Entonces desperté, y estaba tirado en medio de un callejón desconocido, ¿Pero cómo llegué aquí?


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Queremos ser héroes

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Mi nombre es Yu Ishigami, y soy un estudiante de preparatoria normal, en una prestigiosa academia, bueno, de lo que se puede considerar normal. En realidad soy un ocioso que solo está interesado en los videojuegos y el manga. Mi rutina diaria era ir a la escuela, dormir en medio de las clases y esconderme en un rincón para jugar videojuegos, era una vida llevadera donde podía relajarme, y dejar mis preocupaciones de largo.

-Ishigami ¿Qué te dije sobre vaguear en la escuela?

Es verdad, también está esta pequeña molestia que es parte de mi vida. Su nombre es Miko Iino, y como pueden ver es la encargada de la disciplina en la academia, ella y yo somos enemigos naturales, mientras ella quiere hacer valer la ley y el orden, yo solo quiero divertirme jugando mis juegos o leyendo mis mangas, parte de la rutina es pelear con ella para que me devuelva mis videojuegos, y casi siempre al final de cada jornada escolar, recupero mis cosas en el salón del comité disciplinario.

Uno de esos días, Miko me quitó uno de los mangas que estaba leyendo con mucha emoción.

-Ishigami, te dije que no traigas estas distracciones a la escuela.

-¡Oye regrésamelo! Estaba llegando a la mejor parte.

-¿Por qué lees estas cosas, no te ayudarán en nada?

-Para tu información, es un manga muy interesante.

-¿Qué tiene de bueno esto?- Miko ojeó el manga con molestia.

-Es un muy buen manga, se trata de un súper héroe que se volvió tan poderoso que ha perdido todo propósito de vivir, viviendo cada día esperando sentir de nuevo alguna emoción, se llama One Punch Ma...

-No me interesa, te lo confiscaré como castigo por traerlo, tu nunca aprendes Ishigami.

-¡Espera!

Realmente me fastidió que me haya quitado mi manga, normalmente soy muy aficionado de los videojuegos, pero cuando empecé a darle una oportunidad, no pude parar, aunque tenía una premisa simple, era realmente atrapante y muy motivador en ciertas escenas, la sola idea de que una persona normal puede alcanzar tal potencial con solo esfuerzo es algo que podría emocionar a cualquiera, incluso me dio ganas de hacer un poco de ejercicio. Como sea, no pude recuperar mi manga, pero no importaba, pude comprar otro ejemplar, y esta vez tendría mas cuidado de evitar al pequeño topo.

Mientras iba caminando a casa leyendo con los audífonos puestos, me topé de casualidad con Miko, tal parece que nunca podré sacarla de mi vida.

-¿Qué estás haciendo Ishigami? ¿No sabes que es peligroso caminar distraído por las calles?

-Déjame en paz Iino, estamos fuera de la escuela, no tienes autoridad para quitarme mis cosas.

-Que molestia, uno de estos días realmente te pasará algo malo por tu modo de vivir.

-Gracias por el regaño, ahora aléjate de mi vista.

Seguí caminando, ignorando los regaños de la pequeña disciplinaria, solo me concentré en mi manga. A veces desearía poder vivir en un mundo como ese, lejos de las presiones de la sociedad, donde tengo que hacer lo que otros esperan de mí, solo quiero hacer lo que me divierta, viviendo cada día despreocupadamente. Lo último que recuerdo fue un destello de luz que se dirigía velozmente hacia mi, y un camión que estaba a pocos segundos de impactarme.

Bueno, parece que fui arrollado por un camión, y por alguna razón, terminé acostado en este callejón, ¿Acaso morí? Alguno pensaría que el cielo, sería más limpio. ¿O quizás estuve soñando, o estoy soñando ahora? Pero me gusta más la tercera idea, reencarné en otro mundo, como un isekai y ahora ya no tengo que ir más a la escuela, eso suena un poco divertido.


Yu Ishigami se levanta del suelo y empieza a examinarse cuidadosamente.

-Bien, tal parece que estoy vivo.

Procede a pellizcarse la mejilla.

-Si, definitivamente estoy vivo, claramente reencarné, no pensé que sería posible, pero si reencarné en otro mundo, eso quiere decir que puedo ser un prota de isekai, je, je, je- A Ishigami le gustaba lo que conllevaría esa idea- Bien, ahora debo ver si puedo acceder a mi menú de habilidades- Se concentró fuertemente, y alzó las manos al frente, pero nada ocurrió- ¿Mmmm? Nada, quizás con un poco más de fuerza... nada aún, quizás este no es ese tipo de isekai. Debo inspeccionar la zona, quizás reencarné en uno de los últimos mangas que leí.

Ishigami siguió caminando, por lo que parecía ser una ciudad normal, común y corriente, y empezó a sentirse decepcionado de que quizás no haya reencarnado en ningún mundo mágico, y que solo fue arrastrado a un callejón luego de ser arrollado y milagrosamente terminar sin algún rasguño.

Pero entonces, una enorme explosión ocurre, y una muchedumbre empieza a correr lejos de la destrucción, Ishigami se alerta y trata de ver que es lo que causa esa destrucción, solo para ver a un monstruo morado que intenta destruir todo rastro de vida, empezó a realmente sentir que reencarnar en un manga no era tan placentero, porque el peligro se sintió real, y tuvo el instinto de correr por su vida, solo para salir volando de una explosión que casi lo alcanza, para caer desmayado.

Al despertar, esperaba haber regresado al mundo real, pero en definitiva, no había regreso, estaba atrapado en ese mundo caótico, donde no tenía poderes especiales que lo ayudaran, solo era él, un simple y debilucho adolescente que estaba por presenciar el momento en el que el monstruo iba a por una niñita, y el no podía levantarse y ayudarla, porque sus pies estaban paralizados por el miedo, pero entonces, un héroe llegó, un héroe calvo con capa que rescató a la niña, y entonces su mente hizo clic, y reconoció el mundo donde estaba parado.

En ese momento Ishigami presenció la hazaña del héroe que derrotaba a sus enemigos de un solo golpe, y gritando al cielo por otra victoria fácil. Después del enorme terror mortal que tuvo, empezó a reír, reír de alivio por haber esquivado la muerte, entonces entendió lo que tenía que hacer.

-Debo conseguir un departamento.

Esta historia continuará.