-Regulus-kun no sabe que me gusta. Intenté decirle lo que siento por él pero no tengo el valor para hacerlo…
-Eres una cobarde -dijo konan al otro lado del espejo mirando con una sonrisa burlona a su contraparte.
-Puede que tengas razón. Aunque le dije a la abuela que no me hacía un rey o alguien que esté a mi lado como mi pareja. Podré guiar al mundo de los demonios tal como ella lo hizo -en ese momento el lado oscuro de Kana silencio las palabras de la menor.
-¡Guarda silencio! –Exclamó Konan elevando su voz-. –Te estás mintiendo de nuevo, y como soy parte de ti, sé muy bien que estás mintiendo. ¿Podrías ser más falsa? Diciendo todas esas mierdas moralistas siendo también una hipócrita
-¿Dé qué hablas? -Preguntó confundida la futura reina recibiendo una fiera mirada de su otra yo.
-Siempre te escucho decir que lo que sientes por ella está mal pero a los cinco minutos estás en sus brazos. Luego te veo soñando cosas algo turbias y después despiertas repitiendo que eso no está bien, tú misma le diste las alas para que ella avance, ahora me quieres ver la cara de tonta –decía la mitad oscura de esta pequeña.
-Yo… Yo no sé qué decir… Sé bien que no es correcto pero… -Empezó a tartamudear. Amanojaku no encontraba las palabras correctas hasta que la fuerte voz de su otra yo la silencio con sus declaraciones.
-Sigo diciendo que eres una hipócrita. Jugando a ser correcta y luego haces todo lo contrario… ¿Sabes? Me importa una mierda lo que pase con ustedes los humanos pero hasta yo tengo una pequeña gota de sentido común pero como a ti te gusta jugar con los sentimientos ajenos. Veamos si te gusta cuando pierdas a aquella persona que estuvo a tu lado todo este tiempo -mirando a un lado la pequeña de cabellos oscuros chasqueo los dedos intercambiando de nuevo lugares con su otra mitad- -de verdad voy a disfrutar viéndote sufrir
-¿Qué planeas hacer, Konan? –Preguntó Kana frunciendo el ceño mientras su otra yo caía en el silencio ignorando las palabras de su contenedor-. -¡Te he preguntado ¿Qué planeas hacer maldición!?
-Ya lo verás. Cómo te dije, quiero ver como sufres cuando esa persona que tanto quieres se aleje de ti… Tendrás a ese chico para ti. Pero ¿a qué costo? –Fue lo único dicho por la niña de ojos rojos antes de desaparecer dejando sola a la pequeña de mirada amatista.
[….]
Minutos después en la cocina de la casa de la familia Maldonado Otori…
-¿Por qué se estará tardando tanto? –El padre de familia estaba sentado en su lugar mirando hacia la puerta que daba acceso al lugar. Este había dejado por un momento el utensilio con el cual estaba comiendo su desayuno.
-Vamos Ramón sabes cómo son las chicas a esa edad. Seguramente está teniendo problemas con -Ayumu se quedó en silencio por unos minutos desviando la mirada.
-Oh, vaya no estaba segura pero ellas están creciendo bastante rápido, pronto cumplirán los 14 años y creo que alguien debería tener la charla con ellas –mencionó la actriz estando en su lugar desde allí miraba a su esposo.
-¿De qué están hablando? –Preguntó la gata mágica viendo donde sus amigas y luego a su amante que estaba a su lado.
-Could you not talk about it here? We are eating and the fact that they start talking about it gives me the willies (¿Podrían no hablar de eso aquí? Estamos comiendo y el que empiecen a hablar sobre ello me pone los pelos de punta) –el rostro rojo de la pequeña amante de las hamburguesas daba fe al momento incómodo que estaba pasando.
-Todavía no entiendo de que están hablando –dijo Mei mirando ahora su amante.
-Ellas están hablando sobre las niñas y que ellas se están volviendo unas señoritas, en otras palabras… Am… -Kanon se quedó en blanco sin saber que decir
-Suspirando de forma pesada. La nueva amante del autor golpeo con su palma la mesa donde están reunidos-. –Mei-san cuando toda niña llega a la pubertad sufre ciertos cambios en su cuerpo, uno de ellos es cuando llega andres el que viene cada mes
-Lo que quiere decir, Mía es que las chicas están entrando en la pubertad tal vez por eso Kana se esté tardando tanto ya que pudo haberle bajado -sintiéndose un poco incómodo el autor desvió la mirada.
-Ya entendí aunque a mí nunca me ha afectado eso. Digo sabes que la mayor parte de mi vida estuve atada a Alejandra y fue ella quien pasó por todos esos cambios pero me quedó una duda ¿qué es eso de la charla? –Volvió a decir la gata mágica de cabellos blancos.
-Pues… "La charla" la tuve con mamá a la edad de diez años fue algo incómodo. Creo no solo yo estaba deseando que la tierra me trague sino también ella –la chica mágica habló desde su lugar.
-Mamá me habló sobre eso cuando estábamos en primer año ¿lo recuerdas, Umi-chan? –Kotori quien estaba al lado de su amiga dijo recibiendo como respuesta un gemido de disgusto por parte de la arquera que veía todo indecente.
-Todavía lo recuerdo y tengo traumas por ello. En ese tiempo no pude dormir bien pensando en… Todo lo que nos dijo tu madre –se quejó la arquera de pelo azul evitando la mirada de la pajarita y sobre todo de su hija.
-Supongo que todas hemos tenido momentos incómodos cuando éramos más jóvenes ¿cierto? -Comentó la actriz cuyo rostro denotaba lo incómoda que estaba en ese momento.
-Sí –contestó Ayumu-chan desviando la mirada sintiendo como sus mejillas se ponían rojas.
-¿Eso les parece traumático? Mi padre y mi madre fueron los que me dieron la charla cuando tenía la edad de Arisa. Hasta el día de hoy no supero eso –susurró Eri.
-Pero es algo que debemos hablar con nuestros hijos en algún momento –mencionó el chico de pelo azul claro riendo nervioso.
-Ramón está en lo correcto pero cambiando de tema ¿cuánto más podrá tardar kana? –Poco a poco la paciencia de Mei se estaba yendo. Su cola se movía a los lados demostrando su malestar.
-Ryo podrías ir por… -Las palabras de Kotori se quedaron en la nada ya que por la puerta de la cocina entraba una adormilada demonio.
-Miren quien vino -comentó de forma burlona la pequeña niña que nació de la unión del demonio artificial y la chica mágica- -pensé que se te iban a pegar las sábanas
-Eso no fue nada amable, jovencita –reclamó su padre mirando a su hija que desvió la mirada.
-Buenos días a todos -con paso lento quien sucedería en un futuro a la reina actual caminó hasta llegar a su lugar donde ni bien apoyó sus pompas una de sus hermanas entró gritando emocionada.
-¡Papá! ¡Mamá! –Exclamó Sasha-chan quien era la consentida de cierta gata mágica.
-¿Qué ocurre? ¿Dónde es el incendio? –Preguntó kanan desde su lugar esbozando una tonta sonrisa.
-La tía Yuzu me invitó al festival que se hará en Rodorio ¿puedo ir? –La jovencita fue donde su padre a quien luego de haberlo atrapo con sus manitas comenzó a moverlo de un lado a otro.
-Por poco olvidaba que Alejandra me habló de eso. En esta época del año los habitantes de ese lugar hacen un gran festival -dijo la amante de pelo blanco del autor.
-Así es. Allí estarán todos los caballeros que conoce el tío Saga y la tía Yuzu además dijo que Setsuna, Towa y Yuusuke-kun estarán participando ¿puedo ir papá? -Volvió a decir la menor a su padre que seguía en plan de padre estricto.
-¿Un festival? Nunca fui a uno sería divertido ir –comentó la modista.
-Hemos tenido mucho trabajo con nuestras misiones, un descanso no vendría mal que dices mi amor ¿vamos con las niñas? –Ahora la chica mágica tomó la palabra viendo donde su marido.
-Vamos papá no seas malo -Sasha continúo hablando mientras tiraba de las ropas de su padre quien suspira de forma pesada
-Supongo que llevo todas las de perder. De modo que iremos a Rodorio también quiero ver cómo será el festival del que tanto hablan -dice el padre de familia esbozando una amplia sonrisa para luego dirigir su mirada a su amante de pelo blanco- -¿vendrás con nosotros, Mei?
-No tengo nada que hacer a parte quiero que Tokime pase un tiempo con sus primos. Así que voy con ustedes –responde la gata mágica.
-Entonces está decidido nos vamos al festival que se celebrara en Rodorio. ¿Vendrán con nosotros? –El autor que ahora porta la espada espíritu miro hacia sus amantes que se vieron entre ellas por unos minutos antes de responder
-Me gustaría pero tengo que ayudar en la academia de danza, mamá me ha llamado y necesita que alguien le dé una mano -empezó la arquera que ve todo indecente.
-Quisiera ir pero le prometí a Yuu-chan que iría con ella, Honoka-san y Shizuku-chan de compras. Ya sabes pasar una tarde chicas –continúo la yandere de pelo rojizo.
-Lo siento, Ramón –prosigue la pequeña osita de ojos azules.
-Ya veo ¿entonces Kotori quieres venir? –El autor miró donde su pajarita que suspira para luego reír nerviosa. Terminando con sus ojos dorados en la figura de su marido.
-Perdón pero ya tengo planes. Tengo varios vestidos que terminar, y Rosia-chan me pidió que le dé una mano quizás para la próxima, ustedes vayan y diviértanse -mencionó la pajarita.
-¿Eri? –El apodado Ninja llamó a su más reciente amante quien suspira negando con la cabeza.
-Me gustaría ir pero Arisa presentara a su novia. Iré a casa para que papá no le haga daño a Yukiho ya sabes cómo se pone de dramático -terminó diciendo la chica de ascendencia rusa con un pequeño tic en su ojo
-Supongo que seremos solamente Asuka, Mei, Mía, Sasha, Kanon y yo -bajando su cabeza el chico dueño de la espada espíritu habló para luego ver a una de sus hijas que fueron fruto de su unión con la vergüencita española.
-También quiero ir papá –el comentario de Kana había dejado a su progenitor como a su madre sin palabras.
-No tenías una cita con Regulus. El hijo de Yuzaki-san -pregunta la chica mágica recibiendo como respuesta un simple y llano no por parte de esta pequeña.
-Puedo salir con él otro día. Quiero cambiar un poco de aires además no tengo nada más que hacer -Kana dijo.
-Bueno, supongo que estamos de acuerdo para partir ¿cuándo será el festival? –el autor hondureño habló.
-Según lo que me dijo la tía Yuzu el festival será el fin de semana. De modo que tenemos tiempo para prepararnos -Sasha dijo ya desde su lugar en aquella gran mesa.
La mañana para la familia Maldonado – Otori seguía su paso lento pero calmo. De no haber sido por una de las mini Kanon como les habían apodado todo seguiría en santa paz pero a veces el destino cuando quiere reír nos juega bromas muy malas; está no sería una excepción ya que, Claudia una de las 13 naranjitas vio lo que estaba haciendo su hermana.
[….]
-¿Tienes una cita, Mii-chan? –Preguntó la hija consentida del chico que lleva la espada espíritu.
-¿He? –Al verse descubierta el color rojo se hizo con el rostro de Mii que intentó ocultar su celular pero su hermana fue un poco más rápida y terminó quitándoselo.
-Ala… No tenía idea de que mi hermanita tuviera esos gustos -dijo Claudia quien estaba con el celular de su hermana leyendo cada uno de los mensajes enviados por la pequeña y los que había recibido.
-No, no es lo que piensas. Ella y yo no tenemos ese tipo de relación además solo quiere llevarme a cierto lugar para mostrarme no sé qué cosa –susurró una de las naranjitas evitando mirar al frente.
-¿De qué hablan? –Kana que se encontraba al lado de Claudia pudo escuchar lo que estaban hablando sus hermanas
-No es nada. Solo que Mii-chan nos salió norteña quiere hacer cositas algo pervertidas con ya sabes quién -la pequeña kunoichi susurró cerca del oído de la demonio cuyos colores viajaron por su rostro hasta que el rojo se hizo con su carita.
-No… No es cierto… Yo no quiero hacer ese tipo de cosas... –Susurró una de las naranjitas mirando a un costado con sus cachetes rojos por la vergüenza.
-¿Oh? Vaya no te conocía esas mañas -dijo la futura emperatriz con una sonrisa de lado. Aparte de esto tenía un tic en su ojo derecho-. –Es...Espero que te diviertas en tu cita
-¿Por qué te pones así, Kana-chan? –Preguntó Ayumu al notar la curiosa reacción de una de sus hijas adoptivas.
-No sucede nada… Solo que olvide tenía que hacer algo –contestó la futura emperatriz fingiendo una pequeña sonrisa. Corrió su silla para ponerse de pie y de esa forma sin decir nada más una de las trece naranjitas se fue perdiéndose en la sala para luego escucharse como la puerta se cerraba.
-Alguien me puede decir que ha pasado -preguntó Eri-chan desde su asiento.
-No tengo idea pero ella parecía molesta por algo -dijo Shizuku-chan.
-¿Qué te sucede Kana-chan…?
[….]
Fin de la transmisión
Continuará en el capítulo número tres
