Bueeeenas. Luego de otro ratillo de espera, aquí traigo el segundo DLC del último especial de San Valentín que hice para Sono Hanabira, esta vez enfocada en la pareja ErisxShizuku ¿Qué se puede esperar de este par? Véanlo.

Bonitos regalos II: El poder de la familia… de Eris

Eris se encontraba en su casa, viendo en su computadora las maneras en que podría llevar a cabo la elaboración de su regalo y tomando nota de algunas cosas que le parecían especialmente interesantes. Vale destacar que estaba desnuda debido a lo despreocupada que andaba cuando estaba en su casa, cuando la puerta se abre, revelando la presencia de Shizuku.

─ Oh, bienvenida a casa ─ dice Eris levantándose y yendo con su pareja ─. Veo que has tenido un día algo complicado…

─ Estaba en casa con mis padres viendo la película de Ángeles y Hanahirosas, y justo iba en una escena de Amane Diesel que se hizo bastante famosa en la que se lanza del auto…

─ ¿La viste tú también? Me hace mucha gracia, aunque hay otras personas que la critican por ser "muy creativa" ─ dice Eris de manera soñadora ─. Ya me imagino que para la próxima película las protagonistas comandadas por Amane Diesel y Chiaki Johnson harán frente a una invasión alienígena, o podría tener lugar un brote zombi, o las protagonistas podrían enfrentar a dinosaurios genéticamente modificados…

─ No me dejas terminar, Eris ─ protesta Shizuku haciendo un puchero ─. Como estaba diciendo, iba justo en aquella parte de la película mientras la veía con mis padres, y entonces me di cuenta de algo horrible.

─ ¿A qué te refieres, Shizuku? ¿Acaso no puedes tener a mis hijos? ─ Eris se muestra bastante preocupada.

─ ¡Eso no! Me refiero a que sigo sin saber de qué manera hacer el regalo para Takako-sensei.

─ Ah. Pero pensé que ya tenías una idea de qué hacer…

─ Y la tengo. Quiero hacer un manuscrito breve para sensei a modo de regalo, pero no sé todavía qué escribirle. Hay muchas cosas que podría plasmar en mi manuscrito, pero no consigo decidirme.

─ Es una lástima que todavía no pueda ayudarte. Todavía estoy instruyéndome sobre cómo hacer mi regalo para Rikka-chan, así que estoy ocupada…

─ No te pido que asumas mi regalo, Eris. Ya bastante tienes con el tuyo ─ Shizuku se sienta sobre la cama de Eris y se limpia una lágrima que se asomaba por su ojo ─ Necesito inspirarme pronto, o de lo contrario no seré capaz de cumplir con mi reto.

─ No te preocupes, Shizuku. Sé que te podrás decidir. Eres una chica lista ─ le dice Eris con cariño, cuando suena el timbre de la casa ─. Vaya, parece que tengo visitas. Voy a abrir…

─ ¡No lo hagas, Eris! ─ Shizuku agarra a su novia por la muñeca y la mira con reproche ─ ¿Cómo se te ocurre recibir una visita estando desnuda? Ponte algo mientras yo veo de quién se trata.

─ De acuerdo.

Shizuku se dirige entonces a la puerta y abre para ver quién había tocado. Ni siquiera se da cuenta de nada cuando su rostro se ve envuelto entre dos masas suaves y sin posibilidad de apartarse de ahí, pues dos brazos fuertes y delgados la sostienen.

─ ¿Cómo ha estado mi hermosísima nuera? ─ dice la visitante con una voz igualita a la de Eris ─ Adivina quién está de vacaciones y ha venido para visitar a mis niñas preciosas.

─ ¡Mami! ─ Eris sale de su habitación y, sin haberse puesto ni una prenda todavía, salta a abrazar a su madre ─ ¡Qué sorpresa que vengas a visitarme!

─ Ya lo acabo de decir. Estoy de vacaciones y le dije a tu padre que quería estar con mi hija y mi nuera ─ la madre de Eris suelta a Shizuku para acto seguido sostener el rostro de la pelinegra y llenarle el rostro de besos ─. Me alegra saber que ustedes dos siguen igual de unidas que al principio. Por cierto, Eris, linda, recibí tu mensaje sobre que querías hacer un regalo de temática vikinga, así que antes de agarrar el vuelo a Japón compré algunas cosas que te podrían servir para hacer tu regalo.

─ ¿De verdad? ─ Eris recibe de manos de su madre una bolsa mediana con varias cosas ─ ¡Esto es justo lo que necesitaba! Pensaba que tenía que comprar todo aquí, o incluso hacer las piezas yo misma de alguna manera. Ahora sólo me queda ponerme a trabajar en armar el regalo.

─ En ese caso esfuérzate mucho y pon nuestro legado en alto. Somos descendientes de las vikingas más sexys, fértiles y fuertes que hayan existido. No podemos avergonzarlas siendo menos que ellas en nada ─ la madre de Eris alza su pulgar muy contenta, mientras que Shizuku por un segundo se imagina a varias copias de Eris con espadas comandando un par de barcos ─. También pensé en preguntar si me permitirían alojarme aquí con ustedes…

─ ¡Eso no se pregunta, mami! ─ interrumpe Eris con un brillo en sus ojos ─ Papá es quien hasta ahora ha pagado el alquiler de mi vivienda, así que lo justo es que tú y él puedan venir a visitarme y se queden si así lo quieren, las veces que quieran.

─ Eres una ternura, querida ─ la madre de Eris cierra la puerta, y acto seguido procede a quitarse la ropa, sonrojando a Shizuku.

─ ¿N-no podría cambiarse en el baño?

─ ¿Cambiarme? Si después de esto no tengo pensado ponerme nada por un par de horas al menos, además que no tengo nada que no hayas visto antes en el cuerpo de mi bebé ─ la madre de Eris prosigue hasta quedar completamente desnuda ─. Así está mucho mejor. Ha estado haciendo algo de calor desde que salí del aeropuerto, así que quería refrescarme un poco antes de poderme bañar. El único calor que acepto plenamente es el calor de la acción en la cama, jeje.

Eris y su madre se adentran hasta llegar a la habitación de la primera y se ponen a trabajar juntas en el regalo, mientras que Shizuku se limita a suspirar. Al menos la mujer mayor no había tirado por todas partes su ropa, pues eso sí que sería el colmo. Lo único realmente bueno de todo aquello es que por un par de minutos no se estuvo preocupando por cómo haría el manuscrito para Takako, pero no tardaría en regresar esa preocupación.

─ ¿Qué se supone que voy a escribir? Hay muchas cosas que podría decir, pero no me decido, y tampoco quiero pasarme… ─ Shizuku ve a ambas mujeres trabajando juntas y charlando sobre las piezas del regalo. Ambas eran exactamente iguales, por lo que Shizuku se vale de su instinto para identificar a su amada ─ ¿Ah? Eh… Eris, hay una cosa que quiero hablarte…

─ Entonces díselo a ella, ternura ¿No ves que ella es Eris? ─ dice la aludida con una tierna sonrisa, avergonzando a Shizuku.

─ L-lo siento. Me he confundido. Bueno, lo que te estaba diciendo, Eris…

─ ¡Era una broma! ─ dice la otra rubia soltando una risita ─ Ella es Eris ¿Tan sensual y joven me ves como para confundirme con mi hija?

En ese momento Shizuku no sabía si molestarse o avergonzarse todavía más, aunque su sonrojo perfectamente daba para cualquiera de ambas opciones. En todo caso la primera rubia que había hablado se pone de pie, abraza a Shizuku y le da un breve beso en los labios. Tenía que ser Eris. No había de otra.

─ Tranquila, mi amor. Ahora dime qué lo que te inquieta.

─ Ocurre que estoy atascada con mi manuscrito. No sé cómo empezar tan siquiera con mi regalo ─ dice Shizuku empezando a desanimarse ─. No quiero que se pase el tiempo sin que yo pueda hacer nada…

─ No te preocupes, mi niña. Eso no tiene que estresarte mucho ─ la madre de Eris se levanta también y también abraza dulcemente a Shizuku ─. Me he desempeñado bastante bien ayudando a mi querido cada vez que él tiene dudas para empezar con sus informes, así que creo que te puedo dar una mano en eso. Sólo dime lo que quieres hacer y te doy los consejos que hagan falta.

─ ¿De verdad? ─ Shizuku ahora estaba ilusionada.

─ Claro que sí. Yo no bromeo con esas cosas. Ahora haz lo que digo para que así puedas despejar la mente ─ ante el asentimiento de Shizuku, la madre de Eris se ve en la oportunidad de proseguir ─. Empieza quitándote la ropa.

─ ¿Eh?

─ Necesitas sentirte todo lo liberada que te sea posible, querida. Todo tipo de tensión que tengas debe ser descargado para que puedas progresar. El cuerpo y la mente, para bien o para mal, están indiscutiblemente unidos, por lo que la plenitud del estado de uno sólo es posible si el otro también lo consigue. Anda, vamos.

─ No sé de dónde sacó esos consejos que parecen provenir| de una sesión rara de yoga, pero le haré caso ─ Shizuku termina por quitarse todo también, aunque al hacer eso se siente bastante avergonzada ─. L-listo ¿Qué sigue ahora?

─ Ahora respira hondo unas cuantas veces, y luego me dices qué es lo que quieres hacer, pero me lo dices de manera concisa y sin adornos, pues así tendremos la problemática bien planteada y podemos pensar en una respuesta con la mayor claridad posible.

─ Muy bien… ─Shizuku empieza a respirar hondo un par de veces, pero de pronto entra alguien a la casa sin que nadie se diera cuenta.

─ Lamento no avisar por mi visita. Sólo quería asegurarme de que ustedes… ─ era Rena, la cual se detiene de golpe al ver a las tres féminas frente a ella completamente desnudas.

─ ¡N-no es lo que usted cree, sensei! ─ dice Shizuku tapándose el pecho con los brazos ─ ¡Esto es nada más por…!

─ ¡FIESTA! ─ Rena también se desnuda completamente y se lanza sobre las otras tres.

─ ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!


Cinco minutos después

─ Ah, o sea que ya estaban ocupadas cuando vine. Es un poco llamativo ver que se desnuden todas juntas para ponerse a trabajar, pero me alegra saber que ya están en eso ─ dice Rena bebiendo un poco de té y estando todavía desnuda.

─ Tengo algunas cosas bastante bonitas para así hacerle el regalo a Rikka-chan. Seguro que va a quedar impresionada ─ dice Eris emocionada.

─ Con lo ingeniosa que eres, que digas que será impresionante es algo como para tomarte la palabra ─ Rena sonríe de lado, y entonces mira a la madre de Eris ─. Yo no sabía que tenías una hermana gemela, Eris-chan. Se parecen hasta en el trasero tan lindo y redondo que tienen.

─ ¿Usted le anda mirando el trasero a mi novia y a mi suegra? ─ dice Shizuku sin podérselo creer.

─ ¡A todas, básicamente! Admirar un cuerpo hermoso es gratis y por sí solo no tiene nada de malo. Para eso es la belleza, al fin y al cabo, para llamar la atención y generar admiración y deseo, aunque sólo unos pocos elegidos pueden tener legítimamente el derecho a llegar a algo más con todo ello… ─ responde Rena tranquilamente, cuando cae en algo ─ ¿Tu suegra? ¿Este bombón de factoría escandinava es la madre de nuestra Eris-chan? ─ Rena mira de arriba abajo a la madre de Eris.

─ Ella está casada, sensei. No haga eso tan descaradamente…

─ Tranquila, querida. No creo que pase nada si me mira un rato ─ responde la mayor del grupo con ligereza, dejando a cuadros a su nuera.

─ Pues debo decir que estás perfectamente conservada. Esos genes deben ser bastante potentes si eres capaz de verte exactamente igual que tu hija ─ Rena se lame los labios y ensancha su sonrisa ─ ¿Te importaría si puedo comprobar de manera más cercana la resistencia de ese cuerpo al paso del tiempo? Realmente me genera curiosidad y no me termino de creer que una señora como tú esté tan buena y se vea tan juvenil.

─ ¿Qué parte de que "está casada" no entiende, sensei? ─ Shizuku estaba completamente escandalizada ─ ¡Mamá, por favor dile algo a Rena-sensei para que no…!

─ Shizuku tiene razón, Houraisen-sensei. Yo estoy felizmente casada con mi marido, y por nada del mundo haría nada a sus espaldas, no importa qué tan bella sea usted o cualquier otra mujer u hombre que se me insinúe, aunque le agradezco la sinceridad ─ responde la madre de Eris con una seriedad que la propia Shizuku no creía posible, incluso daba algo de miedo con aquel porte.

─ Oh, pues ni modo ─ dice Rena encogiéndose de hombros y notoriamente decepcionada.

─ Primero déjeme avisarle a mi marido que voy a tener una aventura o dos con usted, y después puede tener un estudio completo sobre mi cuerpo ─ la madre de Eris saca su teléfono mientras que Shizuku se queda boquiabierta.

─ Parece que tienes ganas de divertirte, mamá ─ dice Eris tranquilamente.

─ ¿Pero c-cómo…? ─ Shizuku no tenía idea de cómo continuar, y su suegra se ríe por la reacción que tenía.

─ Parece mi bebé no te contó, linda Shizuku. Cuando estaba en preparatoria y en la universidad llegué a tener algunas relaciones con varias chicas lindas. De hecho, creo que hubiera seguido tranquilamente por esa senda si no hubiese conocido a mi marido.

─ ¿En serio? ─ Shizuku abre al máximo los ojos.

─ ¡En serio! Claro está que una vez que intimé más con mi querido y encontré en él a la primera persona con la que hacía el amor y era capaz de levantarse al día siguiente supe que era la persona correcta para mí. Pero mis vivencias con otras chicas permanecen frescas en mi cabeza, y tengo mucho tiempo sin algo de acción con una chica que valga mínimamente la pena.

─ Esta vez creo que me gané la lotería ─ dice Rena sonriendo ampliamente.

─ Pues no tengo ningún problema con eso ─ dice Eris tranquilamente ─. Por ahora sólo debo centrarme en mi regalo y ya está. Puedes disfrutar todo lo que quieras, mami.

─ Sabía que podía confiar en ti, hijita… ¡Listo! Ya le escribí a mi querido, y encima me ha respondido deseándome suerte.

─ ¿Pero qué hay de mi manuscrito? Pensé que me ibas a ayudar ─ dice Shizuku sintiéndose indefensa por un momento.

─ Tienes razón. En ese caso necesito que me dé un par de minutos, Houraisen-sensei ─ la madre de Eris mira por un momento a Rena.

─ Tú tranquila. Dice el refrán que las cosas buenas se hacen esperar, y yo soy paciente ─ Rena se apoya tranquilamente sobre la mesa y se queda mirando.

─ Muy bien. Shizuku ─ su suegra la toma de ambos hombros y la mira directo a los ojos ─. Quiero que me cuentes cómo es la persona a la que quieres hacerle el regalo.

─ B-bueno… ─ a Shizuku le apenaba que su suegra la interrogase así, pero sabía que debía proceder ─ El regalo es para Suminoe Takako-sensei. Ella es realmente una profesora de primaria, y jamás he tenido formalmente clases con ella porque tiene relativamente poco tiempo ejerciendo el cargo por ser bastante joven, aunque las demás chicas y yo hemos tenido algo de convivencia con ella por el tema de las mejores parejas de la escuela. Es una persona bastante atenta y quiere hacer lo mejor posible por todas, aunque es algo introvertida…

─ La describes a la perfección, Shizuku-chan ─ dice Rena sonriendo de medio lado ─. La razón por la que están haciendo esto es porque propuse que todas las chicas que reuní hagan regalos entre ellas, pero hice que todas se seleccionaran al azar, de modo que no todas pudieran hacerle un regalo a su novia.

─ Esa idea es bastante interesante. Me agrada ─ la mamá de Eris vuelve su atención hacia Shizuku ─. Realmente te tocó un buen reto, querida. Hacer un regalo para alguien que no acostumbras obsequiarle nada sin duda es una prueba para tu capacidad de socializar y conocer a otras personas. En ese caso creo que tengo exactamente la clave para que hagas el regalo que necesitas hacer.

─ ¿De verdad? ¿Y cuál es? ─ Shizuku se sentía emocionada, al punto en que ni siquiera se acordaba de su desnudez, ni tomaba en cuenta la cercanía con su suegra.

─ No le digas exactamente lo que tiene que hacer. Recuerda que en buena medida este esfuerzo debe ser suyo ─ le advierte Rena.

─ Ya lo sé. Sé exactamente lo que debo decir ─ la mayor de las rubias aprieta un poco las manos de Shizuku mientras que acerca su rostro, de modo que ambas estaban separadas por unos cuantos centímetros ─. Escúchame bien. Para que tu regalo sea el mejor de todos puedes hacer lo siguiente: Recordar, expresar y desear.

─ ¿Eh? ─ pese a que Shizuku parecía dudar, la verdad es que estaba procesando lo que su suegra le acababa de decir.

─ Una vez que esto haya aclarado lo que tienes que hacer, puedes estar segura de que harás el mejor de los manuscritos para Suminoe-sensei. Eres una chica inteligente y responsable, por lo que sé que entenderás rápido lo que te estoy diciendo ─ la madre de Eris se separa entonces de Shizuku y pasa a centrar su atención en Rena ─. Muy bien, quiero ver de qué está hecha, sensei.

─ Esa mirada retadora me encanta. Hace tiempo que nadie intenta ponerme nerviosa antes de llevármela a la cama. Siempre soy yo quien pone nerviosas a todas, jeje.

Ambas rubias se ponen de pie y se van a la habitación, todo ante la mirada de Shizuku y Eris. Apenas las dos mayores ponen un pie en la habitación empiezan a manosearse y a darse suaves mordidas. Ni siquiera cerraron la puerta, por lo que tanto Eris como Shizuku fueron testigos de todo lo que ambas empezaron a hacer.

─ No todos los días puedo ver a mi madre entrar en acción, y encima yendo en serio desde el principio ─ dice Eris emocionada.

─ ¡Al menos cierren la puerta, pervertidas! ─ Shizuku por su parte se tapa los ojos con las manos.

─ Eres buena besando, y eso que es apenas el inicio ─ dice Rena mientras lanzaba a la madre de Eris a la cama ─. Vamos a ver si mis dedos están a la altura de la vagina tan buena que seguramente tienes.

─ Mete todos los dedos que quieras, que ya te enseñaré la calidad de este cuerpo ─ la madre de Eris lucía bastante seria y retadora, y eso a Rena le gustaba.

Eris se ríe de emoción al ver cómo su madre recibía los dedos de Rena. Aquello era, sin haber pasado tan siquiera un minuto, una mezcla entre sexo y una batalla campal. Ni Rena ni la madre de Eris bajaban ritmo. Se manoseaban mutuamente las tetas, rozaban una y otra vez sus pezones, se daban varios mordisquitos en el cuello, sus cuerpos se pegaban de una manera bastante lasciva… Shizuku jamás se hubiese imaginado que su suegra pudiese llegar a ser tan pervertida, y encima lo estaba haciendo justo entre de su hija y de ella sin el más mínimo recato. Incluso los gemidos de ambas sonaban bastante intensos, de modo que Shizuku no tenía ninguna manera de disimular aquello, causando que por dentro empezase a sentirse extraña.

─ Muy bien. Mientras mami se entretiene después de su viaje, nosotras tenemos trabajo por hacer ─ dice Eris tranquilamente y empezando a revisar las cosas que su madre le había traído.

─ ¿V-vas a ponerte a trabajar con este ruido? ─ Shizuku señala la habitación de su novia, donde las dos rubias mayores tijereaban de pie mientras seguían con los manoseos.

─ Nosotras también gemimos así cuando lo hacemos. No veo lo raro ─ responde Eris tranquilamente.

Shizuku no se lo podía creer. Escuchar esos gemidos tan intensos de su suegra y de Rena la hacía sentir inquieta por dentro. Como puede prepara la primera hoja para así hacer su manuscrito, e incluso escribe los primeros caracteres, pero se detiene de golpe al tiempo que sostenía con fuerza la pluma. Con aquel ruido simplemente no podía concentrarse, y por eso mismo no comprendía cómo Eris sí podía trabajar tranquilamente, especialmente sabiendo lo calenturienta que podía llegar a ser su novia.

─ Esto es un infierno ─ dice para sí misma mientras se tapa los oídos.


Una hora después

─ Oh, sí. Mete más tus dedos ─ se escucha claramente el ruego de Rena.

Shizuku se enterraba los dedos en el cabello. Sus ojos estaban completamente abiertos, no pudiendo creerse que aquellas dos mujeres no hayan bajado ni un poco el ritmo desde que habían empezado. Eris en cambio lucía fresca como una lechuga, e incluso estaba tarareando mientras sigue trabajando.

─ Ustedes son una verdadera caja de sorpresas.

─ ¿Hm? ¿Dijiste algo, Shizuku?

─ N-no es nada.

─ Ya veo ─ Eris sigue con su trabajo unos segundos más antes de detenerse ─. Supongo que eso será suficiente por hoy. He avanzado bastante con mi regalo, así que voy a descansar un rato.

─ No entiendo cómo es que logras concentrarte cuando tu madre está haciendo todas esas cosas vergonzosas justo a tu lado, Eris ─ dice Shizuku haciendo un puchero y mirando a un lado.

─ ¿Y eso qué tiene? Mi mamá no hace nada que no haya hecho yo antes, o que no haya querido hacer contigo ─ Eris remata su frase guiñando un ojo, a lo que Shizuku se muestra más avergonzada de lo que ya estaba.

─ N-no tienes que decir esas cosas, Eris. Deberías tener un poco más de recato a la hora de hablar.

─ Shizuku, sé muy bien lo mucho que adoras la manera en que te hablo, pues siempre que lo hago pongo el máximo cariño posible en cada palabra ─ Eris se acerca a su novia y la abraza con mucho cariño ─ ¿Cuánto has avanzado en tu manuscrito?

─ Muy poco, Eris. Como tu madre y Rena-sensei no paren veo imposible que llegue a las quinientas páginas el día de hoy por lo menos. Me estoy retrasando mucho.

─ ¿Quinientas páginas? ¿Eso se puede escribir en un día siquiera? ─ Eris alza ambas cejas, pero rápidamente deja el tema de lado ─ De todos modos, en vista de que ahora mismo hay mucho ánimo en el ambiente, ¿qué tal si aprovechamos y lo hacemos nosotras también?

─ ¿Qué estás diciendo, Eris? ─ Shizuku le da la espalda a su novia y se cruza de brazos ─ ¿No ves que es algo vergonzoso? No conforme con hacerlo teniendo testigos cerca, encima uno de esos testigos es precisamente tu madre. Deberías actuar más respetuosa en su presencia.

─ Yo sé que a mi mami no le molesta que lo hagamos aquí. De hecho, ¿qué tal si nos ponemos a prueba nosotras también, a ver quién aguanta más?

─ ¡Esa es mi niña! ¡Ahhh! ¡Oh, tan adentrooooo! ─ responde la madre de Eris antes de soltar más y más gemidos.

Antes de que Shizuku pudiera decir nada más ya tenía a Eris encima. Al estar ambas desnudas, Eris no tenía que perder el tiempo quitándole nada a su pareja, así que empieza a besarla de manera intensa. Los pechos de Eris se presionaban con los de Shizuku, y los pezones se rozan mutuamente, haciendo que la excitación que Shizuku intentaba contener empezara a salirse de control. A este paso no iba a ser capaz de contenerse, y estaba claro que Eris no quería que se guardara nada, especialmente cuando ella misma también llevaba una hora escuchando a su madre tirarse a Rena, por más que en ese tiempo pareciese mostrar un mejor temple que la misma Shizuku.

─ E-Eris, por favor no al lado de tu madre…

─ No pasa nada. Todo estará bien, Shizuku ─ a Eris se le podían ver corazones en los ojos ─. Vamos a hacernos una sola.

Otra vez Eris besa a Shizuku, y para este punto la pelinegra ya no es capaz de aguantar, por lo que termina correspondiendo el beso, y además aprovecha que Eris estaba encima de ella para así manosearle las nalgas con total libertad. Podía sentir que el muslo de su novia se estaba frotando contra su entrepierna, así que decide hacer lo mismo para complacerla también, y de ese modo los gemidos de ambas se terminan sumando a los que emitían incesantemente Rena y la madre de Eris.

─ Niñas, vénganse a la cama, que seguro que es más cómodo que hacerlo en el suelo ─ la madre de Eris sale de la habitación de su hija. Tenía que cabello completamente despeinado, numerosas marcas de besos y chupetones en el cuello y los pechos, y tenía la cara completamente roja luego de la acción que había tenido hasta ese momento ─. Houraisen-sensei y yo nos vamos a la habitación de invitados, y así ustedes tienen su cama totalmente para ustedes.

─ Muchas gracias, mami ─ dice Eris sonriente antes de alzar a Shizuku en sus brazos ─. Sigan disfrutando, que nosotras también lo haremos.

─ Sé que lo harán, mis pequeñas ─ la madre de Eris le da un beso en la mejilla a su hija y su nuera antes de llevarse a Rena ─. Esto no se ha acabado, así que espero que todavía te queden fuerzas.

─ Eso mismo es lo que iba a decirte. Va a ser aburrido si te cansas ahora ─ dice Rena en el mismo estado que la madre de Eris.

Y así, cada quien se ubicó en la habitación correspondiente, y una vez hecho aquello, pudo seguir la diversión.

─ ¡Oh, sí! ─ dice Eris cuando siente que Shizuku lamía intensamente su vagina, pasando su lengua numerosas veces por su clítoris ─ ¡Sigue así, Shizuku! ¡Te amo, Shizuku!

─ ¡Y-yo también te amo! ─ la pelinegra se abrazaba a la cintura de Eris como si su vida le fuera en ello ─ No quiero que nuestra relación cambie. No quisiera que alguien te quite de mi lado.

En ese momento, de manera prácticamente involuntaria, Shizuku se acuerda sobre lo que dijo su suegra. Ella tenía relaciones con otras mujeres en varias ocasiones hasta que conoció al padre de Eris, y entonces había cambiado el rumbo de su vida. Por alguna razón pensó que eso podría llegar a pasarle a Eris, que eventualmente alguien más capte su corazón y se termine yendo. No lo había pensado, y de pronto ahí estaba, molestándola. Eris se dio cuenta y se baja de ella para encararla.

─ Jamás me perderás, Shizuku. Mi madre eligió a mi padre porque lo vio como la persona con la que quería estar toda su vida, y yo estoy aquí contigo porque te veo como la persona con la que quiero estar el resto de mi vida, y nada va a cambiar eso. Y si nuestra relación cambia, te aseguro que será para mejor, para que nos amemos más de lo que ya lo hacemos.

─ Creo que me hacía falta escuchar esas palabras, Eris. Soy una tonta al dejarme llevar por esa idea tan ridícula ─ Shizuku sentía que unas cuantas lágrimas iban saliendo de sus ojos ─. También quiero estar contigo por siempre. Mi corazón sólo está completo cuando late junto al tuyo.

─ El mío igual ─ Eris besa breve pero cariñosamente a Shizuku ─ ¿Qué tal si continuamos y te liberas de toda la tensión que mi mami dijo?

─ Adelante. Quiero que me ayudes a liberarla, Eris ─ responde Shizuku antes de que su novia volviera a la posición de antes y retomase lo que dejó.

La una lame a la otra con ganas, y mientras tanto escuchaban a la mamá de Eris y a Rena. Era formidable que ninguna de las dos diera muestras de cansancio, lo cual resultaba en una advertencia para Shizuku si bajaba la guardia con su propia condición física en el futuro. Ambas se terminan viniendo, y lo hacen en silencio y sin dejar de lamerse, pero aquello estaba lejos de terminar. Ninguna de las dos pararía hasta haberse deshecho de toda la tensión sexual que estaban acumulando desde hace más de una hora, así que ambas rápidamente cambian de posición, esta vez con Eris detrás de Shizuku, besando su nuca y lamiendo sus orejas al tiempo que juega con los pezones de la pelinegra y con sus pliegues vaginales. Escuchar gemir a Shizuku resultaba algo glorioso para Eris, y por eso daba lo mejor de sí para darle todo el placer posible. Shizuku lleva hacia atrás su mano para atraer la cabeza de Eris y así besarla, todo sin que la rubia detuviese lo que estaba haciendo.

─ Esto se siente… demasiado bueno, Eris… No creo poder conocer tanto placer al lado de alguien más…

─ Sí… Se siente demasiado bien, Shizuku. Sólo contigo me dejo llevar así ─ ambas se besan otra vez, enredando sus lenguas de manera frenética ─. Tu cuerpo está muy caliente. Me encanta el calor que irradias, Shizuku.

─ También tú lo estás, Eris ─ Shizuku ahora baja su mano para obrar también en la vagina de Eris ─. Ahí abajo está muy caliente, también está bastante húmedo.

─ ¡Síii! Estoy así por ti, Shizuku…

─ ¡Aaaahhhnnn!

Sus cuerpos estaban demasiado sensibles, por lo que sabían que terminarían viniéndose muchas veces si continuaban de esa manera, y por eso mismo es que siguen. Cada toque y cada beso era dado con toda la pasión que eran capaces de expresar, y aunque Shizuku sentía que iba a terminar agotada, igual se empleaba a fondo para darle a Eris el mejor trato posible. Habían perdido la noción del tiempo, y para ese punto Shizuku igual no se preocupaba por el manuscrito ni por nada más. Eso ya sería para cuando haya terminado de tener sexo salvajemente con Eris y vuelva a poner los pies sobre la tierra, que vale decir que no iba a pasar sino hasta pasado un buen rato.

─ ¡Ahhhh! ¡Eriiiiiiiis!


Cuatro horas después

Shizuku estaba tirada en la cama, bastante cansada y sin poder moverse, mientras que Eris había regresado tranquilamente a su trabajo como si nada hubiera pasado, más allá de tener los labios hinchados de tanto que se había besado con Shizuku, algunos chupetones que tenía en el cuello y sus tetas, y también algunas ligeras marcas de uñas en su espalda y brazos. También su madre y Rena habían salido, y se las notaba contentas y entusiasmadas.

─ Eris-chan, he de ser franca ─ Rena se sienta al lado de Eris y la rodea con un brazo ─: Tu mami es una máquina. Hace años que no cogía con tanta intensidad con nadie, y mira que unas cuantas veces llegué a tener a alguna pareja que intentaba tener la iniciativa conmigo, pero las mismas cedían y se convertían en mis preciosas y sexys muñecas a los dos minutos.

─ Es que las mujeres en nuestra familia son así, sensei. Es la sangre de guerrera vikinga que corre por nuestras venas ─ responde Eris tranquilamente.

─ Te creo completamente, Eris-chan ¿En ese caso no tienes de casualidad una hermana o una tía soltera? Digo, tu mamá está excelente, y es sin duda de las mejores cogidas que he tenido mi vida, pero eventualmente regresará a casa con su esposo, ¿verdad?

─ De momento no tenemos a ninguna familiar soltera, pero si ocurre que alguna se separa o algo así, cuenta con que te la voy a presentar ─ responde la madre de Eris guiñando un ojo y sentándose al otro lado de su hija ─. Eris preciosa, haces unas amistades sumamente interesantes. No recuerdo que alguna vez una pareja femenina haya aguantado tanto conmigo en la cama. Ojalá nos veamos en alguna futura ocasión, Houraisen-sensei.

─ Por supuesto. Nuestra "batalla" por ver quién domina a la otra sigue pendiente ─ responde Rena mientras ambas se estrechan amistosamente las manos detrás de Eris.

Eris por su parte sonríe contenta. Iba avanzando bien con su trabajo, su madre había encontrado una actividad en la cual divertirse en grande a pesar de no tener a su marido al lado, y Rena sin duda estaría contenta en cuanto decida irse para su casa. Y claro que no podía descartar el buen rato de sexo que acababa de tener con Shizuku.


Tres días después

Shizuku estaba concentrada escribiendo, al punto de que incluso tenía una bandana en la cabeza para estimular su concentración. La madre de Eris por su parte estaba cocinando la cena mientras llevaba nada más un delantal, y Eris justo regresaba con algunas compras que su madre le había asignado.

─ Acabo de traer las verduras y la carne, mami.

─ Gracias, cielo. Deja eso ahí y ve con tu preciosa novia, que en unos minutos las llamaré para comer.

Eris asiente sonriente y va con Shizuku, a la cual saluda con un beso en la mejilla, siendo justo eso lo que corta por un momento la concentración de Shizuku, aunque no se la notaba para nada molesta.

─ Bienvenida a casa, Eris.

─ ¿Qué tal con tu manuscrito, Shizuku?

─ Bastante bien. Después de todo aquello me ha ido bien y he avanzado bastante rápido. De momento llevo cerca de tres mil páginas escribiendo el resumen sobre nuestras vivencias al lado de Takako-sensei y mis deseos para ella en el futuro. Todavía me falta, pero tengo bastante claro el resto del contenido.

─ ¿Tres mil páginas y contando, y está resumido? ─ la madre de Eris se asoma, claramente sorprendida ─ ¿Es posible hacer eso en solo tres días?

─ Shizuku lo hizo, así que sí debe ser posible ─ responde Eris también sorprendida.

─ Por cierto, Eris ─ Shizuku estaba por retomar su trabajo ─. Me sorprende que lograras hacer tu figura alegórica tan rápido. Manejaste muy bien las piezas que tu madre te dio.

─ Desde luego ─ Eris saca la figura y la muestra ─. Sólo queda esperar a que llegue el día y entregárselo a Rikka-chan.

─ Sé que le va a alegrar mucho ─ dice su madre contenta ─. Este tipo de recuerdos de estilo turístico siempre gustan. Sería raro si tu amiga no fuese el caso.

─ Yo pensaba que iba a tardar más tiempo en hacer la figura y que le quedase tan bien hecha ─ Shizuku deja salir una risita ─. Por más que funcione como referencia, no siempre es fácil armar algo así al tiempo que lees las instrucciones.

─ ¿Instrucciones? ¿Cuáles instrucciones? ─ dice Eris extrañada y mirando a su pareja.

─ Las instrucciones de la figura, Eris ─ Shizuku alza una ceja, especialmente al ver que el gesto de Eris no cambia en lo más mínimo ─ ¿No prestaste acaso atención a las instrucciones que estaban en la bolsa? Hasta yo las leí después que descansé de lo que hicimos, y francamente me pareció que las instrucciones estaban bastante elaboradas y eran un poco complicadas de seguir. Menos mal que al menos estaban también en inglés, pues el sueco, el alemán y el noruego no los entendí en absoluto.

─ Yo no leí ningunas instrucciones, Shizuku ─ las palabras de la rubia dejan completamente descolocada a la Yamato Nadeshiko ─. Lo que es más, yo no sabía que las piezas venían con instrucciones. Tuve fe.

─ ¿¡QUÉ!? ─ reacciona Shizuku ─ ¿¡QUÉ!? ─ repite, como si no se hubiese escuchado la primera vez.

─ Estas dos niñas son un verdadero orgullo para mí ─ dice la madre de Eris sonriente antes de volver a la cocina.

Fin


¡Y aquí está! Ojalá les haya gustado el segundo DLC del fic De amores y amistades en San Valentín. Este mes ando inspirado porque estoy cerca de llegar a los 600 fanfics, así que les digo esto: Para septiembre procuraré traer el tercer DLC, y de paso traeré también un OS con un detalle que haré retornar… ¡Futanari! Sí, lo luego de varios años desde que hice uno por primera vez ¿Quiénes creen que sean las protagonistas? Son mis SonoHanas favoritas, y hasta ahí dejo las pistas. Pueden dejar sus teorías conspiranoicas en los comentarios, que siempre los leo. De momento hasta aquí llego. Un saludo y un abrazo fuerte.

Hasta otra