Por órdenes de su padre y por iniciativa propia, la pequeña niña fue al cuarto donde descansaba Akane, con la cena, que puso en una bandeja de madera, al llegar toco la puerta.
—¿Quién es? —Pregunto la voz de Akane al otro lado de la puerta.
—Soy yo—La niña le contestó a Akane, para agregar con una sonrisa en su rostro—Mi padre y yo, te cocinamos la cena.
Akane abrió la puerta y observo a la pequeña, al ver su cara alegre, la chica sintió un extraño sentimiento de ternura, la joven se agacha para ponerse a su altura y le acaricio la cabeza, mientras les daba las gracias por la comida. Akane tomo la bandeja que llevaba la pequeña, entonces la niña, con una sonrisa le contestó que era un placer servirle la comida.
—Que buena niña eres—Sonrió Akane, qué dejo de acariciar a la pequeña, para luego desearle las buenas noches.
La pequeña hizo una corta reverencia, y luego con una sonrisa en su rostro, le dijo a la joven, que tuviera una noche tranquila y agradable, la pequeña se marchó mientras Akane cerraba la puerta de su habitación. La chica dejo la bandeja en la mesilla de noche, luego se sentó en su cama, por unos instantes observó la bandeja, para luego tomar el servicio, y comenzar a comer lo que había preparado el dueño de casa y su hija.
«Este sabor es maravilloso, a pesar de ser una preparación sencilla», Akane pensó, mientras daba un bocado a la cena y luego pensó, «En el anterior mundo, los sabores eran muy sintético, y parecía que comía plástico en vez de verdadera comida»
Siguió comiendo hasta que no quedo nada en el plato, dejó los servicio al lado del platillo, y suspiro con satisfacción, debía admitir que era una buena comida, luego decidió quitarse su armadura qué camuflaba su forma demoniaca, así que entro al menú de personaje, y exclamó el comando de su armadura, para volver a su armadura demoniaca. Antes de salir de su menú, la joven decidió investigar un poco más su menú de personaje, quería averiguar si había sido enviada aquel mundo con todo su inventario.
«Veamos», pensó la joven Akane qué comenzó a revisar sus ítems, «Vaya, los brebajes están en orden y completas, al igual que mis vestuarios… tanto los comprados, como lo que había hecho y los ganados en las festividades y promociones, y vaya también mis sets de armaduras, algún día debo probarlas para ver si conservan las ventajas que tenían en el juego»
La joven al cerrar su menú de personaje estiró sus brazos y bostezo, entonces sentía cansancio, así que decidió cerrar sus ojos y disfrutar de la cama, y de la tranquilidad de aquella noche, ya que mañana debía comenzar buscando. Paso la noche y llego el siguiente día, el cual presentaba un cielo nublado, con nubes muy negra, qué daba la impresión de que en cualquier instante iba a llover sobre el pueblo.
Aunque era una hora temprana, el dueño de la casa junto a su hija ya había despertado minutos atrás, y disfrutaba del desayuno, mientras conversaban de temas informalmente, ya que el padre preparaba a su hija para convertirla en una buena comerciante. De forma inevitable los temas del comercio, se inclinó a temas triviales, para después conversar sobre la viajera a la que daban cobijó.
—Dices, ¿Qué ella puede ser una princesa? —Preguntó sonriente el padre a su hija.
—Si, de un país lejano—Le contestó la niña a su progenitor, con animosidad en su voz y luego agrego—Su rostro es bello como las princesas de los cuentos qué contaba mi mamá.
—Puede ser—Sonrió el hombre con ternura, él sabía que los niños tenía una fantasiosa imaginación, así que solo le quedaba sonreír, como lo hacía su esposa y hablarle de forma amable a su hija, aunque él no creía que la joven Akane, fuese alguna clase de gran autoridad de algún país, tenía ciertas sospechas de que la joven viajera fuese algo más que una aventurera, pero decidió mejor dejarlo pasar, ya que no quería meterse en problemas—Sabes, si ese fuese el caso, no crees que sería mejor mantener su secreto en silencio, así ella no tendrá que lidiar con la atención de los sujetos malos, ¿no crees?
La chica encontró razón en las palabras de su padre, así que afirmó con su cabeza y dijo que no hablaría de este tema con nadie, mientras tanto en la pieza de Akane, la joven ya estaba vestida con su armadura, pero antes de salir decidió verse al espejo. La chica al ver su armadura se dio cuenta que resaltaba mucho, así que decidió que era el momento de probar con algún vestuario de lo que tenía en su inventario, para pasar desapercibida.
Una de sus aficiones en el juego Yggdrasil, era coleccionar armadura y vestuarios, que conseguía como recompensas por pasar una misión del juego, o también por eventos que se realizaba dentro del DMMORPG, también gustaba de hacer vestuarios y armaduras, de hecho, fue Amanomahitotsu, uno de los fundadores del gremio de su hermano Ainz, que le enseño cómo funcionaba la herrería en el juego, creando una especie de relación de maestro y alumna de un oficio, entre ellos dos.
— Veamos. Que me pongo...tal vez me vista con el fancy dress—La chica estuvo pensativa, y luego negó con su cabeza—No, llamaría mucho la atención, además necesitare un traje que oculte mi apariencia de demonio...claro, el traje que me gane en aquel evento llamado "Fhéile Pádraig", ese tenía la habilidad de ocultar la apariencia de los miembros de la raza heteromorfas.
La joven entonces eligió entre su inventario, un traje escotado, de color verde de color verde con un corsé rojo encima, una camisa blanca debajo de su traje, un lazo rojo sobre su cuello, una falda larga que alternaba entre el color verde en casi su totalidad y un pliegue color rojo al final, además llevaba guantes y botas de cuero, también un sombrero el cual estaba rodeado con un lazo rojo, que a pesar de su tamaño servía para ocultar sus cuernos su traje era llamado "culaith phádraig".
—Vaya, el efecto de este traje funciona muy bien en este mundo—Akane se observó y agrego esbozando una sonrisa—Me veo completamente humana, no sé por qué no pensé en esta alternativa antes, aunque fue mejor así, este traje no se usa en batalla, no tiene muchos puntos de defensas que digamos, pero es perfecto para pasar desapercibida, bueno casi, aun es algo llamativo.
La joven decidió ir hacía el comedor, para aprovechar el desayuno y hablar con el dueño de la casa. Cuando llego a la mesa, los ojos de los dos presentes se posaron en ella, ellos no habían visto a Akane con ropa normal, así que estaban sorprendidos al verla vestida así. La joven al verlos sorprendió, sonrío de forma amable y se sentó en una silla que estaba al lado del puesto en donde se sentaba la hija del dueño.
—Vaya, que lindo vestido llevas puesto—La hija del dueño le hablo a Akane, alagando su vestimenta.
—Te agrada, eso es bueno—Akane manteniendo su sonrisa acaricio el pelo de la niña y agrego—Pensé que caminar con mi armadura, llamaría mucho la atención, así que decidí colocarme un vestuario un poco menos llamativo.
—No es mala idea, vestirse de una forma civil, para poder caminar por el pueblo—Comento el dueño de la casa y luego agrego—Solo ten cuidado con los sujetos cercano al alcalde.
Akane agradeció el consejo del hombre, y luego pregunto al dueño de casa, si sabía en donde podía conseguir información.
—La mayoría de la información se consigue en la taberna del pueblo, el cual es una de las pocas contracciones que resalta sobre las demás, es un edificio de tres pisos, hecho de piedra y madera—le contesto el hombre que agrego—Hay te encontraras con persona que, con algunas cuantas monedas, o jarras de cervezas, pueden soltar toda la información que quieras, aunque debe tener cierto cuidado con lo que escuches, no todo lo que dicen esas personas es cierto.
—Tendré cuidado— Akane le contesto al dueño de la casa, y luego pensó que parecía un denominador común en los mundos de fantasía y en aquel juego, poder conseguir información en las tabernas y posadas.
Al terminar su desayuno, la joven Akane salió de la casa con destinó a la taberna, para seguir buscando información. Al caminar por esa localidad, se dirigió a la posada, en el centro del sitio, frente al único pozo público que había. Mientras caminaba se percató que su vestimenta funcionaba bien, ya que los habitantes, no se percataba que ella no era una humana, así que en ese sentido todo estaba saliendo perfecto.
Cuando llego a su destino, entro a la taberna y observo a los clientes de aquel local, la mayoría estaban entre una lucides sobria y una ebria inconciencia, varios ya habían pasado el límite, y se encontraba durmiendo sobre las mesas. Akane se esperaba más bullicio por ser una taberna, pero parecía que en aquel momento todo estaba en calma.
«Cierto, esto es una taberna de un asentamiento pequeño, mayormente son tranquilo», pensó la joven Akane, que fue sentarse en unos de los asientos que había dispuesto frente de la barra.
