CAPITULO 3: SENTIMIENTOS ENCONTRADOS

Habían transcurrido cuatro días desde que Min Ho conoció a Kayla, y no la había vuelto a encontrar. "¿Será que no volveré a verte?" era lo único que pensaba mientras estaba tirado en la cama viendo el techo del departamento, sabía que no debía perder las esperanzas, pero en una ciudad tan grande era como buscar una aguja en un pajar. Aun así, quería mantener una actitud positiva y esperar a que en algún momento se diera ese encuentro. Después de todo, estaría dos meses en Seúl; aunque, si después de ese tiempo no la encontraba, se planteaba la posibilidad de pedir un mes más de trabajo como home office; siendo Director de Marketing en la empresa de su abuelo, sería fácil que aceptarán su petición.

De pronto, escuchó a alguien intentando ingresar la clave de acceso en la puerta. Se levantó rápidamente y, al llegar a la sala, vio a su hermana Lee Yoon Jeong entrando con algunas bolsas.

- Nuna, ¿qué es todo esto? - tomó las bolsas y las dejó en la mesa de la cocina.

- Despensa - abrió la puerta del refrigerador y negó con la cabeza- ya conoces a mamá, sospechaba que tu refrigerador estaría vacío y no se equivocó.

- Mañana haría las compras - se quejó- además, no soy un niño.

- Entonces deja de actuar como uno. Dime, ¿qué ibas a comer hoy?

Y no es que fuera un irresponsable, pero en los últimos días había pensado tanto en Kayla y en las ganas de volver a verla que dejó en segundo plano hacer la compra. Aunque no le gustaba que lo trataran como a un niño, debía admitir que en esta ocasión su hermana tenía razón, se estaba comportando como uno.

- No sé, estaba pensando en ir a tu casa o pasar a un restaurante jajaja.

- Tonto jajaja - dijo mientras le daba un golpe en el brazo- ¿qué estabas haciendo?

- Nada, solo descansaba - tomó una botella de agua del refrigerador- en un rato saldré a correr.

- Mmm, ¿solo a correr? - dijo mientras arqueaba una ceja.

- Sí - entrecerró los ojos al entender a lo que se refería- estas vacaciones son para distraerme, no para ligar.

- ¿En verdad no piensas en conocer a alguna chica?

- Ya dije que… - estaba dudando un poco en responder. Siempre se había negado a la idea de iniciar una relación solo por complacer a sus padres. Cada vez que su familia arreglaba una cita a ciegas, hacía hasta lo imposible por cancelarlas. - Ya les dije que no es mi prioridad.

- Dudaste - dijo emocionada- Min Ho, dudaste en responderme jaja. Dime, ¿quién es la afortunada?

- No sé a qué te refieres, no hay nadie en mi vida.

- Siempre has sido tajante cuando hablamos de este tema, pero hoy dudaste por un momento. ¿Conociste a una chica, cierto?

Su hermana lo había cuidado desde niño. Eran muy unidos y siempre se había preocupado por su bienestar. Lo que tanto deseaba, al igual que su madre, era verlo formar una familia. Sin embargo, Min Ho pensaba diferente. No es que estuviera en contra de tener una relación. Ya había salido con chicas, pero solo estaban interesadas en su físico. Él tenía la firme idea de que su próxima relación sería la última. No iba a buscarla ni preocuparse por ello. No tenía prisa. Lo que deseaba era que ese amor lo encontrara, lo quisiera y lo eligiera. Alguien con quien pudiera compartir toda la vida. No pudo evitar pensar en Kayla. A pesar de que no conocía su verdadero nombre, tenía la sensación de que ella podría ser ese amor que esperaba encontrar.

- Min Ho, ¿sigues ahí? - agitaba su mano frente a sus ojos para traerlo de vuelta a la realidad- parece que estás en otro mundo.

- No es nada, nuna - se acercó y apoyó las manos en sus hombros- mamá y tú pueden estar tranquilas. El día que conozca a la indicada, serán las primeras en saberlo - le dio un beso en la frente a su hermana.

- Ok, respeto tu decisión, pero no tardes en encontrarla, por favor.

- Ella me encontrará - le guiñó un ojo.

Min Ho fue a su habitación, tomó un baño y se preparó para salir a correr, como era su costumbre. Se puso unos pants negros, una playera gris con mangas negras y sus tenis blancos. Tomó sus audífonos, su celular y salió nuevamente a la cocina. Vio que su hermana aún seguía acomodando las compras.

- ¿Te quedarás el resto de la tarde?

- Sí, tengo que guardar todo esto - dijo mientras acomodaba unas cajas en la alacena- no te preocupes, ve a hacer ejercicio. Yo me encargo de cerrar bien la puerta.

- No, no es por eso, nuna. Se me ocurrió que puedes esperarme y cenamos juntos. Tiene bastante tiempo que no platicamos.

- Mmm, ok, me parece buena idea. Entonces… - tomó su celular para ver la hora- haré cena para tres. En una hora tengo que ir por Kim Ju Won a su clase de natación.

- Y ¿tu esposo?

- Está en un viaje de negocios. Regresa el sábado.

- Entonces quédense a dormir aquí.

- A Ju Won le encantará la idea. Le gusta pasar tiempo contigo - sonreía al recordar lo bien que se llevan su hijo y Min Ho- Mientras tanto, terminaré de acomodar y luego prepararé samgyeopsal.

- Excelente. - Tomó nuevamente sus cosas y se dirigió a la puerta- Regreso más tarde, nuna.

- Claro, cuídate - gritó desde la cocina.

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Mientras tanto, Kayla les contaba a sus amigas lo ocurrido aquella tarde en el parque.

- No puedo creerlo - Jung Hyun estaba muy sorprendida y con los ojos bien abiertos - ¿cómo te atreviste a darle un nombre falso?

- ¿Qué querías? ¿Que le dijera: "soy Kayla, llevo 7 años viviendo en Seúl, soy maestra, trabajo en Flower-Kindergarten y vivo sola"? - dijo en tono burlón.

- Te faltó mencionar que eres soltera, jajajaja - rió a coro con Jung Hyun mientras Kayla la fulminaba con la mirada.

- En serio, amiga, no es que le tengas que dar tu biografía completa, pero no era necesario mentirle.

- Lo sé, Jung Hyun, pero estaba muy nerviosa.

- Dime, ¿cómo era?

- Mmmmm... - Kayla vio a sus amigas esperando su respuesta con gran curiosidad, y es que, si lo pensaba más detenidamente, el chico era agradable, pero no le había gustado su intento por romper el hielo y mucho menos que le hubiera llamado "pequeña" - Es un arrogante, de los que piensa que tendrá a todas las mujeres a sus pies.

- No seas así, en serio, dinos cómo es, ¿está guapo? - Se sonrojó al escuchar la pregunta de Eun Soo- Jajaja, por tu reacción, estoy segura de que está guapísimo.

-B-bueno, no lo voy a negar, si está muy guapo, tiene unos ojos muy lindo con una mirada seductora, su sonrisa es hermosa y sus labios… -no pudo continuar con su descripción, sentía su rostro arder solo de recordar a Min Ho

-¡Aaaah! Amiga, así como lo describes, el hombre debe ser todo un Adonis y de seguro buenísimo en la cama

-EUN SOO –las chicas gritaron al unísono, y Kayla se puso más roja por el comentario

-Jajajaja mira cómo te pusiste

-Estas loca Eun Soo, tampoco es que iré por ahí viendo al chico más guapo para acostarme con él

-Exacto, además, ella no está loca como tú -le dijo un golpe en el brazo a su amiga

- Ay, chicas, la vida se hizo para disfrutarla, y mientras llega el correcto, debemos disfrutar del incorrecto - les guiñó el ojo.

- Tú nunca cambiarás - comenzó a reírse.

A Eun Soo le gustaba su soltería, para ella el vivir era sinónimo de disfrutar y divertirse sin tapujos. Su vida sexual era activa; tal cual les dijo a las chicas, le gustaba disfrutar de una noche loca mientras llegaba el hombre indicado a su vida.

-Niñas, nos estamos desviando del tema -toda la atención volvió a recaer en Kayla-. ¿Cuándo lo volverás a ver?

-Cierto, dinos, cuándo volverás a ver a… -intentaba recordar el nombre- ¿cómo dijiste que se llama?

-Lee Min Ho, pero no se emocionen… no me interesa volver a verlo, solo fue un accidente porque ambos estábamos distraídos.

-Amiga, -el tono de Eun Soo ahora era más serio- El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos; date la oportunidad de conocerlo, ser amigos…

-Pero -interrumpió a su amiga- no quiero tener nada que ver con él, sabes que no estoy interesada en ningún tipo de relación con los hombres.

-Sigues… -Jung Hyun sonó preocupada- sigues con la tonta idea de no volver a enamorarte, ¿cierto?

-Sabes que sí, juré jamás volver a sufrir por nadie, pero ¿eso qué tiene que ver con lo que les acabo de contar?

-Aunque no quieras admitirlo, el chico te hizo sentir cosas.

-Sí, amiga, Jung Hyun tiene razón, nadie se pone nerviosa al describir a una persona a menos que le haya gustado.

-Claro que no -se molestó con el comentario- solo estaba incómoda por su insistencia.

-Kayla, no te cierres al amor solo por una mala experiencia, además no todos los hombres son como K… -Eun Soo le dio un golpe con el codo cuando se dio cuenta de que iba a mencionar el nombre de quien hizo tanto daño a su amiga- …no todos son iguales; y sí, existen hombres patanes, eso no lo voy a negar.

-Es cierto, Jung Hyun tiene mucha razón, pero también hay chicos dispuestos a dar su corazón y cuidar de la mujer de sus sueños, no todos son unos imbéciles.

-Lo sé, chicas, créanme que lo sé -apretó los ojos tratando de evitar que las lágrimas cayeran por su rostro- pero aún duele y el miedo sigue presente, por eso decidí no volver a enamorarme.

-Y tal como te dije en ese entonces, No-te-creo… -Jung Hyun trató de relajarse- El corazón suele hacer sus jugadas cuando menos lo esperas. Quiero que seas sincera, sea cual sea tu respuesta, no te vamos a juzgar, pero promete que nos dirás la verdad.

-Ok, lo prometo, ¿qué quieren saber?

-Tú… -respiró hondo- ¿aún lo amas?

Kayla quedó sorprendida con la pregunta de su amiga, y no la culpaba por querer saber cuáles eran sus verdaderos sentimientos, ya que nunca la había escuchado decir que odiaba a esa persona. Algo que había aprendido de él y que había comprendido con el paso del tiempo es que no se puede odiar a algo o alguien que se amó con gran intensidad. Por más que lo hubiera intentado, no pudo odiarlo. Su pensamiento se vio interrumpido cuando Eun Soo insistió con la pregunta.

-Kayla, estamos esperando que respondas… ¿Aún lo amas?

-No, no lo amo. No siento nada por él. Ni siquiera puedo decirles que lo odio, porque les estaría mintiendo. Pero tengan por seguro que ya no estoy interesada en él.

-Lo ves -dijo Jung Hyun, un poco aliviada-. Entonces olvídate de todo lo que ocurrió y comienza a abrir tu corazón. No sé, tal vez ese Lee Min Ho sea la persona que llegue a sanar todas tus heridas.

-Te agradezco tu preocupación, amiga, en verdad. Pero...

-Pero, pero, pero -el rostro de Eun Soo mostraba un poco de fastidio-. Siempre tienes un pretexto cuando se trata de temas del corazón.

-No es eso, solo que... -soltó un suspiro profundo-. Solo déjenme superar todo, ¿sí?

-Siempre es... -Eun Soo sintió la mano de la otra chica sobre su hombro, por lo que se quedó callada.

-Ok, amiga, vamos a respetar tu decisión. Haz lo que creas mejor, pero no nos pidas que dejemos de preocuparnos por ti.

-Sí, Kayla, eres nuestra amiga y queremos lo mejor para ti.

-Gracias, amigas -las tres se abrazaron fuertemente.

- Chicas -Eun Soo fue la primera en separarse-, ya debo irme. Se me hace tarde para mis clases de repostería. -Tomó sus cosas para poder irse.

- Es cierto, ¿cómo te va en las clases?

- De maravilla. Hoy prepararemos un pastel de chocolate. Les guardaré un poco para que lo prueben -la chica estaba muy entusiasmada.

- No, gracias. Nos puede dar dolor de estómago.

- Qué mala eres, Jung Hyun.

- Jajaja, no le hagas caso. Yo sí quiero probarlo. -viendo su reloj- Pero también debo prepararme para salir a caminar... Jung Hyun, ¿vienes conmigo?

- ¿Qué? No, gracias. Ve sola. Además, no quiero ser mal tercio si te encuentras con tu nuevo amigo.

-Uy, si Kayla, esta bruja lo puede asustar

-Cállate -le aventó un cojín en la cara a Eun Soo

-Oye, eso dolió -le devolvió el almohadazo a Jung Hyun

-Ah, no, esto no se queda así.

Kayla solo se reía al ver a sus amigas iniciar una pelea como era costumbre, aunque eso significara ser la mediadora. Las chicas comenzaron a reír y se sintieron tranquil as al notar que su amiga estaba más relajada. Ellas solo se preocupaban por verla feliz. Desde que se conocieron, habían compartido muchos momentos tristes, alegres, dolorosos. Siempre habían estado una para la otra, y desde aquella dolorosa ruptura, la única preocupación que tenían era que volviera a tener la confianza para enamorarse otra vez. Querían que fuera feliz de una vez por todas y que entendiera que no todas las personas son crueles. Cuando escucharon su relato acerca de aquel chico, notaron un ligero brillo en sus ojos, así que nació la esperanza en ellas de ver nuevamente a su amiga felizmente enamorada.

Después de tranquilizar a las chicas, Kayla se preparaba para salir a caminar. Se puso unos leggings, un top negro y, sobre este, una playera holgada que le llegaba hasta las piernas. Tomó su celular, sus audífonos y se dirigió al parque, que no quedaba muy lejos, solo tenía que avanzar una cuadra. Al llegar, buscó la lista de reproducción de sus canciones favoritas, se colocó los audífonos, realizó unos ejercicios de calentamiento y luego empezó la caminata al ritmo de la canción "Bring me to life" de Evanescence. Completó su primera vuelta y aceleró un poco el paso. Al pasar por el camino de árboles de cerezo, sintió una mirada extraña. Un escalofrío se apoderó de su cuerpo, pero no quiso voltear al lugar de donde provenía aquella mirada. Prefirió caminar más rápido. Pronto sintió que alguien la seguía, así que aceleró más el paso. Los latidos de su corazón se aceleraron, podía sentir que aquel extraño le pisaba los talones. Su miedo se hizo más grande al notar que el camino estaba solitario, no se veía ni un alma por esos lados. Sin pensarlo, comenzó a correr aceleradamente, hasta que aquel hombre la alcanzó y la agarró del brazo. Kayla no pudo hacer más que gritar.

Continuará…


*Nuna: Usado por hombres para referirse a su hermana mayor.

*Samgyeopsal: es uno de los platos más famosos de Corea del Sur. El proceso de elaboración consiste en asar rebanadas de panceta de cerdo, mezclar la carne con aceite, semillas de sésamo y por último, envolver el bocado con lechuga