Randvi seguía a un ciervo en silencio, avanzaba por la nieve sin hacer ningún ruido y se detuvo al ver al ciervo quieto, lo apuntó con el arco y tras respirar hondo, disparó pero la flecha se desvió y el ciervo salió huyendo. Randvi maldijo enfadada y se dispuso a encontrar al ciervo de nuevo cuando una risa la hizo detenerse, miró a su alrededor y vio a una niña rubia que la miraba sonriendo:

¿De que te ries? - le preguntó Randvi molesta.

-Eres terrible con el arco - le dijo la niña acercándose.

-Estoy aprendiendo, mejoraré - le dijo Randvi mirándola.

-Si tu lo dices, soy Eivor - le dijo Eivor mirándola.

-Soy Randvi, no eres del clan, ¿De dónde eres? - le preguntó Randvi sonriendo.

-No soy de ningún sitio, vivo aquí - le dijo Eivor.

-¿Quieres hacer bolas de nieve? - le preguntó Randvi dejando el arco y el carcaj a un lado.

-¿Por que haría eso? - le preguntó Eivor extrañada.

-Para jugar - le dijo Randvi confundida.

-¿Jugar? - le preguntó Eivor sin entender nada.

-Si, ¿No has jugado a lanzar bolas de nieve? - le preguntó Randvi formando una bola de nieve con sus manos.

-No, yo entreno para ser una drengr y seré la mejor - le dijo Eivor sonriendo con orgullo.

-Eso esta muy bien, pero hay que divertirse también - le dijo Randvi lanzándole la bola de nieve y dándole en la cara.

Randvi se rió y Eivor se sacudió la nieve, miró a Randvi y cogió un poco de nieve, hizo una bola y se la lanzó a Randvi que se reía. Esta se quitó la nieve y le lanzó otra bola que Eivor esquivó y corrió hacia ella. Ambas se lanzaron bolas de nieve durante un rato entre risas, cuando se detuvieron, Randvi recogió el arco y el carcaj y se acercó a Eivor que la miraba sonriendo:

-Ha sido muy divertido - le dijo Randvi.

-Si, es la primera vez que lanzó bolas de nieve - le dijo Eivor sonriendo.

-Te enseñaré más juegos - le dijo Randvi.

-¿Por qué? - le preguntó Eivor sorprendida.

-Somos amigas y te enseñaré a divertirte - le dijo Randvi sonriendo.

-No se si volveremos a vernos, no deberíamos ser amigas - le dijo Eivor.

-No digas eso, quiero verte de nuevo - le dijo Randvi.

-¿De verdad? - le preguntó Eivor sonrojada.

-Si, nos vemos mañana aquí, ¿Que me dices? - le preguntó Randvi.

-No se si podré venir todos los días, pero haré todo lo posible, lo prometo Randvi - le dijo Eivor sonriendo.

-Yo vendré todos los días y si un día no vienes, no me enfadare - le dijo Randvi.

-Voy a marcar ese árbol, será nuestro punto de encuentro - le dijo Eivor sacando un cuchillo de su bota.

-Buena idea - le dijo Randvi sonriendo.

Eivor gravó las letras r, y, e, y miró a Randvi, esta le dió el visto bueno y ambas se despidieron. Cada día Randvi iba al punto de encuentro y unas veces Eivor podía escaparse y estar un rato con ella y otras no, pero Randvi no se molestó como prometió. Habían pasado varias semanas y Randvi se acercó al punto de encuentro y vio a Eivor sentada a los pies del árbol, se acercó corriendo y se sorprendió al ver la venda en la cara de Eivor:

-¿Qué te ha pasado? - le preguntó Randvi preocupada.

-No fui lo suficientemente rápida y el hacha me dio, dicen que me quedará cicatriz, ahora estaré fea y daré miedo - le dijo Eivor abatida.

-No lo creo, tendrás una cicatriz, pero no serás fea y mucho menos darás miedo - le dijo Randvi sentándose a su lado.

-¿Tú crees? - le preguntó Eivor sonrojada.

-Lo creo, pero ten cuidado, no quiero perderte - le dijo Randvi asustada.

-Lo tendré, lo prometo - le dijo Eivor mirándola.

-¿Te duele mucho? - le preguntó Randvi.

-Un poco, me dolió mucho cuándo me curaban, mi madre me regañó por llorar - le dijo Eivor.

-Puedes llorar, no es algo malo y no dejas de ser una drengr por ello, no le hagas caso - le dijo Randvi molesta.

-Para ella soy débil si lloro - le dijo Eivor cansada.

-Para mi no lo eres, eso tiene que doler mucho, yo aún seguiría llorando - le dijo Randvi.

-Haces que me sienta mejor - le dijo Eivor intentando sonreir.

-Quiero darte una cosa - le dijo Randvi quitándose el collar que llevaba.

-¿Por que te lo quitas? - le preguntó Eivor confusa.

-Este cuervo tallado se llama Synn, ha cuidado de mi y ahora quiero que cuide de ti - le dijo Randvi poniéndole el collar con cuidado.

-Gracias, pero yo no tengo nada para darte - le dijo Eivor apenada.

-No importa, somos amigas y eso es suficiente - le dijo Randvi sonriendo.

-Seremos siempre amigas - le dijo Eivor alegre.

-Siempre siempre - le dijo Randvi sonriendo.

-¡Oh que tierno! - exclamó una voz cerca de ellas.

Ambas se pusieron de pie y vieron a una mujer que las miraba, Eivor la reconoció y dió un paso delante de Randvi molesta:

-¿Que haces aquí mamá? - le preguntó Eivor enfadada.

-Buscarte, habías desaparecido con una raja en la cara, podrías haber muerto por ahí, ¿Eres consciente de ello? - le preguntó Fryda molesta.

-Eivor, no deberías haber hecho eso, tienes que curar esa herida, Fryda tiene razón - le dijo Randvi preocupada.

-Tu amiguita es inteligente, ahora muévete - le ordenó Fryda.

-Gracias, me llamo Randvi - le dijo Randvi sonriendo.

-¿Eres la hija del Jarl Hranf? - le preguntó Fryda sorprendida.

-Es mi padre, ¿Porqué? - le preguntó Randvi desconfiada.

-Eres muy astuta Eivor, ahora tengo algo que usar contra el Jarl - le dijo Fryda acercándose a Randvi.

-¡Déjala en paz! - le gritó Eivor protegiendo a Randvi.

-No protejas a una enemiga, los suyos nos desterraron - le dijo Fryda fríamente.

-Randvi no ha hecho nada malo - le dijo Eivor.

-Es su hija, quítate de enmedio - le ordenó Fryda.

-¡No! - gritó Eivor.

Fryda miró a Eivor molesta cuando apareció un hombre, este miró a Randvi y luego a Fryda molesto:

-¡Padre! - llamó Randvi sorprendida.

-¿Que haces aquí Fryda? - le preguntó el jarl Hranf.

-Vine a buscar a mi hija - le dijo Fryda fríamente.

-Sabes que no puedes estar aquí - le advirtió Hranf.

-Ella aún no lo sabe, quieres castigarla - le dijo Fryda.

-No voy hacer eso, llévatela - le dijo Hranf mirando a Eivor.

-Lo siento Randvi - le dijo Eivor tristemente.

-Pase lo que pase, no me olvides - le dijo Randvi al oído antes de acercarse a su padre.

Randvi miró a Eivor y siguió a su padre hasta el asentamiento en silencio, entraron en la casa comunal y Hranf la miró seriamente. Randvi hiba a decir algo pero Hranf habló primero, ordenó que no saldría del asentamiento hasta que el lo decidiera y aunque Randvi se quejó y mencionó a su amiga, Hranf no se retractó y Randvi se alejó a su aposento abatida. Eivor no tuvo la misma suerte que Randvi, Fryda la regañó bastante y le dió una bofetada justo sobre la venda que cubría su mejilla antes de dejarla sola, Eivor miró el cuervo que Randvi le había dado y dejó salir las lágrimas por primera vez. Los días fueron pasando y Eivor volvía al lugar donde solían encontrarse ella y Randvi, pero esta nunca volvió y un día Eivor dejó de ir, sabía que no volvería a verla más y decidió centrarse en convertirse en una gran drengr.

Los años fueron pasando y ambas crecieron, Eivor se convirtió en una gran drengr mientras que Randvi era una gran estratega y guerrera, ninguna se olvidó de la otra a pesar de los años que habían pasado. Eivor volvió de cazar, dejó el jabalí para que lo preparasen y se sentó juntó a Sigurd, esté miró el jabalí sonriendo y luego a Fryda que los miraba seriamente:

-Buena caza hermana - le dijo Sigurd sonriendo.

-Gracias hermano - le dijo Eivor.

-Hijos míos, ha llegado el día, llevó años preparando este plan y es hora de ponerlo en marcha - les dijo Fryda sonriendo.

-¿De que se trata el plan? - le preguntó Sigurd.

-El asentamiento vuelve a estar abierto, muchos jovenes tienen que salir a cazar y demostrar que pueden alimentar a su gente, quiero que tú ataques a uno y Eivor lo salve, así se ganará el derecho de ir al asentamiento y podrá ganarse la confianza de la gente allí - les contó Fryda fríamente.

-¿Para que? - le preguntó Eivor.

-Para atacar llegado el momento, nos dejarás entrar por la noche y los pillaremos desprevenidos - le dijo Fryda sonriendo.

-¿Porque no puedo ser yo quién rescate? - le preguntó Sigurd confuso.

-Eres el hijo de Styrbjorn, te matarán o te devolverán aquí de nuevo, en cambio, Eivor no lo es, estoy segura de que al verla, la reconocerán - les dijo Fryda.

-¿Qué? - le preguntó Eivor atónita.

-¿Creías que eras mi hija? Te encontré mientras huíamos, tus padres habían muerto aquella noche, da las gracias a Hranf por ello - le dijo Fryda fríamente.

-¿No eres? ¿No somos? - les pregunto Eivor confusa.

-Somos hermanos pero no de sangre, no te preocupes - le dijo Sigurd nervioso.

-No soy tu madre, si eso te hace sentir mejor, ahora tengo cosas que preparar - les dijo Fryda.

Fryda se marchó y Sigurd miró a Eivor preocupado, entonces se acordó de algo, fue hasta su tienda, cogió un hacha del cofre y volvió con Eivor, que seguía en el mismo sitio pensativa:

-Hermana, se que debería haberte contado esto hace tiempo, pero pensé que sería mejor cuando fueras adulta, hay cosas que yo no he logrado entender aún y soy mayor que tú - le dijo Sigurd mirándola.

-No estoy enfadada, solo sorprendida - le dijo Eivor.

-Lo que ha dicho es cierto, mientras nos poníamos a salvo, pasamos junto a una mujer y un hombre, habían muerto luchando y protegiendo a una pequeña que los miraba asustada, Fryda no lo pensó y te cogió en sus brazos - le contó Sigurd mirando el hacha.

-No recuerdo eso - le dijo Eivor mirándolo.

-Tenías como cuatro años, es normal. Ellos te querían, eso lo sé, yo cogí esto antes de seguir a mi madre - le dijo Sigurd mostrándole el hacha.

-¿Un hacha? - le preguntó Eivor sonriendo.

-El hacha de tú padre, la he guardado para cuándo llegará este día, quiero devolvértela, te pertenece - le dijo Sigurd dándole el hacha.

-Gracias hermano - le dijo Eivor sosteniendo el hacha.

-He rezado porque mi madre deje atrás todo ese odio y ese deseo de venganza, pero esta consumida y cega por él - le dijo Sigurd apenado.

-Lo siento - le dijo Eivor.

-Y yo, no deseo comenzar otra guerra, aún veo lo que ocurrió por culpa de mi padre - le dijo Sigurd.

-No dejaremos que eso pase, impediremos la guerra a toda costa - le dijo Eivor decidida.

-Esta bien, será nuestra misión - le dijo Sigurd sonriendo.

Eivor miró el hacha y se alejó por el bosque, se detuvo juntó al árbol donde grabó las iniciales de Randvi y la suya y se sentó a sus pies, necesitaba pensar sobre todo lo que había pasando, aún no creía que Fryda no era su madre y no sabía si alegrarse por ello o no. Había pasado un rato cuándo un ruido le llamó la atención, se levantó y avanzó despacio, sin hacer ruido hasta que vio a una joven con un arco, su pelo era rojo como el fuego y había pecas salpicando sus mejillas, por sus ropas, Eivor dedujo que era una guerrera y el tono verde resaltaba el verde de sus ojos. Eivor pensó que estaba viendo a una valkiria y que había muerto sentada a los pies del árbol, la mujer la vio y le apuntó con el arco, sacándola de su ensimismamiento y levanto las manos en señal de paz:

-Dame una razón para no dispararte - le dijo la mujer sin titubear.

-Lo siento, oí un ruido y creí que sería algún tipo de animal, no esperaba ver a una valkiria cazando - le dijo Eivor nerviosa.

-No soy una valkiria - le dijo la mujer bajando el arco despacio y mirándola.

-Lamento haber interrumpido tu caza - se disculpó Eivor.

-¿Eivor? - le preguntó la mujer sorprendida.

-Es mi nombre, ¿Nos conocemos? - le preguntó Eivor mirándola con curiosidad.

-Eres tú de verdad - le dijo la mujer sonriendo.

-¿Randvi? - le preguntó Eivor atónita.

-Si, soy yo, creí que no volvería a verte nunca - le dijo Randvi abrazándola.

-Randvi, has crecido mucho - le dijo Eivor sonriendo.

-Tú también, te dije que la cicatriz no te haría fea - le dijo Randvi sonriendo y acariciando la mejilla con sus dedos.

-Sanó bien. Tú eres hermosa - le dijo Eivor sonrojada.

-Lo he notado cuando me has llamado valkiria - le dijo Randvi sonriendo.

-¿Qué te trae por el bosque? - le preguntó Eivor sonrojada.

-Cazar, pero sigo siendo torpe - le dijo Randvi avergonzada.

-No digas eso, te ayudaré a mejorar - le dijo Eivor sonriendo.

-¿De verdad? - le preguntó Randvi sonriendo.

-Si, tienes que ser capaz de alimentarte y alimentar a los tuyos, como una gran Jarlskona - le dijo Eivor.

-Lo sé - le dijo Randvi con un dejo de tristeza en su voz.

-Podemos vernos en nuestro árbol y te ayudaré, ¿Lo recuerdas? - le preguntó Eivor sonriendo.

-Si pero tengo una idea mejor, ven conmigo, diré que me salvaste de un oso y te dejarán quedarte - le dijo Randvi.

-¿No me encontraré con hachas en mi cuello? - le preguntó Eivor preocupada.

-No, confía en mi - le dijo Randvi sonriendo.

-Esta bien, tengo que hablar con mi hermano antes de irme, espérame en nuestro árbol, no tardaré mucho - le dijo Eivor sonriendo.

-Allí estaré - le dijo Randvi sonriendo.

Eivor volvió rápidamente y se acercó a Sigurd, le indicó que la siguiera hasta otro lado para hablar a solas y Sigurd la siguió confuso, Eivor se detuvo y tras cerciorarse de que no había nadie más, miró a Sigurd sonriendo:

-He visto a Randvi, estaba cazando y me ha invitado a ir con ella - le contó Eivor sonriendo.

-Debe ser una gran Jarlskona ahora - le dijo Sigurd sonriendo.

-Aún no lo es, pero es la criatura más hermosa que he visto - le dijo Eivor sonrojada.

-¿Y por qué estás aquí conmigo? - le preguntó Sigurd.

-Voy a ir con ella, le contaré al jarl lo que pasa con Fryda, nadie aquí quiere luchar excepto ella - le contó Eivor.

-No es mala idea, yo te cubriré, de todas formas Fryda quería que fueras al asentamiento - le dijo Sigurd sonriendo.

-Gracias hermano - le dijo Eivor abrazándolo.

-Corre, vete - le dijo Sigurd sonriendo.

Eivor volvió con Randvi y ambas fueron al asentamiento, Eivor se percató de las miradas de desconfianza dirigidas hacia ella pero las ignoró siguiendo a Randvi, ambas entraron en la casa comunal y se acercaron al trono donde estaba sentado el jarl, Eivor lo miró y se quedó tras Randvi nerviosa:

-Padre, no he cazado el ciervo - le dijo Randvi avergonzada.

-Vienes con las manos vacías, tienes que ser capaz de traer comida hija - le dijo Hranf.

-Lo lamento, lo haré mejor la próxima vez, lo prometo - le dijo Randvi.

-Esta bien, ¿Quién viene contigo? - le preguntó Hranf mirando a Eivor.

-Es Eivor, me salvó de un oso, apareció mientras cazaba a ese ciervo y no pude coger otra flecha lo suficientemente rápido, por suerte Eivor oyó los ruidos y me salvó - le explicó Randvi.

-Entiendo, ¿Qué recompensa pides? - le preguntó Hranf mirándola.

-No busco recompensa, jarl Hranf - le dijo Eivor sorprendida.

-Me gustaría que se quedara, no nos ha hecho nada y merece demostrar que esta de nuestro lado, es justo que pueda demostrarlo - le dijo Randvi.

-Es justo, ¿Estás de acuerdo en demostrar que eres nuestra aliada? - le preguntó Hranf sonriendo.

-Será un honor poder demostrarlo, agradezco la oportunidad, mi jarl - le dijo Eivor sonriendo.

-Gracias padre - le dijo Randvi sonriendo.

-Bienvenida al clan del zorro, seguro que Randvi estará encantada de enseñarte el asentamiento - les dijo Hranf sonriendo.

-Claro, vamos Eivor - le dijo Randvi sonriendo.

-Gracias mi jarl - le dijo Eivor.

Eivor siguió a Randvi, esta dejó el arco y el carcaj en su aposento y salieron de la casa comunal, Randvi le mostró el asentamiento y a su gente. Se disponían a volver a la casa comunal, cuando Randvi vio a Gunnar y se acercaron a él, este se limpió las manos en un trapo que tenía y las miró sonriendo:

-Randvi, veo que vienes acompañada - les dijo Gunnar sonriendo.

-Hola Gunnar, esta es Eivor, le estaba enseñando el asentamiento. El es Gunnar, no hay un herrero mejor que él - les dijo Randvi sonriendo.

-Hola Gunnar - le saludó Eivor.

-Bienvenida Eivor, espero que te guste estar entre nosotros - le dijo Gunnar.

-Yo también lo espero, por cierto, mi hermano me dió esta hacha hace un rato, ¿Sería posible ponerla a punto? - le preguntó Eivor mostrándole el hacha.

-¡Por todos los dioses! El hacha de Varin, no pensé que volvería a verla - le dijo Gunnar sorprendido.

-Era de mi padre - le dijo Eivor nerviosa.

-Eivor Varinsdottir, muchos creímos que habías muerto aquella noche - le dijo Gunnar aliviado.

-¿Varinsdottir? - le preguntó Eivor confusa.

-Si, eres la hija de Varin y Rosta, no los recuerdas pero eran buenas personas y te querían más que a nada, eras su orgullo - le dijo Gunnar sonriendo.

-Yo, me gustaría tener un recuerdo de ellos - le dijo Eivor apenada.

-Te contaré cosas de ellos, ahora dame ese hacha, te la dejaré como recién hecha - le dijo Gunnar sonriendo.

-Gracias Gunnar - le dijo Eivor dándole el hacha.

-Te avisaré en cuanto esté, así que haz caso a Randvi mientras te enseña todo esto - les dijo Gunnar sonriendo.

-Eso haré - le dijo Eivor mirando a Randvi.

-Hasta luego Gunnar - se despidió Randvi sonriendo.

-Hasta luego - les dijo Gunnar.

Ambas dejaron a Gunnar y volvieron a la casa comunal, se sentaron en una de las mesas y Eivor se sirvió un poco de comida, Randvi hizo lo mismo y miró a Thora que estaba sentada a su lado y miraba a Eivor preocupada:

-No te va hacer nada, tranquila - le dijo Randvi sonriendo.

-¿Quién es? - le preguntó Thora mirando a Eivor.

-Es Eivor, te he hablado de ella - le dijo Randvi.

-Eivor, soy Thora, la hermana de Randvi - le dijo Thora sonriendo.

-Es un honor conocerte pequeña guerrera - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Qué te pasó en la mejilla? - le preguntó Thora.

-No me alejé lo suficientemente rápido de un hacha y me alcanzó - le contó Eivor.

-¿Duele? - le preguntó Thora acercándose a ella.

-No, hace tiempo que no me duele - le dijo Eivor sonriendo.

-Thora deja que cene tranquila - le dijo Randvi.

-No te preocupes, no me molesta - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Donde va a dormir? - les pregunto Thora.

-Dormirá en mi aposento y yo compartiré el tuyo, solo hasta que encontremos algo para ella - les dijo Randvi mirándolas.

-No quiero quitarte tú cama - le dijo Eivor sorprendida.

-No pasa nada, será solo un tiempo y Thora y yo hemos dormido juntas antes - le dijo Randvi sonriendo.

-Vale - le dijo Eivor.

-Te espero en mi aposento entonces, que descanses Eivor - les dijo Thora sonriendo.

-Tu también Thora - le dijo Eivor sonriendo.

Thora se marchó y ambas terminaron de cenar tranquilamente, Randvi llevó a Eivor a su aposento, le deseó buenas noches y se fue con Thora. Eivor miró el aposento asombrada, era grande y la cama parecía cómoda, se sentó y se quitó las botas, dejándolas a un lado, dejó el hacha juntó a las botas y se quitó la ropa que cubría su torso, dejándola doblada sobre una silla que vio en una esquina y se quedó con la tela que cubría su pecho y los pantalones. Se volvió para meterse en la cama cuándo vio a una mujer en la puerta mirándola, Eivor supuso que debía ser la madre de Randvi, ya que se parecían pero la mujer era mayor que ambas, Eivor la miró detenidamente preocupada:

-Eres la viva imágen de Rosta - le dijo la mujer sonriendo.

-¿Rosta? ¿Lo soy? - le preguntó Eivor.

-Si, soy Revna, la madre de Randvi y Thora y esposa del Jarl Hranf, me alegro de que estés aquí - le dijo Revna.

-Hoy supe que mi madre no es Fryda, que mis padres murieron protegiéndome, ¿Cómo eran? - le preguntó Eivor.

-Rosta era una gran drengr y Varin también, además, Rosta era una buena matrona, ayudó a muchas mujeres a tener un buen parto, a mi incluida - le contó Revna sonriendo.

-¿Y Varin? - le preguntó Eivor sentándose en la cama e invitándola a sentarse a su lado para seguir hablando.

-Varin era un gran cazador y pescador, enseñó a los más jóvenes esa tarea y siempre se preocupaba porque no faltase alimento y pieles, sobre todo en invierno - le contó Revna sentándose a su lado.

-Ojalá pudiera recordarlos - le dijo Eivor tristemente.

-Eras muy pequeña, pero quiero que sepas, que te querían más que a nada, estaban muy orgullosos de ti - le dijo Revna sonriendo.

-¿Cree que lo están todavía? - le preguntó Eivor nerviosa.

-No veo porque no lo estarían - le dijo Revna.

-Tal vez no sea como ellos esperaban que fuera - le dijo Eivor.

-Eres una drengr, como ellos y una gran cazadora, ellos querían que fueras feliz siendo lo que tú quisieras ser - le dijo Revna sonriendo.

-Gracias Revna - le dijo Eivor sonriendo.

-Bienvenida a casa - le dijo Revna levantándose.

Revna salió del aposento y Eivor se metió en la cama, pensó en todo lo que había pasado hasta que la venció el sueño. Los días fueron pasando y las semanas se convirtieron en meses, Eivor fiel a su palabra, enseñó a Randvi a cazar y esta le enseñó a divertirse, le encantaba ver a Eivor sorprenderse y sonreír con cada cosa nueva que descubría, incluso solía jugar con los niños y estos la adoraban. Eivor también demostró que era una aliada y el Jarl le dió un lugar junto a los asaltantes y le pidió que enseñará a los jóvenes a cazar, Eivor estaba feliz de aceptar. Además Randvi y ella se habían acercado cada vez más, Eivor sabía que era lo que sentía, se había enamorado pero Randvi era la hija del Jarl y ella una desterrada, la habían aceptado pero no cambiaba de donde venía. Un ruido la sacó de sus pensamientos y se acercó al aposento de Thora, la pobre se había torcido un tobillo y no llevaba bien el reposo, la vio sentada en la cama, con la pierna estirada y cara de circunstancia, sonrió y se sentó a su lado:

-¿Va todo bien? - le preguntó Eivor sonriendo.

-Me aburro de estar aquí, todos estan haciendo algo y yo no puedo - le dijo Thora haciendo un puchero.

-No es para tanto, además, si no se cura bien, podría dolerte para siempre al caminar, unos días no hacen daño - le dijo Eivor.

-Lo sé, pero no me gusta estar aquí sola - le dijo Thora.

-¿Que te parece si te llevó a cuestas y nos sentamos en el muelle? - le preguntó Eivor sonriendo.

-¿De verdad? - le preguntó Thora sonriendo.

-Claro, vamos - le dijo Eivor.

Eivor cargó a Thora sobre su espalda y salieron de la casa comunal, pasearon hasta los muelles y dejó a Thora con cuidado, antes de sentarse a su lado:

-Gracias Eivor - le dijo Thora moviendo los pies en el agua.

-No hay de que, el agua fresca seguro que te hace bien en el pie - le dijo Eivor.

-Deberías decirle a Randvi lo que sientes por ella, ella siente algo por ti también - le dijo Thora mirando el río.

-Ella es hija del Jarl, seguramente deba estar con alguien más como ella, no con una persona que vivió desterrada, dudo que esten de acuerdo en eso - le dijo Eivor.

-Randvi elige con quién quiere estar y no hay pretendientes para ella, eres tan digna como el hijo de un jarl - le dijo Thora sonriendo.

-¿Tú crees? - le preguntó Eivor nerviosa.

-Se que Randvi te importa de verdad, tú la quieres y ella te quiere a ti - le dijo Thora.

-Randvi es maravillosa, el día que la vi, creí ver a una valkiria - le dijo Eivor sonrojada.

-Soy consciente de que mi hermana es hermosa, he visto como la miran - le dijo Thora sonriendo.

-Es inteligente y amable, se preocupa por todos antes que de si misma - le dijo Eivor sonriendo.

-Asi es Randvi, estás enamorada de ella - le dijo Thora sonriendo.

-Espero que no hayas venido andando - les dijo Randvi.

Ambas se sobresaltaron y se giraron para ver a Randvi de pie, mirándolas seriamente, Eivor se levantó y la miró sonriendo nerviosa:

-Hola Randvi - le dijo Eivor nerviosa.

-Espero que no hayas forzado ese pie, jovencita - les dijo Randvi.

-No, palabra, me trajo Eivor - le dijo Thora sonriendo.

-Dice la verdad, la he traído yo - le dijo Eivor sonriendo.

-Esta bien, ya me han liberado de mis deberes de futura Jarlskona - les dijo Randvi cansada.

-¿Estás bien? - le preguntó Eivor.

-Cada vez es más exigente, siento que llevo algo al cuello que cada día aprieta más y más y me asfixia - le dijo Randvi.

-Tranquila, no estás sola - le dijo Eivor abrazándola.

-Me alegro de teneros, a las dos - les dijo Randvi sonriendo.

-Tengo una idea - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Qué idea drengr? - le preguntó Randvi mirándola con sospecha.

-Vamos a meternos en el río - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Qué? - le preguntó Randvi sorprendida.

-Hace calor, el agua esta fresca y necesitas relajarte, ¿Ves otra opción mejor? - le preguntó Eivor.

-Esta bien, tú ganas - le dijo Randvi sonriendo.

Eivor la miró feliz y dejó sus ropas junto a Thora, quedándose en ropa interior, las miró y saltó al agua, Randvi hizo lo mismo y se unió a ella en el agua. Ambas se salpicaron agua entre risas durante un rato, cuando pararon, Randvi la abrazó sonriendo y nadó hasta Thora para salir del agua, Eivor la siguió y se detuvo juntó a Thora, miraba a Randvi, cuándo vio a Petra acercarse a ellas:

-Te dije que sería bueno - le dijo Eivor sonriendo.

-Gracias - le dijo Randvi sonriendo.

-Eivor, te estaba buscando, hola Randvi, hola Thora, ¿Qué tal el pie? - les pregunto Petra sonriendo.

-Hola Petra, algo mejor, gracias - le dijo Thora sonriendo.

-Hola Petra - la saludó Randvi.

-Aqui estoy, ¿Ocurre algo? - le preguntó Eivor preocupada.

-Se han visto lobos al norte del asentamiento, demasiado cerca y voy a ir a cazarlos, me preguntaba si querías acompañarme - le dijo Petra.

-Claro, cuenta conmigo - le dijo Eivor sonriendo.

Eivor salió del agua y comenzó a vestirse, no paso desapercibida como Petra miraba a Eivor, por lo que Randvi podía ver, se la estaba comiendo con los ojos y Eivor no se daba cuenta, Randvi dejó de mirarlas y se sentó al lado de Thora. Eivor terminó de vestirse y se acercó a Randvi y a Thora, miró a Petra y luego a Randvi sonriendo:

-No tardaré mucho, ¿Nos vemos después? - le preguntó Eivor.

-Si, estaré en la casa comunal cuando vuelvas - le dijo Randvi sonriendo.

-Cazalos a todos - le dijo Thora sonriendo.

-Lo haré - les dijo Eivor sonriendo.

Eivor se acercó a Petra y la siguió por el asentamiento, se adentraron en el bosque y Petra examinó la zona, encontró rastros de los lobos y siguió avanzando con Eivor siguiéndola. No tuvieron que avanzar mucho para encontrar el escondite, Eivor contó 6 lobos pero podía haber más, ambas se miraron y se pusieron manos a la obra. No tardaron mucho en matarlos y tras cerciorarse de que no había más, Petra se acercó a Eivor sonriendo:

-Formamos un buen equipo - le dijo Petra sonriendo.

-Si, ¿Que hacemos con ellos? No venimos preparadas para llevarnos tantos, ni para despellejarlos y limpiar la carne - le dijo Eivor.

-Tranquila, vendré con Wallace para llevarnos lo necesario - le dijo Petra.

-Entonces hemos terminado, mejor aquí que en el asentamiento, podrían haber atacado a los niños - le dijo Eivor.

-Por eso fui a buscarte, se estaban acercando mucho - le dijo Petra.

-Encantada de ayudar - le dijo Eivor sonriendo.

-Volvamos, traeré a Wallace conmigo y nos ocuparemos - le dijo Petra sonriendo.

Ambas volvieron al asentamiento, Eivor se despidió de Petra y entró en la casa comunal, vio a Randvi sentada en una de las mesas y se sentó a su lado, se sirvió un poco de comida y miró a Randvi que parecía molesta:

-¿Estas bien? - le preguntó Eivor metiendo un poco de comida en la boca.

-No soporto como mira Petra a Eivor, ¡Prácticamente se la come con los ojos! - le dijo Randvi molesta.

-¿Estás celosa de Petra? No tienes que estarlo, ella me cae bien pero solo somos amigas, tú eres más importante para mi - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Qué? ¿Eivor? ¿Cuándo has llegado? ¿Donde esta Thora? - le preguntó Randvi confusa.

-Solo te he visto a ti, estabas muy concentrada - le dijo Eivor sonriendo.

-Debes pensar que soy una tonta por tener celos - le dijo Randvi avergonzada.

-Claro que no, eres la persona más inteligente que conozco y Petra no sabe disimular, hablé con ella sobre eso. Ella esta, bueno, le gusto, pero le dejé claro que solo somos amigas, mi corazón le pertenece a otra persona - le dijo Eivor nerviosa.

-Creía que no te dabas cuenta de las miradas, supongo que lo haces - le dijo Randvi.

-Lo hago, pero no me molesta, desde pequeña, cuando entrenaba, siempre había alguien mirando - le dijo Eivor sonriendo.

-Entonces no significa mucho para ti, que te miren mientras entrenas, no aumenta tu ego, ni ninguna de esas cosas ¿No? - le preguntó Randvi.

-Solo significa algo cuándo me miras tú - le dijo Eivor sonrojada.

-¿Yo? ¿Estás intentando decirme que te gusto? - le preguntó Randvi sonriendo.

-¿Y si así fuera? ¿Saldrías conmigo? - le preguntó Eivor nerviosa.

-¿Lo dices de verdad? - le preguntó Randvi.

-Si, me gustas Randvi, estoy enamorada de ti - le confesó Eivor nerviosa.

-Yo también te amo mi drengr - le dijo Randvi sonriendo.

Randvi se sentó en su regazo y Eivor la abrazó sonriendo, terminó de comer y miró a Randvi, se sentía afortunada de tener a esta mujer en sus brazos, acercó sus manos a su rostro y acarició sus mejillas suavemente antes de unir sus labios en un beso. Cuándo se separaron, se miraron sonrojadas y volvieron a besarse, más apasionadamente y las manos de Randvi vagaron por el cuerpo de Eivor, esta se separó del beso y la miró sonriendo, paso uno de sus brazos por debajo de sus rodillas y el otro lo dejó en su espalda, se levantó con Randvi en sus brazos y fueron hasta su aposento. Nada más entrar, Eivor dejó suavemente a Randvi sobre la cama, dejó sus armas a un lado y la miró sonrojada, Randvi se incorporó y Eivor se acercó:

-Randvi, yo, no he estado con nadie antes, yo aún no he - le dijo Eivor nerviosa.

-No tenemos que hacer nada que no quieras - le dijo Randvi sonriendo.

-Quiero hacerlo, es solo, que estoy un poco nerviosa - le dijo Eivor sonrojada.

-Para mi también es la primera vez técnicamente, tuve una relación antes, por llamarla de alguna manera, fue con un chico y no me gustó - le dijo Randvi.

-¿Tan mal estuvo el pobre? - le preguntó Eivor.

-Mal no, pero no se sintió bien, ambos terminamos de mutuo acuerdo y al menos, somos amigos - le dijo Randvi.

-Yo estuve con una chica, tenía 15 años y no llegamos a hacer nada, cuando fue a tocar mis pantalones, la alejé y me fui corriendo asustada, no volvió a hablarme - le contó Eivor avergonzada.

-Eras muy joven, no tienes por qué avergonzarte, yo no dejaré que salgas corriendo - le dijo Randvi sonriendo.

-Te amo - le dijo Eivor sonriendo.

Ambas se besaron y Randvi comenzó a desvestirla, dejaba caer las prendas a los pies de Eivor hasta dejarla solo con los pantalones. Ambas se miraron y Randvi pasó sus dedos por las lineas del tatuaje de su pecho, fue bajando suavemente hasta detenerse en sus pantalones. Randvi la miró sonriendo y dejó que los pantalones se deslizaran hasta el suelo, Eivor se sonrojó y Randvi la guió hasta la cama, Eivor obedeció y se tumbó sin dejar de mirarla. Randvi se quitó la ropa despacio, dejando caer cada pieza al suelo hasta quedar totalmente desnuda, miró a Eivor y se sonrojó:

-Eres la valkiria más hermosa que he visto - le dijo Eivor sonriendo.

-No has visto más valkirias - le dijo Randvi poniendo los ojos en blanco.

-Eres muy hermosa y no necesito ver otras, para decir que eres la más hermosa - le dijo Eivor moviéndose en la cama para acercarse.

-Te amo mi dulce drengr - le dijo Randvi besándola.

Ambas se besaron y terminaron en la cama, Randvi a horcajadas sobre los muslos de Eivor, besándose, Randvi se separó y besó suavemente la cicatriz de su mejilla, la miró y dejó besos en su cuello, sintió como Eivor se iba relajando y dejaba escapar un pequeño gemido. Dejó su cuello y siguió bajando despacio, dejando besos en su piel hasta llegar a sus pechos, Randvi los miró maravillada, eran más pequeños que los suyos pero hermosos y sus pezones rosados parecían estar cada vez más duros. Besó el valle entre sus pechos y ahuecó uno de ellos con su mano, mientras besaba el otro, podía oír a Eivor decir su nombre entre gemidos y cuándo atrapó el pezón entre sus labios, Eivor gimió más fuerte y arqueó la espalda. Randvi hizo lo mismo en el otro pecho, oyéndola gemir cada vez más fuerte, hasta gritó su nombre antes de quedarse quieta. Randvi la miró sonriendo y vio que trataba de recuperar el aliento, besó su abdomen suavemente mientras seguía bajando, dejando besos hasta llegar a su cintura, Eivor aún tenía las bragas puestas y Randvi podía ver lo húmeda que estaba. Deslizó las bragas por sus piernas hasta quitárselas y pasó sus dedos suavemente por los rizos dorados que cubrían su sexo, miró a Eivor y esta la miraba sonrojada. Randvi dejó besos en sus muslos y los separó suavemente, pudo ver lo húmeda que estaba y lo necesitado que estaba su clítoris de atención. No lo pensó más y acercó su boca, al primer toque de su lengua, Eivor casi gritó su nombre, Randvi agarró sus caderas y siguió con su lengua hasta que Eivor llegó al éxtasis con un fuerte gemido y empapando tanto la cara de Randvi, como la cama. Randvi subió dejando besos y notando como la respiración de Eivor se calmaba, cuándo estuvo cara a cara, se dio cuenta de que lloraba y Randvi la miró preocupada:

-Mi amor, ¿Estás bien? ¿Te hice daño? - le preguntó Randvi preocupada.

-Estoy bien, es solo, no había sentido tanto nunca - le dijo Eivor sonriendo.

-¿Ha sido demasiado? - le preguntó Randvi confundida.

-No, yo, nunca me había sentido tan amada, apreciada, cuidada - le dijo Eivor sonriendo.

-Eres todo eso y más, te amo - le dijo Randvi besándola.

-No sabía que podía terminar así, e mojado tu, tu cama y tu rostro - le dijo Eivor sonrojada.

-Nuestra cama y no importa, sabes muy bien - le dijo Randvi sonriendo.

-¡Randvi! - chilló Eivor sonrojada hasta la punta de las orejas.

-Adoro cuándo te sonrojas, te ves tan dulce - le dijo Randvi sonriendo.

-Yo quiero amarte - le dijo Eivor nerviosa.

-Puedes tocarme y besarme, soy tuya - le dijo Randvi sonriendo.

Eivor la besó y terminó sobre Randvi, la miró embelesada, adoraba sus pecas y pudo ver como su cuerpo estaba salpicado de ellas. Besó sus mejillas, sus labios, su cuello hasta llegar a sus pechos, eran un poco más grandes que los suyos, salpicados de pecas y los pezones oscuros y duros. Eivor dejó besos en ambos pechos y atrapó un pezón entre sus labios, lo mordió y chupó escuchando gemir a Randvi, hizo lo mismo en el otro pecho, le encantaban los sonidos que salían de Randvi. Cuándo decidió que ya había estado suficiente tiempo, siguió bajando, dejando besos, se detuvo al llegar a sus rizos del color del sol. Los acarició suavemente y besó sus muslos, los separó un poco y miró el sexo húmedo de Randvi, era la primera vez y quería hacerla sentir bien, miró a Randvi nerviosa y acercó sus dedos a su sexo. La tocó suavemente, podía oír los gemidos cada vez más fuertes de Randvi, introdujo un dedo suavemente y Randvi gimió más fuerte, empezó a moverlo despacio, para ir más rápido poco a poco. Veía a Randvi gemir y retorcerse, estaba fascinada por esta mujer que amaba tanto, siguió moviendo su mano y acercó sus labios, besó y lamió su clítoris, llevando a Randvi al límite, gritando su nombre mientras se corría. Eivor detuvo su mano y sacó su dedo con cuidado, dejó besos por su cuerpo hasta tumbarse a su lado, Randvi la besó y sonrió al verla sonrojada:

-Te amo - le dijo Eivor sonriendo.

-Me has tocado como si fuera preciosa - le dijo Randvi.

-Para mi lo eres - le dijo Eivor sonriendo.

-Tengo suerte de tenerte, te amo - le dijo Randvi sonriendo.

-La afortunada soy yo, fuiste mi amiga y ahora eres mi amor, quiero estar contigo siempre - le dijo Eivor abrazándola.

-Y yo contigo, mi dulce drengr - le dijo Randvi sonriendo.

Eivor las cubrió con la piel y se durmieron al momento; al día siguiente Eivor fue la primera en despertarse y miró a Randvi que aún dormía en sus brazos, se sentía en una nube, estaba tan feliz con Randvi, nunca antes se había sentido así, feliz y completa, un beso en su mejilla la sacó de su ensoñación y miró a Randvi sonriendo:

-Buenos días, parecías estar lejos - le dijo Randvi sonriendo.

-Me siento feliz y completa, aquí contigo, nunca antes me había sentido así - le dijo Eivor sonriendo.

-Haces que me sienta igual, tu no me ves como la hija del jarl, nunca lo has hecho - le dijo Randvi.

-Eres Randvi, ahora puedo decirte mi amor, ¿Puedo? - le preguntó Eivor sonrojada.

-Claro que puedes, no tienes que preguntar, mi drengr - le dijo Randvi sonriendo.

-¿Estas ocupada hoy? Voy a ir a cazar y me gustaría que vinieras, si quieres - le dijo Eivor.

-Tengo que reunirme con mi padre para cosas que tengo que saber para ser Jarlskona - le contó Randvi molesta.

-No es divertido, pero debes aprender bien, serás una gran Jarlskona algun día - le dijo Eivor orgullosa.

-Podemos ir cuando termine, si no tienes prisa - le propuso Randvi.

-Me parece bien, te esperaré encantada - le dijo Eivor sonriendo.

Ambas se besaron y Randvi salió de la cama, se vistió y peinó mientras Eivor la miraba sonriendo y le dió un beso antes de irse. Eivor suspiró e hizo lo mismo antes de salir del aposento, vio a Thora sentada y se sentó a su lado, cogió un plato y se sirvió un poco de comida sonriendo:

-Te ves muy contenta hoy - le dijo Thora mirándola con sospecha.

-Si te cuento algo, ¿Prometes que no se lo dirás a nadie? - le preguntó Eivor.

-Lo prometo, no saldrá una palabra de mi boca - le prometió Thora.

-Randvi y yo, nos amamos - le confesó Eivor sonriendo tontamente.

-¿De verdad? ¡Me alegro tanto! - le dijo Thora abrazándola.

-Si, supongo que ahora somos pareja - le dijo Eivor.

-Ahora tengo dos hermanas, Randvi y tú - le dijo Thora sonriendo.

-¿Yo? - le preguntó Eivor confundida.

-Si, estáis juntas ahora, así que tengo dos hermanas, a menos que, ¿No quieres eso? - le preguntó Thora menos animada.

-Es un honor ser tu hermana, solo me ha sorprendido - le dijo Eivor sonriendo.

-Te llamaré hermana con orgullo - le dijo Thora sonriendo.

-Esta bien hermanita - le dijo Eivor.

-¿Qué vas a hacer hoy? - le preguntó Thora.

-Cuando Randvi termine, iremos a cazar juntas - le dijo Eivor.

-Tengo que ir a ver a Valka, revisión del pie, ¿Vendrías conmigo? - le preguntó Thora.

-Claro, te llevaré, igual que ayer - le dijo Eivor sonriendo.

-Gracias, es que Valka, me da un poco de miedo, pero no se lo digas - le pidió Thora.

-No se lo diré, ahora termina y nos iremos - le dijo Eivor.

Thora terminó su desayuno y Eivor la cargó en su espalda, ambas salieron de la casa comunal y fueron a la casa de Valka, la vieron sentada junto a la puerta bebiendo algo tranquilamente:

-Hola Valka - la saludó Eivor sonriendo.

-Eivor, veo que traes a mi paciente - le dijo Valka sonriendo.

-Hola Valka - le dijo Thora nerviosa.

-No debe forzar el pie - le dijo Eivor.

-Entra y siéntala en la cama - le ordenó Valka.

Eivor entró y sentó a Thora en la cama, se sentó a su lado y vieron entrar a Valka que se sentó frente a ellas:

-Muy bien, veamos como va ese pie - le dijo Valka.

-Ya casi no me duele - le dijo Thora levantando la pierna.

-Esta sanando bien, dime si te duele - le dijo Valka moviendo el pie con cuidado.

-No, solo cuando lo apoyo - le dijo Thora.

-Unos pocos días y podrás volver a dar saltos - le dijo Valka sonriendo.

-¿De verdad? - le preguntó Thora sonriendo.

-Si, se que no te gusta quedarte quieta pero lo has hecho bien - le dijo Valka sonriendo.

-Gracias Valka - le dijo Thora.

-Bueno, ahora volvamos - le dijo Eivor sonriendo.

-Eivor ten cuidado, he visto peligro a tu alrededor - le advirtió Valka preocupada.

-Tendré cuidado - le dijo Eivor.

Eivor cogió a Thora y salieron de la casa de Valka, volvieron a la casa comunal y fueron al aposento de Thora, la dejó en la cama y se sentó a su lado pensativa:

-¿Va todo bien? - le preguntó Thora preocupada.

-Si, no te preocupes - le dijo Eivor.

-Lo que dijo Valka, ¿Estás en peligro? - le preguntó Thora.

-Thora escúchame, Fryda quiere hacer un gran mal a todos, mentirá, traicionará, hará lo que sea por lograr su proposito. Pase lo que pase, seré siempre tú hermana, siempre - le dijo Eivor.

-Siempre - repitió Thora mirándola.

-El tiempo que he pasado aquí ha sido maravilloso, amo a Randvi y te quiero, hay personas maravillosas y no dejaré que Fryda destruya todo - le dijo Eivor.

-Tienes que volver, prométemelo - le pidió Thora asustada.

-Te prometo que haré todo lo posible por volver - le prometió Eivor.

-Ten mucho cuidado - le dijo Thora.

-Lo tendré, ahora tengo que hablar con tu padre y después con Randvi - le dijo Eivor sonriendo.

Ambas se abrazaron y Eivor salió del aposento, vio al Jarl sentado en su trono y se acercó a él, este la miró sonriendo y le indicó que se acercase más:

-Hola Eivor, ¿Que tal con Valka? - le preguntó Hranf.

-Bien, dice que en unos días Thora podrá dar saltos - le dijo Eivor sonriendo.

-Me alegro de oírlo, ¿Ocurre algo? - le preguntó Hranf.

-Mi Jarl, Valka me ha dicho que ha visto peligro a mi alrededor. Se trata de Fryda, esta cegada por su odio hacía ti y nada puede cambiar eso, no quiere escuchar a nadie - le contó Eivor.

-Tú madre creía en Styrbjorn ciegamente, se que quiere vengarse de mi - le dijo Hranf.

-No es mi madre, puedo hablar por el resto de desterrados, nadie quiere luchar y menos una guerra, allí no hay guerreros, solo Sigurd y yo sabemos luchar y no levantaremos las hachas contra ti - le contó Eivor.

-Fryda vendrá, ¿No es así? - le preguntó Hranf.

-Queria que yo ganase la confianza de Randvi y de la gente aquí para ayudarla, no lo he hecho. Quiero pediros permiso para irme, no dejaré que Fryda ponga un pie aquí - le dijo Eivor.

-¿Quieres ir a por Freya tú sola? - le preguntó Hranf sorprendido.

-Si, soy una drengr y debo proteger a los que me importan, no quiero que ponga a nadie en peligro - le dijo Eivor.

-Tienes mi permiso pero ten cuidado, muchos aquí querran que vuelvas - le dijo Hranf sonriendo.

-Gracias mi Jarl, una cosa más, quiero que Randvi tenga este hacha, era de mi padre, es mía y quiero que sea suya, no hay nadie más digna de empuñarla, que ella - le dijo Eivor sosteniendo el hacha en sus manos.

-¡¿Qué estás diciendo?! - le preguntó Randvi molesta.

Randvi se acercó a ambos furiosa y miró a Eivor molesta, esta miro a Hranf y luego a Randvi sin saber que decir:

-Hija, no te enfades, escúchala - le pidió Hranf.

-Mi amor, Fryda se acerca y no dejaré que llegue aquí, voy a detenerla - le dijo Eivor.

-No irás sola, iré contigo - le dijo Randvi.

-No, eres la futura Jarlskona y no dejaré que te haga daño - le dijo Eivor.

-!No mandas en mi Eivor, yo decido lo que hago! - le dijo Randvi molesta.

-No quiero perderte - le dijo Eivor.

-No lo harás, pero yo decido lo que hago - le dijo Randvi fríamente.

-Esta bien, nunca te diría que puedes hacer o no - le dijo Eivor.

-Vamos y guárdate el hacha - le ordenó Randvi.

-La protegeré con mi vida, mi Jarl, lo prometo - le prometió Eivor.

-Se que lo harás, tened cuidado - les dijo Hranf.

Eivor siguió a Randvi fuera de la casa comunal y ambas salieron del asentamiento en silencio, avanzaron hasta el árbol donde solían verse y Randvi acercó su mano a las letras grabadas en él:

-¿Que grabaste exactamente? - le preguntó Randvi pasando los dedos por las letras.

-Eivor y Randvi, nuestras iniciales - le contestó Eivor mirándola.

-Nuestro lugar - le dijo Randvi.

-Se que estas enfadada, pero no quiero perderte, eres todo para mi, mi mejor amiga, mi familia, mi amor, no se que haría sin ti - le dijo Eivor asustada.

-Yo tampoco se que haría sin ti, eres mi vida - le dijo Randvi mirándola.

-¡Oh que tierno! - se burló Fryda.

Ambas miraron a su alrededor al oír a Fryda y la vieron, esta se acercó a ellas y las miró fríamente:

-Hola Fryda - le dijo Eivor.

-Veo que has vuelto y con la hija del Jarl, aunque no se porque - le dijo Fryda fríamente.

-He vuelto para luchar contra ti, no dejaré que ataques al clan - le advirtió Eivor.

-Nunca creí que te enfrentarás a mi, ¿Es idea de ella? - le preguntó Fryda mirando a Randvi asqueada.

-No, es cosa mía, no la metas en esto Fryda - le advirtió Eivor.

-¿Y por qué esta contigo? - le preguntó Fryda.

-No voy a dejarla sola, ni a dejar que ataques a mi gente - le dijo Randvi.

-¿Has fornicado con ella? - le preguntó Fryda fríamente.

-Eso no es de tu incumbencia - le espetó Eivor.

-Eso es un si, eso es lo que hizo falta para doblegarte ¿No? Su coño bastó - le dijo Fryda asqueada.

-¡No dejaré que hables así de ella! - le gritó Eivor molesta.

-Debe ser un muy buen coño para que la defiendas así, supongo que como gran drengr que eres, estar con la futura Jarlskona era lo mínimo que merecías ¿Verdad? Si no, porque estarías con ella - se rió Fryda.

-Porque la amo, por eso - le dijo Eivor fríamente.

-El amor es un sentimiento inútil, te hace débil - le dijo Fryda.

-Me da lo mismo lo que tú creas, no eres nada para mi - le dijo Eivor empuñando sus hachas.

-Terminemos con esto - le dijo Fryda empuñando su hacha.

Ambas caminaban en círculos sin quitarse los ojos encima y Randvi las miraba empuñando sus armas, Eivor se lanzó y esquivó el golpe de Fryda antes de golpearla con el hacha, pero Fryda lo esquivó también. Ambas atacaban y esquivaban sin descanso, Randvi podía ver que cada momento que pasaba, Eivor se cansaba, Fryda logró apartarla de una patada y apuntarla con el arco rápidamente, Randvi entonces se movió y empujó a Eivor en el instante en que la flecha hiba hacia ella y se clavó en el hombro de Randvi. Eivor vio a Randvi caer al suelo y se abalanzó hacía Fryda, le dió un cabezazo y le cortó el cuello, Eivor la vio caer al suelo y le puso su hacha entre sus manos antes de acercarse a Randvi asustada:

-Randvi, mi amor, aguanta - le dijo Eivor asustada.

-Has salvado a todos, de, de una guerra innecesaria - le dijo Randvi cansada.

-No hagas esfuerzos, te llevaré con Valka y ella te curará, solo aguanta - le pidió Eivor aguantando las lágrimas.

-Pase lo que pase, no es culpa tuya, te amo - le dijo Randvi entre lágrimas.

Eivor cogió a Randvi en sus brazos y volvió corriendo al asentamiento, entró rápidamente en la casa de Valka y la miró asustada, está le indicó que dejase a Randvi sobre la cama y así lo hizo, con mucho cuidado, después se apartó y dejó a Valka trabajar. Se fue de la cabaña por un momento para avisar al Jarl de lo ocurrido y volvió rápidamente, se sentó al lado de Randvi y miró a Valka muerta de preocupación:

-¿Se pondrá bien? - le preguntó Eivor.

-Es muy fuerte, lo hará, no la despiertes, el descanso la ayudará - le dijo Valka recogiendo las cosas que había usado con Randvi.

-No pude evitar que la hirieran - le dijo Eivor.

-No es culpa tuya, piensa que le has salvado, la trajiste rápidamente - le dijo Valka.

-No quiero perderla - se rompió Eivor dejando salir las lágrimas que estaba aguantando.

-No la vas a perder, lo sé - le dijo Valka poniendo su mano en su hombro.

-¿Puedes hablar con el Jarl? No quiero alejarme de su lado - le pidió Eivor.

-Claro - le dijo Valka sonriendo.

Valka se marchó y Eivor depósito un suave beso en la frente de Randvi y se quedó a su lado rezando a cualquier dios que quisiera oírla para que Randvi se salvase. Randvi abrió los ojos y miró a su alrededor, estaba en un campo florido que no conocía, caminó un poco y vio a una mujer que se parecía mucho a Eivor, se acercó a ella y vio que estaba con un hombre, ambos eran mayores que ella y parecían una pareja. Randvi pensó en Eivor y deseó que ambas pudieran llegar a ser ellos, una voz la sacó de sus pensamientos y vio a la mujer delante de ella, mirándola con una gran sonrisa:

-Hola, yo, no se donde estoy - le dijo Randvi.

-Tranquila, soy Rosta y estos son los campos de Freya - le dijo Rosta sonriendo.

-¿Estoy muerta? - le preguntó Randvi asustada.

-No, aún no es tu hora, no temas Randvi - la tranquilizó Rosta.

-¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quiénes sois? - les preguntó Randvi sorprendida.

-Como no vamos a saber quién eres, cuidas de nuestra pequeña drengr y ella de ti - le dijo Rosta.

-Estoy orgulloso de mi pequeña, es una gran drengr, soy Varin - le dijo Varin sonriendo.

-Varinsdottir, sois los padres de Eivor - les dijo Randvi sorprendida.

-Si, dimos nuestra vida protegiendo al clan y a nuestra hija, ella ha pasado mucho pero tiene lo más importante - le dijo Varin.

-¿El qué? - le preguntó Randvi.

-A ti, te importa de verdad y a ella le importas mucho, puede que no sepa como decirlo, esa mujer solo le enseñó a ser una drengr pero hizo cosas mal - le dijo Rosta.

-Lo sé, no fue buena - le dijo Randvi.

-Mi pequeña tiene miedo, no lo dirá pero lo tiene, teme que todos crean que solo esta contigo porque eres la hija del Jarl, teme hacer algo mal y que te alejes de ella, teme mostrar sus sentimientos porque eso la haría débil - le dijo Varin.

-Tonterias, jamás será débil por ello, se lo dije una vez, puedes llorar, no te hace débil - le dijo Randvi.

-Cuida de ella - le pidió Varin.

-Dile a Valka que le hable del día en que nació, se que lo recuerda - le pidió Rosta sonriendo.

-Se lo diré - le dijo Randvi.

-Estamos orgullosos de ella, si un día váis más allá, tenéis nuestra bendición - le dijo Varin sonriendo.

-Oh, gracias - le dijo Randvi.

-Gracias por querer a nuestra pequeña tal y como es - le dijo Rosta sonriendo.

-Es difícil no amar a Eivor, ella es maravillosa - les dijo Randvi.

-Ahora tienes que volver, te espera - le dijo Varin.

-Vosotros erais drengr, ¿Porque estáis aquí y no en el salón de Odín? - les pregunto Randvi.

-Rosta murio con la pequeña en sus brazos, protegiéndola y yo con el hacha en mis manos, estaba destinado al salón de Odín pero me negué, mi Valhalla eran Rosta y Eivor, la eternidad sin ellas es un castigo, decidí irme con Rosta - le contó Varin mirando a Rosta.

-Espero volver aquí cuándo llegue mi hora - les dijo Randvi.

-Ve con ella - le dijo Rosta.

Randvi los miró y volvió sobre sus pasos, se dio la vuelta y vio como todo se ponía negro, parpadeó varias veces y vio que estaba en la casa de Valka, miró a su lado y vio a Eivor, sostenía su mano y dormía, Randvi movió la mano y Eivor se despertó, mirándola asustada:

-No quería despertarte - le dijo Randvi sonriendo.

-Mi amor, lo siento tanto - se disculpó Eivor.

-No, tu no has hecho nada malo, yo decidí salvarte y llevarme un flechazo, fue mi decisión - le dijo Randvi.

-Lo sé, pero tenía tanto miedo de perderte - le dijo Eivor temblando.

-Estoy aquí y no me iré, lo prometo - le dijo Randvi sonriendo.

-Te amo, te amo, te amo tanto, eres mi vida - le confesó Eivor sonriendo.

-Y tu la mía, te amo mi dulce drengr - le dijo Randvi.

-¿Te duele? - le preguntó Eivor.

-Un poco, es normal - le dijo Randvi.

-Voy a por Valka, querrá saber que has despertado - le dijo Eivor.

Eivor le dió un tierno beso en los labios y salió de la casa, vio a Valka junto al lago y la llamó, ambas entraron en casa y se acercaron a Randvi, Valka examinó a Randvi y cambió la venda antes de mirarlas:

-Randvi se pondrá bien, debe descansar y comer bien - les dijo Valka.

-¿Puedo llevarla a su aposento entonces? - le preguntó Eivor.

-Si, yo iré cada día para cambiar las vendas y curar la herida - le dije Valka.

-Gracias Valka - le dijo Randvi sonriendo.

-Te llevaré a tu aposento y descansarás bien - le dijo Eivor.

-Espera, Valka tu estuviste el día que nació Eivor, ¿Verdad? - le preguntó Randvi.

-Si, tendría la edad de tu hermana, ayudé a mi madre ese día - le contó Valka.

-Por favor, cuéntale como fue a Eivor - le pidió Randvi.

-Tu padre trajo a tu madre en brazos y la tumbó en la cama, se quedó a su lado todo el tiempo, fue un parto bueno y tus padres estaban tan felices contigo en sus brazos, Varin lloraba de felicidad - les contó Valka sonriendo.

-Ellos te querían y lo mostraban, no eran débiles por ello - le dijo Randvi.

-Se amaban y jamás sintieron que su amor los hiciera débiles, fueron grandes drengr y grandes personas y tú te pareces a ellos - le dijo Valka sonriendo.

-Yo nací aquí, ¿Verdad? - le preguntó Eivor sonriendo.

-Si, eras un bebé con buenos pulmones - le dijo Valka riéndose.

-Seguro que eras una monada de dorados cabellos - le dijo Randvi sonriendo.

-Gracias Valka, por todo - le dijo Eivor sonriendo.

Eivor cogió a Randvi con cuidado, se despidieron de Valka y fueron a la casa comunal, nada más entrar, la madre de Randvi se unió a ellas y fueron al aposento. Revna abrió la cama y Eivor la acomodó con cuidado, le quitó las botas y la ropa, dejándola en ropa interior, la arropó y dejó la ropa a un lado antes de mirar a Revna preocupada:

-¿Cómo estáis? - les pregunto Revna.

-Randvi se pondrá bien, solo tiene que descansar - le dijo Eivor.

-¿Y tú? - le preguntó Revna.

-No estoy herida - le dijo Eivor.

-Lo sé, pero se que ha sido duro para ti - le dijo Revna.

-Estaré bien, voy a por algo de comer para que cenes antes de dormir - les dijo Eivor sonriendo y dejándolas solas.

-Ella mató a Fryda, nos ha salvado de la guerra - le dijo Randvi.

-Lo sé y te ha salvado, ella te necesita ahora - le dijo Revna sonriendo.

-Estaré ahí para ella, ojalá pudiera ver lo maravillosa que es - le dijo Randvi.

-Descansa, tienes una cuidadora muy entusiasmada, yo iré a ver a Thora y luego a la cama - le dijo Revna sonriendo.

-Dile que estoy bien - le dijo Randvi sonriendo.

Revna salió del aposento y al momento volvió Eivor con dos platos de comida, dejó uno a un lado y se sentó al lado de Randvi con el otro, le dió la cena a pesar de la protesta de Randvi y tras cenar ella misma, llevó los platos a su sitio y se sentó al lado de Randvi, que la miraba sonriendo:

-¿En que piensas? - le preguntó Randvi.

-En lo que dirán todos de mi - le dijo Eivor.

-Todos aquí te conocen de sobra, no te preocupes, puedes dejar de ocultar lo que sientes, mostrar afecto, ser tierna, nada te hará débil a nuestros ojos. Para mi siempre serás una drengr fuerte y valiente - le dijo Randvi sonriendo.

-Te amo Randvi, estaba tan asustada, no quería perderte - le dijo Eivor con lágrimas en los ojos.

-No me vas a perder, confía en mi - le dijo Randvi.

-Confío en ti con mi vida, nunca lo dudes - le dijo Eivor.

-Ven aquí, necesitas descansar tanto como yo - le dijo Randvi sonriendo.

Eivor dejó sus ropas a un lado y se tumbó al lado de Randvi con cuidado, le dió un tierno beso y ambas sucumbieron al cansancio. Los días fueron pasando y Randvi se recuperó bien, Eivor decidió no ir con los saqueadores para ayudar en el asentamiento y cuidar a Randvi, poco a poco dejó de pensar en que dirían y no le importó, era feliz abrazando a Randvi cuándo terminaba alguna tarea y la veía mirándola con una gran sonrisa. El Jarl Hranf habló con Sigurd y todos los que fueron desterrados volvieron a sus casas, reencontrándose con familiares y amigos y aunque Fryda no se lo merecía, Eivor y Sigurd le hicieron un funeral, Randvi y Thora los acompañaron. Eivor volvió de jugar con los niños y se percató de que preparaban una fiesta, se acercó a Randvi y ayudó con los últimos preparativos antes de que ambas se retirasen a su aposento para lavarse. Al anochecer estaba todo el asentamiento en la casa comunal, Eivor se asombró un poco y se sentó al lado de Randvi, el Jarl Hranf se aclaró la garganta y se puso de pie, miró a todos y comenzó a hablar, se disculpó por lo ocurrido hace años y también por la muerte de Fryda, sabía que la mujer estaba cegada por el odio pero era buena. Luego se giró hacía Eivor y le dijo que era una más de la familia y tenía su bendición, Eivor lo abrazó entre lágrimas y le juró por su propia vida, que cuidaría, respetaría y haría feliz a Randvi, luego volvió a su asiento y todos comieron y bebieron entre charlas animadas, Eivor los miraba sonriendo y se sentó en el regazo de Randvi, que la besó mientras la rodeaba con sus brazos, ambas se miraron sonriendo felices y siguieron disfrutando de la fiesta.

Fin