Percy Jackson le pertenece a
Rick Riordan.
Hola, espero que les guste el capitulo, por favor voten y comenten que les pareció.
Ahora voy yo_ dijo Dakota, sonriendo cuando el texto del libro cambio a latín.
juego al pinacle con un caballo_ leyó.
Percy sonrió cuando Quirón levantó una ceja en su dirección.
mira el lado positivo Quirón, no dijo Pony_ dijo Annabeth, Percy asintió con una sonrisa pensando en su hermano.
quien llamó a Quirón Pony_ preguntó Travis, pero los del futuro solo siguieron sonriendo.
Tuve sueños rarísimos, llenos de animales de granja. La mayoría de ellos quería matarme;
nada raro_ dijo Luke.
esos fueron mis sueños menos horribles_ dijo Percy haciendo memoria.
el resto quería comida.
Grover miro mal a todos cuando se giraron a mirarlo.
Debí de despertarme varias veces, pero lo que oía y veía no tenía ningún sentido, así que volvía a quedarme grogui. Me recuerdo descansando en una cama suave, alguien dándome cucharadas de algo que sabía a palomitas de maíz con mantequilla pero que era pudin. La chica de cabello rizado y rubio sonreía cuando me enjugaba los restos de la barbilla.
Annie, que hacías ahí_ preguntó Thalia.
sonriendo mientras le dabas de comer_ preguntó Jason imitado la sonrisa burlona de su hermana.
solo ayudaba a los de Apolo_ dijo Annabeth.
nos amenazaste con tu daga para poder cuidarlo_ dijo Will.
mentira_ dijo Annabeth, sobre las risas de todos.
— ¿Qué va a pasar en el solsticio de verano? -me preguntó al verme con los ojos abiertos. — ¿Qué? -mascullé. Miró alrededor, como si temiera que alguien la oyera. — ¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que han robado?¡Sólo tenemos unas semanas!— Lo siento -murmuré-, no sé...
se acababa de levantar Annabeth_ dijo Nico_ al menos dale tiempo para reiniciar su cerebro.
no teníamos tiempo_ se defendió Annabeth.
si yo estoy ahí, debe ser muy importante_ dijo Annabeth.
Alguien llamó a la puerta, y la chica me llenó la boca rápidamente de pudin.
buena manera de callar_ aprobó Travis.
yo conozco una mejor_ dijo Katie tomando el rostro de Travis para besarlo, dejándolo con una sonrisa tonta y en efecto callado.
que demonios_ gritaron Travis y Katie sin poder creer que sus versiones futuras acababan de besarse.
no les dijimos que estábamos juntos_ preguntó Travis, cuando ambos niños negaron, se encogió de hombros_ ups, se nos pasó.
ese es mi hermano_ dijo Luke_ siempre supe que ustedes terminarían juntos_ añadió, Connor asintió, ganándose una mala mirada del pequeño Travis_ y no somo los unicos_ añadió, señalando a todos los semidioses que estaba intercambiando dinero.
creo que es mejor que sigamos_ dijo Deméter, no demasiado contenta con esa relación, mientras Hermes le mostraba el pulgar arriba a su hijo.
La siguiente vez que desperté, la chica se había ido.
ya me extrañabas sesos de algas_ preguntó Annabeth.
siempre_ dijo Percy.
Un tipo rubio y fornido, con aspecto de surfero, estaba de pie en una esquina de la habitación, vigilándome. Tenía ojos azules -por lo menos una docena de ellos- en las mejillas, en la frente y en el dorso de las manos.
el es Argos_ explicó Hera c una sonrisa ante las mirada confundida de algunos.
el único del campamento al que le tiene aprecio_ dijo Percy cuidando que la diosa no escuchara.
Cuando por fin recobré la conciencia plenamente, no había nada raro alrededor, salvo que era más bonito de lo normal. Estaba sentado en una tumbona en un espacioso porche, contemplando un prado de verdes colinas. La brisa olía a fresas.
las fresas del campamento son las mejores_ dijo Katie con una sonrisa_ cuando no hay hijos de Hermes arruinado los campos_ añadió mirando mal a los Stoll que sonrieron con inocencia.
pues mucho no te debe molestar si al final empezaste a salir con Travis_ dijo Lee, levantando una ceja, sonrojando a la pobre niña.
Tenía una manta encima de las piernas y una almohada detrás de la cabeza. Todo aquello estaba muy bien, pero sentía la boca como si un escorpión hubiera anidado en ella.
no quiero saber como sabes que se siente eso_ dijo Austin.
en ese momento no sabia_ dijo Percy_ solo era una comparación.
en ese momento_ preguntó Piper.
Tenía la lengua seca y estropajosa y me dolían los dientes. En la mesa a mi lado había una bebida en un vaso alto. Parecía zumo de manzana helado, con una pajita verde y una sombrillita de papel pinchada en una guinda. Tenía la mano tan débil que el vaso casi se me cae cuando por fin conseguí rodearlo con los dedos. — Cuidado -dijo una voz familiar. Grover estaba recostado contra la barandilla del porche, con aspecto de no haber dormido en una semana.
no lo hice_ dijo Grover sin darle importancia_ tenia que asegurarme que estuvieras bien_ añadió recibiendo una sonrisa de Percy.
pero que confianza_ dijo Will con un bufido.
Debajo del brazo llevaba una caja de zapatos. Vestía vaqueros, zapatillas altas Converse y una camiseta naranja con la leyenda «CAMPAMENTO mestizo». El Grover de siempre, no el chico cabra.
el chica cabra es el Grover de siempre_ dijo Nico.
no para mi_ dijo Percy encogiéndose de hombros_ y me alegro que Grover no apareciera como un sátiro.
Así que quizá había tenido una pesadilla. Igual mi madre estaba sana y salva. Tal vez seguíamos de vacaciones y habíamos parado en esa gran casa por algún motivo.
Oh Percy_ dijo Sally con un suspiro.
esto podría llevar a un duro golpe con la realidad_ murmuró Michael.
Y...— Me has salvado la vida -dijo Grover-. Y yo... bueno, lo mínimo que podía hacer era... volver a la colina y recoger esto. Pensé que querrías conservarlo. Dejó la caja de zapatos en mi regazo con gran reverencia. Contenía un cuerno de toro blanquinegro, astillado por la base, donde se había partido.
es tu botín de guerra_ dijo Clarisse.
todavía lo tienes_ preguntó Percy a su yo mayor.
debe estar por algún lugar en mi cabaña_ dijo Percy.
La punta estaba manchada de sangre reseca. No había sido una pesadilla.
lamentablemente no_ dijo Luke palmeándole la espalda.
pero ella estará bien, verdad_ preguntó Percy.
todo indica que si_ asintió Luke.
— El Minotauro... -dije, recordando. — No pronuncies su nombre, Percy...— Así es como lo llaman en los mitos griegos, ¿verdad? El Minotauro. Mitad hombre, mitad toro.
que parte de no digas su nombre no entiendes_ preguntó Atenea.
el "no"_ dijeron todos los que conocían a Percy, que asintió.
Grover se removió incómodo. — Has estado inconsciente dos días. ¿Qué recuerdas? — Dime qué sabes de mi madre. ¿De verdad ella ha...?Bajó la cabeza. Yo volví a contemplar el prado. Había arboledas, un arroyo serpenteante y hectáreas de campos de fresas que se extendían bajo el cielo azul. El valle estaba rodeado de colinas ondulantes, la más alta de las cuales, justo enfrente de nosotros, era la que tenía el enorme pino en la cumbre. Incluso aquello era bonito a la luz del día.
como que incluso_ preguntó Thalia ofendida_ te hare saber que era hermoso.
era pasable_ dijo Percy con ademan sin importancia.
ahora si..._ dijo Thalia empezando a levantarse.
solo es un pino Thalia_ dijo Jason, Thalia lo vio mal, mientras Percy intentaba no reír.
Pero mi madre se había ido y el mundo entero tendría que ser negro y frío. Nada debería resultarme bonito.
bueno, si es entendible_ dijo Thalia estirándose para acariciar el cabello de la versión joven de su primo.
— Lo siento -sollozó Grover-. Soy un fracaso. Soy...soy el peor sátiro del mundo.
no lo eres_ dijo Annabeth.
eres el mejor_ asintieron Percy y Thalia mientras Zeus y Poseidón bufaban.
Gimió y pateó tan fuerte el suelo que se le salió el pie, bueno, la zapatilla Converse: el interior estaba relleno de polispán, salvo el hueco para la pezuña. — ¡Oh, Estige! -rezongó. Un trueno retumbó en el cielo despejado .Mientras pugnaba por meter su pezuña en el pie falso pensé: «Bueno, esto lo aclara todo.» Grover era un sátiro.
creí que eso ya se había aclarado_ dijo Leo.
tenia una contusión_ dijo Percy_ ténganme un poco de paciencia_ añadió.
Si le afeitaba el pelo rizado, seguramente encontraría cuernecitos en su cabeza.
pueden ver mis cuernos sin afeitarme_ dijo Grover al ver el intercambio de sonrisas de los de Hermes.
Pero estaba demasiado triste para que me importara la existencia de sátiros, o incluso de minotauros. Todo aquello sólo significaba que mi madre había sido realmente reducida a la nada, que se había disuelto en aquel resplandor dorado. Estaba solo. Me había quedado completamente huérfano. Tendría que vivir con... ¿Gabe el Apestoso?
sobre mi cadáver_ dijo Poseidón.
eres inmortal_ dijo Atenea imitando a Poseidón hace unos capítulos, ganándose una mirada furiosa de su tío.
te habrías quedado en el campamento_ dijo Quirón.
No, eso nunca. Antes viviría en las calles, o fingiría tener diecisiete años para alistarme en el ejército.
eso hizo que Clarisse se riera.
con lo enano que eras, apenas si parecías de doce_ dijo Clarisse.
no era tan bajo_ dijo Percy.
Haría algo, cualquier cosa. Grover seguía sollozando. El pobre chico -o pobre cabra, sátiro, lo que fuera- parecía estar esperando un castigo.
lo estaba_ asintió Grover.
no te hicieron nada, verdad_ preguntó Percy preocupado por su nuevo amigo.
no te preocupes_ dijo Grover.
— No ha sido culpa tuya -le dije. — Sí, sí que lo ha sido. Se suponía que yo tenía que protegerte. — ¿Te pidió mi madre que me protegieras?— No, pero es mi trabajo. Soy un guardián. Al menos... lo era. — Pero ¿por qué...? -De repente me sentí mareado, la vista se me nubló. — No te esfuerces más de la cuenta. Toma. Me ayudó a sostener el vaso y me puso la pajita en la boca. Su sabor me sorprendió, porque esperaba zumo de manzana. No lo era. Sabía a galletas con trocitos de chocolate, galletas líquidas. Y no cualquier galleta, sino lasque mi madre preparaba en casa, con sabor a mantequilla y calientes, con los trocitos de chocolate derritiéndose.
Percy_ gimieron varios.
acaban de comer_ dijo Hestia.
pero son galletas_ dijeron algunos.
tenemos que alimentarnos bien_ dijeron otros.
tal vez después podamos conseguir algunas_ dijo Sally.
tu las prepararas_ preguntó Annabeth, luciendo esperanzada, Sally asintió.
Al bebérmelo, sentí un calor intenso y una recarga de energía en todo el cuerpo. No desapareció la pena, pero me sentí como si mi madre acabara de acariciarme la mejilla y darme una galleta como hacía cuando era pequeño, como si acabara de decirme que todo iba a salir bien.
que es lo que esta bebiendo_ preguntó Piper.
Néctar_ respondió Annabeth_ es la bebida de los dioses.
es lo mejor_ dijeron los dioses.
prefiero el Kool-Aid_ dijo Dakota_ con eso no hay riego de combustión espontanea.
pero si de una diabetes_ dijo Gwen_ esa cosa te va a matar_ Dakota hizo un ademan sin importancia.
Antes de darme cuenta había vaciado el vaso. Lo miré fijamente, convencido de que había tomado una bebida caliente, pero los cubitos de hielo ni siquiera se habían derretido. —
misterios de la vida semidiós_ dijo Beckendorf enigmáticamente, cuando Leo lo miro confundido.
no esta realmente caliente_ dijo Jake_ cambia dependiendo de lo que mas te guste_ explicó.
¿Estaba bueno? -preguntó Grover. Asentí. — ¿A qué sabía? -Sonó tan compungido que me sentí culpable. — Perdona -le contesté-. Debí dejar que lo probaras. — ¡No! No quería decir eso. Sólo... sólo era curiosidad.
aun así debí invitarte_ dijo Percy apenado.
los sátiros no pueden beber eso_ dijo Apolo_ le harías daño.
oh_ dijo Percy entendiendo_ que pasaría_ preguntó.
combustión espontanea_ dijeron todos.
— Galletas de chocolate. Las de mamá. Hechas encasa. Suspiró. — ¿Y cómo te sientes? — Podría arrojar a Nancy Bobofit a cien metros de distancia.
hazlo_ dijo Ares_ necesitamos mas acción.
hace unos minutos el minotauro casi lo mata_ dijo Poseidón.
— Eso está muy bien -dijo-. Pero no debes arriesgarte a beber más. — ¿Qué quieres decir? Me retiró el vaso con cuidado, como si fuera dinamita, y lo dejó de nuevo en la mesa. —
tampoco exageres Grover_ dijo Apolo rodando los ojos.
mejor no arriesgarse_ dijo Grover, a pesar de su sonrojo.
Vamos. Quirón y el señor D están esperándote. La galería del porche rodeaba toda aquella casa, llamada Casa Grande. Al recorrer una distancia tan larga, las piernas me flaquearon. Grover se ofreció a transportar la caja con el cuerno del Minotauro, pero yo me empeñé en llevarla. Aquel recuerdo me había salido caro. No iba a desprenderme de él tan fácilmente.
totalmente entendible_ asintieron varios.
es por eso que se guardan los botines de guerra_ preguntó Tristan.
a veces_ dijo Chris_ otras lo quieres para presumir_ varios asintieron.
Cuando giramos en la esquina de la casa, inspiré hondo. Debíamos de estar en la orilla norte de Long Island, porque a ese lado de la casa el valle se fundía con el agua, que destellaba a lo largo de la costa. Lo que vi me sorprendió sobremanera. El paisaje estaba moteado de edificios que parecían arquitectura griega antigua -un pabellón al aire libre, un anfiteatro, un ruedo de arena-,pero con aspecto de recién construidos, con las columnas de mármol blanco relucientes al sol. En una pista de arena cercana había una docena de chicos y sátiros jugando al voleibol. Más allá, unas canoas se deslizaban por un lago cercano.
parece..._ empezó Reyna_ un campamento de verano normal.
lo es_ dijo Connor_ el de ustedes que parece_ preguntó.
un campamento de guerra_ dijo Reyna sin saber muy bien como describirlo_ a menos que vayas a la parte de la ciudad.
genial_ dijo Clarisse por la parte de la guerra_ puedo ir.
veamos como nos llevamos al final de los libros_ sugirió Jason.
Había niños vestidos con camisetas naranja como la de Grover, persiguiéndose unos a otros alrededor de un grupo de cabañas entre los árboles. Algunos disparaban con arco a unas dianas. Otros montaban acaballo por un sendero boscoso y, a menos que estuviera alucinando, algunas monturas tenían a las.
esos son pegasos, verdad_ preguntó Reyna.
pegasos_ preguntó Piper, aunque en este punto no sabia porque se molestaba en cuestionar algo.
en Roma no tiene pegasos_ preguntó Malcolm.
no para todos_ dijo Reyna_ solo para los rangos mas altos.
ósea tu_ dijo Connor, Reyna asintió, permitiéndose una discreta sonrisa, ella amaba a su pegaso.
Al final del porche había dos hombres sentados a una mesa jugando a las cartas. La chica rubia que me había alimentado con el pudin sabor a palomitas estaba recostada en la balaustrada, detrás de ellos.
soy yo o Grover no es el único acosador de este libro_ preguntó Kayla.
no acoso, vigilo_ dijo Annabeth.
por supuesto_ dijo Percy riendo un poco.
El hombre que estaba de cara a mí era pequeño pero gordo. De nariz enrojecida y ojos acuosos, su pelo rizado era negro azabache. Me recordó a uno de esos cuadros de ángeles bebé... ¿cómo se llaman? ¿Parvulines? No, querubines. Eso es. Parecía un querubín llegado a la mediana edad en un camping de caravanas.
los dioses que habían estado conteniéndose en ese momento no pudieron mas y estallaron en carcajadas, mientras Dionisio miraba a Percy como si estuviera contemplando incinerarlo.
amo a este chico_ dijo Hermes casi cayéndose de su asiento de tanto reír, mientras los semidioses se estaban poniendo rojos de lo fuerte que se aguantaban para no reír, menos los romanos que se permitieron reír, pues no sabían quien era él.
Vestía una camisa hawaiana con estampado atigrado, y habría encajado perfectamente en una de las partidas de póquer de Gabe, salvo que me daba la sensación de que aquel tipo habría desplumado incluso a mi padrastro.
por supuesto que si_ mascullo Dionisio.
pero no a Quirón_ dijo Percy_ nunca a Quirón_ Dionisio hizo una mueca ante eso.
— Ese es el señor D -me susurró Grover-, el director del campamento. Sé cortés.
buen intento_ dijo Nico.
La chica es Annabeth Chase; sólo es campista,
como que solo una campista_ preguntó Annabeth ofendida.
lo siento, debí decirle que eras su futura novia co quien me saria dolores de cabeza durante cuatro años_ dijo Grover.
pero lleva más tiempo aquí que ningún otro. Y ya conoces a Quirón. -Me señaló al jugador que estaba de espaldas a mí. Reparé en que iba en silla de ruedas y luego reconocí la chaqueta de tweed, el pelo castaño y ralo, la barba espesa...— ¡Señor Brunner! -exclamé.
te acaban de decir que es Quirón_ dijo Malcolm.
costo un poco aceptarlo_ dijo Percy.
El profesor de latín se volvió y me sonrió. Sus ojos tenían el brillo travieso que le aparecía a veces en clase, cuando hacía una prueba sorpresa y todas las respuestas coincidían con la opción B.
yo quisiera un examen así_ dijeron varios.
cuando todas las respuestas son así, empiezas a dudar de que lo estés haciendo bien_ advirtió Nyssa.
— Ah, Percy, qué bien -dijo-. Ya somos cuatro para el pinacle. Me ofreció una silla a la derecha del señor D, que me miró con los ojos inyectados en sangre y soltó un resoplido. — Bueno, supongo que tendré que decirlo: bienvenido al Campamento Mestizo. Ya está. Ahora no esperes queme alegre de verte.
siempre tan agradable_ dijo Luke, agitado la cabeza, Dionisio se encogió de hombros.
sabemos que en el fondo nos quiere_ dijo Travis.
en el fondo de un acantilado, pero nos quiere_ asintió Connor.
— Vaya, gracias. -Me aparté un poco de él,
bendito sarcasmo_ dijo Beckendorf_ donde estaríamos sin el.
porque si algo había aprendido de vivir con Gabe era a distinguir cuándo un adulto había empinado el codo. Si el señor D no era amigo de la botella, yo era un sátiro.
por que no me dijiste que eras un sátiro Percy_ preguntó Nico.
no ha habido tiempo_ respondió Percy con una mirada apenada.
— ¿Annabeth? -llamó el señor Brunner a la chica rubia, y nos presentó-.
ya te dijeron mi nombre, sesos de algas_ dijo Annabeth.
lo siento_ dijo Percy_ seguro que ya empiezo a usarlo_ añadió.
Annabeth cuidó de ti mientras estabas enfermo, Percy.
a costa de nuestra integridad_ dijo Will con una mueca.
Annabeth, querida, ¿por qué novas a ver si está lista la litera de Percy? De momento lo pondremos en la cabaña once.
claro que si_ dijeron varios con amargura, haciendo que los dioses se removieran en sus asientos.
no me quieren ahí_ preguntó Percy.
tu no eres el problema_ aseguró Luke.
— Claro, Quirón -contestó ella. Aparentaba mi edad, medio palmo más alta, y desde luego su aspecto era mucho más atlético. Tan morena y con el pelo rizado y rubio, era casi exactamente lo que yo consideraba la típica chica californiana.
claro, a ella si la describes bien_ dijo Grover.
solo digo la verdad_ dijo Percy.
Pero sus ojos deslucían un poco la imagen:
creí que te gustaban mis ojos_ dijo Annabeth mientras Atenea fulminaba a Percy con la mirada.
me encantan_ dijo Percy.
eran de un gris tormenta; bonitos, pero también intimidatorios, como si estuviera analizando la mejor manera de tumbarte en una pelea.
eso es lo que siempre hace_ dijo Miranda.
no es como que pueda evitarlo_ dijo Annabeth cuando todos asintieron.
Echó un vistazo a mi cuerno de minotauro y me miró a los ojos. Supuse que iba a decir algo como: «¡Vaya, has matado un minotauro!», o «¡Uau, eres un fenómeno!».
si, ya_ dijeron varios.
después de eso se ofrecerá a hacerte un te_ dijo Thalia.
todavía no la conocía_ se defendió Percy con una sonrisa mientras Annabeth reía un poco.
Pero sólo dijo: — Cuando duermes babeas.
todos miraron de Percy a Annabeth antes de estallar en carcajadas.
esa es nuestra Annabeth_ dijo Luke, agitando la cabeza, mientras ambas Annabeth se veian orgullosas.
Y salió corriendo hacia el campo, con el pelo suelto ondeando a su espalda. — Bueno -comenté para cambiar de tema-, ¿trabaja aquí, señor Brunner? — No soy el señor Brunner -dijo el ex señor Brunner-.
Percy se sonrojó mientras estallaba una nueva ronda de carcajadas.
bueno, ya es un paso mas cerca para llamarlo Quirón_ dijo Silena.
Mucho me temo que no era más que un seudónimo. Puedes llamarme Quirón. — Vale. -Perplejo, miré al director-. ¿Y el señor D...?¿La D significa algo? El señor D dejó de barajar los naipes y me miró como si yo acabara de decir una grosería.
lo hiciste_ dijeron los dioses.
en serio_ preguntó Percy.
no, solo que ellos son bastante sensibles_ dijo Lacy.
— Jovencito, los nombres son poderosos. No se vapor ahí usándolos sin motivo. — Ah, ya. Perdón.
ahora dilo como si lo sintieras_ dijo Leo.
no puedo_ dijo Percy, luciendo apenado.
— Debo decir, Percy -intervino Quirón-Brunner-, que me alegro de verte sano y salvo. Hacía mucho tiempo que no hacía una visita a domicilio a un campista potencial. Detestaba la idea de haber perdido el tiempo.
también me alegra no haberte hecho perder tu tiempo_ dijo Percy.
seguro sabes loq ue quise decir_ dijo Quirón, ignorando las risas de sus campistas.
— ¿Visita a domicilio? — Mi año en la academia Yancy, para instruirte. Obviamente tenemos sátiros en la mayoría de las escuelas, para estar alerta, pero Grover me avisó en cuanto te conoció. Presentía que en ti había algo especial, así que decidí subir al norte. Convencí al otro profesor de latín de que... bueno, de que pidiera una baja. Intenté recordar el principio del curso. Parecía haber pasado tanto... pero sí, tenía un recuerdo vago de otro profesor de latín durante mi primera semana en Yancy. Había desaparecido sin explicación alguna y en su lugar llegó el señor Brunner.
que le hiciste Quirón_ preguntó Apolo.
solo le dije que seria buena idea irse de viaje un tiempo_ dijo Quirón.
solo eso_ preguntaron varios escépticos.
me duele que duden de mi_ dijo Quirón.
— ¿Fue a Yancy sólo para enseñarme a mí? -pregunté. Quirón asintió. — Francamente, al principio no estaba muy seguro de ti. Nos pusimos en contacto con tu madre, le hicimos saber que estábamos vigilándote por si te mostrabas preparado para el Campamento Mestizo. Pero todavía te quedaba mucho por aprender. No obstante, has llegado aquí vivo, y ésa es siempre la primera prueba a superar.
podría decirse que es la mas difícil_ dijo Thalia con una mirada lejana_ muchos no lo logran.
en el campamento Júpiter también es así_ dijo Hazel_ hay que demostrar ser lo suficientemente fuertes o te comen.
los monstruos_ preguntó Malcolm, los romanos negaron, peor no explicaron mas, haciendo que los griegos se miraran entre confundido y alarmados.
— Grover -dijo el señor D con impaciencia-, ¿vas a jugar o no? — ¡Sí, señor! -Grover tembló al sentarse a la mesa, aunque no sé qué veía de tan temible en un hombrecillo regordete con una camisa de tela atigrada.
buena pregunta_ asintió Hermes.
por que siento que Percy esta en un terreno peligroso_ preguntó Frank.
por que lo esta_ dijo Annabeth.
— Supongo que sabes jugar al pinacle. -El señor D me observó con recelo. — Me temo que no -respondí.— Me temo que no, señor -puntualizó él. — Señor -repetí.
esta es la única vez que Percy muestra respeto hacia uno de ellos_ dijo Annabeth cuidando que los dioses no escucharan.
mas como una de las pocas veces_ dijo Percy.
Cada vez me gustaba menos el director del campamento.
el sentimiento es mutuo_ masculló Dionisio.
— Bueno -me dijo-, junto con la lucha de gladiadores y el Comecocos, es uno de los mejores pasatiempos inventados por los humanos.
lucha de gladiadores era lo mejor_ dijo Ares_ lastima que los humanos ya no lo hacen_ añadió.
Todos los jóvenes civilizados deberían saber jugarlo.
creo que nos acaban de llamar incivilizados_ dijo Reyna a Jason que asintió.
son Romanos, así que..._ murmuró Atenea.
— Estoy seguro de que el chico aprenderá -intervino Quirón. — Por favor -dije-, ¿qué es este lugar? ¿Qué estoy haciendo aquí? Señor Brun... Quirón, ¿por qué fue a la academia Yancy sólo para enseñarme? El señor D resopló y dijo: — Yo hice la misma pregunta.
pues si, porque perdería el tiempo con una visita a domicilio_ dijo Dionisio.
era necesario_ dijo Poseidón.
El director del campamento repartía. Grover se estremecía cada vez que recibía una carta. Como hacía en la clase de latín, Quirón me sonrió con aire comprensivo, como dándome a entender que no importaba mi nota media, pues yo era su estudiante estrella.
solo en Yancy_ dijo Travis_ en el campamento estoy yo_ infló el pecho.
querrás decir que estoy yo_ dijo Connor, de pronto todos empezaron a discutir sobre quien era el estudiantes estrella.
por favor, todos saben que la favorita es Annabeth_ dijo Thalia, ambas Annabeth asintieron.
Esperaba de mí la respuesta correcta. — Percy, ¿es que tu madre no te contó nada? -preguntó. — Dijo que... -Recordé sus ojos tristes al mirar el mar-. Me dijo que le daba miedo enviarme aquí, aunque mi padre quería que lo hiciera. Dijo que en cuanto estuviera aquí, probablemente no podría marcharme. Quería tenerme cerca.
no dijo que no podrías_ dijo Lee_ nadie se queda si no quiere.
temía que eligieras no volver a casa_ dijo Sally.
— Lo típico -intervino el señor D-. Así es como los matan.
es cierto_ dijo Dionisio ante la mirada de advertencia de Poseidón.
Jovencito, ¿vas a apostar o no? — ¿Qué? -pregunté. Me explicó, con impaciencia, cómo se apostaba en el pinacle, y eso hice. — Me temo que hay demasiado que contar -repuso Quirón-. Diría que nuestra película de orientación habitual no será suficiente. — ¿Película de orientación? -pregunté. — Olvídalo -dijo Quirón-.
no se la mostraste_ preguntó Annabeth_ eso explica mucho_ añadió.
debiste habérmela mostrado_ dijo Percy_ creo que altere los nervios de Annabeth en el recorrido.
tampoco es que Annabeth tenga mucha paciencia_ dijo Silena, Annabeth se encogió de hombros, era cierto.
Bueno, Percy, sabes que tu amigo Grover es un sátiro y también sabes -señaló el cuerno en la caja de zapatos- que has matado al Minotauro. Y ésa no es una gesta menor, muchacho. Lo que puede que no sepas es que grandes poderes actúan en tu vida. Los dioses, las fuerzas que tú llamas dioses griegos, están vivitos y coleando. Miré a los demás. Esperaba que alguien exclamara: «¡Se equivoca, eso es imposible!»
se equivoca_ dijo Leo.
eso es imposible_ dijeron los Stoll.
gracias, pero ya es demasiado tarde_ dijo Percy_ estoy atrapado en esto.
Pero la única exclamación provino del señor D: — ¡Ah, matrimonio real! ¡Mano! ¡Mano! -Y rió mientras se apuntaba los puntos. — Señor D -preguntó Grover tímidamente-, si no se lava a comer, ¿puedo quedarme su lata de Coca-Cola light?— ¿Eh? Ah, vale. Grover dio un buen mordisco a la lata vacía de aluminio y la masticó lastimeramente. — Espere -le dije a Quirón-. ¿Me está diciendo que existe un ser llamado Dios? — Bueno, veamos -repuso Quirón-. Dios, con D mayúscula, Dios... En fin, eso es otra cuestión. No vamos a entrar en lo metafísico. — ¿Lo metafísico? Pero si acaba de decir que...
dijo Dioses_ dijo Annabeth.
pero Dios existe_ preguntó Piper.
por supuesto_ dijo Atenea_ pero no nos mezclamos con otras deidades_ añadió.
es lo mejor_ dijo Zeus, los semidioses asintieron.
— He dicho dioses, en plural. Me refería a seres extraordinarios que controlan las fuerzas de la naturaleza y los comportamientos humanos: los dioses inmortales del Olimpo. Es una cuestión menor.
menor_ preguntaron los tres grandes.
es la manera mas sencilla de explicarlo_ dijo Quirón tranquilizadoramente.
— ¿Menor? — Sí, bastante. Los dioses de los que hablábamos en la clase de latín. — Zeus -dije-, Hera, Apolo...
y no menciona a su padre_ dijo Hades, Poseidón miro a su hijo con el ceño fruncido.
¿Se refiere a ésos? Y allí estaba otra vez: un trueno lejano en un día sin nubes. —
no debiste decir Zeus_ dijo Poseidón_ le gusta aparentar que su nombre es super Poderoso.
lo es_ dijo Zeus.
Jovencito -intervino el señor D-, yo de ti me plantearía en serio dejar de decir esos nombres tan a la ligera.— Pero son historias -dije-. Mitos... para explicar los rayos, las estaciones y esas cosas. Son lo que la gente pensaba antes de que llegara la ciencia.
la ciencia no es la respuesta a nada_ dijeron los dioses.
los humanos de hoy ya no entienden lo que realmente pasa a su alrededor_ dijo Atenea_ todo por esos aparatos que usan.
supongo que no les gusta la ciencia_ dijo Piper a sus hermanos.
— ¡La ciencia! -se burló el señor D-. Y dime, Perseus Jackson -me estremecí al oír mi auténtico nombre, que jamás daba a nadie-,
no entiendo porque_ dijo Sally_ es lindo_ ambos Percy hicieron una mueca, pero no refutaron.
¿qué pensará la gente de tu «ciencia» dentro de dos mil años? Pues la llamarán paparruchas primitivas. Así la llamarán. Oh, adoro a los mortales: no tienen ningún sentido de la perspectiva. Creen que han llegado taaaaaan lejos. ¿Es cierto o no, Quirón? Mira a este chico y dímelo.
es cierto_ dijeron varios.
la humanidad si ha llegado bastante lejos_ dijo Frederick, arrepintiéndose cuando todos los dioses voltearon a verlo.
El señor D no me caía del todo mal,
Dionisio levantó una ceja, eso no lo había esperado.
pero hubo algo en la manera en que me llamó mortal, como si... él no lo fuera. Fue suficiente para hacerme cerrar la boca, para saber por qué Grover se concentraba con tanto ahínco en sus cartas, masticando su lata de refrescos y no diciendo ni pío.
al fin_ dijeron varios_ tal vez no termines incinerado_ añadió Beckendorf.
quien es si director_ preguntó Reyna frunciendo el ceño.
aun no lo adivinan_ preguntó Nico, los romanos negaron_ seguro ya sale.
— Percy -dijo Quirón-, puedes creértelo o no, pero lo cierto es que inmortal significa precisamente eso, inmortal. ¿Puedes imaginar lo que significa no morir nunca? ¿No desvanecerte jamás? ¿Existir, como eres, para toda la eternidad? Iba a responder que sonaba muy bien, pero el tono de Quirón me hizo vacilar. —
en serio_ preguntó Annabeth sorprendida.
pues si, en teoría suena bien_ dijo Percy_ pero no es para mi_ añadió, solo los griegos del futuro entendieron.
¿Quiere decir independientemente de que la gente crea en uno? -inquirí. — Así es -asintió Quirón-. Si fueras un dios, ¿qué te parecería que te llamaran mito, una vieja historia para explicar el rayo? ¿Y si yo te dijera, Perseus Jackson, que algún día te considerarán un mito sólo creado para explicar cómo los niños superan la muerte de sus madres? Me dio un vuelco el corazón. Por algún motivo, intentaba que me enfadara, pero no iba a darle la satisfacción.
no puedo saber los motivos de mi yo futuro_ dijo Quirón.
pero debes tener una idea_ dijo Hermes.
si, peor prefiero no decirla en caso de equivocarme_ dijo Quirón.
— No me gustaría. Pero yo no creo en los dioses -respondí. — Pues más te vale que empieces a creer -murmuró el señor D-. Antes de que alguno te calcine. —
querrán calcinarlo aun cuando crea_ dijo Clarisse.
P... por favor, señor -intervino Grover-. Acaba de perder a su madre. Aún sigue conmocionado. — Menuda suerte la mía -gruñó el señor D mientras jugaba una carta-. Ya es bastante malo estar confinado en este triste empleo, ¡para encima tener que trabajar con chicos que ni siquiera creen!
pobre de ti_ dijo Apolo fingiendo pena.
fue un castigo bien merecido_ dijo Zeus, Dioniso rodó los ojos, su padre había exagerado.
Hizo un ademán con la mano y apareció una copa en la mesa, como si la luz del sol hubiera convertido un poco de aire en cristal. La copa se llenó sola de vino tinto. Me quedé boquiabierto, pero Quirón apenas levantó la vista. — Señor D, sus restricciones -le recordó. El señor D miró el vino y fingió sorpresa. — Madre mía. -Elevó los ojos al cielo y gritó-: ¡Es la costumbre! ¡Perdón!
claaro, la costumbre_ dijo Zeus.
es el Dios del vino_ dijo Reyna_ verdad.
es Dionisio, me sorprende que tardaran tanto en darse cuenta_ dijo Malcolm.
lo llamamos Baco_ dijo Reyna_ así que la D, no significaba nada para nosotros.
buen punto_ dijo Connor.
Volvió a mover la mano, y la copa de vino se convirtió en una lata fresca de Coca-Cola light. Suspiró resignado, abrió la lata y volvió a centrarse en sus cartas. Quirón me guiñó un ojo. — El señor D ofendió a su padre hace algún tiempo, se encaprichó con una ninfa del bosque que había sido declarada de acceso prohibido. —
Zeus no tiene porque andar declarando Prohibidas a las ninfas_ dijo Hera mirando con rabia a su esposo, que encontró su su rayo muy interesante.
Una ninfa del bosque -repetí, aún mirando la lata como si procediera del espacio. — Sí -reconoció el señor D-. A Padre le encanta castigarme. La primera vez, prohibición. ¡Horrible! ¡Pasé diez años absolutamente espantosos! La segunda vez...bueno, la chica era una preciosidad, y no pude resistirme.
ni que fuera un niño_ dijo Zeus.
lo dice el hombre casado que anda declarando a otras mujeres prohibidas_ dijo Hera.
fue hace mucho_ dijo Zeus.
La segunda vez me envió aquí. A la colina Mestiza. Un campamento de verano para mocosos como tú. «Será mejor influencia. Trabajarás con jóvenes en lugar de despedazarlos», me dijo. ¡Ja! Es totalmente injusto.
así que se porto mal y como castigo dirige su campamento_ dijo Frank_ entendí bien_ preguntó.
si, aunque no se i el castigo es para él o para nosotros_ dijo Percy.
Percy_ gimió Annabeth, mientras los griegos tosían para ocultar sus risas, completamente de acuerdo con Percy.
El señor D hablaba como si tuviera seis años, como un crío protesten. — Y... y -balbuceé- su padre es...— Di immortales, Quirón -repuso él-. Pensaba que le habías enseñado a este chico lo básico. Mi padre es Zeus, por supuesto. Repasé los nombres mitológicos griegos que empezaban por la letra D. Vino. La piel de un tigre. Todos los sátiros que parecían trabajar allí. La manera en que Grover se encogía, como si el señor D fuera su amo...— Usted es Dioniso -dije-. El dios del vino. El señor D puso los ojos en blanco. — ¿Cómo se dice en esta época, Grover? ¿Dicen los niños «menuda lumbrera»? — S-sí, señor D. — Pues menuda lumbrera, Percy Jackson.
bueno al menos lo descubrió_ dijo Poseidón_ dale un poco de tiempo al chico y se adaptará.
yo no tengo su tiempo_ dijo Dionisio.
que mas tienes que hacer_ preguntó Deméter.
mas de lo que te imaginas_ dijo Dionisio.
si claro_ pensaron los griegos.
¿Quién creías que era? ¿Afrodita, quizá? —
ya quisieras, querido_ dijo Afrodita, mientras Ares y Hefesto se estremecían ante la idea.
¿Usted es un dios? — Sí, niño. — ¿Un dios? ¿Usted?
nosotros tampoco podíamos creerlo_ dijo Apolo, Hermes asintió.
Me miró directamente a los ojos, y vi una especie de fuego morado en su mirada, una leve señal de que aquel regordete protestón
eso genero que todos los dioses estallaran en carcajadas, incluso Artemisa y Atenea parecían divertidas.
tienes mucha suerte de que tu padre este presente Peter_ dijo Dionisio echando fuego por los ojos.
estaba sólo enseñándome una minúscula parte de su auténtica naturaleza. Vi vides estrangulando a los no creyentes hasta la muerte, guerreros borrachos enloquecidos por la lujuria de la batalla, marinos que gritaban al convertirse sus manos en aletas y sus rostros prolongarse hasta volverse hocicos de delfín. Supe que si lo presionaba, el señor D me enseñaría cosas peores.
lo haría_ dijo Dionisio.
y luego tendrías que correr para que el tio no te haga nada_ dijo Hermes.
no podría hacerlo si su hijo es castigado por irrespetuoso_ dijo Dionisio.
Me plantaría una enfermedad en el cerebro que me enviaría para el resto de mi vida a una habitación acolchada, con camisa de fuerza. — ¿Quieres comprobarlo, niño? -preguntó con ceño. — No. No, señor. El fuego se atenuó un poco y él volvió a la partida.— Me parece que he ganado -dijo.
Dionisio se enderezó en su asiento, tal vez por fin podría ganar contra el centauro.
— Un momento, señor D -repuso Quirón. Mostró una escalera, contó los puntos y dijo-: El juego es para mí.
ya resígnate_ dijo Hermes_ nunca le vas a ganar.
todavía hay tiempo_ dijo Dionisio, recostándose en su asiento.
Pensé que el señor D iba a pulverizar a Quirón y librarlo de la silla de ruedas, pero se limitó a rebufar, como si estuviera acostumbrado a que ganara el profesor de latín.
lo esta_ dijeron todos.
como dije todavía hay tiempo_ dijo Dionisio.
Se levantó, y Grover lo imitó. — Estoy cansado -comentó el señor D-. Creo que voy a echarme una siestecita antes de la fiesta de esta noche. Pero primero, Grover, tendremos que hablar otra vez de tus fallos. La cara de Grover se perló de sudor. —
pero èl..._Percy se detuvo cuando Dioniso levantó una mano en señal de advertencia.
no falló_ dijeron Percy, Annabeth y Thalia.
eso lo decidiré yo_ dijo Dionisio sin dar lugar a discusión.
S-sí, señor. El señor D se volvió hacia mí. — Cabaña once, Percy Jackson. Y ojo con tus modales.
otra advertencia que no escuchó_ dijo Chris.
el respeto se gana_ dijo Percy, encogiéndose de hombros.
Se metió en la casa, seguido de un tristísimo Grover. — ¿Estará bien Grover? -le pregunté a Quirón, que asintió, aunque parecía algo preocupado. — El bueno de Dioniso no está loco de verdad. Es sólo que detesta su trabajo. Lo han... bueno, castigado, supongo que dirías tú, y no soporta tener que esperar un siglo más para que le permitan volver al Olimpo.
pues no poder venir a este lugar, creo que amargaría a cualquiera_ dijo Mitchell.
especialmente cuando le quitas su dominio_ dijo Silena_ es el dios del vino, es ridículo que no pueda beber vino_ varios asintieron, haciendo que Dionisio los viera desde otra perspectiva.
— El monte Olimpo -dije-. ¿Me está diciendo que realmente hay un palacio allí arriba? — Veamos, está el monte Olimpo en Grecia. Y está el hogar de los dioses, el punto de convergencia de sus poderes, que de hecho antes estaba en el monte Olimpo. Se le sigue llamando monte Olimpo por respeto a las tradiciones, pero el palacio se mueve, Percy, como los dioses. — ¿Quiere decir que los dioses griegos están aquí?¿En... Estados Unidos? — Desde luego. Los dioses se mueven con el corazón de Occidente. — ¿El qué? — Venga, Percy, despierta.
siendo justos, es tu culpa por no mostrarle la película_ dijo Luke.
claro, además es tan buena que no es justo que no la viera_ dijo Will.
en serio_ preguntó Frank.
no, es horrible_ dijo Travis.
por eso no es justo que no la viera y nosotros si_ dijo Connor.
¿Crees que la civilización occidental es un concepto abstracto? No; es una fuerza viva. Una conciencia colectiva que sigue brillando con fuerza tras miles de años. Los dioses forman parte de ella. Incluso podría decirse que son la fuente, o por lo menos que están tan ligados a ella que no pueden desvanecerse. No a menos que se acabe la civilización occidental. El fuego empezó en Grecia. Después, como bien sabes (o eso espero porque te he aprobado), el corazón del fuego se trasladó a Roma, y así lo hicieron los dioses. Sí, con distintos nombres quizá (Júpiter para Zeus, Venus para Afrodita, y así), pero eran las mismas fuerzas, los mismos dioses. —
no realmente_ dijo Reyna_ creo que las personalidades de cada uno también variaron un poco.
aunque hay algunos dioses que permanecieron iguales_ dijo Jason_ creo que uno de ellos es Venus.
el amor es universal_ dijo Afrodita_ no hay mucho que cambiar ahí_ añadió.
Minerva, no se parece en nada a mi_ dijo Atenea con una mirada de profundo odio a os romanos que se removieron en sus asientos, puede que no la respetaran, pero seguía siendo una diosa y por lo que parecía como Atenea era muy peligrosa.
Y después murieron. — ¿Murieron? No. ¿Ha muerto Occidente? Los dioses sencillamente se fueron trasladando, a Alemania, Francia, España, Gran Bretaña... Donde quiera que brillara la llama con más fuerza, allí estaban los dioses. Pasaron varios siglos en Inglaterra. Sólo tienes que mirar la arquitectura.
Inglaterra me gusto_ dijo Atenea.
no fue tan malo_ dijo Artemisa_ había mujeres fuertes.
La gente no se olvida de los dioses. En todas las naciones predominantes en los últimos tres mil años puedes verlos en cuadros, en estatuas, en los edificios más importantes. Y sí, Percy, por supuesto que están ahora en tus Estados Unidos. Mira vuestro símbolo, el águila de Zeus. Mira la estatua de Prometeo en el Rockefeller Center, las fachadas griegas de los edificios de tu gobierno en Washington. Te reto a que encuentres una ciudad estadounidense en la que los Olímpicos no estén vistosamente representados en múltiples lugares.
es cierto_ dijo Annabeth_ se nota la influencia griega en los edificios y demás.
como tiene que ser_ dijeron los dioses.
pero aun asi, nadie sabe de ustedes_ dijo Leo_ no seria mejor revelarlo_ preguntó.
es mejor como son las cosas ahora_ dijo Hefesto_ ya iras entendiendo las razones.
Guste o no guste (y créeme, te aseguro que tampoco demasiada gente apreciaba a Roma),
Atenea no pudo ocultar su sonrisa al ver las miradas indignadas de los romanos.
Estados Unidos esa hora el corazón de la llama, el gran poder de Occidente. Así que el Olimpo está aquí. Y por tanto también nosotros. Era demasiado, especialmente el hecho de que yo parecía estar incluido en el «nosotros» de Quirón, como si formase parte de un club.
o de una secta_ dijo Nico_ encaja mas.
club suena mejor_ dijo Percy.
tu hazlo a tu manera y yo a la mía_ dijo Nico.
— ¿Quién es usted, Quirón? ¿Quién... quién soy yo? Quirón sonrió. Desplazó el peso de su cuerpo, como si fuera a levantarse de la silla de ruedas, pero yo sabía que eso era imposible. Estaba paralizado de cintura para abajo.— ¿Quién soy? -murmuró-. Bueno, ésa es la pregunta que todos queremos que nos respondan, ¿verdad? Pero ahora deberíamos buscarte una litera en la cabaña once.
soy yo o hay un patrón de no responder las preguntas_ preguntó Leo.
te acostumbras con el tiempo_ dijo Percy.
te acostumbraste_ preguntó Annabeth.
estaba tratando de darle esperanza a Leo_ dijo Percy.
Tienes nuevos amigos que conocer, mañana podremos seguir con más lecciones. Además, esta noche vamos a preparar junto a la hoguera bocadillos de galleta, chocolate y malvaviscos, y a mí me pierde el chocolate.
es lo mejor_ dijo Reyna.
tiene una obsesión con el chocolate_ informó Jason.
no es una obsesión_ dijo Reyna, pero Hazel asintió de acuerdo con Jason, claro cuidando que su pretor no la viera, ella era aterradora.
Y entonces se levantó de la silla, pero de una manera muy rara. Le resbaló la manta de las piernas, pero éstas no se movieron, sino que la cintura le crecía por encima delos pantalones. Al principio pensé que llevaba unos calzoncillos de terciopelo blancos muy largos,
hay que admitir que eso parece_ dijo Kayla, sobre las risas de todos.
nunca lo había visto de esa manera_ dijo Quirón negando con la cabeza.
pero cuando siguió elevándose, más alto que ningún hombre, reparé en que los calzoncillos de terciopelo eran en realidad la parte frontal de un animal, músculos y tendones bajo un espeso pelaje blanco. Y la silla de ruedas tampoco era una silla, sino una especie de contenedor, una caja con ruedas, y debía de ser mágica, porque no había manera humana de que aquello hubiera cabido entero allí dentro. Sacó una pata, larga y nudosa, con una pezuña brillante, luego la otra pata delantera, y por último los cuartos traseros. La caja quedó vacía, nada más que un cascarón metálico con unas piernas falsas pegadas por delante. Miré la criatura que acababa de salir de aquella cosa: un enorme semental blanco. Pero donde tendría que haber estado el cuello, sólo vi a mi profesor de latín, graciosamente injertado de cintura para arriba en el tronco del caballo. — ¡Qué alivio! -exclamó el centauro-. Llevaba tanto tiempo ahí dentro que se me habían dormido las pezuñas. Bueno, venga, Percy Jackson. Vamos a conocer a los demás campistas.
es el final del capitulo_ dijo Dakota.
un capitulo mas y tomamos un descanso_ le preguntó Hestia a Zeus, que se iba a negar, pero entonces notó que los semidioses parecían algo ansiosos, supuso que ya necesitaban levantarse, así que asintió.
