- ¡JAJAJAJAJAJA! -

Muerte, destrucción y masacre. Eso es todo lo que es la guerra. Podredumbre en el aire a través de moscas y mosquitos que transmiten todo tipo de enfermedades por los montones de cadáveres acumulados. Extremidades cortadas, organos desgarrados, sangre derramada corriendo como un rio.

- ¡JAJAJAJAJAJAJAJA! -

Alimentando la locura ...

- ¡¿Eso es todo lo que tienen mortales?!-

Su grito resonó en los corazones de los soldados que restan como si la muerte hubiera venido a buscarlos, solo cayeron de rodillas esperando el final .

- ¡JAJAJAJAJAJAJAJA!

- ¡LOS MATARE A TODOS!

- ¡A TODOS! -


Me desperté sobresaltado. Respirando profusamente por los pulmones que se sintieron vacíos. Mire hacia todos lados como si el fantasma de Lord Yasuo hubiera venido a buscarme.

Todo lo que vi fue a mi hermano durmiendo plácidamente a un costado de la habitación en su propia cama.

No pude evitar respirar aliviado.

Fue solo un recuerdo.

Un recuerdo de un pasado antes de Rhaast. Cuando era solo un mero semidios demoniaco hambriento de guerra y destrucción. En esa época no era el más fuerte de todos, de hecho, ni siquiera les pisaba los talones a los más fuertes, pero ciertamente no era de los más débiles. Así que, para no sentirme débil ante los dioses más poderosos, me dedicó a masacrar a los miserables humanos de esa época. Cada uno probablemente con una familia y amigos esperándolos en casa y yo...

Los mate.

A todos.

No pude evitar suspirar cansado

Soy demasiado viejo para esta mierda.

Antes ese sentimiento me daba un placer indescriptible. El placer de hacer sufrir a otros. Masacrar órganos, romper huesos, hacer que los corazones latan de la desesperación o que simplemente dejen de latir...

Antes me provocaba placer.

Ahora solo me provoca repugnancia.

Solté otro suspiro cansado.

Mañana será un día largo. Debería tratar de dormir lo que resta de la noche. Después de todo mañana salimos de viaje.


Mientras me preguntaba a dónde iríamos de viaje. Esperaba que fuéramos a un pueblo vecino y visitáramos a un mago reconocido por sus habilidades o algo por el estilo, pero al final no haremos nada de eso.

-Nos iremos muuuuy lejos de casa para visitar la ciudad Xyrus- Dijo el padre muy alegre y radiante de orgullo.

-¿Es eso así?- Le dije despreocupadamente

-Primero tendremos que atravesar las grandes montañas hasta llegar al portal que nos llevará a la ciudad. Después de eso nos asentaremos con un amigo noble que tiene una casa bastante grande. Ahí buscaremos un profesor para tu hermano. –

-Ya veo-

Lei en un libro que es una ciudad flotante. La verdad debo admitirlo, suena interesante. Ir a una ciudad que flota por sí misma. Además, aparentemente se construyó solo para albergar una academia de magos o algo por el estilo.

Me pregunto qué tipo de magia usaran para hacer flotar la ciudad hasta ese punto. Aunque por lo que leí nunca ha existido un mago tan poderoso para hacer una hazaña como esa si no tendría renombre en los libros de historia como la enciclopedia. Es probable que sea todo una gran mentira para encubrir algo más grande ¿Verdad? No hay manera de que esta organización de "elite" haya hecho todo esto cuando no se menciona ni un solo nombre excepto el de su líder (Es por eso que la ciudad Xyrus se llama de esa manera, por que el hombre se llamaba así) , pero más allá de todo eso yo me pregunto quién es el que fabrico estas mentiras...

Jejejejejejejeje...

Por fin las cosas se están poniendo entretenidas.

Oh, bueno, tal vez...

Tal vez mi confianza en la humanidad es demasiado poca.

Quien sabe.

Me estoy yendo por las ramas.

De todas formas, va a ser un viaje largo. Por lo menos de 3 semanas según las estimaciones del padre. También por lo que escuche de una conversación entre el padre y la madre es que vamos a tener unos curiosos acompañantes que son conocidos como "los cuernos gemelos". Para variar son los que nos ayudaron a reconstruir nuestra casa cuando Arthur la hizo explotar el año pasado.

Compuesto por:

Adam Krensh, un hombre especializado en el uso de la lanza.

Helen Shard, una mujer peligrosa especializada en arquería mágica.

Jasmine Flamesworth, una mujer especializada en dagas dobles.

Angela Rose, una mujer conjuradora especializada en magia de viento

Durden Walker, un hombre conjurador especializado en magia de la tierra.

Supongo que es hora de dejar este tranquilo pueblito e irnos a una gran ciudad.

Empaque algunos libros para entretenerme en el viaje, mientras le pasaba a Arthur su espada de madera.

-¡Niños vamos, los cuernos gemelos probablemente no estén esperando en la taberna!-

-¡Ya vamos mamá!- Contesto Arthur por los 2.


Llegamos a la posada en la que se estaban hospedando los Cuernos Gemelos. Padre salió automáticamente a saludar a sus viejos amigos con entusiasmo, mientras Alice lo miraba con cariño.

-Bueno chicos, estos son mis hijos. ¡Arthur, Edward, preséntense!

Arthur y yo nos miramos por un segundo mientras ejercemos un momento de entendimiento mutuo.

-Buenas tardes, mi nombre es Arthur y-

-El mío es Edward- Dije siguiendo la oración

-Gracias por acompañar a nuestra familia en este viaje, estaremos a su cuidado- Dijimos mientras nos inclinábamos para hacer una reverencia.

Miré a Arthur de reojo y le ofrecí el puño por nuestra perfecta resonancia. El naturalmente también devolvió el puño.

- ¡Vaya modales! - Salió a decir un hombre pelirrojo mientras nos acariciaba la cabeza con brusquedad.

- ¿Estás seguro que son tus hijos Rey? - El hombre pelirrojo que supongo es Adam, ya que pude ver la lanza que llevaba atada en la espalda, hablo.

Bueno, a mí no es que me moleste ser educado ni nada, pero en realidad soy educado en esta ocasión porque no quiero que la madre me regañe.

De repente me di cuenta de que Arthur fue recogido por una mujer de grandes atributos que lo enterró en una trampa mortal.

- ¡Kyaaa! ¿No son tan preciosos? Tienen suerte de parecerse más a su madre. –

De repente salió a hablar un hombre que su característica más definitoria seria su altura. Fácilmente superando los 2 metros.

-Angela lo estas lastimando- Dijo el hombre grande. Tomo a Arthur de la trampa mortal y lo dejó en el suelo amablemente mientras le acomodaba la ropa.

Mientras Arthur hablaba con el gigante, yo me volteé para ver a la que parecía ser la más joven del grupo. Una mujer con el pelo negro y ojos rojos que al mismo tiempo llevaba 2 espadas cortas atadas justo por encima de las caderas. Ella solo me asintió con la cabeza mientras se dirigía a los carruajes.

-No te preocupes por ella, solo debes a ti- Dijo una mujer de pelo negro recogida en un moño con grandes ojos amarillos.

Me dio la mano para hacer un apretón que yo le devolví.

Mientras nos dirigíamos a los carruajes pude ver a las "lagartijas carruaje". Llamadas de esa manera por su uso en los carruajes reemplazando a los caballos, además de ser mejores para viajar largas distancias. Son básicamente lagartos un poco más grandes que un caballo.

Para variar me subí al carruaje solo usando fuerza física.

Los cuernos gemelos me miraron con asombro.

-¿Cómo te subiste sin usar mana?- Pregunto una sorprendida Helen.

-Oh, solo use algo de fuerza, eso es todo. – Respondí encogiéndome de hombros. Desde mi punto de vista honestamente no es la gran cosa.

-Además de guapo, veo que eres muy humilde - Dijo Helen burlándose con una sonrisa.

La madre llego solo para reírse de nuestra interacción.


Al llegar la noche, unos se pusieron a desempacar las tiendas mientras otros, se pusieron a recoger leña para armar una fogata. Supongo que esa es una de las ventajas de ser un niño. No tuve que mover un dedo para hacer nada.

Helen y Arthur se pusieron a hablar de un tema, de hecho, muy interesante.

-Así que tu papi ha estado alardeando todo el camino hasta aquí de que eres una especie de mago genio... ¿Es cierto que ya despertaste tu núcleo de mana? – Pregunto una confundida Helen.

-Sí, es cierto- Arthur contesto honestamente.

Helen siguió haciendo preguntas con respecto al mismo tema, aunque sorprendentemente también pregunto sobre mí ya que el padre al parecer le gusta jactarse de todo lo que hacemos Arthur y yo.

-Hey Rey ¿No te importa si juego un poco con los chicos? – Pregunto Adam con una mirada mordaz en su rostro.

- Esta bien, pero ten cuidado, todavía no he tenido la oportunidad de enseñarle a luchar correctamente a Art y Ed todavía no ha despertado. - El padre dijo algo preocupado.

Adam se levantó de su asiento improvisado (aparentemente buscando algo que pudiera usar como arma que reemplace su lanza) hasta que encontró un palo con él estuvo satisfecho.

Fuimos a un claro a unos quince o veinte metros de las rocas, donde la zona es más plana y adecuada para luchar mientras que aun estamos a la vista de todos.

-Vengan aquí chicos veamos de que están hechos. -

Arthur estaba lanzándole miradas de "por favor, sácame de este lio" al padre, pero el padre en vez de intentar detenerlo, de hecho, nos animó a empezar la pelea.

- ¡Vayan a pelear sin miedo chicos! – Grito emocionado.

Solo puse los ojos en blanco a sus ideas locas, mientras que Arthur se dio cuenta que de una forma u otra íbamos a pelear.

Arthur fue el primero en avanzar en la pelea. Moviéndose hacia adelante con una nueva resolución, agito su espada de madera sin miedo en un corte diagonal de abajo hacia arriba que Adam bloqueo fácilmente con una sonrisa confiada.

En el momento siguiente, Arthur se enfrasco en una lucha con Adam usando un juego de pies que la verdad nunca le había visto usar.

Haciendo un giro horizontal Arthur, intento tomar por sorpresa a Adam con una finta, sin embargo, Adam ya se esperaba esto y trabo su palo contra la espada de Arthur, reduciendo todo a una pelea de fuerza. Adam usando su altura y peso superior se estaba imponiendo lentamente al pequeño Arthur, que solo servía para extender la sonrisa en el rostro de Adam.

No obstante Adam no se dio cuenta, pero le ganó la espalda. Aprovechando que estaba distraído le golpee la pantorrilla. Adam sorprendido por la fuerza puesta en la repentina patada, cayo de rodillas.

Aprovechando nuevamente la oportunidad dada, ya que Adam no estaba en toda su altura me fue mucho más simple escalar por su cuerpo hasta sus hombros donde puse mis piernas alrededor de su cuello y comencé a apretarlo. Adam en medio de toda la conmoción, logro volver a pararse sobre sus dos piernas para entrar en una pelea de forcejeo contra mis extremidades bajas.

- ¡Ahora Arthur! - Le grite a mi hermano mientras Adam forcejeaba contra mis piernas.

Y Arthur hizo lo que nadie esperaba.

Fue y le dio una patada en la entrepierna.

Imbuida con mana.

Adam empezó a caer al suelo, tan blanco como un fantasma, pero antes de que cayera desenvolví mis piernas de alrededor de su cuello y di una voltereta hacia atrás para bajar.

Fui hacia Arthur que me miró como si fuera un alienígena.

Yo, naturalmente, le ofrecí el puño y el con una sonrisa me lo devolvió.

- ¡Mis hijos! - Grito el padre viniendo corriendo hacia nosotros con la sonrisa más grande que se le había visto nunca.

- ¡Oh, no pueden imaginar lo orgulloso que estoy en este momento! -

Nos abrazó con fuerza como si fuéramos a desaparecer. Mientras la madre estaba atrás con una mirada preocupada en su rostro.

- ¿Chicos, alguno esta lastimado? – Pregunto la madre haciendo reaccionar al padre de lo realmente importante en esta situación.

-Yo no- Respondí un poco rápidamente mientras el padre nos soltaba de abrazo de oso.

- ¿Arthur como aprendiste a pelear así? – Pregunto la madre cuanto menos curiosa.

-Aprendí esto viendo a papa y leyendo algunos libros- Arthur respondió mirando hacia otro lado.

Obviamente estaba mintiendo. La madre se dio cuenta de esto, el padre no tanto.

-Tú también Ed, te moviste como si fueras un veterano- El padre respondió con ojos brillantes de orgullo.

- A pesar de no tener mana, recuerda que en realidad tengo 3 años más de entrenamiento que Arthur. – Respondí lo más elocuentemente que pude.

-Es cierto- Dijo el padre con una sonrisa levemente arrogante en su rostro después de todo según el todo es mérito a su entrenamiento que, sí le doy mérito, pero…

-De todos modos- Adam se levantó temblando y dijo...

-Tendrás que enseñarme algunas de esas técnicas de movimiento chico, eso fue absolutamente genial. - Adam dijo mientras se sostenía sus partes con aparente dolor.

Así Arthur se enfrasco en una explicación de como hizo lo que hizo. Donde y como puso los pies, cuanto mana usar alrededor del cuerpo, a que movimientos de Adam estuvo atento durante la pelea, etc. A lo cual no preste atención porque me pareció innecesario considerando que tal vez yo no sea tan talentoso como el a la hora de desarrollar técnicas de lucha, no obstante, tengo algo que incluso ninguno de estos guerreros veteranos no tiene y eso es experiencia.

En comparación con ellos tengo mucha, mucha experiencia. Varios cientos de años de haber empuñado a Rhaast te dan eso.

Una vez que Arthur termino de explicar su técnica, al parecer incluso el padre estaba interesado en aprender estas técnicas de movimiento. Así que decidí por que no echarle un vistazo. No tendría mucho que perder haciéndolo.

Así que solo antes de irnos a dormir, le darían un pequeño entrenamiento a esta técnica.


Después de que Jasmine enterrara su cara en la tierra varias veces y Adam se estrellara contra un árbol, finalmente nos fuimos a dormir. Me di cuenta que esta técnica estaba pensada únicamente para magos. Aunque también pude lograr imitar mi propia versión de la técnica gracias a mis condiciones físicas únicas. Debo admitir que es una técnica muy bien pensada.

En el camino Helen logro dejar de lado su orgullo para finalmente preguntar por aclaraciones de la técnica de Arthur. Pude ver a los otros idiotas escuchando atentamente las indicaciones de Arthur que eran demasiado articuladas para ser de un niño de 4 años que aparentemente todavía está aprendiendo a escribir y leer.

Pero bueno ¿Quién soy yo para decir algo con respecto a eso?

Después de que esto sucedió, Jasmine pareció pedirle lecciones a Arthur en privado a lo que accedió. No los seguí y simplemente me quedé en el carruaje.

Cuando volvieron del claro, Jasmine parecía muy satisfecha consigo mismo.

Para cuando llegamos al pie de las grandes de las grandes montañas, ellos ya habían dominado las técnicas. Además de haberla adaptado levemente para su estilo de lucha.

Ahora solo faltaba cruzar las grandes montañas y finalmente llegar a la puerta de teletransportación.

En el viaje Arthur finalmente cumplió 4 años. La madre había preparado una torta para el por su cumpleaños. Me he dado cuenta de que no festejaron mis primeros 2 cumpleaños y de Arthur tampoco. ¿Será parte de la cultura popular o algo así? La verdad es que no lo se...

El cómo, la madre hizo una torta o donde la guardo para que estuviera en buen estado en todo el camino estaba más allá de mí. Aunque la madre estaba estresada por alguna razón la cual desconozco.

De hecho... Ahora que lo pienso de hecho ella ha estado mucho más cansada y estresada. ¿Tal vez solo ha estado durmiendo mal últimamente? Con todo este viaje no me sorprendería.

-Madre- Dije Acercándome levemente a ella.

- ¿Qué pasa? – Me miro con un rostro cansado.

- ¿Estas bien? – Le pregunte.

-Si, solo estoy cansada- La madre respondió con una sonrisa un poco forzada.

Solo fruncí el ceño porque no se me ocurrió algo que pueda hacer para hacerla sentir mejor.

Hasta que la voz de Helen me saco de mi estupor.

- ¡Bandidos! ¡Prepárense para contratar! - Ella grito desde la parte de arriba del carruaje.

Oh, bueno, mierda.