CAPITULO 6: TU COMPAÑÍA
Ya eran las 4:00 de la tarde y Min Ho se encontraba atascado en el tráfico. Su hermana le había pedido el favor de recoger a Ju Won en la escuela y llevarlo a casa de sus abuelos paternos, ya que ella se encontraba en una importante reunión que se había prolongado.
-Ju Won, ¿estás seguro de que este es el camino para llegar a casa de tus abuelos? -preguntó con cierto fastidio, ya que había estado esperando durante 15 minutos y no avanzaban.
-Sí, tío, es por aquí -respondió Ju Won.
-Y justo hoy tenía que haber tanto tráfico, -suspiró Min Ho, apoyando la cabeza en el respaldo del asiento.
-Tío, mira, los autos comienzan a avanzar, -gritó emocionado Ju Won.
-Por fin, -dijo Min Ho, y también comenzó a mover también el auto.
Avanzaron con mayor fluidez en el tráfico y llegaron rápidamente a casa de los abuelos de su sobrino. Con ayuda del GPS, Lee Min Ho tomó una ruta alterna de regreso a su departamento para evitar más retrasos, ya que pronto se encontraría con Kayla y no quería hacerla esperar. Afortunadamente, la casa de los suegros de su hermana se encontraba cerca de la suya, así que no tardó en llegar. Después de estacionar el auto, subió rápidamente a su departamento para darse un baño y alistarse lo más rápido posible para llegar a tiempo.
Por suerte, logró llegar con 5 minutos de anticipación a Forest Park, donde acordaron encontrarse. Se sentó en una de las bancas a esperar. Cuando su reloj marcaba las 5:00 de la tarde en punto, pudo ver a lo lejos a una chica muy parecida a Kayla. Fijó su mirada y confirmó que era ella. Min Ho quedó impactado al verla, estaba boquiabierto. La chica lucía realmente hermosa y sintió cómo su corazón empezaba a latir más rápido mientras se acercaba. Así que se aclaró la garganta para saludarla, pero en lugar de eso dijo:
-¡Wow! Estás... hermosa, -sus mejillas se sonrojaron.
-G-Gracias -respondió Kayla, bajando la mirada avergonzada.
Ambos estaban nerviosos y ninguno sabía qué decir. Después de todo, las chicas tenían razón al decirle a Kayla que lo dejaría sin palabras.
-¿Has estado esperando mucho tiempo? -Kayla rompió el incómodo silencio que se había formado.
-N-no, acabo de llegar también -respondió Min Ho mientras le dedicaba una sonrisa.
Ninguno de los dos sabía qué hacer. Por un lado, Kayla estaba nerviosa e incómoda por su apariencia. Se sentía observada e incluso llegó a pensar que tal vez se estaban burlando de cómo se veía. Definitivamente, su autoestima era algo en lo que tenía que trabajar. Por otro lado, Lee Min Ho seguía impresionado al ver a Kayla. Sentía que su corazón latía aceleradamente. Para él, era la chica más hermosa que había visto. Ese vestido deportivo le quedaba muy bien y resaltaba su figura. Ambos estaban perdidos en sus pensamientos y solo podían mirarse a los ojos. Se olvidaron de todo y parecía que el tiempo se había detenido. En un instante, parecían escuchar sus corazones latir al unísono, hasta que Kayla interrumpió aquel momento que parecía mágico.
-¿Prefieres... caminar o correr? -preguntó
-¿Qué? -Min Ho volvió a la realidad- Ah, sí, si quieres, podemos comenzar a caminar, -le respondió mientras le sonreía dulcemente, lo que hizo que Kayla se ruborizara.
-"Puedes dejar de sonreír así, por favor", -susurró en español, por lo que Min Ho no pudo entender.
-¿Qué dijiste? -preguntó Min Ho.
-¿Eh? -se asustó- No, bueno... no, no es nada -respondió Kayla avergonzada-. Empecemos a caminar.
-Ok -volvió a sonreír al notar el nerviosismo de la chica.
Primero realizaron unos ejercicios de calentamiento y luego comenzaron a caminar a un ritmo ligero. Kayla se relajó e intentó concentrarse en su rutina, pero su nerviosismo le estaba jugando una mala pasada. De vez en cuando, miraba a Min Ho, quien se veía realmente concentrado. Kayla comenzó a pensar que, tal vez, si lo hubiera conocido mucho antes, estaría feliz de estar a su lado viviendo una linda historia.
-"Debo dejar de pensar en estas tonterías" -se sacudió la cabeza- "sigue caminando, concéntrate".
-¿Te pasa algo? -dijo Min Ho divertido.
-N-no, todo está bien. ¿Por qué lo preguntas?
-He estado notando que no dejas de mirarme -una sonrisa pícara se dibujó en su rostro- Wow, te gusto demasiado que no puedes evitar enfocarte en míl
-¡Ah! -Kayla se detuvo en seco- ¿Estás loco? Claro que no me...
La chica se quedó sin palabras cuando Min Ho la tomó por la cintura y la atrajo hacia él. No entendía lo que estaba pasando, solo podía percibir su aroma de su perfume con un toque amaderado. Se sentía avergonzada al estar tan cerca de él. Sentía su corazón latía aceleradamente, hasta que se dio cuenta de que unos ciclistas pasaban a toda velocidad.
-¿Estás bien? ¿No te pasó nada? -dijo Min Ho preocupado- Esos ciclistas deberían tener más cuidado.
-S-sí, estoy bien, gracias -se separó rápidamente de él y evitaba mirarlo a los ojos, pues no quería que notara que estaba ruborizada- sigamos caminando.
-Espera -Min Ho fue tras ella- ¿Estás segura de que estás bien?
-Sí, segura -evitaba mirarlo a la cara y aún sentía sus mejillas arder.
-Kayla -la tomó de la mano. Ella respiró profundamente y, aunque no quería, lo miró directamente a los ojos-. ¿Qué pasa?
-No es nada -sonrió tímidamente- tranquilo.
-¿Te... sientes...? -su voz sonaba algo triste- ¿incómoda conmigo?
-Claro que no, no me... no me siento incómoda contigo. Es solo que... -resopló resignada- "Solo me sorprendió lo que hiciste -bajó la mirada- eso es todo.
Min Ho sonrió al ver el gesto de Kayla y cómo juntaba sus dedos índices. La chica estaba avergonzada o nerviosa, tal vez ambas cosas, lo cual le pareció muy tierno. Para tranquilizarla, decidió no decir nada más y simplemente le alborotó un poco el cabello.
-¡Oye! -se quejó mientras él sonreía.
-Vamos -comenzó a caminar- o te quedarás atrás.
Ambos sonrieron y siguieron caminando. Durante el trayecto, platicaban de todo y de nada. Kayla finalmente había decidido confiar en alguien más que sus amigas. Por fin estaba dejando de lado esa actitud fría hacia otras personas. Se sentía cómoda estando con él y quería que esa nueva amistad perdurara para siempre. Por un momento, se sintió atraída hacia él, pero seguía empeñada en mantener su corazón bloqueado en asuntos de amor.
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El atardecer iluminaba la hermosa ciudad de Busan, desde sus parques, sus insólitos puentes, sus rascacielos y hasta sus lindas playas. Jang Mi se encontraba en su departamento intentando comunicarse con Min Ho, pero este no respondía sus llamadas; así que decidió llamar a Lee Yoon Jeong.
-Jang Mi, ¿qué ocurre? -al fondo se podía escuchar la conversación de varias personas, producto de la reunión en la que se encontraba.
-Unnie, ¿tú sabes por casualidad dónde fue Min Ho? -preguntó sin tantos rodeos.
-¿En serio, Jang Mi? -dijo con un poco de molestia- Estoy en una reunión importante. -La voz de un hombre de alrededor de 50 años se dirigió a ella para indicarle que continuarían con la reunión- Estoy ocupada, hablamos luego.
-Unnie, espera -solo pudo escuchar el sonido que indicaba que la llamada había sido cortada.
La chica dejó caer su teléfono en el sofá mientras resoplaba resignada. Quería saber dónde estaba Lee Min Ho para hacerle una visita sorpresa, pero no conseguía averiguar nada. Su última opción se encontraba en Estados Unidos, y aunque las posibilidades de que esa persona supiera algo de su Oppa eran casi nulas, decidió llamarle. Tomó su teléfono, digitó unos números y esperó mientras se enlazaba la llamada, pero entró al buzón de voz. Así que intentó una segunda vez y en esta ocasión la voz adormilada de un chico se escuchó al otro lado del teléfono.
-¿Quién habla? - dijo el chico con voz somnolienta.
-Habla Jeon Jang Mi.
-Jang Mi, ¿han pasado algo? -dijo, levantándose rápidamente de la cama.
-No, no es nada, solo... solo quería preguntarte si tú sabes a dónde se fue Min Ho Oppa de vacaciones.
-¿Qué? ¿En serio, Jang Mi? Aquí en Estados Unidos son las 4:00 de la mañana.
-Lo siento, Oppa, pero él no me quiso decir dónde está y... -el chico la interrumpió.
-No sé dónde pueda estar -su voz sonaba con algo de fastidio- y si no te lo dijo, debe tener sus razones.
-Por favor, Oppa, ¿puedes llamarle y preguntarle?
-Lo siento, Jang Mi, pero no, esta vez no puedo ayudarte.
-Aish -cortó la llamada de golpe.
Park Dong Yul es el mejor amigo de Lee Min Ho, fueron vecinos en el mismo vecindario durante muchos años, pero cuando terminaron la universidad, se tuvo que marchar a Estados Unidos para dirigir una de las empresas de su padre.
Después de escuchar como Jang Mi cortaba de golpe la llamada, dejó su teléfono en la mesita de noche y se quedó mirando el techo, sumido en sus pensamientos. Siempre había estado enamorado de Jang Mi, y a pesar de conocer su obsesión por Lee Min Ho, se había atrevido a confesarle sus sentimientos, solo para ser rechazado. Aun así, había intentado de todas las formas posibles conquistar su corazón, pero sin éxito. Incluso estando lejos de ella, intentando salir con otras chicas y cortando la comunicación, no pudo olvidarla. Decidió aceptar su amor no correspondido y ser un buen amigo para ella. Su amistad con Min Ho también se mantuvo fuerte, a pesar de saber que fue el motivo del rechazo de Jang Mi. Comprendía que su amigo no tenía la culpa. Había dejado claro a Jang Mi que solo la veía como amiga, pero era algo que ella se negaba a aceptar.
-Jang Mi, ¿cuándo dejarás tu obsesionarte con Lee Min Ho? ¿Cuándo te darás cuenta de que yo te amo? - susurró en voz baja mientras pensaba en ella.
Con el corazón lleno de emociones encontradas, Dong Yul se dio la vuelta en la cama y cerró los ojos, tratando de alejar esos sentimientos y dormir. Sabía que la relación entre Jang Mi y Min Ho era complicada, y que su amistad con ambos estaba en un equilibrio frágil. A pesar de sus propios deseos, estaba decidido a ser un buen amigo para Jang Mi y apoyarla en todo lo que necesitara, incluso si eso significaba dejar de lado sus propios sentimientos.
Jang Mi, por su parte, estaba decidida a encontrar a Min Ho sin importar qué, así que tomó su teléfono celular, las llaves de su auto y se dirigió hacia la empresa Beauty Cosmetics, dirigida por el gran Lee Ji Ho, abuelo de Lee Min Ho y Lee Yoon Jeong. En poco tiempo llegó a un gran edificio, estacionó su auto frente a la entrada principal y uno de los empleados se apresuró a abrirle la puerta.
-Buenas tardes, señorita Jeon Jang Mi.
-Buenas tardes, Noh Sang Jun. ¿Se encuentra el abuelo?
-Sí, señorita, aún se encuentra en su oficina.
-Perfecto, gracias Sang Jun.
Caminó hacia el elevador mientras Sang Jun solicitaba en la recepción que anunciaran la llegada de Jang Mi. Las puertas del elevador se abrieron, indicando que habían llegado al piso 20. Jang Mi tocó la puerta que tenía en frente y una señorita la abrió, dándole paso con una gran sonrisa.
-Abuelo -exclamó con gran emoción.
-Jang Mi, tanto tiempo sin verte -ambos se sentaron en el sofá-. Puedes retirarte, Min Ah -la chica hizo una reverencia y se retiró.
-¿Y qué te trae por aquí?
-Abuelo, ¿usted sabe a dónde fue Oppa de vacaciones?
-Sabía que tu visita tenía que ver con el testarudo de mi nieto -ambos rieron-. Lee Min Ho está en Seúl.
-¿En serio?
-Sí, hija, no entiendo por qué no te lo quiso decir.
-Yo tampoco -hizo un puchero-. Yo solamente quiero estar junto a él.
-Lo sé, Jang Mi, lo sé -sonreía gentilmente-. Y créeme, sería el más feliz si un día de estos me dan la sorpresa de que se van a casar.
-¡Abuelo! -se ruborizó.
-Jajaja, vamos, no tienes por qué avergonzarte. Además, eres una buena chica, vienes de una buena familia y, ¿quién mejor que tú para formar parte de nuestra familia?
-Gracias, abuelo -le dio un abrazo-. Me tengo que ir, prepararé mis maletas y tomaré el primer vuelo a Seúl. Le daré una sorpresa a Min Ho Oppa.
-Claro, hija, cuídate.
Jang Mi salió muy feliz. Por fin había logrado averiguar el paradero de Lee Min Ho y no solo eso, también tenía la dirección de su departamento. Ahora su nuevo objetivo era viajar hasta Seúl para sorprenderlo.
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El sol se había ocultado. Muchas personas se marchaban mientras otras llegaban al parque; en una de las bancas, Min Ho y Kayla descansaban después de una larga tarde de ejercicio.
-Ya debo irme -revisó su celular para ver la hora.
-Bien, vamos -Kayla lo vio con curiosidad- te acompañaré hasta tu casa.
-No te preocupes, recuerda que te dije que vivo cerca.
-Eso no importa, esta vez no dejaré que te vayas sola. Permíteme acompañarte.
-De verdad no te… -Min Ho no la dejó terminar.
-Digas lo que digas, te voy a acompañar.
-Ok, como quieras -dijo resignada.
Se pusieron de pie y comenzaron a caminar hacia la casa de Kayla. Vivía en un pequeño edificio de 5 plantas. Los departamentos eran modestos, con suficiente espacio para una persona que vive sola. Entraron a una calle que estaba totalmente oscura.
-¿Qué raro? El foco está fundido.
-Qué bueno que no te dejé venir sola -Dijo Min Ho con preocupación- está muy solitario.
-Debe ser porque no hay luz. Mañana lo reportaré al administrador. -continuaron caminando-. Mira -le señaló el pequeño edificio- aquí es.
-Qué bien, así que aquí vives.
-Sí, es algo modesto, pero me gusta- de repente se puso un poco nerviosa- gracias por acompañarme-se dio la vuelta para entrar al edificio.
-Espera -se volteó para mirar nuevamente a Min Ho.
-¿Sí? -En ese momento, él le arrebató el celular de las manos -Oye.
-Si te pido tu número, me darás uno falso -dijo mientras guardaba su número en el teléfono de la chica. - Muy bien, ahora… -su teléfono comenzó a sonar, registrando así el número de la chica- listo, ya tengo tu número -le devolvió el teléfono-. No te enojes, pero, así como me diste un nombre falso, pudiste hacer lo mismo con el número.
-Yo… -no sabía qué responderle.
-Sabes que tengo razón. -ella seguía sin saber qué decir, así que solo sonrió-. Me gusta verte sonreír.
-Gracias -el color rosa en sus mejillas indicaba lo apenada que se sentía.
-Nos vemos después -él se despidió con una gran sonrisa.
Min Ho comenzó a alejarse. Después de unos cuantos pasos, volteó y agitó la mano en señal de despedida; Kayla hizo lo mismo mientras seguía sonriendo. Luego de eso, se puso muy seria y respiró profundamente.
-Ya pueden salir -se dio la vuelta y enfocó su mirada hacia unos arbustos- chicas, sé que están ahí.
-Lo ves, Eun Soo, te dije que se daría cuenta.
-Ay, bueno, Jung Hyun, lo importante es que ese bombón no lo notó.
-Oigan -Kayla estaba de brazos cruzados con mucha seriedad en su rostro- ¿me quieren explicar qué demonios estaban haciendo entre los arbustos?
-¿Nosotras? -Jung Hyun parecía un poco avergonzada- Bueno… nosotras… -Eun Soo la interrumpió.
-Vimos desde la ventana que venías acompañada y, obviamente, queríamos conocer al famoso Lee Min Ho.
-Sí, Kayla, además -la joven traductora comenzaba a reír con picardía- si no nos escondíamos, no hubieran podido intercambiar sus números.
-Es cierto, hubiéramos sido mal tercio.
-Ay, chicas, son increíbles jajaja.
-LO SABEMOS
Las tres amigas empezaron a reír, y juntas entraron a casa de Kayla. Ella sabía que sería una noche larga, ya que sus amigas no la dejarían hasta que les contara con lujo de detalle cómo había sido su encuentro con su nuevo amigo.
Ya era muy tarde cuando terminaron de platicar, así que Jung Hyun decidió quedarse a dormir en casa de Kayla; no había problema con la ropa, ya que tenía algunas prendas en casa de su amiga. Eun Soo, por su parte, regresó a su departamento, pues al día siguiente viajaría para visitar a su madre y no quería molestar a sus amigas tan temprano.
Antes de dormir, Kayla tomó su celular y vio que tenía un mensaje de Min Ho que le había enviado hace una hora, pero debido a la charla con sus amigas, no se había percatado.
-No puede ser -pensó con cierta preocupación- Debe haber pensado que no quise responderle -Estaba a punto de escribir un mensaje, pero se detuvo-. ¿Qué me pasa? No estoy obligada a responder a esta hora, mejor lo hago mañana. Además, probablemente ya esté dormido. -dejó su teléfono en la mesita de noche y se acomodó para dormir.
Mientras tanto, Lee Min Ho revisaba su teléfono constantemente, esperando recibir una respuesta de Kayla.
-¿Será que ya se durmió o…? -de repente, vio que ella estaba en línea y el mensaje que le había enviado se marcó como leído. Esperó ansiosamente por una respuesta, pero la pantalla solo mostraba la última conexión de Kayla-. ¿Se habrá molestado por lo que escribí? -Volvió a leer el mensaje que había enviado.
-Hoy te veías realmente hermosa.
Me gustó compartir la tarde contigo
Gracias por tu compañía "pequeña"
-Tal vez se molestó porque le dije "pequeña" -recordó su primer encuentro- No debí haber escrito eso… -se sorprendió cuando recibió un nuevo mensaje de Kayla.
-Gracias. Disculpa por la hora
¿Sabes? También la pasé muy bien contigo.
Gracias por acompañarme a casa
Descansa
Una gran sonrisa apareció en su rostro mientras él escribía un mensaje de respuesta. Esta vez, Kayla no se había molestado por el apodo de "pequeña".
- No te preocupes.
Espero poder verte mañana.
Tú también descansa, "pequeña".
Kayla solo pudo sonreír al leer nuevamente la palabra. Parecía que Min Ho no dejaría de llamarla "pequeña", y ella no se quejaba. De hecho, le estaba gustando que la llamara así.
-Tendré que acostumbrarme a que me llames
"pequeña", aunque insista, seguirás llamándome así, ¿cierto?
-Claro que si "pequeña", no tienes opción jajaja
Por cierto, ¿no deberías estar durmiendo?
-Si, pero vi tu mensaje,
aunque pensé que ya estabas dormido
-Aun así, decidiste responderme
eso me alegra mucho
-No quería parecer grosera al no responderte,
pero ahora si dormiré, descansa
-Ok, tú también descansa
que tengas una linda noche "pequeña"
Ella simplemente sonrió y como última respuesta le envió un sticker de un gatito durmiendo con un celular en las manos. Luego dejó su teléfono en la mesita de noche y se acomodó en la cama, con una gran sonrisa en su rostro. Definitivamente, estaba empezando a sentir algo por Lee Min Ho.
Continuará...
*Unnie: Significa hermana mayor. Solo se usan entre mujeres. También suele utilizarle cuando estás hablando con otra mujer mayor que tú con la que tienes cercanía
