Lady Une había pedido una junta entre los Preventivos; Chang, Maxwell y Bartón, debido a que prontamente Relena debía asistir a un congreso en la Colonia L3. Luego de su estadía en el L4, debía dirigirse a L3. Por ende debían discutir del plan de seguridad de la Presidenta.

En la oficina, ya se encontraban los involucrados revisando los antecedentes del caso.

— El principal problema, es que hay amenazas hacía la Presidenta— Comentó Lady Une mostrándole una pantalla con el aviso explicito que había encontrado Lady Une.

Un grupo se ha ido formando en las colonias con ideas "nacionalistas" pro coloniales que no aceptan el proyecto Marte, que ha tomado como principal objetivo matar a la Presidenta ESUN.

— ¿La princesa está al tanto de esto?.— Preguntó el ex piloto del Deathsyde con su entrecejo fruncido.

Lady Une negó con la cabeza.

— Por eso los cité a reunión, Relena está ajena a esta información, no quiero preocuparla aún—. Lady Une bebió un trago de su taza de café, las cosas se estaban tornando difíciles.

Narra Trowa

Mis sentidos se agitaron al escuchar la noticia. Relena Peacecraft estaba en peligro.

Claro que no voy a permitirlo.

— Tomaré el lugar de Heero. Seré su guardaespaldas en L3— Más que un ofrecimiento, sonó como algo que haría si o si, le gustara a quién le gustara, se muy bien que a Duo no parece agradarle que otros tomen el lugar de guardaespaldas que generalmente tienen él y Heero, pero dentro de mis atribuciones, está protegerla. Sentí la mirada de desaprobación de mi amigo Duo, sonreí desafiante. No se en que momento ambos tomamos esto como algo personal.

— Sabes bien que esa no es tu posición, mi querido Trowa— Sentí los dientes rechinar de Duo.

— Lo sé, pero Heero se encuentra en una misión de grado especial, ultra secreta, que solamente Lady Une tiene detalles—. Miré a la que es mi jefa cuando hago trabajos de preventer, la miré juzgándola, porque aun no entendemos porque en una situación de alto riesgo, el Preventer a que le corresponde la seguridad máxima de Relena, no está.

Lady Une me miró con ojos de reproche, de verdad no nos dirá que sucede.

— Las misiones de otro no son de su incumbencia, Bartón. — Sabía que me diría eso. Cruce mis brazos y mire a Wufei, esperando su opinión.

— De todas formas, creo que me hace sentido que Bartón vaya—. Sabía que contaría con la aprobación de Wufei. — Al menos para la seguridad de la Presidenta en L3, cuando salga de ahí, dejaría que Maxwell tomará el control total de su seguridad personal.— Bien, no me puedo quejar, al menos estaría a la cabeza de su seguridad en mis territorios.

Maxwell analizó un momento la situación, lo sé porque no hizo ninguna propuesta, pero si se veía muy contrariado con sus pensamientos.

Él cree que no nos damos cuenta.

Pero lo sabemos, yo lo sé.

Lo sé, porque me pasa lo mismo.

— Bien, entonces caballeros, Bartón, la Viceministra llegará a las 14:00. Debes concurrir a su búsqueda, la llevaras al hotel señalado, no se quedará en la de la conferencia.

Abrí mi carpeta con las instrucciones y en la laptop abrí mi tarea asignada "Guardaespaldas de Relena Peacecraft en su estadía en L3" Cliquié para aceptar y cambiar de posiciones con mis compañeros en el sistema. Miré a Duo que me estaba mirando con cara de pocos amigos y sonreí.

Lady Une nos habló un poco más y se dispuso a salir dejándonos solos. Aproveche para tomar mis cosas, mi chaqueta de Preventer en ejercicio y preparar todo para ir por ella.

— Muy bien Trowa, espero que todo vaya bien. Cuando termines recuerda la posición donde la recogeré para salir de L3— Me dijo Duo levantándose de la mesa también. Asentí para retirarme.

— Nos vemos compañeros—. Les digo antes de abandonar la sala.

— Oye Bartón, concentrado en la misión— Escucho decir a Wufei quien teclea en su laptop sin mirarme. Sonrió asintiendo, se a que se refiere mi suspicaz amigo. Se a que se refiere, se que han notado que últimamente me encuentro interesado cada vez más en participar en las misiones que impliquen a Relena Peacecraft y que eso no le gusta mucho a Duo, porque parece tener el mismo interés en esas misiones que yo. Pero soy el que menos lo oculta. Se que Relena provoca cosas en algunos de mis compañeros, ya no es la niña que conocimos y técnicamente hemos crecido trabajando juntos, lo que ha implicado ver sus cambios tanto físicos como personales y me parece normal sentir atracción por una mujer como ella.

Es increíblemente bella, pero también es muy amable, muy valiente, muy dulce e incluso me parece divertida.

Entablar una conversación con ella es placentero.

Y no es que seamos hombres hormonales como podrían tacharnos, aunque algo de eso hay. Los 5 compartimos más con ella que con cualquier mujer, porque es nuestro trabajo, trabajo que nos ha nublado la razón por culpa de ella.

Cuando me alejé de la oficina salí rumbo a encontrarme con ella.

Mi relación con ella en el pasado no fue más que un cruce de palabras debido a su relación con Heero. Luego de eso, trabajamos bajo el nombre de Preventivos, donde fuimos escogido como oficiales de más alto rango para cualquier cosa que implicara su resguardo y el de sus proyectos de paz y crecimiento.

No voy a mentir, siempre la consideré una niña muy atractiva, pero no para despertar mi interés, bueno, creo que nunca pensé que alguien podría despertar mi interés.

El día que comencé a verla con otros ojos fue en una mini fiesta que hicimos como Preventivos, donde nuevos soldados se nos sumaron. No sabíamos que llegaría. De hecho, fue sin consentimiento de Lady Une y claramente, obra de Duo.

FLASH BACK.

Estábamos los Preventivos celebrando el ingreso de nuevos Preventivos, más jovenes y también estaban invitadas algunas chicas compañeras Preventivas, como nuestras amigas más cercanas; Hilde y Dorothy quienes fueron invitadas por Duo.

Recuerdo que estábamos conversando, riendo con algo de música, un poco de baile y si, algunos les gusta beber. Realmente era un ambiente agradable y de relajo. Yo estaba sentado en un rincón conversando, si es que se le puede llamar así, con Heero y Wufei, Duo se encontraba bailando con Hilde y Quatre conversaba animadamente con la rubia que intentó matarlo en el pasado, aún lo encuentro irónico.

Otros parecían animados con las demás chicas preventivas que habían, pero Heero, Wufei y yo no parecemos tener ese tipo de interés tan hormonal con las mujeres, así que nos dedicamos a conversar de otras cosas mientras veíamos al resto divertirse.

De pronto Hilde, Dorthy, Duo y Quatre se nos acercaron, se sentaron y se unieron a la conversación.

— Si Lady Une ve esto, nos va a despedir.— Cometó Heero cruzado de brazos viendo con reproche a Duo.

— Viejo, la vida es una y cuando el gato no está, el ratón hace fiesta—. Dijo Duo bebiendo una lata de cerveza. Aclaro que él no estaba en servicio, tampoco es tan irresponsable.

— Lo siento Trowa, no pude ubicar a Catherine— Me comentó Dorothy, como en un tono de preocupación por mi ¿Creera que tengo algo con ella?, bueno varios lo creen, pero en verdad somos casi casi como hermanos.

Le hice un gesto donde subí mis hombros en señal de que no se preocupara.

— Igual las Preventivas están solteras amigo, podrías intentar por ahí, tú también, Heero— Miré a Heero a ver que gesto ponía ante ese comentario, más lo único que vi fue un gesto de desagrado muy común en mi callado amigo.

Reí, estoy seguro de que no son del tipo de Heero.

Aunque, no estoy seguro de cual sería su tipo.

Probablemente, sea otro tipo de mujer.

— ¡Oh, ya llegó!— Escuché decir a Hilde, a la vez que salía de prisa a buscar a alguien.

— ¿De quién habla?— Preguntó Quatre

— No lo sé, no me dijo que traería a alguien— Dijo Duo descolocado, se supone que era un secreto.

— Escucha Maxwell, espero que tu chica no nos meta en problemas, en cuanto Lady Une se entere, tendremos que buscar otro empleo—. Dijo Wufei molesto por la irresponsabilidad de Duo. De pronto Hilde llegó con una persona que traía una capucha.

— Hilda, cariño, tu sabes que era una fiesta privada. . . — De pronto la persona que acompañaba a Hilde se quitó la capucha y para nuestra sorpresa, la rubia Vice ministra estaba frente a nosotros. Despejó su rostro metiendo su cabello tras su oreja, lo llevaba suelto y lacio.

Lo primero que vi fue como Heero se levantó de su asiento, a pesar de que él no expresaba nada, en su rostro se veía un deje de sorpresa. Me llamó la atención ver a mi compañero agitado por la llegada de la rubia mujer y entonces la observé. Ella se quitó la capucha que la cubría y por primera vez reparé en su figura. Traía puesta ropa muy sencilla, unos pantalones negros ajustados, unos zapatos de tacones altos, una blusa suave, ligera de color rosa pálido. Ligeros accesorios como unos aretes de perla, un collar ligero y pulseras con anillos muy sencillos. Ni siquiera parecía llevar maquillaje, a lo más distinguí un poco de brillo en sus labios y creo que máscara de pestañas. Realmente era probablemente la mujer más bella que conociera, ni siquiera necesitaba adornos ni maquillaje para capturar la atención.

Mi atención.

— Relena, ¿Qué haces aquí?— Preguntó Heero preocupado.

— Oh lo siento, yo le pedí que viniera, hoy es la noche libre de los Preventer y también la de Relena, me pareció buena idea que nos acompañara.— Explicó Hilde, mientras yo seguía analizando a la rubia.

— Princesa, se supone que estarías con Zech, por eso no necesitabas Preventivos— Dijo Duo, pero al parecer también estaba prendido observando a la rubia, no se si por sorpresa, o porque de verdad nos provocó algo interiormente, como hombres verla vestida tan sencillamente, generalmente siempre la veíamos con atuendos más serios, aunque a decir verdad, siempre se veía muy hermosa con todo lo que se pusiera, quizás ahora estoy reparando más en ella y su figura, quizás porque el ambiente la hace destacar más.

— Lo siento mucho, chicos, pero no pude negarme, de todas formas Zech y Noin saben que estoy aquí, pero no dirann nada, me lo prometieron—. Dijo ella disculpándose.

— Relena, no me parece esto— Le dijo Heero. No se, pero la mirada de ambos, tanto de Heero y Relena parece generar una atmósfera diferente cuando chocan, es como si no existiera nadie más en el lugar para el otro.

Así que siempre fue Relena ¿No Heero?, me reí para mis interiores.

Creo que he descubierto el tipo de mujer de Heero Yuy.

Luego de un rato, Relena se quedó con nosotros conversando, pero Heero no participaba mucho en la reunión, aunque no parecía molesto.

Hubo un momento donde Relena fue a bailar porque Hilde y Dorothy la arrastraron

Y nosotros nos acercamos a los Preventivos más jovenes

— ¿Esa es Relena, Relena Peacecraft? —. Preguntó un Preventivo a otros dos que estaban con él, viendo embobados a la rubia.

— Si. . . quien fuera Preventivo de alto grado para estar con ella todo el día— Dijo otro también viéndola.

Miré a Heero, debido a que se acercó a los chicos.

— Preventivos, cuidado con lo que hablan—. Les dijo Heero, con una mirada asesina. — Les recuerdo que la Vice ministra es más que su jefa, si quieren conservar su "puesto" les recomiendo que dejen de hablar de la Vice ministra como si fuera una cosa. Los Preventivos parecieron palidecer y se fueron con un "si señor". Yo reí para mis adentros, así que Heero es capaz de sentir celos. Cuando llegó a mi lado, no perdí la oportunidad de molestarlo.

— No puedes negar que es normal mirarla— Le dije apoyado en una pared viendo como mi compañero hacía lo mismo.

— Eso no es asunto mío— Me dijo cerrando sus ojos sin mostrar emoción alguna.

— Pero los callaste— No entiendo porque niega lo evidente.

— Lo haría por cualquier mujer a la que vean como un trofeo— Arque mi ceja, entonces . . . ¿No era Relena especial para él?. Volví a mirarla, estaba muy divertida con las chicas. No bebía como el resto, ni era tan expresiva como las demás, pero todo lo que hacía me parecía enormemente elegante y femenino. Creo que nunca la había visto con pantalones ajustado, de una tela suave, a pesar de ser delgada tenía muchas curvas.

— ¿No te importa que la pretendan?— Volví a preguntarle a mi amigo.

— No me importa. Todo ese asunto no tiene nada que ver conmigo—. Repitió con los brazos cruzados, ojos cerrados, espalda pegada a la pared.

Quizás, estoy equivocado y realmente no le importa ella.

— Bueno, entonces si me lo permites— Al decir esto, el abrió sus ojos y me miró extrañado. Sonreí y me moví cogiendo mi vaso de agua. Me acerqué hasta el grupo donde se encontraba ella. Ella me vio acercarme y me miró algo extrañada. — ¿Puedo bailar con usted, Relena? — No me pregunten porque hice eso, pero de pronto me nació una extraña curiosidad de entablar algún contacto con ella. Jamás habíamos hablado más de dos palabras, no tengo ninguna gota de alcohol en mi cuerpo, pero tengo mucha curiosidad por esta mujer. Sentí la mirada de Duo y Heero clavarme cuchillos en la espalda, pero no me importó.

Ella no pareció sonrojarse, pero si me sonrió.

— Claro. No hemos tenido la oportunidad mucho de conocernos—. Dijo ella girándose para quedar frente a frente conmigo.

Y así fue, estuve toda la noche bailando y platicando con ella. Entre luces bajas, gente ya alcoholizada, olor a cigarrillo y risas, su aroma a flores inundaron todos mi sentidos. A pesar de que no pasó nada de Indole romántico, pude conversar muchas cosas con ella, conocerla un poco.

Fin del flash back

No creo que ese día me haya enamorado o algo así, pero si se que desde ese día no puedo dejar de pensar en ella y no, no como el sello de paz que debo proteger, ni como una hermana, ni como una amiga.

Tengo muy claro que como una mujer y con todo lo que eso implica.

He llegado al lugar donde debo encontrarme con ella.

Me acerco a la nave donde comenzará a descender y puedo verla ya aparecer. Puedo reconocer su presencia y sus contorneadas piernas donde sea.

Ella viene resolviendo algunos asuntos en su móvil, lo se porque viene con un deje de su seriedad. Me acerco a ella sin que lo note, hasta que sus celestes ojos me miran hacia arriba.

— ¡Trowa! — Me saluda efusivamente con una genuina sonrisa. Por protocolo, no podemos parecer tan conocidos, por lo que no existe ningún contacto físico, pero para ser sincero, realmente me gustaría mucho saludarla de otra manera. Pero no me queda más que caerle con un gestó de reverencia producto del protocolo, ella parece rodar sus ojos en señal de molestia por tanta formalidad. Le doy algunas instrucciones a mi equipo y comienzo a caminar junto a ella hasta llevarla a la limusina que la llevará a su Hotel.

Ya dentro del vehículo, rompo ligeramente los protocolos.

— ¿Por qué la molestia, señorita?— Se muy bien lo que me dirá, por eso la molesto un poco.

— Odio no poder saludarte como quiero— Menciona mientras se apoya en la ventana cargando su mentón en su mano. Probablemente, no se refiere a lo que yo quisiera oír, pero no se imagina lo que provocan en mi sus dichos, pero en este tiempo, he aprendido a jugar un poco con ella.

— Que atrevida, señorita Presidenta ¿Y cómo quisiera saludarme?—. De pronto su expresión serena cambia a una de confusión y cierto sonrojo.

— ¿Qué clase de pregunta es esa? ¡Me refiero a poder, no se, darte un abrazo! con Quatre lo puedo hacer— Rió ligeramente al ver sus mejillas algo sonrojadas, logré mi cometido, la incomodé y la hice pensar más allá de lo que realmente quería decirme, pero lo sé, se que se refiere al termino "como amigos".

Tengo muy claro que no es mutuo el sentimiento.

— Quatre de civil si, Quatre de Preventivo no— Le aclaro, ella asiente entendiendo la diferencia.

En este tiempo juntos, he aprendido que a pesar de verse muy firme, a veces muy seria, no sabe siempre como manejarse con hombres, por eso he descubierto que cuando la molesto insinuando ciertas cosas, se sonroja y reacciona desde la vergüenza.

— ¿Serás mi guarda espalda?— Me pregunta, cambiando desde el asiento de enfrente a mi, a mi lado, y entonces soy yo el que se siente en problemas, su cercanía me abruma por ese condenado perfume que me carcome los instintos.

—Sí— Respondo tajantemente, mirandola desde arriba debido a nuestra diferencia de altura, sus enormes ojos celestes me miran con atención.

¿Por qué tiene las facciones tan perfectas? Ahora sí, me parece difícil mantener mi postura.

— Pero solo en L3— Le aclaro, con pesar. Terminando esto, vuelve al alcance de Duo.

Ella asiente y baja su mirada, desde donde la veo, puedo fijarme en sus marcadas clavículas y en el escote ligero de su blusa.

La vida es dura.

— Entonces ¿Cuando iremos de fiesta?, me lo prometiste. — Ah cierto, el día que bailamos por primera vez, el día que firmé mi sentencia atando mis instintos y deseos hacia esta mujer, le prometí que iríamos a bailar de nuevo. No lo he cumplido porque dudo mucho el poder contenerme a besarla si salgo con ella.

— Cuando salgamos de todo esto— Le menciono y ella vuelve su rostro hacía mi sonriendo, con esa bendita sonrisa inocente e ingenua que tiene.

Se muy bien que no me esta coqueteando, porque no evidencia nada en ella que me de esa señal.

Se muy bien que es totalmente unilateral.

Ella vuelve a apoyarse sobre su mano, afirmada de la ventana mirando hacía allá.

También se que hay muchos interesados en ella.

Se que tengo amigos que tienen más ventaja que yo.

Aunque en el fondo de mi corazón, se cual será su respuesta si le confieso lo que siento.