RinMakoto. Los hijos de Eris son fuertes y les darán batalla a los Dorados, aquí es donde inicia una fuerte guerra entre ambos bandos.

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Sin más, comencemos…

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Una fuerte batalla estaba realizándose en el campo abierto, ni que decir de los nuevos enemigos a vencer los cuales eran hijos de Eris y sus más fuertes guerreros.

Ponos, el que representaba el esfuerzo, poseía una espada la cual usó para combatir contra Kurashiki, esta no dejaría que el tipo la matara.

Lete, la representación del olvido, se estaba enfrentando a Asuka, ambas chicas estaban dándose con todo, con la guerrera peli negra tratando de darle algún ataque que le hicieron olvidar cosas a la peli gris usando su arma, una vara con el dibujo de un río.

Limos del Hambre, este era una deidad la cual era la representación del hambre el cual era conocido como poner una gula insaciable a sus víctimas, este batallaba contra Tsukumo quien no dejaría que este le venciera.

Algos que era la representación del dolor tenía la misión de causarles el máximo dolor posible a sus víctimas, siendo estos Hibiki y Tomoe, con quienes quería matarlos y hacerlos sufrir de la peor manera posible usando su garrote con púas alrededor.

Los guerreros estaban batallando con dureza contra sus enemigos, mientras tanto, Claudia se agarraba a los golpes con la última de las Consejeras vivas luego de que Shinonome acabara con una de ellas de un flechazo en el corazón.

La mexicana y la Consejera estaban golpeándose duramente, ni que decir de que los golpes creaban ondas de expansión por la dureza de los ataques.

- ¡Tú y esa perra de Sagitario han matado a Dino! – Penfredo exclamó molesta – además, ya habían asesinado a Enío y todo por culpa del maldito de Piscis y de su noviecita.

- No digas nada sobre Kudo y Tsubasa, ellos arriesgaron sus vidas para matar a una tipa que solo se dedicaba a asesinar gente inocente.

- ¡Cállate! ¡Cierra la boca puta! – la Consejera se lanzó de nuevo al ataque, Claudia se puso alerta y con sus puños volvieron a chocar. La mexicana no dejaría de atacar por lo que cargó su cosmos los cuales comenzaron a lanzar rayos y al momento de chocarlos, Penfredo sentía una fuerte corriente eléctrica atravesando su cuerpo, pero no se dejaba intimidar.

- Guau, realmente está motivada, los rivales normales se separarían o acabarían calcinados, pero esta no es así, por algo es de las más fuertes del ejército de Ares – pensó la peli negra.

Mientras tanto, los hijos de Eris seguían dándose de golpes con los Caballeros de Athena, unos ataques bastante fuertes, aunque no parecía que nadie se iba atrás.

- ¡Polvo de Diamante! – Kurashiki lanzó su ráfaga de aire frío hacia Ponos quien usó su espada para cortar la trayectoria de esto, ni que decir que algo de escarcha quedó en el arma del hijo de Eris, lo cual solo sacudió.

- Tu aire frio es bueno, pero no será suficiente para poder vencerme, estás perdiendo el tiempo Acuario.

- Como si me fuera a dar por vencida con eso – exclamó la peli roja, aunque era cierto una cosa, parecía que el aire frio no le hacía mucho efecto – tengo que pensar en algo, su espada es bastante dura y se esfuerza mucho, pero… tengo que darle con todo mi poder de hielo para inmovilizarle esa espada.

- ¿Qué te pasa Acuario? ¿Ya estás pensando en rendirte por fin?

- Ni loca, ya dije que no me daré por vencida, nunca en mi vida lo haría – Kurashiki volvió a encender su cosmos dorado por lo que Ponos también se puso alerta, la Dorada pensó en usar el ataque insignia de los Caballeros de Acuario, por lo que juntó sus manos elevándolas al cielo.

- ¿Qué harás? ¿Rezarle a tu diosa por tu muerte? – el frio que estaba emanando Kurashiki era cada vez más frio por lo que Ponos comenzó a preocuparse un poco, no pensó que alguien como ella podía bajar tanto – ¿Qué demonios hace esta tipa? ¿Tan frio puede bajar?

- ¡El camino frio! ¡Golpe del Cero Absoluto! ¡Ejecución de Aurora! – la poderosa ráfaga de aire a –273.15° salió disparada hacia el peli negro quien alistó su espada para frenar el ataque de la peli roja.

- ¡No cederé ante alguien como tú! ¡Si me esfuerzo desviaré ese ataque! – el aire frio estaba haciéndole retroceder al hijo de Eris, no solo eso, la temperatura de la brisa fría era muy fuerte para el tipo.

No obstante, este a duras penas logró desviar al cielo el ataque de Kurashiki quien quedó en silencio al ver como su técnica más poderosa fue eludida de esa manera.

- Vaya, vaya, eres fuerte, pero no pudiste hacerme mucho daño, ya es hora de que sepas que no sobrevivirás Acuario – este le apuntó con su arma – la victoria me pertenece.

- Yo no diría eso.

- Deja de hacerte la dura, al final de todo, no vas a… - antes de que continuara, Ponos notó como su arma comenzó a fracturarse lo que lo sorprendió – ¿Q-Que le pasa a mi espada?

- Por eso te dije que yo no cantaría victoria todavía – la peli roja habló – puede que no te haya dado directamente mi Ejecución de Aurora, pero lo que si atinó fue a tu espada.

- ¡Pero desvié el ataque! No pudo haber…

- Mi Ejecución de Aurora se lanza a la temperatura del Cero Absoluto, por lo que, aunque creas que no te daría, tu arma sufrió el efecto ya que se congeló a nivel atómico y ni siquiera algo como eso aguantaría, es más, ni siquiera nuestras Armaduras Doradas pueden soportar eso, así que ya te das una idea.

- Mierda, esto no lo esperé.

- Te diré la misma frase que me dijiste, es mejor que te rindas de una vez, estás sin un arma buena y lo único que lograrás es alargar más tu muerte.

- No me intimidas con tus mierdas, ¡voy a acabarte! – Ponos no perdería la batalla y se lo tenía bien metido en la cabeza, no obstante, la Dorada de Acuario tampoco tenía planes de acabar perdiendo esta batalla.

- Entonces hagámoslo – una enorme masa de aire helado volvió a ponerse sobre Kurashiki, pero esta vez era más voluminosa y parecía tomar forma de una V algo curvada.

- ¡Te mataré! – el peli negro se lanzó con todo, pero la Dorada estaba ya alistando el poder con el que atacaría a su rival y esta no perdió más tiempo.

- Desde el lugar más frio del Universo, te mando directamente mis vientos helados… ¡Boomerang Escarchado! - esta lanzó el golpe el cual se manifestó en un gigante boomerang directo hacia el peli negro quién quedó de piedra al ver como este ataque le dio directo y su espada se destruyó.

- ¡Imposible! – gritó el tipo el cual terminó congelado completamente para luego su cuerpo ser destruido por el cosmos de la peli roja, esta había acabado finalmente con su enemigo, aunque estaba algo cansada.

- Uno menos – susurró. En otro lado, Asuka peleaba contra Lete la cual era la que representaba el olvido, cosa que se manifestaba cuando tiraba una gran cantidad de agua las cuales, según ella, al tocarlas, olvidaría muchas cosas de su pasado.

- Libra, ¿acaso crees que con tus armas podrás hacerles frente a mis aguas tan hermosas? No creas que lo lograrás, por lógica un arma no puede cortar el agua – la mujer sonreía de lado mientras paseaba por el lado de la Dorada – vamos Libra, al menos di que ya has perdido, seré piadosa contigo.

- No diré algo que no es cierto – susurró la peli gris.

- Entonces te haré olvidar que tu convicción es real, Aguas de Olvido – una gran corriente de agua fue expulsada a través de la vara que poseía la mujer, Asuka actuó rápidamente sacando su Escudo Dorado evitando que el ataque le diera, la oji azul sabía que un golpe de eso haría que olvidara las cosas que habían aprendido y vivido en este tiempo.

- Debo evitar que me dé un golpe directo – susurró, esta sacó su espada y la lanzó contra la mujer quien evitó el golpe usando su vara, el choque produjo un sonido metálico algo duro.

- Así que la doradita no se dará por vencida tan fácilmente ¿eh? Pues entonces hagamos esto aún más divertido – los choques se siguieron hasta que, en un momento, la mujer peli negra le dio un golpe en la cabeza a Asuka la cual se quedó algo atontada por eso, pero eso no terminó ahí.

- Mierda, eso dolió.

- Tarde para ti Libra, ¡Aguas de Olvido! – la fuerte corriente de agua dio en la peli gris, pero rápidamente con su escudo logró seguir evitando que el líquido le siguiera dando en su cuerpo, cosa que al final logró.

- Demonios, me dio del todo, pero esta vez, voy a darte uno de mis ataques – justo cuando estaba por darle uno, Asuka no sabía que hacer – ¿Por qué no puedo recordar que ataques tengo? ¿Por qué no se me viene nada a la mente?

- Sencillo, mis Aguas de Olvido hacen que la persona pierda sus conocimientos y recuerdos, por lo que los ataques que usas poco a poco se te olvidan y no puedes hacer nada.

- No me jodas, puedo usar mis técnicas de combate cuerpo a cuerpo… pero, ¿Cuáles eran?

- ¿Lo ves? Estás jodida Libra – Lete se reía de eso, Asuka solo fruncía el ceño luciendo muy molesta por estar olvidando sus ataques.

- No voy a perder contra ti, incluso si olvido las cosas mi cosmos no me va a abandonar – Asuka se lanzó de golpe hacia Lete chocando ambas sus armas, no obstante, Lete estaba teniendo algo de ventaja mirando cómo es que la peli gris estaba perdiendo su habilidad de pelea.

Asuka fue golpeada varias veces por la vara de la peli negra, esto le causó muchos moretones a la chica, los principales golpes fueron a la cara de la japonesa, a pesar de eso, la oji azul no le pudo dar un golpe contundente a su enemiga.

- Vaya, parece que alguien está muy mal, ni siquiera me has dado un solo golpe, das mucha pena Libra.

- Mierda, esto es bastante jodido, no puedo recordar cómo es que tengo que batallar, todos mis años entrenando parece que se han ido bastante rápido, demonios, esto es malo – susurró la chica, en eso, Lete fue a batallar contra la peli gris quien de nuevo seguía teniendo problemas para seguir el ritmo.

En un momento, Lete volvió a lanzarle varias veces su ataque de Aguas de Olvido, de suerte Asuka logró esquivarlos a duras penas, pero esto le seguía haciendo problemas ya que no tenía idea de cómo volver a atacar.

- ¡Es tu fin Libra! – Lete lanzó su vara para darle un fuerte golpe que le mataría a la peli gris, pero alguien evitó eso.

- No dejaré que le des un golpe a mi mejor amiga – susurró justamente el hondureño el cual había detenido eso, ni que decir que Lete estaba sorprendida por eso.

- ¿Quién eres tú?

- Ramón – susurró la peli gris mirando a su amigo quien estaba ahí.

- Asuka, puede que no pueda batallar usando mi cosmos, aunque sí puedo usar mi cuerpo, pero al final de todo espero que no me haga nada de daño en el corazón por la maldición de Ares.

- ¿Qué has dicho tú? – reclamó la mujer la cual se lanzó hacia el hondureño, pero este no parecía tener nada de miedo, es más, los golpes que le quería dar al chico no le daba efecto.

- Pensé que serías más fuerte, pero solo te has aprovechado de que Asuka no puede recordar muchas de sus cosas para hacerte con poder, que vergüenza das – decía el chico – pero bueno, te lo diré, soy Ramón Maldonado y yo fui quien entrenó a los Caballeros Dorados.

- ¿Qué has dicho? – Lete se separó asustada mirando al chico – no es cierto, ¿Cómo alguien como tú puede tener un poder así?

- Sencillo, porque no soy como ustedes, tengo un cosmos bastante grande, así que espero que sepas no estás ante común y corriente, ya valiste verga y lo sabes – susurró el chico el cual sin pensarlo dos veces le dio un fuerte puñetazo en el estómago a la tipa quien se cayó al suelo de rodillas tomándose la zona afecta.

- Q-Que… ¿p-por qué me dolió como en el alma? – la mujer escupió algo de sangre por el impacto del golpe que le dio el moreno.

- Porque mis golpes no son normales, fui bendecido por una deidad que me dio un gran poder, por eso es que soy superior a ustedes, por el momento, solo espero que sepas que por más que batalles conmigo no podrás vencerme, pero bueno, estoy maldito, así que no me gustaría morirme venciendo a alguien como tú.

- M-Malnacido… eres…

- Ahora dime cómo es que Asuka tiene que recuperar los recuerdos que perdió, dime de una vez.

- No lo diré, primero me tendrás que matar y…

- Asuka, acaba con ella – susurró el peli negro mientras que la peli gris alistó su espada dorada y sin perder tiempo, le atravesó la garganta matando a la peli negra quien cayó pesadamente al suelo.

- Al menos podemos decir que acabé con esta tipa que me dio batalla.

- Lo siento mucho Asuka, por culpa de esta tipa se te fueron muchos recuerdos.

- No te preocupes por eso, siempre y cuando tenga buen aspecto, no tendré problemas.

- Muy bien – ambos chocaron las manos, aunque Ramón notó algo y es que la peli gris lo tomó del brazo haciendo que este se sonrojara porque no entendía que le pasaba a su mejor amiga – ¿Asuka?

- Ramón, me alegra que estés bien, pero bueno, supongo que es por eso que tengo un novio que me protege mucho – la confesión de la nipona fue bastante sorprendente para el hondureño.

- ¿C-Como que novio? Asuka, se supone que hace años…

- Lo sé, desde hace años tenemos una relación amorosa que inició cuando nos confesamos mutuamente en México antes de que estallara esa maldita guerra contra Tezcatlipoca.

- Asuka – el chico estaba callado ante eso, ni que decir que cuando la peli gris se le acercó a los labios besándolo, eso sí lo dejó en otro mundo.

- No importa si perdemos esta pelea, la guerra aún no está perdida, así que vamos a dar todo de sí para triunfar – la Dorada sonrió por eso, pero Ramón estaba ultra confundido.

- Parece que se borraron algunos recuerdos de Asuka como algunas de sus técnicas, aunque no solo eso, sino que cuando acabó nuestra relación, eso quiere decir que ella piensa que aun andamos juntos… solo espero cómo reaccionará Claudia cuando se entere – pensó el chico sabiendo que las cosas entre su ex y su actual pareja serían duras en caso de que se enteraran de las razones.

Por el momento, dos de los hijos de Eris fueron vencidos, no obstante, la batalla aún estaba lejos de terminar, la guerra estaba llegando al punto más fuerte de todos.

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Continuará…