PERCY JACKSON LE PERTENECE A
RICK RIORDÁN.
Hola, espero que les guste el capitulo, por favor voten y comenten que les parecio.
pasado: normal
futuro: negro
A la mañana siguiente, todos se levantaron algo cansados, por haber estado hasta tarde en la playa, pero listos para continuar la lectura después de desayunar.
ahora leo yo_ dijo Poseidón, tomando el libro.
Me ofrecen una misión _ leyó_ no es demasiado pronto_ preguntó a Quirón.
creo que ya no hay opción_ respondió Quirón.
A la mañana siguiente, Quirón me trasladó a la cabaña 3. No tenía que compartirla con nadie. Gozaba de espacio de sobra para todas mis cosas: el cuerno de Minotauro, un juego de ropa limpia y una bolsa de aseo. Podía sentarme a mi propia mesa, elegir mis actividades, gritar «luces fuera» cuando me apeteciera y no escuchar a nadie más.
suena genial_ dijeron varios, especialmente los de la cabaña 11.
no lo es_ dijo Percy, recibiendo miradas raras.
es muy solitario_ asintió Thalia.
Pero me sentí totalmente deprimido. Justo cuando empezaba a sentirme aceptado, a sentir que tenía un hogar en la cabaña 11 y que podía ser un niño normal
tienes un hogar en la cabaña 11_ dijo Luke_ no importa que ya no puedas dormir ahí_ comprobado.
gracias_ dijo Percy.
-o tan normal como se pueda cuando eres mestizo- ,
siempre es bueno aclarar_ asintió Austin.
me separaban como si tuviera una enfermedad rara. Nadie mencionaba el perro del infierno, pero tenía la impresión de que todos lo comentaban a mis espaldas. El ataque había asustado a todo el mundo. Enviaba dos mensajes: uno, que era hijo del dios del mar; y dos, los monstruos no iban a detenerse ante nada para matarme.
eso es cierto en parte_ dijo Beckendorf_ pero también esta el hecho de que el perro tuvo que ser convocado desde dentro del campamento.
alguien del campamento_ dijo Sally_ pero quien_ preguntó, recibiendo varios encogimientos de hombros, no podían pensar en alguien que intentara hacer algo así.
Incluso podían invadir el campamento que siempre se había considerado seguro.
eso es lo peor_ dijo Annabeth_ no pueden, Thalia mantiene lejos a todos los monstruos_ los campistas asintieron.
Los demás campistas se apartaban de mí todo lo posible. Después de lo que les había hecho a los de Ares en el bosque, la cabaña 11 se ponía nerviosa conmigo, así que mis lecciones con Luke ahora eran particulares.
viste lo que les hizo a los de Ares_ preguntó Chris cuando Luke miró a toda su cabaña.
aun así, no es correcto_ los reprendió Luke.
Me presionaba más que nunca, y no temía magullarme en el proceso.
mejor que te lastimes conmigo que enfrentando a un monstruo_ dijo Luke, encogiéndose de hombros.
gracias, supongo_ dijo Sally sin saber si debería estar agradecida.
— Vas a necesitar todo el entrenamiento posible -me dijo, mientras practicábamos con espadas y antorchas ardiendo-.
antorchas ardiendo_ preguntó Tristan.
nunca se sabe cuando podrías necesitarlo_ dijo Travis.
Vamos a probar otra vez ese golpe para descabezar la víbora. Repítelo cincuenta veces. Annabeth seguía enseñándome griego por las mañanas, pero parecía distraída. Cada vez que yo decía algo, me reñía, como si acabara de darle una bofetada. Después de las lecciones se marchaba murmurando para sí: «Misión… ¿Poseidón…? Menuda desgracia…
Annabeth se sonrojó cuando todos se rieron.
típica hija de Atenea_ dijo Poseidón mas divertido que ofendido.
si tan solo se hubiera mantenido así_ dijo Atenea.
Tengo que planear algo…» Incluso Clarisse mantenía las distancias, aunque sus miradas cargadas de veneno dejaban claro que quería matarme por haberle roto la lanza mágica.
esa lanza había sido un regalo de mi padre_ dijo Clarisse.
Deseé que me gritara, me diera un puñetazo o algo así. Prefería meterme en peleas todos los días a que me ignoraran.
me hubieras avisado_ dijo Clarisse_ con gusto lo habría hecho.
lo sé_ dijo Percy.
Sabía que alguien en el campamento me tenía manía, porque una noche entré en mi cabaña y encontré un periódico que habían dejado en la puerta, un ejemplar del New York Daily News, abierto por la página dedicada a la ciudad.
Percy hizo una mueca al recordar ese articulo.
Casi me llevó una hora leer el artículo, porque cuanto más me enfadaba, más flotaban las palabras por la página. UN CHICO Y SU MADRE SIGUEN DESAPARECIDOS TRAS EXTRAÑOACCIDENTE DE COCHE. POR EILEEN SMYTHE Sally Jackson y su hijo Percy llevan una semana en paradero desconocido tras su misteriosa desaparición. El Cámaro del 78 de la familia fue descubierto el pasado sábado en una carretera al norte de Long Island, calcinado, con el techo arrancado y el eje delantero roto.
va a ser difícil explicar eso_ dijo Jason.
al final no tanto_ dijo Percy_ logramos convencerlos de algo perfectamente creíble.
en realidad era una historia muy loca_ dijo Annabeth.
no tanto como la verdad_ dijo Grover, Percy asintió.
El coche había dado una vuelta de campana y patinado varios metros antes de explotar. Madre e hijo estaban de vacaciones en Montauk, pero se marcharon muy pronto en misteriosas circunstancias. En el coche y la escena del accidente fueron hallados pequeños rastros de sangre, pero no había más señales de los desaparecidos Jackson. Los residentes de la zona rural aseguraron no haber visto nada anormal alrededor de la hora del accidente. El marido de la señora Jackson, Gabe Ugliano, asegura que su hijastro Percy Jackson es un niño con problemas que ha sido expulsado de numerosos internados y que en el pasado manifestó tendencias violentas.
violento me voy a poner yo cuando encuentre a este tipo_ dijo Poseidón.
esta tratando de culparte por lo que podría haber pasado_ preguntó Piper incrédula_ nadie podría creer eso_ añadió.
a menos que seas un semidiós, entonces todos parecen ser rápidos para creer que es tu culpa_ dijo Silena.
La policía no se pronuncia acerca de si el hijo Percy es sospechoso de la desaparición de su madre, pero no descarta ninguna hipótesis.
quien quiere apostar cuanto tardan en declararlo culpable_ preguntó Connor, haciendo que varios empezaran a decir fechas.
Las imágenes de abajo son fotos recientes de Sally Jackson y Percy. La policía ruega a todos aquellos que posean información que llamen al siguiente número de teléfono gratuito. Habían señalado el teléfono con un círculo en rotulador negro. Tiré el periódico y me dejé caer en mi litera, en medio de la cabaña vacía.
se puede saber_ empezó Posesión peligrosamente_ le envió eso_ completó.
es o importa papa_ dijo Percy, mientras los griegos del pasado intercambiaban miradas, ninguno de ellos sentía que podía hacer algo tan cruel.
Percy..._ empezó Poseidón.
arruinaremos el libro_ dijo Percy, Poseidón asintió, pero no estaba nada contento con eso.
— Luces fuera -dije con tristeza. Esa noche tuve mi peor pesadilla. Corría por la playa en medio de una tormenta. Esta vez había una ciudad detrás de mí. No era Nueva York. Estaba dispuesta de manera distinta, los edificios más separados, y a lo lejos se veían palmeras y colinas. A unos cien metros de la orilla, dos hombres peleaban. Parecían luchadores de la televisión, musculosos, con barba y pelo largo.
eso hizo que todos voltearan a ver a Zeus y Poseidón.
otra vez, peleando_ preguntó Hera sonando cansado.
debe ser importante_ dijo Zeus, mirando a su hermanos como si sospechara algo, provocando que Poseidón rodara los ojos.
Ambos vestían túnicas griegas que ondeaban al viento, una rematada en azul, la otra en verde. Se agarraban, forcejeaban, daban patadas y cabezazos, y cada vez que colisionaban, refulgía un relámpago, el cielo se oscurecía y se levantaba viento. Yo tenía que detenerlos. No sé por qué, pero cuanto más corría el viento me ofrecía mayor resistencia, hasta que acababa corriendo sin moverme, mis talones hundiéndose en la arena. Por encima del rugido de la tormenta, oía al de la túnica azul gritarle al otro: — ¡Devuélvelo! ¡Devuélvelo!
que tomaste_ preguntó Zeus_ será mejor que no sea lo que estoy pensado_ advirtió.
guárdate tus amenazas_ dijo Poseidón_ yo no quiero nada tuyo.
entonces porque tomaste lo que sea que me hayas quitado_ preguntó Zeus.
estoy seguro que no tome nada_ dijo Poseidón.
basta los dos_ dijeron las hermanas.
-Como dos niños peleando por un juguete.
eso lo describe bien_ asintió Deméter.
Las olas crecían, chocaban contra la playa y me impregnaban de sal. — ¡Deteneos! -gritaba-. ¡Dejad de pelear! La tierra se sacudía. En algún lugar de su interior resonaba una carcajada, y una voz tan profunda y malvada que me helaba la sangre entonaba con suavidad: — Baja, pequeño héroe. ¡Baja aquí!
Hades_ dijeron Zeus y Poseidón.
no soy yo_ dijo Hades.
quien mas podría ser_ preguntó Posesión, Hades se encogió de hombros, lo único que sabia es que él no era.
La arena se separaba bajo mis pies, se abría una brecha hasta el centro de la tierra. Yo resbalaba y la oscuridad me engullía. Desperté convencido de que estaba cayendo. Seguía en la cama de la cabaña número 3. Mi cuerpo me indicó que era por la mañana, pero aún no había amanecido, y los truenos bramaban en las colinas: se fraguaba una tormenta. Eso no lo había soñado. Oí sonido de pezuñas en la puerta, un carnicol que pisaba el umbral. — Pasa. Grover entró trotando, con aspecto preocupado. — El señor D quiere verte. — ¿Por qué? —
para enviarte a esa misión_ suspiró Sally.
el mocoso siempre puede decir que no_ dijo Dionisio_ si va es porque quiere.
Quiere matar a… Bueno, mejor que te lo cuente él. Me vestí y lo seguí con nerviosismo, seguro de haberme metido en un lío gordo.
normal, si te dicen que el señor D quiere matar a alguien_ Lee.
aunque el señor D siempre quiere matar a alguien_ dijo Kayla.
cierto_ asintieron todos.
Hacía días que llevaba esperando que me convocaran a la Casa Grande. Ahora que había sido declarado hijo de Poseidón, uno de los Tres Grandes dioses que habían acordado no tener hijos, supuse que ya era un crimen seguir vivo.
básicamente_ asintió Dionisio_ pero no podre hacerte nada por eso.
por eso_ preguntaron los dioses.
si sus hijos se pasan de la raya no es mi culpa_ dijo Dionisio.
Sin duda los demás dioses habrían estado debatiendo la mejor manera de castigarme por existir, y el señor D ya estaba listo para administrar el castigo.
un poco dramático no_ preguntó Katie.
no lo suficiente_ dijeron Thalia y Percy.
Por encima del canal Long Island Sound, el cielo parecía una sopa de tinta en ebullición. Una cortina neblinosa de lluvia se aproximaba amenazadoramente. Le pregunté a Grover si necesitaríamos paraguas. — No -contestó-. Aquí nunca llueve si no queremos.
es cierto, nunca te llegaron a explicar eso_ dijo Nico.
debió haber visto la película_ dijeron todos.
ya entendí_ dijo Quirón_ no muestras la película una vez y nunca te dejan olvidarlo_ murmuró, haciendo reír a sus alumnos.
Señalé la tormenta, — ¿Y eso qué demonios es? Miró incómodo al cielo. — Nos rodeará. El mal tiempo siempre lo hace. Reparé en que tenía razón. En la semana que llevaba allí jamás había estado nublado. Las pocas lluvias que habían caído lo hacían alrededor del valle. Pero aquella tormenta era de las gordas.
aun así_ dijo Jake_ simplemente rodeara el campamento.
no estés tan seguro_ pensó Percy.
En el campo de voleibol los chavales de la cabaña de Apolo jugaban un partido matutino contra los sátiros.
quien ganó_ preguntó Gwen.
obviamente nosotros_ dijo Lee.
sigue soñando_ dijo Grover.
nosotros siempre ganamos_ dijo Michael.
vamos a seguir_ dijo Annabeth.
Los gemelos de Dioniso paseaban por los campos de fresas, provocando el crecimiento de las matas. Todos parecían seguir con sus ocupaciones habituales, pero tenían aspecto tenso. No dejaban de mirar la tormenta.
era la primera vez que se acercaba tanto_ dijo Katie, haciendo memoria_ no podíamos evitar sentirnos nervioso.
Grover y yo subimos al porche de la Casa Grande. Dioniso estaba sentado a la mesa de pinacle con su camisa atigrada y su Coca-Cola light, como en mi primer día; Quirón, en el lado opuesto de la mesa en su silla de ruedas falsa. Jugaban contra contrincantes invisibles: había dos manos de cartas flotando en el aire.
contrincantes invisibles_ preguntó Nyssa frunciendo el ceño.
creo que se de quien se trata_ dijo Atenea mirando a su hija, que puso la mirada mas inocente que tenia, pero no engañó a nadie_ que hacías ahí_ preguntó.
ya sale_ respondió Annabeth.
— Bueno, bueno -dijo el señor D sin levantar la cabeza-. Nuestra pequeña celebridad. Esperé. — Acércate -ordenó el señor D-. Y no esperes que me arrodille ante ti, mortal, sólo por ser el hijo del viejo Barba percebe.
cuidado con tus palabras, sobrino_ advirtió Poseidón, pero era difícil temerle cuando sus hermanos no dejaban de reírse.
Un relámpago destelló entre las nubes y el trueno sacudió las ventanas de la casa. — Bla, bla, bla -contestó Dioniso.
como te respetan, Poseidón_ dijo Atenea, Poseidón puso los ojos en blanco y siguió leyendo.
Quirón fingió interés en su mano de cartas. Grover se parapetó tras la balaustrada. Oía sus pezuñas inquietas. — Si de mí dependiera -prosiguió Dioniso-, haría que tus moléculas se desintegraran en llamas. Luego barreríamos las cenizas y nos evitaríamos un montón de problemas.
que bueno que no depende de ti_ dijo Poseidón secamente_ y sabes que si lo haces, no podrás volver al olimpo por miedo a lo que yo te haría, verdad.
bah_ dijo Dionisio, haciendo un ademan sin importancia.
Pero a Quirón le parece que eso contradice mi misión en este campamento del demonio: mantener a unos enanos mocosos a salvo de cualquier daño. —
Quirón tiene razón_ dijo Afrodita.
tonterías_ dijo Dionisio.
La combustión espontánea es una forma de daño, señor D -observó Quirón. — Tonterías. El chico no sentiría nada.
así es_ dijo Dionisio_ en un momento todo terminaría.
un momento bastante doloroso, padre_ dijo Castor.
De todos modos, he accedido a contenerme. Estoy pensando en convertirte en delfín y devolverte a tu padre.
que amable de tu parte_ dijo Poseidón.
no quieres a tu hijo en tu reino_ preguntó Dionisio.
no como delfín_ dijo Poseidón.
— Señor D… -le advirtió Quirón. — Bueno, vale -cedió Dioniso-. Sólo hay otra opción. Pero es mortalmente insensata.
mas que convertirlo en delfín o hacerlo combustionar_ preguntó Reyna.
esas formas son rápidas e indoloras_ dijo Dionisio.
-Se puso en pie, y las cartas de los jugadores invisibles cayeron sobre la mesa-. Me voy al Olimpo para una reunión de urgencia. Si el chico sigue aquí cuando vuelva, lo convertiré en delfín. ¿Entendido?
suena a un trato justo_ dijo Pólux.
ni como negarlo_ dijo Percy con sarcasmo.
Y Perseus Jackson, si tienes algo de cerebro, verás que es una opción más sensata que la que defiende Quirón.
me parece que ninguna de las ideas era sensata_ dijo Percy.
Dioniso tomó una carta y con un gesto la convirtió en un rectángulo de plástico. ¿Una tarjeta de crédito? No. Un pase de seguridad. Chasqueó los dedos. El aire pareció envolverlo. Se convirtió en un holograma, después una brisa, después había desaparecido y dejó sólo un leve aroma a uvas recién pisadas. Quirón me sonrió, pero parecía cansado y en tensión. — Siéntate, Percy, por favor. Y tú también, Grover. Obedecimos. Quirón dejó las cartas sobre la mesa, una mano ganadora que no había llegado a utilizar.
tal vez por eso Dionisio decidió irse tan rápido_ dijo Hermes_ no quería perder por millonésima vez.
tenia una reunión urgente en el olimpo_ dijo Dionisio.
vamos a fingir que te creemos, hermano_ dijo Apolo.
— Dime, Percy, ¿qué pasó con el perro del infierno? Me estremecí de sólo escuchar el nombre. Quirón quizá quería que dijera: «Bah, no fue nada. Desayuno perros del infierno.»
esa es la actitud_ dijo Will.
claro que no era eso lo que quería oír_ dijo Quirón, agitando la cabeza.
Pero no me apetecía mentir. — Me dio miedo -admití-. Si usted no le hubiera disparado, yo estaría muerto. — Vas a encontrarte cosas peores, Percy, mucho peores, antes de que termines. — Termine… ¿qué? — Tu misión, por supuesto. ¿La aceptarás?
pero ni siquiera le has dicho cual es la misión_ dijo Frank.
temía que no la aceptara si sabia de que se trataba_ dijo Percy.
Miré a Grover y vi que tenía los dedos cruzados. — Yo… -titubeé-. Señor, aún no me ha dicho en qué consiste. Quirón hizo una mueca. — Bueno, ésa es la parte difícil, los detalles.
desde luego_ asintió Luke_ Percy podría estar demasiado asustado después de saber lo que pasa.
El trueno retumbó en el valle. Las nubes de tormenta habían alcanzado la orilla de la playa. Por lo que podía ver, el cielo y el mar bullían. — Poseidón y Zeus están luchando por algo valioso…-dije-. Algo que han robado, ¿no es así? Quirón y Grover intercambiaron sendas miradas. El primero se inclinó hacia delante e inquirió: — ¿Cómo sabes eso? Me sonrojé. Ojalá no hubiera abierto mi bocaza.
he deseado eso tantas veces_ dijo Annabeth.
tango que recordarte lo mucho que has suspirado por su bocaza_ preguntó Rachel, levantando una ceja, haciendo que los jóvenes Percy y Annabeth se sonrojaran.
no creo que seas la mas indicada para hablar_ dijo Annabeth.
no se de que me hablas_ dijo Rachel haciéndose la desentendida.
sigue leyendo papa_ pidieron ambos Percy muy rojos
pero la conversación esta interesante_ dijo Poseidón, riendo ante la mala mirada que le dio su hijo.
— El tiempo ha estado muy raro desde Navidad, como si el mar y el cielo libraran un combate. Después hablé con Annabeth, y ella había oído algo de un robo. Y…también he tenido unos sueños.
claro, culpa a Annabeth_ dijo Malcolm.
no dije ninguna mentira_ se defendió Percy.
— ¡Lo sabía! -exclamó Grover. — Cállate, sátiro -ordenó Quirón. — ¡Pero es su misión! -Los ojos de Grover brillaron de emoción-. ¡Tiene que serlo!
debería preocuparme de lo mucho que quieres que sea mi misión_ preguntó Percy.
tenia la esperanza de poder acompañarte_ dijo Grover.
— Sólo el Oráculo puede determinarlo. -Quirón se mesó su hirsuta barba-. Aun así, Percy, tienes razón. Tu padre y Zeus están teniendo la peor pelea de los últimos años. Luchan por algo valioso que ha sido robado. Para ser precisos: un rayo.
mi rayo_ dijo Zeus, tomando su rayo_ cundo sepa quien lo robó, sentirá mi ira_ amenazó mirando de reojo a Poseidón, por algo es que estaba pelando con él.
Solté una carcajada nerviosa.
no es motivo de risa_ dijo Zeus_ es el arma mas poderosa de todas.
— ¿Un qué? -pregunté. — No te lo tomes a la ligera -dijo Quirón-. No estoy hablando del zigzag envuelto en papel de plata que se utiliza en las representaciones teatrales de segundo curso. Estoy hablando de un cilindro de medio metro de purísimo bronce celestial, cargado en ambos extremos con explosivos divinos. — Ah. —
así es como se responde al saber que se perdió el arma mas letal del universo_ aprobó Leo.
que se suponía que dijera_ preguntó Percy sobre las risas de todos.
podrías fingir pena_ sugirió Hazel.
tal vez para la próxima_ dijo Percy.
El rayo maestro de Zeus -prosiguió Quirón, nervioso-. El símbolo de su poder, de donde salen todos los demás rayos. La primera arma construida por los cíclopes en la guerra contra los titanes, el rayo que desvió la cumbre del monte Etna y despojó a Cronos de su trono; el rayo maestro, que contiene suficiente poder para que la bomba de hidrógeno de los mortales parezca un mero petardo. — ¿Y no está? — Ha sido robado -dijo Quirón. — ¿Quién? — Mejor dicho, por quién -me corrigió Quirón, maestro siempre-.
eso es lo que queremos saber_ dijo Zeus.
si dejas que siga, lo sabríamos_ dijo Poseidón, arrepintiéndose cuando leyó la siguiente parte.
y bien_ preguntó Zeus_ sigue.
Por ti. Me quedé atónito. —
aquí viene_ dijo Percy rodado los ojos.
así que fuiste tu_ dijo Zeus levantándose con su rayo en mano.
por supuesto que no fue él_ dijo Poseidón, apuntándolo con su tridente_ el solo es a quien estas culpando.
por algo debe ser_ dijo Zeus.
ya quedo claro que mi hijo no tenia idea de nosotros_ dijo Poseidón_ no es posible que lo haya hecho.
bien_ dijo Zeus_ le daré la oportunidad de probarlo.
Al menos eso cree Zeus -apostilló Quirón-. Durante el solsticio de invierno, durante el último consejo de los dioses, Zeus y Poseidón tuvieron una pelea. Las tonterías de siempre,
no son tonterías_ dijeron ambos dioses.
si lo son_ dijeron las hermanas.
que si Rea te quería más a ti,
me quiere mas a mi_ dijeron los tres grandes.
que si las catástrofes del cielo eran más espectaculares que las del mar, etcétera.
lo son_ dijo Zeus.
claro que no_ dijo Poseidón.
se dan cuanta que las catástrofes no son buenas_ preguntó Piper a los semidioses.
Cuando terminó, Zeus reparó en que el rayo maestro había desaparecido, se lo habían quitado de la sala del trono bajo sus mismas narices.
como es eso posible_ preguntó Frank.
no hay seguridad_ dijo Hefesto_ he intentado que instalemos una por años.
Inmediatamente culpó a Poseidón.
por supuesto que lo hizo_ dijo Poseidón poniendo los ojos en blanco.
eres uno de los mas probables_ dijo Zeus.
no me interesa tu rayo_ dijo Poseidón.
Ahora bien, un dios no puede usurpar el símbolo de poder de otro directamente; eso está prohibido por las más antiguas leyes divinas. Pero Zeus cree que tu padre convenció a un héroe humano para que se lo arrebatara. — Pero yo no… — Ten paciencia y escucha, niño. Zeus tiene buenos motivos para sospechar.
ves_ preguntó Zeus.
te lo agradezco, Quirón_ suspiró Poseidón.
Verás, las forjas de los cíclopes están bajo el océano, lo que otorga a Poseidón cierta influencia sobre los fabricantes del rayo de su hermano. Zeus cree que Poseidón ha robado el rayo maestro y ahora ha encargado a los cíclopes que construyan un arsenal de copias ilegales, que podrían ser utilizadas para derrocar a Zeus.
Poseidón_ gruñó Zeus.
no me interesa derrocarte_ dijo Poseidón.
ya lo has intentado antes_ dijo Zeus.
solo quería que fueras mejor gobernante_ dijo Poseidón.
eso es lo que dices_ dijo Zeus.
Lo único que Zeus no sabía seguro es qué héroe habría usado Poseidón para cometer el divino robo. Ahora Poseidón acaba de reconocerte abiertamente como su hijo. Tú estuviste en Nueva York durante las vacaciones de invierno y podrías haberte colado fácilmente en el Olimpo. Por tanto, Zeus cree que ha encontrado a su ladrón.
vez, tengo buenas razones para creerlo_ dijo Zeus.
suponiendo que sea así_ dijo Poseidón_ ahora sabes que mi hijo no es culpable.
vamos a decir que alguien mas podría haber sido_ dijo Zeus.
en caso de que lo pienses tampoco soy yo_ dijo Hades.
— ¡Pero yo nunca he estado en el Olimpo! ¡Zeus está loco!
no te pases_ advirtió Zeus.
no señor_ dijo Percy, pareciendo lo más arrepentido posible.
Quirón y Grover observaron el cielo, nerviosos. Las nubes no parecían evitarnos, como había prometido Grover; antes bien, se dirigían directamente hacia nuestro valle, y nos estaban cubriendo como la tapa de un ataúd. — Esto, Percy… -dijo Grover-. No solemos usar ese calificativo para describir al Señor de los Cielos. — Quizá paranoico… -matizó Quirón-.
eso esta bien_ aceptó Zeus.
loco y paranoico no es lo mismo_ preguntó Reyna a Malcolm.
no del todo_ respondió Malcolm.
Además, Poseidón ha intentado destronar a Zeus con anterioridad.
exacto_ dijo Zeus.
Creo que era la pregunta treinta y ocho de tu examen final… -Me miró como si realmente esperara que me acordara de la pregunta treinta y ocho.
tal vez no sabias que había pregunta 38_ dijo Leo_ revisaste la parte de atrás_ preguntó.
siempre lo hago_ dijo Percy_ ya me ha pasado que entrego solo la mitad del examen por no ver atrás_ varios asintieron.
¿Cómo podía alguien acusarme de robar el arma de un dios? Ni siquiera era capaz de robar un trozo de pizza de la partida de póquer de Gabe sin que me pillaran.
yo podría enseñarte_ ofreció Hermes.
de verdad_ preguntó Percy, mientras Sally negaba con la cabeza.
Quirón esperaba una respuesta. — ¿Algo sobre una red dorada? -recordé-. Poseidón, Hera y otros dioses… Creo que atraparon a Zeus y no lo dejaron salir hasta que prometió ser mejor gobernante, ¿no?— Correcto.
no cumplió_ dijeron los dioses.
he mejorado_ dijo Zeus, todos sus hermanos negaron al mismo tiempo.
Y Zeus no ha vuelto a confiar en Poseidón desde entonces.
por supuesto que no_ bufó Zeus.
Por supuesto, Poseidón niega haber robado el rayo maestro. Se ofendió muchísimo ante tal acusación.
desde luego_ dijo Poseidón_ yo no soy un ladrón.
Ambos llevan meses discutiendo, amenazando con la guerra. Y ahora llegas tú, la proverbial última gota. — ¡Pero si sólo soy un niño! —
eso jamás los ha detenido, Percy_ dijo Beckendorf.
Percy -intervino Grover-. Si fueras Zeus y pensaras que tu hermano te la está jugando, y de repente éste admitiera que ha roto el sagrado juramento que hizo tras la Segunda Guerra Mundial, que ha engendrado un nuevo héroe mortal que podría ser utilizado contra ti… ¿no estarías mosqueado? —
cualquiera lo estaría_ dijo Zeus.
el juramento dejo de ser verdaderamente sagrado cuando lo rompiste antes que yo_ dijo Poseidón.
Pero yo no hice nada. Poseidón, mi padre, no ha mandado robar el rayo, ¿verdad? Quirón suspiró. — Cualquier observador inteligente coincidiría en que el robo no es el estilo de Poseidón, pero el dios del mar es demasiado orgulloso para intentar convencer a Zeus.
no tengo porque rogarle que me crea_ dijo Poseidón_ es mas no debería hablarle hasta que me ofrezca una disculpa_ añadió.
no voy a discúlpame por intentar descubrir al ladrón_ dijo Zeus.
nosotros no somos así, verdad_ le preguntó Thalia a Percy.
claro que no_ dijo Percy.
Éste ha exigido que le devuelva el rayo hacia el solsticio de verano, que cae el veintiuno de junio, dentro de diez días.
me parece justo_ dijo Zeus_ es un plazo mas que suficiente.
Por su parte, Poseidón quiere el mismo día una disculpa por haber sido llamado ladrón.
me la merezco_ dijo Poseidón.
Confío en que la diplomacia se imponga, que Hera, Deméter o Hestia hagan entrar en razón a los dos hermanos.
no creo que esta vez podamos_ dijeron ellas.
no pudieron_ asintieron los semidioses del futuro.
Pero tu llegada ha inflamado los ánimos de Zeus. Ahora ningún dios va a echarse atrás. A menos que alguien intervenga y que el rayo original sea encontrado y devuelto a Zeus antes del solsticio, habrá guerra. ¿Y sabes cómo sería una guerra abierta, Percy? — ¿Mala? —
tu crees_ preguntó Ares.
no se supone que a usted le gusta la guerra_ preguntó Reyna.
no de este calibre_ dijo Ares_ no cuando no va a haber ganador_ añadió.
al menos tiene limites_ pensó Hera.
Imagínate el mundo sumido en el caos. La naturaleza en guerra consigo misma. Los Olímpicos obligados a escoger entre Zeus y Poseidón. Destrucción, carnicería, millones de muertos. La civilización occidental convertida en un campo de batalla tan grande que las guerras troyanas parecerán de juguete.
si la cosa estaba tan mal, somo es que nunca nos enteramos_ preguntó Jason.
no se les permitía saber nada de los griegos_ dijo Atenea_ eso incluye sus misiones y a su vez ellos no saben nada de lo que ustedes han hecho.
— Mal asunto -dije. —
Percy se frotó la nuca cuando todos estallaron en carcajadas, el líder de los griegos, realmente era único.
Y tú, Percy Jackson, serás el primero en sentir la ira de Zeus. Empezó a llover. Los jugadores de voleibol interrumpieron el partido y miraron al cielo en silencio expectante.
esta lloviendo_ preguntaron todos los griegos, sin poder creérselo.
no lo puedo creer_ dijo Annabeth.
Era yo quien había traído aquella tormenta a la colina Mestiza. Zeus estaba castigando todo el campamento por mi culpa.
te excediste papa_ dijo Apolo_ no había porque asustar a los niños así_ varios de los dioses asintieron.
Sentí rabia. — Así que tengo que encontrar ese estúpido rayo - concluí- y devolvérselo a Zeus.
no es estúpido_ dijo Zeus.
desde mi perspectiva lo era_ dijo Percy.
— ¿Qué mejor ofrecimiento de paz -apostilló Quirón que sea el propio hijo de Poseidón quien devuelva la propiedad de Zeus? —
eso terminaría con todo_ asintió Zeus.
yo no debería tener que hacer una ofenda de paz_ dijo Poseidón.
Si Poseidón no lo tiene, ¿dónde está ese cacharro?
Zeus apretó los dientes sabiendo lo que venia.
cierto, donde esta el cachorro hermano_ preguntó Poseidón.
será mejor que cuides ese cachorro_ dijo Hades.
— Creo que lo sé. -La expresión de Quirón era sombría-. Parte de una profecía que escuché hace años…bueno, algunas frases ahora cobran sentido para mí. Pero antes de que pueda decir más, debes aceptar oficialmente la misión. Tienes que pedirle consejo al Oráculo. — ¿Por qué no puede decirme antes dónde está el rayo?— Porque, si lo hiciera, tendrías demasiado miedo para aceptar el desafío. Tragué saliva. — Buen motivo.
totalmente de acuerdo_ dijo Rachel con sarcasmo.
funcionó o no_ preguntó Quirón_ estoy seguro que Percy aceptó la misión.
era mi misión_ dijo Percy.
— ¿Aceptas, entonces? Miré a Grover, que asintió animoso. Qué fácil era para él, ya que Zeus no tenía nada en su contra.
no estés tan seguro_ dijo Zeus, haciendo que Grover se encogiera en su asiento.
padre..._ suspiró Thalia.
— De acuerdo -contesté-. Mejor eso que me conviertan en delfín.
con esa motivación, ni como negarse_ dijo Lee.
sufrirías menos como delfín_ dijo Dionisio.
— Pues ha llegado el momento de que consultes con el Oráculo -concluyó Quirón-. Ve arriba, Percy Jackson, al ático. Cuando bajes, si sigues cuerdo, continuaremos hablando.
por que no estaría cuerdo_ preguntó Dakota_ es solo su oráculo.
ya veras_ dijeron todos, estremeciéndose.
Cuatro pisos más arriba, las escaleras terminaban debajo de una trampilla verde. Tiré de la cuerda. La portezuela se abrió, y de ella bajó una escalera traqueteando. El cálido aire que llegaba de arriba olía a moho, madera podrida y algo más… un olor que recordaba de la clase de biología. Reptiles. Olor a serpientes. Contuve el aliento y subí.
porque tienen a su oráculo ahí_ preguntó Reyna_ debería estar en un lugar mas digno que donde esta ese olor.
ahora se explica_ dijo Connor.
El ático estaba lleno de trastos viejos de héroes griegos: armaduras cubiertas de telarañas; escudos antaño relucientes y ahora manchados de orín; baúles viejos de cuero con pegatinas en las que se leía: «ÍTACA», «isla de circe»
Reyna puso una pequeña sonrisa al escuchar el nombre de su antiguo hogar, antes de mirar a Percy y Annabeth con el ceño, fruncido, pero estos no se dieron cuenta.
y «PAÍS DE las AMAZONAS». Había una mesa larga atestada de tarros con cosas encurtidas: garras peludas troceadas, enormes ojos amarillos, distintas partes de monstruo. En la pared destacaba un trofeo polvoriento; parecía la cabeza gigante de una serpiente, pero tenía cuernos y una fila entera de dientes de tiburón. En la placa ponía: «cabeza n.° i de la hidra, woods TOCK, N.Y., 1969.» Junto a la ventana, sentada en un taburete de madera de tres patas, estaba el objeto más asqueroso de todos: una momia.
tienen una momia_ exclamó Frank.
genial_ dijo Leo_ puedo verla.
tal vez luego, hermanito_ dijo Beckendorf.
No de las que van envueltas con vendas, sino un cadáver de mujer encogido y arrugado como una pasa.
eh...si...ya no quiero verla_ dijo Leo.
descuida, nunca tendrás que verla_ dijo Rachel.
Llevaba un vestido teñido con nudos, muchos collares de cuentas y una diadema por encima de una larga melena negra. La piel del rostro era delgada y coriácea, y los ojos eran rajas de cristal blanco, como si hubieran reemplazado los auténticos por piedras de mármol; llevaba muerta muchísimo tiempo. Mirarla me produjo escalofríos.
nos lo provoca a todos_ dijo Luke.
porque tienen un cadáver_ preguntó Reyna_ no es normal, incluso para nosotros.
era importante conservarlo_ dijo Quirón.
Y eso fue antes de que se retrepara en el taburete y abriera la boca.
disculpa, que_ preguntó Piper.
lo que oíste_ dijeron los griegos.
De dentro de la momia salió una niebla verde que se enroscó en el suelo con gruesos tentáculos, silbando como veinte mil serpientes juntas. Tropecé intentando llegar a la trampilla, pero se cerró de golpe.
bien, esto es aterrador_ dijo Hazel.
Una voz se me coló por un oído y se me enroscó en el cerebro: «Soy el espíritu de Delfos,
ella es la oráculo_ dijo Reyna sorprendida.
es la antigua portadora del oráculo_ dijo Rachel.
por suerte en el futuro te tendremos_ dijo Jake_ ahora si da ganas de ver a la oráculo_ le guiñó un ojo haciéndola reír y que Apolo y sus hijos se aclararan la garganta.
eso lo dices porque no la has visto escupir humo verde_ dijo Percy.
degollador de la gran Pitón. Acércate, buscador, y pregunta.» Yo quería decir: «No, gracias, me he equivocado de puerta, sólo estaba buscando el baño»,
no te culpo_ dijo Jason sobre las risas de todos_ esa momia suena horrible.
pero me forcé a inspirar. La momia no estaba viva. Era algún tipo de receptáculo truculento para otra cosa, el poder que ahora me envolvía en forma de niebla verde. Sin embargo, su presencia no transmitía maldad como mi profesora de matemáticas demoníaca o el Minotauro. Era más bien como las tres Moiras que había visto hilando en aquel puesto de frutas: arcaica, poderosa y sin duda no humana, pero tampoco particularmente interesada en matarme.
por supuesto que no_ dijo Apolo_ ella solo esta ahí para guiarte a tu destino.
lo sé_ dijo Percy_ no era peligrosa, pero eso no le quitaba lo perturbadora_ añadió.
Reuní valor para preguntar: — ¿Cuál es mi destino? La niebla se espesó y se aglutinó justo frente a mí y alrededor de la mesa con los tarros de trozos de monstruos en vinagre. De repente aparecieron cuatro hombres sentados a la mesa, jugando a las cartas. Sus rostros se volvieron nítidos: eran Gabe el Apestoso y sus colegas.
porque los pone a ellos_ preguntó Sally frunciendo el ceño.
tal vez buscaba algo que Percy reconozca_ dijo Apolo.
Apreté los puños, aunque sabía que aquella partida de póquer no podía ser real. Era una ilusión de niebla. Gabe se volvió hacia mí y habló con la voz áspera del Oráculo: «Irás al oeste, donde te enfrentarás al dios que se ha rebelado.»
al oeste_ preguntaron Zeus y Poseidón mirando a Hades.
no soy yo_ dijo Hades_ cualquier dios puede ir al oeste.
es cierto_ asintió Poseidón.
El tipo a su derecha levantó la vista y dijo con la misma voz: «Encontrarás lo robado y lo devolverás.»
eso es bueno_ dijeron varios, aliviados.
El de la izquierda subió la apuesta con dos fichas y después dijo: «Serás traicionado por quien se dice tu amigo.»
eso ya no es bueno_ dijo Chris_ quien te traicionó.
tienen seguir leyendo para saber_ dijo Percy.
Por último, Eddie, el portero del edificio, pronunció la peor de todas: «Al final, no conseguirás salvar lo más importante.»
pero dijo que recuperarías el rayo_ dijo Katie.
sale_ dijo Percy mirando un momento hacia abajo, Annabeth le apretó la mano en seña de apoyo.
Las figuras empezaron a disolverse. Me quedé alelado contemplando cómo la niebla se retiraba y, enroscándose como una enorme serpiente verde, se deslizaba por la boca de la momia. — ¡Espera! -grité-. ¿Qué quieres decir? ¿Qué amigo? ¿Qué es lo que no podré salvar? La cola de la serpiente de niebla desapareció por la boca de la momia, que se reclinó de nuevo contra la pared y cerró la boca con fuerza, como si no la hubiera abierto en cien años.
no es así como funciona_ dijo Apolo_ la oráculo no puede decirte todo.
seria genial que lo hiciera_ dijo Luke.
El desván quedó otra vez en silencio, abandonado, nada más que una habitación llena de recuerdos. Me dio la sensación de que podría quedarme allí hasta que tuviera telarañas y aun así no averiguaría nada más. Mi audiencia con el Oráculo había terminado. — ¿Y bien? -me preguntó Quirón. Me derrumbé en la silla junto a la mesa de pinacle. — Me ha dicho que recuperaré lo que ha sido robado. Grover se adelantó en su silla, mascando nervioso los restos de una lata de Coca-Cola light. — ¡Eso es genial! — ¿Qué ha dicho el Oráculo exactamente? -me presionó Quirón-. Es importante. Aún me resonaba en los oídos el tintineo de la voz de reptil.— Ha… ha dicho que me dirija al oeste para enfrentarme al dios que se ha rebelado. Recuperaré lo robado y lo devolveré intacto. — Lo sabía -intervino Grover. Quirón no parecía satisfecho. —
las profecías no suelen ser tan cortas_ dijo Quirón.
ni tan positivas_ dijo Will.
seria bueno que el oráculo te diga, todos saldrá bien y no tendrás problemas_ dijo Silena, haciendo que todos miraran a Rachel.
todo saldrá bien_ dijo Rachel_ no tendrán problemas_ añadió.
no eres sincera_ acusó Connor.
quieren aliento o quieren sinceridad_ preguntó Rachel.
¿Algo más? No quería contárselo. ¿Qué amigo me traicionaría? Tampoco tenía tantos. Y la última frase: fracasaría en lo más importante. ¿Qué clase de Oráculo me enviaría a una misión y me diría: «Ah, y por cierto, vas a fracasar»?
el oráculo griego_ dijo Austin.
pues no da muy buen servicio_ dijo Leo, sobándose la cabeza cuando fue golpeado con un cepillo.
alguien mas tiene problemas con el servicio de oráculo_ preguntó Rachel, todos negaron rápidamente.
debimos advertirles que esta versión viene con cepillo ninja incorporado_ dijo Percy, riendo junto con Annabeth, mientras Nico se permitía una sonrisa.
oráculo perfecta_ repitió una y otra vez Apolo.
¿Cómo podía confesar aquello? — No -respondí-. Eso es todo. Estudió mi rostro. — Muy bien, Percy. Pero debes saber que las palabras del Oráculo tienen con frecuencia doble sentido. No les des demasiadas vueltas. La verdad no siempre aparece evidente hasta que suceden los acontecimientos.
así es_ dijo Apolo_ si lo piensas demasiado solo empeoraras las cosas.
Tuve la impresión de que sabía que me aguardaba algo malo y que intentaba darme ánimos. — Vale -dije, ansioso por cambiar de tema-. ¿Y adonde tengo que ir? ¿Quién es ese dios del oeste? — Piensa, Percy. Si Zeus y Poseidón se debilitan mutuamente en una guerra, ¿quién sale ganando? — Alguien que quiera hacerse con el poder -supuse. — Pues sí. Alguien que les guarda rencor, que lleva descontento con lo que le ha tocado desde que el mundo fue dividido hace eones, cuyo reino se volvería poderoso con la muerte de millones. Alguien que detesta a sus hermanos por haberle hecho jurar que no tendría más hijos, un juramento que ahora han roto ambos. Pensé en mis sueños, la voz malvada que había hablado desde las entrañas de la tierra. — ¿Hades? Quirón asintió. — El Señor de los Muertos es el candidato seguro.
muy cierto_ dijeron Poseidón y Zeus.
yo no gano nada e una pelea entre ustedes_ dijo Hades.
los muertos expandirían tu reino_ refutaron sus hermanos.
expandir mi reino es lo ultimo que quiero_ dijo Hades.
si claro_ dijeron los otros dos dioses.
es la verdad_ dijo Nico, pero los doses creyeron que solo estaba apoyando a su padre.
A Grover se le cayó un pedazo de aluminio de la boca.— Uau. ¿Q-qué? — Una Furia fue tras Percy -le recordó Quirón-. Lo observó hasta estar segura de su identidad, y luego intentó matarlo. Las Furias sólo obedecen a un señor: Hades.
una razón para sospechar de Hades_ dijo Zeus.
tal vez yo también creo que el es el ladrón_ dijo Hades_ recuerdo que Alecto lo acusaba de algo.
y porque te importaría_ dijo Zeus_ dijiste que no querías mi rayo_ añadió entrecerrando los ojos.
no lo quiero_ dijo Hades.
— Hades odia a los héroes -comentó Grover-. Y si Hades cubierto que Percy es hijo de Poseidón… —
al menos el sátiro no me culpa_ dijo Hades.
el sátiro, no quiere ir a tu reino_ dijo Deméter.
no me ayudes_ dijo Hades.
Un perro del infierno se metió en el bosque - prosiguió Quirón-. Sólo pueden ser invocados desde los Campos de Castigo, y tuvo que hacerlo alguien del campamento. Hades debe de tener un espía aquí.
que tengas un problema en tu campamento no es mi culpa_ dijo Hades matando a Quirón con la mirada, el centauro frunció el ceño, pero no dijo nada.
Debe de sospechar que Poseidón intentará usar a Percy para limpiar su nombre. A Hades le interesa ver a este joven muerto antes de que pueda acometer su misión. — Estupendo -murmuré-. Ahora quieren matarme dos de los dioses principales.
que inocente mini yo_ dijo Percy_ te acuerdas cuando solo eran dos dioses_ le preguntó a Annabeth.
fue una buena época_ asintió Annabeth.
cuantos dioses quieren matarte_ preguntó Poseidón_ no, mejor no me digas.
— Pero una misión al… -Grover tragó saliva-. Quiero decir, ¿no podría estar el rayo robado en algún lugar como Maine? Maine es muy bonito en esta época del año.
me retracto_ dijo Grover_ ya no quiero ir a Maine.
— Hades envió a una de sus criaturas para robar el rayo -insistió Quirón-. Lo ha escondido en el inframundo, sabiendo de sobra que Zeus culparía a Poseidón. No pretendo entender las razones del Señor de los Muertos, o por qué ha elegido este momento para desatar una guerra, pero hay algo que es seguro: Percy tiene que ir al inframundo, encontrar el rayo maestro y revelar la verdad.
super fácil_ dijo Clarisse con sarcasmo_ pero si Hades no lo tiene entonces es una perdida de tiempo.
la respuesta aun estaba por ahí_ dijo Percy.
Sentí un extraño fuego en mi estómago. Fue lo más raro del mundo: porque no era miedo, sino ganas.
como_ preguntaron los tres grandes.
te comprendo_ dijeron los semidioses.
El deseo de venganza. Hades había intentado matarme ya tres veces, con la Furia, el Minotauro y el perro del infierno. La desaparición de mi madre en un destello de luz era culpa suya.
eso no puedo explicarlo completamente_ dijo Hades_ pero una buena razón debo tener.
mas te vale_ murmuró Poseidón.
Ahora intentaba atribuirnos a mi padre y a mí un robo que no habíamos cometido. Estaba listo para devolvérsela. Además, si mi madre estaba en el inframundo… «Vamos, chico -dijo la pequeña parte de mi cerebro que aún conservaba un atisbo de cordura-.
que paso con esa parte_ preguntó Annabeth.
se fue de vacaciones, porque u haces un mejor trabajo_ dijo Percy, haciéndola reír.
Eres un crío. Y Hades un dios.»
será mejor que no lo olvides_ dijo Hades.
nunca lo haría_ dijo Percy.
Grover estaba temblando. Había empezado a comerse las cartas del pinacle como si fueran chips. El pobre tenía que cumplir una misión conmigo para conseguir su licencia de buscador, fuera eso lo que fuese, pero ¿cómo podía yo pedirle que me acompañara en esta misión, sobre todo cuando el Oráculo me había dicho que estaba destinada a fracasar? Era un suicidio.
aun sabiendo todo lo que dijo el oráculo, lo haría_ dijo Grover_ eres mi mejor amigo.
y tu el mío_ dijo Percy sonriéndole.
— Mire, si sabemos que es Hades -le dije a Quirón-, ¿por qué no se lo decimos a los otros dioses y punto? Zeus o Poseidón podrían bajar al inframundo y aplastar unas cuantas cabezas.
no es así como funciona_ dijeron los dioses.
y no puedes simplemente ir acusando a los dioses, Percy_ dijo Artemisa.
— Sospechar y saber no son la misma cosa -repuso él-.
eso es cierto_ concedió Percy.
Además, aunque los demás dioses sospechen de Hades (y supongo que Poseidón no será la excepción), ellos no podrían recuperar el rayo. Los dioses no pueden cruzar los territorios de los demás salvo si son invitados. Ésa es otra antigua regla.
y como nunca rompen las reglas_ dijo Percy, tapándose la boca cuando los doses lo miraron.
las reglas antiguas son diferentes_ dijo Poseidón.
Los héroes, en cambio, poseen ciertos privilegios. Pueden ir a donde quieran y desafiar a quien quieran, siempre y cuando sean lo bastante osados y fuertes para hacerlo. Ningún dios puede ser considerado responsable de las acciones de un héroe. ¿Por qué crees que los dioses operan siempre a través de humanos? —
eso explica muchas cosas_ dijo Frank_ pero no importa que el héroe fuera obligado por alguno de los dioses_ preguntó.
para nada_ confirmó Clarisse.
Me está diciendo que estoy siendo utilizado. — Estoy diciendo que no es casualidad que Poseidón te haya reclamado ahora. Es una jugada arriesgada, pero el pobre se encuentra en una situación desesperada. Te necesita. Mi padre me necesita. Las emociones se arremolinaron en mi interior como pedacitos de cristal en un calidoscopio. No sabía si sentir rencor o agradecimiento, si estar contento o enfadado.
enfadado_ dijo Luke.
con rencor_ murmuraron varios.
todas son emociones validas_ dijo Percy_ pero nunca esta de mas intentar comprender_ añadió con suavidad.
Poseidón me había ignorado durante doce años. Y ahora de repente me necesitaba. Miré a Quirón. — Usted sabía que era hijo de Poseidón desde el principio, ¿verdad? — Tenía mis sospechas. Como he dicho… también yo he hablado con el Oráculo. Intuí que me estaba ocultando buena parte de su profecía, pero decidí que ahora no podía preocuparme por eso. Después de todo, también yo me estaba guardando información. — Bueno, a ver si lo he entendido -dije-. Se supone que debo bajar al inframundo para enfrentarme al Señor de los Muertos. — Exacto -contestó Quirón. — Y encontrar el arma más poderosa del universo. — Exacto. — Y regresar al Olimpo antes del solsticio de verano, en diez días. — Exacto.
parece imposible_ dijo Frederick.
todas las misiones son imposibles, hasta que terminan_ dijo Percy.
entonces te das cuenta que no era tan imposible como pensaste_ asintió Beckendorf.
Miré a Grover, que se estaba tragando el as de corazones. — ¿He mencionado que Maine está muy bonito en esta época del año? -preguntó con un hilo de voz. —
lo has hecho_ asintió Nico.
No tienes que venir -le dije-. No puedo exigirte eso. — Oh… -Arrastró las pezuñas-. No… es sólo que los sátiros y los lugares subterráneos… Bueno… -Inspiró con fuerza y se puso en pie mientras se sacudía pedacitos de cartas y aluminio de la camiseta-. Me has salvado la vida, Percy. Si… si dices en serio que quieres que vaya contigo, no voy a dejarte tirado. Me sentí tan aliviado que tuve ganas de llorar, aunque no me parecía un gesto demasiado heroico.
no lo es_ confirmó Ares.
no le hagas caso_ dijo Afrodita_ los sentimientos no son muestra de debilidad_ aseguró_ al contrario se necesita un tipo especial de fortaleza para mostrar emociones.
Grover era el único amigo que me había durado más de unos meses. No estaba seguro de hasta qué punto podría ayudarme un sátiro contra las fuerzas de los muertos, pero me sentí mejor sabiendo que estaría conmigo. — Pues claro que sí, súper G. -Me volví hacia Quirón-. ¿Y adonde vamos? El Oráculo sólo ha dicho hacia el oeste.— La entrada al inframundo está siempre en el oeste. Se desplaza de época en época, como el Olimpo. Justo ahora, por supuesto, está en Estados Unidos. — ¿Dónde? Quirón pareció sorprendido. — Pensaba que sería evidente. La entrada al inframundo está en Los Ángeles. — Ah -dije-. Naturalmente.
en los Ángeles_ repitió Triste.
por supuesto_ dijo Hades_ que otra ciudad podría elegir_ preguntó.
de alguna manera creo que eso es un insulto_ murmuró Tristan.
tal vez lo es_ dijo Sally.
Así que nos subimos a un avión… — ¡No! -exclamó Grover-. Percy, ¿en qué estás pensando? ¿Has ido en avión alguna vez en tu vida? Meneé la cabeza, avergonzado. Mamá nunca me había llevado a ningún sitio en avión. Siempre decía que no teníamos suficiente dinero. Además, sus padres habían muerto en un accidente aéreo.
si, pero no era por eso_ dijo Sally_ seria muy peligros para ti, ir en avión_ añadió.
Zeus es bastante selectivo sobre quien va a su territorio_ dijo Poseidón poniendo los ojos en blanco.
— Percy, piensa -intervino Quirón-. Eres hijo del dios del mar, cuyo rival más enconado es Zeus, Señor del Cielo. Así pues, tu madre fue suficientemente sensata como para no confiarte a un avión. Estarías en los dominios de Zeus y jamás regresarías a tierra vivo.
y no es que yo quiera ir en avión_ dijo Percy, con una mueca recordando su experiencia en uno de ellos.
Por encima de nuestras cabezas, refulgió un rayo. El trueno retumbó. — Vale -dije, decidido a no mirar la tormenta-. Bueno, pues viajaré por tierra. — Bien -prosiguió Quirón-. Puedes ir con dos compañeros. Grover es uno. La otra ya se ha ofrecido voluntaria, si aceptas su ayuda. — Caramba -fingí sorpresa-. ¿Quién puede ser tan tonta como para ofrecerse voluntaria en una misión como ésta?
es todo un misterio_ dijo Luke mirando a Annabeth.
seguro que ayude mucho_ dijo Annabeth sonrojada ante las miradas divertidas de todos.
claro que si mini listilla_ dijo Percy, aumentando su sonrojo y ganándose una mala mirada.
El aire resplandeció tras Quirón. Annabeth se volvió visible quitándose la gorra de los Yankees y la guardó en el bolsillo trasero. — Llevo mucho tiempo esperando una misión, sesos de alga -espetó-.
awww, ya empiezan con los apodos_ arrulló Afrodita.
desde tan jóvenes_ suspiró Silena.
se dan cuanta que era un insulto, verdad_ preguntó Annabeth.
no lo arruines_ dijeron Afrodita y sus hijos.
Atenea no es ninguna fan de Poseidón,
me alegra que lo tengas claro_ murmuró Atenea secamente.
pero si vas a salvar el mundo, soy la más indicada para evitar que metas la pata.
eso es cierto_ asintieron varios.
sobre todo porque es la única a la que Percy escucha_ dijo Thalia.
— Anda, si eso es lo que piensas -repliqué-, será porque tienes un plan, ¿no, chica lista? Se puso como un tomate.
awww_ arrulló Lacy.
ustedes son tan lindo_ dijo Afrodita.
teníamos doce_ los pequeños Percy y Annabeth.
— ¿Quieres mi ayuda o no?
siempre_ dijo Percy, besando su mejilla.
Vaya si la quería. Necesitaba toda la ayuda que pudiera obtener. — Un trío -dije-. Podría funcionar. —
estoy de acuerdo_ dijo Afrodita.
Afrodita_ reclamaron todos los dioses, mientras todos estallaban en carcajadas y ambas versiones de la pareja se ponían muy rojas al igual que Grover.
Excelente -añadió Quirón-. Esta tarde os llevaremos a la terminal de autobús de Manhattan. A partir de ahí estaréis solos. Refulgió un rayo. La lluvia inundaba los prados que en teoría jamás podrían sufrir climas violentos. — No hay tiempo que perder -dijo Quirón-. Deberíais empezar a hacer las maletas.
es el final del capitulo_ dijo Poseidón, cerrando el libro.
