Yasopp
One Piece pertenece a Eiichiro Oda
Día 27: Yasopp jugando a un juego de disparar de realidad virtual
Fue toda una sorpresa encontrar una feria en esa isla del Nuevo Mundo.
A Yasopp le gustaban las ferias. Solía ir con Banchina a las ferias de las islas Gecko antes y después de casarse. Miraban los diferentes puestos de comida, juegos, subían a alguna que otra atracción (Yasopp siempre lograba convencer a Banchina de subirse a alguna, pese a que ella le daba miedo todo lo que no fuera mantener los pies en el suelo) y, por último, veían los fuegos artificiales. Años después, Usopp se añadió a la ecuación y las visitas a la feria cambiaron. Ya no podían subir a atracciones peligrosas ni estar en un sitio más de tres minutos seguidos (Usopp no paraba quieto ni un momento), pero todo cambio era bienvenido con solo ver los ojos brillantes de su hijo ante algo nuevo que no había visto jamás o sus chillidos y risas. Y finalmente, ver los fuegos artificiales desde un rincón de un parque con un Usopp dormido en el regazo de su madre en vez de en la zona de fuegos artificiales. Eso tampoco lo lamentaba… Usopp era un niño pequeño, no podía estar despierto hasta la noche, y más después de ir de aquí para allá todo el día. En esos momentos, Yasopp y Banchina veían a su hijo dormir oyendo los fuegos artificiales de fondo. El mejor espectáculo del mundo. Quizás si no los hubiera dejado, sí que hubieran podido ver los fuegos artificiales los tres juntos cuando Usopp creciera un poco más… Pero la bandera pirata lo llamó y tuvo que dejarlos…
Ahora esos momentos con Usopp y Banchina quedaban muy atrás… Su hijo ahora tendría diecisiete años… Y la feria que veía ahora no se parecía en nada a la de las islas Gecko. Aquí había productos de todas las islas del mundo, además de elementos tecnológicos. Incluso, había puestos de lucha libre y negocios destinados al placer sexual. No se parecía en nada a las ferias de ambiente más familiar de las islas Gecko, donde solo había productos de las islas del East Blue.
— ¡Pasen y prueben, damas y caballeros, este juego de disparar de realidad virtual! ¡Vengan a probar este último invento de Vegapunk!
"Disparar"
Yasopp se quedó mirando ese puesto.
— ¡El primer premio son 1.000.000 de berries!
El premio le daba igual, pero siempre era un buen momento para probar sus habilidades como tirador.
— Oiga, quiero probarlo.
Se acercó al organizador de la feria y este se quedó un poco sorprendido al verlo. El aspecto de Yasopp intimidaba un poco, aunque en el fondo fuera un cacho de pan. Era el precio a pagar por las arduas batallas que había llevado a cabo a lo largo de los años.
— Tiene que ponerse estas gafas — le entrega unas gafas futuristas. A Yasopp le recordaron unas gafas de buceo, sujetadas por detrás. La montura era de color azul y la lente, oscura, ocupaba casi toda la parte superior de la cara. — donde aparecerán varios paisajes de islas de alrededor del mundo. De vez, en cuando saldrá un puntito rojo. Usted debe disparar a ese puntito rojo. El nivel de dificultad aumenta cada vez más. Los puntos irán mostrándose cada vez más rápido y algunos se materializarán a la vez. Debe disparar con este dispositivo. — el encargado del juego le muestra una especie de pistola de juego futurista, una especie de mando con el botón de disparar y una pequeña placa metal rectangular por dónde saldría el disparo en la pantalla principal. — Mi compañera desde la pantalla — le muestra una mujer sentada en una silla con varias pantallas delante de ella — verá si ha acertado o no, cada vez que dispare. — Yasopp asintió. — Usted es el participante número 27.
Yasopp se puso las gafas. De pronto apareció un desierto con unos cactus. Unos instantes después, apareció un punto rojo a su derecha. Disparó. Acertó. Acto seguido, el punto salió a su izquierda. El resultado fue el mismo que el anterior.
….
— ¿Dónde está Yasopp? Ya deberíamos volver al barco… — preguntó Shanks. Había estado todo el día en puestos de comida y licores.
— No lo sé, capitán. — Lucky Roux mordió un trozo de carne, había estado en puestos de comida especializados en dicho alimento y comprando nuevas ingredientes, especias y condimentos para él cocinarlos.
— ¿Hay algún juego de disparar? Quizás esté ahí… — dedujo Benn Beckman mientras encendía un cigarrillo.
— Oye, Beck… — Shanks miró a su segundo al mando fijamente… — ¿Eso es un chupetón? — señaló el cuello de su subordinado.
Beckman tosió y rio.
— Joder, Beck. ¿Otra vez? — Shanks empezó a reírse.
— Vamos a buscar a Yasopp… — pidió Lucky Roux. Se sentía mal cuando veía que otros tenían éxito en las mujeres y él no.
— Vamos.
Empezaron a buscar algún sitio donde hubiera juegos de disparar y una gran multitud. Las habilidades de Yasopp en el disparo siempre llamaban la atención de la gente.
Efectivamente, vieron una multitud y al centro, Yasopp con unas gafas futuristas con la sonrisa prepotente que siempre pone cuando hace un buen disparo. Los otros jugadores habían abandonado el juego hacía mucho.
Acto seguido, Yasopp se quitó las gafas y dijo:
— Creo que he acabado todos los niveles… No me salen más escenarios.
La multitud estalló en aplausos.
— ¡Tenemos un claro ganador! ¡No ha fallado ni un disparo! Aquí tiene sus 1.000.000 de berries, eh…
— Yasopp. Mi nombre es Yasopp. Siento no haberme presentado antes. — el pirata cogió la bolsa de dinero.
La multitud se congeló.
"Yasopp" "Yasopp, el Perseguidor" "Un comandante de la tripulación de Shanks el Pelirrojo" "El comandante de un yonko" empezaron a susurrar.
— Ah, capitán, chicos. No os había visto venir. — saludó Yasopp jovial.
Toda la multitud se giró hacia donde miraba el francotirador y vieron al emperador, a su segundo al mando y a uno de sus comandantes. La población salió corriendo, incluidos los tenderos, el puesto del juego de disparar donde jugó Yasopp no fue una excepción.
Los cuatro piratas se quedaron solos.
— He ganado el primer puesto en un juego de disparar. 1.000.000 de berries. — Yasopp enseñó la bolsa a sus amigos.
— ¡Ese es nuestro francotirador! — exclamó Lucky Roux. Benn Beckman sonrió.
— ¡Hagamos una fiesta! — vociferó Shanks.
Todos se dirigieron al Red Force a celebrar la victoria de Yasopp junto a los demás.
Esta era la única manera que se me ha ocurrido de introducir un juego de realidad virtual en el mundo de One Piece.
Ahora me han dado ganas de escribir sobre Yasopp, Banchina y un mini Usopp yendo a una feria de las islas Gecko. ¿Os gustaría?
Tengo curiosidad por ver cómo Benn Beckman interacciona con las mujeres, ya que Oda nos ha dicho que le gustan "mucho, mucho".
Hasta la próxima
