Esta historia se desarrolla unos tres meses antes de la llegada del Game-Master a Eternia, y se ubica en el Palacio Real reconstruido de Vaderia, en donde Dakon y Valen estaban viendo como las peluqueras reales le estaban haciendo unas trenzas especiales a Maran en donde mediante los caminos que dejan hacen un mapa bastante preciso del plano del Palacio y todas sus salidas.

— ¿A que se deben esos caminos? —Pregunto Valen.

— ¿No te lo había dicho ya? vaya descuido de mi parte —Expreso Dakon—. Bueno, verás, hace siglos antes de la llegada del Rey Grayskull a estas tierras, nuestros ancestros debían arreglárselas para huir de las plantaciones de los nobles de la época. Esos bastardos de afuera oprimían tanto a nuestra gente que básicamente eran esclavos en todo menos en el nombre, es por eso que ocultaban a simple los mapas para fugarse en las trenzas de las mujeres y así huir cuando menos se lo esperaban y planear la rebelión contra ellos.

— ¡Asombroso! y muy creativo debo decir —Expreso Valen.

— Normal, eran Vaderianos, nuestra gente es creativa por naturaleza —Dijo Dakon agarrando a su hijo y frotandole la cabeza—. Bueno cariño, me tengo que ir a ejercer de juez en un juicio por combate y no puedo faltar.

— ¿Que el Rey Adam no había prohibido esos juicios? —Pregunto Valen.

— Solo los que involucran el ganar la mano de una mujer en matrimonio, los demás aún están permitidos siempre que no se mate al perdedor —Explico Dakon—. Muy bien, hasta más tarde.

— Muy bien amor, te vere más tarde, ¿Aunque crees que podrías llevarte a Valen contigo otra vez? sería buena que viera las reuniones para saber cómo hacerlas cuando sea rey —Pedía Maran.

— Por mi no hay problema, ¿Quieres venir, Valen? —Pregunto Dakon.

— Voy a tener que declinar hoy, ya que Dare y Andras me quieren llevar a ver una obra —Contesto Valen.

— Muy bien, otro día será —Y tras decir eso se fue a la reunión al mismo tiempo que Valen se iba a ver a sus amigos.

Cuando él llegó los dos se pusieron a hablar antes de que el estuviera al alcance del oído.

— ¿Todo está listo para que se arranqué la máscara? —Pregunto Dare el equivalente Eterniano a "Salir del Clóset".

— Efectivamente, si esto no funciona no se que lo hará —Respondió Andras.

— ¿Que onda, parces, que ocurre? —Preguntaba Valen.

— ¿"Parces"? ¿Desde cuando nos hablas con modismos? —Pregunto Andras.

— Desde ahora, parce, espero que no sea un bufo —Decía Valen.

— Por mi no hay problema, siempre y cuando no abuses —Contesto Dare.

— Prometo no ponerme como un mamero inmamable —Juro Valen—. En fin, ¿Que no ibamos a ver una obra?

— Cierto, y vamos a llegar tarde si no nos apresuramos —Respondió Dare.

— Y créeme, Valen, te va a cambiar la forma de ver el mundo —Expreso Andras.

Una vez en el teatro la obra en cuestión estaba a nada de empezar, y justo en ese instante Valen se percató de que está no era una obra normal, pues de repente la multitud de empezó a poner máscaras, y no cualquier máscaras, eran las máscaras blancas carentes de rasgos faciales asociadas a las personas atraídas a su mismo sexo.

— ¿Que está pasando aquí? —Pregunto Valen mientras se levantaba.

— ¡Tu te quedas! —Exclamo Dare jalandolo del hombro junto a Andras en el otro extremo para volver a sentarlo.

— Tienes que ver esto, ya es hora de que tú te arranques la máscara —Expreso Andras.

— ¿Que?, ¡P-por favor, sa saben que yo no tengo pegada la m máscara! —Negaba Valen de forma muy poco convincente.

— ¡Tonterías! —Exclamo Andras poniéndole una de las máscaras en la cara a Valen—, tu sabes perfectamente que te sientes atraído a los hombres.

— ¡Eso no es cierto, sabes muy bien que me gustan las mujeres! —Juro Valen tratando de quitarse la máscara—, ¿Que acaso no ves como me comportó cerca de Stella?

— Que te gusten las mujeres no significa que no te puedan gustar también los hombres —Afirmo Dare.

— ¿Encerio me consideran un Muerdealmohadas? —Pregunto destrozado Valen.

— Más bien un Soplanucas parcial, pero si —Contesto Dare.

A pesar de su mejor esfuerzo, Valen no pudo irse de ahí debido a que Dare lo amarro con cuerdas de oscuridad a su asiento, al tiempo que también inmovilizaba sus brazos para que no se quitará la máscara antes de tiempo.

Las horas pasaron y Valen no tuvo más remedio que ver la obra, la cual trataba de como dos amantes masculinos que desafiaron la homofobia homicida de Preternia para poder estar juntos.

— ¡No es justo que tengamos que vivir así, escondidos como ratas! —Exclamo uno de los personajes golpeando con el costado de su puño la pared del escenario.

— ¿Y que otra cosa quieres, Malal, salir y ser linchado por una turba furiosa? —Pregunto el otro personaje.

— Tan solo quiero salir y no se perseguido por a quien decido amar, Taumiel —Dijo Malal casi a punto de llorar.

— Lo se, tampoco es que me guste siempre salir con una máscara para evitar que sepan quién soy —Dijo Taumiel abrazando a su novio—. Ojalá algún día esto cambie.

— Si no cambia tendremos que cambiarla nosotros —Expreso Malal safandose del abrazo de su novio.

— ¿Que planeas hacer? —Pregunto preocupado Taumiel.

— Haré lo que sea necesario por cualquier medio para que podamos vivir tranquilos —Juro Malal.

— ¿Y que estas sintiendo? —Pregunto Dare.

Valen no sabía por qué, pero estaba sintiendo un fuerte tirón emocional que no era ni normal, pues se empezó a sentir más receptivo a la obra, pues desde hace rato que Dare lo había liberado y el ni enterado.

Conforme paso el tiempo llego al punto cumbre de la obra, el momento en que Malal se arrancó la máscara en público y se empezó a pelear contra todos los que se le arrojaron con intención homicida armado únicamente de sus puños. Y justo cuando iban a vencerlo por superioridad numérica, llegó Taumiel para socorrerlo arrancándose también la máscara y uniéndose a la lucha.

En ese preciso instante los espectadores hicieron lo mismo, arrancándose las máscaras en honor a Malal y Taumiel, y al ver que ya era hora Dare quitó el seguro mágico que impedía que Valen se arrancada la máscara haciendo que está cayera al suelo y pudieran ver cómo Valen estaba llorando de la emoción.

El resto de la obra siguió con normalidad. Malal y Taumiel casi son asesinados hasta que fueron rescatados por un recién llegado Rey Grayskull, que conmovido por su valor los nombró parte de su ejército, luego el Rey Grayskull formaría los Batallones de las Máscaras, dos batallones conformados exclusivamente por parejas románticas del mismo sexo, un batallón masculino y el otro femenino que lucharon en las batallas más sangrientas de las Grandes Guerras saliendo victoriosos en todas ellas hasta finalmente hallar su amargo pero noble final defendiendo el Castillo Grayskull del asalto final de la Horda del Mal.

Una vez terminada la obra y todos los ahí presentes con excepción de Valen y sus amigos se habían retirado, era momento de la verdad.

— ¿Y que sientes al respecto? —Pregunto otra vez Dare.

— ¡Semejante valor y amor entre esos dos, incluso en al final de sus vidas lucharon por su amor! —Exclamo Valen—. ¡Yo, yo, no puedo!

— ¡Oh vamos! —Exclamaron Dare y Andras al mismo tiempo.

— ¿¡Cómo que no puedes!? —Exigío saber Andras—. ¡Solo arrancaté la maldita máscara de una vez!

— Aunque quisiera, que no es el caso, soy el Príncipe Heredero de Vaderia, mi deber como futuro líder de mi nación me obliga a tener un hijo con una mujer, salir con un hombre lo haría imposible —Explico Valen.

— Ni modo, toca llamar a Laran —Dijo Dare—. ¡Laran, se está haciendo el dificil, baja y acaba con sus dudas!

Y entonces salió desde atras del escenario una chica caucásica pelirroja con ojos verdes bastante guapa, quien de repente se convirtió en un chico caucásico pelirrojo con ojos verdes bastante guapo. Valen no supo que acababa de ver, pero tanto la forma femenina como masculina le parecieron inquietantemente atractivas.

— Si preguntas quién es, se llama Laran, estudia en la Torre de la Magia, específicamente la Torre de Fuego, también tiene esa rara habilidad de cambiar su sexo biológico a voluntad —Explico Dare en lo que Laran se les acercaba.

El empujón emocional que Valen había sentido antes regresaba al ver a Laran, fue entonces que unió las piezas, había sido Laran quien había jugado con sus emociones.

— ¡Debería hacer que te arrojen a un calabozo por controlar mi mente! —Exclamo Valen una vez llegó Laran.

— Yo carezco de la capacidad de controlar la mente, lo que yo hago es avivar los sentimientos y emociones que ya están ahí presentes, y si sentiste el empujón emocional significa que hay algo dentro de ti que reprimes mucho —Explico Laran en su forma masculina con una voz algo aguda pero muy atractiva.

Tras oír a Laran hablar, además de ver aún más de cerca su belleza y haber sido ablandado por la obra fue más que suficiente para eliminar el último atisbo de duda en Valen.

— ¡Maldita sea! —Exclamo un ultra sonrojado Valen al ver cómo su máscara era arrancada sin que pudiera hacer nada— Diosa, ¿Por qué? no quiero ver la cara de disgusto de mis padres cuando se enteren de esto.

— Ah, ese era el principal freno que te detenía —Expreso Dare.

— ¿Bromeas? tus padres son plenamente conscientes de que te gustan también los hombres, todos son plenamente conscientes de que también te gustan los hombres —Le hizo ver Andras.

— ¿Enserio? —Pregunto Valen.

— ¡Si, no eres nada sutil! —Exclamaron Dare y Andras al mismo tiempo.

— Hombre, gritas amor dual por todos los poros —Dijo Laran en su forma femenina con una voz profunda pero igualmente atractiva.

— ¿Enserio creen que no estan molestos? —Pregunto Valen.

— Puedes ir y descubrirlo por ti mismo —Dijo Dare.

Valen trago saliva fuertemente ante la idea. Media hora después frente a sus padres con sus amigos y Laran detrás de el.

— ¡Ja, ja, gane, pagame! —Exclamo Dakon cobrando el dinero de la apuesta a su esposa.

— Sabía que debia haber apostado por antes de Acualunio —Dijo Maran refiriéndose al equivalente Eterniano a Enero.

— ¡¿Sabían de esto y apostaron a ver cuándo tardaba en arrancarme la máscara?! —Pregunto Valen.

— ¡Obviamente, hijo, tu no eras nada sutil y lo supimos al instante! —Dijo Dakon.

— No hicimos nada porque queríamos que saliera de ti el aceptarte a ti mismo —Le dijo Maran—. No importa a que le apunte tu corazón, nosotros siempre te vamos a amar y apoyar.

— Ya veo —Expreso un muy avergonzado Valen—. Diosa, mátame.

— Gracias por finalmente hacer que se arrancada la máscara, no saben los felices que somos Maran y yo —Expreso Dakon estrechando las manos de los tres.

— Te lo dijimos —Dijo Dare.

— Supongo que eso es todo —Dijo Valen—, por lo menos ya acabo.

— Por supuesto que no acabo, esto tan solo es un nuevo comienzo para ti, y quien sabe, tu futuro novio podría estar muy cerca —Dijo Laran rodeando sus brazos alrededor del cuello de Valen.

— ¿Te me estás insinuando? —Quiso saber un sonrojado Valen.

— ¡Jaja, no! yo ya tengo novio, tan solo me gusta ser cariñoso —Revelo Laran—. En fin, buen viaje sus Altezas y Andras.

Tras eso se fue sin decir más palabras.

— Yo también tengo que irme, si llego tarde a casa mi mamá me mata, buen viaje —Se despidió Andras.

— Yo igual me voy, te veré mañana Valen, buen viaje —Se despidió Dare.

Con sus idos y sus padres también yéndose para dejarlo solo con sus pensamientos, Valen se quedó un rato en una sala de estar recostado sobre un sofá reflexionando sobre el nuevo porvenir de su vida. Y llegó a la conclusión de que si le gustaban hombres y mujeres, entonces lo aprovecharía al máximo.

— Supongo que es el comienzo de mi nuevo yo —Se dijo a sí mismo Valen.