Alvida


One Piece pertenece a Eiichiro Oda


Día 25: Alvida haciéndose las uñas


Ya tenía ropa nueva acorde a su nueva imagen. También había ido a la peluquería. Ahora solo faltaba hacerse las uñas y comprarse algo de maquillaje.

Se dirigió a un centro de belleza que estaba en medio de la plaza donde el chico de goma la había mandado a volar después de derrotarla.

Vio el dinero que le sobraba de las compras que había hecho… Sí, le llegaba para hacerse la manicura… No, Sombrero de Paja no la había mandado a volar llevando la cartera encima, simplemente, noqueó con su maza de hierro a un transeúnte que pasaba por ahí y le robó todos los objetos de valor que llevaba encima.

— Buenos días, quisiera que me hicieran las uñas. — pidió Alvida a la recepcionista.

— Por supuesto, señorita. Por aquí.

La muchacha intentó disimular lo impactada que había quedado ante la belleza de Alvida, pero la guio hasta una silla. No preguntó por el mazo de hierro que llevaba su nueva clienta, que dejó a un lado cuando se sentó. Vivían en un pueblo costero, era normal que vieran personas dedicadas a combatir, tanto del bando que defendía el orden como el que estaba fuera de la ley. Acto seguido, vino otra chica, debía tener unos veinte años, que se sentó en un taburete. Alvida le alargó su mano derecha, la chica sacó unas tijeras pequeñas y empezó a cortarle las uñas.

— Tiene usted una piel muy suave y resbaladiza. — la elogió la trabajadora.

Alvida sonrió. Claro que tenía una piel resbaladiza. Había consumido la fruta Sube Sube, que la había convertido en una mujer resbaladiza.

— Gracias.

La mujer más joven había terminado de cortarle las uñas, empezó a limárselas.

— Disculpe la pregunta, señorita, ¿ha sufrido algún percance últimamente? Lo digo porque usted parece cuidar mucho su apariencia y sus uñas parecen haber sido dañadas.

Alvida no se enfadó por la indiscreción. Reflejaba el profesionalismo de esa chica al percatarse de ello.

— La verdad es que un chico me mandó a volar. Literalmente. — aclaró al ver la cara de impacto e interrogación de la chica. — Era un chico bastante maleducado. Así que imagino que fue por eso que las uñas se dañaron. ¿Podrías ponerme uñas postizas y pintarlas?

— Claro. — la esteticista le enseñó varios tipos de uñas postizas y Alvida eligió unas bastante largas.

La muchacha empezó a engancharle las uñas. Una vez estuvieron listas para pintar, le pidió a su clienta que eligiera un color.

— Un rojo bien brillante.

Así se hizo.

Una vez estuvo lista la mano derecha, se hizo el mismo proceso con la mano izquierda. Cortar, limar, enganchar la uña postiza y pintarla.

Alvida quedó muy satisfecha con el resultado. Sus manos quedaron incluso mejor que antes de su pelea con Luffy.

Una vez terminaron, compró varios productos para mantener las uñas sanas e hidratar la piel de sus manos, pagó y se fue del local.

Ahora solo tenía que conseguir un barco y seguir su aventura. Su nuevo objetivo era encontrar a Luffy, el Sombrero de Paja.


El fic estaría ambientado después de la derrota de Alvida a manos de Luffy, pero antes de la alianza Buggy-Alvida.

¿Qué opinión tenéis de Alvida?

Hasta la próxima