"My Teen Romantic Comedy SNAFU! (OreGairu)": "Mini-Fic # 7: Yakiniku".
Fanfiction escrita por: Marco Antonio Carballo (MARK6_9 ).
Basada en los personajes creados por: Wataru Watari. Todos los personajes son propiedad y Copyright © de éste autor.
Episodio único (Estrellas invitadas: Saki y Taishi Kawasaki).
Una noche, Komachi Hikigaya terminaba de alistarse. ¿El motivo? Finalmente, iba a salir con su amigo, Taishi Kawasaki, quien era el hermano menor de Saki Kawasaki, una compañera del hermano mayor de Komachi, Hachiman Hikigaya.
Una vez, que terminó de alistarse, Komachi se miró al espejo: blusa blanca, pantalón "blue jeans" corto, pantimedias negras, botas negras a medio muslo, y chaqueta de cuero, también negra. Para rematar, se puso una diadema blanca, y sonrió al verse.
-¡Muy bien, estoy lista! -se dijo Komachi, contenta. -¡Taishi, se sorprenderá, lo juro!
Con decisión, Komachi salió de su habitación, tan sólo para notar algo: su hermano mayor, Hachiman, también se estaba alistando. Y eso, la hizo asomarse, a su habitación.
-¿Qué? -preguntó Hachiman, al ver a Komachi, en la puerta de su recámara. -¿Komachi?
-¡Hola, hermano! -saludó Komachi, confundida. -¡Hoy, saldré con Taishi, el hermano menor de su compañera, Saki Kawasaki! ¿También, vas a salir?
-¡Acertaste! -respondió Hachiman, terminando de ponerse una camiseta negra, de manga larga. -¡Iré a cenar Yakiniku, junto con Yukinoshita, Yuigahama e Isshiki!
Nota del autor: Yakiniku, es un estilo japonés de cocinar carne y verduras, picadas en trozos pequeños, a la parrilla o a la plancha, sobre madera carbonizada, o en una parrilla (que puede ser de gas, o eléctrica). La carne, suele ser ternera y asadura.
-¿Sabes algo? -quiso saber Komachi, mientras se mesaba el mentón. -¡Pienso, que ya tienes bastante tiempo, de estar con ellas 3, en el Club de Servicio! ¿No deberías llamarlas, por sus nombres, Yukino, Yui e Iroha? ¿Tienes, que ser TAN FORMAL?
-¡Bueno, Komachi, en ese punto, estamos iguales, porque ellas 3, tampoco me llaman, por mi nombre, o sea, Hachiman! -contestó Hachiman, poniéndose algo de loción., y dándose una ligera peinada. -¡Yukinoshita, me llama "Hikigaya-kun", mientras que Yuigahama, me llama "Hikki", e Iroha, sólo me llama "Senpai"! ¡Estamos parejos!
-¡Bueno, está bien, como sea! -se despidió Komachi, tras recibir un mensaje, en su teléfono celular. -¡Debo irme, porque sólo faltan 15 minutos, para la hora, en que debo verme con Taishi! ¡Nos veremos más tarde, hermano!
-¡Ya sabes, Komachi! -remarcó Hachiman, a modo de despedida. -¡No permitas, que Taishi, "se pase de listo" contigo! ¡Sólo, hazme ese favor, y todo estará bien!
-¡Quédate tranquilo! -asintió Komachi, dirigiéndose a la puerta. -¡Taishi, es un caballero, y sé que él, nunca "se pasaría de listo", ni conmigo, ni con nadie más! ¡Nos vemos!
Al irse Komachi, Hachiman se miró al espejo: camiseta negra de manga larga, pantalón "blue jeans", y zapatillas negras con azul y blanco. Sencillo, pero bien vestido, para una salida a cenar, con un grupo de amistades. Tomando sus llaves, empezó a salir de la casa.
Al rato, Hachiman llegó al punto, donde se vería con Yukino, Yui e Iroha. Al llegar, saludó amablemente, como había decidido hacerlo, desde que se fijó esa salida.
-¡Hola, Yukinoshita! -saludó Hachiman, haciendo que Yukino y 2 chicas que estaban con ella, voltearan a verlo. -¿Trajiste un par de amigas? ¿Me las presentas?
-¡Hola, Hikigaya-kun! -saludó Yukino, sonriendo. -¡Hoy, vienes bromista! ¿Verdad?
Al escuchar a Yukino, Hachiman se sorprendió, al ver lo linda que se veía.
Yukino, vestía camisa gris, con corbata blanca, suéter gris, y pantalón y zapatos negros.
-¿Bromista, yo, Yukinoshita? -preguntó Hachiman, sin entender. -¿Y eso?
-¡Vamos, ya no sigas! -pidió Yukino, siempre sonriendo. -¿No sabes, quiénes son ellas?
-¿Es posible? -inquirió Hachiman, fijándose bien. -¿Acaso, ellas son…?
-¡Hikki, malo! -se dejó escuchar una voz, que Hachiman reconoció, al momento, como la voz de Yui. -¿En serio, no nos reconoces, ni a Iroha, ni a mí? ¡En serio, eres malo!
Yui, vestía una blusa roja de manga larga, con pantalón "blue jeans", y zapatillas azules.
-¡Nunca, te creí capaz, Senpai! -intervino una voz, que sin duda, era la voz de Iroha. -¡En serio, nunca creí, que te gustara hacer bromas pesadas!
Iroha, vestía una blusa color crema de manga corta, pantalón negro y zapatos color crema.
-¿Yuigahama e Isshiki? -quiso saber Hachiman, viendo a las chicas. -¿Son ustedes?
-¡Claro, que somos nosotras, Hikki! -protestó Yui, molesta. -¡Ya para, con la broma!
-¡Hikigaya-kun, no bromea, Yui! -se metió Yukino, tras notar algo. -¡Ya entendí, por qué no las reconoció! ¡Ustedes 2, ahora, usan el cabello largo, como yo!
-¡Es verdad, lo había olvidado! -exclamó Iroha, cayendo en la cuenta. -¡Yui y yo, nos dejamos crecer el cabello! ¡Por eso, Senpai no lograba reconocernos!
-¿Nos vamos, chicas? -cortó Hachiman, al escuchar su estómago. -¡Tengo hambre!
Una triple risa, a volumen bajo, se dejó escuchar. Claro, las risas se cortaron de repente, cuando los estómagos de las chicas, también sonaron, al unísono.
-¡Por lo visto, Hikki no es el único, que tiene hambre! -intervino Yui, viendo a Yukino y a Iroha, con una mirada cómplice. -¡Mejor, vayamos a comer!
-¡Secundo esa idea! -dijo Yukino, sonriendo. -¡Cerca de aquí, hay un buen lugar!
-¡Lo conozco, se llama Fire House! -agregó Iroha, tomando la iniciativa, y señalando el camino, a sus 3 acompañantes. -¡Ya casi llegamos!
Al rato, llegaron a su destino. Por fortuna, el lugar tenía clientes, pero no estaba lleno a reventar. De hecho, no tuvieron problemas, en conseguir una buena mesa para 4.
-¡Buenas noches, mi nombre es Kyoko! -saludó la camarera, al llegar con ellos. -¿Ya están listos, para ordenar, o necesitan un poco de tiempo?
-¡Vamos a ordenar! -dijo Yukino, mientras veía un menú. -¡Mis amigos y yo, veníamos discutiendo, lo que pediríamos, al venir hacia acá! ¿Chicos? ¿Ordenamos ya?
-¡Seguro, Yukinon! -asintió Yui, sonriendo. -¡Pidamos pollo, porque me encanta!
-¡Algo de carne de res y de cerdo, también suena genial! -secundó Hachiman, dejando el menú, a un lado. -¿Alguien tiene, alguna otra sugerencia?
-¡Cerveza! -exclamó Iroha, con los ojos brillantes. -¿Qué tal eso, Senpai?
-¡Quien quiera cerveza, que beba! -dijo Hachiman, sin mucha gana. -¡Vamos, a comer!
Dicho y hecho. Al rato, les llevaron las carnes, con vegetales, y por supuesto, cervezas.
Mientras tanto, en un café del centro…
-¡Muchas gracias, en serio, por aceptar salir conmigo! -decía Taishi Kawasaki, a la siempre sonriente Komachi Hikigaya. -¿Onii-san, no se opuso?
Nota del autor: Onii-san, que se traduce como "hermano mayor", es como Taishi, el hermano menor de Saki Kawasaki, suele llamar a Hachiman. Obvio, a éste último, ésta situación no le agrada mucho que digamos, y suele decírselo seguido a Taishi.
-¡Tranquilo, no se opuso, en lo más mínimo! -respondió Komachi, comiendo un trozo de pastel. -¡Sólo me dijo, que no permitiera, que te "pasaras de listo" conmigo!
-¡Oye! -protestó Taishi, muerto de risa. -¡Yo, no suelo actuar así, y lo sabes bien!
-¡Ya lo sé, no te preocupes! -dijo Komachi, divertida. -¡Yo confío en ti, Taishi!
-¿Y Onii-san, dónde está hoy? -quiso saber Taishi, interesado de verdad. -¿Acaso, se quedó en casa, viendo la televisión, o jugando videojuegos?
-¡Nada de eso! -contestó Komachi, rápida como una centella. -¡Mi hermano mayor, ésta noche, salió con sus compañeras del Club de Servicio! ¡Fueron a comer Yakiniku!
-¡¿Salió, con las 3?! -preguntó Taishi, asombrado. -¡¿Es en serio?!
-¡Es en serio, al 100%! -asintió Komachi, sin dudarlo. -¡Él, sale mucho con ellas, y por ejemplo, hace poco, fueron a unas aguas termales, por el cumpleaños de Yukino!
-¡Onii-san, es valiente! -remarcó Taishi, aún asombrado. -¡Yo, creo que no podría andar por ahí, con 3 chicas! ¡Me pregunto, cómo le fue, en ese viaje!
Una risita de Komachi, hizo que Taishi, se sorprendiera aún más. En ese momento, Taishi comprendió cuan cierta, era esa frase que dice "Un gesto, dice más, que 1000 palabras".
Mientras tanto, en el restaurante Fire House…
-¡Sí que la pasamos genial, en las aguas termales! -decía Yui, tras beber un trago de cerveza. -¡Irohassu, cumple años el 16 de Abril, y yo, cumplo el 18 de Junio! ¡Debemos elegir una fecha, de esas 2, para volver a ir! ¿Les gusta, esa idea?
-¡Esa idea, suena genial! -respondió Yukino, también, tras beber cerveza. -¿Te parece bien, Hikigaya-kun, si invitamos, a tu hermana menor, Komachi?
-¡La verdad, no sé, Yukinoshita! -dijo Hachiman, tras beber él también. -¡Komachi, está saliendo con Taishi, el hermano menor de Saki Kawasaki, y no creo que acepte ir!
-¡Tengo una pregunta! -intervino Iroha, tras tomar un trago bien largo. -¿A ustedes, les molestaría, si me quito la blusa? ¡Tengo algo de calor, y quiero hacer eso!
En eso, Hachiman empezó a toser, y casi se ahoga, con un trago de cerveza. ¡¿En serio, Iroha planeaba quitarse la blusa, en pleno restaurante, y dejar sus grandes pechos a la vista de cualquiera?! ¡Eso, no debía suceder, bajo ningún motivo!
-¡No hagas eso, Isshiki! -pidió Hachiman, aún tosiendo. -¡¿Acaso deseas, que nos hagan sacados del restaurante?! ¡No creo, que quieras que eso pase!
-¡Yo, ya no deseo beber más! -exclamó Yukino, terminando su quinta cerveza. -¡Voy a ir a pagar, y nos vamos de aquí, amigos! ¡Ya vengo, no me tardo!
Por alguna extraña razón, aunque había bebido 5 cervezas, al igual que las chicas, Hachiman era el menos ebrio del grupo. Tanto Yukino, como Yui, y hasta Iroha, estaban bastante intoxicadas. En un segundo, Hachiman recordó la vez que él, Yukino, y Yui, se embriagaron con unos dulces rellenos de licor. Ahora, la situación se multiplicaba por 5.
"¡Sólo espero, que la situación, no se salga de control!", pensaba Hachiman, viendo lo ebrias, que estaban sus 3 amigas. "¡Si pasa algo, llamaré a Komachi, para que me ayude, siempre y cuando, ya haya terminado su famosa cita, con Taishi Kawasaki! ¡Y de necesitar algo de ayuda extra, llamaré a Shizuka, que tiene auto!"
-¡Bueno, chicas, vámonos! -dijo Yui, empezando a salir, dando algunos traspiés. -¿Qué vamos, a hacer ahora? ¿Iremos, a algún otro lugar?
-¡Yo, me apunto! -exclamó Iroha, también, caminando torpemente. -¡Conozco un buen lugar, y queda cerca de aquí! ¡Apúrate, Senpai!
-¡Oigan, esperen, ustedes 2! -demandó Hachiman, mientras ayudaba a Yukino, quien al parecer, estaba más afectada de lo esperado. -¿Estás bien, Yukinoshita?
-¡Sí, Hikigaya-kun, estoy bien! -contestó Yukino, apoyándose en Hachiman. -¡Sólo deja, que me sostenga un momento! ¡Chicas, espérennos!
En ese momento, en otro punto de la ciudad…
-¡En serio, debo agradecerte, por salir conmigo, Komachi! -decía Taishi, sonriendo, realmente feliz. -¡Hoy, la he pasado muy bien, saliendo contigo!
-¡Pienso igual! -respondió Komachi, igual de contenta. -¡La verdad, mi hermano hizo mal, en preocuparse tanto, por lo que pudiera pasar! ¡La pasamos genial!
-¡Y ahora, un buen final, para una buena cita! -anunció Taishi, decidido. -¡Te voy a acompañar, hasta tu casa! ¿Te parece bien, Komachi?
-¡Desde luego! -dijo Komachi, tomando a Taishi, de un brazo. -¡Vamos, guíame!
Dicho y hecho. Taishi, como todo un caballero, llevó a Komachi, a su casa. Al rato, llegaron, sin ningún contratiempo, y satisfechos, se prepararon para despedirse.
Entretanto, en una calle del centro…
Hachiman, estaba en un aprieto. Yukino, Yui e Iroha, quienes resultaron afectadas, por las cervezas que se tomaron, cayeron al suelo, noqueadas. De pronto, tuvo una idea.
-¡Ya sé, lo que debo hacer! -dijo Hachiman, sacando su teléfono celular, y marcando un número, que él conocía muy, pero muy bien. -¡Llamaré a Komachi, para que venga a ayudarme! ¡Y nunca creí decir esto, pero espero que Taishi, aún esté con ella!
En eso, justo cuando Komachi terminaba de despedirse de Taishi, su teléfono celular sonó. Komachi, le dijo a Taishi, que esperara un momento, antes de irse.
-¡Hola! -saludó Komachi, sonriendo. -¿Quién habla?
-¡Komachi, soy yo, Hachiman! -exclamó Hachiman, aliviado. -¡Gracias a Dios, que me respondiste! ¿Taishi, aún está contigo, o ya estás en la casa? ¡Necesito saber eso!
-¡Ya estoy en la casa, hermano, y Taishi estaba por irse! -dijo Komachi, dejando de sonreír, y haciéndole a Taishi, una señal para que no se fuera. -¿Pasó algo?
-¡Son las chicas! -respondió Hachiman, con voz ronca. -¡Bebieron demasiada cerveza, y están bien noqueadas! ¡Quiero llevarlas, al apartamento de Yukino, pero no puedo yo solo, con las 3! ¿Pueden venir, tú y Taishi, a ayudarme?
-¡Dame un segundo, y le pregunto a Taishi, a ver que dice! -pidió Komachi, antes de volver a ver a Taishi. -¡Es mi hermano, y dice que Yukino, Yui e Iroha, bebieron demasiada cerveza! ¿Vamos a ayudarlo, a llevarlas al apartamento de Yukino?
-¡Desde luego, Komachi, y eso, ni se pregunta! -contestó Taishi, tomando un momento, el teléfono celular de Komachi. -¡Onii-san, ya vamos para allá! ¿Dónde estás?
-¡Taishi, te he dicho, que…! ¡NAH, olvídalo! -espetó Hachiman, resignado. -¡Estamos, a una calle, del parquecito de la calle 10! ¡Supongo, que lo conoces! ¿Verdad?
-¡Lo conozco, Onii-san! -asintió Taishi, sin dudarlo. -¡Voy a llamar, a mi hermana mayor, y estaremos ahí, en pocos minutos! ¡No tardaremos!
En cosa de segundos, Taishi le regresó el teléfono celular a Komachi, y sacando el suyo, llamó a su hermana mayor, Saki. Al ser informada, Saki accedió a ayudar, y se puso en camino. De hecho, Saki llegó primero, con Hachiman, porque tomó un taxi.
-¡Hola, Hikigaya! -llamó Saki a Hachiman, llegando con él. -¡Ya vine! ¿Cómo están?
-¡Hola, Kawasaki! -saludó Hachiman, sonriendo. -¡Como puedes ver, están noqueadas!
-¡Al parecer, bebieron de más! -dijo Saki, revisando a las chicas. -¡Mira eso, ya llegaron Taishi y Komachi! ¡Eh, chicos, aquí estamos!
-¡Onee-san, Onii-san, ya vinimos! -exclamó Taishi, a modo de saludo. -¿Qué haremos?
-¡Vamos a llevarlas, al apartamento de Yukinoshita! -explicó Hachiman, con voz firme y decidida. -¡El edificio, donde se localiza, queda a unas cuantas calles de aquí!
-¡Yo sé, donde es, hermano! -intervino Komachi, guiñando un ojo. -¿Lo recuerdas?
-¡Lo recuerdo, Komachi! -respondió Hachiman, carraspeando. -¡Anda adelante, y avisa, que no venga ningún vehículo de la policía, o algo así! ¡Yo, llevaré a Yukinoshita!
-¡De Yuigahama, me encargo yo! -dijo Saki, alzando en brazos, con facilidad, a la chica del moñito. -¡Taishi, te toca llevar a Isshiki! ¡Álzala así, como si fuera tu esposa!
-¡Está bien, Onee-san, ya lo hago! -contestó Taishi, antes de volver a ver, con algo de aprensión, a Komachi. -¡Espero que entiendas, que esto, TENGO que hacerlo!
-¡Tranquilo, Taishi, todo está bien! -dijo Komachi, sonriendo amablemente. -¡Es una situación importante, y hay que ayudar! ¡Yo, entiendo eso, al 100%!
Al rato, llegaron al edificio, donde se localizaba, el apartamento de Yukino. A los hermanos Kawasaki, les impresionó de entrada, la magnificencia de aquel lugar.
-¡Vaya lugar! -exclamó Saki, viendo a su alrededor. -¡Éste edificio, es igual de lujoso, que el hotel aquel, donde trabajé de bartender! ¿A cuál piso vamos, Hikigaya?
-¡Al piso 11! -respondió Hachiman, abriendo la cartera de Yukino, y sacando las llaves de su apartamento. -¡Komachi, aquí están las llaves! ¡Vamos, tomaremos el ascensor, y cuando lleguemos al piso 11, abrirás la puerta, para que entremos!
-¡Entendido! -dijo Komachi, haciendo pose de "¡Firmes!", y llevando una mano a la frente, en un saludo militar. -¡Cuenta conmigo, hermano!
Así, lo hicieron. En un momento, los 7 ya iban subiendo, rumbo al piso 11, donde estaba el apartamento de Yukino. Al abrirse las puertas del ascensor, Komachi salió de primera, y llegando al apartamento de Yukino, abrió con prestancia la puerta.
Los demás, entraron siguiendo a Komachi: Hachiman cargaba a Yukino, Saki cargaba a Yui, y Taishi cargaba a Iroha. Con delicadeza, las pusieron en el sofá.
-¿Es en serio? -preguntó Taishi, de repente. -¿Las dejaremos aquí, en el sofá?
-¡Desde luego que no, Taishi! -respondió Komachi, tras tomar aire. -¡Hay que llevarlas, a la habitación de Yukino, y dejarlas en la cama! ¿Verdad, hermano?
-¡Así es! -asintió Hachiman, volviendo a cargar a Yukino. -¡Saki, Taishi, vamos!
Los hermanos Kawasaki, asintiendo al unísono, obedecieron. Una vez más, Saki cargó a Yui, mientras que Taishi, hizo lo mismo con Iroha. Siguiendo las indicaciones de Komachi, llegaron a la habitación de Yukino, y las depositaron en la cama.
-¡Bueno, ahora vamos a dejarlas ahí, a que duerman! -anunció Saki, sonriendo satisfecha, y sacudiéndose las manos. -¡En el pasillo, ví una máquina expendedora, de bocadillos y bebidas! ¿Quieres beber algo, hermano?
-¡Sí, Onee-san, una soda de naranja, me vendrá bien! -aceptó Taishi, sonriendo. -¿Y ustedes, Komachi y Onii-san? ¿Van a querer tomar algo?
-¡Sí, claro! -dijo Hachiman, sacando dinero, y dándoselo a Taishi. -¡Un COFFEE MAX, para mí, y a Komachi, cómprale una soda de naranja, como la que vas a tomar!
-¡Muy bien! -respondió Taishi, sonriendo de ver que, al parecer, a Hachiman ya no le molestaba tanto, que él, lo llamara Onii-san. -¡Vamos, Onee-san, a la máquina!
Saki asintió, a lo dicho por su hermano menor, y ambos salieron del apartamento de Yukino, dirigiéndose a la máquina expendedora de bebidas y bocadillos. Mientras tanto, Hachiman y Komachi, se quedaron solos, con las noqueadas Yukino, Yui e Iroha.
-¡Ya sabes, lo que sigue! -empezó Hachiman, decidido. -¿Verdad, Komachi?
-¡Claro, hermano! -respondió Komachi, sonriendo. -¿Las vamos a desvestir, verdad?
-¡Correcto! -dijo Hachiman, llegando con Yukino. -¡Hagámoslo rápido, y nos vamos!
En cosa de un momento, Hachiman y Komachi desvistieron de forma total, a Yukino, Yui, e Iroha, y las acostaron. A Yukino, la pusieron en el centro, y a Yui y a Iroha, a sus lados. Apenas acabaron, salieron de allí, y finalmente, abandonaron el apartamento, reuniéndose en el pasillo, con Saki y con Taishi. Tras eso, tomaron el ascensor.
Al rato, cuando finalmente se despidieron, Komachi y Taishi se prometieron, ante las miradas curiosas de Hachiman y Saki, que volverían a salir juntos. La noche que empezó, como una simple cita, terminó siendo una aventura muy emocionante. Hachiman y Saki, riendo como buenos amigos, admitieron que sus hermanos menores, tenían la razón.
¿Y qué pasó, con Yukino, Yui e Iroha? Bueno, las 3 durmieron, y al amanecer…
-¡¿QUÉ?! ¡Estoy en mi apartamento! -exclamó Yukino, despertando. -¡Y estoy desnuda!
-¡Buenos días, Yukinon! -dijo Yui, despertando, y besando a Yukino, antes de notar, algo muy importante. -¡Estamos, en tu apartamento! ¡Y estamos desnudas!
-¡Vaya noche! -agregó Iroha, despertando a continuación. -¿Qué, Yukino y Yui? ¿Qué hacen ustedes aquí? ¿Y por qué, están desnudas? ¡Vístanse, no sean desvergonzadas!
-¡Yo, me vestiré primero! -declaró Yukino, tratando de levantarse. -¡Prepararé café!
-¡Buena idea, Yukinon! -aceptó Yui, bostezando. -¡Creo, que las 3, lo necesitamos!
-¡Yo, lo quiero negro, y…! -dijo Iroha, antes de notar algo. -¡Chicas, lo siento!
-¿QUÉ? -preguntaron al unísono Yukino y Yui, sin poder decir nada más.
-¡PPPFFFAAARRRTTT! (Sonido del pedo, que se tiró Iroha).
-¡IROHA! -gritaron Yukino y Yui, al unísono.
Fin.
