Un joven se encontraba tambaleando en las calles de Londres, cada paso le costaba un esfuerzo sobrehumano pero no podía detenerse, -"Muévete idiota, no te atrevas a desmayarte. No ahora"- se decía a sí mismo. Sus enemigos estaban cerca, no era tiempo de descansar, debía encontrar un refugio antes que dieran con él. Mientras cojeaba veía pequeñas manchas de sangre saliendo de su ropa, en su rodilla y brazo izquierdo. Pero debía continuar. Justo en ese momento vio una iglesia cerca de allí, se dirigió lo más rápido que pudo hasta llegar a la entrada, no tuvo tiempo ni de hacer la señal de respeto. Afortunadamente no había nadie así que no tuvo que preocuparse por asustar a nadie o llamar la atención. Se dirigió hacia el confesionario y cerró la puerta para ocultarse, murmuró un hechizo para silenciar el escondite, tuvo que decir las palabras más de una vez debido a que sus poderes estaban casi anulados. Al tercer intento lo logró.

En ese instante oyó las puertas de la Iglesia abrirse junto a un par de voces -¿Estás seguro de que entró aquí?-

-¿Adónde más podría ir Avery? Es el único lugar abierto a esta hora-

-Disculpen- dijo una voz de alguien mayor -No sé que asuntos se traen, pero ésta es la casa de Dios. Así que les pido que se comporten apropiadamente- Asumió que se trataba del cura encargado del lugar.

-No te metas en cosas que no te conciernen Muggle ¡Desmaius!- y pudo oír el sonido de algo metálico caerse al suelo -Me encanta ese sonido-

-¡Idiota! Debíamos ser silenciosos y rápidos. Llamarás la atención del Ministerio ¿Qué tanto miras?-

-Pensé que él saldría a rescatarlo, siempre lo hace. No puede dejar de jugar a ser el héroe-

-¿Ése era tu plan? ¿Atacar muggles y esperar a que aparezca? Que gran estratega eres. Mejor vámonos antes de que los aurores o gente de Dumbledore se aparezcan, ya deben haber detectado el hechizo y dudo que haya algún mago viviendo en este lugar así que es obvio que vendrán a cerciorarse para ver de quién se trata-

-Entonces nos apresuramos-

-Encárgate del muggle y vámonos-

-Como digas ¡Obliviate!- dijo el segundo y luego oyó el sonido de la puerta cerrarse. El peligro había pasado, quería salir de su escondite y ayudar al pobre sacerdote tirado en el suelo, víctima de los encapuchados que habían ido a buscarlo. Pero no estaba en condiciones, ni siquiera podía cuidar de sí mismo.

-¡Padre Williams!- dijo una voz que le resultaba familiar -¿Que ha sucedido? ¡Ayuda!- dijo la voz.

-Será mejor que bajes la voz- le dijo saliendo del confesionario lentamente e intentando mantenerse de pie -Los hombres que lo atacaron podrían volver y le harían algo peor que dejarlo inconsciente y borrarle la memoria-

El asistente del cura pareció quedar más sorprendido al verlo, que al oírlo hablar en términos de magia -¿Harry? ¿Eres tú?-

A pesar del dolor que sentía en todo su cuerpo y que la vista se le nublaba, pudo identificar enseguida al joven que tenía a escasos metros delante suyo. Habían pasado años desde la última vez que se habían visto, pero aún así ese rostro era imposible de olvidar -Merlín...¿Dudley?- y en ese momento las fuerzas le fallaron y todo se oscureció.


12 HORAS ANTES

-¡Weasley! ¡Malfoy! Tal vez quieran dejar las risas y pasar adelante para mostrar a la clase cómo se hace el hechizo que acabo de explicar- les dijo la profesora Mc Gonagall. Malfoy fue el primero en levantarse y levantó su varita -¡Opugno!- y de la punta del objeto salieron varios pájaros que volaban a velocidad y al estrellarse contra la pared hicieron un sonido seco, como un disparo.

-Bien, su turno señor Weasley- y antes de que empezara, vio que el rubio le murmuró algo al oído a Ron, lo cual pareció dejarlo sorprendido y excitado -Lo estamos esperando sr Weasley- insistió la mujer.

Su amigo repitió el mismo movimiento de varita y las palabras del Slytherin. Para sorpresa de todos, lo había logrado al primer intento. Hermione lucía tan sorprendida como la profesora Mc Gonagall -Bien, cinco puntos para ambas casas. Es bueno ver que han seguido el ejemplo de sus compañeros -Comentó mirando de reojo a Harry y su amiga-Y al fin han dejado la holgazanería atrás y empezaron a tomarse en serio sus estudios-

-¿Qué fue lo que le dijiste?- preguntó Harry a la salida de clase.

-Le dije que si conseguía hacerlo le daría cinco Galleones- y sacó un par de monedas del bolsillo.

-¿Le apostaste a que no lo conseguiría?- le dijo Hermione.

-¿Que mejor motivación que el oro? No todos tenemos tu gusto gratuito por el aprendizaje. Mejor usa ese gran cerebro tuyo para hacer dinero-

-Las apuestas son tontas- respondió ruborizándose y negándose a contestar -Creí que tu padre te había quitado tu dinero-

-La bóveda familiar está bloqueada para mi madre y para mí, pero no la casa, dónde guardamos las joyas familiares- respondió sonriendo con malicia -Un par se las vendí a Mundungus Fletcher y otra a Zabinni-

-¿Robaste joyas de la familia de tu padre y luego las vendiste para darle dinero a un Weasley? ¡Este día se pone cada vez mejor!-

-Recuerda este momento la próxima vez que quieras invocar un Patronus-

Mientras bromeaban Harry se dirigieron a pasar el día a Hogsmeade. Habían estado los últimos días estudiando y aprendiendo sin parar. Les contó sobre el bebé que era de Sirius. Estaban tan estupefactos como él -¡Es en serio? ¡Felicidades! Parece que tendrás un pequeño ahijado que cuidar y Draco tendrá un primo segundo- comentó Hermione.

-No sabía que Madame Rosmerta tenía una hermana ¿Es igual de bonita?- preguntó Ron.

-¡Eso no viene al caso Ronald!- le espetó Hermione.

-Tiene el mismo rostro que su hermana pero con cabello negro y se viste como Bill, estilo rebelde- respondió Harry.

-Interesante- dijo el rubio.

-Ojalá la podamos conocer cuando vayamos a Grimmauld Place- agregó Ron y Hermione hizo una mueca de desagrado mientras los miraba a ambos.

-¿De quien hablan?- preguntó Ginny quien se había acercado junto con Daphne y Luna.

-De la hermana de Madame Rosmerta, aparentemente está esperando un bebé de Sirius- le dijo Draco. Y ante ese hecho las tres chicas estaban tan sorprendidas como Harry cuando se enteró.

-¡Esto merece una celebración!-

-¿Una ronda de cerveza de mantequilla?-

-Yo hablaba de algo más fuerte- sugirió Ginny y sacó de su mochila una petaca -¿Whisky de fuego? Daphne se la confiscó a unos chicos de cuarto-

-¡Ginny!- dijo Hermione -¡Eres prefecta no puedes hacer eso! Además sólo tienes quince-

-No seas tan rígida Hermione, sólo será un sorbito para cada uno. Con todo lo que hemos enfrentado, un trago de alcohol sería lo menos peligroso que hemos experimentado-

-Es una buena compensación por el whisky de la familia Black que le diste a mi madre. Sí que le causaste una buena impresión-

-Aprendí bien sobre protocolos y como tratar con las damas de sangre pura de la alta sociedad- le respondió y ambos sonrieron chocando sus vasos en celebración. Luego de un rato de risas y recordar anécdotas pasadas, Harry se empezó a sentir extraño, atontado y débil.

-¿Soy yo o esa bebida era más fuerte de lo que pensé?- preguntó Ron y acto seguido varias figuras encapuchadas se aparecieron allí, en plena luz del día y apuntándoles con sus varitas.

-No hagan ningún movimiento extraño o lo pagarán caro. Potter ven con nosotros-

-¡En tus sueños- gritó Ginny y le tiró la bebida en la cara y luego le lanzó el hechizo de incendio sobre ella. al estar empapado en alcohol, el fuego se amplificó y el sujeto empezó a arder en llamas. Todos intentaban protegerse, pero estaban debilitados por lo que habían consumido.

-¡Desmaius!- gritó Harry pero apenas pudo lanzar un chispazo débil, el cual fue bloqueado fácilmente por uno de ellos.

-¿Eso es todo? Que triste demostración de magia. De haber sabido que era tan fácil habríamos venido por ti hace rato-

-¡Sepárense!- dijo Harry y todos empezaron a correr en varias direcciones. Sabía que él era el objetivo así que debía alejarlos de sus amigos. Y ya que no podía realizar magia correctamente debía utilizar otro método, utilizando sus reflejos en Quidditch esquivaba los ataques, algunas personas empezaron a correr despavoridos al ver a los encapuchados. Afortunadamente otros que había allí lo vieron e intentaron ayudarlo.

-¡Aléjense cobardes!- les dijo una mujer lanzándole un hechizo el cual hizo que uno de ellos terminara en el piso.

-¡No te metas mujer! ¡Avada...! - pero antes que pudiera lanzar el ataque otra persona le había lanzado un botellazo al estilo muggle.

-¡Gracias!- le gritaba él. Pero no podía quedarse, no estaba en condiciones, se sentía cada vez más débil y que sus poderes no estaban al nivel para mantener un duelo contra un mortífago. Siguió corriendo hasta llegar a un local cerrado, no teniendo opción rompió el vidrio y se metió dentro con la esperanza de encontrar algo que lo ayude a salir de esa situación.

-¡Puedes correr pero no esconderte Potter!- le gritó uno de ellos que le seguía el rastro. Harry no sabía que hacer, viendo que no tenía muchas alternativas utilizó toda su energía y enfocó su varita en un balde que había encontrado allí "Merlín que esto funcione" y enfocando todas sus fuerzas intentó encantar el objeto -¡Portus!- pero de su varita salió una simple chispa azul, tuvo que realizarlo dos veces más hasta que el objeto pareció rodearse de un aura azul y luego de vibrar un segundo se detuvo. Lo había logrado, pero se había cansado mucho al realizar ese encantamiento.

Justo en ese momento entraron dos Mortífagos, uno de ellos le lanzó un hechizo que le provocó cortes en el cuerpo -¡No lo mates! ¡Nuestro señor lo quiere con vida!-

-Nos ordenaron "vivo", no dijeron "ileso". Podemos decir que fue sólo un calentamiento a lo que le espera cuando el señor tenebroso le ponga las manos encima. Además Potter y yo tenemos cuentas pendientes-

Harry sentía dolor por las heridas que había recibido, pero no iba darse por vencido -Díganle al cobarde de su amo que si quiere un pedazo de mí, que mueva su mestizo trasero y haga el trabajo sucio como corresponde- y acto seguido tomó el objeto y desapareció de allí.


PRESENTE

Sus ojos empezaron a abrirse lentamente, podía sentir el cuerpo algo adolorido pero se sentía mucho mejor. Cuando se incorporó recordó lo último que había pasado. Se apoyó en la almohada y pudo ver los vendajes que tenía en su hombro y pierna "Estábamos en Hogsmeade con los demás, tomamos sólo un par de tragos de la bebida que Ginny y Daphne habían confiscado. Tenía algo adentro eso sin duda, la pregunta es quién había sido el responsable de adulterarla y cómo logró que dicha bebida terminara en sus manos" se dijo mentalmente. Pero no podía pensar en eso ahora, tenía que volver y ayudar a sus amigos, necesitaba su varita y sus ropas. Vio una botella de agua al lado de su cama y unos bizcochos, no sabía si tomarlos o no, dudando si también estaban envenenados.

Justo en ese momento la puerta de la habitación se abrió -Veo que ya despertaste, pero aún deberías descansar un poco. Afortunadamente tus heridas no eran graves- dijo el joven que había entrado y se sentó en la silla de al lado -Come un poco, están frescos- dijo sirviéndose uno.

-Dudley...yo...¿Qué haces aquí?-

-Podría hacerte la misma pregunta, apareciste en la iglesia con heridas y te desmayaste antes de que pudiera preguntarte. Paso mucho de mi tiempo aquí ayudando con las reuniones y el coro de los niños-

-Debo admitir que es el último lugar en el que esperaba encontrarte- respondió sorprendido.

El adolescente esbozó una sonrisa -Si...yo también-

-¿Cómo terminaste aquí?-

El adolescente tomó aire -Luego de que te marchaste, las cosas empeoraron en casa, papá empezó a beber más de la cuenta, perdió su trabajo y los de servicios sociales vinieron por mí. Me metí en muchos problemas con pandillas y terminé en un reformatorio, pensé que mi vida estaba acabada hasta que conocí al padre Williams, me mostró que había un camino mejor, que Dios tiene un plan para todos, si estamos dispuestos a escuchar. Convenció al juez de que me permitiera continuar mis estudios a cambio de hacer mucho servicio comunitario, además me metió en un programa de deportes. También hice buena amistad con su sobrina- dijo sonrojándose, dando a entender que se había enamorado.

-Suena a que es una chica especial-

-Lo es. Ella y su tío me salvaron de terminar en un camino oscuro- y luego pareció sentirse mal, como si le costara continuar -Harry...yo lo siento mucho...la forma en cómo te traté de niño fue horrible. Te maltrataba, te humillaba, amenazaba a cualquiera de la escuela que quisiese ser tu amigo y nunca hiciste nada para merecerlo. Fui un auténtico cretino. Espero que algún día puedas perdonarme- dijo con voz quebrada.

Harry estaba atónito, no podía creer que el niño abusón y regordete que le hizo la vida imposible durante su niñez se había convertido en un muchacho religioso que ayudaba a su comunidad e intentaba disculparse con él. Vio que su primo estaba siendo realmente sincero -Está bien Dudley. Eso ya quedó atrás- respondió con una pequeña sonrisa.

Su primo parecía aliviado, como si el peso de la culpa y la vergüenza que había cargado por tanto tiempo en sus hombros, se hiciera más liviano -Eres una buena persona, mejor de lo que yo fui. Ahora ¿Me vas a contar que fue lo que te sucedió contigo todos estos años y cómo fue que terminaste en este estado?- Harry le dio un breve resumen de sus últimos años en el colegio: aprendiendo magia, luchando contra magos oscuros, dragones, seres que absorben el alma y muchas otras situaciones más -¡Increíble! Veo que no has tenido tiempo de aburrirte ¿Y ese Lord-como se llame...?-

-Es un brujo malvado que quiere destruirme y a todos los que considera indignos, como los muggles, es decir a los no- magos como tú o aquellos magos cuyos padres no lo sean, como mi amiga Hermione, o mi madre-

-Básicamente una especie de fanático que quiere acabar con aquellos que, según su credo, son "impuros"-

-Así es. Y aparentemente hay una profecía que dice que ambos tendremos que luchar y sólo uno quedará en pie. Por eso ha enviado a sus hombres a hacer el trabajo sucio. De alguna forma lograron que bebiera un trago que hizo que mi magia y mi fuerza disminuyeran y tuve que huir para salvar mi vida-

-Y terminaste aquí, de todos los lugares del mundo ¿Cuáles son las probabilidades? Maneras misteriosas...- dijo mirando hacia arriba.

-Ciertamente. Dudley, necesito mis ropas y mi varita, mis amigos podrían estar en problemas o lastimados- dijo levantándose lentamente. Podía caminar, pero sentía dolor.

-De nada les sirves si estás herido, Espera un poco más, iré a buscar tus ropas que ya deben estar secas. Tenías muchas heridas, pero en un rato podrás irte -Y sacó de su bolsillo su varita y la pequeña bolsa que usaba para guardar varios objetos mágicos -Aquí tienes. Las tomé antes de que alguien más la viera- Y cuando Harry la sostuvo en su mano, ésta emitió un pequeño chispazo, como si varita y amo se hubieran reencontrado después de un largo tiempo.

El muchacho se mordió el labio -Sabes, intenté usarla. Dije algunas palabras mágicas, como las de la televisión, pero nada pasó-

-La magia viene de nosotros, la varita sólo es un conducto que la hace más fácil de realizar o controlar. Aunque algunos magos somos capaces de realizarla sin ella, pero es más difícil, se requiere mucha práctica y entrenamiento-

-Como un gimnasta que necesita practicar con un peso liviano antes de poder levantar algo más solido-

Ante esa lógica Harry se sorprendió -Creo que es la mejor explicación sobre magia que he escuchado de un muggle- dijo sonriendo. Y en ese momento oyeron ruidos.

-Que raro, hoy no había reuniones, tal vez sea alguno de los feligreses. Espérame un segundo- y cuando quedó a solas se reincorporó. Probó hacer un par de hechizos simples, como el iluminador o incendio. Luego intentó el encantamiento levitatorio haciendo su bolsa hechizada volara en el aire. Su alegría fue interrumpida por el sonido de algo que se había roto. Salió lentamente de su habitación y pudo oír unas voces.

-Te lo preguntaré por última vez, muggle, ¿Dónde está el joven?-

-No tengo idea de qué hablan- respondió su primo.

-¿Mentir en la casa de Dios? Mala elección muchacho ¡Crucio!- y el muchacho empezó a retorcerse en el suelo, por el dolor que le infligía el encapuchado. Harry no podía quedarse quieto viendo como otra víctima inocente sufría por protegerlo de esos malditos, pero nada podía hacer. No estaba en plenas condiciones, necesitaría un milagro para darles frente y justo en ese momento una chispa se encendió en su mente, era una medida desesperada pero no tenía opción y metió la mano en su bolsa, rogando que lo que buscaba aún se encontrara allí.

El encapuchado estaba de pie frente a su primo -¿Ya cambiaste de idea o necesitas otra dosis de dolor?-

-¡Púdrete!- respondió enseñándole el dedo del medio -Perdóname padre, por mis pecados- dijo cerrando los ojos.

-¿Terminaste de hacer las paces con tu Dios? Buen viaje- y apuntó su varita dispuesto a acabar con su vida.

-¡Aléjate de él!- le gritó.

-Vaya vaya. Al fin das la cara Potter. No sabes cuánto he esperado este momento- dijo uno de ellos y le enseñó su mano derecha la cual había sido amputada y reemplazada con una de metal -Como decía: Tenemos una cuenta pendiente-

-Harry..¿Qué haces? Vete de aquí- le decía Dudley, pero él no se movió de su lugar.

-Será mejor que se larguen, mientras aún puedan y con las manos que aún conservan-

-Ahórrate las amenazas, sabemos que estás débil y herido ¡Mírate!- le dijo señalando sus vendajes -Hasta este muggle podría acabar contigo. Tu suerte se acabó Potter-

-Oh por el contrario, mi suerte acaba de mejorar muchísimo- y sacó rápidamente su varita la cuál empezó a emitir chispas verdes -La suya, por otro lado, se acaba-


Ginny y los demás estaban ayudando a una mujer y a su hijo a salir de unos escombros que le habían caído de una de las tiendas. Tuvieron suerte que aurores del Ministerio y miembros de la Orden se apareciesen allí y les dieran una mano contra los encapuchados, un par lograron escapar, pero dos fueron abatidos. Aunque no fue gran cosa, ya que eran un par de jóvenes que apenas se habían unido a las filas de Voldemort, uno de ellos se había graduado el año pasado.

Los adultos les dijeron que volviesen al colegio pero se negaron rotundamente, no podían irse sabiendo que Harry podría volver y necesitara ayuda. Afortunadamente ninguno del grupo fue herido de gravedad, más allá de unos lastimones y un susto terrible.

-Pueden quedarse un rato más. Pero apenas se empiece a poner el sol deberán volver al colegio y cumplir con su rutina diaria ¿Está claro?- les dijo el licántropo.

-Ya se han encargado del mortífago y los pocos heridos fueron llevados a San Mungo, pero ninguno parece lastimado gravemente- dijo el rubio quien había hablado con su prima Tonks.

-¿Creen que haya sido capturado?- preguntó Ron.

-¡No seas pesimista! Hablamos de Harry. Sabe como defenderse- replicó Hermione.

-Pero con su magia debilitada...- dijo Ginny sumamente preocupada.

-Estoy segura que él estará bien- agregó Daphne poniéndole la mano en el hombro. La pelirroja puso una expresión rara al sentir el contacto con su amiga.

-Tengan algo de fe- dijo una voz. Y cuando se voltearon vieron a Harry sonriendo. Tenía el rostro cansado, pero lucía mucho mejor que ellos.

-¡Harry!- gritaron todos. Hermione y Ginny fueron corriendo hacia él, abrazándolo con fuerza.

-Lamento haber tardado tanto en volver- Y al notar que la hermana de Ron seguía abrazándolo se puso colorado pero también muy contento, sin saber por qué.

-Ginny ya puedes soltarlo o lo dejarás sin aire- dijo Draco con malicia y la chica se percató de que se había quedado casi pegada a él. Y rápidamente se separó rápidamente, dejándolo recuperar el aliento.

-Ya pareces mamá- comentó Ron -Me alegra ver que estás bien compañero. Nos tenías muy preocupado-

-¿Dónde estabas?- preguntó su amiga.

-Intenté crear un traslador como hizo Dumbledore pero es más difícil de lo que creí. En especial estando debilitado, no conseguí que me transporte a San Mungo pero tuve suerte y si logré que me llevara a Londres. Me escondí en una iglesia, y por casualidades del destino era justo en la que trabaja mi primo Dudley-

-¿Dudley? ¿Ese primo muggle que te molestaba siempre?-

-El mismo, pero ha cambiado mucho estos años. Se disculpó conmigo por cómo me había tratado y curó mis heridas. Soportó la maldición Cruciatus y estuvo dispuesto a dejarse matar antes que decirles a esos cobardes dónde estaba. Pero ya me encargué de ellos, llamé a Dobby para que le avise al Dumbledore y le cuente todo para que fuesen envié a miembros de la Orden a encargarse de llevarlos a Azkaban-

-¿Cómo fue que pudiste pelear contra ellos estando en ese estado? Nosotros recién empezamos a sentir que los efectos de la bebida pasaban-

-Un poco de habilidad, y una pequeña ayuda extra- y sacó de su bolsillo dos pequeños frascos vacíos -Poción herbovitalizante más un trago extra de Felix Felicis-

-¡Increíble! Ésos no tuvieron oportunidad alguna contra semejantes armas-

-La primera aún tengo un par extra por si acaso, lamentablemente tuve que utilizar el premio del profesor Slughorn, pero valió la pena-

-Ahora podemos volver al colegio y enfocarnos en los deberes- dijo Hermione.

-Mejor pensemos en averiguar de dónde salió esa bebida adulterada. Necesitamos saber a quién se la confiscaron las chicas y luego que ese estudiante nos diga quien se la dio-

-No es necesario. Sé quien fue- respondió Ginny y y todos la miraran sorprendidos. La pelirroja se volteó hacia su compañera mirándola seriamente -¿No es cierto Daphne?- y antes que la chica reaccione, le apuntó con su varita -¡Inarceous!- y la rubia quedó atrapada en unas cuerdas dejándola inmovilizada y le quitó la varita del bolsillo.

-¿Qué estás haciendo? ¡Perdiste la razón! Daphne es nuestra amiga - reclamó su hermano. Todos estaban sorprendidos ante tal acusación.

-Ginny, no se que crees...pero te equivocas...- decía la Ravenclaw, sudaba y lucía muy nerviosa.

-Cuando Harry volvió todos estábamos contentos y aliviados. Tú eras la única que se sentía culpable y asustada. Primero pensé que era la culpa por haber sido la que me dio la botella, pero sentí algo más cuando me tocaste- tomó aire y continuó -¿No se la confiscaste a nadie cierto? No intentes negarlo, puedo percibir tu miedo y vergüenza ahora- le dijo en tono frío. La chica lucía atemorizante.

-¿A qué te refieres con eso de "percibir"?- preguntó Ron.

En ese momento un pensamiento atravesó la mente de Harry. No sabía si era la poción de la suerte actuando y haciendo que su cerebro trabaje mejor o el hecho de que ya había visto ese tipo de habilidad antes. En su director y en el mismo Voldemort -Ginny ¿Puedes...hacer Legeremancia?- preguntó sorprendido.

-¡¿Cómo?!- gritaron los demás. La miraban esperando a que la chica dijera que era imposible, pero sólo asintió.

-¿Desde cuándo?-

-Poco después de lo de Sirius. Tenía jaquecas y sentía voces, como si murmuraran cerca mío. Creí que estaba enloqueciendo, pero el profesor Snape me dijo que era una señal de que ese poder estaba surgiendo y éstas últimas semanas empezó a darme clases particulares. Dijo que una vez que la domine por completo podré empezar a aprender Oclumancia-

-¡Increíble!- comentó Ron, olvidándose por un momento de la traición de la chica.

-¿Por qué lo hiciste Daphne? Creí que éramos amigos-

-No lo entiendes, ellos...¡Tienen a mi hermana!-

-¿Tienes una hermana? Nunca la mencionaste ¿Está en Howgarts?-

-Es una Squib, o al menos casi siempre. Normlamente es incapaz de hacer magia, aunque a veces parece capaz de realizarla sin problema pero le cuesta mucho. Su nombre es Rebecca-

-¿Que más nos has ocultado?-

-Anda, diles tu verdadero nombre- le dijo Malfoy -El nombre de tu padre-

La chica miraba el suelo, avergonzada y sollozando -Lestrange. Mi padre es Rabastan Lestrange-

-El hermano de Rodolphus Lestrange, marido de Bellatrix- agregó el rubio.

-¡Tú lo sabías! ¿Por qué nunca nos lo dijiste?-

-No me correspondía a mí decírselo y hasta donde sabía ella y su hermana nunca han tenido relación con su padre-

-Así era, mi madre murió al darnos a luz a mi hermana y a mí. Fuimos criadas por nuestra abuela. La única vez que vi a mi padre fue cuando era niña. Había ido a averiguar si mi hermana y yo éramos brujas. Ella rara vez mostraba signos de magia pero yo sí. Para protegernos le dijo que ambas habíamos nacido sin magia y nos hizo beber una pócima para anular nuestros poderes, de esa forma no tendría ningún interés en nosotras. Fue durante la batalla del departamento de misterios que me lo crucé, llevaba máscara así que no sabía que era él, pero me reconoció enseguida, según mi abuela mi hermana y yo somos el vivo retrato de mi madre. Fue durante el verano que se aparecieron en mi casa. Mataron a mi abuela y se llevaron a Becca a una cabaña que tiene la familia Lestrange y si no hacía lo que me pedían, le harían lo mismo con ella- respondió con lágrimas.

Harry estaba con muchas emociones encima, estaba enojado por la traición de su amiga, con quien había compartido tantas cosas. Habían estado juntos en el ED contra Umbridge, había luchado a su lado contra las fuerzas oscuras. Pero también sentía pena por ella, su padre era un monstruo que nunca mostró interés en su hija hasta que supo que era bruja, su hermana quien nació sin poder controlar magia fue secuestrada, y la mujer que la crio y amó como si fuera su madre fue asesinada. Tomó suspiro y se acercó -Se supone que somos un equipo Daphne, parte de ello es la confianza. Todos tenemos derecho a tener secretos, pero no cuando eso afecta a los demás y los pone en peligro. Pensé que lo sabías, eres lista, como todos los de tu casa- le decía con enojo, mezclado con decepción y tristeza.

-Lo siento mucho Harry. Créeme que no quería nada de esto. Sé que mi familia ha causado mucho daño y pensé...pensé que pensarían que era igual que ellos, que al saberlo no volverían a hablarme o que si no hacía lo que decían ella moriría-

-¿Por qué pensarías eso? Si hasta aceptamos a Malfoy- dijo Ron -Sin ofender- agregó rápidamente.

-Para nada-

-No somos como ellos. Nunca te juzgaríamos por lo que los Lestrange hicieran, de la misma forma que no juzgaríamos a Draco por las cosas que su padre hizo. Ya deberías saberlo- respondió seriamente y luego se volvió hacia Ginny -Libérala-

-¿Hablas en serio? ¡Acaba de confesar que nos traicionó!-

-No lo hizo por que le pagaran o porque fuese una fiel seguidora como Barty Crouch Jr, que trabajaba voluntariamente para Voldemort. Lo hizo para proteger a su hermana, ahora necesito que me digas dónde queda esa cabaña y cómo llegar ahí. La traeremos de vuelta-

-No sé donde queda. Sólo fui una sola vez, era parecida a la casa de Draco, con vista al río. No tengo idea de cómo llegar, lo juro-

-Si la casa está a nombre de tu padre o su familia entonces debe haber un registro de su dirección en el Ministerio. Cualquier propiedad en donde habite un mago debe estar registrada para que en caso de detectar magia sepan quien fue el que la realizó o también en Gringotts si quisiesen hacer una inversión inmobiliaria fuera del radar, para evitar pagar impuestos- sugirió Hermione y todos quedaron sorprendidos ante tal brillante idea.

-Perfecto. Iré al colegio, aún me quedan un par de horas de suerte líquida así que las aprovecharé- y antes de marcharse de allí se volvió hacia la chica, que aún estaba en el piso -Debiste confiar más en nosotros Daphne. Eso significa ser parte de un equipo-

-¿Y que haremos con ella?-

-Pónganse en contacto con los de la Orden. Yo iré con Dumbledore y le daré un breve resumen para que salgamos cuanto antes -¡Accio escoba!- y cuando llegó el regalo que Sirius le había dado se subió y emprendió vuelo con rapidez hacia el colegio.

Horas despúes Dumbledore y Harry volvieron la hermana de la chica. Habían dado aviso al Ministerio sobre el secuestro de la hermana de Daphne a manos de Mortífagos y en cuanto obtuvieron información sobre los bienes y propiedades de la familia Lestrange y enviaron aurores, acompañados por miembros de la Orden. La chica fue encontrada viva, y aunque estaba algo mal alimentada y traumada por la experiencia, se pondría bien. Le aseguraron a su compañera que una vez que se mejore, le conseguirían ayuda de especialistas para que pueda controlar su magia o al menos mantenerla bajo control. Daphne no iría a Azkaban por lo que hizo, ni tampoco sería expulsada, pero tendría castigo todos los fines de semana hasta que termine el año escolar y sólo se le permitiría usar su varita bajo supervisión.

-Acepto completamente las consecuencias profesor. Fui una tonta, Harry tenía, razón debí confiar en mis amigos. Después de todo lo que hemos pasado...- dijo cabizbaja y avergonzada.

-Ciertamente le espera un largo y difícil camino para volver a recuperar esa relación. Le aconsejo que se concentre en sus estudios, deles algo de tiempo. Todos merecen una segunda oportunidad, eventualmente esa herida se cerrará y podrán dejar esto atrás- le dijo el director antes de que la chica se retirara.


Las últimas semanas habían pasado rápidamente. La navidad se estaba acercando y capas de nieve se veían por todo los árboles y alrededores del colegio, Hagrid ya había colocado el enorme árbol en el Gran Comedor mientras Flitwick hacía levitar los adornos.

Aún seguían sin hablarse con Daphne, pero por suerte la veían poco. Ya que casi todas las clases las debía realizar sola y controlada por el Jefe de su casa. Slytherin había ganado contra Hufflepuff y Griffindor contra Ravenclaw. Sólo faltaba la gran final y la vieja rivalidad entre ambas casas harían que el último partido sea más estimulante. Luego de la victoria de los leones vieron a Ron y a sus compañeros festejar.

-Que disfruten mientras puedan, en unas semanas estaremos nosotros así, sosteniendo el trofeo- comentó Draco mientras terminaba de escribir sobre su pergamino.

-Obviamente, con Harry de capitán, yo de buscadora y a ti como guardián. Será tan fácil como lanzar el hechizo "Lumos" y ¡Oh!...- exclamó Ginny y luego se voltearon y vieron a una chica de Griffindor que tomó a Ron por el rostro y lo besó sin previo aviso.

-Esa chica tiene pésimo gusto- comentó el rubio y luego se volteó para ver la reacción de Hermione. La chica no parecía feliz al ver a su amigo besándose con su compañera.

-Deberían tener cuidado- les dijo Hermione quien intentaba concentrarse en su libro -Oí a algunas chicas en los baños hablando de darles poción de amor que compraron a Fred y George y colocarlas en chocolates para dársela a los chicos en San Valentín. Romilda Vane decía que le daría algunos a Harry y Parkinson a Draco.

-¿En serio? ¡Vaya!- preguntó Harry sorprendido y sintiéndose halagado de que alguien se tome tantas molestias sólo para que él se fije en ella.

-¡Despierta Harry! Sólo le interesas porque eres famoso y piensa que eres "El elegido"-

-Pero si lo soy- dijo sonriendo con picardía y la chica le pegó con el libro en el brazo.

-¿Quieres que te pase lo mismo que al padre de Ryddle?-y al recordarle ese detalle volvió a la realidad. Como siempre, su amiga era su cable a tierra.

-Perdón. Prometo tener cuidado. Entonces ¿Irás a tu casa para Navidad?-

-Si, vendrán parientes y haremos una reunión en casa de mi abuela ¿Ustedes que harán?-

-Alquilamos un par de departamentos y los encantamos para conectarlos entre sí. Sólo serán unos días-

-¿No es peligroso?-

-Dumbledore, Moody y los demás tomaron todas las precauciones, excepto por el encantamiento Fidelio. Las chimeneas están bloqueadas, hacemos preguntas personales cuando viene alguien para cerciorarnos que es realmente quien dice ser, le aplicamos encantamientos para anular la maldición Imperius y hay una barrera mágica que anula la poción multijugos y como toque extra si alguien que lleva la marca tenebrosa se acerca a la puerta, todas las alarmas se activarán-

-¡Brillante! Dumbledore es un genio-

-En realidad lo de la marca tenebrosa fue idea del profesor Snape- respondió no muy entusiasmado. Nuevamente, a pesar del disgusto que le tenía a ese hombre, probaba ser de gran ayuda.

-Si quieres puedes ir al otro día. Hay lugar de sobra y probablemente comida también-

-Será una gran bullicio, entre todos los Weasleys, Draco con su madre-

-También invité a Madame Rosmerta y a su hermana-

-Me agradan, son simpáticas- dijo Draco.

-Querrás decir bonitas, como "Flerrrg"- comentó Ginny -Quien lamentablemente también vendrá. Mama quería que venga Tonks, aún alberga esperanzas de que Bill y ella terminen juntos.

-Lo bueno es que si eso pasa, ya no tendrás que soportarla como cuñada y ella estará soltera- respondió sonriendo. Harry notó como Hermione fruncía el seño, igual que cuando vio a Ron besarse con la chica.

Había llegado el día de nochebuena y ya casi todos estaban presentes. Por primera vez la señora Weasley no tuvo que encargarse de la comida ya que los elfos lo hicieron casi todo, aunque en más de una ocasión se ofreció a ayudarlos. Pero al rato estaba sentada tomando una copa de vino con la madre de Draco. Los gemelos le mostraban sus productos a Madame Rosmerta y a su hermana Lucille, quienes se reían con fuerza. Les decían que no veían la hora de conocer al próximo alborotador del colegio que siga con el legado que su padre, el cual ellos continuaron con honra.

-Fuiste muy amable al invitarnos a tu casa "Haggy"- le había dicho Fleur quien al entrar lo saludó dándole un beso en ambas mejillas -Bill vendrá pronto del "tgabajo". Han estado todos muy ocupados-

-Cuantos más mejor- respondió sonrojado por el saludo.

-No es asunto tuyo Ronald- escuchó decirle Ginny a su hermano enojada.

-¿Qué sucede ahora?- preguntó su madre.

-Sólo le preguntaba de dónde había sacado eso- respondió Ron señalando la pequeña pulsera de oro que llevaba en la muñeca, la cual tenía forma de serpiente, con ojos de rubíes.

-Fue un regalo de navidad de un compañero de escuela. Nada más-

-¿Fue de Zabinni no es así? Primero chocolates, la planta y ahora esto-

-¿De casualidad no es una de las joyas de tu abuela Draco?- le preguntó Narcissa a su hijo luego de ver el objeto de cerca.

-Se la vendí a Zabinni. Debí imaginar que era para dársela a ella, a él no le quedaría bien- dijo son sarcasmo.

-Deberías devolvérselo o al menos dárselo a la señora Black. No debiste aceptar el regalo Ginny, ahora pensará que le gustas también, además debo advertirte que los muchachos de esa edad tienen ciertas pretensiones- le advirtió su madre. La chica la miró a los ojos como si intentara hipnotizarla y luego se sonrojó -¡Merlín mamá! No voy a besarlo ni a hacer ESO, sólo porque me dio un pedazo de joyería ¡No soy una cualquiera!- replicó ofendida.

Su madre se puso tan roja como su cabello ante esa respuesta y luego recobró la compostura -¡El hecho de que ahora puedas hacer Legeremancia no quiere decir que debas usarla a cada rato y menos con tu propia madre!- le espetó.

-Lo siento, a veces se activa sin querer- respondió con falsa inocencia -Sólo la usaré unos días. Luego la devolveré, no quiero que piense que sólo le hablaba para que me regale cosas brillantes, no soy de ésas. Intentaré ser sutil y amable para no herir sus sentimientos -y luego miró el objeto -Aunque no negarás que me queda bonito-

-Mejor en tu muñeca que en una casa de empeños o en manos de Mundungus Fletcher- le dijo Harry recordando lo que ese ladrón de poca monta hacía con tesoros ajenos.

-Disculpa ¿Tu madre acaba de decir que puede hacer Legeremancia?- le preguntó Narcissa Black sorprendida.

-Si señora, aunque aún tengo mucho que practicar para poder dominarla completamente, pero estoy yendo por buen camino. El profesor Snape dijo que dentro de poco ya no necesitaré que me asista y podré aprender su rama opuesta, es decir, la Oclumancia. Y me dijo, Harry, que te recuerde que no olvides practicarla a diario-

-Estoy impresionada, tan joven y con tanto talento. Y muy bonita también, de lo contrario no tendrías pretendientes haciéndote regalos costosos- y la pelirroja se sonrojó por los halagos, mientras la mujer se volteaba hacia dónde estaba su hijo -Éste es el tipo de jovencita a la que deberías llevar a una cita Draco. Alguien con tanto potencial, sería perfecta para ti-

-Madre, por favor- respondió intentando no abochornarse.

-Pienso lo mismo, un muchacho tan encantador y apuesto como el suyo...sería terrible desperdicio verlo sin pareja- agregó la señora Weasley mirando a ambos.

-¡Arggg! ¡Eres imposible mamá!- respondió su hija y se fue a sentarse al otro lado de la mesa.

-¿Es idea mía o intentan emparejarlos?- le preguntó Ron a Harry -¿Te imaginas a Draco como mi cuñado?- bromeó él.

-Es mejor que Zabinni o Corner- respondió sintiéndose raro al pensar en esa escena. En ese momento el timbre sonó y eso lo sacó de sus pensamientos. Cuando fue hacia la puerta y revisó por el el ojo de la mirilla, se sorprendió al ver a Percy Weasley junto al mismísimo ministro de Magia, Rufus Scrimgeour, quien había sido nombrado recientemente, según las últimas ediciones de "El Profeta" que había leído.

-¿Quien es Harry?- pregunto la señora Weasley y al ver a su hijo parado en la puerta con su jefe la mujer quedó estupefacta -Percy...- y en ese momento sus hermanos y el resto se acercaron a la puerta, nadie dijo nada durante unos segundos hasta que él joven habló.

-Feliz navidad madre- dijo formalmente. Su madre se le acercó y lo abrazó con fuerza, como hacía con todos.

-Señora Weasley ¡Las precauciones!- le recordó Harry y la mujer se separó rápidamente y les hicieron las revisiones necesarias para cerciorarse.

-Es bueno ver que los panfletos que mandamos a imprimir fueron tomados en serio. Lamentamos interrumpir, Percy y yo estábamos por el vecindario, cosas del trabajo, y no pudo evitar la tentación de venir a saludarlos y desearles feliz navidad-

-¡Adelante, adelante señor Ministro! ¡Coma algo de pavo, o beba una copa de vino!-

-No, no. Gracias por su generosa hospitalidad señora. Ahora mientras ustedes se ponen al día, me gustaría charlar cinco minutos con éste joven- le dijo señalando a Harry -Sólo será un momento- y fueron hacia la puerta. El hombre habló de temas frívolos hasta que surgió el verdadero motivo de su visita. Empezó a sugerirle que sería buena idea si la gente lo viera entrar y salir del Ministerio de vez en cuando, dar la impresión de que trabajan codo a codo contra las fuerzas oscuras. E incluso le ofreció un par de guardaespaldas para que no volviera a ocurrir lo del incidente de hace poco.

-¿Eso no haría parecer como que estoy de acuerdo con sus políticas?-

-Bueno sí, es la idea. Levantar la moral de la gente, ver como el gran Harry Potter combate valientemente junto a hombres y mujeres dedicados a las fuerzas del bien. Dolores Umbridge dijo que querías ser Auror, bueno eso puede solucionarse fácilmente- y ante la mención de esa mujer, la sangre de Harry empezó a hervir ¿Esa horrible mujer todavía trabajaba para el Ministerio? -Entonces ¿Qué piensas?-

-Si, bueno. Temo que deberé rechazar la oferta señor Ministro. No me gusta lo que hicieron con Stan Shunpike por ejemplo- respondió, recordando que hace poco habían arrestado y enviado a Azkaban al joven atolondrado que trabajaba en el Autobús Noctámbulo, sólo porque lo oyeron presumir de ser un espía doble para impresionar a unas chicas.

El rostro del hombre empezó a endurecerse -No espero que lo entiendas. Son tiempos difíciles, hay que tomar ciertas medidas, sólo tienes dieciséis años...-

-Dumbledore tiene muchos años más y él también opina que no deberían haber encerrado a un pobre diablo, sólo porque intentaba ligar-

Cualquier rastro de cordialidad que había, desapareció totalmente del hombre y por fin hablaba con sinceridad -Ya veo. ¿Quieres desligarte del Ministerio igual que Dumbledore tu héroe?-

-No me gusta ser utilizado-

-¡Algunos piensan que es tu deber, como miembro de la comunidad mágica y futuro auror, dejar que el Ministerio te use!-

-Y hay otros que pensamos que es su deber verificar que alguien es verdaderamente culpable, antes de enviarlo a Azkaban, como hicieron con Sirius Black ¿Nunca hacen las cosas a medias verdad? O tenemos a Fudge que fingía que todo estaba bien mientras la gente desaparecía y moría bajo sus narices o lo tenemos a usted que encierra a cualquiera para darle a la gente una falsa sensación de seguridad y hacer creer que "El elegido" trabaja con usted. Yo no olvido señor Ministro todo lo que hizo el Ministerio durante el año pasado. Perdiendo el tiempo acusando al director de querer armar su propio ejército para tomar el poder, mientras Mortífagos huían de Azkaban y otros se paseaban bajo sus narices.

Se quedaron en silencio durante unos segundos hasta que el hombre habló -El director hizo un buen trabajo contigo ¿Leal a Dumbledore hasta el final?-

-Así es, me alegro que hayamos dejado eso en claro-

-Pronto descubrirás de lo equivocado que estabas al rechazar la ayuda del Ministerio y las personas que trabajamos allí Potter- le dijo en tono amenazador -Pensé que los Slyhterins eran astutos, pero veo que tienes mucho carácter impulsivo, como los de tu casa rival- y ante ese comentario Harry recordó que fue por culpa de ese lado suyo que se metía en problemas innecesarios, por ello fue que Voldemort lo manipuló y su padrino había muerto.

-Tal vez podamos llegar a un arreglo-

-Sabía que eras listo ¿Qué deseas? ¿Una medalla? ¿Alguna Orden de Merlín?-

-Para empezar que dejen salir a Stan Shunpike y segundo que echen a Dolores Umbridge o al menos mantenerla bien lejos de cualquier puesto de poder-

-Esa mujer lleva años trabajando para el Ministerio, siempre ha sido muy competente y leal-

-Y supongo que también sabe que ella me confesó en persona que fue la que envió Dementores a atacarme antes del inicio de clases del año pasado para callarme, y que por el sólo hecho de defenderme tuve que ir a una audiencia como a un criminal. También Amenazó con lanzarme la maldición Cruciatus si no le decía dónde había huido Dumbledore durante su deserción y no olvidemos el regalo que me dejó- se arremangó la camisa y le mostró la frase "No debo decir mentiras" aún grabada en su piel -Y no sólo a mí. Cualquier estudiante que mostrara apoyo por mí o Dumbledore y mencionara el tema de Voldemort y sus Mortífagos era castigado de la misma forma-

El hombre estaba sorprendido -No lo sabía, sólo supe lo que me contó Fudge-

-Si, estoy seguro que no quería sumar más errores a su currículum-

-Tienes mi palabra que será removida de su cargo, junto con una investigación y recibirá el peso de la ley por abuso hacia sus estudiantes-

-Eso espero-

-Tendrás más noticias mías más adelante. Espero que sea el inicio de una buena y fructífera relación-

-Váyase a la mierda- le dijo en Pársel, haciendo que el hombre retrocediera sorprendido un momento y luego le preguntara que dijo -Sólo dije "Feliz navidad"-

-Sí, estoy seguro- respondió con sarcasmo y luego dijo algo en un idioma que Harry no conocía -Yo también hablo otras lenguas. La diferencia es que no nací con esa habilidad, tuve que estudiar duro y practicar mucho antes de dominarlas. Dile a mi asistente que lo espero en mi despacho- y se marchó de allí.

-Políticos...- murmuró y empezó a pensar que tal vez no sería mala idea aprender un idioma nuevo. No es algo que puedas conseguir con magia sino entrenando su cerebro y memoria. Cuando volvió a entrar al salón vio a Percy discutir con Draco quien le recriminaba por el verdadero motivo que había ido a verlos en navidad.

-Que conveniente para ti ¿De repente recordaste que tienes una increíble familia que se lleva muy bien con Harry Potter, a quien el Ministro buscaba para incluir en su agenda?-

-No te metas en asuntos que no te conciernen Malfoy. Mejor búscate tu propia familia- le dijo haciendo énfasis en lo último sabiendo que, gracias a los rumores que circulaban, su padre lo había repudiado.

-¡Cierra la boca Percy!- gritó uno. Y cuando se voltearon quedaron atónitos al ver al mismo Ronald Weasley. Si todos estaban sorprendidos con su accionar, nadie lo estaba tanto como el otro pelirrojo

-Ron... ¿Estás defendiendo a ËSTE?-

Su hermano tomó aire, como si le costara admitirlo -Sí, lo estoy. Porque a diferencia de ti, él se lo ganó. Estuvo con nosotros desde primer año cuando recuperamos la piedra filosofal de Quirrell, igual que en segundo cuando fuimos al bosque prohibido y entramos a la Cámara Secreta para salvar a Ginny y muchas otras veces más. El año pasado mientras tú tomabas notas y le lamías las botas a Fudge, él peleó valientemente a nuestro lado en el Ministerio contra Mortífagos y su propio padre. Y cuando nos atacaron en Hogsmeade, a pesar de estar debilitado, continuó dando batalla y protegiendo a nuestra hermana y a Hermione-

-Mas bien fue al revés- dijo Ginny en voz baja.

-Shhh, déjalo continuar- respondió el rubio sonriendo, quien seguía presenciando la escena.

Ron seguía acusando a su hermano de anteponer su trabajo y ambiciones personales por sobre su propia familia y lo que era lo correcto. Que ésa no era la forma en que los habían criado. Luego miró a su eterno rival e hizo una sonrisa forzada -Él es más Griffindor de lo que tú nunca serás- y ante ese comentario todos quedaron estupefactos. El joven no dijo ninguna palabra y se retiró de allí sin siquiera despedirse.

-¿Acabas de decir que soy valiente y heroico? Estoy conmovido- bromeó Draco mientras se pasaba el índice por el ojo fingiendo secarse una lágrima.

-¿Tienes idea de lo sucio que me sentí después de decir eso?-

-¡Por favor! ¡Terminen con la farsa y ya bésense de una vez! No hay que desperdiciarlos- dijo Ginny señalando a los adornos de muérdago que casualmente estaban colgados arriba. Tanto su hermano como su amigo la miraban con la mirada en llamas mientras el resto se partía de risa. -Estoy orgullosa de ver que estés madurando Ronald. Feliz navidad- y le dio un beso en la mejilla, luego le dio un golpe amistoso al rubio y fueron a continuar la fiesta con los gemelos.

-Dígame que tiene otra como ella, soltera en lo posible- le dijo la señora Black a la madre de Ron, intentando animarla después de lo que su hijo díscolo había provocado al irse sin saludar, en vez de reconciliarse como ella pensó que iba a suceder.

-Mi Ginny es única, igual que el suyo- respondió sonriendo secándose una lágrima.

-¿Me acompaña para un té "especial"?-

-Será un placer- y ambas fueron a la cocina dónde estaban los elfos. Mientras el bullicio volvía al lugar.

-"Y yo que pensé que la navidad se estaba echando a perder"- pensó Harry. La noche apenas había empezado, igual que los festejos.


Harry se encontraba saliendo del despacho del director, le había mostrado otro recuerdo de Voldemort durante sus años de estudiante. Ya de joven parecía rodearse de un pequeño grupo de seguidores, los primeros Mortífagos. El director le habló sobre el nuevo Ministro y le pidió disculpas que le interrumpiera su cena de Navidad. Harry le dijo que no importaba, son tiempos difíciles y que a veces uno debe hacer alianzas con personas que no le agradan y que prefería a alguien ambicioso y competente como el ministro actual, antes que un cobarde como Fudge o un infiltrado de Voldemort como lo sería Lucius Malfoy si hubiera sido designado como para el cargo. Iba perdido en sus pensamientos y sin querer chocó con la profesora de Adivinación -Lo siento profesora, estaba distraído-

-¿Con la cabeza en las estrellas? Me pasa seguido, suelo ir a pasear por los últimos pisos y procuro encontrar un lugar para ordenar mis pensamientos-

-¿Se refiere a la Sala de Menesteres?-

La mujer lo miró sorprendido-Veo que encontraste ese lugar especial. No muchos saben de su existencia. Aún recuerdo cuando la descubrí, fue mi primer semana como profesora. Estaba tan sorprendida cuando el director me aceptó, ya que durante nuestra entrevista no pareció muy entusiasmado en que impartiera mi asignatura. Durante un segundo perdí el conocimiento y cuando desperté estaba encantado en aceptarme. Recuerdo que en la taberna también estaba el profesor Snape allí, sin querer nos había interrumpido. Tal vez también quería postularse para dar clases, en esa época aún no era el profesor de pociones-

En ese momento un sombrío pensamiento apareció en la mente de Harry -¿El profesor Snape estaba allí esa noche?-

-Sí, sí. Cabeza de Puerco siempre ha tenido clientela diversa, tal vez porque sus precios son mejores que "Las Tres escobas"- pero Harry había dejado de prestarle atención, se excusó y volvió corriendo hacia la oficina del director.

El hombre estaba terminando de escribir unas cartas y cuando lo vio esbozó una sonrisa -Harry muchacho. No esperaba que volvieras tan pronto ¿Sucede algo?-

-¿Fue Snape no es así?-

-"Profesor Snape"- le corrigió -Temo que deberás ser más específico-

-¡Él fue quien le contó a Voldemort sobre la profecía!-

El hombre lo miró sorprendido pero lo disimulaba -¿Cómo lo sabes?-

-Eso no importa ¡¿Por qué no me lo dijo?!-

-Fue hace mucho tiempo Harry, debes entender que...-

-¡¿Entender qué?! ¿Qué por su culpa mis padres fueron asesinados? Si el no le hubiese contado, Voldemort nunca los habría perseguido-

-Cometió un error Harry, como cualquier ser humano. Puedo asegurarte que se arrepintió profundamente de ello-

-¿Lo dice en serio? Sabe muy bien lo mucho que él odiaba a mi padre, por todas las cosas que le hizo en el colegio. Y no olvidemos que llamó a mi madre "sangre impura"- bramó.

-Te agradecería que no uses esa palabra, es muy ofensiva-

-Sí, lo es ¿Cómo puede confiar en ese hombre después de todo lo que hizo? -

-No puedo decírtelo. Sólo puedo decirte que es una historia compleja y sólo has visto una pequeña parte de ella-

-Entonces cuéntemela del todo, sin omisiones, ni información a medias , lo quiero saber todo ¿Cómo espera que yo confíe en el hombre que puso un blanco sobre mis padres? Deje de tratarme como a un niño y dígame la verdad, no me importa que tan amarga o dolorosa sea. A estas alturas creo que me lo he ganado, por favor- le dijo en tono desafiante y suplicante.

El anciano director dio un largo suspiro, colocó su varita en la sien derecha y sacó un grueso hilo de recuerdo y lo colocó en el pensadero -Estaré afuera- y lo dejó a solas.

Harry tomó aire, no sabía con que esperaba encontrarse. Pero no iba a echarse atrás, él pidió la verdad y ahora la tenía frente suyo. Metió la cabeza en el objeto mágico y volvió a aparecerse dentro de los recuerdos del director. Vio a la niña que era su madre junto a un joven Snape, ambos estaban esperando ser seleccionados por el sombrero. Su madre fue enviada a Griffindor mientras que el otro a Slytherin, luego volvió a verlos más crecidos, cada uno con sus respectivos colores pero manteniendo la amistad y juntándose, como hacían él y Hermione. Veía como la versión adolescente de su padre y sus amigos molestaban y se burlaban del joven Snape y no podía evitar volver a sentir pena y vergüenza. Luego vio a sus padres estar sentados en el Gran salón, ya de novios, muy acaramelados mientras Snape los observaba desde lejos con extremo odio.

Luego el recuerdo cambió de lugar y apareció en un lugar abandonado, cerca del mar -¡No me mate! Soy yo- gritaba Snape adulto.

-Ahh Severus ¿Vienes a traerme un mensaje de tu amo?-

-Él no sabe que estoy aquí ¡Por favor escúcheme! Es sobre la profecía-

-Sí, estoy seguro que ahora está informado gracias a tu inoportuna presencia en "Cabeza de Puerco" y ha empezado a tomar medidas para evitar su destino-

-¡El cree que es el hijo de ella! ¡Debe ayudarla!-

-Un poco tarde para remordimientos. Me sorprende que no le hayas pedido que la deje con vida y sólo se encargue de su esposo e hijo-

-Ya...ya se lo he pedido- respondió avergonzado.

-Me das asco- dijo el Dumbledore del recuerdo. Harry estaba sorprendido, nunca había visto a su director tratar así a alguien. Ni siquiera a Barty Crouch cuando suplantó a Moody o al cretino pomposo de Fudge cuando no aceptaba que Voldemort había vuelto -¿No te importa que el niño y su padre mueran con tal de que obtengas lo que quieres?-

-Por favor ayúdela. A todos-

-¿Y que me darás a cambio?-

-Por Lily...Lo que sea...- y allí Harry empezó a entender. Siempre creyó que él hombre sólo odiaba a su padre, y tenía motivos de sobra para hacerlo, pero también pudo ver lo que sentía por su madre y el porqué del desprecio del profesor hacia James Potter y todo lo que le recordase a él. La persona que más detestaba, se terminó casando con la mujer que amaba. Una píldora difícil de tragar, para cualquiera.

El recuerdo volvió a cambiar y estaban los dos adultos en la oficina del director. Snape se veía triste y le reclamaba a Dumbledore del hecho que Lily había muerto. El director le respondió que confiaron en la persona equivocada, refiriéndose a Peter Pettrigrew -El niño sobrevivió, tiene los ojos de su madre. Estoy seguro que los recuerdas-

-¡Basta! ¡Ella murió! ¿Qué sentido tiene hablar de ello?-

-El bebé necesitará protección-

-¿Protección de qué? ¡El señor tenebroso ha muerto!-

-Volverá. Y deberemos estar preparados para ello. Si realmente la amabas entonces me ayudarás a protegerlo ¿Lo harás?-

El hombre pareció dudar -Prométamelo, que nadie nunca lo sabrá-

-Prometo Severus, que nunca revelaré lo mejor de ti-

Las escenas seguían cambiando, luego vio a Snape quejarse porque él había terminado en Slytherin y que era igual a su padre. El director le respondió que sólo veía lo que quería, ya que según los otros profesores era un estudiante dotado, humilde y parecía llevarse bien con hijos de muggles. Algo poco común para alguien de esa casa y le pidió que vigilara de cerca a Quirrell.

La imagen volvió a cambiar y se encontraban de nuevo en el despacho -¿Estas seguro de ello?-

-¡Completamente! Potter puede hacer magia sin varita. No estaba seguro al principio, pero es innegable-

-Ya veo-

-No parece sorprendido de ello-

-Imaginé que Harry desarrollaría esa habilidad eventualmente. Quizás también logre desarrollar la habilidad de la animagia como hizo su padre en sus días de estudiante. Aunque admito que no esperaba que sucediera tan pronto-

-Genial, otra cosa sobre la que puede presumir con su club de admiradores-

-Sigues viendo a James en lugar de Harry. Puede que su rostro y, debo agregar, su desdén por las reglas llevan la firma de su padre, pero su corazón y compasión hacia los demás claramente es algo que sólo su madre poseía-

-¿Por qué debo enseñarle Oclumancia? Es tan impulsivo y temperamental que dudo que pueda siquiera concentrarse en cerrar su mente-

-Esperemos que lo logre-

La imagen volvió a cambiar -¿Cómo se encuentra la chica?-

-Estará bien. Los sanadores le harán todas las pruebas necesarias-

-Tiemblo de pensar lo que hubiera pasado si la suerte no hubiese estado de su lado. Fue una jugada arriesgada por parte de Voldemort enviar a sus sirvientes a plena luz del día y también muy bajo y desesperado, utilizar a una joven inocente. Pero eso confirma mis sospechas-

-¿Qué sospechas?-

-La guerra vendrá pronto y Harry está casi listo y él lo sabe. Si podía quitarlo de en medio antes de la batalla, ya tendría la victoria de antemano-

-¿En serio cree que tiene chances contra él? ¡Es solo un adolescente!-

-Su magia siempre ha estado por encima de lo normal. Más allá de su sed por el conocimiento, aprendizaje y autosuperación, alentado sin duda por la influencia de la señorita Granger. También se debe a sus experiencias con Voldemort y las conexiones que han ido formando mutuamente a través de los años-

-¿Cuáles conexiones?-

-Me refiero a la noche en que la maldición asesina rebotó en él y parte de su magia fue, en cierta forma, "impregnada" en el pequeño Harry dándole la habilidad de hablar con serpientes. Luego en cuarto año Voldemort tomó su sangre para volver a la vida, consiguiendo que una parte del encantamiento de Lily Evans y su sacrificio corran por su venas haciendo una conexión mágica nunca antes vista, de sangre y espíritu. Además debemos sumarle el hecho de que cuando tuvieron un duelo y se conectaron las varitas, cuando la de Harry logró derrotar a su hermana, ésta terminó atribuyéndose de las propiedades o cualidades de su enemiga. Sospecho que por esa razón ambos han tenido visiones del otro, debido a que nunca dos magos han tenido una conexión mágica tan fuerte.

-De todas maneras, si llegase a luchar contra el señor Tenebroso. Dudo que alguien logre salir en una pieza de esa pelea-

-...-

-Hay algo que me está ocultando ¿Qué es?-

-Es sólo una posibilidad, una remota... pero aún así...-

-El también morirá ¿Verdad? No habrá un vencedor y vencido, ambos se destruirán mutuamente - y el anciano director bajó la mirada, asintiendo -Yo pensé...que todo esto era para mantener al muchacho con vida-

-Harry es un joven valiente que siempre está dispuesto a arriesgar su vida por los demás. Aún si eso significa sacrificarlo todo, y está la posibilidad de que así será. No pongas esa cara Severus ¿A cuánto has tenido que ver morir por esta guerra?-

-Sólo a los que no pude salvar- respondió seriamente. Luego se puso de pie y su expresión cambió totalmente, como si despertara de un letargo en el que llevaba mucho tiempo -No voy a permitirlo-

-¿Disculpa?-

-He mentido por usted, he arriesgado mi pellejo incontables veces, he tenido que mirar hacia otro lado mientras inocentes eran torturados o asesinados, todo bajo sus órdenes. Todas las cosas que hice, y las que no, fue para mantener vivo al hijo de Lily Evans. Y ahora me dice que lo protegió todo este tiempo, para que muriera en el momento adecuado. Lo preparó como un cerdo para el matadero-

-No me digas que has llegado a tenerle afecto- preguntó sorprendido.

-¿A él? ¡Expecto Patronus!- y de su varita salió una cierva, la cual fue dando varios saltos hasta desaparecer.

-Lily...- dijo el director con voz quebrada mientras el hombre de nariz ganchuda lo miraba, con lágrimas cayendo por su rostro -¿Después de tanto tiempo?-

-Siempre- respondió y toda la habitación se oscureció de repente. Estaba de nuevo en el despacho del director. Aún intentaba procesar todo lo que había visto, pero finalmente pudo ver quien era realmente Severus Snape y el destino que le deparaba.

-Veo que al fin el director se ha sincerado contigo- dijo el sombrero seleccionador desde su lugar de siempre -Le dije hace años que debió hacerlo. Sería una fuerte verdad para el muchachito que eras entonces, pero para este momento ya lo tendrías mejor asimilado. No seas muy severo con él, hizo lo que consideró correcto. Debes pensar que él solo te ve como un peón más en sus planes de detener a Quien-Tú-Sabes, pero la verdad es que Albus Dumbledore te estima mucho y créeme que nunca estuvo en sus planes que tuvieras que pasar por tanto dolor. Él conoce bien lo que es perder a seres queridos por culpa de la guerra y las fuerzas oscuras. Ningún humano está libre de errores, así como ningún humano está privado de redimirse y volver al camino correcto, si realmente lo desea.- y luego se volvió a quedar en silencio.

Cuando salió lo encontró sentado en la escalera donde la gárgola lo dejó pasar antes. Parecía más viejo y cansado de lo que nunca lo había visto -Ya no tengo secretos para ti Harry. Tuve que romper la promesa que le hice al pobre de Severus, pero ahora pienso si tal vez debí tomar otro camino-

-Se lo agradezco señor-

-Lo siento tanto Harry, por mis errores de juicio, por poner la vida de inocentes en las manos erróneas y por mentirle a un joven durante años ¿Cómo decirle a un buen chico, que la primer navidad verdadera que tuvo en su corta vida, rodeado de seres queridos, podría ser también su última?- dijo con tristeza.

Harry tomó aire y esbozó una pequeña sonrisa -Fue muy divertida, debió ver a Ron dándole una lección de moral a su rígido hermano Percy y defender a Draco alabando sus cualidades de Griffindor. O ver a la señora Black haciendo buenas migas con la señora Weasley e intentar emparejar a Draco con Ginny-

-Un espectáculo digno de ver ¿Qué harás ahora?-

-Iré a la Sala de Menesteres y beberé un vaso grande de Cerveza de Mantequilla con un toque de whisky de fuego. Tal vez llore, tal vez ría histéricamente y luego iré a prepararme para la batalla, al mismo tiempo que disfrutaré cada segundo con mis amigos y la gente que aprecio-

-Suena un buen plan-

-¿Y usted? ¿Algo divertido o alocado planeado?-

-Tal vez visite viejas amistades y vaya de una vez a una sala de cine muggle y vea una de esas famosas "películas". Llevo décadas posponiéndolo-

-Avise cuando así puede llevar a Ron y Draco. Será una experiencia única para- y ambos sonrieron despidiéndose. El final se acercaba, y cada día, cada hora, cada minuto y segundo, valía más que todo el oro de Gringotts.


Fin de este capitulo, no olviden dejar reviews. Espero que les haya gustado ¡Saludos!