.

—¿No podría ayudarte yo?

—No cariño, es cosa de chicas...

—Mmm... Le diré, pero no creo que pueda.

—Tú solo invitala a quedarse en la casa.

Ash desvió la mirada sonrojado, llevó sus manos a su cuello, en señal de nerviosismo— bueno, con respecto a lo que te quería contar...

—¡Pikapi! —Pikachu saltó al hombro de su entrenador y este le sonrió con ternura.

—Hola Pikachu, ¿Pasaste una buena tarde? —El Pokémon asintió alegre— me alegro, amigo.

—Azumarill también la pasó bien— Misty entró en la sala, junto a su Pokémon y a Mr Mime, miró a Delia, mientras se acercaba al sofá y recogía su mochila— lamento Sra Ketchum que me tenga que ir tan deprisa, pero me acaban de llamar mis hermanas.

—Pero... ya les había hecho la cena.

—Ash perfectamente se podría comer todo lo que usted preparó ¿No?

—¡Oye! —exclamó el mencionado, la pelirroja simplemente se rió.

—Sé que mi hijo se podría comer todo lo que preparé, pero de igual manera quería que pasaras más tiempo...— hizo una pausa y miró a su hijo, luego siguió hablando— conmigo, hace mucho que no sé nada de ti, querida.

Misty resignada, dejó la mochila nuevamente en el sofá y le sonrió a Delia— Está bien, creo que podría quedarme unos veinte minutos más.

—No te preocupes, hablaré con tus hermanas para que te quedes aquí dos horas más.

—Espere un momento— empezó a hablar la pelirroja, sin embargo la dueña de casa ya estaba subiendo las escaleras en camino a hablar con sus hermanas, está suspiró y miró a Ash— ¿Le contaste?

Él negó con la cabeza acercándose a ella, le tomó la mano y besó el dorso de la misma— No, aún no, dice que quiere que te quedes a dormir en la casa, quiere que la ayudes a hacer una cosa de chicas— se encogió de hombros— le dije que tenías cosas que hacer en el gimnasio pero aún así quiere que te quedes.

Misty miró escaleras arriba y se empezó a reír, un bonito tono rojizo apareció en sus mejillas— Creo que sé lo que trama tu mamá.

—¿A sí? —ella afirmó con la cabeza y miró al chico— ¿Qué trama?

—Hace años que nos quiere ver juntos, ¿lo sabes no?

—¿De qué hablas?

—Aww, eres tan despistado— besó la mejilla de su actual pareja y se rió, Ash frunció el ceño automáticamente.

—No lo soy.

—Claro que lo eres.

—No.

—Claro que sí.

—No, no lo soy.

—Sí, lo eres— antes de que él nuevamente le replicara, le tapó la boca con sus manos y susurrando, dijo— ¿Te tengo que recordar cuanto tiempo estuve detrás de ti y tú ni cuenta de te dabas?

Ash soltó una tímida risa, pero con valor y su corazón latiendo a mil por hora, ubicó sus brazos en el cuello de la chica, acercándola a él—Bueno en ese caso, tú también eres una despistada, ¿No lo crees?

Esta vez la pelirroja desvió la mirada y soltó una risa nerviosa—No fue mi culpa, nunca fuiste muy claro... pero—su corazón dio un vuelco cuando Ash, empezó a besar una de sus mejillas.

—Ya sabes que de ahora en adelante será diferente, te amo y lo diré cuantas veces sean necesarias para que todo el mundo lo sepa.

La pelirroja sonrió y apoyó su frente en el hombro del chico —Lo sé —Se quedaron un momento en silencio, disfrutando de la compañía del otro —¿Cuando le dirás a tu mamá?

—Hoy, debe saberlo.

Misty levantó su cabeza y sonrió—Quiero estar presente cuando lo hagas— Ash asintió, se acercó más a la pelirroja, abrazándola.

—Claro, como tu digas, recuerda que tengo que hacer todo lo que digas, por tramposa, pero reglas son reglas, me ganaste.

Misty soltó una risa —No tienes ninguna prueba de que hice trampa.

—Claro que las tengo, tú eres la cabezota que no quiere aceptarlo.

—¿Llamas a tu novia cabezota? —separándose del abrazo, alzó una ceja con una actitud de falsa indignación— No me lo puedo creer.

—Pues créelo, novia o mejor amiga —nuevamente acercó a la chica a su pecho —te seguiré llamando cabezota por el resto de tu vida.

—¡Chicos!

Ambos, por la costumbre y por vergüenza, se separaron rápidamente, los dos mirando hacia lados contrarios.

Delia bajaba las escaleras, sonriente sin haberse percatado de lo que había pasado hace apenas unos segundos —Hablé con tus hermanas, querida.

—¿A sí? — su mano derecha estaba enrollando un poco su camisa, en señal de nerviosismo— ¿Que le dijeron?

—Me dijeron que encantada te podías quedar aquí hasta mañana, que ellas se encargaban de todo en el gimnasio, que no te preocupes, para que así pudieras pasar más tiempo conmigo— esto último lo dijo mirando al chico, Misty soltó una risa nerviosa.

—¿Está segura? Me habían dicho que no podían posponer su viaje...

—Misty, no dudes de las habilidades que tiene mi mamá para convencer a las personas —miró a Delia y rió— sé que puede hacer que cualquier persona cambie de opinión en un instante.

Delia asintió y Misty rió, sabía de las peculiares habilidades de la mamá de Ash para ese tipo de cosas, miles de veces ocupó esa táctica contra ella misma —entiendo, usted gana, me quedo hasta mañana.

—Maravilloso, cariño —La maternidad con la que la miraba, la hacía sentir en casa, por lo que tampoco estaba molesta con quedarse en esa casa, más aún si así podía pasar más tiempo con su novio.

—Oye mamá, hay algo que te quería hablar...

—Bien, cuéntame en la cena, pasen —Los hizo pasar a ambos a la cocina, donde ya había una mesa servida con tres platos y unos recipientes repletos de comida Pokémon.

—Gracias, es muy amable Sra Ketchum.

Delia y Mr Mime rápidamente empezaron a servir toda la comida, luego de que todo estuviera listo, todos empezaron a comer, incluyendo los Pokémon.

—Y cuéntame cariño, ¿Cómo has estado?

Con una servilleta, Misty limpió sus labios —La verdad es que todo muy bien, por cierto, la cena está deliciosa.

—Muchas gracias, la hice especialmente para los dos.

—¿A sí?

—Así es querido, quería que pasaramos un tiempo juntos, como la bonita familia que somos.

Ash no pudo evitar que sus mejillas se tiñeran de rojo, al parecer la sutileza de Delia no era muy buena— Misty tiene razón, la comida está muy buena, gracias mamá.

—Todo sea por mi hijo y— miró a la chica y sonrió— por mi hija, porque desde luego te considero como tal, Misty— la mencionada asintió avergonzada, pero sonrió.

—Muchas gracias por considerarme como tal, Sra Ketchum, yo también la quiero muchísimo.

Delia asintió y luego de que pasaran unos minutos, la dueña de casa volvió a hablar.

—Ash, quiero decirte algo.

—Te escucho— dijo, mientras tomaba un trago de agua.

—Estoy un poco triste, estoy perdiendo la esperanza de que alguna vez tengas novia.

Ash se ahogó con el agua que en ese instante estaba bebiendo y Misty solo se rió disimuladamente —¿Cómo dices? ¿De dónde sacaste eso? ¿Pierdes la esperanza de que tenga novia?

—Si, ¿Cuándo Mis, digo— Delia carraspeó— ¿Cuándo vas a presentarme a alguien?

—No puedo creer que mi propia madre no me tenga nada de fé —soltó un suspiro y volvió a hablar —Y ya que sacas el tema...

Delia lo interrumpió, hablando nuevamente— Ash, cariño, te adoro, pero eres muy despistado, a veces me gustaría echarte una mano—Misty se aguantó la risa, disimulando con una servilleta y Ash simplemente negó con la cabeza —no podrías simplemente, no lo sé, mirar a tu alrededor, quizás hay alguien que podría parecerte interesarte.

La pelirroja miró de reojo a Ash, quien en esos momentos este le devolvió la mirada, soltó una leve risa.

—¿Mirar a mi alrededor dices?

—Exacto —terminó de comer un trozo de carne y volvió a hablar— Ahora regreso, tengo que ir a buscar unas cositas a mi cuarto.

Delia se levantó del asiento y se dirigió hacia el segundo piso, Misty no aguantó más y se largó a reír, Ash solo negaba con la cabeza— si en este preciso momento no fuéramos una pareja, este momento hubiera sido muy incómodo.

—Lo sé— La chica seguía riendo —dile a tu mamá lo de nosotros, antes de que no lo sé, me empuje para que caiga en tus brazos o algo así.

— Si te soy sincero, no me molestaría que hiciera eso.

Delia entró a la cocina con dos bolsas de regalos, le pasó una a la pelirroja y luego a Ash— Tengan, ya que estamos en verano, se me ocurrió comprarles algo, es solo un detalle.

—No tenía que molestarse.

—Por favor, no es molestia, ábrelo, quiero ver tu reacción.

La pelirroja asintió y abrió la bolsa, en su interior había un vestido azul, tenía un escote de corazón, en la esquina inferior derecha se podía apreciar una rosa roja, el vestido por lo que logró suponer, le llegaría a las rodillas, era perfecto para época del año. Misty volteó a ver a la mamá de Ash y le sonrió— Muchas gracias, es precioso.

—No tienes porque darlas, cariño.

Ash de igual manera abrió su bolsa y sacó una camisa a cuadros azul, esta tenía las mangas cortas —Gracias mamá— miró el vestido que aún tenía en las manos su novia y sonrió —parece que vamos a juego.

Delia sonrió de manera inocente y asintió —Vaya, no lo había notado, se van a ver preciosos, usenlos mañana, ¿Si?

—Mamá— habló Ash con una sonrisa en los labios.

—¿Sí, cariño?

—Tengo novia.

Delia dejó de sonreír en ese instante y ladeó la cabeza, confundida —¿Cómo?

—Lo que escuchaste, te lo he estado tratando de decir toda la tarde.

—¿De qué estás hablando? —Miró a la pelirroja quien sonreía— No me digas que...

Ash desvió la mirada hacia la pelirroja y asintió —Es lo que supones, sí— afirmó el moreno— está a tu lado, saluda Mist.

Delia volteó a ver a Misty y esta sonrió apenada—Hola.

Pasaron tan solo dos segundos y Delia saltó a abrazar a ambos chicos— ¡¿Por qué no me lo dijeron antes?!

—No me dejabas hablar nunca— Ash rió, mientras recibía el abrazo de su mamá.

—Desde la mañana, cuando dijiste que ibas a ir con Misty al río, estuve planeando esta cena, los regalos y todo este teatro solo para acercarlos —Ambos chicos rieron.

—Me percate de ello, Sra Ketchum, creo que no fue muy sutil que digamos...

—Estoy realmente muy feliz, queridos— besó los cachetes de los dos y estos sonrieron.

—Nosotros también lo estamos, mamá.

—No puedo creer que no me di cuenta— miró a su hijo—y yo que acababa de decirte que eras despistado —suspiró— bueno, de tal palo tal astilla.

—¡Oye!

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Holaaa, aquí estoy, un poco tarde pero en el día yujuuu jajaja

No sé porque me constó tanto, estoy desde las 3 de las tarde escribiendo y recién a las 9:30 terminé, dioooos

No sé si es el mejor one-shot que hice, lo dudo mucho la verdad xD, pero no creo que esté tan mal jajjaj

Nos leemos mañana en el 5to día

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CELMYAEPYEN_06