Está historia se ubica durante la Gran Agitación, y sigue al poderoso Kreann'Ot N'Norosh, también conocido como Moss man, en busca de aquel con quién comparte un lazo similar al que los seres de carne llaman "Hermandad", al infame Sero Malusto, también conocido como Evilseed, quien se había escapado de la prisión en la que Moss Man lo había aprisionado y se encontraba esparciendo sus lianas por toda Eternia, atrapando a todo aquel pobre diablo que se encontrada lo desafortunadamente cerca de las mismas.

Las lianas estaban esparcidas por todas partes y resultaba un caos imposible de seguir debido a ello, lo que si era más fácil de hacer era liberar a la gente que habían sido encerradas en capullos con el fin de volverlos fertilizante, pero eran demasiados e incluso a Moss Man se le dificultaba.

— A este paso no acabaré nunca, debo de descubrir en dónde se encuentra Sero —Dijo Moss Man liberando a más gente.

Seguir el rastro de Evilseed tal y como estaba era casi imposible, pero recordando cómo funcionan los poderes de su hermano, Moss Man sabía que debía necesitar una fuente de agua no salada para estar suministrando continuamente a su lianas del preciado líquido a fin de que siguieran creciendo y extendiéndose por toda Eternia, por tanto el debía encontrarse en un río o lago, cosa que acortaba el tiempo de búsqueda, ¿Pero que lago o río era? eso es lo que se preguntaba Moss Man.

Tras ponerse a recordar la geografía de Eternia al tiempo que liberaba a más personas atrapadas logro recordar que hay un lago de un tamaño tal que se puede ver desde el espacio y una profundidad comparable a dos Castillos Grayskull puestos uno sobre el otro, si Evilseed estaba cerca de una fuente de agua no salada, ese sitio era la mejor opción.

Por eso y sin perder más tiempo puso rumbo hacia el Lago Astor con la esperanza de que ahí se encuentre su hermano. Afortunadamente así fue el caso y pudo ver a Evilseed justo en frente del lago drenandolo para así alimentar sus lianas, pero como Moss Man no era un impetuoso suicida no delato su presencia y en cambio se puso a pensar en como tomar por la guardia baja a su hermano.

«Ya tengo una idea», pensó Moss Man.

De pronto Evilseed oyó algo a sus espaldas y al momento de voltearse vio a Moss Man a lo lejos, a lo que respondió al instante de verlo con furia homicida y procedió a atacarlo, justo como quería Moss Man, pues a lo que atacó Evilseed era un señuelo hecho con el musgo de los árboles cercanos, para así distraerlo del Moss Man original que se dirigía por sus lianas para así cortar el flujo del agua al resto de las mismas.

Cuando Evilseed se dió cuenta del engaño al ver cómo el señuelo se desmoronaba en cuanto lo atacó, volteó para ver de nuevo al lago y vio como su hermano cortaba con éxito las lianas provocándole un gran dolor.

— Es hora de acabar con esta locura, Sero —Expreso Moss Man.

— ¡Kreann'Ot! ¡Como siempre eres una maldita molestia! —Afirmo Evilseed—, pero no importa, ¡Porque eso acaba aquí y ahora!

Moss Man esquivo por poco el ataque de espinas lanzadas por Evilseed, solo para ser agarrado por las raíces de un árbol cercano, aunque rápidamente se liberó y contraatacó con polen inductor del sueño.

Evilseed casi se cae dormido, pero hizo uso de una planta cuyo exterior produce el mismo efecto que una picadura de Medusa para mantenerse despierto mientras creaba más de esas plantas para usarlas en contra de Moss Man, arrojandolas como si fueran granadas, pues si se estimulan disparan sus picos venenosos a modo de defensa.

Moss Man creo múltiples aperturas en su cuerpo para que los picos pasarán a través de él sin dañarlo, luego respondió con una planta carnívora del tamaño de un Elefante y capaz de comerse a un hombre de un bocado.

Evilseed fue tragado por dicha planta y empezó a luchar desde adentro para salir de la misma hasta que logro abrir un agujero en su estómago obteniendo la libertad, furioso, liberó de su cuerpo un polen altamente venenoso para todo aquel ser vivo que no sea el.

Moss Man para contrarrestar esto creo unas plantas conocidas por aspirar las toxinas en el aire para limpiar el sitio y que nada muriera. Luego, una vez estás plantas se llenaron del veneno, Moss Man las arrojó lo más alto posible para que explotarán en el aire y no dañarán a ningún ser vivo.

— Veo que es inútil seguir peleando así. ¡En ese caso terminemos esto como lo hacen los carnosos! —Exclamo Evilseed sacando una cuchilla de espinas de su muñeca.

— Que así sea, hermano —Acepto Moss Man creando una lanza y un escudo de madera.

Al final ese escudo fue muy útil, pues los ataques de Evilseed eran demasiado rápidos para esquivar, y sin ese escudo, Moss Man habría sido ensartado más de quince veces en tres segundos. Como Evilseed era demasiado rápido para Moss Man, este tuvo que tomar un enfoque de defensa y contraataque, bloqueando todo lo que pudiera y haciendo parrys en el momento oportuno para abrir un hueco en la defensa de Evilseed y atacar con su lanza.

La lanza de Moss Man estaba hecha de una madera en cuyo interior contenía una savia venenosa que paraliza el sistema nervioso de cualquier ser de forma temporal, y una vez la clavo dentro del cuerpo de Evilseed, rompió la lanza de un movimiento brusco de su brazo para liberar dicha savia en el interior de su cuerpo, provocando un enorme dolor y causando que Evilseed perdiera el control de su forma y quedará reducido a un montón de lianas y hojas tiradas en el suelo con fuertes espasmos mientras gritaba de dolor durante todo el proceso.

— Lo siento, hermano —Dijo Moss Man—, tu provocaste esto, yo solo me ví en la obligación de detenerte.

— ¡Pudrete en Despondos! —Lo maldijo Evilseed.

— Ojalá las cosas fueran diferentes entre nosotros dos —Deseaba Moss Man mientras encerraba en una celda especial a su hermano.

Tras eso Moss Man volvió a encerrar en su prisión a Evilseed, y con las lianas cortadas de su fuente de energía, las mismas murieron en poco tiempo liberando a todos los aún atrapados, justo a tiempo para no morir de inanición.

— ¡Por la Diosa, eso fue horrible! —Exclamaba Fisto.

— ¡No quiero volver a ver una planta en mucho tiempo! —Decía Ram-Man I.

— ¡Estaba demasiado oscuro! —Exclamaba Ram-Man II.

— Juro que sentía como las paredes del capullo se cerraban cada vez a mi alrededor —Afirmo Adam.

— Yo directamente sentía como si me estuviera horneando ahí dentro —Dijo Dakon.

— Al menos ustedes estaban a nivel del suelo, ya estaba suspendida veinte metros en el aire, casi caigo a mi muerte al liberarme —Revelo Teela.

— Por la Diosa, no quiero imaginarme eso —Dijo Dakon.

— Si, la vida sería aburrida sin ti —Afirmo Adam antes de percatarse de lo que dijo y voltearse sonrojado al mismo tiempo que Teela hacia lo mismo.

«Vayanse a un cuarto y cojan de una vez, que no engañan a nadie y además lo necesitan», pensó Dakon.

— De todas formas, gracias, Moss Man, seríamos alimento de plantas sin ti —Le dijo Adam.

— No hay de que, joven Príncipe —Decía Moss Man—, aunque aún quisiera saber cómo se liberó mi hermano.

— Creo que se me ocurre una idea —Expreso Teela apuntando a un Orko quien trataba de ocultarse tras un árbol.

— Orko, ¿Que hiciste? —Le pregunto Adam.

— Lo siento, me engaño para que creyera que era Moss Man y lo liberada a cambio de ayudarme con el Jardín Real —Respondió Orko.

— Anda, mira tu por donde, supongo que un error cualquiera lo comete —Expreso Teela con su rostro carente de toda expresión y acercándose a Orko con su bastón en mano lista para golpearlo.

Adam tuvo que contenerla para evitar que matará al Trollan, cosa que hizo que Moss Man se riera en voz baja al ver cómo el estado de furia tranquila de Teela se desvanecía para dar paso a la vergüenza y sonrojamiento al tener la cara de Adam tan cerca a la suya.

— Supongo que no importa mucho, al final logré detenerlo y la cosa no llego a más —Expreso Moss Man—. Eso sí, Orko, vuelve a hacerlo y serás fertilizante para dicho jardín, hasta otra.

Después de que su fuera Moss Man, Dakon miro como Adam y Teela estaban sentados sobre sus rodillas de espalda al otro mientras su cara enrojecida echaba humo y tenían una expresión de "Tragame tierra" en sus rostros.

Dakon no pudo soportar más ver esto y fue directo a ellos, los agarro de la cabeza e hizo que se besaran.

— Me lo agradecerán luego —Afirmo Dakon—. Vámonos, Orko, dejémoslos a solas un momento.

— ¿Estás seguro de lo que has hecho? —Pregunto Orko.

— Si no lo hacía nunca saldría de ellos —Contesto Dakon.

Aún después de haber pasado setenta minutos desde que Dakon y Orko se fueron, Adam y Teela no se habían movido ni un milímetro ni separado sus labios producto del shock, y así estuvieron hasta que sus respectivos padres llegaron y los agarraron para llevarlos adentro como si de sacos de papas se tratasen.

A lo lejos, Moss Man miraba la escena mientras sostenía la celda en dónde estaba encerrado Evilseed. Luego de sonreír ante la escena se fue de ahí para ocultar a su hermano en la zona más árida que pudiera encontrar con la esperanza de que así su hermano no pudiera hacer mucho en caso de escapar.

Moss Man lamentaba que su relación con Evilseed fuera así, pero sabía perfectamente que no podría ser de otra forma, ambos representan los dos Hemisferios de Eternia, y como tales nunca podrán convivir en paz, por mucho que así lo deseara, era como si el destino se riera en su cara, no solo la suya, también en la de la Familia Real con Randor, Stefen y Keldor.

Lo que Moss Man más deseaba era que algún día, tanto en su caso como en el de la Familia Real acabará estás estúpidas luchas entre hermanos.