Harry vió pasar a Neville con su bata verde y su maletín.
.- ¡Neville!
Él se giró.- ¿Harry? Merlín.
.- ¿Que está pasando?.- Harry trataba de hacerse escuchar ante el lloriqueo de Harriet.
.- Ven.- Neville lo tomó del brazo y caminaron hacia su oficina.
Una vez dentro, Neville puso un Muffliato.- acuéstala.
Harry caminó hacia la camilla y acostó con cuidado a Harriet.
.- Es una variación de lo que los Muggles llaman Rubiola.
Harry se llevó una mano a la boca.- pero las enfermedades de los Muggles no pueden darles a los Magos.
.- Esta variación si.- Neville ya le quitaba la pijama a Harriet.- vengo del laboratorio. Esta es muy infecciosa en niños, ataca su sistema inmune.
.- ¿Que podría pasar?
.- Falla de todos sus órganos, uno a uno. Ya tiene fiebre. Debemos pararla antes de que suba demasiado.
HP/DM
Las horas en San Mungo fueron caóticas.
No había camas en el área pediátrica y en la UCI había 3 niños muy graves.
Todos los padres estaban alarmados.
Harry por su parte no se había despegado de Harriet ni un solo minuto.
Neville le había puesto un unguento en aquellas ronchitas rojas, casi moradas.
Eso había aliviado la comezón.
También se le aplicó una poción fuerte para la fiebre y en la próximas horas le pondrían una vacuna experimental.
.- Papi.- Harriet dijo con voz cansada.
Harry se levantó de la silla.- ¿Tienes sed?
Harriet asintió con sus ojitos cerrados.
Harry tomó la garra y le temblaban las manos. Estaba demasiado asustado para tranquilizarse.
Logró llenar un vasito a medias y levantó la cabeza de Harriet.
Tosió un poco al sentir el agua pasar por su garganta.
.- Despacio.
Harriet dió otro trago y se quedó dormida.
Harry dejó el vasito en el buró y luego la abrazó.- no me vayas a dejar.
HP/DM
Horas mas tarde se armó un alboroto en el Lobby de San Mungo.
Estaban llegando las vacunas de a poco y la gente comenzaba a acercarse para pedir que se les aplicara a sus hijos.
.- Escuchen, todos los niños serán inmunizados.
Harry conocía esa voz. Con Harriet en sus brazos, se asomó un poco.
.- Merlín.- Harry jadeó. Esa cabellera platinada la podía reconocer en donde quiera.
.- Papi.
.- Shhh, mi pequeña. Duerme.
.- ¿Harry?.- Draco caminó apurado hacia él.- Ha... Harriet...- pudo ver las ronchitas en los brazos de la niña.- ¡Theo! Aquí.
Theodore Nott miró a Harry y a Harriet.- ¿Ha vomitado?
Harry negó.
Theo sacó una inyección.- es visible la evolución, su cuerpo ya se llenó. Bien, Potter, vas a tomarla fuerte, esto le va a doler como el infierno.
Los demás medimagos estaban atendiendo a los otros niños.
Harry se sentó con Harriet en sus piernas y la abrazó fuerte.
Theo destapó la jeringa.- ¿Listo?
Harry asintió.
Theo tomó su muslo y aplicó la jeringa.
Asombrosamente Harriet no hizo ni pio.
Theo hizo una mueca.- mis hijos gritaron tanto que parecía que los estaba torturando con un crucio.
Harriet medio abrió los ojos.- Daco.
El rubio sonrió y se hincó.- hola, pequeña Granger. ¿Te sientes muy mal?
Harriet asintió.
.- Shhh.- Draco besó su mejilla sonrojada_ pronto te aliviarás y te llevaré a nadar.
.- Quelo il a vel OZ.
.- Te llevaré, Harriet, te llevaré cuando te alivies, ¿Si?.- Harry la abrazó.
.- ¿Porqué no me avisaste?.- Draco le reclamó.
.- No tenía porqué.
Draco cerró la cortina.- Harry, Harry, ¿no has comprendido?
.- ¿Que es lo que tengo que comprender?.- Harry se levantó de la silla con Harriet abrazada.
.- Todo lo que te pase a ti y a la pequeña Granger me incumbe.- Draco se acercaba a Harry lentamente. Como un predador arrinconando a su presa.
