El despido de Cósimo
Eusebio Manguera no podía creer lo que estaba viendo. Cósimo Gianni estaba exigiendo en cierto capítulo de 31 Minutos que sólo se hablara de la lástima, y él no sintió ninguna simpatía por Carlitos Lechuga, desinflándole su globo blanco que había recuperado, aunque a Carlitos le consiguieron un globo aerostático.
Cuando Cósimo les dijo a Tulio y Juan Carlos que estaban despedidos, el Sr. Manguera decidió intervenir.
- ¡CÓSIMO GIANNI! – grito enfadado el Sr. Manguera.
Cósimo sorprendido, giró la cabeza para ver al dueño de 31 Minutos.
- ¡Sr. Manguera! ¡Lo que pasa es que estos dos…! – trató de explicar Cósimo.
- ¡Usted no tiene nada que explicar! ¡Venga inmediatamente a mi oficina! – exigió el Sr. Manguera.
- ¿No estamos despedidos, Sr. Manguera? – preguntó Tulio.
- No en este caso, Tulio – respondió el Sr. Manguera. Tulio y Juan Carlos se sintieron aliviados.
- ¡Pero…! – intentó protestar Cósimo.
- ¡Dije a mi oficina! – interrumpió el Sr. Manguera.
Cuando él y Cósimo se dirigieron a la oficina, el Sr. Manguera dijo:
- Cósimo, estoy muy decepcionado, debido a que usted trató de hacerse pasar por el jefe del canal, cargo que es mío, y desinfló a propósito el globo blanco de Carlitos Lechuga. Ya no puedo seguir confiando en usted.
- ¿Acaso el capítulo de hoy no se trataba sobre la lástima? – alegó Cósimo.
- Soy consciente de qué se trataba el capítulo, Cósimo. Pero fue muy insensible de su parte humillar a Carlitos Lechuga. No es usted quien decide a quién despedir del canal, sino yo.
- ¡Pero Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque…!
- No puedo culparlos porque les costara a ellos y al resto de los empleados permanecer serios frente al tema de la lástima. Elegiré a otro empleado para el cargo de asesor de imagen. Debido a sus acciones y al trato con el personal, no me queda más que decirle que usted está despedido.
Antes de que Cósimo pudiera replicar que no podía ser despedido, en ese momento Balón Von Bola entró a la oficina del Sr. Manguera y chocó accidentalmente con Cósimo. El Sr. Manguera se sorprendió al ver que a Cósimo se le cayó su dentadura postiza y su cabello rojo, que en realidad era una peluca.
- ¿Cósimo? ¿Qué significa esto? ¿Usted aparentaba ser joven? – presionó el Sr. Manguera.
- Sr. Manguera, Cósimo y yo fuimos compañeros en el colegio. Él siempre me molestaba y hasta copiaba en las pruebas – intervino Balón Von Bola.
- ¡Noooo! ¡Mi gran secreto ha sido descubierto! – gritó Cósimo, agarrando su dentadura y peluca del suelo.
- Y aparte de desleal, usted es un farsante, Cósimo Gianni. ¡Fuera de mi vista! – exigió el Sr. Manguera.
Cósimo se retiró definitivamente del estudio de 31 Minutos, más humillado que nunca en su vida.
Nota: Siempre pensé que Eusebio Manguera debió intervenir más para ver el desempeño y trato entre los empleados. Cósimo merecía ser despedido por su fastidioso comportamiento en algunos episodios de 31 Minutos, en especial en el que él quería imponer la lástima, por la excusa sin sentido de que la risa pasó de moda. Lo de su secreto fue tomado del episodio Cirugía de la cuarta temporada del programa.
