CAPÍTULO 5: ENIGMA

Min Joon caminaba por las calles del centro de Seúl en la noche. Había estado pensando en buscar trabajo en cuanto llegó, sin embargo, prefirió pasar una semana con Seo Woo antes de decirle que ya no regresarían a la Isla Jeju. Pronto llegó a un gran edificio y entró al elevador que lo llevaría al quinto piso, donde estaba el departamento de su hermana, con quien se estaba quedando. Al entrar, se encontró con su hija.

- Papá, ¿la encontraste? - preguntó muy curiosa.

- No, no sé dónde pueda estar.

- Me estás mintiendo, tú no quieres buscarla - estaba muy enojada- no sé qué es lo que pasó cuando estábamos en la Isla Jeju, siempre dices que aún soy muy pequeña para entender, pero es seguro que tú tuviste la culpa de que ella nos abandonara.

- Hija, cálmate - intentó tranquilizarla- te expliqué que se fue por su trabajo.

- No es cierto, por tu culpa se alejó de nosotros - su voz comenzaba a quebrarse por las ganas de llorar.

- Seo Woo, - le habló con mucha calma- la ciudad es muy grande, no es fácil encontrarla.

- No quieres verla - en cuestión de segundos empezó a derramar sus lágrimas- tú no quieres que yo la vea, sabemos dónde vive, pero no quieres ir a su casa - debido al llanto, comenzó a gritar- todo lo malo es por tu culpa.

- SEO WOO, CÁLLATE - la niña se asustó al escucharlo, a Min Joon no le gustaba hablarle de esa forma a su hija, pero él también se exaltó al escucharla hablar así. - Hija, perdóname, no quise gritarte - Seo Woo solamente lo vio a los ojos, no respondió nada. - Vamos a tranquilizarnos y escúchame, por favor - suspiró profundamente. - Créeme, no sé dónde vive, se cambió de casa, y no podemos ir a buscarla a su trabajo porque le causaríamos problemas - se sentó con la niña en el sofá. - Te prometo que seguiré buscándola e intentaré hablar con ella.

La niña no sabía si creerle, no sería la primera vez que su papá le dijera alguna mentira. Desde muy pequeña había conocido varias chicas con las que su papá tenía alguna relación, pero que nunca lograba formalizar. Siempre se separaban en medio de peleas y engaños. Por eso ella decía que, por culpa de él, aquella chica que tanto extrañaba los había abandonado. Aun así, decidió confiar en su papá una vez más.

-Papá, la extraño mucho -sollozaba-. De todas tus novias, ella es la única que me ha querido.

-Mi niña -no sabía qué responderle. Se daba cuenta de que no había sido un padre ejemplar para ella-. Sé que no he sido el mejor padre, pero haré lo posible para que puedas verla y despedirte de ella. -su hija se sorprendió al escuchar lo último-. En su momento entenderás el porqué de algunas cosas, por ahora tienes que dormir. -Seo Woo no dijo nada, solo asintió.

Min Joon llevó a su hija al cuarto de su sobrina Kim Yoo Ram, la acostó en la cama, la arropó y le dio un beso en la frente deseándole buenas noches. Hizo lo mismo con la otra niña, que ya estaba dormida. Al salir, su hermana lo esperaba en la mesa con una taza de un delicioso chocolate.

-Gracias, Jin Joo.

-¿Por qué? -dijo con algo de duda.

-Por permitirnos quedarnos en tu departamento.

-Oppa, no tienes que agradecerme. Eres mi hermano, sabes que siempre te voy a apoyar cuando lo necesites.

-Mi vida es un fracaso -sus ojos se cristalizaron debido a las lágrimas que querían salir-. Me despidieron, no pude lograr quedarme en ningún trabajo, y lo que más me duele es que cuando Seo Woo se entere, se sentirá más decepcionada de mí.

-Tranquilízate, tu hija no está decepcionada de ti. -tomó la mano de su hermano-. Lo mejor sería que buscaras un trabajo aquí.

-Lo he pensado, pero no tengo dónde vivir. Vendí mi casa antes de irme a Jeju.

-No te preocupes por eso. Pueden seguir viviendo con nosotras.

-No quiero ser una carga para ti, Jin Joo.

-No lo serás -le dedicó una sonrisa a su hermano-. A Yoo Ram y a mí nos vendría bien un poco de compañía.

-Gracias, no sé qué haría sin ti -sonrió con alivio-. Dime, Yoo Ram, ¿ya no pregunta por su papá?

-Al parecer ya lo superó -su tono de voz cambió, se escuchaba muy triste y suspiró profundamente-. Fue muy difícil para las dos, especialmente para ella. Amaba mucho a su papá -se le escapó una lágrima-. Aún lo extraño, daría cualquier cosa con tal de que estuviera vivo.

-Lo sé, pero tienes que estar bien por tu hija. Eres todo lo que tiene. Además, te aseguro que mi cuñado estaría orgulloso de que has podido salir adelante con tu hija.

-Gracias, Oppa -se secó las lágrimas-. Por eso me preocupo cuando tomas demasiado alcohol.

-No me va a pasar nada -dijo con algo de molestia.

-¿Quién te lo garantiza? El papá de Yoo Ram estaba bien. Apenas estaba saliendo del estacionamiento de su trabajo cuando otro auto chocó contra él. El conductor estaba demasiado alcoholizado y ninguno de los dos sobrevivió.

-Tranquila, Jin Joo. Llevo un año sin probar ni una gota de alcohol, y mucho menos... -Min Joon ocultó la mirada-. Estoy limpio desde hace muchos años.

-Confío en ti. Tú también debes pensar en tu hija.

-Lo sé, ella es mi motor en esta vida tan injusta -ambos terminaron el chocolate. Jin Joo tomó las tazas para lavarlas-. Oppa, ¿puedo preguntarte algo?

-Sí, dime.

-De verdad buscarás a... -su hermano entendió rápidamente lo que quería saber y no la dejó continuar.

-Sí, Seo Woo la extraña.

-Querrás decir que tú la extrañas -se volvió a sentar frente a él-. No entiendo qué pasó entre ustedes, se notaba que ella te amaba demasiado.

-Digamos que las cosas no funcionaron.

-Nunca has querido hablar de lo que sucedió.

Min Joon no había querido tocar el tema de la separación con nadie, ni siquiera con su hermana, a quien le tenía una confianza absoluta. Pretendía guardar todo lo sucedido como un gran secreto; sin embargo, no pudo evitar recordar las últimas palabras de aquella noche lluviosa.

«Años atrás»

-No, Min Joo, ya no hay nada que hacer -la chica hablaba con evidente molestia-. Me largo de aquí.

-Por favor, no, espera -corrió hacia ella y la abrazó por detrás-. Vamos a hablar, te lo suplico.

-No hay nada más de qué hablar -se soltó del abrazo y su voz ya sonaba muy alterada-. Además, ya no puedo seguir con alguien que se conforma con poco.

-Yo... lo siento, siento no tener la misma maldita suerte que tú - las palabras de la chica le hirieron en lo más profundo. - Mi vida se ha convertido en un completo desastre y...

-Siempre son pretextos, me cansé - tomó su bolsa y se dirigió hacia la puerta. Respiró profundamente tratando de calmarse y lo sentenció-. No quiero... no quiero volver a verte, ¿me escuchaste? -en su mirada se reflejaba el rencor-. NO QUIERO VERTE JAMÁS -dicho esto cerró la puerta de un solo golpe.

«Actualidad»

-Oppaoppa… - la voz de su hermana lo hizo volver a la realidad- ¿estás bien?

-SÍ, no te preocupes -suspiró cansado- Seo Woo no sabe por qué nos separamos, le mentí diciendo que fue por asuntos de trabajo, pero me temo que ya se está dando cuenta

-Tu hija está creciendo y es muy inteligente

-Lo sé, por eso no pude negarme cuando me pidió regresar, sé qué si la ve… -fue interrumpido por su hermana

-No estás pensando bien las cosas, empeorarás todo

- Por eso quiero hablar con ella antes, pedirle que vea a mi hija solo una vez y no volveré a molestarla

- Seo Woo no se conformará con verla solo una vez, ella la quiere demasiado y lo sabes

-Es que no sé qué hacer, no me atrevo a decirle lo que ocurrió, aún es una niña

- No se trata de que le cuentes los problemas, solamente tienes que decirle que las cosas entre ustedes no funcionaron

- No quiero destrozar las ilusiones de mi hija, ella anhela verla tanto.

- Insisto en que estás usando el deseo de tu hija como pretexto, y esa es tu decisión -resopló resignada- solo ten en cuenta que esto puede traer consecuencias no muy gratas para ti.

-Y soy consciente de ello, pero tengo que intentarlo, ¿no crees?

-Siempre has sido muy testarudo

-Igual que tú hermanita jajaja -se puso de pie y le acarició la cabeza alborotando su cabello- me voy a dormir, gracias por todo

-Todo está bien, sabes que te quiero. Descansa

-Igualmente

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El sol salió nuevamente y Kayla ya estaba en la parada esperando el autobús cuando sonó su celular. Se sorprendió al ver que era Jung Hyun quien llamaba, ya que nunca lo hacía tan temprano. Se apresuró a responder.

- ¿Qué pasa, Jung Hyun? - se escuchaba un poco asustada.

- Eso es lo que quiero saber, ¿qué te ha pasado?

- No te entiendo, estoy bien - dijo algo confundida.

- ¿Cómo es que tienes una cita con el chico del parque?

- ¿Qué? - estaba muy sorprendida - Espera, ¿cómo lo...? - inmediatamente un nombre llegó a su mente.

- Eun Soo - dijeron al unísono.

- Sí, ella me lo acaba de decir. Ayer decías que no querías involucrarte con él...

- Jung Hyun...

- Y ahora resulta que incluso tienes una cita...

- Jung Hyun - intentaba decirle algo, pero ella la seguía ignorando.

- Y créeme, estoy feliz de que por fin te... - fue interrumpida por su amiga.

- ¡JUNG HYUN! - resopló con fastidio.

- ¿Qué?

- Primero, relájate. No tengo ninguna cita con Lee Min Ho. Simplemente coincidiremos porque él también llega a hacer ejercicio.

- Ajá, continúa...

- Y nada - puso los ojos en blanco. Conocía perfectamente a su amiga y sabía que no estaría conforme con lo que le acaba de decir - Ok, te daré la versión corta.

- Bien, te escucho.

- Ayer tuvimos un pequeñísimo percance cuando creí que era un delincuente o algo parecido, y para disculparse - su amiga la interrumpió.

- Wow, wow, wow... Espera, ¿cómo que un delincuente?

- Te dije que sería la versión corta. Por la tarde te cuento más detalles.

- Ash, está bien, continúa.

- Para disculparse, me invitó a tomar un café y estuvimos platicando un largo rato. Al despedirnos, solo dijo: "Nos vemos mañana".

- Mmm... ¿a qué hora?

- A las 5 - llevó su mano a la boca y pensó – "Genial, no debí decir eso".

- Lo sabía, esto es una cita - gritó emocionada.

- No es una cita - dijo con fastidio.

- Claro que sí. Quedaron de verse en un lugar, a una hora concreta, y además hay un plan, aunque sea caminar o correr, estarán juntos - se escuchaba muy emocionada - Kayla, ¿a qué hora sales del trabajo?

- Hoy no habrá sesión de música, así que saldré a la 1:00 en punto - reaccionó al cambio tan drástico de tema - ¿Por qué me preguntas la hora de salida?

- Porque pasaré por ti. Eun Soo nos esperará en tu departamento. Lee Min Ho quedará enamoradísimo en cuanto te vea - soltó una risa traviesa - Bueno, adiós, amiga. Paso por ti a la una.

- No, espera... - Jung Hyun había colgado la llamada.

No podía creer lo que acaba de escuchar. En verdad, su amiga tenía la firme y descabellada idea de convertir la hora de ejercicio en una cita. Kayla era consciente de que no podría escaparse de las manos de sus amigas, y en su rostro se dibujó una pequeña sonrisa. Tal vez su amiga tenía razón, y aunque era una cita deportiva, seguía siendo una cita después de todo. El ruido del bus estacionándose frente a ella la sacó de sus pensamientos. Esperó a que algunas personas bajaran y luego subió. Buscó un lugar junto a la ventana, se sentó y el bus emprendió el camino hacia Flower Kindergarten.

La jornada de Kayla pasó muy rápido. El reloj estaba a punto de marcar la una de la tarde. Así que, con ayuda de los niños, guardó los materiales que habían utilizado, limpiaron las mesas y cantaron una canción mientras esperaban la llegada de sus padres. Cuando el último niño se fue, tomó sus cosas y salió del instituto. Para su sorpresa, Jung Hyun ya estaba esperándola. Subió al auto y se fueron rumbo a su casa. Iban platicando de cualquier cosa, ninguna de las dos quería sacar el tema de Min Ho. Al llegar, tal como le había dicho su amiga, Eun Soo las estaba esperando.

- Al fin llegan -se acercó a las chicas y tomó del brazo a Kayla-. Amiga, ahora sí, tienes mucho que contarnos -se sentaron en el sillón.

- Sí, Kayla, tienes que decirnos todo lo que pasó ayer -Jung Hyun se sentó junto a sus amigas.

- No pasó nada -intentando cambiar el tema-, ¿tienen hambre? Podemos pedir... -Jung Hyun la interrumpió.

- No quieras salirte por la tangente -la miró con los ojos entrecerrados.

- Ok, ¿qué es lo que quieren saber? -dijo resignada-. Ya les dije que él llega a correr al Forest Park, solo eso.

- Pero ayer me dijiste que tomaron un café y que estuvieron platicando un largo rato -se quejó Eun Soo-. Tienes que contarnos de qué tanto hablaron, mira que regresaste algo tarde.

- ¿En serio? ¿qué tan tarde regresó? -la curiosidad se apoderaba de Jung Hyun.

- Alrededor de las 10:30, pero para su rutina, digamos que era tarde jejeje.

- Pensé que era a medianoche o algo así.

- Jajajaja, nooo. Además, con lo responsable que es Kayla, dudo mucho que quisiera desvelarse demasiado jajaja -ambas amigas soltaron una carcajada.

- Chicas, aquí sigo -dijo entre dientes-, pero si me van a ignorar -se puso de pie-, me voy a preparar algo de comer.

- Espera -gritaron sus amigas al unísono.

Todas comenzaron a reír. Las tres entraron a la cocina para preparar ramen y, al terminar, se sentaron a comer. Mientras Kayla les platicaba sobre su encuentro con Min Ho, las chicas la escuchaban atentamente y, de vez en cuando, se emocionaban de que su amiga finalmente haya dejado de rechazar a los hombres. Antes de conocer a Min Ho, muchos otros se le habían acercado para pedirle su número de teléfono o invitarla a salir, y ella los había rechazado de manera desagradable, según el gusto de las chicas. Sin embargo, intentaban comprenderla y aconsejarla sin que pareciera un reproche por su actitud. A pesar de eso, no estaban satisfechas con la conversación tan básica que habían tenido la tarde anterior.

-¿Eso es todo, Kayla? -Jung Hyun puso sus manos en la cabeza-. Han hablado mucho tiempo y parece que no se han dicho nada.

-Realmente no teníamos tema de conversación. Sigue siendo un desconocido para mí.

-Hay tantas cosas de las que pudieron hablar -dijo Eun Soo algo decepcionada-. No sé, pudiste preguntarle dónde vive o si tiene novia, hay muchas otras cosas.

-Bueno, si Kayla le pregunta tan rápido si tiene novia o cualquier tipo de relación, el chico pensará que está demasiado interesada en él, y eso no sería prudente para dos personas que se acaban de conocer, Eun Soo.

-Jajaja, pero hay que prevenir cualquier escándalo por parte de una novia tóxica, ¿no crees?

-Bueno, eso sí jaja -las chicas rieron al unísono mientras Kayla las fulminaba con la mirada-. Ok amiga, ya entendimos, no nos veas así -dijo Jung Hyun divertida.

-Por favor, entiéndanme -apoyó su barbilla en una mano-. No se me ocurría qué más decir.

-Pero hablar de cuánto tiempo llevas viviendo en Corea o saber a qué se dedican no lo veo tan interesante.

-Olvidemos todo eso, chicas -interrumpió Eun Soo-. Ahora tenemos que enfocarnos en otra cosa, ¿verdad Jung Hyun? -la chica solo asintió con la cabeza-. Kayla, tenemos que dejarte más hermosa para que tu nuevo amigo se quede impactado al verte.

-¿QUÉ? -exclamó un poco escandalizada al ver las miradas pícaras de sus amigas-. No chicas, sea lo que sea que estén pensando, me niego -comenzó a recoger los platos de la mesa-. Además, ya les dije que no es una cita.

-Y yo te dije por teléfono que sí lo es, ¿tú qué opinas, Eun Soo?

-Coincido contigo, Jung Hyun. Es una cita -tomó a Kayla del brazo-. Tenemos muy poco tiempo, así que corre a bañarte, señorita -empezó a empujarla hacia su habitación-. Por tu outfit no te preocupes.

Kayla no tuvo tiempo de quejarse, ya que las chicas la habían empujado hasta el baño de su habitación. Sabía que, sin importar lo que dijera, sus amigas no cambiarían de opinión sobre lo que planeaban hacer. Aunque tenía que admitir que se sentía un poco emocionada por volver a encontrarse con Min Ho. Él tenía algo que le inspiraba confianza. A pesar de eso, se cerraba a la idea de confiar completamente. Sin embargo, debía intentarlo, al fin y al cabo, solo podían ser muy buenos amigos.

Cuando Eun Soo escuchó el agua caer, hizo señas a Jung Hyun para que hablaran en voz baja.

-¿Qué te parece esto? Lo compré antes de que ustedes llegaran.

-No lo puedo creer -sus ojos se abrieron al ver lo que Eun Soo tenía en las manos-. Está divino, pero Kayla no va a querer usarlo.

-Lo siento, pero no tiene opción -su tono de voz mostraba un poco de malicia-. Saqué toda su ropa deportiva y la escondí en mi departamento -levantó la cabeza con orgullo.

-¿Qué? Se va a enojar -dijo muy preocupada.

-Tranquila, después me lo agradecerá. Mejor vamos a lavar los platos -dejó el nuevo outfit en la cama.

Minutos después, escucharon los gritos de Kayla llamando a Eun Soo. Era la señal de que se había dado cuenta de que su ropa deportiva no estaba.

-EUN SOO -abrió la puerta de golpe, lo que hizo que sus amigas se asustaran-. ¿Qué demonios hiciste con mi ropa?

-Nada, ¿por qué? -Eun Soo se escondía detrás de Jung Hyun.

-No hay nada deportivo en mi clóset y tú eres la única que estaba aquí cuando llegamos.

-Tranquilízate -intervino Jung Hyun-. Se te está haciendo tarde, ponte la ropa que te dejamos en la cama.

-Estás loca si crees que me voy a poner eso -estaba muy molesta.

-Lo siento, pero no tienes opción -sentenció una tranquila Jung Hyun-. Y apúrate, se te hará tarde.

Ambas chicas se rieron al escuchar cómo Kayla cerraba de golpe la puerta de su habitación. Pasaron unos minutos y se quedaron con los ojos bien abiertos al verla usando la ropa que Eun Soo le había comprado. Se trataba de un vestido deportivo sin mangas. La falda-short le llegaba a media pierna y se ajustaba perfectamente a su cuerpo.

-¡Wow! -exclamó Eun Soo-. Te ves hermosa.

-Me siento incómoda -se quejó-. ¿Saben qué? Me voy a cambiar.

-Ni se te ocurra -sentenció Jung Hyun mientras se paraba delante de la puerta para impedirle el paso a Kayla-. Te ves súper bien.

-¿Estás segura?

-Sí, amiga. Confía en nosotras. Además, yo no te compraría nada que no te sentara bien.

-Ay, Eun Soo, lo que pasa es... -su autoestima comenzó a disminuir al recordar algunos sucesos del pasado-. No me veo bien. Dejen que vaya a cambiarme, por favor.

-Relájate -Jung Hyun la llevó a sentarse en el sofá-. Respira profundo y escúchanos con atención. Te ves preciosa, olvídate de tus complejos.

-Te lo dije y te lo vuelvo a repetir -Eun Soo utilizó un tono de voz más tierno-. Eres hermosa, y este vestido te queda súper bien. Además... -dibujó una sonrisa traviesa en su rostro-. Dejarás sin palabras a Lee Min Ho.

-Chicas... -las lágrimas comenzaron a caer.

-Nada de llorar. Jung Hyun y yo te dejarán mucho más hermosa -dijo mientras sacaba su kit de maquillaje básico.

-No, Eun Soo, ¿cómo pretendes maquillarme si voy a hacer ejercicio?

-Déjala, solo será un discreto delineado para resaltar tu mirada. Tranquila, amiga.

Las chicas lograron convencerla. La peinaron haciendo una cola alta con su cabello y únicamente delinearon sus ojos como Jung Hyun le había dicho. No entendían por qué Kayla se había vuelto insegura con su apariencia. Había dejado de usar vestidos y faldas, solo los usaba en ocasiones sumamente especiales. Ni hablar de cuando hacía ejercicio, prefería usar pantalones y camisetas holgadas, como si quisiera ocultar su cuerpo. En muchas ocasiones, habían querido hablar del tema con ella, pero siempre encontraba la forma de evadirlos, y lo respetaban porque sabían que era algo doloroso para su amiga, aunque ella no se los dijera.

Cuando finalmente estuvo lista, las chicas la despidieron emocionadas, no sin antes darle algunas recomendaciones sobre los temas de conversación para aprovechar la tarde. Kayla solo asentía mientras sonreía ante la escena. Se sentía como una niña escuchando a su madre antes de salir a su primera fiesta. Por fin, después de algunos discursos de sus amigas, se encontraba en camino al parque. A medida que se acercaba a su destino, se ponía más nerviosa, así que se detuvo un momento, respiró hondo y siguió avanzando hasta que pudo ver a Min Ho sentado en una banca. Cuando él la vio, se puso de pie de inmediato y se quedó boquiabierto. La chica se veía realmente linda. Sintió cómo su corazón comenzaba a acelerarse cuando ella se acercó, así que se aclaró la garganta para saludarla, pero en su lugar dijo:

-Estás... hermosa -sus mejillas se sonrojaron.

-G-Gracias -Kayla bajó la mirada apenada.

Ambos se veían nerviosos y no entendían por qué. Kayla seguía siendo reacia a relacionarse mucho con Min Ho, y él no podía creer que una chica pudiera emocionarlo tanto. Sin embargo, estaba decidido a dejarse llevar por la belleza de aquella chica.

Continuará...