La costa herida era una playa terrible, el olor salado Del Mar se mezclaba con el hedor putrefacto de la cantidad de cuerpos en descomposición que solía haber en la arena tirados.
Miró la espalda de Hawke, erguida como siempre, cansada pero orgullosa , cargando el gran bastón de metal con el que concentraba sus hechizos en batalla.
Caminaba a una velocidad aceptable, un ritmo acelerado, más no apurado.
Sus brazos increíblemente musculosos para ser un mago cuyo estilo de batalla se basaba en mantener las distancias, y de vez en cuando, usar el bastón para golpear a sus enemigos, sus propios hechizos solían mantenerlos alejados de el de todas formas, ademas de que Fenris se aseguraba de que ningún enemigo se acercara lo suficientemente a Hawke como para herirlo con sus hojas de metal.
Dos pasos más al frente, Varric conversaba amenamente con el humano, obligado a mirar hacia arriba por la diferencia de estatura, con su confiable Bianca a colgada a la espalda descansaba de la ardua pelea aún humeante por su uso, por cada paso del enano, Bianca hacia unos pequeños ruidos metálicos, causados por el movimiento apresurado, no muy fuertes para ser estruendosos, pero lo suficientemente audibles como para ser molestos a la compañía cercana, aunque ya se había acostumbrado a ignorarla la mayoría del tiempo. Un poco más atrás, de veía a La capitana de ma Guardia, Avaline, quien a juzgar por sus ansioso miviemientos alrededor de su anillo de compromiso, parecía estar concentrada en algo en relación a su próxima boda.
Y finalmente estaba el, quien miraba de tanto en tanto sobre su hbro
