Una charla entre don Chuma y Yayita

Una tarde, Yayita se tuvo que quedar en casa, mientras sus padres y Yuyito salieron de compras. Cuando tocaron el timbre, Yayita pensó que Condorito vino a verla. Pero cuando abrió la puerta, estaba don Chuma esperando afuera.

- ¿Don Chuma? ¡Qué sorpresa! Nunca pensé que usted fuera a verme a mi casa – dijo sorprendida Yayita, dejando entrar a don Chuma.

- Hola, Yayita. Espero no importunarte. Pero necesito hablar contigo en privado, por favor – pidió don Chuma.

- Está bien – dijo Yayita, yendo a sentarse en el sofá junto a don Chuma - ¿De qué quiere usted hablar conmigo?

- Se trata de mi compadre Condorito. No te preocupes. Ni siquiera él sabe que vine para acá – dijo don Chuma.

- ¿Qué ocurre con Condorito?

- Él aparenta estar bien, pero he notado que no lo está realmente. Él no me lo ha dicho, pero siente que tú no estás dando todo de tu parte para defender la relación entre ustedes.

- ¿Queeé?

- Yayita, ¿cuándo fue la última vez que te comportaste sin celos, estando Condorito cerca de otra mujer?

Yayita se quedó sin palabras. No era de las personas que manejaban fácilmente sus celos.

- Además, sé que tu padre tiene sus reparos hacia tu noviazgo con Condorito. Lo de tu madre es evidente – continuó don Chuma.

- ¿Adónde quiere usted llegar con esto, don Chuma? – preguntó Yayita.

- Mi punto es, que el hecho de quieras mucho a tu madre, no significa que debas estar siempre de acuerdo con ella o apoyarla en todo, si es que tu madre quiere decidir por ti, como casarte con otra persona de buen partido. ¿Alguna vez les preguntaste a tus padres cómo se enamoraron y se casaron?

- No sé la historia completa. Tendré que preguntárselos directamente.

- No voy a decirte cómo hacer entrar en razón a tu madre, Yayita. A veces hay que seguir lo que dice el corazón. Sé que Condorito no es un hombre perfecto, pero él ha dado mucho para no querer perderte como tu novio. Él no es la única persona que debe comportarse educadamente con tu madre.

- Bueno, es que no estoy muy convencida de que mi mamá cambie su trato hacia Condorito en poco tiempo.

- Nunca lo sabrás si no lo intentas. Tampoco es bueno presionar a mi compadre con respecto a casarse para vivir juntos, ya que eso solo lo pondrá a la defensiva y se alejará más de ti. Si ustedes dos de verdad se quieren, hablen sin reprimir los sentimientos, y luchen por estar juntos, incluso si no les gusta esto a ciertas personas.

- Bueno, don Chuma, usted me ha dado mucho en qué pensar. Hablaré con Condorito cuando se dé la oportunidad. Lo último que quisiera que pasara sería perderlo a él y la confianza entre nosotros.

Y con esto, don Chuma se despidió de Yayita, mientras que ella quedó muy pensativa con la reciente charla.

Tenía que hacer hasta lo imposible para fortalecer su relación con Condorito, contra vientos y mareas.

Nota: Me inspiré en hacer esta toma pensando en que alguien hable con Yayita para que ella abra los ojos y se dé cuenta de que no depende sólo de Condorito luchar contra todo pronóstico para no descuidar el noviazgo entre los dos.