Un candidato perfecto
.
.
-En algún lugar a través del mar del tiempo
Un amor inmortal como el mío
Vendrá a mí eternamente-
.
.
Ahí estaba ella de nuevo, levantándose a las ocho de la mañana y a la misma hora de siempre. Ella salió del baño con su cabello largo y castaño algo despeinado, también su bello rostro tapado con una toalla, suponiendo que se había cepillado los dientes y lavado su cara. Esos shotrs negros que parecian apretar sus muslos, viendola llevar una remera favorita de su peluche felino; a pesar de que la vio recibir una taza para tomar su café y un tazón para el cereal, manteniendo el mismo logo del felino. Jacob sabía qué regalo podría darte en tu cumpleaños. Algo habitual que observaba de las cosas que ella hacía era preparar el desayuno para levantar el ánimo.
En su taza favorita se preparaba el café. Él te observa con ternura, porque conoce tus gustos; conoce la banda favorita, que comida le desagrada, a que es alérgica, cual es el plato de comida que más te gusta, tus colores incluso es capaz de admitir que algo tendrán en común, sobre todo los lugares que podrían visitar estando juntos y los pasatiempos. Aquel admirador sabe todo de tí, pero nunca lo notaste, incluyendo más cerca de lo que podrías imaginar; hasta sabe la talla de brasier que usas.
— Te conozco tan bien —murmuró en voz baja. Te sigue observando en silencio, te tocas sutilmente el pecho provocando que como, buen espectador que es, sintiera que se le paró y no precisamente su corazón. Se mordía su labio inferior tratando de contenerse al igual que sus profundos latidos que sonaban como tambor, el rubor se hacía más evidente en sus mejillas.
Estaba loco por ella, las fotografías no lo ayudaban porque a veces ansiaba más y más. No es lo mismo una imagen que tenerla en frente suyo, pero esa mujer que tanto fantaseaba, que tanto deseaba no conviven bajo el mismo techo…Aún.
Si ella supiera lo mucho que él la deseaba, de oler su perfume, de prepararle el desayuno, reír, jugar, también despertará a su lado por siempre… ¿Por algo es su futuro novio? ¿no?
Eso fue inesperado, pero le gustó esa provocación de ver como sutilmente vuelve a tocar su remera, rozando su pecho voluptuoso; como ya habia visto su brasier negro, el talle para su pecho era de cien. Sabiendo ese detalle, se imaginaba si los senos serían más grandes que su palma o quizás el tamaño justo para que sus manos la toquen.
Sus manos temblaban con solo crear ese escenario fantasioso, de poder tocar esa suave piel de nuevo.
Jacob se sentía acalorado al verte circular en cada sector de la casa, imaginando que le gustaría verte así cuando te mudes con él. Cada pose que hacías te sacaba captura, no importa la acción que ella hiciera, necesita completar su portafolio privado. Ve que te sentaste en tu sofá gris, no es tan grande, pero sí lo suficiente para que entraran dos personas; no sabes cuanto él se imagina estar al lado tuyo, abrazando y riendo de las caricaturas que estarían mirando, comiendo galletitas con chips de chocolate… ¿Creés que él no se imaginó un futuro contigo? De hecho, hay mucha más fantasía e imaginación que espera que se cumpla.
Otra provocación de tu parte, rozaste tu mano sobre tus muslos, como si tuvieras alguna comezón y te ríes por las caricaturas que miras. El Click que hacia la cámara al sacar otra foto tuya, esperando que haya podido captar el momento de la risa.
Si ella supiera que él se moría de amor y enloquecería con tener una mínima atención tuya, sería capaz de cualquier cosa por tener tus ojos cafés sobre él; te transformaste en su nueva obsesión, por eso compró más cosas para su cámara, como una nueva lente con zoom para captar cualquier detalle y no perderse de nada. No es la primera vez que pasa, algunas veces fueron chicos y otras chicas, que sus restos habían terminado en alguna parte del lago al no ser correspondido, o que aquellos amores platónicos no comprendieron su amor. Y que espera, que nunca deba usar su sótano de nuevo, pero ella tenía algo especial, algo que necesitaba sacar alguna excusa para tenerte cerca o verte.
El error de las cartas, los paquetes que llegaban a su puerta… La pérdida de tinta en tu impresora, el uso del shampoo, la lista seguía. Aquel muchacho solo quiere atención, ¿Será difícil decirlo? Ya sea la mínima excusa que tenga para verte, esa chica le parece un ser distinto a sus ex- "amantes" o ex- "novios/as" que yacen enterradas y olvidadas en el lago. Nunca fue correspondido por alguno de ellos, hasta que la conoció a ella.
Su vecina de al lado, que alguna vez esa casa fue habitada por un chico y podría decir de la chica que vivía en la casa de enfrente. La nueva vecina se había acercado a él, de manera inesperada, suponiendo que él haría el primer paso para presentarse.
Aún recuerda cómo se conocieron, como esa joven se acercó para pedirle ayuda así podía mover algunos muebles hacia su nueva casa. Mientras que él, estaba recibiendo cartas de cuentas para pagar. Esa sonrisa, su dulce voz; que tiene un acento español, pero que sabe expresarse bien en inglés. Esos orbes cafés que no lo dejaron dormir por días y quizás semanas, hasta admitir que le gustas, llegando al punto de ser su nueva obsesión, incluyendo su futura y más apreciada posesión. Luego, de tu llegada tal y como la recuerda, empezó a comprar nuevos tipos de lentes para su cámara, incluyendo grabadora, cámaras de seguridad y videocámaras porque sabía que las iba a usar.
De pronto, te vio levantarte de tu sofá y caminar tranquilamente hacia la cocina en donde dejabas tu taza favorita en el lavaplatos. Después te sigue con la lente de su cámara en donde te diriges a tu habitación y te dispones a cambiar.
Jacob sonrió tímidamente mientras que te observa desde su dormitorio, con algunas fotografías esparcidas sobre la cama y otras pegadas en su portafolio personal, hasta puede tener más fotos que debería revelar, incluyendo alguna prenda de su novia. La ventaja que tenía de todo esto es, que la casa de al lado tenía ventanas a los costados y que al parecer la vecina que vive en ese hogar, más bien, segundo hogar, se olvidó de cerrar las ventanas con su cortina carmesí, la mismas ventanas que le daban la entrada a su dormitorio.
Las manos de Jacob temblaban sobre su propia cámara, por la bella vista que admiraba en silencio, pero muriendo por dentro de que algún día tenga el privilegio. De poder tocar cada día y cada noche, cada semana, cada mes y cada año esa suave piel que tocó por última vez, al rozar sus manos con la de ella y solo al pasarle un paquete que llegó por error.
Ella se quitaba su remera lentamente, quedando con su brasier negro que ajustaba esos pechos suaves; viendo de pies a cabeza y deteniendose para fotografíar cada pose que haga su novia, podria ser algo morboso lo que haria y a la vez satisfactorio, pero tenia un problema que deberia consolar en su entrepierna. Sin embargo, le molestaba ver que esa tela cubría parte de los senos, poco a poco miraba como su vecina se quitaba el short negro, quedando solo con su ropa interior, la contempló cómo si se tratara de una diosa, una musa…Era una modelo tan hermosa como un pecado, sin importarle los estereotipos de la belleza, porque él mismo la consideraba como una hermosa mujer. El vientre expuesto, quizás algunos juzguen sus rollitos, pero el muchacho la consideraba bella a su manera, hasta fue capaz de imaginarla con un futuro entre ellos, teniendo hijos…Dos, o Tres… Solo con la excusa de llevarla a la cama y hacerla suya una y otra vez.
Con su mano izquierda ocupada en su miembro erecto y con la otra, trataba de sacarte alguna fotografía en donde salgas con el cuerpo entero y otras, especificando alguna parte de tu cuerpo, más de las que ya tenía; porque la única diferencia es que las otras fotos tenían algún detalle del cuerpo de su modelo, solo que esta vez había mucha ropa en esas fotos.
Sus latidos de su corazón lo ponían más nervioso y ansioso por querer estar en ese dormitorio, fantaseando que él te estará esperando en la cama, que solo ella se ponía a disposición para desnudarse delante tuyo. El joven respiraba con dificultad, se creaban los escenarios ficticios de una mañana íntima entre ellos, un pequeño jugueteo antes de ir a trabajar por lo menos. Pequeñas risitas se le escapaba al continuar con su fantasía, ansiando de que ese momento sucediera; que ella lo sedujera con esa carita, con su rico perfume y su cabello largo cayendo como una cascada en caso que ella lo montara, lo domara.
Porque él podría ser su esclavo y ella el suyo. Es el candidato perfecto para estar a su lado, solo que ella lo descubrirá con el tiempo…O ¿Quien sabe cuando? La ansiedad por llegar a la primera cita, a la primera fase…Y seguir unidos, sea como sea… Lo desesperaba más.
¿Quién daría el primer paso? ¿Él o ella?
Sentía que estaba llegando a su límite, hasta que algo pegajoso y viscoso manchaba la palma de su mano, él con sus mejillas coloradas te observa una vez más, como si te culpara con la mirada, pero no podía odiarte ya que eres la causa de excitarlo y de enamorarlo así como si nada, tratándose de un amor a primera vista. Con una sonrisa juguetona te saca una foto más, antes de ver como te vistes de nuevo y peinas tu largo cabello marrón.
Lo hechizaste desde el primer momento y como primer paso, antes de que alguien note tu belleza sería… Ir al supermercado.
— Tengo que invitarla a cenar en casa —murmuró al sonreír de lado. Jacob supone que te encontrará ahí, porque seguramente ella va a pensar que había comprado para la cena, o capaz se habrá dado cuenta que ya no le quedan galletitas con chips de chocolate para su merienda.
Se acostó en la cama, rodeado de las fotografías de su modelo, con sus brazos abiertos a la par y con su mente viajando hacia una profunda imaginación, retomando y recreando el escenario ficticio de ser dominado por esa belleza, más bien, ella montandolo a él porque no le parecía nada mal, cambiar de posición.
Esa versión de ella, que él creó, sabe que es su candidato perfecto, el esposo ideal, el novio perfecto para estar a su lado.
[Fin]
N/A: Espero que les haya gustado, creo que el juego no es del todo conocido, pero los únicos fanfics que encontré están en inglés y en otra plataforma, quizás haya errores... Trataré de mejorar. En parte quise agregar mi granito de arena, solo eso...
PD: Hasta a mi me da ternura como se sonroja Jacob.
¡Saludos y cuidense!
Atte. J.H (c)
