-Kana... Despierta –susurró una voz dentro de la cabeza de la pequeña de pelo naranja que despertó de su sueño.

-¿Quién es y por qué sabes mi nombre? –Preguntó Kana al verse en la oscuridad de su cuarto mirando a todos lados.

-Qué cuarto más lindo tienes, mi otra yo –fue la respuesta de parte de una sombra con ojos tan rojos como el fuego mismo que le miran desde todos lados.

-Dije quién eres –elevando su poder cósmico la pequeña niña de pelo naranjo hizo que sus cuernos se hicieran un poco más grandes sus ojos también habían cambiado de color pasando a ser rojos- -responde antes de que te saque a golpes de mi cuarto y de mi casa

-Quitándose la capucha que trae encima la misteriosa figura mostró sus largos cabellos negros y cuernos de color rojo-. –Es un gusto por fin conocerte, Kana

[….]

A la mañana siguiente…

-Es hora de levantarse pequeña perezosa -la madre de esta pequeña niña fue al cuarto de su hija pero cuando se fijó en cómo lucía su primogénita Kanon quedó sin palabras- -Kana-chan… ¿Qué te pasó?

-Quam molestus? Iam primum te audivi... Ergo hoc est extra? fecit, i? (Cómo molestas. Ya te escuche la primera vez... ¿De modo que esto es estar afuera? ¿He?) –Dice en el idioma de los dioses aquella chica que se estaba haciendo pasar por la menor de las 13 niñas estando ella sentada en la cama.

-No entendí que quisiste decir ¿ah? ¿Desde cuándo tienes el pelo negro y esos cuernos de color rojo? –Preguntó kanon preocupada por su hija que solo sonreía mirando hacia el frente como ignorando las palabras de su progenitora.

-Solamente es un pequeño cambio que sufrimos las demonios a cierta edad, ¿ves? Sigo siendo la misma de siempre solamente que estoy creciendo como toda humana -contestó la persona que estaba en el cuerpo de Kana sin quitar su mirada de aquel punto en la nada.

-No, entiendo bien esos temas de los demonios pero si dices que es normal. Te creo, el desayuno está listo no tardes en bajar ¿sabes? Hasta hace poco no tenía idea de ser madre o… Sobre lo maravillosas que podrían ser mis hijas. Estoy orgullosa de ti, Kana-chan –dice la ex idol y ahora madre sonriendo para luego ponerse de pie y así retirarse del lugar dejando a la menor en el silencio de su cuarto.

"¿Qué es este sentimiento? Por qué me duele el corazón… ¿Acaso fue por las palabras de esta mujer? Qué ridiculez. No puedo ponerme sentimental solo por esas tontas palabras" -pensó este ser de oscuridad llevando una de sus manos a su ojo izquierdo dejando el derecho a la vista. Este mismo brilló con furia y maldad.

-Veo que por fin has despertado. Pensé que comeríamos solas, y que tu parte sería para la glotona de Ibuki ¿qué estás esperando? –Esa voz había sacado de sus pensamientos a la ahora pelinegra.

-…. –Ella se quedó en silencio por unos minutos para responder lo primero que se le vino a la cabeza-. –Solo quiero asearme un poco y luego bajo a desayunar

-Te esperaremos por unos minutos más solo no te tardes, recuerda que dijiste ibas a ir con María a hacer las compras -la persona que se encuentra frente a quien pretendía ser Kana habló de forma despreocupada sonriendo-. –Nos vemos abajo señorita futura reina

-Espera ¿cómo que futura reina? ¿Qué la reina actual no era, Suikyo la destructora de mundos? –Preguntó Konan quien había tomado el cuerpo de su anfitriona. Por estos dichos la pequeña Sasha enarcó una ceja

-Es la primera vez que llamas de esa forma a la abuela –contestó la joven Kamen rider tras escuchar como su hermana llamó a la actual reina.

-Olvida lo que he dicho ¿quieres? Enseguida bajaré a desayunar –dijo en voz baja la pequeña diablita riendo nerviosa mientras movía su cola de un lado a otro.

-A veces actúas de forma muy extraña pero eres mi hermana, y te quiero como tal, no tardes mucho que Ibuki terminará con todo -eran las palabras de una de las mini Kanon como fueron apodadas por Ai.

-Estaré allí en dos minutos -Konan quien estaba en el cuerpo de su anfitriona movía su cola de un lado a otro sonriendo de forma falsa. Todo ante la mirada de su hermana que después de unos minutos abandonó el lugar dejando sola a la pequeña de pelo negro.

Estando sola en su cuarto. Ocultando sus ojos entre los mechones de su cabello la pequeña niña de ojos rojizos se levantó de la cama y con pasos ligeros fue hasta el cuarto de baño donde se encerró trabando la puerta; giró su cuerpo para luego ir al espejo donde se miró, su reflejo obviamente era la verdadera dueña de ese cuerpo que le miraba molesta.

[….]

-¿Qué es lo que pretendes hacer? –Pregunta Kana en el reflejo de aquel espejo.

-No pretendo nada. Solamente me estoy divirtiendo y creo encontré la mejor forma de hacerlo -la sonrisa de Konan en ese momento se ensancho un poco mostrando sus colmillos.

-Más vale que no le hagas nada a mi familia de lo contrario haré que lo pagues mil veces -advirtió la futura reina cambiando un poco su aspecto.

-Qué miedo. Qué miedo pero sabes que no puedes hacerme nada quiero decir, soy mucho más fuerte que tú y por tu rostro debo imaginar que no entiendes lo que estoy diciendo como soy buena, te lo diré -entrecerrando uno de sus ojos la parte oscura de Amanojaku dijo haciendo una pequeña pausa para luego continuar con sus dichos- -mi fuerza radica en ti

-¿Cómo qué en mí? No te entiendo -viéndose confundida la pequeña miró a su contraparte que seguía sonriendo.

-Nací de tus sentimientos oscuros. De tus emociones oscuras y deseos escondidos, no sé si me entiendes -susurró Konan riendo por lo bajo al ver cómo esta pequeña de ojos amatistas se ponía roja como un tomate.

-Lo sé… Lo sé bien –susurró la jovencita de ojos color amatistas escondiendo sus ojos entre los mechones de su cabello- -entiendo a qué te refieres con esas palabas

-Quién iba pensar que resultarías así. Mintiendo sobre la persona que amas todo por qué no eres lo suficientemente valiente como para decirle lo que sientes -se burlaba Konan de la tristeza de su otra yo que en ningún momento levantó la mirada.

-…. –Sin poder defenderse la futura reina del Kólasi apretaba sus puños con fuerzas mientras su mitad oscura reía divertida por el sufrimiento de menor de las mini Kanon.

-Quizás le haga una visita. Digo esa chica no se ha acercado a tu querido rey, si no has podido ser tú quien dé el primer paso, seré yo quien lo haga -cuando acabó de reír Konan proclamo lo que haría con el niño que pudo vencerla.

-No te atrevas… Él...

[….]

Hasta aquí el primer capítulo de una historia que le dije a la persona que quiero iba a subir pero por ciertos motivos no pude. Empezó algo lento pero pronto irá mejorando, a menos que otra cosa se meta en medio y las ideas se me terminen pero bueno, diría que si les ha gustado pero como todo esto se lo pasan por medio donde no les da el sol. No diré nada, solamente que ahora entiendo bien ciertas cosas.

Supongo que se les habrá pasado o no por la cabeza. ¿Por qué elimine todas las historias? Pues sí es así, no me gustó como quedaron, y de igual modo a ustedes los fantasmas. Y por un error de cierta persona me dio a entender que nunca podría encajar… Por eso mismo aprovecho para decir, si ves esto quiero que me elimines de ese relato. Con solo ustedes basta y sobra. Todo por un simple error de cierta persona me dio a entender lo que en realidad no quería ver. Pero eso estaba allí, y nunca quise admitir, ¿es tonto cierto? Decir que no iba a caer en ese pozo de depresión, y por un error de una persona en quien confiaba e incluso admiraba por su historia. Esfuerzo y esmero para llevar una sonrisa... Termine viendo cómo era la realidad… cómo era ese supuesto sentimiento que profesaban… Todo por un simple error de una persona a quien admiraba. Por un pequeño error de esa persona me terminó enseñando que no todo era como pensaba, de nuevo sí ves esto quiero que elimines mi nombre de ese relato. Solo elimina mi nombre más no lo que tanto trabajo te ha tomado hacer, además con esto no estoy diciendo que tienes la culpa, nada de eso solamente ahora sé cómo se manejan las cosas.

[….]

Fin de la transmisión

Esta historia continuará en el capítulo número dos