Era un día nublado y lluvioso en la casa Loud, toda la familia se encontraba en la sala de la casa y Lana entra con lodo en sus manos.
Lana: En unas horas más y este lodo será perfecto para jugar. (Embarrándose el lodo en la cara)
Luan: Oigan chicas, ¿porque un comediante no pude decir chistes sucios en una lavandería?
Leo: No lo sé Luan, ¿Por qué no lo pueden decir? (Mientras lee un libro)
Luan: Porque salen limpios. (Riéndose) Entiendes.
Lynn: ¡Oye Leo! ¡Piensa rápido! [Lazándole una pelota]
Leo atrapa la pelota con rapidez.
Leo: Lynn, recuerda que tengo reflejos rápidos.
Luna aparece, sosteniendo una radio que está escuchando.
Luna: (Hablando con acento británico) ¡Como me gusta esa canción! ¡Cántaro con ganas, Mick! [Lucy sale de la chimenea y espanta a Luna]
Lucy: Disculpa, trato de escribir mis versos.
Lori: [En el teléfono, con Bobby] No, yo te amo más, tontito. (A Leni) Cumplimos 6 semanas.
Leni: Ustedes estarán juntos, como que, siempre.
Leo: Ustedes 2 tendrán un gran futuro por adelante.
Lisa: Hablando de para siempre, Lori, mi estudio indica que no has usado el baño en mucho tiempo.
Lori: ¡Eww! ¡No hay forma que este en tu horrible estudio de popo!
Lisa: Y contigo Leo, siempre vas al baño pero jamás logro tener una muestra de ti.
Leo: Jamás lograrlas tener una muestra mía.
Lincoln aparece con algunos comics en la mano.
Lincoln: (Al público) ¡Ah! Días lluviosos, perfectos para estar con toda tu familia y leer comics.
Mientras Lola se sigue viéndose en el espejo ve como Lincoln se desviste.
Lola: ¡Guacala!
Lincoln: ¿Qué?
Lola: ¿Porque siempre tienes que leer tus comics en ropa interior?
Lincoln: Porque leer mis comics con ropa es muy incómodo y mi distrae. (Moviendo su bote) Y hay que estar cómodo para leer comics. Ahora, con permiso.
Lincoln se sienta en el sofá y Lola se alega dándole asco.
Lola: ¡Ack! Es un hábito muy molesto, deja gérmenes de trasero por todos lados.
Lincoln: ¿Yo molesto? Tú no te puedes dejarte ver en el espejo ni por 6 segundos.
Lola: ¡Mentira!
Resulta que todavía Lola todavía se estaba viendo en el espejo; Ella mira atrás, cierra el espejo y sonríe tímidamente.
Lincoln: Y Lori, ¿te mataría no hablar con Bobby todo el tiempo?
Lori: ¡Yo no hablo con Bobby todo el tiempo! (A Bobby en el teléfono) ¿Lo hago, Bobby?
Leo: Todo el tiempo, Lori.
Lincoln: ¡Y Lisa, siempre con tus extraños estudios de popo!
Lisa: Es un trabajo muy fascinante.
Lincoln: Y tu Leo.
Leo: ¿Yo que?
Lincoln: Técnicamente tú no tienes ningún hábito molesto. ¡Pere aun así! ¡Ustedes no durarían 10 minutos sin hacer esas cosas molestas!
Lori: Podíamos durar más que tú.
Lincoln: Apuesto que no.
Lola: ¿En serio? ¿Quieres hacerlo más interesante? [Salta encima del sofá y camina a un lado a otro] Si dejamos de hacer nuestras cosas más tiempo de que tú dejas hacer las tuyas, entonces tendrás que dejar de leer en ropa interior… ¡Para siempre!
Todas: ¡Sí!
Leo: Yo me apunto. (Todas vieron a Leo cerrando su libro) No crean que perderé de la diversión.
Lincoln: No quiero ser malo, Leo, pero creo que te debes quedar afuera de esto.
Leo: ¿Y eso por qué?
Lori: Porque literalmente, no eres molesto y además que eres calmado.
Lola: No peleas con nosotros, eres callado, eres amable, nos ayudas y eres muy protector ¡no tienes ningún hábito molesto! Excepción cuando te podes furioso nos provocas miedo.
Lana: Básicamente eres una persona perfecta.
Leo: No existe la perfección. Tal vez no tenga ningún hábito molesto, pero aun así quiero participar en la apuesta para divertirme un rato.
Lola: Ya que insistes… ¡Ya se! Tu reto será que no ayudes a ninguno de nosotros a evitar que hagan sus cosas sabiendo que van a perder.
Leo: ¡Reto aceptado!
Lincoln: Alto, ¿y que hay para mí?
Más tarde en la mesa familiar, Leo se encontraba leyendo la novela "Christine" mientras bebía un jugo de naranja. Hasta apareció Lucy sin asustarlo.
Leo: Déjame adivinar, perdiste.
Lucy: Si, ¿qué estás leyendo?
Leo: Una novela del creador IT.
Lucy: Sabes, jamás te asustas cuando aparezco de la nada.
Leo: Porque no eres el único con esa pequeña habilidad, Lucy.
Lucy: No te creo. (Dándose cuenta que ya no está) ¿Pero qué?
Leo: ¡Sorpresa!
Lucy: ¡Ahhh! ¿Pero cómo?
Leo: Es uno de misterios que nunca sabrás de mí. [Yéndose a la sala]
Mientras en la sala Lincoln se encontraba buscando unos pantalones de la canasta de ropa para estar cómodo.
Lincoln: Dan comezón… Ajustados… Muy para el día del trabajo… Oh estos son perfectos.
Bobby: (Desde la ventana) Nena, ¿Por qué no contestas mis llamadas?
Lori lo mira tristemente, pone su mano en la ventana, luego mira hacia otro lado.
Lori: Perdóname, mi amor. [Tapa la ventana con las cortinas y luego mira otra cosa] Lincoln, ¿Por qué estas usando mis leggins?
Leo volvió a abrir las cortinas para ver que Bobby que todavía seguía allí parado.
Bobby: Hola, Leo.
Leo: Hola. (Volviendo sus ojos rojos) Bobby.
Bobby se espanta y se fue a un lado de la casa.
Leo: ¿Creí que ya había superado ese miedo de mí?
Minutos después se encontraba sofá escribiendo algo en su máquina de escribir.
Luna: ¿Qué estas escribiendo?
Leo: Estoy escribiendo una carta para un viejo amigo.
Lori: ¿Viejo amigo? Hablas de…
Leo: Si, estoy hablando de él.
Leo seguía escribiendo y Luna escucha algo en la radio.
Jay Rock: (Por la radio) Hola, gatos y gatitas, ¡soy Jay Rock! Estoy regalando boletos para un concierto de Mick Swagger a la persona que llame con… ¡El mejor acento británico!
Los ojos de Luna se ensanchan, mira para los lados y se esconde atrás de las cortinas.
Leo: Ya imagino su reacción cuándo se entere del regreso de María.
Luego que la mayoría de sus hermanas hayan perdido, Leo se encontraba comiendo una torta de jamón y queso estando bien aburrido.
Leo: Cielos, quien diría que sería aburrido no ayudar a tus hermanos, mientras que ellas van perdiendo una por una.
En ese momento apareció Lola un poco desperrada a pedirle ayuda.
Lola: ¡Leo! Por favor, por favor, por favor. ¿Necesito tu ayuda?
Leo: Lola, sabes que no puedo ayudar a nadie mientras la apuesta sigue en curso.
Lola: ¡Oye! ¿Y cómo ayudaste a Lori a evitar que Lisa entrara al baño cuando Bobby le dio el batido de su primera cita?
Leo: Ya había colocado esa trampa antes que comenzara la apuesta.
Lisa: [Pasando por la cocina] Hubiera logrado tener una muestra de Lori, si no fueras gracias a ti. (Embarrado de pastel en la cara)
Lola: ¡Sabes que! ¡Olvida tu reto! Pero por favor me puedes ayudar, ya solo quedo yo. Te daré todo lo querías, pero por favor ayúdame. [Comenzando a llorar de la desesperación]
Leo: Okey, okey, okey. Te ayudare, solo cálmate te parases a la llorona así.
Lola: ¡De acuerdo! (Limpiándose las lágrimas)
Leo: Pero, si medas prestas algo de dinero y descuidada te lo devolveré.
Lola: Okey.
Momentos después Lola comienza a subir el termostato a temperaturas altas y a Lincoln le comenzaba a dar calor.
Lincoln: (Comienza sudar) ¿Por qué hace calor aquí?
Leo: Yo no sé, para que sepas. [Bebiendo un jugo, pero luego se lo escupe a los pantalones Lincoln] ¡Guacala! Perdón Lincoln, no me di cuenta que el jugo caduco hace tiempo. (Yéndose de la sala)
Lincoln: ¡Rayos me mojo los pantalones! Ahora solo tengo que saber por qué hace tanto calor.
Lincoln me el termostato y se sorprende por la temperatura que estaba.
Lincoln: ¡98 grados! Como así quiere jugar Lola.
Minutos más tarde, Lola baja las escaleras y ve a Lincoln con un trapo en la mano.
Lola: Lincoln, ¿qué estás haciendo?
Lincoln: Estoy leyendo mi comic. Ah, y poli todas las superficies en la sala. Tan limpias, que puedes ver el reflejo de tu cara.
Se ve que todas superficies brillan y se le puede ver el reflejo de Lola; Pero ella se tapa los ojos.
Lola: ¡Ahh! No debo… mirar mi propio… bello… bello… reflejo. [Corre hacia la cocina gritando]
Lincoln: ¡Y también encere el piso de la cocina! ¡Qué gran reflejo!
Lola regresa a la sala corriendo, pero se estrella contra la silla.
Lola: ¡Ya es suficiente! [Saltando a la silla con, un par de ropa interior] Ríndete Lincoln, sé que lo quieres esto. (Frotándoselo en la cara) ¡Huele! ¡Huele ese algodón! ¡Sabes que lo quieres!
Lincoln: [Quitándoselo] ¡No me voy a rendirme! ¡Tú te rendirías si te vieras lo malo de tu cara!
Lola: ¡¿Qué?! Chicas, ¿Hay algo malo en mi cara?
Las chicas gritan, tratando de convérselo que no era cierto.
Leo: ¡Te parases al Guasón de Heath Ledger!
Lola: ¡Mienten! ¡Necesito un espejo!
Ella grita cuando se mira en el reflejo de la perilla de la puerta, sube las escaleras yéndose a su habitación rápido, luego vuelve a bajar de vuelta a la normalidad.
Lola: Ahh. Mucho mejor.
Una "X" le parece en la cara.
Lincoln: ¡Yo gano! [Quitándose los pantalones] La trusa de la victoria es mía. (Abriendo el catalogo) Bueno, chicas, paguen con su dinero.
Leo: Muchas felicidades, Lincoln. Acabas de perder la apuesta.
Lincoln: ¿Qué? ¿Cómo que perdí?
Leo: Mira atrás de ti.
Lincoln mira atrás y ve Lily con su chupete.
Lincoln: ¡Lily!
Lori: ¡No lloro todo este tiempo! Eso significa.
Todas: Lily gana. [Lo lanzan al aire como victoria]
Lincoln: Y yo perdí.
Lola: Bueno, Lincoln. Creo tendrás dejar de leer en ropa interior para siempre.
Leo: Yo no pensaría eso si fuera tú, Lola.
Lola: ¿Qué?
Leo: Recuerdas el dinero que me prestaste.
Suena el timbre, Leo se acerca y hable la puerta.
Repartidor: Paquete para Leo Loud.
Leo: Ese soy yo. (Recibiendo el paquete y cerrando la puerta) Oye, Lincoln. Piensa rápido. [Lazándole el paquete]
Lincoln atrapo el paquete y lo abrió jadeando por lo que tenía.
Lincoln: ¡Mi trusa de la victoria! No lo entiendo.
Leo: Te lo mereces por tu esfuerzo.
Lori: ¿Leo, porque se lo pediste si el perdió la apuesta?
Leo: Antes que comiencen a quejarse. Si algo que aprendido en este día lluvioso y luego de estar muy aburrido, es claro que nadie puede dejar sus hábitos aunque sean molestos como: llamar a tu novio, leer en ropa interior, decir chistes malos, asustar a la gente, etc. Incluso si tu familia piensa que eres una persona perfecta, pero como dije antes: no existe la perfección, porque cada persona tiene sus defectos y errores.
Lincoln: Dices que nuestros hábitos nos hacen quienes somos.
Lola: Aunque sean molestas o asquerosas.
Leo: Si.
Todos se dieron cuenta que tenia razón eso.
Lori: Literalmente, sigues siendo el sensato de la familia.
Lucy: El más responsable.
Lana: Calmado.
Lisa: E inteligente.
Lincoln: Para una familia tan ruidosa como la nuestra, somos afortunados de tenerte a ti.
Leo: Gracias chicos…
Todos sus hermanos lo abrazan.
Leo: (Pensamientos) También soy afortunado en tener esta gran familia.
Lincoln: Gracias, te agradezco por lo que iste. (Llorando) Es muy casi linda para usarla. ¡Pero no tanto!
Se apresura y se pone su nueva ropa interior.
Leo: ¡Oye, Lynn! (Recoge el balón) Piensa rápido. [Lanzándolo]
Lynn: Lo tengo. [Atrapándolo]
Durante ese tiempo todos volvieron a lo que estaban haciendo y lo más raro es que Lori se encontraba hablando en el teléfono con Bobby, pero lo más raro es que Bobby se encontraba afuera persiguiendo un pollo.
Bobby: Pollo, regresa. ¿Por qué cruzaste el camino?
