Casey estaba sentado en el sofá viendo la televisión junto a Shadow y Howie y con su abuela al teléfono.
-Abuela, estoy viendo la televisión. -dijo Casey aburrido al teléfono- No quiero escuchar, ¡aaahhh! -apartó el teléfono de su oído, mientras que por el balcón, Kevin estaba entrando con sigilo de que Casey y las niñas no lo escucharan- Sí, abuela, quiero oír de cómo te caíste de la escalera. Ajá... sí, el doctor dijo que necesitas cirugía. Qué interesante.
Una vez dentro del departamento, Kevin tomó unos polvos explosivos y los lanzó al suelo, simulando que acababa de aparecer en el departamento por arte de magia. Casey volteó a verlo asombrado.
-¡He llegado!
-Abue, te llamo luego, Kevin se hizo explotar. -el pelinegro cortó la llamada y se puso de pie, notando la maleta que trajo Kevin- ¿Qué tienes ahí?
-Un equipo de magia, lo compré en un mercado de pulgas. ¿Quieren que les haga un truco?
-¡Sí, por favor! -pidió Shadow, y Howie se resignó a aceptar.
-Ya qué.
De su maleta de trucos, Kevin sacó una caja con tapizado de lunas y estrellas.
-Examinen esta cajita ordinaria.
Las niñas hicieron caso y abrieron la caja, para revisar que no tuviera nada.
-Ahora, rociaré estos polvos mágicos dentro. -con eso, esparció unas piscas de purpurina rosa en el interior de la caja y la cerró. Luego sacó un puñado de porotos- Ahora, tomen estos porotos mágicos, y cuando diga "Abracadabra", los lanzan a la puerta de entrada.
-Okay, listas. -dijo Shadow emocionada. Kevin aclaró su garganta.
-¡Abracadabra!
-¡Porotos! -las niñas voltearon a lanzar los porotos y Kevin rápidamente cambió la caja por otra. Casey parpadeó confundido y no dijo nada. Las niñas voltearon a ver de nuevo a Kevin.
-Abran la caja ahora.
Howie la abrió y, ambas sonriendo, sacaron a un conejito Minilop de adentro de la caja.
-¡Es un conejo! -sonrió Howie, acariciando las orejas del conejito.
-¡El poder de la magia, hermano! -fanfarroneó Kevin.
-¿Cómo lo hiciste? -preguntó Shadow, acariciando al conejito en sus manos.
-Cuando voltearon, Kevin cambió la caja por otra con el conejo dentro. -dijo Casey, sonriendo maloso.
-¡Casey! -exclamó Kevin porque le haya arruinado su truco.
-¿Entonces la magia es un engaño? -preguntó desilusionada Shadow.
-Un... ¡engaño mágico! -dijo Kevin, tratando de alegrar lo que Casey arruinó.
-¡Siii! -celebró Shadow con el conejito en manos.
Casey miró el equipo de magia y sonrió.
-Oye, Kev, ¿me prestas el equipo de magia? Quiero hacer a Raph caer en el truco.
Más tarde
Raph entró al departamento con un niño que tenía una bolsa de palomitas y Casey se acercó a saludar.
-Hola, ¿qué tal todo?
-Todo bien, llevé a William al cine. -explicó Raph con brevedad.
-¿Eh?
-Teníamos trabajo hoy, ¿recuerdas? ¿William? -señaló al niño.
-No, es el próximo sábado, y ese no es William.
-¿Eh? ¿Y tú quién eres?
-Te dije que soy Randy.
-Uy.
-Qué responsable eres, Raph. -dijo Howie sarcásticamente.
-Cállate, ¿quieres?
-Y... ¿qué película fueron a ver? -preguntó Casey.
-"Monos de Sangre: La Revancha". -sonrió Raphael.
-Pero es para adultos. -dijo Shadow algo consternada.
-¿Y?
-La película me alteró, señor.
-Descuida, sé qué te hará sentir mejor. -con su mano empujó con cuidado al niño fuera del departamento y cerró la puerta- Ya, mucho mejor.
-Bueno, ya que estás, ven. -guió a Raph a la mesa del comedor, donde estaban las cosas de magia de Kevin- Te haré un truco de magia.
-No me interesa.
-Solo examina esta caja ordinaria. -mostró la caja. Raph hizo una inspección poco escrupulosa u dejó a Casey hacer su truco- Ahora rociaré este polvo mágico dentro.
-¿Ya acabaste?
-Chist. -lo calló Casey a su amigo. Cerró la caja y tomó los porotos- Ahora, toma estos porotos mágicos, y cuando diga "Abracadabra"
-De no ser muggles, te haría un Avada Kedavra por hacerme hacer esto.
Casey se mostró ofendido ante el insulto de Harry Potter que Raph le hizo, pero siguió.
-¡Sólo lánzalos a la puerta cuando te diga!
-Ya, ya...
Casey aclaró su garganta.
-¡Abracadabra!
Raph, sin voltear, lanzó los porotos para atrás y se inclinó frente a la caja, arruinando el truco de Casey.
-Tenías que... voltear.
-¿Para qué? ¿Para que cambiaras la caja por una idéntica con un animal dentro?
-¡Demonios! -Casey golpeó frustrado la mesa.
-¡Ja! -Raph fue por un jugo y las niñas también rieron.
-Quería engañarte.
-Tsk, lo siento, amigo. -dijo Raph con falsa culpabilidad- Se necesita ser muy listo para engañar a Raphael.
-Bueno... yo soy muy listo.
Raph escupió su bebida y las niñas volvieron a reír, esta vez con más ganas.
-¡Jajaja! ¡Dilo de nuevo, Casey!
-Dije que soy muy listo. -protestó Casey, pero Raph volvió a escupir su bebida y las niñas siguieron riendo, haciendo a Casey sentirse humillado.
Pizzería Antonio's
-Ese truco no funcionó con Raph, tengo que buscar otro. -dijo Casey con pesadumbre, sentado en una mesa junto a Howie y Shadow, frente a Melina y Kevin.
-Bueno... Raph es muy astuto. -dijo Melina con desdén- No me sorprende que no cayera.
-Sí, pero yo sí caí, es la peor parte. -dijo Casey enfurruñado, cruzando sus brazos.
-Hacerte quedar como tonto no es muy difícil. -se burló Howie.
-¿De qué lado estás? -preguntó Casey molesto.
-No del tuyo.
-Bueno, yo intenté el truco del dedo cortado con Raph, pero me dijo que si lo intentaba de nuevo me cortaba un dedo. -comentó Kevin.
-Debe haber algo con lo que pueda hacer a Raph quedar como tonto.
-Podríamos poner cucarachas en sus zapatos. -dijo Shadow pensativa.
-¿Y arriesgarnos a que me devuelva la broma con ratas? No gracias. -dijo Casey con renuencia y un ligero escalofrío.
-Aparte que ni Raph ni Howie usan zapatos. -respondió Melina.
Casey volteó la vista pensativamente cuando vio a alguien sentado a un par de mesas de distancia: un hombre y sus dos hijas gemelas.
Ahí a Jones se le prendió el foco.
-Oigan, ¡ahí está la respuesta! ¡Gemelas! -se puso de pie apresurado y fue a la mesa, dejando a su hermanita y amigos confundidos.
-¿Qué hace? -preguntó la morena.
-No lo sé, solo finge que no lo conoces. -aconsejó Shadow.
-Hola, señor, ¿necesita un niñero de casualidad? -preguntó Casey ligeramente emocionado. El hombre se vio contrariado ante la pregunta.
-¿Por qué?
-Mi amigo y yo somos niñeros, mire mí tarjeta. -el chico sacó una tarjeta de presentación de su bolsillo y se la dio al señor- "Raph y Casey, Super Genial y Muy Divertido Servicio de Niñeros".
-Es un buen nombre. -dijo el señor, leyendo la tarjeta.
-Así que, ¿por qué no va a divertirse, y yo cuidaré a las gemelas, para buscarlas en mi departamento luego?
El padre de las niñas sonrió, pensando las posibilidades.
-Me gustaría un corte de cabello o ir al cine-
-Sí, claro, vamos, niñas. -Casey hizo a las niñas ponerse de pie e irse con él, mientras que Kevin, Melina, Howie y Shadow miraban desde su mesa.
-En una escala del uno al diez, ¿qué tan exitosa creen que sea la broma de Casey? -preguntó Melina.
-Dos.
-Cuatro.
-Siete negativo, y estoy siendo generosa.
Departamento de Casey y Raph
Casey salió de su cuarto que compartía con Raph y se acercó a uno de los gemelos en el sofá.
-De acuerdo, Raph fue por pollo Tubba, llegará en cualquier momento. -dijo Casey, emocionado por poder hacerle a Raph la broma.
-¿Por qué pusiste a mí hermana en tu cuarto? -preguntó la niña, la cual tenía el cabello corto y pelirrojo y un vestido aquamarina, idéntica a su hermana.
-Porque es divertido. -dijo Casey con obviedad- ¿Acaso eres alérgica a la diversión?
-No, solo al maní.
-Casey. -llamó Raph en lo que abría la puerta.
-Shhh, ya llegó. -calló Casey a la niña. Raph entró con un balde de pollo marca Tubba.
-Hola, Raph. -saludó Casey con poco disimulo- ¿Trajiste tu pollo?
-Sí. -dijo Raph confundido, comiendo una de las bolas de pollo frito- ¿Ella quién es?
-Oh, es Chloé, la niña que cuidaremos hoy. -explicó con brevedad el pelinegro a la tortuga.
-Hola, Chloé. -saludó Raph- Si me disculpan, seguiré comiendo pollo.
-Pero, Raph, ¿no oíste las noticias del pollo Tubba?
-¿No...?
-Dicen que si comes de ese pollo, altera tu cerebro. -respondió Casey con insinuación.
-Siii, eso me preocupa mucho. -dijo Raph con sarcasmo.
-Dicen que si comes de ese pollo, puedes confundirte y olvidar cosas.
-Bueno, no me preocupo porque yo nunca olvido nada. -respondió la tortuga con altanería. Buscaba algo en la alacena pero no lo encontraba.
-¿Buscas algo?
-Mi plato de pollo.
-¿No está ahí?
-¿Crees que te preguntaría dónde está si estuviera aquí?
-Creo que lo vi en nuestro cuarto.
-¿Por qué estaría en nuestro cuarto?
-Tal vez olvidaste que lo dejaste ahí.
Raph rodó los ojos.
-Como sea, iré a traerlo. -fue en dirección al cuarto, pero Chloé se puso de pie.
-¿Me das una bola de pollo?
-¿Quieres una bola de mí pollo?
-Sí.
-¿Solo una?
-Sí.
-Mmm... nop. -Raph sonrió al decir esto, y se fue al cuarto. Casey sonrió y se acercó a Chloé.
-Estoy ocurriendo. -dijo emocionado. Howie y Shadow estaban ocultas tras el televisor grabándolo todo.
-Mas vale que la broma funcione. -dijo Howie.
-Chist, va a funcionar.
Al entrar Raph al cuarto, encontró a la gemela de Chloé, sentada en la cama de la tortuga comiendo tocino, y de paso sacando a Raph de onda.
-¿Qué estás haciendo?
-Estoy en la cama.
-Sí, pero ¿cómo llegaste tan rápido?
-¿Eh?
-Dije "¿cómo llegaste tan...?" Tú estabas en el... -confundido, Raph gruñó. Salió del cuarto y volvió a la sala, encontrando a Casey jugando Hollow Knight en la consola de la televisión- Oye, ¿cómo Chloé llegó a nuestro cuarto tan rápido?
-¿Hablas de la niña a la que cuidaremos?
-Sí, Chloé, la pequeña pelirroja.
-Aún no está aquí.
-Claro que sí que estaba, torpe, hace un minuto. Quería una bola de pollo.
-Tal vez ya no deberías comerte eso, Raph. -dijo Casey con algo de falsa lástima- Tal vez comer de ese pollo te está enfermando.
-¿No me crees? Ve al cuarto y velo tú mismo. -señaló en dirección a la habitación.
Casey puso pausa a su juego y se levantó.
-Okay. -fue allá, y cuando Raph no veía, rio a lo bajo. Raph tomó otra bola de pollo.
-No hay nada de malo en comer pollo. -dijo Raph, no completamente convencido de que el pollo lo enfermaba. Alguien tocó la puerta y Raph bufó- Está abierto.
Por la puerta, entró Chloé.
-Hola, soy Chloé.
Raph se atragantó con el bocado de pollo que tenía y miró incrédulo a Chloé.
-¿Esas son bolas de pollo? ¿Puedo comer una?
-¡Que no, te lo dije hace cinco minutos, niña!
-No es cierto, acabo de llegar.
-No, tu estabas... yo te vi en... no te muevas. -fue al cuarto sin quitarle a Chloé la vista de encima- ¡Casey!
-Mira, Raph, encontré tu plato. -sonrió Casey, mostrándole a Raph un plato con una gallina dibujada.
-Oye, quiero saber cómo la niña llegó a la puerta.
-Oh, ¿Chloé llegó?
-¡Chloé ya estaba aquí cuando llegué, luego en mi cama comiendo tocino, y luego entró por la puerta diciendo que nunca me había visto! -exclamó intranquilo Raphael.
-Raph, te dije que ya no comas más de ese pollo.
-Ah, ¿conque no me crees? Ven acá. -cargó a Casey como saco de papas.
-¡Ay, oye, estás ejercitando!
Raph caminó con su amigo a la sala y lo dejó en el piso.
-¿Ves? Mírala, está ahí, justo ahí.
-Sí, hola, Chloé, qué gusto verte. -saludó Casey.
-¡Ya habías visto a Chloé! -gritó Raph histérico- Mejor que me digan qué está pasando.
-La estamos cuidando. -dijo Casey con obviedad nuevamente- Chloé, ¿quieres ver lod animales de peluche de mi hermana?
-Me encantaría. -sonrió Chloé, y tomando la mano de Casey, se fueron al cuarto de las niñas. Raph, intranquilo, tomó una bola de pollo y la miró angustiado.
-¿Qué estás haciéndome? -preguntó, y alguien tocó el timbre- ¡Entre, quien quiera que sea!
Por la puerta entró la hermana de Chloé y Raph cayó al suelo completamente confundido.
-Soy Chloé, ¿tú eres mí niñero?
Raph se puso de pie presurosamente y tomó el balde de pollo, abrió el balcón y lanzó el balde por ahí. Casey salió del cuarto de ambos con Chloé riendo y las niñas también salieron de atrás de la televisión con el celular de Howie, habiendo grabado a Raph perdiendo poco a poco la cordura. Raph volteó a ver a Casey riendo acompañado de Chloé y Casey no se pudo contener.
-¡Caíste, redondo, redondo!
-¡¿Gemelas?! -exclamó molesto.
-Sip. Shadow, si me haces los honores.
Shadow sacó su celular, puso música y Casey hizo un baile de la victoria en lo que cantaba y las cuatro niñas bailaban.
-Te engañé, te engañé. Te engañé, muy listo soy. Te engañé, te engañé. ¿Quién lo hizo? Ese fui yo.
Raph se cruzó de brazos en lo que Casey fanfarroneaba. Él iba a pagar.
Raph, acompañado por Howie, salió del departamento y sacó su T-Phone. Fue a un grupo de WhatsApp e hizo una llamada grupal. Puso el altavoz.
Desde Blendale, Vermont, en una habitación de una prestigiosa escuela, estaban Leo y Donnie estudiando cada uno en su cama, Leo arquitectura y Donnie física. Los celulares de ambos empezaron a sonar al mismo tiempo y los dos revisaron.
-Llamada grupal. -alertó Leo. Donnie rechazó la llamada mientras que Leo contestó- Hola, soy Leo y estoy con Donnie.
-Vengan a Nueva York, ahora. -dijo Raph con molestia.
-¿Raph? -preguntó Donnie confundido.
-No, soy Piñón Fijo, claro que soy yo, ¿dónde están Mikey y Venus?
-Mikey anda de mochilero con Mondo y Pete y Venus está en el pabellón femenino seguramente.
Alguien más se unió a la llamada, en este caso Venus.
-Chicos, ¿está todo bien? -preguntó Venus desde la sala de estar del pabellón femenino.
-Raph nos convocó, vaya uno a saber por qué. -dijo Donnie, rodando los ojos.
-Es por la promesa que hicimos a los cinco años. -explicó Raphael.
-¿El pacto de quintillizos? -preguntó Donnie con hastío- Raph, tengo examen el martes y Leo una presentación oral.
-Oigan, prometimos los cinco ayudarnos entre nosotros si necesitábamos engañar a alguien. -dijo Raph con determinación.
-Raph... espera, Mikey se quiere unir. -Leo aceptó a Mikey en la llamada, y se escuchaba viento desde su celular.
-¡¿Qué pasa, hermanos y hermanas?! -exclamó Mikey.
-¿Dónde estás, Mikey?
-¡Surfeando en el mar Caribe, Leo, es geniaaaaal!
-Mikey, te necesito para el pacto de quintillizos, ¿te sumas?
-¡Por supuesto, hermano! -exclamó, cuando vió algo detrás de él- ¡Hey, un delfín! Esperen... no es un delfín. ¡Tiburoooooon! ¡Descuida, Raph, llegaré mañana si el tiburón no me come! ¡AAAHHH! -y la llamada se cortó.
Los otros cinco que escucharon a Mikey gritar estaban algo consternados, pero decidieron dejarlo pasar.
-Ya, ¿se suman o no? -preguntó Raph una vez más.
-Mikey ya va, ¿no te basta con eso? -preguntó Donnie.
-No, mí compañero de cuarto me gastó una broma usando a un par de gemelas y no dejaré que esto salga impune, los necesito a los cuatro, ya. -bramó Raph.
-Howie, ¿estás ahí?
-Sí, Leo.
-¿Grabaste la broma?
-¡Oye!
-Sí. -rio la niña.
-Okay, si nos pasa el vídeo, lo haremos.
Raph rodó los ojos.
-Bien, como quieran, solo lleguen aquí mañana.
-Ahí estaremos. -dijo Leo, y cortó la llamada, seguido de Venus.
Raph miró a Howie con sonrisa malvada y ella lo miró a él.
-¿Lista para hacer a Casey caer?
-Sabes que tomo cualquier chance de humillarlo.
Al día siguiente
Raph y Casey dormían cada quién en su cama. El T-Phone de Raph empezó a vibrar y Raph despertó. Contestó y vio que era Leo.
-¿Hola? Sí, ocúltense, saldré en unos minutos.
Colgó la llamada y tomó un marcador verde oscuro, hizo marcas de mordidas en sus brazos, dos en cada brazo. Luego tomó uno de los tenis de Casey y lo lanzó a la puerta para despertarlo.
-¡No fui yo, no tienes evidencia! -exclamó Casey asustado. Bostezó y se frotó los ojos- Buenos días...
Raph, desde su cama, tosió falsamente con un termómetro en la boca.
-El tío Raph está enfermo.
-¿Tienes fiebre?
-Siii... cuarenta y ocho. -dijo Raph, sacándose el termómetro de la boca. Alzó el brazo pesadamente y vio las "marcas de mordidas" en su brazo- Oh, no... no, no, ¡no, no, no, no, no!
-¡¿Qué?! ¡¿Qué tienes?!
-Mira mí brazo, ¿ves eso?
-¿Cicatrices?
-Las mordidas, torpe, mira las mordidas.
-Ay, no. -dijo Casey preocupado- Y tienes más en tu otro brazo. ¿Quién te mordió?
-No lo sé, deb... debieron haber sido las gemelas que cuidamos ayer. -Raph se puso de pie- ¿Recuerdas? Yo les enseñaba a pelear y una debió morderme. -se acercó a Casey sentado en la cama de Raph- ¿Sabes qué significa?
-Tal vez sí, pero tal vez no. -dijo Casey confundido.
-Cuando alguien es mordido por un gemelo...
-Mordido por un gemelo...
-Te sale una infección de gemelos.
-Ay, caramba. -dijo Casey, creyéndosela.
-Y luego... -Raph se apartó asustado.
-¡¿Qué, luego qué pasa?!
Raph se volvió a acercar.
-Te sale tu propio gemelo malvado.
-¡Ay, mamasita! -exclamó Casey asustado. Raph parecía estarse aguantando la risa y Casey decidió que no iba a caer.
-Ay, Raph, cállate. -dijo Casey molesto.
-Es verdad, amigo. -Raph tomó uno de los palos de hockey de Casey como protección- Podríamos estar en peligro ahora.
-Yo creo que estás lleno de pudín. -se levantó de la cama- Sólo quieres gastarme una broma porque yo te engañé ayer.
-¡Hablo en serio, Jones!
-Ajá, Hamato. Iré a ducharme. -fue al baño.
-¡Ten cuidado, mi gemelo podría estar ahí! -dijo con falso temor la tortuga. Dejó el palo de hockey en la cama y fue a abrirle a sus hermanos- ¿Chicos, dónde están? -preguntó Raph en un susurro en la escalera de incendios del balcón del edificio de departamentos. Leo sacó la cabeza por un ducto de ventilación en el edificio de en frente, Donnie estaba detrás de unas cajas y Venus salió de un bote de basura- ¿Qué hacen ahí?
-Nos dijiste que no dejemos que nadie nos viera. -dijo Venus con ingenuidad.
-Claro, claro... oigan, ¿dónde está Mikey?
-Aquí, hermano. -llamó Mikey desde arriba, quién tenía un paracaídas colgando de una de las escaleras de arriba.
-Mikey, baja de ahí rápido.
-Enterado. -soltó la correa que lo sostenía y recordó que no había un aterrizaje suave esperándolo- Oh, oh. ¡AAHH! -y cayó en un bote de basura. Raph se palmeó el rostro.
-¿Por qué tengo que compartir lazos con un mentecato? -bajó de un salto del balcón al piso, ya que era el segundo donde vivía.
-Entonces, Raph, ¿estamos aquí para engañar a tu amigo?
-Sí.
-Y nos haremos pasar por ti. -dijo Donnie entendiendo.
-No. -Raph tomó los hombros de Donnie- Serán malos, locos, salvajes y peligrosos.
-O sea... tú. -dijo Leo.
-Yo, diez veces peor.
-Raph, si es por todo lo de la infección de gemelos, dudo que tu amigo se lo crea. -dijo Venus.
-Tssss, déjenme hablarles de mí compañero de cuarto luego.
-¿Y Howie dónde está? -preguntó Mikey, levantándose mareado.
-Ella será la camarógrafa de esta broma.
Más tarde
Raph estaba acostado en el sofá, fingiendo tos, mientras que Casey salía deo baño con una bata de baño negra y el cabello mojado.
-¿Te sientes mejor? -preguntó Casey con falso interés.
-No... creo que mí infección empeoró.
-Vamos, Raph, solo estás molesto de que yo te engañé ayer y ahora tú quieres hacerme una broma a mí.
Apenas Casey dijo eso, Leo, disfrazado como Raph pero muy salvaje, salió de atrás de la mesa de la cocina gritando como loco y asustando a Casey. Luego tomó un peluche de Shadow del sofá, un oso panda gigante, y empezó a golpear a Casey con el peluche mientras Raph miraba desde el sofá tomando juguito.
-¡¿Qué está pasando?! -exclamó Casey, mientras que "Raph salvaje" tomó la jarra de Hugo y la derramó sobre Casey, luego salió corriendo, rompiendo la puerta de vidrio del balcón. Casey se puso temblorosamente de pie mientras que Shadow salió de su cuarto.
-¿Qué fue eso? -exclamó ella.
-Eso iba a decir yo, ¡¿qué fue eso?! -gritó Casey, poniéndose de pie- Ese era... ¿tu gemelo malo?
-Ajá.
-Pero... era casi de mí estatura.
-¿Me crees ahora?
-No lo sé.
Ahora Donnie, también disfrazado como Raph salvaje igual que Leo, salió con una rama y, gritando como cavernícola, empezó a golpear a Casey, quién gritaba suplicando clemencia.
-No, no, no le hagas eso, no. -dijo Raph, fingiendo pena. Shadow estaba petrificada, viendo lo que acababa de pasar una vez Donnie disfrazado se fue corriendo.
Casey levantó la cabeza apenas.
-Sí te creo, Raph.
Pizzería Antonio's
Ya cambiados, Raph, Casey, Shadow y Howie estaban en Antonio's junto con Kevin y Melina.
-Luego me tiró el jugo en la cabeza para salir, entrar de nuevo y empezó a golpearme con una rama. -explicó Casey asustado a la pareja.
-¿De qué era el jugo? -preguntó Kevin.
-Naranja.
-¿Y la rama?
-Kevin. -lo calló Raph.
-¿Qué, no puedo preguntar?
Antes de cualquier cosa, Venus, disfrazada como Raph salvaje en femenina, saltó desde el techo sobre la mesa, cayendo justo frente a Casey, quién fue el único que no alcanzó a levantarse. Venus, gritando como loca, tomó la salsa picante que dejaban para ponerle a la pizza, la abrió con fuerza y la derramó sobre la ropa de Casey, luego tomó su cara y lo besó en los labios, mientras que él, aterrado, solo pataleaba en la mesa.
Venus se levantó de la mesa y se fue corriendo, gritando como loca.
Raph se levantó del suelo y Casey se quiso quitar la salsa de encima, cuando de la cocina salió Mikey, también disfrazado como Raph salvaje, robándose una pizza, corrió hacia Casey le tiró la pizza sobre la ropa llena de salda picante, tomó la pizza nuevamente y se fue, gritando con una rebanada en la boca.
-¿Por qué tus gemelos malvados solo me atacan a mí? -preguntó Casey triste, pues su sudadero estaba manchado de salsa picante.
-¿Estás bien? -preguntó Melina.
-Eso creo, la gemela chica me lanzó la salsa y me besó, mientras que el otro llegó corriendo, mojó la pizza en la salsa y se fue. -dijo Casey confundido.
Raph jadeó con falso temor.
-¿Ella no te besó en los labios, o sí?
-Sí, en los labios, ¿por qué?
-Eso es básicamente lo mismo que morder.
En ese momento, Casey Jones sintió el verdadero temor.
-¿Yo también tendré una Infección de Gemelos? -preguntó el pelinegro asustado.
-Ya, suficiente, ustedes están locos. -dijo Melina, ya harta- Kevin, ¿vamos al cine?
-Claro, hermosa. -y con eso, Kevin alzó a Melina cual princesa y los dos se fueron.
-¡No quiero tener un gemelo malo! ¿Habrá un Casey malo? ¡Raph, ¿qué voy a hacer?!
Raph tomó a su amigo de los hombros.
-Descuida, hay formas de detener la infección, pero no hay mucho tiempo. -dijo Raph falsamente preocupado- Así que comeremos lo más rápido posible. -se sentó de nuevo y tomó su pizza, soplando lentamente y dándole una mordidita.
En el departamento
Raph, en la cocina, puso un calcetín sucio de Casey en una jarra con agua y con una cuchara empezó a mezclar para sacarle toda la suciedad. Casey estaba sentado en el sofá con un pescado y un cuerno vikingo. Howie estaba parada, fingiendo preocupación cuando e realidad grababa a Casey con su celular.
-¿Por qué tengo que hacer todo esto?
-¿Quieres tu propio gemelo o trillizo malo?
-¡No!
-Entonces debes hacer lo que dice en internet. -dijo Raph, sirviendo el agua de calcetín en un vaso- Este remedio es tu única esperanza.
-Bueno, si es mí única esperanza... -dijo el chimuelo con pesadumbre. Raph se acercó con el vaso a su amigo y se lo dio.
-¿Listo?
-Supongo.
-Ahora, bebe de esa agua sucia.
Casey hizo arcadas pero hizo caso y tomó un sorbo.
-Ahora frota el pescado en tu cara.
Casey, con mucha repulsión, hizo caso.
-Vamos, con ganas, en ambas mejillas, frota.
Casey casi vomitaba.
-Ahora toca el cuerno vikingo.
Casey lo tomó y sopló con fuerza. Desde el balcón entraron con sigilo los hermanos de Raph, aguantando la risa.
-¡Vamos, de nuevo, con ganas, agua!
-¡Agua! -bebió.
-¡Pescado!
-¡Pescado! -lo frotó en su rostro.
-¡Saluda a mis hermanos!
-Hola, chicos.
-¡Toca el cuerno!
-¡Cuerno! -Casey sopló con fuerza que poco a poco se fue desvaneciendo al voltear de nuevo en dirección a Raph, donde estaban Leo, Donnie, Mikey y Venus parados, los cinco saludando a Jones. Este parpadeó- Tú... ¡¿tienes más de un gemelo?!
-Quintillizos, y todo fue idea de Raph. -explicó Donnie.
-Y... ella... -Casey señaló a Venus- ¿me besó?
-El beso no estuvo nada mal. -sonrió Venus tímida y Howie hizo arcadas.
-Tú... -Casey señaló ahora a Raph- ¡tú me engañaste a mí!
-Sep. Howie, cuando gustes.
Howie puso música y Raph empezó a hacer un baile de la victoria que pronto Mikey y las niñas siguieron.
-Engañé a Casey, engañé a Casey. Soy genial, engañé a Casey. Engañé a Casey, engañé a Casey. Somos quintillizos, son Leo, Donnie, Mikey y Venus y ellos también bailan.
Poco después, Leo, Donnie y Venus se encogieron de hombros y se pusieron a bailar también. Casey dijo "Ya qué" y se puso a bailar también, acercándose a Venus para bailar con ella, pues por más que ella lo hubiera besado contra su voluntad, le gustó también el piquito.
