Éste es el cap 7 y final de esta temporada, junto con el "What if...?" con bad ending del siguiente capítulo ;) disfruten este final

Y me disculpo por el hiatus, este cap me costó escribirlo y aparte tendré un examen importante para el que debo estudiar u.u por suerte logré hacer tiempo para escribir. El "What If...?" probablemente tarde en venir, mi examen es entre el 8 y 12 de agosto, así que recién después de esas fechas volveré a escribir.


En el TCRI

Empezó a abrir sus ojos lentamente, y a lo lejos escuchaba algo... eran unos golpes junto con unas voces.

-¡Raph, deja de golpear el vidrio, es inútil! -gritó una voz, no podía distinguir quién era.

-¡Al menos yo estoy haciendo algo!

-¡Niñas, dejen de discutir! -exclamó una voz femenina pero muy tosca... tal vez era Mona.

-¡Oigan, está despertando!

Mikey abrió lentamente los ojos y se vio rodeado de varios pares de ojos. Entre estos salieron sus dos hijas, quienes lo abrazaron preocupadas.

-¡Papi!

-¡Nos asustaste!

Miguel Ángel confundido abrazó a las niñas y miró a su alrededor. Estaban Raph, Venus, Mona, Casey, Slash, Mondo Gecko, él, Alice, Maya, Cody, Shadow, Max y Ray dentro de un cilindro gigante de contención como donde los habían encerrado a él y a sus hermanos cuando se infiltraron por primera vez al TCRI. En otro cilindro gigante a unos metros estaban Alopex, Rockwell, Leo, Hana, Donnie, Abril, Howie, Marc (su esposo), Trixie, Maddy, Mason y Abby. En otro cilindro estaban Y'Gythba y otros Salamandrianos capturados por las tropas de Alfil. En otros cilindros estaban Kevin, Melina, Saul y Beverly junto a algunos mutantes e híbridos que habían salvado.

La tortuga de naranja se frotó la cabeza adolorido.

-¿Qué pasó?

-Haz memoria, Alfil nos capturó. -dijo Raph toscamente, cruzando sus brazos. Mikey apretó los ojos tratando de hacer memoria.

Flashback

En la guarida se escucharon disparos desde la sala. Las tortugas y los Mutanimales salieron del taller, encontrándose a varios soldados de la FPT con armas, disparando al techo para asustar a los mutantes refugiados. Después de la guerra con los Triceratons cuando destruyeron la Tierra con el Generador de Agujeros Negros, Alfil había tomado en cuenta un diseño de cápsulas que al lanzarlas cerca de alguien lo atrapaban en una burbuja, por lo cual creó esos mismos dispositivos con tecnología Utrom para atrapar a los mutantes refugiados. Los soldados lanzaban esos dispositivos cerca de los mutantes, capturándolos como Pokemones.

Los guerreros mutantes sacaron sus armas y atacaron a los soldados sin piedad. Sasuke peleaba con un soldado a golpes, pero por detrás otro lo lanzó contra la máquina de boxeo y ésta cayó sobre él, quedando inconsciente.

-¡Sasuke! -gritó Alopex, para luego mirar furiosa a los soldados.

Mikey estaba atacando a tres soldados con sus nunchakus, cuando de repente le dispararon con un arma aturdidora, quedando inconsciente también.

Fin del flashback

-Rayos... -dijo Mikey, frotando su cabeza- ¿Ahora qué?

-Jay y su equipo siguen afuera... si son listos, huirán a otro lado. -dijo Slash, enfurruñado- Y Sasuke estará con ellos, supongo.

-¿Y ahora qué vamos a hacer? -se preguntó Mikey preocupado.


-¡Ay, por la pizza, ¿qué vamos a hacer ahora?! ¡Todo terminó, chicos, no tenemos escapato- ! -fue callado por una bofetada, cortesía de Tori.

-¡Cálmate, Ryan! ¡Hay que pensar esto con la cabeza fría!

Mientras Ryan y Tori discutían, Jay trataba de pensar en diferentes ideas para un plan para rescatar a sus padres, pero nada se le venía a la cabeza.

-Necesitamos ayuda, unos treinta adolescentes no pueden con un ejército de Utroms y la Fuerza Protectora de la Tierra...

Ryan escuchó lo que dijo Jay y se le prendió un bombillo, por lo cual sacó su T-Phone y marcó un número.

-Hola, mamá. -saludó el rubio, y los demás lo vieron incrédulos, creyendo que Ryan llamaba a Renet para despedirse- ¿Recuerdas la dimensión donde vivía Usagi y el tío Leo del pasado?

Cinco minutos después...

Un portal blanco y rectangular se abrió en la guarida poco después de que Ryan colgara la llamada, y de ahí salió su madre (descrita como en Viajera del Tiempo), junto a Usagi, Leonardo del pasado y dos chicos adolescentes. Leo tenía su traje de superviviencia blanco y azul, y sus dos espadas estaban ahora en la cintura en lugar de la espalda, sumado a eso tenía una alforja de flechas y un arco. Los dos adolescentes eran un chico y una chica, eran chitas antropomórficos y tenían ropa de ninjas también, el chico de aquamarina y la chica de morado.

-Nos dijeron que necesitaban ayuda. -dijo Leonardo, sonriendo altanero.

-¿Qué es eso? -preguntó la chica curiosamente, mirando la máquina de pinball.

-Es una máquina de pinball, Hatsuko... -respondió Leo con paciencia, un poquito dolido de que su momento épico fue interrumpido por una pregunta inocente de su hija adoptiva.

-Hmm... es mía ahora. -le puso una mano encima.

-Vaya, hola, guapo. -dijo el chita macho, sonriéndole a Jay. Éste estaba contrariado y sonrojado, pero al chico eso poco le importaba, o más bien lo ignoraba- Soy Kojiro, ¿y tú?

-Bien podría ser tu primo, soy el hijo de Leo en esta línea temporal...

Inserte sonido de cristal rompiéndose y a Kojiro con cara de "a".

-Olvida lo que dije. -dijo sin dejar de tener esa actitud altanera.

-Fue difícil encontrarlos, pero qué bueno que ahora incluyen realidades alternas en nuestro programa de viajes como maestros del tiempo. -dijo Renet aliviada.

-Muy bien, ¿a qué venimos? -preguntó Leo cordialmente.

-Uff, ¿por dónde empezamos? -preguntó Kim sarcásticamente, y Leo al verlo sacó su arco.

-¡¿Qué hacen con los Dragones Púrpura?!

-¡Leo, tranquilo, está de nuestro lado! -exclamó Jay, sintiéndose algo raro por llamar a su papá del pasado por otro nombre. Leo se notó contrariado.

-¿Cómo?

-Acortando una historia larga, Hun los trató demasiado mal que ahora se nos unieron, Alfil regresó y quiere exterminar a todos los mutantes de Nueva York o el mundo entero de ser posible y nuestros padres fueron secuestrados por la FPT llevados al TCRI. -dijo Ryan rápidamente.

Leo y Usagi estaban prácticamente con el símbolo de "cargando" en la cabeza.

-Y temo que necesitaremos más que solo a treinta y pico de adolescentes y un par de adultos. -dijo KJ- Por ejemplo, un clan ninja entero.

-Oh, pero tenemos un clan ninja entero. -sonrió Kathy- ¡El Clan del Pie!

-Ah, no, la última vez que nos aliamos con el Clan del Pie, Destructor apuñaló a Splinter por la espalda... ¡literalmente!

-Oh, cierto, no lo saben, ahora Karai y Shinigami reformaron al Clan del Pie... -dijo Ayana, ganándose una mirada confundida de Leo- ¿Por qué me ves?

-¿Y tú quién eres?

-Oh, él -apuntó a Bryton- y yo somos los hijos de los Casey y Raphael de tu línea temporal, que por cierto, al segundo también lo capturaron junto con Donatello.

Leo sintió que la sangre le hervía al escuchar eso, por lo cual puso su mano en sus espadas.

-Vamos por el Clan del Pie.


Por las alcantarillas, Jay estaba liderando a sus primos y a los Dragones desertores a un lugar en específico. Después de una buena caminata, llegaron a una reja que llevaba a un calabozo.

-¿Nos vas a encerrar en jaulas? -preguntó Feng curiosa.

-Ya verás. -Jay sacó un kunai y con el sable golpeó el metal de las barras con una especie de secuencia. Esperó unos segundos y llegó un ninja de gi rojo, abriéndoles la puerta.

Como veinte minutos después

El ninja terminó algo exhausto de revisar a los casi treinta jóvenes que vinieron de visita, pues debía vigilar que no tuvieran armas ocultas ni nada. Y a la mayoría de los Dragones desertores les encontró varias.

-Jayson, ¿a qué vienen?

-Ahora yo tomo el mando del Clan Hamato. Llévanos con Karai y Shinigami.

El ninja asintió y empezó a caminar, guiándolos. Abrió la puerta hacia la sala del trono, donde estaban Shinigami y Karai, la segunda en el trono y la primera sentada en el posa brazos.

-¡Tías! -exclamó Jay- ¡Necesitamos ayuda!

Shinigami se puso de pie contrariada y Karai sacó su shikomizue (su espada) al ver a los jóvenes Dragones desertores.

-¡¿Qué hacen aquí los Dragones Púrpura?!

-Tranquila, tía Karai, vienen en son de paz, lo confirmo. -aseguró Kathy. Karai se relajó, mas no calmó su semblante.

-¿Qué ocurre? -preguntó Shinigami.

-Supongo que te enteraste de las nuevas leyes de Alfil. -dijo Tori, cruzando sus brazos- Mutantes sin derechos y todas esas babosadas.

-Sí, estuvimos en vela vigilando que la FPT no venga por Zack y Hebiko. -explicó Karai- Y... ¿qué hacen estos jóvenes Dragones Púrpura con ustedes?

-Desertamos, Hun nos tiene hartos. -dijo Kim brevemente.

-Ajá, tu tatuaje dice lo contrario. -dijo Shinigami con desconfianza.

-¡Si quieren que me corte el brazo, lo haré, pero ayúdennos! ¡Se llevaron a sus padres!

-¡¿Qué?!

-Sí, tal vez debimos empezar por esa parte... -dijo Ryan tímido.

-Tías, los Dragones ya no tienen nada que perder más que a sus amigos... si Alfil gana, y trae a más Utrom para ejercer su dictadura en Nueva York, los mutantes perderán su derecho a la vida misma y nos extinguiremos. -explicó Jay.

-O peor, Alfil dijo que mutantes que intenten escapar serán llevados a la Dimensión X para que experimenten con ellos. -intervino Kathy.

Karai y Shini se miraron la una a la otra, y como si leyeran la mente, asintieron.

-Los ayudaremos, y... si los Dragones quieren, podemos dejar que se unan a nuestro Clan como protección, una vez esto acabe.

Los Dragones se miraron entre sí sorprendidos ante las palabras de Shinigami.

-Yo iré con ustedes.

El equipo volteó viendo a Zack junto a Jessica, quien tenía un traje negro también con detalles rojos y el logo del Clan del Pie en la espalda,

-¡Zack! -Ryan saltó a abrazarlo, pero el pelinegro se hizo a un lado y Ryan cayó al suelo.

-No hago esto por caridad, hago esto porque sé que sin mí meterán la pata, y por más que quiera ver eso, es un momento muy serio como para dejar que lo arruinen.

-¿Gracias...? -Bryton no estaba seguro de si agradecer en serio o no.

-Se nota que es un encanto. -dijo Kojiro a su hermana.

-¿Tienes un problema conmigo, niño bonito? -Zack se acercó al mutante que se creía comediante y lo encaró con furia.

-Oh, creo que soy adorable si me lo preguntas, pero no, ningún problema, su alteza.

Zack quiso sacar su katana, pero Jessica le puso una mano en el hombro, recordándole que no era momento para la discordia.


De vuelta en el TCRI

Slash y Raph sostenían a Mikey dentro de su caparazón y lo usaban para golpear el vidrio de la misma forma que escaparon la primera vez, pero incluso después de varios golpes, el vidrio seguía intacto.

-Rayos, parece que el cristal tomó esteroides. -comentó Raph.

-¡Sigan intentando! -gritó Melina desde el cilindro donde estaba ella.

-Me temo que eso es imposible.

Todos desde los contenedores miraron a su derecha, viendo a Alfil acercarse con sus brazos cruzados en la espalda y una sonrisa cínica.

-Agh, tú otra vez. -se quejó Raph, soltando a Mikey. Éste salió de su caparazón viendo estrellas.

-No creas que te tendré piedad alguna, Raphael, aún recuerdo cuando me golpeaste en la cabeza por ponerte necio respecto a mis reglas.

-¡Reglas sin sentido! ¡¿Por qué prohibir que nuevas especies de alienígenas convivan?! -exclamó Venus.

-Kathy me lo dijo, él tiene miedo. -explicó Donnie- Sabe que somos formidables por nuestra cuenta, si nos aliáramos con otras razas de alienígenas, lo más probable es que pierda el control que tanto añora.

Alfil se acomodó sus gafas oscuras sin inmutarse.

-Eres definitivamente igual al Kraang, tal vez peor. -dijo Leo desafiante.

-No me compares con el Kraang, yo los ayudé en varias ocasiones ¿y así me lo pagan?

-Pfft, sí claro, cuando el Kraang ya no era un problema, tú te convertiste en ellos, no trates de disimularlo. -Raph se mofó.

-¡Como la traición de España cuando sacaron a Francia de Argentina! ¡Una vez el problema grande estaba fuera, se encargaron de tomar el control de la minoría! -gritó Kevin indignado, su acento argentino destacando.

-Me importa muy poco su patriotismo. -habló Alfil, haciéndose el interesante- Cuando hayamos capturado a todos los mutantes restantes de la ciudad, todos serán enviados a la Dimensión X como castigo por su mera existencia.

-¡Nuestros hijos se irán de aquí lejos de tu alcance y no podrás terminar tu plan! -gritó Mikey, golpeando el cristal.

-Oh, Miguel Ángel, definitivamente criaron demasiado bien a esos chicos... porque sé que vendrán por ustedes.

Los encerrados se vieron a sí mismos con preocupación.


Desde el edificio al lado del TCRI, el Clan del Pie (después de que a Karai y Shini les explicaron la situación de Leo del pasado con Usagi), el equipo, el Leo del pasado con su familia y los Dragones desertores estaban mirando, urdiendo un plan.

-Okay, ¿cuál es el plan? -preguntó Leo.

-Tengo esto. -Zack mostró una flecha de metal con unos cuantos circuitos. Los demás lo miraron raro y el Príncipe suspiró- Tiene un pulso electromagnético que puede hacer que cosas como las trampas de los Utroms y otras armas dejen de funcionar. Sin embargo aún logré desifrar la frecuencia de los trajes Utrom, así que no podrá hacer que Alfil deje de moverse.

Leo tomó la flecha y la observó, para luego sacar su arco que traía consigo.

-¿Dónde la lanzo?

-Trata de darle al panel que está junto a ese ducto de ventilación. -le indicó Zack.

Leo del pasado colocó la flecha en el arco y apuntó.

-Un poco más abajo. -le indicó Hatsuko.

Leo obedeció y lanzó la flecha, que cayó justo en el panel, causando un corto circuito.

-Okay, el sistema de seguridad y de trampas ya debe haber caído. -dijo Zack. Kathy sacó su T-Phone y tecleó algunos comandos.

-Sí, las cámaras y sistemas de alarma están desactivados, junto con los sistemas de defensa.

-Podemos tomar un acercamiento más discreto y evadir la lucha, rescatando a todos sin una pelea innecesaria. -sugirió Usagi.

-Sin ofender, Usagi, pero intentamos eso y no funcionó, Alfil tiene ojos por todas partes. -explicó Jayson, acomodándose la peluca.

-Agh, ¿por qué tengo que usar esto? -preguntó Zack de mala gana con una peluca castaña.

-Si quieres que Alfil te reconozca como hijo de Karai y Shinigami, eres libre de quitártela. -le respondió Tori de mala gana. Zack bufó y se dejó la peluca en su cabeza.

-¿Puedo hacer una sugerencia? -dijo Kathy. Todos la miraron y ella mostró unas granadas con trampas de osos como dientes, ella sonriendo inocentemente.

-No, Kathy, ya sabes cómo te pones con las explosiones. -Jay dijo seriamente.

-Yo tengo una idea. -dijo Ryan.

Treinta segundos después

El vidrio de la ventana se rompió y por ella entraron todos gritando como si fueran guerreros espartanos. Alfil volteó violentamente hacia la ventana, viendo a los jóvenes ninjas, a los Dragones desertores, al Clan del Pie y a Usagi, Leo, Kojiro y Hatsuko con sus armas en mano.

-¡Soldados, neutralícenlos! -ordenó Alfil.

-¡SIN PIEDAD! -gritó Jay, apuntando con su Odachi. Todos empezaron a pelear con los soldados a puño limpio... o arma limpia, como sea. Ryan corrió al cilindro de cristal donde estaban su padre, hermanas y el resto de su familia.

-¡Ryan, ¿qué hacen aquí?! -preguntó Mikey a través del cristal.

-"Oh, Ryan, qué bueno que vinieron, ¿puedes sacarnos de aquí, por favor?" -Ryan puso sus manos en sus caderas al decir esto sarcásticamente.

-Se lo concedo, papá, tiene razón. -dijo Alice alzando las cejas. Mikey hizo un puchero encaprichado.

-Los sacaré porque quiero restregarles a Alice y Maya que el que las rescató fui yo y no ustedes. -Ryan miró el panel de control y no supo qué hacer- Eeehhh, ¿alguien sabe lenguaje Utrom?

Alice se palmeó la frente.

-Nuestro héroe...

De repente el panel se iluminó y de ahí abajo salió Zack.

-Ya activé los controles, solo pon la mano en la pantalla.

Ryan cerró los ojos y puso la mano, a lo cual el cilindro se abrió hacia abajo, liberando a los prisioneros.

-¡Libertad! -gritó Alice, bajando del cilindro mientras que su padre y tíos iban a pelear con la FPT. Slash y Alopex abrazaron a Sasuke y los tres corrieron a pelear, Slash y Alopex tomando sus armas.

-Recuérdame besarte luego, primo. -dijo Ryan, sonriéndole a Zack.

-Por favor no lo hagas.

Los hermanos chitas, Kojiro y Hatsuko, estaban peleando con ferocidad con sus armas o con los dientes, mientras que Leo lanzaba flechas a lo Legolas a los soldados, matándolos sin remordimiento. Usagi atacaba con su espada cual samurái, apuñalando a sus rivales o rebanándoles alguno que otro miembro del cuerpo. Por su parte, Karai en modo serpiente golpeaba con su cola a los soldados o los mordía con sus manos de serpiente, envenenándolos. Shinigami carcajeaba mientras que atacaba a los soldados con su kusari-gama, ocasionalmente lanzándoles algún hechizo, matando a los soldados.

Kathy terminó de noquear a uno de los guardias que cuidaba el portal y miró los controles. Zack se acercó e intentó activar un switch, pero nada pasó.

-¡Nada funciona!

-¡¿Intentaste presionando estas teclas?! -preguntó Jessica empezando a preocuparse mientras le cubría la espalda a los muchachos, armada con sus kamas.

-¡¿De qué serviría?! ¡Es obvio que esta basura arcaica no va a- ! -Zack fue interrumpido por el sonido de un portal abriéndose. Mientras discutía, Kathy hizo lo que Jessica sugirió y justo abrió un portal.

Ambas chicas solo se le quedaron viendo.

-¡No se atrevan a decir nada! Mejor haz lo tuyo... -gruñó Zack, señalando a Kathy.

En eso, antes de que alguien de la Dimensión X pasara dentro, Kathy tomó un respirador (que su padre le dijo de tener siempre a mano por las dudas) y saltó dentro del portal.

-¡Kath! -gritó Ryan, pero golpeó sin piedad a un tipo con la bola picuda de su Kusari-Fundo en la cara.

Tori se acercó al panel de control del cilindro donde estaba Bev.

-¡Muñeca!

-¡Tranquila, Bevie, te sacaré en un minuto! -miró los controles y se dio cuenta de que no tenía ni idea de cómo abrirlo, por lo cual sacó uno de sus shinken-do y, cuando estaba a punto de apuñalar el panel, Karai en su forma mutante le lanzó un soldado que lo destruyó y los circuitos, haciendo que el vidrio del cilindro se retrajera al suelo- ¡Yo podía hacerlo! -gritó ella molesta. Todos salieron corriendo a donde Ryan les estaba indicando, pero Beverly corrió hacia Tori y la abrazó, girando.

-Gracias por rescatarme, muñeca.

-No podía dejarte sola... y por cierto... -le ofreció una de las granadas con dientes de trampa de oso que Kathy diseñó- ¿Me haces el honor?

Beverly entendió, así que con los dientes sacó el seguro de la granada y Tori la lanzó, para luego ponerle a la chica retro-mutante el anillo como si le propusiera matrimonio. Justo al aterrizar, la granada explotó con humo morado como las bombas de humo de huevos de Donatello, y Tori trajo a Bev a su rostro, besándola como si fuera un montaje de película de acción.


En la Dimensión X

Kathy pasó por el portal y vio a un montón de Utroms listos para pasar. Los de enfrente sacaron sus armas y ella alzó sus manos.

-Nadie dijo que la guerra sería fácil. -sacó de sus manos alzadas dos granadas con dientes de trampa de oso (como en la introducción de Jinx en Arcane), con los dientes les sacó el seguro y las lanzó hacia los Utrom- ¡Ka-boom, hijos de perra!


En la Tierra

Con las tortugas y los Mutanimales liberados, ahora sí era hora de una buena pelea. En eso, Raph fue lanzado contra un cilindro donde estaban otros mutantes y, al ponerse de pie, vio a su contraparte del pasado también encerrado.

-¡Oye, ¿qué haces ahí?!

-¡¿Qué parece que hago, genio?! ¡Sácanos de aquí!

Raph del presente usó su sai y apuñaló el panel, abriendo el cilindro, liberando a los mutantes. Éstos salieron corriendo, huyendo del fuego cruzado y batalla, mientras que los dos Raph's se miraron el uno al otro y asintieron con sus características sonrisas.

-¿Listo para la carnicería?

-Nunca lo hubiera dicho mejor.

Ambos se lanzaron a pelear con furia. El Leo del pasado llegó al cilindro donde estaba su contraparte del presente junto a Hana, Donnie, Abril y los demás.

-¡¿Leo?!

-¡Descuiden, ya los saco de aquí! -sacó su espada y apuñaló el panel, liberando a los atrapados. Donnie saltó y tomó su bastón bo que estaba junto al cilindro de contención.

-Hora del show. -Donnie saltó seguido de Abril, quien tomó su tanto y su tessen. Hana se le quedó viendo a la contraparte del pasado de su esposo.

-Y, am, ¿qué ha sido de tu vida?

-Oh, pues Usagi y yo nos casamos y adoptamos a esos dos chitas mercenarios. -Leo del pasado apuntó a Hatsuko, que le estaba mordiendo el cuello a uno de los soldados de la FPT- ¡Hatsu, suéltalo! -corrió a separar a su hija de ese soldado y el Leo del presente y Hana se le quedaron mirando.

-Recuérdame qué fue de mi yo del pasado...

-Se casó con Abril, Mona y Venus también pero se quedaron en el espacio, Howie se volvió caza recompensas y Mikey es el único que se quedó con su primer amor...

.Wow, ir al espacio te hace gay o independiente, ¿quién lo diría?

-Sí, ¿vamos a matar a Alfil?

-Cuando gustes, shin'ainaru-kun e. -Hana sacó sus kamas y corrió a la acción.

Ryan alcanzó a llevar a todos fuera del edificio, incluidos a Melina y Kevin, que se aseguraron de llevarse a los niños lejos de la batalla, lo que incluía a Maya y Alice, aunque ellas no quisieran.

Slash golpeó a unos soldados con su mazo, Alopex usó sus kamas y le cortó la garganta a dos y Sasuke también, usando sus sables cuerno de alce, les cortó las manos a unos soldados. Mondo Gecko patinaba como loco, usando una de las armas láser de los soldados para dispararles. Rockwell usó sus ondas mentales para golpear a más soldados. Los dos Raph's atacaban con ferocidad a los soldados, golpeándolos, pateándolos o apuñalándolos con sus sais. Donnie saltaba y golpeaba a todos con su bastón junto a Mikey, quien transformó sus chacos en una kusari-gama, atacando a los soldados que podía. Howie con sus tonfas y Marc con una pistola atacaban espalda con espalda. Venus estaba acorralada por tres soldados, cuando Casey llegó con uno de sus palos y su máscara de hockey puesta, atacando.

-¡GOONGALAAAAAA!

Venus rio y volvió a atacar. Los Dragones Púrpura usaban sus armas de mano en contra de los soldados, con los que peleaban con algo de dificultad. Feng carcajeaba en lo que apuñalaba repetidas veces a un soldado, Curtis usaba solo sus puños, Andy tenía un tubo y Kim tenía el bate de béisbol de Raven. Sarah también peleaba, ahora usando unos tekko, peleaba espalda con espalda con Ayana, quien tenía algunos golpes en el rostro.

-¿Cómo vas?

-Tan bien como me puede ir, linda.

Bryton peleaba a los puños junto a Red, quien estaba muy ensimismado golpeando soldados con su mazo. Jay atacaba a soldados con su Odachi o con los puños, que estaban sangrando un poco por los cascos de los soldados. Beverly tenía pistolas y cual Hitman disparaba a diestra y siniestra mientras que Tori peleaba ferozmente con los soldados. Ryan atacaba a lo loco con su kusari-fundo, gritando como guerrero espartano (o más bien como un bárbaro que se golpeó el dedo chiquito del pie).

Alfil miraba todo esto indignado desde un rincón, cómo los dos Leo's estaban peleando lado a lado con Hana y el conejo, y para colmo más mutantes llegaron, unos chitas hermanos. De la rabia tomó un arma y le apuntó a Zack, que estaba en la consola del portal, y estaba a punto de dispararle, pero justo Karai lo golpeó con su cola de serpiente y lo mandó contra el portal. Alfil se puso de pie colérico, con la mitad de la goma de su traje rota por la mitad, casi pareciendo un Terminator.

-¡Esto no ha acabado! ¡Ustedes son mutantes, no merecen derechos, son unos- ! -antes de que Alfil dijera otra cosa, alguien le disparó en la cabeza de robot, para que luego éste cayera al suelo. ¡Era el Consejo Utrom junto a Donatello!

-¡Donnie! -exclamaron el Raph y Leo del pasado, corriendo a abrazarlo.

-¿C-Cómo... cómo escapaste?

De detrás del Consejo, apareció Kathy con un desarmador y cubierta de hollín.

-Kathy 1, dislexia 0. -tosió un poco de hollín.

De repente, del cuerpo robótico de Alfil salió el cerebro y antes de que pudiera escapar, Peón lo atrapó en un contenedor cilíndrico de cristal, como donde los había encerrado a ellos, y le puso la tapa.

-¡No se saldrán con la suya! -gritó el cerebro dentro del contenedor. Donatello del pasado se acercó al contenedor.

-Creo que ya lo hicimos.

-Uuuuuuh, ¡quemado! -exclamó Ryan burlescamente.

-¿Qué haremos con él entonces? -preguntó Raphael (el que estaba casado con Mona). Y'Gythba dio un paso al frente.

-Tengo una sugerencia, si me lo permiten. -dijo la Salamandriana, sonriendo con ironía hacia el cerebro enfrascado.


En las Lunas de Thalos III

Y'Gythba con su nave aterrizó en la luna de hielo y tiró el contenedor al suelo, el cual se rompió en miles de pedazos, dejando a Alfil libre a la intemperie del frío. El cerebro quiso correr hacia ella, pero ella le dio una patada tan fuerte que lo lanzó un buen par de metros lejos, para luego ella subir a su nave e irse. Alfil se enderezó como pudo y miró con rabia la nave de Y'Gythba yéndose lejos, pero junto a él escuchó un gruñido. Se dio vuelta, encontrando a los dragones de hielo. Tragó duro.


De vuelta en la Tierra, un nuevo alcalde fue electo, alcalde sin nombre porque la autora tiene flojera de buscar uno. Pocos días después de su elección, dio una conferencia de prensa.

-Hola... sé que no soy Eric Adams, quien era un gran alcalde y defensor de los derechos de las minorías. -dijo el alcalde desde la mesa con varios micrófonos- Pero espero hacer un buen trabajo en esta ciudad e incluso llegar a enorgullecerlos a ustedes. Y como primera declaración, dictamino que los derechos revocados de los mutantes e híbridos serán reinstituidos a los mismos, lo cual incluye derecho a la vida, a la familia, al trabajo, educación, salud y todo lo que ese impostor de Alfil les había arrebatado.

Todos los reporteros y gente que lo miraban desde sus casas o en el público aplaudieron felices, en especial las familias híbridas que habían recuperado todo lo que un tirano les había arrebatado. La familia Hamato miraban todo desde un tejado y aplaudieron al oír que sus derechos habían sido reinstaurados. De repente Leo tomó a Jay del hombro y lo alejó de su familia.

-Jay, quería... decirte que lo siento. -dijo Leo con algo de pesadumbre. Jay miró a su padre confundido y Leo entendió que le debía una explicación- Fui muy duro y severo contigo, puse demasiado peso en tus hombros y yo de todo el mundo no consideró que podrías tener demasiada presión acumulada. Por las expectativas de ser el líder y protector que tus primos necesitan. Y... tampoco fui el mejor padre, porque todo lo que hice estas últimas semanas fue regañarte por cosas que no eran tu culpa ni podías controlar. Lo siento.

Jay miró a su padre con lágrimas en los ojos y lo abrazó, sorprendiéndolo. Esas eran palabras que de verdad el chico necesitaba escuchar.


Dos meses después

En la guarida del Clan del Pie, Feng, Sarah, Curtis, Kim y Andy estaban arrodillados frente al trono de Karai, haciendo un juramento. Tenían un traje como el de Zack, negro con el logo del Clan del Pie en la espalda y detalles rojos. Ahora los chicos habían cambiado un poco de look: Feng se cortó el cabello y volvió a su color natural, teniendo el pelo en un corte bob; Sarah se afeitó los costados y nuca, quedando con la parte de arriba de su rizado cabello siendo largo y recogido en un moño cono Karai; Curtis se dejó crecer el cabello aunque tampoco era un cambio tan radical; Andy ahora tenía una coleta de caballo baja y Kim se había hecho cirugía láser para sacarse su tatuaje de Dragón Púrpura, y se escribió en letras góticas el nombre de Raven en su antebrazo contrario.

Detrás de los cuatro chicos estaban los demás desertores, usando los mismos uniformes, también arrodillados. Karai se levantó de su trono y bajó las escaleras.

-¿Juran todos solemnemente servir, proteger y defender al Clan del Pie y a todos los miembros del mismo?

-Lo juramos.

-¿Juran defender nuestro honor en caso de ser este manchado?

-Lo juramos.

-¿Juran que darán sus vidas por aquellos que lo necesiten?

-¡Lo juramos!

-Entonces levántense, porque a partir de hoy... su nuevo hogar es el Clan del Pie. Y son ninjas defensores del mismo y de la paz, aliados con el Clan Hamato.

Los jóvenes se levantaron sonriendo y celebraron, mientras que Karai los miraba con orgullo.


En la guarida del Clan Hamato

Otra ceremonia se estaba llevando a cabo, en este caso también una iniciación. Beverly, en su traje de kunoichi negro con detalles fucsias, miraba a su alrededor en el dojo, rodeada por Jay, KJ, Tori y Ayana. Si lograba derrotarlos a los cuatro, sería admitida como nueva miembro en el equipo. Leo estaba parado con sus cinco hermanos y hermanas detrás de él, mirando. Levantó una mano.

-¡Hajime! -y la bajó.

Jay corrió hacia ella con un boken en mano, pero ella lo recibió con su antebrazo en la cara que lo desorientó. Tori corrió hacia ella con tambo de madera, pero usando su otro antebrazo bloqueó el golpe y la retuvo.

-Me disculpo por esto. -dijo Bev, y le dio un cabezazo a Tori en la cara. Tori se hizo para atrás con la nariz sangrando y KJ, con un bastón bo, lo giró luciendo amenazante, para luego atacarla, pero Bev esquivó y justo a tiempo bloqueó el ataque de Ayana, que tenía unas tonfas.

De un rápido movimiento le arrebató a Ayana una de sus tonfas y le golpeó la mano, haciéndola soltar la otra, para después darle con ellas en la cara. Bloqueó nuevamente el ataque de KJ, pero le dio con la pantorrilla en la cintura, haciéndolo doblegarse, luego le dio en el estómago con la rodilla y lo empujó, dándole una patada en el rostro y noqueándolo. Rápidamente Jay le puso el boken en el cuello queriéndola estrangular, pero ella le dio un codazo en el estómago, luego un cabezazo en la nariz, volteó y le dio un buen par de golpes en el estómago, luego uno en la quijada y lo noqueó. Tori corrió a atacarla también, pero antes de que eso pasara, Beverly sacó una pistola y se la apuntó a su novia en el rostro. Tori sonrió y soltó sus tambos, dándole la victoria.

-¡Yame! -exclamó Leo, sonriendo. Beverly fue a arrodillarse frente a su sensei y éste se arrodilló también, junto con sus hermanos, y sus amigos y novia se arrodillaron detrás de ella- Beverly Barsi, estoy orgulloso de otorgarte el título de kunoichi del Clan Hamato, junto con éstos. -sacó de una caja de madera unos kunais con dos bordes afilados (como el de Minato de Naruto) y se los entregó- Los kunais normalmente son utilizados como los shuriken, para un ataque rápido y sigiloso, tú has demostrado tener las cualidades para manejarlos como tu arma permanente. Eres fuerte, letal y decidida. No dudo que les darás un gran uso.

-Arigatogozaimasu. -dijo Bev, cerrando los ojos alegremente e inclinando la cabeza.

-Beverly... ya puedes ponerte de pie, pues oficialmente ya eres una kunoichi.

Bev se puso de pie y los demás también, aplaudiéndole en lo que ella volteaba a verlos, sonriendo bobamente.

-Felicidades, Bevie. -felicitó Tori, abrazando a Bev por la cintura.

-¿Quién diría que apuntarte con un arma me daría la victoria?

-Hiciste trampa, niña, acéptalo.

-No, esto es hacer trampa. -acercó sus rostros y besó a la castaña.

Las tortugas sonrieron, viendo a sus alumnos.


Muelles, 08:26 PM

Un barco se detuvo en un muelle, los trabajadores de éste desembargando y bajando todos los bienes recolectados. Sigilosamente de ahi bajó una sombra, un joven de unos dieciséis. Tenía el cabello largo en una media coleta y negro, sus ojos eran dorados y era japonés. Tenía una yukata azul corta a las rodillas, sandalias de madera y una mochila de tela muy desgastada. Vigiló que no lo vieran y se escabulló entre las sombras, buscando un lugar donde pasar la noche. Vio la solución en un edificio pequeño con una puerta de metal enrollable (una bodega, sólo que él no sabía la palabra). Corrió e intentó levantar la puerta, pero era muy pesada.

Dejó su mochila en el suelo y empezó a recitar algunas palabras en japonés, sus ojos se volvieron negros desde la pupila hasta la esclerótica, y la puerta se iluminó de un humo azul oscuro, elevándose. Tomó nuevamente su mochila y se metió, y una vez entró la puerta se cerró silenciosamente.

Miró alrededor. Había muchas cajas de madera y el aire era algo encerrado, sumado a un fuerte hedor a pescado podrido. Cubrió su nariz y, recitando más palabras en japonés antiguo y levantando la mano, hizo que las ventanas del techo de cristal se abrieran, para aligerar el ambiente.

Después de tomar algunos pedazos de madera de las cajas viejas, amontonó todo y, de su mano, sacó algunas chispas para hacer una fogata, y la leña prendió. Acercó sus manos a las llamas, calentándolas. De su mochila sacó un caldero no muy grande, como para hacerte una sopa, y un contenedor de mutágeno. Con su magia hizo algo del líquido flotar hasta el caldero y luego empezó a hacer un cántico en japonés. El mutágeno (que tampoco sabía cual era su nombre) empezó a burbujear al estar al fuego y casi le salpicaba encima, pero con su yukata se cubrió, ésta quemándose un agujero. Chasqueó la lengua con molestia.

Algo le faltaba para descubrir lo que hacía la sustancia. Lo que no sabía era qué.