No invadir la cancha del estadio
- ¡Sí se puede! – exclamó entusiasmado Dami en los asientos del estadio durante un partido de fútbol.
- Me hace muy feliz que hayan sacado las molestas rejas y hayan puesto estas barandas – comentó Segurito, quien estaba sentado a la derecha de Dami.
- Ahora el partido se ve increíble.
- Además, es una señal de confianza con los hinchas que no tienen por qué comportarse como…
Segurito se detuvo cuando vio al equipo local hacer una posible jugada de gol.
- ¡Vamos! ¡Dale! ¡Eso! ¡Tócala! ¡Adelante! ¡Dale! ¡Goooool! – gritaron Segurito y Dami, festejando el gol del equipo local.
Segurito notó que Dami estaba a punto de saltar hacia la cancha del estadio.
¡Oh, no! ¡Eso no lo harás, Dami!, pensó Segurito.
Y sin pensarlo dos veces, el obrero de ACHS se lanzó sobre Dami para impedirle saltar, cayendo los dos de los asientos al suelo de la escalera del estadio.
- ¡Aaaayyyy! ¡Segurito! ¿Por qué me detuviste? – se quejó Dami.
- ¿Qué es lo que intentabas hacer, Dami? – preguntó Segurito con enojo, levantándose para apartarse un poco de Dami.
- ¡Yo sólo quería saltar de alegría para abrazar a mis ídolos! – protestó Dami, levantándose también.
- ¡Dami, nosotros somos el público, no los realizadores del espectáculo! ¡Invadir la cancha del estadio es un acto muy grave! – explicó Segurito severamente.
- ¿Tan grave es?
- Así es. Si hubieras invadido la cancha, ¿te imaginas lo que harían con este estadio?
Dami tardó unos segundos antes de responder:
- ¿No crees que volverían a colocar esas molestas rejas, Segurito?
- ¡Brillante deducción, Dami! – espetó Segurito, dulcificando un poco la voz – Por poco te arriesgas a no volver nunca más al estadio. Pudo ser mucho peor.
- Lo siento mucho, Segurito – se disculpó Dami.
- Mientras el público no invada las canchas de los estadios de Chile, no deberían volver a colocar rejas. Sería triste que se arruinara ese gran sueño – afirmó Segurito.
- ¡Oh, es verdad! – coincidió Dami.
Nunca saltes a la cancha del estadio para interrumpir el desarrollo de un partido de fútbol.
Nota: Esta toma la escribí basándome en el décimo tercer video de la campaña Hincha Seguro de ACHS. Sólo la reacción más rápida de Segurito habría impedido a Dami de cometer un grave error en el estadio.
